La huerta asturiana triunfa fuera

Notable aumento de las exportaciones agrarias desde el Principado de Asturias

Señalaba María José Iglesias en las páginas de Campo y Mar el espectacular aumento de las ventas de productos agrarios asturianos, sobre todo en Madrid. Resaltaba tres de ellos, la ternera, la leche y otros productos lácteos. Personalmente tenía comprobada la venta de esa tierna carne y de varios derivados lácteos, bien en su marca o en la lista blanca de populares establecimientos. Pero desde hace un tiempo se pueden comprar en muchos mercados de la capital española otros variados frutos de la huerta astur.

Degustador de nueces a diario y en lo posible durante todo el año, procuro consumirlas con genuino sabor a nuez, descartando las importadas californianas, limpias, casi iguales y muy bien presentadas exteriormente pero a menudo insípidas. Busco producto nacional, con sabor, aunque en tiempo de escasez admito frutos europeos o suramericanos, bastante parecidos a los españoles por su gusto más intenso. Pero, como buscador de la buena nuez, he probado las cosechadas en Extremadura, Castilla-La Mancha y recientemente de Valladolid. Sin embargo, desde hace una temporada, he encontrado las nueces más sabrosas, unas asturianas de cuyo origen no acaban de precisarme sus vendedores. Es una nuez a primera vista fea, grande y bastante negra exteriormente que comparada con las de otros sacos adyacentes de las producidas en distintos campos no parece apetecible. Pero la curiosidad al ver el cartelito de «asturianas», y a buen precio, era una tentación, tenía que probarlas. Y realmente me parecen estupendas. De momento las mejores. Carnosas y sabrosas. Lástima que solo he logrado saber que proceden del Occidente, «por la zona de Cangas del Narcea».

También proliferan ahora por los mercados madrileños las etiquetas de kiwi asturiano. Parecían desaparecidos ante la llegada de frutos andaluces, principalmente de las provincias bañadas por el mar de Alborán mediterráneo. Y por supuesto por los importados de Nueva Zelanda. Los que se venden procedentes de Asturias son más verdes interiormente y con sabor más fuerte. Supongo que las ventas dependerán de los gustos. Quizá les convendría a los productores y distribuidores repartir pequeños trípticos contando la curiosa historia de la producción asturiana de un fruto llegado de tan lejos y sus variedades.

Si las verdinas llevan un tiempo vendiéndose en los mercados de Madrid, la ternera asturiana se consolida, además del avance de las avellanas, principalmente piloñesas. Lo que parece que sabe poca gente es que se han puesto de moda las ortiguillas de mar, la anémona común de mar, que en Andalucía son muy apreciadas, sobre todo en Cádiz, costa atlántica que bate bajo la superficie del agua. Los gaditanos las comen fritas, en una especie de tempura que logra que se conserve bien su sabor a mar. Este animal marino, que parece un vegetal porque surge de una estelada cepa agarrada a la roca a la manera del percebe, resiste poco tiempo fuera del agua salada, pero los restaurantes al oeste de Tarifa han conseguido un plato sabroso que aparece ya en la mayoría de las cartas.

Algunos restauradores de origen gaditano en Madrid los están incorporando a sus mesas y su publicidad las está popularizando. Pues bien, es tal la expansión de la ortiguilla frita que el Atlántico andaluz no da abasto para tanta ración y los distribuidores han recurrido a los pedreros astures para conseguirla. Parece que la calidad del batiente Cantábrico es muy buena y, según fuentes informadas, la falta de este fruto marino en el sur está completado con la anemonia sulcata o anémona común astur. Solo falta que se publicite su procedencia para ver que es otro producto asturiano. Al igual que las ostras del Eo, el fino molusco que los ostreros asturianos llegan a exportar a restauradores de fama europea.

De fabes, con almejas y mariscos, así como de la fabada y su compango asturiano, por supuesto, no hace falta predicar. Ya son universales.

Publicado el sábado 28 de marzo de 2020 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2020/03/28/huerta-asturiana-triunfa-fuera/2617975.html

La táctica del bloqueo, las prisas y el miedo (recopilado 2020)

Usada por la oposición al Gobierno de Pedro Sánchez (Recopilación febrero 2020)

Las tácticas de las prisas, del miedo, de abrir frentes y del bloqueo se imponen. Lo demostró Pablo Casado tras entrevistarse con Pedro Sánchez en La Moncloa. Con ellas se propone implantar su sistema de rechazo al Gobierno tras comprobar que ni había ganado las elecciones ni sumaba para componer un gabinete o una coalición que lo formase. Si el dicho popular dice «vísteme despacio que tengo prisa» y «las prisas son malas consejeras», el estado mayor opositor mantiene los dichos de «la prisa no le deja pensar» al Gobierno y «al mal paso darle prisa», como frente tripartito referencial.

Consideran los dirigentes de la derecha que si las prisas son poco recomendables, metiendo prisa y con altavoces, los problemas que suelen rodear a la gobernabilidad se alargan, interrumpen una manera rápida y expedita de resolverlos para que se conviertan en más difíciles. Esta es una de las características que últimamente abundan en los cauces informativos, la urgencia por la primicia, un modelo aún escasamente analizado y que habitualmente llama la atención. Es la táctica empleada por la oposición para la lid política.

