Shlomo Ben-Ami y sus asombrosas comparaciones

Las comparaciones parecen menos odiosas cuando las utiliza un diplomático. O eso cree él. El exembajador israelí en España, Shlomo Ben-Ami, también exministro de Relaciones Exteriores, presentaba una comparación no válida en su artículo publicado en El País hace unos días titulado “Reaparece el antisemitismo”. El hoy vicepresidente del Toledo International Center for Peace se asombra de la repercusión mundial de la reciente masacre perpetrada por Israel sobre la población de Gaza para señalar luego que “A los israelíes les cuesta entender por qué cinco millones de refugiados y 200.000 muertos en Siria tienen mucha menos gravitación en la conciencia occidental que los 2.000 palestinos asesinados en Gaza”. Lo asombroso es que no haya magnificado los setenta muertos entre la población judía, la mayoría militares, frente a la inmensa mayoría de civiles de la encerrada franja palestina, con ataques a centros de refugiados de organismos internacionales ocupados casi al completo por niños y mujeres. Y no recuerde los millones de refugiados palestinos con la implantación del Estado de Israel. Además, olvida este diplomático que el régimen que gobierna Siria es una dictadura hereditaria y sanguinaria mientras él mismo presume de lo democrático que es Israel. Por último, y entre otras cosas, señala Ben-Ami que el conflicto israelí-palestino (es decir, entre dos pueblos semitas) es una guerra de imágenes. (?).

La memoria del partido

Sobre el cambio de la ley electoral para la designación de alcaldes
La memoria de los políticos debe de ser muy frágil. A las personas les va fallando la memoria a medida que pasan los años. Los políticos parece que sufren la pérdida de memoria sobre los sucesos antiguos y los modernos. Si a un anciano se le olvidan las cosas recientes y, sin embargo, recuerda historias de sus años mozos, a muchos políticos se les olvidan los hechos «históricos» pero no recuerdan tampoco los recientes. ¿Es desmemoria, es desfachatez, es caradura o desvergüenza? La precisión de qué es se la dejo al dilecto profesor García Pérez.

El caso es que de lo que dije ayer ya no me acuerdo y hoy digo lo contrario y me quedo tan pancho. Y si antes dije que el Gobierno no gobierna, cuando estaba en la oposición, ahora no lo recuerdo y tampoco gobierno hoy que estoy en el poder. El método parece sencillo: difumino la realidad con temas bastante aparentes pero no esenciales y así distraigo al personal que no ve a causa de la niebla que origino. Además aprovecho esa bruma para introducir cambios que me eviten presumibles pérdidas.

En estas están el Partido Popular y el presidente del Gobierno. Rechazan reformar la Constitución, que en su momento pidieron (y hasta cambiaron), pero se empeñan en reformar la ley electoral en vísperas de comicios. Es decir, cuando se acaba «el partido» y no al comienzo. Claro que les traicionan las hemerotecas y videotecas. En ambas están grabados discursos, declaraciones, mítines, discusiones parlamentarias, conferencias y muy diversas intervenciones públicas. Y además no disimulan. Recuerdo una actuación pública del actual Presidente del Gobierno en la que con cierto regocijo se expresó así: «Que donde dije o? ¿cómo es? Donde dijo digo? donde digo digo? donde dije digo pues dije digo diego?» (sic). Es decir, dilo tú «que a mí me da la risa».

Pero tanto videotecas como hemerotecas son notarios de los eventos. Así, ahora el PP pretende cambiar la ley electoral y establecer, sin el mínimo consenso, que el/la cabeza de lista del partido más votado en elecciones municipales sea designado/a alcalde directamente aunque alcance un cuarenta por ciento de los sufragios solamente y el resto de las formaciones llegue al sesenta por ciento. Peligran, según reiterados sondeos, sus dominios en grandes municipios como Madrid, Valencia, Sevilla? Imágenes grabadas señalan su posición reciente: «No se pueden cambiar las reglas de juego a última hora. Eso es muy poco democrático. Las reglas de juego se cambian al principio. Cuando empieza el partido, para entendernos. Nunca a última hora. En segundo lugar la ley electoral, como regla de juego que es, no se debe cambiar por mayoría. Estas cosas hay que pactarlas, hay que acordarlas, hay que hablarlas y no hay que hacerlas por puro interés partidista, que es lo que se ha planteado ahora». Era septiembre de 2011. Hoy quiere lo contrario sin nimia anuencia.

