Con trajes pero en pelota

Ya nos habíamos olvidado de los trajes de Camps cuando nos enteramos que la Generalitat valenciana no tiene ni para ropa interior. El gobierno de la Comunidad Valenciana, del gürteliano Partido Popular, que ha sacado 20 millones de euros con la venta de una Terra Mítica que costó 400, ahora vende la Ciudad de las Artes, el aeropuerto de Castellón, la Ciudad de la Luz de Alicante y la Radio Televisión Valenciana. Liquidación total. Ya es invierno en el Corte Valenciano. El presidente Fabra busca comparador para todo y espera no tener que pagar una indemnización por el fallo del gran premio de automovilismo  que se inventaron Camps y la alcaldesa amiga de Urdangarín y que se supone que cobraría el forrado jefe de la Fórmula 1, la del campeonato de constructores que no de pilotos (ya que por buen y arriesgado conductor que seas si no tienes un coche que carbure no hay modo de ganar una carrera), y que sería de un buen porrón de millones también.

Como se observa, la gran oferta atractiva valenciana, que era pública y que le costó al contribuyente valenciano un pastón, será casi regalada a algunos capitalistas privados que se encontrarán con más de un chollo, de una ganga que ya tiene la propaganda hecha y que dará beneficios estilo Gürtel. Todo un panorama. Pero mucho me temo que seguirán ganando los mismos en las próximas elecciones. ¡Qué pena!

A Ina González no le da vergüenza

El presidente de la Comunidad de Madrid ni se baja del burro ni le da vergüenza ser el muñeco de Adelson, el promotor (o sólo prometedor) de Eurovegas. Ni parece que sabe de números, que diría el castizo. Habla de la creación de más de 200.000 puestos de trabajo. Ni puestos de trabajo precarios, esos de contrato por días. El caso es que Ina González ha preparado una serie de retrocesos legislativos que ni Franco se atrevería a prometer con el fin de que el eurodisparate se llegue a construir. Y lo peor es que juega con la ignorancia del personal que solamente lee los titulares de los periódicos o «escucha» la presentación de los noticieros de radio o televisión mientras sorbe la sopa o se come un huevo con patatas fritas (algunos no pueden ir más lejos). El argumento que resaltan es el de la permisividad de fumar en el recinto de diversión. Pero ese es la pantalla que oculta todos los demás derechos que quieren derogar y que son un verdadero insulto para el más despreocupado de los ciudadanos. Tanto Esperanza Aguirre antes como González ahora quieren suspender derechos como el pago de impuestos, la implantación de sindicatos entre los currantes del eurodislate, quieren que los madrileños le construyamos un pequeño aeropuerto para jet privados para los capitostes que gobiernen Eurovegas o los ricachones que le vienen a dejar su dinero a sus salas de juego. En fin, la reacción es tal que toda la acción ganada en democracia se pretende derribar para que el evasor de impuestos y encausado blanqueador de dinero negro estadounidense (de nacionalidad) se forre a cuenta de nuestros esfuerzos democráticos, de nuestros derechos, de nuestros sudores por mantener una vida digna que respete la libertad de todos. Es el colmo del descaro antidemocrático. Pero a Ina González, que siempre vivió a la sombra de Aguirre en las urnas y en los negocios, no le da vergüenza pedirlo, decirlo ante el parlamento de la comunidad ni proclamarlo ante los medios de comunicación. Al fin y al cabo la democracia le ha servido para trepar. A los demás «que nos den por viento», que diría una conocida fotógrafa.

Un destrozo ético

Un mundo es legal cuando cumple con las leyes establecidas. Un mundo es ético no solamente cuando cumple con las leyes sino que además respeta una mínima moral. Y unos derechos mínimos también. El presidente del Tribunal Constitucional parece ser que no ha cometido ninguna ilegalidad militando en un partido cuando ya era miembro del tribunal pero si ha cometido una falta de ética. Y si un tribunal como este, el máximo, no cumple con la ética, apaga y vamos. Recurren los partidos al Tribunal Constitucional con bastante frecuencia. Son ellos los que lo nutren y los que examinan a sus componentes. Y luego salen a la luz estas cosas. Ni siquiera han tenido la vergüenza en su partido de pedirle que se inhiba en los casos que ha presentado la formación sus recursos ni en los casos en que la misma ha presentado recurso contra la obra de otra formación enfrentada. Y para colmo, en muchos casos (¿o en todos?) el presidente tiene voto de calidad, es decir, en caso de empate en los debates su voto vale el doble. El hecho de que el TC haya rechazado los recursos presentados por los partidos catalanes ante la animadversión de De los Cobos a las reivindicaciones de algunas formaciones de Cataluña ha sido calificado por profesores universitarios, intelectuales y autoridades de destrozo, catástrofe y otros adjetivos más fuertes. Todo un índice del panorama político en que vivimos.