Una técnica que alguna formación ha encontrado de gran utilidad para dar sus campanadas, su motivo para figurar en los medios informativos. Ya no nos referimos a los virtuales cien días de cortesía -los de Franklin D. Roosevelt o los de Napoleón- para analizar la gestión del gobernante, su eficacia y el cumplimiento de sus promesas en la campaña electoral. Esa es una ley no escrita que raramente se respeta. La cuestión es que se combaten acciones simplemente apuntadas, aunque sean viables, legales, posibles. Cualquier acción es rápidamente criticada antes de ser emprendida, nada más ser anunciada. Y se amenaza con acudir a los tribunales y especialmente al Constitucional. Una cortina de humo espectacular, más amenazante que eficaz. Sobre todo si tenemos en cuenta que en cajones constitucionales descansan algunos recursos, como uno sobre el aborto, con más de diez años sin una sentencia o resolución.

«Quien controla los medios, controla los miedos», recordaba hace unas fechas Andrés Rábago, El Roto, en una de sus viñetas, un verdadero editorial gráfico. Así parecen actuar algunos partidos. Una táctica que en algunos extremos alcanza a las populares «fake news», los bulos en término castellano. O se recurre a palabras pegadizas o fáciles de recordar, como pin o virus, que, seguidos de un calificativo negativo, tienden a infundir temor en el público.

«El miedo se contagia más», titulaba recientemente Javier Cuervo una de sus columnas. El periodista, maestro del humor y la perplejidad, comentaba la extensión, a raíz de la del coronavirus -o Covid-19, según nominación de la Organización Mundial de la Salud, OMS-, del miedo con mayor rapidez que la epidemia que se contagia por vía respiratoria. «El miedo se contagia por vía lectora, auditiva, audiovisual, y no tiene distancia de seguridad. Muchas veces, cuando más lejos está el peligro más miedo da», confirmaba Cuervo. La política española parece buscar más el miedo que la eficacia. La eficacia crea confianza y seguridad, el miedo crea confusión, asusta.

Las prisas tapan, ocultan la posible eficacia, el camino hacia ella. Por eso recurren a las prisas, para que no se vea que hacen algo. Y nuestra clase política parece que funciona «de oídas», falta de argumentos. Contemplé hace poco una escena curiosísima: Una pareja encargó en una pastelería del barrio de Prosperidad, en Madrid, una tarta de la Selva Negra. Cuando el pastelero se la presentó antes de empaquetarla quienes la habían encargado pusieron algunas pegas: que el chocolate debía ser con leche, que la fruta iría entre las capas… El pastelero les replicó que llevaba preparando esa tarta desde hacía muchos años y conocía muy bien su composición. La pareja seguía porfiando sobre la tarta y su elaboración hasta que el veterano confitero, ya enfadado, replicó: «La tarta conocida como pastel de la Selva Negra lleva chocolate negro, nata, cerezas y licor de cerezas. El cocinero de Napoleón, tras la batalla de? le preparó al emperador un postre de chocolate, nata, frambuesas y licor de cerezas. Mi abuelo la hacía ya hace 80 años?». No es bueno hablar de oídas. Los argumentos destruyen el miedo.

Publicado el martes 25 de febrero de 2020 en LA NUEVA ESPAÑA y varios periódicos de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2020/02/25/tactica-bloqueo-prisas-miedo/2603682.html

La ardilla y el wi-fi (recopilado 2019)

Decepcionantes conclusiones de la Cumbre del Clima (Recopilación diciembre)
La ardilla y el wi-fi

Hubo un tiempo en que una ardilla podía atravesar España -o Iberia o Hispania?- de rama en rama sin necesidad de bajar al suelo, dice una tradición/leyenda/fábula oral. Es un modo imaginativo de decir que en tiempo fue nuestro país un inmenso vergel entre Gibraltar y los Pirineos. El inefable Félix Rodríguez de la Fuente señalaba también en uno de sus capítulos de «El hombre y la Tierra» que «En tiempos históricos España fue un paraíso forestal. Un águila imperial, la reina de las aves de nuestros bosques, hubiera podido sobrevolar la península Ibérica sin dejar de sobrevolar un infinito manto verde. Hubiera viajado sobre pinares, sobre encinares, robledales, sobre bosques de coníferas, mediterráneos o caducifolios». Hoy día se extiende la idea de todo lo contrario, de que el país es un erial, seco, árido, en peligro de desertización? aunque fuentes del Ministerio de Agricultura, en años recientes, desmentían esa versión.

Ignoro lo que es realmente cierto, si tienen razón unos u otros. Lo que debemos hacer es aprovechar la coyuntura y convertirla en estructura. Celebrada la Cumbre sobre el Clima en España, la COP25, no parece haberse resuelto gran cosa, desde un punto de vista optimista, Pero nos anima a promover una política -en el sentido histórico de pública más que de política- de tendencia naturalista. Mirar hacia un futuro práctico de recomposición de la actual situación, anómala, de nuestra tierra.

Por una parte, aprovechar las posibilidades de ganadería extensiva. Por otra, reciclar los terrenos abandonados. Es decir, en los territorios en que es factible la proliferación de una ganadería natural, con bovinos, ovinos y caprinos desarrollados al aire libre, en el campo, sin apenas estabulación, promover su expansión, su permanencia y promover su futuro. Expandir la España verde que tanta falta nos hace. Rebatir la mentirosa culpa que les hacen a las vacas del lanzamiento a la atmósfera de gas metano cuando esto lo han hecho los bovinos desde que el mundo es mundo y que según todos los estudios es una porción mínima de la contaminación peligrosa que sufrimos. Y luchar contra la ganadería intensiva de granjas e industrias de porcino y aves que no solamente maltratan a los animales sino también a las personas que han de acogerse a sus trabajos en ellas, en la mayoría de los casos en condiciones infrahumanas, como demostraron varios programas audiovisuales.