Al año y medio, en febrero de 2013, ya gobernando, Rajoy insistía: «Lo más importante, conociendo la historia de este país, es que cualquier modificación de la ley electoral se haga con un gran consenso. Yo, desde luego, nunca modificaré la ley electoral por mayoría?» (sic). Hoy Carlos Floriano, portavoz del partido, predica: «Nos gusta que gobiernen los ganadores porque es lo que quieren los ciudadanos. Y no que gobiernen los perdedores porque eso no lo quieren los ciudadanos». Rita Barberá fue alcaldesa de Valencia con el 25,5% de los votos; los socialistas lograron el 37,3%. ¿Es desmemoria, es desfachatez…?

Artículo publicado el miércoles 17 de septiembre en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/09/17/memoria-partido/1643355.html

 

Obama el ineficaz

El fracaso de las expectativas creadas por el presidente de EE UU

Las expectativas, grandes expectativas, que generó la campaña electoral y la elección de Barak Obana se van diluyendo si no han desaparecido ya para muchos de los objetivos que parecían presentarse en gran parte del planeta. Cuando ha consumido más del setenta y cinco por ciento de su mandato, el presidente de los Estados Unidos apenas ha cumplido algo de lo que se esperaba de él. Tras estudiar Derecho en Harvard y ejercer de abogado en derechos civiles mantiene la misma situación que heredó del polémico George W. Bush. Es decir:

Guantánamo sigue abierto. La nefasta cárcel de la isla de Cuba, que niega los derechos básicos a unos detenidos encerrados en un limbo inhumano, sigue existiendo a pesar de las promesas preelectorales del primer presidente afroamericano (lo que aumentaba la esperanza de progreso).

Oriente Próximo cada vez peor. La situación no sólo no ha cambiado, sino que se radicaliza. Cada vez es más insostenible nacer, crecer, vivir, sobrevivir en Gaza. Anteriores mandatarios norteamericanos promovieron cumbres, reuniones y negociaciones para acabar con el problema de la convivencia entre israelíes y palestinos, la materialización de dos estados y la consecución de la paz entre dos pueblos de origen semita. Recordemos los encuentros de Camp David. No lo consiguieron y Obama ha sido menos activo en buscar una conclusión pacífica.

Iraq, Afganistán, Irán, Siria, Egipto, Libia? Obama no solamente no ha logrado pacificar Iraq, sino que tras una «pausa» vuelve con bombardeos para «limitar» el avance de los islamistas. De la dictadura de Saddam Hussein se ha pasado a un territorio sin paz, sin política, sin ley, donde luchan todos contra todos y los atentados matan sin parar. Afganistán retrocede cada vez más hacia tiempos tenebrosos, despiadados, intolerantes y antidemocráticos. Con Irán solo ha conseguido limar asperezas y tensiones. En Egipto ha «obtenido» un nuevo régimen autoritario mientras en Siria no ha conseguido más que unas dudosas negociaciones mientras se mantiene la dictadura y la oposición se descompone en facciones cada vez más retrógradas, tan sanguinarias y terroristas como el régimen de Bachar el-Assad.

Pero no solamente no ha arreglado nada en el Oriente, sino que ha tensado las relaciones con sus aliados, con los más livianos y con los más comprometidos. El presidente norteamericano no ha resuelto adecuadamente el tema del espionaje. Se ha escabullido después de descubrirse que no solamente sus servicios secretos han controlado los sistemas de seguridad de los estados europeos, sino que se ha confirmado que hasta vigilaba los celulares de Angela Merkel.

Respecto a Latinoamérica, la situación ha cambiado poco si lo comparamos con su conservador y guerrero antecesor. El bloqueo a Cuba sigue prácticamente igual, las relaciones con los bolivarianos son sólo algo menos ruidosas y con la presidenta brasileña ha empeorado su relación a causa del espionaje. Quizá se ha acercado a México, pero nada más.

