Sondeos, sólo estados de ánimo

Sobre las encuestas electorales que se publican casi cada día en este año cargado de convocatorias

Las campañas electorales de once meses como ésta son un sistema agotador para cualquier posible votante, tanto o más que para los políticos que participen en ellas. Que política sea todo lo que nos afecta en el devenir de la vida cotidiana no quiere decir que tengamos que estar todos los días pendientes de lo que hagan o deshagan los políticos. Sobre todo en periodos como el actual que esos mencionados políticos nos convocan a las urnas hasta tres veces en un año mientras luego hacen o deshacen sin tener muy en cuenta durante años la opinión de los ciudadanos. Y más si ocurre como en los últimos tiempos que la gran mayoría de las promesas hechas en esas campañas electorales no solamente no fueron cumplidas sino que se realizaron en el sentido contrario a lo ofrecido en los programas.

Transcurridos cuatro meses largos del presente año multielectoral al ciudadano se le ha brindado un sondeo prácticamente cada semana, mostrando en cada uno un presunto avance o retroceso de las formaciones políticas. La situación de los partidos más veteranos, de los de aún corta existencia y de los surgidos en los últimos meses. Remarco el calificativo de presuntos porque los datos que reflejan esos sondeos son unos apuntes especulativos, meros detalles «virtuales» de unos momentos concretos que generalmente tienen poco que ver con los salidos de unas votaciones.

«Falta aún mucho tiempo para las elecciones generales, y conviene tener por tanto en cuenta que esta estimación de la distribución de los votos en modo alguno constituye una predicción del posible resultado de las mismas: solo supone un intento de traducir, en hipotéticos votos, el estado de ánimo actualmente predominante entre la ciudadanía», señalaba días atrás el catedrático de Sociología José Juan Toharia, presidente de Metroscopia, instituto privado de investigación de la opinión pública tras publicarse una de esas encuestas preelectorales. Lo que viene a certificar un posible motivo especulativo de las mismas.

En principio una encuesta busca reflejar una referencia para la sociedad que se estudia. Una encuesta electoral tiene la connotación añadida de la situación política. Pero esa situación se acelera, se ve estimulada por la proximidad de una votación, por un acontecimiento nuevo, el descubrimiento de unos actos corruptos o una valoración de inesperados activos. Igualmente por el agotamiento de una doctrina, el incumplimiento de unas promesas, el desánimo o la rebeldía contra una restricción. Unas declaraciones, una imagen amable, un atentado o el insólito afloramiento de «una herencia» pueden cambiar tendencias de una semana para otra.

Los sondeos en un año lleno de convocatorias a las urnas pueden reflejar tendencias distintas según se especule tras las elecciones autonómicas de Andalucía, después de los comicios municipales y regionales de mayo, una vez que Cataluña haya votado para formar sus instituciones o decidir sobre su propensión o no a la independencia, etcétera. Y si nos atenemos a los próximos sufragios a celebrar en Asturias pueden variar las preferencias según si un cierto político decidió seguir o «tira la toalla», si la presentación de un plan urbano fue práctico o estridente y rimbombante, si los baños o unos viajes corrompen o no a un montón de funcionarios. El gráfico que muestran las encuestas hoy día dibuja unos perfiles como los Picos de Europa.

Publicado el miércoles 13 de mayo de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/05/13/sondeos-estados-animo/1755932.html

 

Esto no es plan

Sobre el planeamiento urbanístico de Llanes

Rechaza que las propuestas del Plan de Llanes vayan a fijar población joven en la zona rural y crear empleo, como asegura el documento. Al contrario, fomentará el «consumo de espacio de escasa calidad en la relación ‘beneficio económico-deterioro del entorno’, al urbanizar, en muchos casos, zonas de gran belleza natural con pocas ventajas económicas». Lo dice la Asociación de Vecinos de Llames de Pría sobre la aplicación del Plan General de Ordenación de Llanes (PGOLL), nombre de un proyecto al que han suprimido una U primitiva para disimular la denominación de Urbano, su objetivo primario. Lo dicen también Lledíes, Andrín, Barru, Porrúa. Y es que la Corporación Municipal llanisca parece que solamente quiere recaudar dinero sin proponer a los vecinos, actuales o futuros, medidas para consolidar población fija y atraer a nuevos residentes. ¿Quién va a venir a residir a Llanes sin tener un trabajo del que vivir? ¿Quién viene a una aldea donde no hay ni una tienda para comprar el pan?

