Nuestra pobre cooperación humanitaria (recopilado 2020)

Despilfarro en luces navideñas y mezquindad ante quienes necesitan ayuda mientras las ONG trabajan por los refugiados (Recopilación enero 2020)
Nuestra pobre cooperación humanitariaTres millones de euros ha destinado el ayuntamiento de Madrid a las luces navideñas este tramo festivo entre 2019-2020, mientras familias de refugiados duermen en la calle frente a la sede del Samur social. Lo cuenta una misionera en un programa local de la Cadena Ser. Una situación, cuenta la religiosa, que se registra día tras día, denunciado por los medios de comunicación y las redes sociales. Entretanto seguimos pendientes de diálogos y negociaciones entre políticos. Remarco entre políticos porque, es opinión, no parece que discutan sobre políticas a aplicar, programas y decisiones urgentes. Al menos es lo que reflejan las tertulias audiovisuales, que parece que se preocupan -sus analistas y participantes- más de las formas que de los contenidos.

Un titular que llamó un poco la atención días pasados encabezaba una información significativa: «España destina cuatro veces menos presupuesto a crisis humanitarias que Médicos sin Fronteras». Mientras se despilfarra presupuesto en luces (que luego tienen su contestación humana al menos en Málaga y Madrid), se abandona a quienes necesitan nuestra ayuda, ya sea económica, política o social. «La ayuda oficial al desarrollo cae al 0,18% del PIB en 2018», descaradamente lejano el dato respecto al 0,7% fijado en 1970 por Naciones Unidas, según el último informe elaborado por la ONG (MSF) y el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), presentado recientemente en Madrid.

En el hemisferio Boreal en el que nos encontramos en Europa estamos pasando un otoño muy crudo, con lluvias torrenciales, inundaciones, vendavales y nevadas muy tempranas pero la sensibilidad de los responsables políticos y sociales soporta estas situaciones sin apenas reaccionar. Solo particulares y ONG se acercan a atender a estos inmigrantes económicos y refugiados que llegan huyendo de la miseria y la persecución. Y esos tres millones en luces no alumbran a esos paupérrimos que reclaman ayuda humanitaria.

En la actual campaña MSF solicita a sus colaboradores y simpatizantes equipos de escasos euros para luchar contra la desnutrición infantil, contra la neumonía, los tratamientos contra el VIH/sida y para construir refugios colectivos en gran parte de nuestro continente europeo. Por contra, desde el comienzo de la crisis del 2007-08 los presupuestos españoles en cooperación internacional no han hecho más que disminuir. Médicos sin Fronteras y Save the Children, por medio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, tras negociar con multinacionales farmacéuticas, consiguen lotes de vacunas a precios más baratos que los oficiales para las entidades nacionales con el fin de intentar erradicar esas enfermedades. Pero sus labores humanitarias se ven atacadas por los numerosos bombardeos y ataques a hospitales, refugios y campos de acogida en Siria y Yemen, conflictos bélicos donde caen miles de bombas de fabricación española. Mientras tanto, en 2018 MSF trató a 133.000 niñas y niños con desnutrición severa y hospitalizó a otros 75.000 menores. En total, según fuentes de su sección española, fueron unas doscientas mil consultas médicas, 380.000 de malaria, cinco mil de cólera, además de 635.000 vacunaciones contra el sarampión y 33.000 contra la meningitis infantiles. Su inversión en tratamientos sanitarios ascendió a 204 millones de euros en 2018. La cooperación española para estas situaciones de crisis ascendió a solamente 50,76 millones en el mismo ejercicio.

Al mismo tiempo, organizaciones como Open Arms y MSF siguen rescatando con sus pequeños barcos, luchando contra prohibiciones políticas, buscando puertos cerrados para miles de náufragos en el mar Mediterráneo, miles de refugiados que huyen de la guerra, el hambre, la explotación y las mafias inhumanas. Ya sea en verano como en fechas tan humanitarias como las de Navidad.

Publicado el sábado 4 de enero de 2020 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2020/01/04/pobre-cooperacion-humanitaria/2579592.html

La ardilla y el wi-fi (recopilado 2019)

Decepcionantes conclusiones de la Cumbre del Clima (Recopilación diciembre)
La ardilla y el wi-fi

Hubo un tiempo en que una ardilla podía atravesar España -o Iberia o Hispania?- de rama en rama sin necesidad de bajar al suelo, dice una tradición/leyenda/fábula oral. Es un modo imaginativo de decir que en tiempo fue nuestro país un inmenso vergel entre Gibraltar y los Pirineos. El inefable Félix Rodríguez de la Fuente señalaba también en uno de sus capítulos de «El hombre y la Tierra» que «En tiempos históricos España fue un paraíso forestal. Un águila imperial, la reina de las aves de nuestros bosques, hubiera podido sobrevolar la península Ibérica sin dejar de sobrevolar un infinito manto verde. Hubiera viajado sobre pinares, sobre encinares, robledales, sobre bosques de coníferas, mediterráneos o caducifolios». Hoy día se extiende la idea de todo lo contrario, de que el país es un erial, seco, árido, en peligro de desertización? aunque fuentes del Ministerio de Agricultura, en años recientes, desmentían esa versión.