En política interior tal vez haya mostrado alguna energía en economía y luchado contra la cerrazón del Tea Party, pero las expansiones racistas en Arizona, California y especialmente en los últimos días en Misuri demuestran el incumplimiento con quienes le alzaron a la Casa Blanca y también su ineficacia.

Publicado el sábado 6 de septiembre en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/09/06/obama-ineficaz/1638480.html

Hamás es igualmente condenable

A propósito de la ejecución de quintacolumnistas

He escrito y publicado a lo largo de estos últimos años varios artículos en los que condenaba las acciones de Israel contra el pueblo palestino. Las masacres de la «operación Plomo Fundido» entre finales de 2008 y principios de 2009 y la continua matanza de este verano espantoso para las sufrientes gentes de Gaza. He comparado, para comprender las situaciones de ellos y nosotros, la Palestina actual con un concejo asturiano en extensión, habitantes, economía y libertad y la vida en cada uno de los dos. He criticado la ineficacia del presidente estadounidense, el más poderoso del Planeta, para resolver el permanente conflicto entre estos dos pueblos semitas, descendientes más o menos directos de Sem, el hijo de Noé (¿?). En fin, he denunciado los métodos israelíes para liquidar a los gazatíes, he firmado documentos y condenado esos métodos en numerosos foros. Ahora no puedo sino condenar los métodos totalitarios de los dirigentes de Hamás. Aquí lo hago.

Las últimas ejecuciones de presuntos colaboracionistas palestinos con Israel son antidemocráticas y tan repugnantes como los bombardeos judíos sobre inocentes gazatíes. Los quintacolumnistas (miembros de un grupo organizado que en un país en guerra actúa clandestinamente en favor del enemigo, define la Real Academia) son siempre denostados, perseguidos y condenables en cualquier conflicto entre dos países. Pero una cosa es detenerles, apresarles, enjuiciarles y condenarles y otra ejecutarles tras un consejo sumarísimo realizado entre los mismos dirigentes que los detienen. Personalmente rechazo esos procedimientos, esas ejecuciones «ejemplares» realizadas en la plaza pública para mostrar el terror que representan sus sistemas bárbaros.

Ni los ajusticiamientos sumarísimos ni los juicios sumarísimos son prácticas democráticas. No son procesos judiciales reales sino sistemas de venganza sin posibilidad de defensa libre. Esto sin entrar a debatir si la ejecución o «condena» a muerte es racional y democrática, sentencia que existe actualmente en muchos países que se denominan democráticos. Ni entrar en consideraciones sobre la legitimidad o no de un consejo juzgador formado por los jefes del partido, facción o grupo político, sea de derecha o de izquierda.

El pueblo palestino sigue sufriendo después de décadas de conflicto, incomprensión y abusos. Soporta los asesinatos indiscriminados de los bombardeos y las invasiones israelíes. Y soporta los radicales métodos del régimen fascista de Hamás, cuyas razones, teorías y filosofía quizá podrían ser estudiadas, pero sus procedimientos son absolutamente rechazables, fundamentalistas y sustancialmente totalitarios. Si la política de destrucción y exterminio emprendida por Israel contra el pueblo palestino es totalmente condenable, el sistema de terror implantado por Hamás en la franja de Gaza es rechazable igualmente.

No cabe comprensión para procedimientos semejantes y son condenables tanto los ejercidos por los regentes israelíes como por los dirigentes de Hamás que ejecutaron a los quintacolumnistas. Son procedimientos inhumanos, crueles, brutales, sanguinarios, que demuestran la naturaleza de sus practicantes, singularmente no democráticos. Reciban nuestra más absoluta condena.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 1 de septiembre de 2014

http://espana.patobot.com/index.php/login?m=periodico-la-nueva-espana-oviedo-asturias-espana&s=1&id=688

o

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/09/01/hamas-igualmente-condenable/1636093.html

 

Hablemos de la libertad minutada

La programación de los partidos frente a las demandas ciudadanas
Sabíamos de la «existencia» de la libertad vigilada, de la semilibertad, de la libertad condicional y otros contradictorios calificativos de la Libertad. Sabíamos lo que es la falta de libertad tras casi cuatro décadas de dictadura. Parece que ahora toma cuerpo el concepto de libertad «minutada». ¿Y qué es la libertad minutada? Pues es el concepto de controlar el tiempo de la libertad para cada cosa, ahora se puede hablar de esto, ahora se puede informar de esto otro. Un tiempo limitado, según la minuta. Me atrevería a decir que es un compendio de la que llamamos vigilada, de la condicional, de la semi? pero presentada de una forma, digamos, suave, light, encubierta.