Pienso que los gobernantes del municipio se han fijado únicamente en el acotamiento de espacios para la edificación de viviendas, han dibujado un parque temático pero no muestran interés por el favorecer la estancia de los vecinos asentados y la llegada de nuevos residentes permanentes, no estacionarios, los que visiten los bellos parajes de la zona pero que su permanencia sea temporal, ocasional. Creo que un municipio tan amplio con el llanisco, con muy diversa geografía, debería tejer un proyecto en el que se propongan también distintos tipos de industria para dar trabajo que fije población. Conviene asimismo entender que Llanes no puede competir por un turismo de sol que sobrepase dos meses de verano, es decir, la sexta parte del año, como pueden atraer otras costas peninsulares.

Este concejo casi en su totalidad rural, destacado por un atractivo litoral, una montaña singular y una tierra productiva, debería caminar hacia una implantación de industria «blanda», escasamente contaminante, cercana a su riqueza natural, el campo, transformadora de la producción agrícola y ganadera, complementaria de la hostelería y explotadora de su belleza paisajística. Y encaminar su aplicación a dotar a sus núcleos rurales y residenciales de los servicios para una convivencia del siglo XXI. Es decir, gran parte de las aportaciones que han hecho municipios de otras zonas turísticas que han logrado fijar residentes permanentes o residentes la mayor parte del año.

No propongo la implantación de polígonos industriales sin más, parques de atracciones, circo sin pan. Planteo manufacturas de raíz campesina, explotaciones de innovadores cultivos, de agricultura y ganadería nueva, implantación de sistemas de transporte para turismo colectivo, organización de conferencias, seminarios profesionales y convenciones empresariales, instalación de nuevas tecnologías. Creo que el Ayuntamiento debería implicarse, con incentivos diversos, en atraer este tipo de empresa, que no necesita de grandes y caras instalaciones. Terrenos sobran desde que el ingreso en la comunidad europea hace casi treinta años propició el cierre de las pequeñas ganaderías familiares y desterró la autosuficiencia.

La fruta más cara del mundo se cultiva y prepara en una comarca de Japón, de clima más frío y lluvioso que Llanes y en terrenos que hace un lustro eran explotaciones hulleras. En la Selva Negra alemana, datada con todo tipo de servicios, residen gran cantidad de familias con trabajos en las lejanas zonas industriales. En Holanda «inventan» quesos nuevos para atraer al visitante. La ordenación urbana no se debe basar sólo en la construcción masiva, generadora de la «burbuja» inmobiliaria. Servicios y pequeña industria son opciones creadores de empleo. Ideas no faltan. Sobre todo, según publicaba LA NUEVA ESPAÑA, disfrutando de la cercanía de la «Capital Mundial de las Ideas».

Publicado en La Nueva España el viernes 8 de mayo de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/05/08/plan/1753398.html

Otro peligro para la costa canaria

Tras el hundimiento del pesquero de bandera rusa «Oleg Naydenov», el Gobierno toma una medida tan errónea como la tomada con el «Prestige»

«Parece que no hemos aprendido nada del «Prestige». «Pase lo que pase, no quieren que se vea, y que no nos cueste mucho dinero». Así opinan diversos ecologistas expertos en cuestiones marítimas sobre el problema que está causando el hundimiento del pesquero de bandera rusa «Oleg Naydenov» cerca de las costas canarias. El barco era una nave conflictiva que ha sido demandada ante la Comisión Europea por pescar en zonas prohibidas para capturas y tenía vedada la pesca en Senegal.

La comparación con el caso del «Prestige» parece un poco exagerada en cuanto a las posibles consecuencias pero la estimación se refiere al error en cuanto a la superación del problema. Mientras el buque siniestrado frente a la Costa da Morte portaba 77.000 toneladas de combustible el pesquero hundido al sur de las Islas Canarias tenía en sus depósitos algo más de 1.400 toneladas. La cuestión está en haber sacado a la nave incendiada del puerto donde estaba fondeada.

Mientras los técnicos se mostraron partidarios de alojar la embarcación en un puerto de refugio las órdenes de la Capitanía Marítima fueron las de sacarla a mar abierto y alejarla de la costa ante un peligro de deflagración y que un vertido de combustible afectara a la ciudad de Las Palmas y a su planta potabilizadora. Para los primeros, con el deterioro del casco, el apagado del incendio y la reparación de la avería era mucho más difícil en alta mar que en un muelle de refugio. Las autoridades marítimas canarias señalaron que aplicaron el protocolo para estos casos a «rajatabla». Esperemos que sea para bien.