Por otra, aprovechar también los huecos que van quedando en terrenos menos productivos y que van siendo abandonados por su escasa rentabilidad. Llenarlos de naturaleza o de productividad sana, sostenible, no agresiva con el planeta y llena de un futuro sostenible. Viajamos por muchas zonas del país y vemos campos no explotados donde antes contemplábamos rebaños, manadas, recuas, piaras, vacadas? campos no aprovechados, la mayoría sin cultivar. Ejemplos los tenemos en todo el territorio nacional. Soluciones hay.

Miguel Ángel Ortega, por ejemplo, ha plantado con su cuadrilla más de 20.000 árboles en Villamanrique de Tajo, en Madrid, una tierra árida donde ya no crecía apenas nada y está logrando evitar que se seque el suelo. Domingo Jiménez Beltrán, quien fuera durante veinte años director de la Agencia Europea del Medio Ambiente, trabaja hoy en Murcia plantando una vegetación que se retroalimenta. Señala que debemos adecuar la tierra al potencial de cada territorio y darle los usos adecuados para aumentar ese potencial, no para destruirlo (Fuentes del Ministerio de Agricultura cifran en 1.033.806 las hectáreas abandonadas para el cultivo en 2016 en España). Debemos superar los errores de antaño -talar bosques para cosechar hierbas que alimenten un ganado que ya no existe, por ejemplo- y proporcionar a la tierra un producto que beneficie tanto al suelo como al humano, que eviten miles de incendios de vegetación abandonada: 19.400 hubo en 1989, año de inundaciones en Andalucía. Árboles, los más adecuados a cada tipo de tierra, que además de la riqueza de su madera, son el pulmón de la naturaleza y antídoto contra los gases nocivos. Mirar hacia la ardilla, al águila imperial que mencionaba Rodríguez de la Fuente o a los árboles adecuados de Jiménez Beltrán. Llenar de bosques un país que está amenazado por el avance de la desertización.

Y donde no sea posible plantar un bosque, plantar paneles solares o torres eólicas, que produzcan energía y destierren la carbonización, la nuclearización, la generación de contaminantes nocivos. Tengamos en cuenta que Alemania está plagada de paneles solares, en campos y ciudades -con la mitad de sol que España-, y nuestro país recibe muchos más rayos solares que cualquiera de los países nórdicos. Hemos de ganar la batalla de la energía sostenible, más barata y menos peligrosa. Eso facilitará el desarrollo de las nuevas tecnologías, nos favorecerá la generalización del wi-fi.

Publicado el martes 17 de diciembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y varios diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/12/17/ardilla-wi-fi/2572782.html

A los treinta años del Muro (recopilado 2019)

La situación no es tan ideal como se preveía entonces (Recopilación noviembre)

A los treinta años del MuroCelebramos estos días los treinta años de la caída del Muro de Berlín, aquella demostración de que el llamado «socialismo real» no era tal. Paseo con frecuencia por el madrileño Parque de Berlín -vivo a unos trescientos metros- y contemplo de vez en cuando las tres planchas traídas de sus restos desde la capital alemana, no sé si para decorar el estanque o para recordarnos a los vecinos de Chamartín su horrible significado. Han pasado tres décadas, se han levantado otros muros en el mundo, todos para separar a las personas y demostrar la insolidaridad humana de muchas ideologías.

Hoy se recuerdan aquellos días de noviembre de 1989. Días de liberación para millones de personas que permanecían oprimidas por dictadores defensores de unas ideas mientras practicaban las contrarias, que predicaban la liberación de la opresión mientras ellos practicaban la tiranía. Millones de personas no solamente de Berlín sino de cinco landers alemanes, de países como Polonia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Albania? Aquellos días en que se fue descomponiendo todo un imperio de terror. Primero con el triunfo de un gobierno de Solidaridad en Polonia, luego con la apertura de una frontera húngara hacia Austria o la caída del dictador Honecker en la parte alemana del Este? en fin, la endeble apertura de la perestroika y la glásnost iniciadas por Mijail Gorbachov en la Unión Soviética.

Luego vinieron semanas de incertidumbre. De los primeros berlineses orientales que viajaron al oeste para comprobar la vida en libertad al derrocamiento de la terrible familia de Nicolae Ceaucescu en Rumanía. Todo se fue precipitando en los países que habían estado décadas encerrados tras el Telón de Acero, el gran muro levantado por la URSS para «protegerlos» de Occidente. Los cambios se fueron produciendo y menos de un año después de que el portavoz del Partido Socialista Unificado de la República Democrática Alemana anunciase sorpresivamente que los berlineses orientales podrían viajar a Occidente el canciller Helmut Kohl declaró la unificación de las dos partes de Alemania.

Treinta años después de estos sucesivos acontecimientos la situación no es tan ideal como se podía prever. Sigue habiendo una gran división cultural y comercial entre aquellas dos partes en que estuvo dividida Europa. Ya solo quedan algunos restos del Muro para recordatorio de su nefasta existencia, hoy obligada visita turística marcada por una línea de adoquines que dibujan el largo recorrido de la gran tapia separadora. Pero, como señala Rosa María Artal en un libro colectivo publicado por antiguos compañeros de redacción, sustituyó «el socialismo por el gobierno de las corporaciones y las empresas», es decir, los grandes depredadores, especuladores, hoy archimillonarios. Llegaron recesiones «no previstas» en profundidad y duración. La calidad de vida no alcanza lo esperado y se mantienen las diferencias entre estados. Los jóvenes bien formados de Sajonia y Alta Sajonia, de Brandemburgo, Mecklenburgo-Pomerania y Turingia huyeron al oeste mientras el desarrollo de esos cinco landers orientales sigue siendo deficiente.