¿Recuerdan aquella frase preferida del ex molt intocable Jordi Pujol: «hoy no toca»? ¿O aquella otra de disimulo potencial del presidente José María Aznar de que «hablo catalán en la intimidad»? ¿Y cuando dijo José Luis Rodríguez Zapatero lo de «Ser optimistas es algo más que un acto de racionalidad, es una exigencia moral»? Es decir, los paladines de la democracia y la libertad no se atreven a explicar libremente las cosas. ¿Con qué intención dijo Santiago Carrillo la frase: «Adolfo Suárez es un político y un hombre «de izquierda»?

La libertad minutada tiene toda una liturgia. Quizá nació como fruto del protocolo pero creció y se independizó ya convirtiéndose en una categoría, en una forma de limitar la independencia de la verdadera libertad. Comenzó con una referencia a los detalles. Cómo habría que decir las cosas, cuál debería ser el orden de las palabras, de las explicaciones. Luego llegó la elección del momento de darlas? y detalle a detalle?

Es tal el minutado de la libertad que se sortean las preguntas que se pueden hacer en la conferencia de prensa tras el Consejo de Ministros. También se rifa quién hace las preguntas. Y, por ejemplo, no se debe preguntar a un político si se cree lo que manifiesta en sus declaraciones. Por supuesto, en muchas de esas declaraciones no se pueden hacer preguntas. O se habla de libertad a través de un «plasma». Es decir, se admite la libertad de una de las partes pero no de todas.

Llegados a ese punto la libertad minutada establece los temas que se han de pasar en silencio. Es lo que algunos analistas llaman la «patología del consenso», una enfermedad extrema de la libertad aunque su tratamiento sea a base de muchas dosis de suavidad, disimulo y otras recetas de nuevo cuño. Orden, protocolo, estrategia son imprescindibles en ella. Lo «políticamente correcto». En la entrevista entre Rajoy y Sánchez hubo temas que se deslizaron «en silencio».

Ejemplos los tenemos estos días uno tras otro. Así, a Jordi Pujol le llega información ¿privilegiada? de que el juez está a punto de abrirle imputación y confiesa a Artur Mas su pecado contra Hacienda, que según el dicho «somos todos». Es algo muy importante pero el president se lo calla y espera que el propio Pujol lo confiese «cuando toca». Mas está en vísperas de visitar La Moncloa para hablar con Mariano Rajoy sobre el proceso soberanista. Entretanto el PSOE, adversario político del PP, elige nuevo secretario general. Y el presidente del Gobierno, que lleva un año sin hablar con Mas, recibe antes al recién elegido Pedro Sánchez, a las 48 horas de su llegada a la cúpula socialista y 48 horas antes de recibir al político soberanista. Parecería una casualidad pero todo estaba previsto en el minutado de las apariciones de los políticos. Una libertad pautada al minuto.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el 11 de agosto de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/08/11/hablemos-libertad-minutada/1627138.html

Y los palestinos siguen sufriendo

Un conflicto que se prolonga ya más de cuarenta años

Cuarenta años después de la intervención de Arafat en la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, casi ciento treinta de las primeras publicaciones que insinuaban la fundación de un Estado judío, sesenta y seis de la creación de ese Estado? las hostilidades siguen igual. Prácticamente no ha habido tregua. Años de negociaciones, conferencias de paz, cumbres multilaterales, diferentes resoluciones de la ONU… pero el conflicto continúa activo y cada vez más cruento. Palestina sufre matanza tras matanza. Ahora una nueva gran masacre.