El «Oleg Naydenov» fue sacado del puerto de Las Palmas y alejado de la isla, dirigiéndolo hacia el sureste pero no muy lejos de Punta Jandía, al sur de Fuerteventura. Allí se logró apagar el fuego y, mientras se dilucidaba su destino, se le encaminó hacia el suroeste donde terminó hundiéndose.  Fue entonces cuando se observaron las primeras manchas de fuel sobre las aguas, presumiblemente debidas a las fugas por las grietas que se habían producido en el casco al intentar apagar el incendio a la vez que a la presión que debe soportar el armazón del buque a unos 2.400 metros de profundidad a unas 15 millas de punta de Maspalomas, al sur de Gran Canaria.

La actitud del Gobierno actual es muy distinta a la que tomó en su día el Ejecutivo de Aznar y mientras Francisco Álvarez-Cascos intentó desvincularse al principio del problema ahora la ministra Ana Pastor tomó rápidamente cartas en el asunto. Pero la decisión de sacar al barco incendiado del puerto de Las Palmas -sean o no graves las consecuencias- es similar a la tomada respecto al «Prestige». El resultado parece el mismo aunque las dimensiones del problema esperemos que sean distintas. Las cantidades de combustible y el estado de la mar así lo predicen. Pero para la comunidad científica se vuelve a cometer el mismo error que el alejamiento del petrolero con bandera de Bahamas, propiedad de una compañía de Liberia, que «multiplicó» las consecuencias del desastre ecológico en las costas de España, Portugal y Francia. La carga era propiedad de una compañía rusa, al igual que los dueños del pesquero siniestrado en la zona marítima entre las islas Canarias y el Cabo Bojador. Un área rica del Océano Atlántico de gran diversidad, con un ecosistema singular y protegida por varios espacios de la Red Natura 2000. Una gran pradera marina.

 

Publicado el sábado 2 de mayo de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/05/02/peligro-costa-canaria/1750286.html

La economía en el triángulo Cuba-Estados Unidos-Irán

El tramo final de la presidencia de Barack Obama será más económico que político para vencer a los republicanos

Irán, Siria, Arabia, Iraq, Yemen, Afganistán, Líbano e Israel forman uno. Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua forman otro. El tercer vértice del triángulo corresponde a Estados Unidos con sus aliados, Reino Unido, la Unión Europea como tal, además de Canadá, México? ¿Una negociación política o económica?

El tramo final de la presidencia de Barack Obama (ya comenzó la nueva campaña electoral), a pesar de que aparenta tener una potenciación política, fundamentalmente estimo que es mucho más económico. Así combate a los republicanos. Las negociaciones (¿políticas?) con Irán son oficialmente para resolver un problema estratégico de proliferación nuclear. Pero detrás hay una acumulación de situaciones comerciales negativas para las grandes corporaciones norteamericanas, principalmente, y europeas. El acercamiento a la Cuba de los Castro tiene más percha política, pero sacar a La Habana del «eje del mal» conlleva un paso imprescindible para superar otros problemas con otros «rojos» latinoamericanos.

El régimen de los ayatolás fue peligroso desde su principio y Estados Unidos es uno de los principales blancos del conflicto. Y la gravedad de ese trance se acentuó con el secuestro durante 444 días de su Embajada con cinco docenas de estadounidenses dentro. Han pasado 34 años del final de la llamada «crisis de los rehenes». Desde 1980 Washington rompió relaciones con Teherán e impuso un embargo comercial que solamente exceptuaba medicinas y alimentos para la población, al tiempo que los fondos persas en EE UU fueron congelados con el fin de utilizarlos para indemnizar a los rehenes cuando fuesen liberados y también para abonar las previstas demandas de las compañías norteamericanas contra la revolución iraní.

Recientemente Irán dejaba de utilizar el dólar en sus traslaciones comerciales poco después de que Henry Kissinger hablase de Irán como «aliado natural» y otro ex secretario de Estado, James Baquer, declarase que es «muy potente desde el punto de vista estratégico» porque «se opone muchísimo a lo que está haciendo el EI». «Me sorprendería que Irán no nos ayudara a manejar este asunto tranquilamente», dijo Baquer en una entrevista en la NBC. Mientras tanto, ante el preacuerdo alcanzado en Ginebra, una docena de potentes multinacionales mostró su deseo de volver ya al mercado iraní aun a riesgo de que peligren rentables contratos (cien mil millones de dólares) con el Pentágono. La madeja de problemas de los demás entes de los conflictos de Oriente se irá resolviendo con las benéficas medidas, diplomática y económica, con que se zanje éste.