La canciller Angela Merkel, nacida en la parte oriental, reconocía hace un mes que «la unidad nacional de Alemania se ha completado, pero la unidad de los alemanes aún no se ha logrado. La mayoría de los alemanes del Este se sienten ciudadanos de segunda». La altivez de los wessies considera una carga a los ossies. Una gran parte de los millennials occidentales todavía no han visitado Berlín, «una ciudad del Este». Si hoy los alemanes pagan de su sueldo un pequeño impuesto para apoyar la recuperación de la igualdad entre ambas partes, el «injerto falla» según algunas fuentes porque no crecen igual Oriente y Occidente. En cuanto a cuestiones políticas el gran crecimiento de la extrema derecha se produce en los landers orientales, con amenazas y episodios violentos en Dresde y otras ciudades. Un crecimiento que aparece también en países vecinos como se observa en Polonia, Hungría, Bulgaria -hoy integrados por conveniencia políticoeconómica en una culturalmente confusa Unión Europea-. Según estudios de la etnógrafa Kristen Ghodsee, profesora en la Universidad de Pensilvania, especializada en la Bulgaria postcomunista, los pensionistas se ven obligados a elegir entre medicamentos, calefacción o comer, no alcanzan a cubrir sus necesidades básicas mientras en la capital, Sofía, abundan el lujo, los gourmets, los turistas o los supermercados llenos de quesos de todo el mundo. Y los analistas expertos en Europa del Este vaticinan que hará falta otra década para lograr un equilibrio entre ambas partes.

Publicado el sábado 9 de noviembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/11/09/treinta-anos-muro/2555371.html

Arte callejero contra los garabatos (recopilado 2019)

La lucha contra el descontrol pintarrajeador e impune que invade muchas de las paredes y los cierres metálicos comerciales de las calles (Recopilación noviembre)
Arte callejero contra los garabatosUn barrio salmantino, el Oeste, puede ser ejemplo del éxito contra los garabatos callejeros. Y el Ayuntamiento (Concello) de Vigo ha lanzado un programa para que los centros escolares fomenten el amor al buen arte que decore las calles de la ciudad. En poblaciones de Asturias, en Málaga y muchos otros puntos del país se celebran concursos de grafiteros y parece que muchas corporaciones han iniciado cruzadas contra el feismo realizado con los pulverizadores. Quizá así se logre desterrar de persianas, cierres metálicos, portones, muros, fachadas y muchos espacios públicos el garabatismo que afea las calles de villas y ciudades de España.

Lo que empezó con una firma gamberra de un adolescente madrileño, Juan Carlos Argüello, que firmaba como «Muelle» en los pasados años ochenta del anterior siglo, ha pasado de ser un curioso y misterioso mensaje a una horrible invasión y se ha convertido en un desastre embadurnador de cualquier propiedad que asome a la vía pública. En algunos casos, en campo de batalla de pandillas armadas con pulverizadores que dirimen sus diferencias o muestran sus amenazas alejadas de toda acción artística.

Una iniciativa de los comerciantes de una travesía de Málaga, la calle Carretería, podría ser considerada como el inicio de la lucha contra el descontrol pintarrajeador de paredes y cierres comerciales. Ante el estropicio de sus fachadas por parte de los portadores nocturnos del spray, los industriales de Carretería pactaron con los grafiteros pintadas alusivas a la especialidad de cada comercio. Posiblemente por efectos del respeto entre autores, las pintadas espontáneas desaparecieron y la calle lució durante un tiempo las obras de estimables dibujantes. Posteriormente y, supongo que a raíz de ese afortunado acuerdo, se implantó un concurso de pintura mural en la patria de Pablo Picasso.

Parece que el ejemplo cundió y proliferaron certámenes de este tipo por distintas poblaciones españolas. Así, por ejemplo, Oviedo, que ya disfrutaba de un primaveral certamen de mupis callejeros realizados por distinguidos diseñadores (el certamen Motiva, de la Escuela de Arte), instituyó el Festival de Intervención Mural. Y distintas corporaciones municipales optaron por cubrir fachadas y paredes públicas al estilo de Berlín en su nefasto muro, la solemne Viena o novedosos barrios de Nueva York, Ámsterdam o París.

Sin embargo, tras los movimientos ecológicos de ajardinar escombreras, terraplenes y riberas, ilustrar rótulos viales (nombres de las calles de Badajoz, de Jaén?), cubrir entrepaños desconchados y otras varias modalidades contra el deterioro visual, proliferaron los garabateros que estropean cualquier superficie que tenga un metro cuadrado plano. Algunas corporaciones municipales logran éxitos en su lucha contro estos desaprensivos del rotulador o spray pero la persecución de estos embadurnadores es difícil y costosa.

Por estas razones son bienvenidas iniciativas como ZOES Asociación Barrio Oeste, de Valladolid, que va decorando paredes, persianas, portones de calles sin establecimientos comerciales, llenas de garajes y cocheras, de rincones lúgubres con trabajos de distintos artistas callejeros. Un vídeo que contiene su web informativa permite contemplar unas obras naïf, cubistas, abstractas, realistas, bromistas, informativas, eróticas, curiosas, oníricas, informativas, políticas, preciosas, simpáticas? todo un compendio de imaginación.