Comentando la gran ofensiva israelí sobre Gaza, en enero de 2009, la llamada «operación Plomo Fundido», resaltaba la diferencia de vida existente entre las dos partes y «mientras en Israel la vida tiene todas las comodidades de las «nuevas tecnologías», en Gaza no hay de nada. No tienen agua, no tienen luz o si la tienen es una o dos horas al día, no hay ganadería, la vegetación es escasa, no hay ríos, no hay desaladoras y en sus cuarenta kilómetros de costa apenas les dejan tener barcos de pesca. Casi no existe industria y sus escasos productos no hay a quien venderlos pues no los pueden exportar, mientras que los alimentos solamente llegan cuando los israelíes los dejan pasar?» La situación no ha cambiado desde entonces y las hostilidades permanecen igual. También se señalaba en aquel texto que en un territorio de 360 kilómetros cuadrados vive más de un millón y medio de personas en esas precarias condiciones, un espacio parecido a los municipios asturianos de Ribadedeva y Llanes donde habitan menos de quince mil residentes.

La historia de este conflicto se remonta, pues, a más de un siglo y la situación se materializa hace casi setenta años. Pienso que ambos pueblos tienen derecho a vivir en esa tierra, habitada y abandonada por sus antecesores en varias ocasiones, pero al fin y al cabo su tierra de origen. Lo que no es de recibo fue el modo de ocupación territorial, con dejación de responsabilidad primero por las potencias coloniales y luego la interesada intervención de esas potencias para fundar un Estado nuevo que expulsaba a gran parte de los residentes de su territorio.

Ese mal principio no ha restañado nunca las heridas causadas y la beligerancia ha sido continua. La resolución 181 de la ONU establecía la partición del territorio palestino y reducía la zona árabe a menos de la mitad, concediendo a los israelíes cerca del sesenta por ciento. Al retirarse entonces la potencia colonial británica, se inició la primera batalla de una guerra intermitente. Más de cuatrocientos pueblos fueron destruidos por Israel y muchos miles de palestinos huyeron a países vecinos.

A partir de ahí los episodios bélicos se suceden, con puntos álgidos como la guerra del canal de Suez; en 1967 la conocida como «guerra de los Seis Días», en la que Israel vence a los estados árabes limítrofes y ocupa militarmente Cisjordania y la franja de Gaza, los altos del Golán de Siria y la península del Sinaí. Y comienza con las expropiaciones de tierras, la instalación de colonos y el control de los pobladores palestinos; en octubre de 1973 la guerra del Yom Kippur. Un año después la ONU invita a Yasser Arafat a hablar en la Asamblea General y parece que la tensión disminuye. Pero los resultados no llegan. Es más, en 1982 Israel traspasa sus fronteras y aniquila a los palestinos en los campos de refugiados de Sabra y Chatila en el Líbano. Y siguen produciéndose momentos muy críticos: las intifadas, la cumbre de Madrid con participación de las grandes potencias, reuniones en Camp David, numerosas resoluciones de la ONU? Nada. Las posiciones se radicalizan por ambas partes y los habitantes de la Palestina encerrada sufren cada más. Un desastre.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 28 de julio de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/07/28/palestinos-siguen-sufriendo/1620768.html

Ponte en su lugar

El papel de quienes reprimen la entrada de inmigrantes a través de Ceuta y Melilla
Concertinas, redes antitrepa, uso de gas pimienta? los métodos, las medidas tomadas para impedir la entrada de inmigrantes a través de los cinturones fronterizos de Ceuta y Melilla parecen cada vez más radicales, más crueles, más repulsivas? busque uno el calificativo que quiera, que se adapte a su lenguaje. Los políticos, los analistas, los tertulianos focalizan el problema en la zona española pero se olvidan de la represión que se realiza en la otra parte de la frontera, donde la persecución es más primitiva, más lesiva y las consecuencias más graves y generalmente más duraderas. En numerosas ocasiones le machacan a palos los huesos de piernas y pies al desesperado que huye.

Los inmigrantes, los desgraciados sufridores de una angustiosa situación de miseria, los que arriesgan su vida por alcanzar un mundo mejor, un modo de vida más humano, los que buscan una justicia social, una paz vital, pueden tener la suerte de alcanzar una meta que soñaron pero que no llega a ser el paraíso que idealizaron. Por su condición de víctimas consiguen el respeto de la mayoría de los que vivimos en las patrias del bienestar, de la comodidad, de la salubridad personal.