Ignoro lo que es realmente cierto, si tienen razón unos u otros. Lo que debemos hacer es aprovechar la coyuntura y convertirla en estructura. Celebrada la Cumbre sobre el Clima en España, la COP25, no parece haberse resuelto gran cosa, desde un punto de vista optimista, Pero nos anima a promover una política -en el sentido histórico de pública más que de política- de tendencia naturalista. Mirar hacia un futuro práctico de recomposición de la actual situación, anómala, de nuestra tierra.

Por una parte, aprovechar las posibilidades de ganadería extensiva. Por otra, reciclar los terrenos abandonados. Es decir, en los territorios en que es factible la proliferación de una ganadería natural, con bovinos, ovinos y caprinos desarrollados al aire libre, en el campo, sin apenas estabulación, promover su expansión, su permanencia y promover su futuro. Expandir la España verde que tanta falta nos hace. Rebatir la mentirosa culpa que les hacen a las vacas del lanzamiento a la atmósfera de gas metano cuando esto lo han hecho los bovinos desde que el mundo es mundo y que según todos los estudios es una porción mínima de la contaminación peligrosa que sufrimos. Y luchar contra la ganadería intensiva de granjas e industrias de porcino y aves que no solamente maltratan a los animales sino también a las personas que han de acogerse a sus trabajos en ellas, en la mayoría de los casos en condiciones infrahumanas, como demostraron varios programas audiovisuales.

Por otra, aprovechar también los huecos que van quedando en terrenos menos productivos y que van siendo abandonados por su escasa rentabilidad. Llenarlos de naturaleza o de productividad sana, sostenible, no agresiva con el planeta y llena de un futuro sostenible. Viajamos por muchas zonas del país y vemos campos no explotados donde antes contemplábamos rebaños, manadas, recuas, piaras, vacadas? campos no aprovechados, la mayoría sin cultivar. Ejemplos los tenemos en todo el territorio nacional. Soluciones hay.

Miguel Ángel Ortega, por ejemplo, ha plantado con su cuadrilla más de 20.000 árboles en Villamanrique de Tajo, en Madrid, una tierra árida donde ya no crecía apenas nada y está logrando evitar que se seque el suelo. Domingo Jiménez Beltrán, quien fuera durante veinte años director de la Agencia Europea del Medio Ambiente, trabaja hoy en Murcia plantando una vegetación que se retroalimenta. Señala que debemos adecuar la tierra al potencial de cada territorio y darle los usos adecuados para aumentar ese potencial, no para destruirlo (Fuentes del Ministerio de Agricultura cifran en 1.033.806 las hectáreas abandonadas para el cultivo en 2016 en España). Debemos superar los errores de antaño -talar bosques para cosechar hierbas que alimenten un ganado que ya no existe, por ejemplo- y proporcionar a la tierra un producto que beneficie tanto al suelo como al humano, que eviten miles de incendios de vegetación abandonada: 19.400 hubo en 1989, año de inundaciones en Andalucía. Árboles, los más adecuados a cada tipo de tierra, que además de la riqueza de su madera, son el pulmón de la naturaleza y antídoto contra los gases nocivos. Mirar hacia la ardilla, al águila imperial que mencionaba Rodríguez de la Fuente o a los árboles adecuados de Jiménez Beltrán. Llenar de bosques un país que está amenazado por el avance de la desertización.

Y donde no sea posible plantar un bosque, plantar paneles solares o torres eólicas, que produzcan energía y destierren la carbonización, la nuclearización, la generación de contaminantes nocivos. Tengamos en cuenta que Alemania está plagada de paneles solares, en campos y ciudades -con la mitad de sol que España-, y nuestro país recibe muchos más rayos solares que cualquiera de los países nórdicos. Hemos de ganar la batalla de la energía sostenible, más barata y menos peligrosa. Eso facilitará el desarrollo de las nuevas tecnologías, nos favorecerá la generalización del wi-fi.

Publicado el martes 17 de diciembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y varios diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/12/17/ardilla-wi-fi/2572782.html

Una esperanza sobre el clima (recopilado 2019)

La Cumbre de Madrid y la necesidad de impulsar nuevas actuaciones contra la contaminación y el peligroso cambio climático (Recopilación diciembre)
Una esperanza sobre el climaLa Cumbre del Clima (COP25, 25ª Conference of the Parties) que se celebra en Madrid recibía días pasados una buena nueva. Los efectos de Madrid Central, esas medidas para combatir la grave contaminación que sufre la capital -implantadas por el Gobierno municipal que presidía Manuela Carmena y que la actual Corporación dirigida por José Luis Martínez-Almeida trata de «descafeinar»- se empiezan a contabilizar al año de su aprobación. En la zona acotada en un comienzo en la que se restringe la circulación de vehículos que despiden partículas y gases nocivos para la salud la contaminación ha disminuido un 20%, efecto que se va extendiendo a zonas aledañas de la ciudad y que rebaja los efectos perniciosos a toda la población, según fuentes municipales recogidas por Ecologistas en Acción.