Canción de Gibraltar

El culebrón del verano

Los veranos británicos hubo un tiempo que proporcionaban la «noticia» recurrente de la aparición del monstruo del lago Ness. Cuando la calma informativa arreciaba los diarios publicaban reportajes sobre la presunta aparición de Nessie en las aguas tenebrosas del lago escocés, normalmente con nocturnidad, surgiendo de las profundidades aprovechando un breve claro de luna y ante la mirada de algún crédulo y descuidado turista. Los veranos hispanos disfrutaron también de un culebrón recurrente al que acudían los gobiernos de turno. La «cuestión» de Gibraltar. Digamos que a la par que la canción del verano, que casi siempre la ganaba el mismo, surgía también la canción de Gibraltar.

A costa del Peñón ha habido de todo, desde conatos de guerra a persecución de delincuentes, desde medidas de restricción sanitaria a causas de presuntas enfermedades de los monos a riñas por cuestiones protocolarias de banderas. En los años inmediatos posteriores al Tratado de Utrecht las refriegas militares y diplomáticas menudearon porque dependían bastante de las alianzas y enfrentamientos entre las potencias europeas del momento. Ya pasados casi dos centurias se produjeron algunos desplantes por ambas partes pero más simbólicos que reales, aunque en ellos estuvo implicada la realeza. Pero ya no hubo ruido ni movimiento de tropas.
En tiempos de la dictadura Gibraltar tomó cierto relieve como sistema de distracción política cuando los problemas internos alcanzaban cotas de conflicto. Fue tan asiduo el recurso de la colonia británica que parecía la única ocupación de algunos ministerios y a un alto funcionario se le llegó a conocer con humor como ministro del Asunto Exterior. Se cerró la verja construida en 1900, se bloqueó la entrada a la bahía, se impidió el aterrizaje de aviones en un aeropuerto construido en tiempo de conflictos mayores al contencioso bilateral, en fin, hubo provocaciones por las dos partes. Y en ambas se fomentó el patrioterismo. Patrioterismo más suave pero que continúa.
Siempre ha habido opiniones a favor y en contra de la discusión y de la utilización del Peñón con fines de estrategia política interna. La derecha defendiendo las presiones contra el gobierno gibraltareño y el Reino Unido. La izquierda rechazando esas presiones o aminorando su fuerza. Los argumentos han variado según el motivo de los conflictos puntuales, ya sea por una visita real, la reparación de un buque militar, desigualdades fiscales o litigios pesqueros. Y durante la ola descolonizadora de la década de los sesenta del pasado siglo la Organización de Naciones Unidas instó a iniciar el proceso con Gibraltar y otras colonias residuales de países del Viejo Continente. Se celebró alguna reunión y manifestaciones pero la cosa no pasó a mayores, la situación siguió igual. ¡La fuerza de Naciones Unidas!
Ahora, mientras algunos partidos políticos españoles y británicos hablan de extender el conflicto a la Unión Europea y hasta volver a la ONU, surgen voces que reclaman cambiar la música de la canción. Desconozco si la letra es nueva o vieja pues en trescientos años de diferencias ha habido mucho baile. Pero se oyen opiniones parecidas a las que tratan de la legalización o no de las drogas para solucionar el terrible problema del mortal narcotráfico. Es decir, retirar la verja y la aduana, integrar en la zona Schengen la población gibraltareña y aplicar la democracia, todos con los mismos derechos, las mismas obligaciones como ciudadanos de una Europa fiscal, política y social unitaria.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el 23 de agpstp de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/08/23/cancion-gibraltar/1459384.html