Del origen de su situación, de las circunstancias que les obligan a migrar, a salir de la miseria, a buscar una vida soportable, se habla menos. Mucho menos. Como si fuese una cuestión menos inmediata, menos trascendente, inabarcable por la generalidad, más técnica, totalmente político-económica. Pero es una cuestión a resolver por la Unión Europea, por su sistema económico-político, una exigencia ideológica y democrática. Las grandes corporaciones deben modificar su comportamiento con los países no democráticos, con las dictaduras, con las oligarquías económicas que dominan el comercio, la industria y la política mundial. Tienen el poder económico, dominan el poder político y deben preservar los derechos de las personas.

Nos quedan por analizar los «represores», los que ejecutan las órdenes de los poderes, de quienes deciden la instalación de las concertinas y las mallas antitrepa, de los que establecen el uso del gas pimienta. Pero los guardias civiles, soldados, policías, funcionarios de Aduanas, son meros cumplidores de órdenes. Personas que han de reprimir los intentos de los desahuciados seres que buscan una existencia humana soportable. Los que han de ejecutar las mandatos de los políticos, de funcionarios de alto rango que dictan las órdenes de reprimir con gas a desesperados llegados del confín del mundo. O disparar bolas de goma contra los que llegan nadando, impedir como sea que consigan saltar las vallas. Su situación es dramática. Porque realizan una represión inhumana. Póngase en su lugar. De todas formas, son prácticas menos crueles que las que usan al otro lado de la frontera, donde golpean con largos palos para romperles los tobillos y demás huesos de los pies a quienes logran escalar la valla.

Personalmente he vigilado fronteras, he hecho guardias en fuertes entre países, he estado de centinela en cuarteles. Son labores consideradas casi formales del soldado. Fui arrestado por no cumplir un juego protocolario que me pareció absurdo en un estamento serio como el Ejército. Pero reprimir con gas o con armas la desesperación de unos seres al límite de su humanidad es una obligación de dudosa legalidad democrática y una orden difícil de cumplir. Así y todo imagínese miembro de la fuerza fronteriza, vista un uniforme, pertréchese del material disuasorio y prepárese para reprimir. Póngase en su lugar.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 22 de julio de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/07/22/ponte-lugar/1617949.html

La estrepitosa caída de una obsesión

La detención del magistrado Enrique López
Es un caso paradigmático. Años dando la lata y cae a las primeras de cambio. Pero el mal ya está hecho. Y nadie de la política o la judicatura ha salido a «comentar» el «incidente». El magistrado Enrique López, miembro del Tribunal Constitucional, fue detenido recientemente, cuando conducía una motocicleta de gran cilindrada superando en exceso la velocidad permitida, se había saltado algunos semáforos en rojo y en los controles de alcoholemia, hasta siete, cuadruplicaba la tasa permitida para conducir un vehículo. Un ejemplo de ciudadanía, civilización, ética?

El caso de Enrique López es mucho más que un desliz, una imprudencia, un posible delito social, un error, una equivocación personal. Lo es porque durante años, repito, años, fue la causa de que distintos e importantes órganos del Estado estuviesen parados, sufriesen un veto continuo, no se renovasen cuando así lo establecían las leyes y se paralizasen importantes decisiones, digamos, de Estado. Este juez, conocido en los círculos judiciales y políticos como el George Clooney de la judicatura, también como el «juez Clooney», guapo, elegante y con verbo, fue el candidato imprescindible que impuso, repito, impuso, el Partido Popular para la renovación de los órganos judiciales.

Como vocal y como portavoz del Consejo General del Poder Judicial fue un ariete contra el Gobierno socialista. Así se mantuvo durante varios años. Y logró entrar en el Tribunal Constitucional de manera forzada, por el voto de calidad del presidente ante el empate registrado entre los magistrados del órgano judicial. La propuesta de su inclusión en el tribunal fue rechazada repetidamente por toda la oposición. El argumento radicaba en que no contaba con los años suficientes de carrera judicial exigidos para acceder a la cúspide de la magistratura.