Estos datos quizá aminoren la errática trayectoria de esta gran conferencia auspiciada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) que inicialmente iba a ser organizada por Brasil, que renunció a celebrarla tras el triunfo del ultraderechista Jair Bolsonaro. Se hizo cargo entonces de su organización Chile, que llevaba meses preparando toda la parafernalia para su celebración pero que optó por renunciar a la misma a raíz de los disturbios que tienen lugar en el país desde hace unas cuantas semanas. Se ofreció entonces el Gobierno español a oficiarla en Madrid cuando su Ayuntamiento se encontraba en plena discusión sobre las medidas anticontaminantes que regían en el municipio y que enfrentaban no solamente a los gobernantes con la oposición sino también dentro del equipo administrador con la formación que lo sostiene. El mismo alcalde llegó a manifestar públicamente que no cree en el cambio climático.

El hecho de que no se haya formado aún Gobierno tras las últimas elecciones no ha impedido que se preparase con urgencia toda la parafernalia para celebrarla con el apoyo del Ministerio de Transición Ecológica con su titular, Teresa Ribera, en funciones. Ni que hayamos tenido en los meses previos uno de los periodos de mayor sequía de la década, remediado ahora gracias a las persistentes lluvias de los últimos días. Tampoco que las ventas de automóviles grandes y todoterreno, los que más contaminan, van aumentando hasta llegar a un 20% más en este ejercicio.

Mientras tanto, otras buenas nuevas: que el Parlamento Europeo haya declarado la «emergencia climática», una moción simbólica en la que insta a los políticos continentales a esforzarse en aplicar medidas que frenen el calentamiento global; que a los asistentes a la inauguración de la cumbre se les obsequiara con un menú especial también simbólico contra el cambio climático elaborado por los hermanos Roca, propietarios de unos de los restaurantes más galardonados con estrellas Michelín; que el menú constara de cinco bocados en los que los famosos chefs escenificaron la lucha contra la contaminación del agua, contra las especies invasoras, las plantas invasoras, la hambruna y el desperdicio de alimentos y el exceso de consumo de carnes, con un postre a favor del comercio justo.

Es de esperar que, con motivo de esta conferencia mundial para debatir medidas que reduzcan los aceleradores del deterioro climático del Planeta, el consistorio madrileño restituya la frecuencia de circulación de autobuses -aumentada recientemente al doble de lo habitual en los últimos años, según manifestaron trabajadores de la empresa municipal de transportes de la ciudad- para evitar el consecuente aumento del uso del vehículo privado; que los regidores municipales hagan caso de los llamamientos de ecologistas y científicos para extender las medidas de Madrid Central a muchos más distritos de la población; que la «apropiación» de un título que la ciudad no tiene, realizada por los regidores y contemplada en un bando del alcalde con motivo de la cumbre COP25, se haga efectiva ya que considera -según una pancarta instalada en la emblemática Puerta de Alcalá- «Madrid Green Capital».

Publicado el sábado 7 de diciembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/12/07/esperanza-clima/2568418.html

 

Los peligros de la desinformación (recopilado 2019)

El autoritarismo y las dictaduras prosperan cuando se deja de creer en el valor del periodismo que contrasta las informaciones (Recopilación noviembre)
Los peligros de la desinformaciónEl periodismo y la información disfrutan hoy de un inminente peligro. Los vetos de partidos como Vox, los insultos a periodistas y ataques en la prensa en los recientes disturbios desarrollados en Cataluña son algunos puntos que han elevado el índice de peligrosidad. Esto, unido a la falta de verificación, de transparencia, de contextualización y de visualización de algunos cauces «informativos», además de la proliferación de noticias falsas, las «fake news», las comparecencias sin preguntas, representa la anatemización del periodismo hasta llevarlo al desprestigio. Y la desinformación es la mayor aliada de autoritarismo, dictaduras y la negación de la libertad de las personas.

La imputación de una docena de periodistas por informar de datos de la detención e investigación a varios miembros de los CDR catalanes, Comités de Defensa de la República, que el juez había declarado secretos ha sido la gota que puede hacer rebosar el vaso de la persecución a los medios de comunicación. Hasta María José Segarra, Fiscal General del Estado, hubo de salir al paso de tal imputación por un juzgado de Madrid manifestando que la impugnaría. En las mismas fechas fue elegida la nueva directiva de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y su presidente señaló: «Está la cosa muy mal», porque «el silencio corresponde a los funcionarios, no a los periodistas. Les han imputado porque no han guardado silencio. Conocían la noticia, la noticia ha sido declarada como veraz, ha sido declarada de interés público. Y por lo tanto el artículo 20 de la Constitución protege ese tipo de noticias?». En declaraciones a «Las tardes de Radio Nacional» el presidente Juan Caño, refiriéndose a vetos, insultos, imputaciones y «fake news», dijo que «cada uno de estos casos es un paso hacia el precipicio y el precipicio es que se apague el derecho a la información, el derecho de la explicación». Añadió que con la proliferación de noticias falsas o no verificadas hace que «en estos momentos la confianza de la sociedad en las noticias está quebrada gracias a esas ‘fake news’, y por otro lado se ha producido un deterioro gravísimo de las condiciones de trabajo. Es decir, cada vez más el trabajo es precario. Estos dos factores son fundamentales. La defensa de la libertad de expresión y la defensa del derecho a la información son también fundamentales».