De Mona Lisa a San Antolín

Florencia y Llanes, dos formas de tratar
el tesoro cultural

Los despropósitos pueden ser extremos. Unos por defecto y otros por exceso, pero despropósitos de todas formas. Contemplo estos días en los medios de comunicación la coincidencia de dos disparates que tropezamos en el mundo de la cultura. Mientras aquí cerca luchamos por la restauración de una joya del románico en Italia no encuentran otra forma de gastar dinero que buscando los huesos de una posible modelo que posó hace cinco centurias para Leonardo da Vinci.
Parecerá un sacrilegio (elijo esta palabra porque ambos casos tienen relación con antiguos recintos sagrados) pero comparo los casos porque si en Florencia dilapidan el erario público por encontrar algo que parece superfluo en sentido artístico en Llanes ninguna de las arcas públicas se interesa por un monumento en peligro de desaparecer. Quizá sean dos formas de tratar el tesoro cultural. La búsqueda ahora de la modelo italiana no aporta nada a la gran pintura universal. La restauración del monasterio de San Antolín de Bedón es un bien cultural y aportaría mucho a la riqueza arquitectónica, cultural y turística de una comarca que vive en gran parte de su atractivo ancestral.
La recuperación de un edificio como el construido junto a la desembocadura del río Bedón hace más de ocho siglos, presuntamente para monasterio de la orden benedictina, declarado Monumento Nacional un año emblemático para la historia de España (Boletín Oficial del Estado de 4 de junio de 1931) y hace unos lustros destacado como bien de interés cultural, parece una acción esencial si tenemos en cuenta su estado actual, abandonado, asaltado por vagabundos, descuideros y gamberros, con pernoctaciones furtivas, encendido de hogueras y amontonamiento de malezas.
Una ruina, seudorrestaurada hace unos años que disimuló el deterioro del edificio románico, es lo que queda de un antiguo monasterio del siglo XII, posiblemente construido sobre otro primitivo una o dos centurias antes y que Jovellanos sitúa «por era 1.070». Ni la Administración estatal, ni la autonómica ni la local hacen nada por su restauración. O lo que es más grave, rechazan realizar la obra con disculpas burocráticas, crematísticas y desinterés cultural. Todo son palabras huecas, inconcretas y sin respaldo económico que se desentienden del clamor popular por su rehabilitación.
Contemporáneamente a esta indolencia asturiana en la localidad toscana, que fue capital de la Italia de la unificación en el siglo XIX y cuatro centurias antes cuna del Renacimiento, se interesan por el origen de una sonrisa universal. Silvano Vinceti, presidente de una asociación cultural privada, busca los restos de Lisa Gherardini, esposa del rico comerciante Francesco del Giocondo, que se supone posó para Leonardo da Vinci. El dispositivo investigador ha exhumado en una iglesia florentina los restos óseos de descendientes directos de la familia del Giocondo. Intenta confrontar datos genéticos para confirmar la personalidad de la modelo que sonríe en la pintura conocida como «Mona Lisa» o «La Gioconda». Resolverá así el misterio «que atormenta a los estudiosos desde hace lustros», dice Vinceti. «Se me escapa por completo la utilidad de todo esto», sentencia Claudio Strinati, un reconocido historiador del arte. Como se observa, dos simultáneos disparates artísticos.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el 14 de agosto de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/08/14/mona-lisa-san-antolin/1455548.html