Pero es que Enrique López, claramente alineado políticamente con el Partido Popular, interveniente en actos y conferencias de la Fundación FAES, ha mostrado opiniones particulares muy definidas sobre asuntos pendientes de resolución del Tribunal Constitucional como son los recursos sobre cuestiones del catalán o sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo. Aunque debería deliberar -si no hubiese dimitido- sobre la constitucionalidad de esa ley, ya había expresado su opinión sobre el tema en 2005, cuando señaló que «llamar matrimonio a la unión de personas del mismo sexo es un cambio radical, como lo sería llamar matrimonio a la unión de más de dos personas o a la unión entre un hombre y un animal». También manifestó que la ley contra la violencia de género resulta «discriminatoria para el hombre». Asimismo se ha mostrado partidario de la cadena perpetua.

El hecho es que López fue alzado de manera forzada a un tribunal que ha de dilucidar sobre recursos presentados por el Partido Popular, por lo que su elección se vuelve ahora contra el Gobierno que lo propuso. Y, para más inri, no ha durado en el cargo ni un año. Acontecimientos políticos de mayor calado han tapado parcialmente su sorprendente declive. Ahora se enfrenta a un proceso que si el tribunal considera que existen suficientes circunstancias agravantes o acumulación de quebrantamientos de la ley (exceso de velocidad, traspaso de semáforos en rojo, abundancia de alcohol en sangre conduciendo un vehículo?) puede conducirlo a prisión. Y trastocar la toga por el mono de recluso. Es la estrepitosa caída de una obsesión.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 26 de junio de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/06/26/estrepitosa-caida-obsesion/1605982.html

 

Votaré el próximo domingo

Una llamada a participar en las elecciones europeas del 25 de mayo

Acudiré a votar el día 25. Hay partidos que parecen no querer que vayamos a votar mientras muchas personas manifiestan que para qué votar si los políticos son unos corruptos y la política es nefasta. He ahí la trampa, inducir a «confundir la parte por el todo», señalar a la política como culpable cuando los causantes son algunos políticos. Pero no hay confusión, hay intención. Y la suya es que vote el menor número de electores posible. Así los «presuntos» perdedores de sufragios minimizarán la derrota y quitarán importancia a unos comicios que sí son importantes.

Siete décadas después de aquel desastre que llevó a María Zambrano a publicar «La agonía de Europa» y al transilvano Emil Cioran a advertir que la civilización estaba «exhausta», que no había suficiente energía para salvar a la Europa sembrada de muertos, nos convocan con una campaña electoral plena de intencionada desgana. Y están en juego significativas decisiones y el posible quebranto del monolitismo bipartidista que maneja la unión desde hace tiempo. Creo que es la hora de lograr que las grandes formaciones, que conseguirán gran número de actas para llenar el hemiciclo, se vean obligadas a recurrir a las fuerzas minoritarias para gobernar el continente.

No acudir a votar no significa que a uno le da igual quien gane o sostener el catastrofismo de que gane quien gane todo seguirá igual. No votar representa el triunfo de los euroescépticos, de quienes no quieren Europa, de esa Europa que, aunque hayamos despilfarrado su contribución, nos ha traído mucho progreso. Si no votamos ganarán seguro los que nos han llevado al desastre actual, los que han permitido enriquecimientos con los sobrecostes de las obras, quienes consienten gobiernos cada vez más laxos con la democracia, quienes predican la salida de la unión, la expulsión de los inmigrantes, el rescate de las grandes corporaciones antes que de las personas. Y de quienes nos han llevado a la crisis actual.

Defiende Miguel Ángel Aguilar que los que acabo de mencionar nos quieren llevar «hacia una nueva modalidad de elecciones sin votantes o con cuantos menos votantes mejor». Y lo dice porque con una gran abstención alcanzar un 13% de los votos sería suficiente para gobernar una Europa de más de 413 millones de electores. Al tiempo de que debemos tener presente que no votamos para que gobiernen unos candidatos españoles que realicen la misma política que han aplicado en España sino a unas candidaturas presentadas por acuerdos de las diversas fuerzas políticas e ideológicas del continente. Y también que gobernará Europa o el conservador Jean-Claude Junker o el socialdemócrata Martin Schulz pero que según el mayor o menor número de votos que reciban necesitarán el apoyo de otras formaciones (rojos, verdes, violetas, azules?) para gobernar. Y, asimismo, que el blanco y el negro (en el voto) no son colores y no influirán en el futuro gobernante. Equivalen a abstenerse.