Y el Concello de Vigo busca enraizar el embellecimiento urbano desde la temprana edad de sus habitantes. Después de la instalación temporal en 2014 de una gran lona en un edificio de la Porta do Sol, la corporación inició un programa municipal invitando a pintores, no solo locales sino de todo el mundo, a que plasmen con brocha o con spray muros y fachadas de distintas partes de la ciudad. Y tras años de éxito, impulsa entre octubre y noviembre murales para que los alumnos de una docena de centros escolares viertan su imaginación, su destreza y su arte en ellos: «el arte con spray entra» es su filosofía.

Si «Muelle» comenzó manifestándose con su «sacacorchos» en las paredes madrileñas de hace cuatro décadas, hoy un muchacho portugués, «Vile», crea unos dibujos en muros de distintas ciudades que aparentan un gran relieve, ilusiones ópticas que promueven que el viandante «vea» a través de la pared algún bonito paisaje. Una magnífica forma de desterrar el abundante y horrible garabato.

Publicado el sábado 2 de noviembre de 2019) en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/11/02/arte-callejero-garabatos/2552195.html

Los otros oficios no remunerados del jubilado (recopilado 2019)

El desinterés de los partidos políticos por los pensionistas (Recopilación octubre)
Los otros oficios no remunerados del jubilado «Soy la cocinera de mis nietas», comentaba con una amiga una exfuncionaria al salir del mercado. La jubilación le coincidió con el nacimiento de sus nietas y tuvo que seguir trabajando aunque con cambio de labor. También a la puerta de los mercados se oyen frases como esta: «Es que ahora soy experto en bolsa». La pronuncian profesionales retirados que hoy les toca ir a la compra. Pero estas conversaciones se producen a diario y en ellas se habla de muchas otras tareas y ocupaciones de las personas que han pasado a cobrar una pensión. Una remuneración por haber cotizado al erario público durante su vida laboral, generalmente considerada escasa y que es motivo de una larga polémica.

A parte de su incierto futuro, la jubilación es controvertida por su cuantía, por su mantenimiento, por su función y hasta por quién la sostiene. Todos los partidos la defienden pero no acuerdan su sostenimiento futuro. Mientras se debate la creación de un salario social para paliar la precariedad del desempleo, la solidaridad contra la miseria de gran parte de la población, a los jubilados que han reservado una parte de su remuneración laboral se les discute un sueldo que ellos mismos han generado durante años a través de sus cotizaciones.

Y es necesario resaltar que tras su vida laboral, su merecido descanso, hoy día son uno de los mayores valores del sostenimiento familiar. Valores económicos y sociales. Los aportan en gran cantidad de familias con escasos recursos y en familias con estructura problemática, aunque no tengan dificultades económicas. Lo/as abuelo/as son un asidero al que se agarran muchos familias. Han dejado de ser la repasadora de calcetines o el contemplador de obras.

Porque tanto la abuela como el abuelo van a la compra, recogen a los nietos del colegio, los llevan a las actividades extraescolares, les ayudan al hacer los deberes, en muchos casos son los animadores de juegos y deportes. En algunos momentos son los sustitutos de guarderías y preescolares. También pasean a la mascota, hacen los recados, esperan a los carteros de paquetería por internet. Por último, ejercen de canguro en fines de semana. Un tesoro.

Algunas veces son tildados de viejóvenes pero demuestran una energía de la que, parece, carecen hoy algunos treintañeros. Lo prueban su asistencia a las manifestaciones y sus labores de reparación en el hogar. Son personas que han acumulado unos conocimientos y una experiencia de la que carecen bastantes jóvenes. Los jubilados son aprovechados en hogares, organizaciones no gubernamentales, organismos públicos y muchas empresas.

Pero parece que eso no importa. Llevan largo tiempo los partidos debatiendo fórmulas, buscando solucionar la financiación de las pensiones en la comisión que estudia la renovación del llamado Pacto de Toledo pero no encuentran ni fórmula ni financiación. Quizá porque quienes negocian no cobran una ridícula pensión, ven muy lejos su jubilación o no sienten el acercamiento de su deterioro físico, de esos achaques que debilitan una esencial vitalidad. Ni contemplan la inestimable labor de lo/as jubilado/as y pensionistas ni quieren ver que realizan unos trabajos impagables.

Publicado el jueves 31 de octubre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/10/31/oficios-remunerados-jubilado/2551354.html

El raro placer de no comer (recopilado 2019)

«Frikis» de los alimento saludables no dejan comer a gusto (Recopilación octubre)
El raro placer de no comerEl placer de comer corre peligro. No nos dejan comer a gusto. El ruido que están haciendo los dietistas o nutricionistas (perjudicados muchas veces por intrusos sin título o exoteristas) apoyándose en informes contra la comida rápida, preelaborada, empaquetada o basura está contaminando la buena cocina. Decálogos dudosamente científicos y parciales, informes vegetarianos y un lenguaje ambiguo que iguala vegetarianismo con teorías negativistas invaden redes sociales y determinados medios de comunicación. Dicen que comemos peligrosamente. Y eso que vivimos en el segundo país con gentes más longevas del planeta. Abogo por continuar siendo climariano (no confundir con «climaterians», según nominación inglesa), es decir, por consumir productos de la tierra y alimentos naturales y cosechados con métodos no intensivos y estacionarios.