Ética y política

El rechazo ciudadano a la falta de rectitud
de sus dirigentes

Los políticos dicen que todo en la vida es política. Y una base fundamental de la política es la ética. Sin ética, la acción política es la práctica de una gestión para un aprovechamiento individual o de un colectivo concreto, pero no es un servicio a la comunidad. Si observamos la actividad diaria, realmente la política, de alguna u otra forma, interviene en todos o en la gran mayoría de nuestros actos.
Por esta razón las expresiones «soy apolítico/a» o «no entiendo de política» no responden a la realidad o son un fallido intento de manifestar una postura o un pensamiento sobre una situación determinada o general. Porque el conocimiento de las cosas genera una actitud ante ellas, ya sea a favor, en contra o la simple indiferencia, que también es una actitud. Y la ética, que es un componente cultural, es básica en la toma de conciencia sobre los acontecimientos.
Creo, con estas premisas, haber establecido el campo de juego. Ahora podemos señalar y comentar las jugadas. Por ejemplo, la respuesta generalizada de los partidos sobre la implicación de alguno de sus dirigentes en supuestas infracciones. Todos recurren a la presunción de inocencia. Contestación lógica. Pero esa presunción de inocencia es para todos, y se supone que, en política al menos, tiene unos límites. «En el ámbito político el gobernante carece de presunción de inocencia», señala el catedrático de Derecho Constitucional Francisco J. Bastida, ya que «al representar a los ciudadanos y gestionar fondos públicos, debe estar en condiciones de explicar y justificar en todo momento su actividad y demostrar su inocencia». Nadie pone en duda, continúa el profesor Bastida, «su honradez personal, pero sí su honradez política».
Además deberíamos distinguir la presunción de inocencia política de la presunción de inocencia legal. Comparen los términos. Ninguno de los dos ha sido condenado por los tribunales, pero Rajoy presume de inocencia mientras apunta sus indicios de culpabilidad a Bárcenas. Por supuesto, hay opiniones que señalan que muchos políticos viven en un mundo y nosotros en otro. Y que hoy, en política, «aumentan los problemas pero disminuye la imaginación para abordarlos» (Pedro de Silva).
Y la perspectiva va camino de empeorar. Si hoy en día se juega con la ética y se trata de esconderla en el terreno político, ¿qué pasará tras la evaporación de materias como Educación para la Ciudadanía, el reforzamiento de las clases de una religión en un mundo donde crece el fanatismo religioso y la casi inadvertida desaparición de la asignatura de Ética en el plan de reforma de la enseñanza presentado por el Gobierno del Partido Popular? La ética se va esfumando de la política -por eso los ciudadanos cada vez rechazan más a los políticos en los sondeos- y, como escribía Antonio Muñoz Molina en un reciente artículo, «la desvergüenza de los que mandan se ha vuelto tan absoluta que ya no hacen falta especiales sutilezas para adivinar los propósitos de sus actos», al tiempo que intuía que «una asignatura dedicada al estudio de la rectitud en los comportamientos» les debe parecer «tan cómica como la idea de que los corruptos vayan a la cárcel». Y si no, fíjense en la frase del Presidente en su comparecencia en las Cortes del pasado primero de agosto: «Todas las instituciones responden al más alto estándar de exigencia ética».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el 8 de agosto de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/08/12/etica-politica/1454643.html

 

El mundo da miedo

No hace falta más que asomarse a las páginas de los periódicos

Noa, la artista israelí enfatizaba así al ser entrevistada por Víctor A. Gómez, un reportero de un diario de esta Editorial Prensa Ibérica: “El mundo da miedo”. Conocedora de la terca realidad palestino-israelí, partidaria de la negociación y el establecimiento de un estado palestino y sobre todo, buscadora de la paz y la concordia entre los habitantes de la zona, la cantante Noa recorre el mundo y exhorta a quien le escucha a buscar el entendimiento y la convivencia. Pero tiene razón, el mundo da miedo, aunque se pregunta si logramos algo desesperándonos.

Para darse cuenta del alcance de esa afirmación no hace falta más que asomarse a las páginas de los periódicos, de los informativos de televisión y de la infinidad de testimonios que nos llegan cada día. Vemos así que la vida humana vale muy poco en la mayor parte del planeta, y salvo en unas pequeñas zonas –con honrosas excepciones-, la persona es un ser secundario respecto a los motores que mueven el mundo. Guerras, injusticias, violaciones de derechos, la semiesclavitud que pervive en muchos lugares son el pan nuestro de cada día. Bueno, si hay pan. Leo en un diario malagueño que “más de 100.000 familias de la provincia reciben alimentos” de entidades de ayuda. Casi un treinta por ciento de los habitantes de una de las zonas más boyantes de la industria turística española pasa hambre.

Sin meternos en tremendismos y recogiendo datos estadísticos fiables, según fuentes de los técnicos de Hacienda, el 71% del fraude fiscal en nuestro país no lo comete el pequeño autónomo ni las pequeñas y medianas empresas sino los altos patrimonios y las grandes empresas. Los números de muertos que se producen cada día en países como Iraq o Venezuela, como ejemplo de distintos “métodos” de matar, ya apenas alarman al mundo civilizado, donde la esclavitud fue abolida tan solo hace cincuenta años. Arabia la derogó en 1963 mientras en el primer país del mundo, Estados Unidos, los negros sufrían una situación similar y donde aún en estos días, en palabras de Kerry Kennedy, hija del asesinado Robert Kennedy, “la jerarquía eclesiástica creyó que la institución era más importante que los niños cuyas vidas fueron destrozadas” por los pedófilos.

En este orbe supervigilado por la poderosa tecnología de los superservicios de inteligencia de las primeras potencias siguen produciéndose hechos como la sentencia del caso Trayvon Martin-Zimmerman; dos de las cuatro grandes potencias mundiales no respetan los derechos humanos; el agua es una sustancia esencial para la supervivencia de todas las formas de vida pero se niega a los pobres y se vende en botella más cara que la leche a los “ricachones” del primer mundo. Y mientras tanto no se inmuta el personal cuando se inicia la construcción de la torre más alta de Europa, en Benidorm, y se descubre que en los planos ¡no se contemplaba el hueco del ascensor!.