Sol Gallego-Díaz, durante un desayuno informativo del Foro de la Nueva Comunicación celebrado en Madrid, reivindicó un periodismo de alto nivel para huir de la simplificación del populismo. La directora del diario «El País» destacó la importancia de contar con «medios de comunicación con un alto nivel de profesionalización», que permitan combatir esa simplificación acentuada hasta el paroxismo por lo medios amarillos. Y recalcó que el lector debe encontrar en el periódico «seguridad, veracidad, capacidad de discriminar lo importante de lo accesorio». Y en un encuentro de periodistas con escolares de educación primaria celebrado en Málaga, Iñaki Gabilondo manifestó ante un abarrotado auditorio infantil que «el periodista es la persona que trabaja para que todo lo que le pase al ser humano sea considerado digno de ser contado». El periodismo, dijo este veterano comunicador, no puede desaparecer puesto que es uno de los pilares fundamentales de la democracia, «van juntos en la misma aventura para que todos tengamos derechos y podamos participar en las cosas que nos conciernen».

En un trabajo publicado en «Cuadernos de Periodistas», de la APM, titulado «Informe de la Profesión Periodística del año 2015», se contabiliza otro problema: entre 2008 y 2015 desaparecieron 12.200 puestos de periodistas; la publicidad, gran fuente de ingreso de los diarios, continuó bajando hasta el ejercicio de 2018; los lectores por Internet en el año 2000 fueron 1,9 millones mientras en 2018 alcanzaron los 31 millones; Maldita.es -que comenzó como Maldita Hemeroteca- es una fuente de verificación contra ‘fake news’; y entre 2008 y 2014 los periodistas fundaron 454 medios digitales realizados por periodistas y financiados a través de «crowdfunding», suscriptores, mecenas… pero muchos no lograron sobrevivir.

Aunque el experto en medicina laboral Víctor Vidal señalaba días pasados en estas páginas que «leer el periódico en papel reduce el estrés», el peligro que corre el periodismo actual, según se ironizaba en una tertulia radiofónica, es que «pasamos de Ortega y Gasset a Ortega-Smith».

Publicado el sábado 30 de noviembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/11/30/peligros-desinformacion/2565313.html

 

Un nutritivo y pequeño homenaje (recopilado 2019)

Al epidemiólogo malagueño Martínez-Gonzalez (Recopilación noviembre)

Miguel Ángel Martínez-González es uno de esos malagueños que pasean el nombre de Málaga por el mundo y que no mucha gente de esta ciudad conoce. Médico, epidemiólogo e investigador tiene el mérito de exportar a varios países, entre ellos a Estados Unidos -donde se busca con bastante urgencia un consumo alimenticio menos contundente- la dieta mediterránea. Parece que lo está logrando con éxito.

La Cofradía del Colesterol de Avilés acaba de distinguirlo con unos de sus galardones. El facultativo malagueño disertó en el Centro de Estudios Universitarios de la ciudad asturiana sobre pautas alimenticias. Martínez-González señaló que la dieta mediterránea logra reducir hasta un treinta por ciento los infartos cerebrales (miocardios) y las muertes cardiovasculares. Se apoyó en los datos sacados de un gran ensayo sobre nutrición llevado a cabo en los países de Europa con la participación de 7.447 personas. Entre otros datos resaltó la importancia que tiene el tamaño de las raciones que comemos habitualmente.

También recomendó moderar no solamente el tamaño de los platos sino la ingesta de alimentos con exceso de calorías. Para este catedrático, investigador visitante en la Universidad de Harvard, para seguir una alimentación equilibrada y mantener una buena salud, se ha de utilizar «el aceite de oliva virgen, que tiene que ser la única grasa culinaria para aliñar, freír o cocinar; los frutos secos, la fruta fresca como postre, las legumbres -como las fabes- y el pan integral, cuyo consumo sería un cambio fácil a la vez que muy importante», indicó en su conferencia avilesina.

Destacó asimismo la importancia de alimentarse más de pescado que de carne y, sobre ésta, dijo que lo preferente era la carne de ave. Según un estudio que publicó recientemente en el British Medical Journal, realizado con cerca de veinte mil personas, los alimentos ultraprocesados nos provocan un mayor riesgo de mortalidad. Sus investigaciones se centran principalmente en la nutrición relativa a las personas con obesidad y con la diabetes.

En sus conferencias, charlas y entrevistas se muestra poco partidario de la quinoa, de la soja, de la cerveza, de las que no dice que sean malas pero de las que no es partidario y si lo es de un poco de vino en las comidas, solamente en las comidas. Para este catedrático de la Universidad de Navarra, la tradición milenaria de la dieta mediterránea es evidencia de buenos indicadores de salud. A la vez siente que en las mesas españolas vayan disminuyendo los platos de legumbres -con su efecto antiinflamatorio- y aumenten los de carnes, síntoma de la influencia de la dieta norteamericana, que en alguna ocasión califica de cultura basura.