En vez de cargar contra presuntos fraudes de la industria alimentaria predican restricciones a la alimentación de los consumidores. Y si no se tiene espíritu crítico, no se busca contrastar la veracidad o validez científica de algunas noticias se corre el riesgo de reducir el menú a cuatro platos. Inciden con fuerza en la base restrictiva de la llamada pirámide alimentaria y resaltan las materias menos saludables. No les importa ni la frecuencia ni la cantidad de la ingesta.

La percha de los perjuicios de las bebidas alcohólicas, peligrosas realmente, la aprovechan para penalizar otros alimentos que serían rechazables si se ingieren todos los días y en grandes cantidades. No considero que la mayoría del planeta adquiera a diario carnes y alimentos procesados, consumo solo asequible para un escaso nivel económico. Pero vaca, cordero, cabra, cerdo y caballo son rechazados hoy por cancerígenos, a la vez que por contaminantes (flatulencias bobinas), por contener exceso de grasas saturadas, azúcares, etc. Y peor aún si son procesadas. Y en este apartado entra hasta el jamón ibérico. Pollo, pavo, huevos y ciertos vegetales, la mayoría producidos hoy por métodos intensivos, poco naturales y preparados son los productos ideales para estos «frikis» de lo debidamente saludable. Los huevos, el cerdo, el pescado azul y ciertas frutas que antes eran peligrosas para el hígado, los riñones, etc. ahora son recomendados. Aunque los anisakis y los microplásticos invadan sus entrañas.

Las pizzas, los panes, las galletas, los helados y los dulces han de ser caseros porque los industriales llevan ingredientes y conservantes poco saludables. Rechazan también los cacaos enlatados por su contenido en azúcares y de las bebidas refrescantes para qué hablar. Y por supuesto los platos tradicionales, los de cuchara (fabada, paella, cocido madrileño, maragato o montañés?), las frituras, los escabechados, los consideran totalmente prohibidos.

Pero si las prescripciones se encaminan a prohibir por una parte, por otra pretenden encauzarnos al vegetarianismo en sus distintas medidas. Y en primer argumento apelan a la libertad del ciudadano del primer mundo para poder elegir entre la gran variedad de productos que nos rodean, a diferencia de quienes habitan en el tercer y cuarto mundo donde la variedad prácticamente no existe. Por supuesto, el cuidado del medio ambiente es otro de sus primeros puntos del guión. Argumentan que es un remedio a la deforestación del planeta que se produce al alimentar los ganados, causantes a su vez del calentamiento global. Y lo refuerzan señalando que las proteínas vegetales representan un ahorro energético, apenas cuestionando los métodos de producción.

Además, dicen, los vegetales son más saludables, sus platos no producen cánceres, comerlos directamente lleva un recorrido menor puesto que los animales los ingieren primero para dárnoslos luego a nosotros. Por eso, hasta el jamón ibérico no es tan saludable. Pero en su guión aparece apagada o casi indefinida la lucha contra lobbies alimentarios y creencias acientíficas o perniciosas. Y si su fuerza la dirigen al bienestar animal no suelen aplicarla en la misma medida para quien no tiene capacidad económica para seguir sus prédicas.

Publicado el lunes 21 de octubre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/10/21/raro-placer-comer/2546532.html

Nino y los lobos (recopilado 2019)

Iniciativas en Castilla y León contra los depredadores (Recopilación octubre)
Nino y los lobosEugenio Rodríguez es un pastor leonés que pastorea su rebaño de unas docenas de ovejas. Contaba hace años a la Cadena Ser, en la que colaboraba los fines de semana, que se las vio algunas veces con el lobo y su hijo se enfrentó en una ocasión con cinco ejemplares. Que él haya contado, siempre salió airoso. Y explica que le acompañan dos perras de raza carea o pastor leonés. «Ellas solas van guardando» el rebaño «sin tenerlas que decir nada?». Eugenio también tiene una pareja de mastines. «Hacemos un equipo inseparable».

Casi a diario los informativos asturianos dan noticia de algún ataque del lobo, matanza de ovejas, vacas u otros animales domésticos. Y la correspondiente queja de campesinos y ganaderos. Tienen derecho a quejarse, solicitar la indemnización establecida por ley, que ésta se abone sin demasiada demora y reclamar medidas para su protección. Creo que en esto estamos todos de acuerdo. Pero también hay diferentes opiniones, puntos de vista que separan a propietarios y naturalistas. Mientras unos maldicen a los depredadores, otros señalan que sin su existencia se trunca la cadena trófica y los efectos son perjudiciales para el desarrollo natural de nuestros campos y montes.

Un nuevo director general de Ganadería, Saturnino Rodríguez, Nino, tiene las competencias para solucionar el problema del lobo. Es un ganadero dueño de una explotación propia en el municipio de Parres, aledaño a los Picos de Europa y una de las zonas donde más afectan las incursiones de los depredadores. Después de las reiteradas protestas que los ganaderos llevan a cabo en las distintas celebraciones y ferias a lo largo de los últimos meses, le toca asumir una tarea que, según opiniones al respecto, debe aplicar cambios en la política sobre las consecuencias de los ataques de los cánidos salvajes y poner en marcha nuevos métodos. Quizá le vengan bien ejemplos de otras comunidades en las que el lobo habita.

La Consejería de Desarrollo Rural, Agroganadería y Pesca, de la que depende la dirección general de Ganadería, podría aplicar o animar a los dueños de rebaños y ganaderos con animales que pastan en comunales y campas o montes abiertos a protegerse como lo hacen en diversas zonas de Castilla y León y otras comunidades en las que se van expandiendo las manadas de lobos. Son sistemas fáciles, sencillos, baratos. Solamente se necesita voluntad para llevarlos a cabo y en algunos casos alguna ayuda económica al ganadero. Creo que resultan rentables tanto para la Administración del Principado como para pastores y ganaderos.