Respecto al eje latinoamericano la situación parece llevar el mismo camino. La futura apertura de relaciones entre La Habana y Washington y el sonado éxito de la Cumbre de Panamá así lo anuncian. Porque aunque la entrada de grandes corporaciones en Cuba, tras más de medio siglo de bloqueo, no representa un sustancial laurel económico, sí encarna un posible final del rudo contencioso político con Caracas y, previsiblemente, con los demás países «bolivarianos». El comercio entre Estados Unidos y las naciones de la región no fue interrumpido nunca totalmente, salvo con el régimen castrista, pero sufrió un gran deterioro con los triunfos de Morales y Correa, con la radicalización de Chávez y Maduro y algunos otros menores. Así pues, el apetito de los medios económicos ha forzado a los demócratas a la suavización de los contenciosos políticos para ganar las próximas elecciones.

Publicado el 20 de abril de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/04/20/economia-triangulo-cuba-ee-uu/1743957.html

El país ideal de las campañas

Las promesas y vaivenes de los políticos cuando se aproxima una cita con las urnas

Las campañas electorales me encantan porque en ellas te conminan a ver el país ideal en el que vivimos. Y sueñas, como Alicia, con «el país de las maravillas» que llegará tras el escrutinio de las votaciones. Aunque luego no encuentres en la vida «el país de Nunca Jamás» de Peter Pan. De todas formas disfrutas por las mañanas al leer en los periódicos las magníficas propuestas de los candidatos para que les concedas tu voto. Claro que al terminar el café matinal y enfrentarte al día a día la realidad es muy distinta. Parecida, para muchos, a un cuento de Dickens.

«Hasta el 25 de mayo no te quites el sayo», parece haberles dicho Mariano Rajoy a sus casi seiscientos cargos populares, casi mudos, en la reciente convención tras la Semana Santa. Y creo que lo dijo para evitar que sus candidatos no disimulen su pertenencia al partido, como hacen quienes se presentan encabezando feudos como Madrid, Extremadura o la Comunidad Valenciana. Unos por recurrir a unos mítines personalistas y casi sin siglas, otros por utilizar audiovisuales raperos en los que el partido se diluye entre la música, por ejemplo.

Existen formaciones que se olvidan de que existen medios de comunicación con hemeroteca o videoteca y proclaman lo contrario a lo que dijeron en fechas bastante recientes. Así, en su día defendieron la construcción de la red ferroviaria de Alta Velocidad Española (AVE) cuando ésta llegaba a su tierra y porque es «la mejor manera de vertebrar España y de combatir el separatismo». Y ahora pretenden reducir de forma «muy sustancial» su programada construcción. Claro que en Asturias sí tenemos hemerotecas y esperamos la llegada del AVE.

Hay también algún político que en tiempos perteneció a cierto ejecutivo autonómico o simpatizó con alguno de esos gobiernos que disfrutan de ciertas «ventajas» constitucionales y que ahora, en otra alineación política, rechaza esa prerrogativa de la que ya no goza. También los hay que disimulan o tratan de esconder su pasado en otro partido, su participación en una coalición, en ocasiones bastante opuesto a su prédica actual.

Los hay atrevidos que anuncian que van a enseñar a los pescadores a pescar, que le sacan parecido burlesco a un competidor con el Naranjito del 92 o que dicen de un colega rival, que utiliza un lenguaje suave y sin estridencias, que «huele a Nenuco». En el año más electoral de los últimos tiempos hay quien se pone a jugar con su tableta en pleno examen del ejercicio ejecutivo y en la tribuna presidencial y se atreve a descalificar al rival. En fin, hay portavoces que tienen un sentido del humor tan nefasto que utilizan las tendencias sexuales para intentar descalificar al contrario o contraria y pronunciar frases como «lo que le molan son los dedos de los condenados por acoso sexual, si le sirven para conseguir el poder?».

Y si nos fijamos en la elaboración de las listas y colocación de los candidatos las fugas, expulsiones y divisiones han sido en los últimos momentos una canción muy oída. Los preparativos electorales son un cúmulo de controversias que en algunas formaciones han representado un verdadero desastre y han cambiado varias veces de candidatura en pocas semanas.