Como recomendaba el profesor Francisco Grande Covián, es partidario de la dieta mediterránea por su frugalidad y recuerda de él su metodología, es decir, comer siempre en plato de postre. Este profesor de Medicina Preventiva y Salud Pública, cuya filosofía médica se podría resumir en come bien para ser feliz, ha llegado en su viaje profesional hasta el Despacho Oval de la Casa Blanca en tiempos de Barack Obama. Un viaje que partió hace unas cinco décadas desde el malagueño Pedregalejo.

Publicado el martes 19 de noviembre de 2019 en LA OPINIÓN DE MÁLAGA

https://www.laopiniondemalaga.es/opinion/2019/11/19/nutritivo-pequeno-homenaje/1127670.html

Contradicciones ante la Cumbre del Clima (recopilado 2019)

La importancia de la lucha contra el calentamiento global y la celebración en una ciudad cuyo alcalde no cree en el cambio climático (Recopilción noviembre)

Contradicciones ante la Cumbre del ClimaLa Cumbre del Clima se celebrará en Madrid, lo que encierra notables contradicciones. Tras la renuncia de Chile, cuyo presidente considera que no puede garantizar la seguridad de los asistentes después de varias semanas de disturbios que mantienen el país en un caótico campo de batallas urbanas, el presidente del Gobierno español se ofreció a celebrarla en nuestro país y recibió el visto bueno. La gran reunión internacional, que se estaba preparando en Santiago de Chile organizada por Naciones Unidas corría el peligro de no celebrarse. Conocida por COP25 en sus siglas en inglés (25º Conference of Parties) es el órgano de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático (CMNUCC) que «orienta los esfuerzos de los países que son partes de la Convención para actuar contra el cambio climático». Persigue impedir la interferencia humana en el aumento de la temperatura media del planeta.

Las primeras contradicciones están en que se celebrará en Madrid, cuyo alcalde, José Luis Martínez Almeida, manifestaba públicamente que no cree en el cambio climático e intentó retirar las necesarias medidas anticontaminantes establecidas por la anterior Corporación municipal, Madrid Central. Alcalde que se apoya en los votos de Vox, partido cuya primera declaración tras conocer los resultados de la urnas fue señalar que rechazaba totalmente ese Madrid Central. Y cuya Comunidad está presidida por Isabel Díaz Ayuso, que no se puso al teléfono cuando la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, intentaba informarle de la solicitud del Gobierno de celebrar la cumbre en la capital de España.

Veamos: Una mayoría de españoles, según diversos sondeos recientes, considera imprescindible luchar contra la contaminación que nos lleva al calentamiento global, al cambio climático. Pues bien, esas personas, esas asociaciones, esas organizaciones, los ecologistas, que trabajan para que nuestra vida diaria sea lo más natural posible, por que las industrias nos contaminen lo menos posible, por facilitarnos la existencia, son repudiadas por mucha gente. Son denostadas por personas, asociaciones, agrupaciones porque las consideran una amenaza para sus intereses. Y esas organizaciones ecologistas, conservacionistas, naturalistas que buscan el equilibrio en la Naturaleza, luchan por la permanencia de la cadena trófica, que no se rompa el hilo conductor del desarrollo natural, imprescindible para la pervivencia de los seres vivos que estamos destruyendo los seres humanos. Es decir, combaten las raíces del nefasto cambio climático que estamos promoviendo.

Los intereses particulares, unidos a la atractiva comodidad (¿quién no la desea?), están lastrando el desarrollo de la vida de las personas, el futuro de las actuales y futuras generaciones. Ese interés está haciendo difícil la redirección de nuestra conducta medioambiental hacia un mayor respeto por la Naturaleza que nos da la vida. Está imposibilitando que cambiemos nuestros hábitos perniciosos por unos respetuosos con el planeta que nos acoge. Contra ellos lucha la COP25 que se celebrará en España.

La comodidad y la ambición tienen la culpa de esta contradicción. Porque pocos desean renunciar a tenerlo todo a mano, a disfrutar de cualquier vianda en cualquier momento, a moverse sin renunciar a cualquier combustible con tal de ir confortablemente, a disponer de cualquier cosa si se tiene capacidad económica para conseguirla. Es más fácil no hacer nada que concienciarse de que no conviene realizarlas contra natura. No quiero decir con esto que todas las prédicas que anuncian los ecologistas sean la panacea, ya que hay mucho «friki» en el ámbito ecológico, mucho teórico que propone difíciles medidas de llevar al campo práctico. Tienen razones científicas para proponer una vida más natural -recuerdo el ofrecimiento a la Administración del Estado de las organizaciones conservacionistas de hacerse cargo de la gestión de la política ambiental-, algo que entra dentro de los parámetros a debatir en la Cumbre climática de Madrid. Ese Madrid cuya actual Corporación municipal acaba de decidir la supresión de un gran carril bici, establecido para promocionar el uso de la bicicleta con el fin de utilizar menos el automóvil contaminante.