Uno de los sistemas es el que emplea Eugenio Rodríguez, el pastor leonés que mencionamos al comienzo de este texto: acompañar a los animales a proteger por mastines y perros carea. Unos defienden y otros conducen a los rebaños en cuanto olfatean el peligro de los depredadores. Cada ejemplar puede costar entre cien y trescientos euros, según los precios de mercado. Cuatro ejemplares pueden vigilar un rebaño durante unos cuantos años.

Construir rediles con alambrada resulta más caro pero asegura una gran defensa para los rebaños, permite al ganadero no perder reses ni recurrir a indemnizaciones y con ese ahorro levantar unos recintos que impidan el asalto de los depredadores. También se puede recurrir a pastores eléctricos, corrales cerrados y hasta a animales que hacen huir al lobo, al perro asilvestrado, al jabalí o al oso, como son los históricos bisontes.

Señalo estos ejemplos porque son numerosas las declaraciones de granjeros y dueños de ganado de Zamora, Palencia, Soria, Burgos que defiende mantienen sus rebaños fuera de peligro. Un sistema con éxito lo muestra el enlace http://www.abrego.info/2019/08/28/vivir-con-lobos-un-modelo-de-gestion-ganadera/. Este mes de septiembre se han celebrado en Burgos jornadas demostrativas de estos métodos preventivos. Quizá así los pastores y ganaderos no tendrían que reiterar sus protestas y vivir con mayor tranquilidad.

Publicado el miércoles 16 de octubre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/10/16/nino-lobos/2544117.html

Gamonéu, una reivindicación (recopilado 2019)

Un magnífico queso azul y suave, reconocido entre los gourmets pero difícil de encontrar fuera del Principado de Asturias (Recopilación Septiembre)
Pepe era el capitán de los asturianos. Trotamundos y enviado especial a cualquier zona en conflicto, Pepe Comas regresaba a la redacción e invitaba siempre a queso. Claro que cuando llegaba de Cangas la invitación era a gamonéu. Compañeros de redacción preguntaban a menudo cuál era, qué clase de queso era aquella delicia que estábamos saboreando. “El mejor del mundo”, señalábamos alguno de los asturianos. Y Pepe lo “exportaba” por sus ocasionales o fijas corresponsalías.

“El cabrales no hace falta ofrecerlo, se vende solo”. Eso se les oye a los vendedores de quesos asturianos. “El gamonéu hay que ofrecerlo”. Para quienes visitan Asturias y quieren llevar una buena evocación gastronómica a la vuelta han de anunciarles el queso de los concejos de Onís. Es necesario señalarles que es mantecoso, más suave, quizá menos azul… pero deja un buen recuerdo en el paladar. Pienso que esto se puede corregir. Es un producto con Denominación de Origen y debe ser potenciado por el Principado.

El hecho de ser Asturias la mayor mancha quesera de Europa no se ha de quedar en una frase publicitaria, en una propaganda en sí; ha de ser algo más, un acicate para trabajar un sector industrial sin más. Si se subvenciona a la implantación de foráneas industrias metalúrgica, eléctrica, de la construcción, manufacturera y de las nuevas tecnologías, en muchos casos con un futuro incierto o con un futuro corto –como demuestran los continuos cierres de los últimos tiempos–, con mayor fuerza se ha de hacer con nuestra industria autóctona, con prestigio fuera de nuestras fronteras, que ponen nuestros (perdón por la apropiación) productos “en el mapa”.

No me refiero solamente a ayuda económica. La aportación pública puede ser para la creación de nuevas queserías, aumento de la ganadería, medidas de seguridad para ésta, incremento de la mano de obra y más tecnología especializada, apertura de mercados, publicidad y a cualquiera de las diferentes necesidades del sector.

La industria quesera sufre una serie de limitaciones que son difíciles de superar sin ayudas institucionales. Bien por su propia idiosincrasia, sus cualidades propias, diferenciadas que la hacen única (modo de secado, maduración, materia prima, características del terreno…). Bien por la precariedad de su primaria producción o de su arranque.

El hecho de ser Asturias la mayor mancha quesera de Europa no se ha de quedar en una frase publicitaria; ha de ser algo más, un acicate para trabajar. Si se subvenciona a industrias foráneas, con mayor fuerza se ha de hacer con nuestra industria autóctona

El gamonéu es un queso premiado, reconocido entre el gremio de los productores, entre los gourmets, pero aún poco conocido del gran público, del consumidor, de los establecimientos expendedores, de los mercados del queso. Fuera de Asturias es muy difícil encontrarlo en tiendas especializadas y casi imposible en colmados y supermercados. Para colmo se le puede nombrar gamonéu, gamonedo o gamoneo y su nombre de origen viene de un pequeño pueblo mayormente desconocido hasta para los asturianos. El hecho de poseer la etiqueta de Denominación de Origen la concede un gran prestigio entre los expertos pero no lo hace más popular entre los consumidores. Pienso que sería bueno inscribirlo en certámenes internacionales como el World Cheese Awards, que se celebra ahora en Bérgamo, Italia. Es una plataforma planetaria cuyos galardones extienden su fama por el mundo, son noticia en los medios de comunicación y popularizan los productos que a él se presentan. Lo saben muchas premiadas queserías españolas.