Pero lo bueno de las campañas electorales es el ideal. Van a crear cientos de miles de puestos de trabajo, bajar los impuestos, a desterrar la miseria, bajar el IVA? Las campañas electorales me encantan. Pronto nos llevarán a nuestro soñado país ideal.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el viernes 17 de abril de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/04/17/pais-ideal-campanas/1742697.html

Libia, un peligro islámico más cercano

La labor mediadora del diplomático malagueño Bernardino León Gross

Es posible que ahora consiga algo en Libia. Bernardino León Gross, el hábil diplomático malagueño del que el ministro Miguel Ángel Moratinos disfrutaba como negociador, «apagafuegos» y otros apelativos peliculeros, lo intenta. Y tras la cumbre europea de jefes de Estado y de Gobierno y las mesas recién celebradas en Argelia y Marruecos la situación puede mejorar. León mostró su optimismo tras esas mesas que reunieron a las distintas facciones que se enfrentan en el amplio territorio libio, donde hasta ahora era difícil encontrar interlocutor, negociador, hasta diríamos, encontrar un país. Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, le nombró el verano pasado representante especial y cabeza de la Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (Umsmil), puesto que antes había ejercido para la Unión Europea y como representante de ésta para el Sur del Mediterráneo.

En el Consejo celebrado días pasados en Bruselas se decidió aumentar su cooperación para luchar contra el terrorismo islamista en África mediterránea, sobre todo tras el atentado en Túnez y ante la situación de Libia. La canciller Merkel expresó su preocupación ya que «la influencia del EI crece en Libia», y señaló que si no se soluciona este conflicto la Unión Europea «tiene un gran problema». En este sentido Barcelona acogerá una cumbre de la UE y los países del norte de África sobre yihadismo e inmigración. Los líderes europeos hablaron de medidas de apoyo si se llega a formar un gobierno de unidad nacional -por ahora muy difícil- y tan pronto como se logre la UE dice estar preparada para contribuir a la seguridad de la zona, según manifestó el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Libia es un país extenso -unas tres veces y media la de España- que limita al Norte con el mar Mediterráneo y en el continente africano con Egipto, Sudán, Chad, Níger, Argelia y Túnez. Sus seis millones de habitantes pueblan solamente las ciudades del Norte cercanas a la costa, con zonas de vegas verdes, ya que el resto es desierto, poco habitado por tribus nómadas beréberes. Su establecimiento como estado libre se remonta a mediados del siglo pasado ya que, a pesar de su larga trayectoria histórica, siempre fue una tierra en disputa por egipcios, cartagineses, griegos, romanos, árabes, turcos e italianos a lo largo de los siglos. Tras las «primaveras árabes» del Sur del Mediterráneo, la caída de Gadafi supuso la desbandada libia, que prácticamente permanecía atada por las sogas del megalómano dictador. Las mismas milicias que lo derrocaron y asesinaron, con apoyo occidental, eran bandas incontroladas de viejos «cabecillas», antiguos seguidores suyos caídos en desgracia, corruptos sediciosos perdedores de las prebendas del tirano. El caos se apoderó así del extenso dominio entre Argelia y Egipto.

Y las luchas, secuestros, matanzas entre facciones son diarias desde la muerte del iluminado caudillo. Dos semanas atrás aviones bajo mando del Gobierno tácitamente reconocido internacionalmente, con sede en Tobruk, bombardearon el aeropuerto de Mitiga, en la capital Trípoli, controlada por una milicia disidente. Y eso que ambos bandos habían aceptado sentarse a negociar gracias al esfuerzo de Bernardino León. Estas reuniones continuaban las iniciadas en Ginebra y en un oasis libio entre partidarios del Gobierno salido de las últimas elecciones y los seguidores del Gobierno constituido por el anterior Parlamento, que cuenta con el apoyo de diversas milicias islamistas, coaligadas bajo el nombre de Amanecer Libio.

El Gobierno de Abdullah al-Thinni ha prohibido la entrada de palestinos, sirios y sudaneses, como presuntos yihadistas, para evitar que intenten implantar otro «estado islámico» que enlace con los integristas de Mali y los agresivos nigerianos de Boko Haram. Libia corre ese peligro y el de su desestructuración como país como ocurre en territorios como Eritrea o Somalia.

 

Publicado el 25 de Marzo de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/03/25/libia-peligro-islamico-cercano/1732352.html

 

La familia y alguno más

Los conflictos sin tregua en el socialismo madrileño

La oficial familia socialista de Madrid parecía en un tiempo homologable a cualquiera otra familia típica española, con sus líos caseros, sus disidencias, sus rencillas entre los diversos miembros. Peloteras que tenían periodos de calma y puntos álgidos en épocas valle. Surgían más las pendencias antes de las campañas que en tiempos preelectorales. Por eso, durante una larga fase, padres, hijos, primos o cuñados se avenían cuando se acercaban a las urnas. Ya no, ahora da lo mismo que se aproximen cuatro convocatorias electorales o que no se vislumbre ese joyero transparente y con ranura en el que se depositan los votos. Las treguas han desaparecido con internet y las redes sociales.