En fin, iré a votar porque ésta será la primera vez que mi voto influya en la elección del nuevo presidente ya que por primera vez será el Parlamento Europeo quien designe al jefe del Ejecutivo. Y lo probable es que no haya componendas entre partidos si no hay un claro vencedor sino coaliciones o acuerdos de gobernabilidad para dirigir y realizar la política continental. Por lo que la debilidad político-económica que pesaba sobre la Comisión saliente desaparecería o disminuiría notablemente. Por eso hay que acudir a votar el domingo 25 de mayo.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 20 de mayo de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/05/20/votare-proximo-domingo/1587513.html

 

El cubismo de la política

La dificultad de ver las cosas desde distintas perspectivas
Las decisiones políticas suelen verse desde distintos puntos y desde estos se observa una perspectiva diferente. Como muchas cosas en la vida cada uno las contempla con apariencia diversa según su posición. Digamos que no es lo mismo otear desde la derecha que desde la izquierda, ni desde arriba o desde abajo. Y, aunque son muchos sus defensores, el centro puede no ser el mejor puesto para divisar una situación. Hace ahora un siglo triunfaba el cubismo en el arte aunque con su polémica correspondiente. Consistía, básicamente, en tener todos los puntos de vista en un mismo plano, una perspectiva múltiple sin cambiar de posición.

Claro que lo que sirve para el arte puede no servir para la política. Y si plasmar una figura desde distintas posiciones en un solo paño puede completar un concepto de la misma, es decir, sumar vistazos para un enfoque integral, en política el cubismo puede resultar contraproducente. Existen otros intereses.

Tomemos como muestra, por ejemplo, la limitación de la justicia universal recientemente aprobada por las Cortes Españolas. El refrendo de esta ley con los votos del Partido Popular puede significar que esta formación política es partidaria de la persecución en la República Popular China de los disidentes tibetanos, de su castigo y de su sangrienta represión. O aprobar los disparos que mataron al cámara José Couso cuando trabajaba en Bagdad. O el genocidio de la etnia hutu en Ruanda y Congo.

Si nos fijamos en otra iniciativa del partido del Gobierno podemos concluir que se suaviza la filosofía pero el desenlace sigue siendo el mismo. Me refiero a la reforma de la ley del aborto planteada por el ministro de Justicia, Ruiz Gallarón. Si la intención es no sacrificar al no nacido la nueva norma permitirá seguir inmolándolo, en menos casos, pero seguir. Si con la fecundación ya se da vida a una persona, según su creencia, los supuestos que perviven en la ley limitada permiten también la desaparición de esa persona. La eliminación es una situación definitiva y la forma de realizarla no la hace menos definitiva.

La ley de Costas, modificada por el Gobierno de Mariano Rajoy, también parece demostrar que al Partido Popular le interesa destrozar gran parte del litoral. Los recursos presentados por varias comunidades autónomas así lo dan a entender. Solamente no han acudido al Tribunal Constitucional contra la reforma de la norma anterior las costeras gobernadas por los populares. En el presentado por el Gobierno del Principado de Asturias se señala que fomenta las desigualdades, es arbitraria y supone «sustraer del dominio público lo que es de todos en beneficio de unos pocos» y «anteponer los intereses privados frente a los intereses de la colectividad». Es decir, si el propósito de la ley es preservar la naturaleza del litoral de posibles intenciones destructivas particulares, la norma aprobada el mes de mayo de 2013 da paso a que manos privadas puedan modificar porciones del litoral en beneficio propio.

Y razones similares se pueden argumentar respecto a las polémicas modificaciones educativas, sanitarias, sobre la dependencia? En cuanto a los cambios establecidos en la reforma laboral o en la de seguridad ciudadana la reversión es tan grande que restringen derechos alcanzados ya en tiempos de la dictadura franquista, lo que da idea de las pretensiones de los actuales gobernantes.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA  el miércoles 14 de mayo de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/05/14/cubismo-politica/1584713.html