Publicado el sábado 16 de noviembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y La Opinión A Coruña

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/11/16/contradicciones-cumbre-clima/2558778.html

Arte callejero contra los garabatos (recopilado 2019)

La lucha contra el descontrol pintarrajeador e impune que invade muchas de las paredes y los cierres metálicos comerciales de las calles (Recopilación noviembre)
Arte callejero contra los garabatosUn barrio salmantino, el Oeste, puede ser ejemplo del éxito contra los garabatos callejeros. Y el Ayuntamiento (Concello) de Vigo ha lanzado un programa para que los centros escolares fomenten el amor al buen arte que decore las calles de la ciudad. En poblaciones de Asturias, en Málaga y muchos otros puntos del país se celebran concursos de grafiteros y parece que muchas corporaciones han iniciado cruzadas contra el feismo realizado con los pulverizadores. Quizá así se logre desterrar de persianas, cierres metálicos, portones, muros, fachadas y muchos espacios públicos el garabatismo que afea las calles de villas y ciudades de España.

Lo que empezó con una firma gamberra de un adolescente madrileño, Juan Carlos Argüello, que firmaba como «Muelle» en los pasados años ochenta del anterior siglo, ha pasado de ser un curioso y misterioso mensaje a una horrible invasión y se ha convertido en un desastre embadurnador de cualquier propiedad que asome a la vía pública. En algunos casos, en campo de batalla de pandillas armadas con pulverizadores que dirimen sus diferencias o muestran sus amenazas alejadas de toda acción artística.

Una iniciativa de los comerciantes de una travesía de Málaga, la calle Carretería, podría ser considerada como el inicio de la lucha contra el descontrol pintarrajeador de paredes y cierres comerciales. Ante el estropicio de sus fachadas por parte de los portadores nocturnos del spray, los industriales de Carretería pactaron con los grafiteros pintadas alusivas a la especialidad de cada comercio. Posiblemente por efectos del respeto entre autores, las pintadas espontáneas desaparecieron y la calle lució durante un tiempo las obras de estimables dibujantes. Posteriormente y, supongo que a raíz de ese afortunado acuerdo, se implantó un concurso de pintura mural en la patria de Pablo Picasso.

Parece que el ejemplo cundió y proliferaron certámenes de este tipo por distintas poblaciones españolas. Así, por ejemplo, Oviedo, que ya disfrutaba de un primaveral certamen de mupis callejeros realizados por distinguidos diseñadores (el certamen Motiva, de la Escuela de Arte), instituyó el Festival de Intervención Mural. Y distintas corporaciones municipales optaron por cubrir fachadas y paredes públicas al estilo de Berlín en su nefasto muro, la solemne Viena o novedosos barrios de Nueva York, Ámsterdam o París.

Sin embargo, tras los movimientos ecológicos de ajardinar escombreras, terraplenes y riberas, ilustrar rótulos viales (nombres de las calles de Badajoz, de Jaén?), cubrir entrepaños desconchados y otras varias modalidades contra el deterioro visual, proliferaron los garabateros que estropean cualquier superficie que tenga un metro cuadrado plano. Algunas corporaciones municipales logran éxitos en su lucha contro estos desaprensivos del rotulador o spray pero la persecución de estos embadurnadores es difícil y costosa.

Por estas razones son bienvenidas iniciativas como ZOES Asociación Barrio Oeste, de Valladolid, que va decorando paredes, persianas, portones de calles sin establecimientos comerciales, llenas de garajes y cocheras, de rincones lúgubres con trabajos de distintos artistas callejeros. Un vídeo que contiene su web informativa permite contemplar unas obras naïf, cubistas, abstractas, realistas, bromistas, informativas, eróticas, curiosas, oníricas, informativas, políticas, preciosas, simpáticas? todo un compendio de imaginación.

Y el Concello de Vigo busca enraizar el embellecimiento urbano desde la temprana edad de sus habitantes. Después de la instalación temporal en 2014 de una gran lona en un edificio de la Porta do Sol, la corporación inició un programa municipal invitando a pintores, no solo locales sino de todo el mundo, a que plasmen con brocha o con spray muros y fachadas de distintas partes de la ciudad. Y tras años de éxito, impulsa entre octubre y noviembre murales para que los alumnos de una docena de centros escolares viertan su imaginación, su destreza y su arte en ellos: «el arte con spray entra» es su filosofía.

Si «Muelle» comenzó manifestándose con su «sacacorchos» en las paredes madrileñas de hace cuatro décadas, hoy un muchacho portugués, «Vile», crea unos dibujos en muros de distintas ciudades que aparentan un gran relieve, ilusiones ópticas que promueven que el viandante «vea» a través de la pared algún bonito paisaje. Una magnífica forma de desterrar el abundante y horrible garabato.