En la familia socialista madrileña eran conocidas varias tendencias que buscaban el mismo objetivo por caminos diferentes. Estaban los guerristas, los renovadores, los renovadores de base y la corriente de opinión cristalizada en Izquierda Socialista. En realidad eran vectores que convergían camino de un mismo blanco pero con distintos grados de pragmatismo. Los primeros estaban liderados por José Acosta, que pregonaba un socialismo clásico aunque sin fuerza para gobernar la federación; los renovadores eran los más pujantes, encabezados por Joaquín Leguina, que fue el primer gobernante de la Comunidad Autónoma de Madrid; los renovadores de base, los menos conocidos, eran una derivación de los anteriores y, aunque capitaneados por José Luis Balbás, en sus filas sonaron nombres tan dispares como José Borrell, Fernando Morán, José Luis Rodríguez Zapatero o los protagonistas del «tamayazo» -Eduardo Tamayo y Teresa Sáez- que les arrebató el poder; por último, la Izquierda Socialista de los profesores Luis Gómez Llorente -diputado por Asturias en las primeras legislativas-, Francisco Bustelo o Antonio García Santesmases y el abogado Pablo Castellano, que en la comunidad madrileña tenía su figura más visible en Manuel de la Rocha, alcalde de Fuenlabrada, un pequeño núcleo del llamado cinturón rojo de la capital.

En realidad cada tendencia del socialismo madrileño en tiempos de la Transición tenía su poder en la mayoría de las alcaldías de la comunidad, pues salvo un municipio gobernado por el centro y dos o tres por partidos a la izquierda del PSOE, copaban las grandes corporaciones. Hoy ese cinturón se ha tornado azul y el poder socialista casi ha desaparecido. Lo que avivó la desorganización en la obra fundada por un anterior Pablo Iglesias y unos cuantos correligionarios en Casa Labra, una taberna a dos pasos de la Puerta del Sol.

La destitución de Tomás Gómez, para unos respetando los estatutos del partido, para otros forzándolos hasta desfigurarlos, parece la gota que puede desbordar el vaso. Un recipiente agrietado, un lobo enjaulado con problemas de supervivencia, un contenido cada vez más difuminado y una familia cada día más dividida. Para intentar salir de tan controvertida situación, la dirección federal busca una figura más atractiva para el votante, una cara afable y menos ruda aunque no pertenezca a la familia. El exministro Ángel Gabilondo, un intelectual conciliador que pueda emular al profesor Enrique Tierno, quien para muchos madrileños desbancó a Carlos III como mejor alcalde de la capital. Pero la familia se encuentra en un punto casi sin retorno. Como señala otro Gabilondo, su hermano Iñaki, «¿qué persona inteligente querría meter su cabeza en la boca de este lobo?»

PUBLICADO EN LA NUEVA ESPAÑA el sábado 21 de febrero de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/02/21/familia/1716665.html

 

2015, el año interino

Las consecuencias de la sucesión de elecciones

El presente será un año interino completamente. La política, la economía, la vida social en general estarán pendientes de los resultados y los acontecimientos electorales. No importa que sean en los municipios, en las comunidades autónomas o en la representación nacional. Unos y otros se entrelazan y dependen recíprocamente. Cada formación, partido o agrupación de electores funcionará según lo que decidan las urnas, ya sea en alianzas, coaliciones o colaboraciones y acuerdos puntuales para la gobernanza en los diversos ámbitos de actuación. Porque en estos próximos diez meses se celebrarán comicios primero en Andalucía, semanas después en la mayoría de las comunidades y en todos los municipios, meses más tarde en Cataluña y antes del final del año se celebrarán las elecciones al Congreso y al Senado. Todo esto si no se le ocurre al presidente del Gobierno o a algún otro presidente autonómico con capacidad para hacerlo el programar algún cambio electoral de última hora.

Es decir, un desfile intermitente ante las urnas para decidir posibles permutas en los gobiernos de los distintos niveles. Y ante la incertidumbre de los resultados, interinidad. Habrá casos en los que prime la urgencia para decidir antes de que se pueda perder el poder, pero en la mayoría de los casos, en la medida en que se acerque la fecha de las votaciones, las decisiones serán cada vez más provisionales y, por tanto, se implantará la interinidad. Interinidad que muchas veces se prorrogará sin previsible fecha de caducidad.