Por otra parte, la difusión de un concurso como el celebrado en el vecino municipio de Cabrales, con subasta y pregón, completarían su popularidad. La presentación, invitación, degustación a los medios del queso ganador representa una publicidad incomparable para el pujador que consiga llevárselo en la subasta y un gran renombre para el queso. Lo dice quien pregonó recientemente el certamen cabraliego, recomendó hacer escuela para propagar por los mercados esta delicia gastronómica y la continuación de unas queserías que lancen sus exquisiteces al universo gourmet. Su presentación en Madrid consiguió una barata publicidad, buenos espacios en la mayoría de los medios de comunicación y hasta insólitos récords.

Publicado el viernes 13 de septiembre en LA NUEVA ESPAÑA y recogido por el Museo Etnográfico de la lechería

https://afondo.lne.es/opinion/gamoneu-una-reivindicacion.html

El cha-ca-chá de Renfe (recopilado 2019)

El Plan de Cercanías Asturias 2017-22 prometía mejoras, pero el transporte ferroviario pierde en Asturias 300.000 viajeros al año (Recopilado julio 2019)
El cha-ca-chá de Renfe

 «El Plan… permitirá aumentar la fiabilidad y la seguridad del servicio y minimizará el número de incidencias». Ese era el encabezamiento del folleto que Adif/Renfe publicó a todo color y en papel cuché bajo el título de «Plan de Cercanías Asturias 2017-2022» con la leyenda «Conectados al Futuro». No es broma, tengo un ejemplar físico, no virtual. Cuatro páginas con un relato de las futuras actuaciones y un cuadro con datos precisos de su ámbito y numerosos detalles económicos del plan. Sonroja leer este proyecto al compararlo con la situación actual de la red ferroviaria asturiana. «No hay solución: los trenes de la red asturiana de ancho métrico son muy antiguos y las cancelaciones se sucederán todo el verano», advertía días pasados el comité de empresa, fecha en la que Renfe «volvió» a suprimir más de un centenar de trayectos cortos en el centro de Asturias por averías en su parque móvil, informaba este diario. «Asturias sufre la «huelga» de trenes todos los días», titulaba este diario tras la jornada de paro nacional porque las supresiones en Feve son habituales. El transporte del futuro pierde en Asturias unos 300.000 viajeros al año. Un viaje a ninguna parte en los trenes del Principado.

«El objetivo del Plan se concreta en el aumento de la fiabilidad y la seguridad en la infraestructura, la accesibilidad y comodidad de los viajeros y en la minimización de las incidencias», señala su introducción, el «lead» de la información. Y a continuación va enumerando datos de su proyecto. Indica que la red de Cercanías de Asturias atiende a 24 municipios que engloban 880.859 habitantes y da cobertura al 83% de la población del área metropolitana de la región. Como es habitual, aquí también se olvidan de los asturianos residentes en las alas, quienes más sufren la falta de infraestructuras.

«Estos datos dan cuenta de la importancia y arraigo social de las Cercanías en Asturias», continúa el relato en el que se propone «paliar los problemas que afectan en la actualidad a la calidad del servicio y potenciar su uso». Además, el Plan se plantea incorporar, por primera vez en España, trenes que empleen gas natural licuado en lugar de gasóleo, reduciendo de esta forma su impacto ambiental. También anuncia el proyecto la duplicación de vía en diferentes tramos y la incorporación de nuevos vehículos para atender los incrementos de servicio que se llevarían a cabo. Pasados dos años el panorama ferroviario astur va en sentido contrario, cada vez peor.

Señala el folleto que se dotará de mejoras a las estaciones con la construcción de pasos a distinto nivel, instalación de marquesinas, nuevos sistemas de información electrónica a los viajeros, la optimización de los sistemas de electrificación y seguridad. La inversión prevista entre 2017 y 2025 para llevar a cabo el proyecto se precisa en 580,96 millones de euros y se especifica en la información desglosado por partidas para la red convencional, modernización de flota, renovación de material rodante, actuaciones en estaciones, mejoras de servicios, mejora en seguridad, integración urbana e incremento de los servicios. Vamos, ¡casi un AVE regional!

Del total presupuestado 517,5 millones irían a la mejora de las líneas, con una longitud de 369,5 kilómetros, con la precisión de 338,85 millones de euros para la red de ancho ibérico y 178,69 para la de ancho métrico, «que permitirán la renovación y modernización de la red ferroviaria existente y la ampliación de su capacidad». La planificación y desarrollo de las redes de Cercanías «resultan estratégicos para potenciar las relaciones económicas y sociales entre los municipios que componen las principales áreas metropolitanas, siguiendo criterios de movilidad sostenible», dice textualmente. Además, su objetivo prioritario es «prestar más servicios a los usuarios y en mejores condiciones de seguridad, fiabilidad y confort».

Desconozco si estas propuestas que entrecomillo harán reír o entristecerán a las distintas asociaciones de usuarios que defienden y luchan por una mejora y sostenibilidad de los trenes en Asturias, una comunidad de pronunciada orografía, con carreteras pobladas de curvas, subidas y bajadas, gran pluviosidad y mucha niebla gran parte del año. Los viajeros acusan a la compañía de «dejar morir deliberadamente» la red autonómica. Un directivo de Renfe confesaba a este diario que la situación no se arreglará antes de dos años y medio. «Si no se hacen reformas integrales los trenes no funcionarán», insisten fuentes sindicales. «Hace cincuenta años llegamos a la Luna; hoy no sé si llegaré a la Pola», ironizaba un desesperado viajero. Es el cha-ca-chá de nuestro tren.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 25 de julio de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/07/25/cha-ca-cha-renfe/2507044.html