Publicado el sábado 2 de noviembre de 2019) en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/11/02/arte-callejero-garabatos/2552195.html

El raro placer de no comer (recopilado 2019)

«Frikis» de los alimento saludables no dejan comer a gusto (Recopilación octubre)
El raro placer de no comerEl placer de comer corre peligro. No nos dejan comer a gusto. El ruido que están haciendo los dietistas o nutricionistas (perjudicados muchas veces por intrusos sin título o exoteristas) apoyándose en informes contra la comida rápida, preelaborada, empaquetada o basura está contaminando la buena cocina. Decálogos dudosamente científicos y parciales, informes vegetarianos y un lenguaje ambiguo que iguala vegetarianismo con teorías negativistas invaden redes sociales y determinados medios de comunicación. Dicen que comemos peligrosamente. Y eso que vivimos en el segundo país con gentes más longevas del planeta. Abogo por continuar siendo climariano (no confundir con «climaterians», según nominación inglesa), es decir, por consumir productos de la tierra y alimentos naturales y cosechados con métodos no intensivos y estacionarios.

En vez de cargar contra presuntos fraudes de la industria alimentaria predican restricciones a la alimentación de los consumidores. Y si no se tiene espíritu crítico, no se busca contrastar la veracidad o validez científica de algunas noticias se corre el riesgo de reducir el menú a cuatro platos. Inciden con fuerza en la base restrictiva de la llamada pirámide alimentaria y resaltan las materias menos saludables. No les importa ni la frecuencia ni la cantidad de la ingesta.

La percha de los perjuicios de las bebidas alcohólicas, peligrosas realmente, la aprovechan para penalizar otros alimentos que serían rechazables si se ingieren todos los días y en grandes cantidades. No considero que la mayoría del planeta adquiera a diario carnes y alimentos procesados, consumo solo asequible para un escaso nivel económico. Pero vaca, cordero, cabra, cerdo y caballo son rechazados hoy por cancerígenos, a la vez que por contaminantes (flatulencias bobinas), por contener exceso de grasas saturadas, azúcares, etc. Y peor aún si son procesadas. Y en este apartado entra hasta el jamón ibérico. Pollo, pavo, huevos y ciertos vegetales, la mayoría producidos hoy por métodos intensivos, poco naturales y preparados son los productos ideales para estos «frikis» de lo debidamente saludable. Los huevos, el cerdo, el pescado azul y ciertas frutas que antes eran peligrosas para el hígado, los riñones, etc. ahora son recomendados. Aunque los anisakis y los microplásticos invadan sus entrañas.

Las pizzas, los panes, las galletas, los helados y los dulces han de ser caseros porque los industriales llevan ingredientes y conservantes poco saludables. Rechazan también los cacaos enlatados por su contenido en azúcares y de las bebidas refrescantes para qué hablar. Y por supuesto los platos tradicionales, los de cuchara (fabada, paella, cocido madrileño, maragato o montañés?), las frituras, los escabechados, los consideran totalmente prohibidos.

Pero si las prescripciones se encaminan a prohibir por una parte, por otra pretenden encauzarnos al vegetarianismo en sus distintas medidas. Y en primer argumento apelan a la libertad del ciudadano del primer mundo para poder elegir entre la gran variedad de productos que nos rodean, a diferencia de quienes habitan en el tercer y cuarto mundo donde la variedad prácticamente no existe. Por supuesto, el cuidado del medio ambiente es otro de sus primeros puntos del guión. Argumentan que es un remedio a la deforestación del planeta que se produce al alimentar los ganados, causantes a su vez del calentamiento global. Y lo refuerzan señalando que las proteínas vegetales representan un ahorro energético, apenas cuestionando los métodos de producción.

Además, dicen, los vegetales son más saludables, sus platos no producen cánceres, comerlos directamente lleva un recorrido menor puesto que los animales los ingieren primero para dárnoslos luego a nosotros. Por eso, hasta el jamón ibérico no es tan saludable. Pero en su guión aparece apagada o casi indefinida la lucha contra lobbies alimentarios y creencias acientíficas o perniciosas. Y si su fuerza la dirigen al bienestar animal no suelen aplicarla en la misma medida para quien no tiene capacidad económica para seguir sus prédicas.

Publicado el lunes 21 de octubre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/10/21/raro-placer-comer/2546532.html

No son independentistas (recopilado 2019)

Fascistas disfrazados de libertarios que no son demócratas (Recopilación octubre)
No son independentistasNo son independentistas. Los radicales que destrozan las calles de Cataluña, principalmente de Barcelona, no luchan por la independencia de Cataluña. Tampoco son comunistas, son fascistas disfrazados de libertarios, camuflados entre presuntos anarquistas. Tampoco son nacionalistas radicales. Por supuesto, no son demócratas. La democracia rechaza la violencia y los verdaderos independentistas no han mostrado violencia.

Después de grandes manifestaciones pacíficas, con centenares de miles de participantes, sin incidentes, reivindicativas y libres, los reventadores de la paz de estos días en Cataluña solamente buscan el caos como argumento para acusar a unos moderados de ineficaces, a otros de fascistas, cuando ellos son quienes demuestran su posición antidemócrata. Ni siquiera han mostrado su ideología. La prueba está en que cometen los mismos actos que los fascistas.