Posiblemente esta provisionalidad se dilate después de las distintas elecciones por la polarización ideológica de los componentes que consigan representación en cada entidad elegida, en cada Corporación local, regional o nacional. Lo cual puede ser una rémora para el funcionamiento de las instituciones o un acicate para negociar consensos y acuerdos que alejen a los elegidos de mayorías absolutas que no contemplen beneficios para las minorías.

La democracia española, aunque ya consolidada a pesar de que algunas opiniones lo pongan en duda, está sin embargo poco acostumbrada a las coaliciones, acuerdos electorales y apoyos de sostenibilidad para la gobernabilidad. Al menos en altos niveles, situaciones que se producen en las más clásicas políticas del planeta. Solamente en el terreno municipal los compromisos son frecuentes. Y la previsible polarización que auguran los últimos sondeos sociológicos puede que venga bien para lograr esa dinámica que hace que los ejecutivos puedan estar compuestos por muy diversas sensibilidades.

De momento muchos dirigentes se manifiestan contrarios a alcanzar acuerdos pre y poselectorales. Aunque la cercanía del poder suele llevar a impensables componendas. Los ataques al oponente que aparece como una opción atractiva están al orden del día. Y el miedo a perder la representatividad lleva a muchas formaciones a la ambigüedad, al programa inconcreto o poco definido. Al tiempo que algunas coincidencias doctrinales hacen que el único distintivo entre diversas formaciones sea la contundencia en su invocación. La gran manifestación del 31 de enero en la Puerta del Sol madrileña es un buen ejemplo. Así, la interinidad lentifica la definición programática y paraliza la divulgación de posibles acuerdos poselectorales, por lo que la situación provisional permanecerá durante la mayor parte de este 2015, un largo periodo incierto, un año interino.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 9 de febrero de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/02/09/2015-ano-interino/1710574.html

 

La suerte de Podemos

Comentario sobre el momento en el que irrumpe la formación de Pablo Iglesias

La irrupción de unos profesores en el panorama político y en los medios de comunicación, integrados en la plataforma Podemos, ha inundado de opiniones muy diversas la actualidad del país. Y más desde que el reciente sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) le da a la formación de Pablo Iglesias como vencedor en voto directo. Es decir, que podría superar en sufragios a los partidos que hasta ahora han gobernado en las distintas instituciones, a los que califican como «la casta».

Pero en este calificativo los «descastados» incluyen a fuerzas políticas que lucharon por la democracia sin alcanzar el poder o cotas de gobernabilidad suficiente para llegar a ser denostados. Y así creo que Podemos disfruta de una suerte que quizá no han tenido otros. Su penetración llega en un momento de hastío hacia la política sentido por la ciudadanía tras muchos años de crisis, incumplimientos electorales, recortes, aumento increíble del paro y hasta hambre en gran parte de la población mientras la corrupción salta por todas partes entre gobernantes que pidieron ser elegidos para erradicarla.

Basta recordar que después de cuatro décadas de dictadura, inhumanas represalias, prohibiciones y censuras, con toda una Europa occidental viviendo en libertad a nuestro alrededor, después de todo eso, los más implicados en la lucha contra los represores sólo consiguieron una representación muy minoritaria en las cámaras de la representación popular a pesar de su gran contribución a la implantación de la democracia. La derecha económica y mediática -no había libertad de prensa y sólo una televisión estatal- seguía en el poder.

La publicación de los resultados de la encuesta del CIS coincidió en el tiempo con la salida de imprenta de «Anatomía poética», de José Manuel Caballero Bonald. En el ánimo del poeta jerezano España es un «país desajustado», «al borde del abismo», «nutrido por un bloque de mediocres encumbrados». Piensa igualmente el autor de «Manual de infractores» que la «Transición fue un apaño de urgencia para que la izquierda ganara algo y la derecha no perdiera». Todo un pronóstico de situación en la que «esta historia ha terminado y empieza otra».

El surgimiento ahora de Podemos intenta convertir «el hartazgo en cambio político», negar toda connivencia con los partidos actuales y pregonar la indignación de los ciudadanos hacia la injusta política de recortes en medio de la omnipresente corrupción. Al agonizar la dictadura franquista, sin embargo, la derecha difundió el temor a que «el rojerío» clandestino y vengativo tomase el ejemplo de las políticas del Comecon, las dictaduras del Este europeo, y nos llevase al desastre junto a ETA y los Grapos. A pesar de que la izquierda renunciase a gran parte de sus reivindicaciones para alcanzar una democracia pacífica.

Hoy la amenaza de la derecha («un modelo muy peligroso para la democracia, la libertad de prensa y todo lo conseguido en este país», dice De Cospedal; para el diputado popular Agustín Conde serían las últimas elecciones si gobierna Pablo Iglesias) hace poca mella ante su corrupción. El 86% desconfía de Rajoy; para el 75% su economía no mejorará y un 57% dice que no saldrá del paro en 2015. Caballero Bonald cree que «Podemos son unos profesores, teóricos, inseguros, pedantes que aún desconocen la administración del Estado y la complejidad de la política económica» pero «el que no tiene dudas, el que está seguro de todo, es lo más parecido que hay a un imbécil».

Pubicado el viernes 19 de diciembre de 2014 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/12/19/suerte/1688591.html

Las quinielas del banquillo

Las elucubraciones sobre los casos «Bárcenas», «Gürtel» y «Nóos», entre otros

Apueste. Es gratis. Por ejemplo si el juez Pablo Ruz terminará la instrucción del «caso Bárcenas», del «caso Gürtel», del de la sede central del Partido Popular. O si se sentará en el banquillo la infanta Cristina de Borbón. Las frecuentes especulaciones sobre el resultado de algunos acontecimientos que comparecen cada día en las páginas de los diarios, las tertulias radiofónicas o las pantallas de los medios audiovisuales se están convirtiendo en algo parecido a las clásicas quinielas, aunque sin costo y también sin premio. Todo lo más se transforman en pequeñas porras entre amigos, compañeros de trabajo, la pandilla de las cañas o la tertulia de la sidrería (apenas hay ya tertulias tipo Pombo o Café Gijón). Así que en este tipo de apuestas normalmente no hay tres tipos de respuesta, 1, X, 2, sino sí o no. Te decides por que Carlos Fabra entra en la cárcel o por que no, pero no hay posibilidad de empate. Y, aunque tardó lo suyo, el expresidente de la Diputación castellonense se «inclinó» por el sí.

La razón de tanta elucubración actual creo que se encuentra en que el personal comienza a descubrir que las presuntas trampas y la corrupción salen cada vez más a la luz del día y abandonan las tinieblas de los secretos correligionarios, partidarios, devocionarios, amistosos. Los métodos mafiosos no desaparecerán pero cada vez habrá menos timoratos que callen las vilezas de los corruptos. Quizá sea también que el éxito acompaña a muchos de los denunciantes y a quienes pleitean con el fin de alcanzar notoriedad.

Están estos días en el candelero las encarcelaciones del mencionado Fabra, de la tonadillera Isabel Pantoja, la vuelta o no al segundo grado del expresidente balear Jaume Matas, las del constructor y empresario inmobiliario José Luis Núñez Clemente, expresidente del F. C. Barcelona, y su vástago Josep Lluís Núñez Navarro? Para unos ninguno de ellos iba a entrar en prisión acogiéndose a algún recoveco legislativo encontrado por los caros bufetes de abogados que contratan. Ya ocurrió con el «caso Naseiro», con el de los trajes de Francisco Camps y parecía que ocurriría lo mismo con el torero José Ortega Cano. Para otros todos los protagonistas de estos «culebrones» acabarían entre rejas, después de más o menos recursos judiciales y esperas a concesiones de indulto. Las previsiones de éstos parece que se van cumpliendo con mayor o menor rapidez.

¿Qué pasará con los ahora en curso? Fuentes expertas en materia jurídica y conocedores de los estamentos judiciales apuntan a respuestas bastantes seguras. Así, en lo referente al futuro del magistrado Pablo Ruz dan por seguro que no tendrá tiempo de finalizar la instrucción de sus casos, iniciados ya por otro magistrado y aún pendientes, que implican al PP; que cuando se resuelva el concurso abierto por el Consejo del Poder Judicial no pedirá su continuidad como juez de apoyo y, salvo que le asignen otro improbable cargo en la Audiencia Nacional, volverá al juzgado del que es titular en la periferia madrileña.

En el caso de la Infanta Cristina de Borbón los mismos expertos sí aseguran que la hermana del Rey se sentará en el banquillo. Al menos en la apertura de la vista oral, «la de la foto». El bufete de Miquel Roca que la defiende ha señalado que la Infanta «depositará la cantidad que la Fiscalía ha calculado para ella en concepto de responsabilidad civil». Luego solicitará el sobreseimiento apoyándose en la doctrina Botín del Tribunal Supremo. Pero al menos el primer día Cristina sí se sentará.

Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el 12 de diciembre de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/12/12/quinielas-banquillo/1685145.html