La resiliencia, la moderación de las fuerzas del orden, locales, comunitarias y nacionales, los enfurece porque con sus destrozos no logran la adhesión de los ciudadanos, de los pacíficos demócratas que demuestran sus opiniones, sus tendencias, participando en huelgas, en concentraciones, en manifestaciones pacíficas. Físicamente o con la palabra, no con la fuerza destructiva, amenazadora, devastadora, amedrentadora. ¿Son catalanes? Algunas fuentes señalan que muchos han llegado y más llegarán de fuera. Quizá sean fruto de la esquizofrenia de ciertos organizadores. Pero ni son demócratas ni independentistas.

Publicado el domingo 20 de octubre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y otros diario de la EPI (sección España)

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/espana/2019/10/20/son-independentistas/2546064.html

Nino y los lobos (recopilado 2019)

Iniciativas en Castilla y León contra los depredadores (Recopilación octubre)
Nino y los lobosEugenio Rodríguez es un pastor leonés que pastorea su rebaño de unas docenas de ovejas. Contaba hace años a la Cadena Ser, en la que colaboraba los fines de semana, que se las vio algunas veces con el lobo y su hijo se enfrentó en una ocasión con cinco ejemplares. Que él haya contado, siempre salió airoso. Y explica que le acompañan dos perras de raza carea o pastor leonés. «Ellas solas van guardando» el rebaño «sin tenerlas que decir nada?». Eugenio también tiene una pareja de mastines. «Hacemos un equipo inseparable».

Casi a diario los informativos asturianos dan noticia de algún ataque del lobo, matanza de ovejas, vacas u otros animales domésticos. Y la correspondiente queja de campesinos y ganaderos. Tienen derecho a quejarse, solicitar la indemnización establecida por ley, que ésta se abone sin demasiada demora y reclamar medidas para su protección. Creo que en esto estamos todos de acuerdo. Pero también hay diferentes opiniones, puntos de vista que separan a propietarios y naturalistas. Mientras unos maldicen a los depredadores, otros señalan que sin su existencia se trunca la cadena trófica y los efectos son perjudiciales para el desarrollo natural de nuestros campos y montes.

Un nuevo director general de Ganadería, Saturnino Rodríguez, Nino, tiene las competencias para solucionar el problema del lobo. Es un ganadero dueño de una explotación propia en el municipio de Parres, aledaño a los Picos de Europa y una de las zonas donde más afectan las incursiones de los depredadores. Después de las reiteradas protestas que los ganaderos llevan a cabo en las distintas celebraciones y ferias a lo largo de los últimos meses, le toca asumir una tarea que, según opiniones al respecto, debe aplicar cambios en la política sobre las consecuencias de los ataques de los cánidos salvajes y poner en marcha nuevos métodos. Quizá le vengan bien ejemplos de otras comunidades en las que el lobo habita.

La Consejería de Desarrollo Rural, Agroganadería y Pesca, de la que depende la dirección general de Ganadería, podría aplicar o animar a los dueños de rebaños y ganaderos con animales que pastan en comunales y campas o montes abiertos a protegerse como lo hacen en diversas zonas de Castilla y León y otras comunidades en las que se van expandiendo las manadas de lobos. Son sistemas fáciles, sencillos, baratos. Solamente se necesita voluntad para llevarlos a cabo y en algunos casos alguna ayuda económica al ganadero. Creo que resultan rentables tanto para la Administración del Principado como para pastores y ganaderos.

Uno de los sistemas es el que emplea Eugenio Rodríguez, el pastor leonés que mencionamos al comienzo de este texto: acompañar a los animales a proteger por mastines y perros carea. Unos defienden y otros conducen a los rebaños en cuanto olfatean el peligro de los depredadores. Cada ejemplar puede costar entre cien y trescientos euros, según los precios de mercado. Cuatro ejemplares pueden vigilar un rebaño durante unos cuantos años.

Construir rediles con alambrada resulta más caro pero asegura una gran defensa para los rebaños, permite al ganadero no perder reses ni recurrir a indemnizaciones y con ese ahorro levantar unos recintos que impidan el asalto de los depredadores. También se puede recurrir a pastores eléctricos, corrales cerrados y hasta a animales que hacen huir al lobo, al perro asilvestrado, al jabalí o al oso, como son los históricos bisontes.

Señalo estos ejemplos porque son numerosas las declaraciones de granjeros y dueños de ganado de Zamora, Palencia, Soria, Burgos que defiende mantienen sus rebaños fuera de peligro. Un sistema con éxito lo muestra el enlace http://www.abrego.info/2019/08/28/vivir-con-lobos-un-modelo-de-gestion-ganadera/. Este mes de septiembre se han celebrado en Burgos jornadas demostrativas de estos métodos preventivos. Quizá así los pastores y ganaderos no tendrían que reiterar sus protestas y vivir con mayor tranquilidad.

Publicado el miércoles 16 de octubre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/10/16/nino-lobos/2544117.html