En fin, habitamos en un lugar de ese infinito cosmos en el que las contradicciones son tan extremas que ya no nos conmueven ni los disparates políticos (Bárcenas, Gürtel, ERE, Palau…), económicos (paro, preferentes, cajas de ahorro, Afinsa, Martinsa…), sociales  (recortes, privatización de la sanidad universal, de la educación pública, los servicios básicos estructurales…) o humanitarios (guerra de Siria, eternos Iraq, Afganistán, Congo, la miseria de Haití, Somalia, las muchas dictaduras o los negados derechos de la mujer en un centenar de países del planeta). Ese admirador de Oviedo que es Woody Allen también dijo en una ocasión que el miedo “es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado con otro” mientras en una de sus películas más famosas sentenció que “la vida se divide entre lo horrible y lo miserable”.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 29 de julio de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/07/29/mundo-da-miedo/1448348.html

Nuestra polémica fauna salvaje

Por una mayor agilidad en el pago de desperfectos a ganaderos y campesinos

 Controlar, pagar, conservar, difundir, fomentar son algunas de las palabras que participan en la polémica permanente que rodea a la fauna salvaje asturiana y cuyas controversias llegan con frecuencia a los diarios. Osos, lobos, jabalíes, corzos y hasta tejones son protagonistas de la distinta mirada del ganadero, campesino, ecologista, conservacionista, naturalista, político, hostelero y hasta del conductor. A unos les sobran y a otros les faltan muchos de estos animales. Las reclamaciones están a la orden del día. Mientras, estudiosos del espacio natural reclaman la vuelta de especies ya desaparecidas en nuestro entorno.

Una región como Asturias, eminentemente verde con un 73% de superficie forestal, con personalidad propia, con un atractivo turístico determinado y la necesidad de crear y fomentar una industria no contaminante ha de tener en cuenta todo ese vocabulario que enumeraba al comienzo. Lo que representa tener un presupuesto adecuado. Por eso el pago de desperfectos por parte de la Administración ha de ser rápido y con ajuste a los problemas causados. No consiste en abonar piezas muertas y huertas laceradas sino que sería necesaria una evaluación rápida con valoración del quebranto en el que queda el perjudicado. Un equipo de técnicos valoraría los destrozos causados in situ y la Administración indemnizaría al perjudicado.
La materialización de esta conducta oficial comportaría una conservación eficaz de la fauna, conllevaría un control de la misma lo que contribuiría a difundir una eficiente política naturalista y, como consecuencia de todo ello, fomentaría la llegada de visitantes, de observadores y hasta el estudio de dicha fauna. Por supuesto, este comportamiento naturalista eficaz rebajaría el vigor de la polémica y hasta la haría desaparecer ante la evaporación de los problemas. Realmente creo que es una paz económica y productiva. Formar e implantar un grupo de técnicos no significa un nuevo cuento de la lechera y resulta mucho más barato y eficaz que rodearse de dudosos asesores.
El Gobierno del Principado acaba de abonar una buena parte de los desperfectos producidos por la fauna salvaje a ganaderos y campesinos durante el año pasado. Tarde y poco para unos, eficaz para otros (Una canguesa denuncia que los lobos le mataron 4 novillas y 4 xatos desde 2011 y no le pagan). Fácil de remediar pues el abono rápido y bien evaluado resulta beneficioso para todos. No se abandonarían campo y montaña, lo que hace desaparecer especies, y la convivencia mejoraría, señala Roberto Hartasánchez, fundador del FAPAS (Fondo para la Protección de Animales Salvajes) con unos planes de medio ambiente que perduren porque, hasta ahora, «el que llega cambia lo anterior y eso, en la naturaleza, carece de sentido».
La recuperación de la cadena biológica se basa en una labor de amplio conocimiento del entorno natural en el que habitan las especies y no sólo en estudios teóricos. Esa es la fuerza de los proyectos de Benigno Varillas, el premiado «practologista» cuyas propuestas siempre se basan en trabajos sobre el terreno -pasa largas temporadas conviviendo con los colectivos estudiados para comprender sus vivencias-. La reimplantación de bisontes, tarpanes, uros, quebrantahuesos y otros «limpiadores» (trabaja en la instalación de un parque temático con estos animales vivos en el entorno de Atapuerca) es su soñado proyecto a realizar en los municipios menos explotados y más naturales de Asturias.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 24 de julio de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/07/24/polemica-fauna-salvaje/1446345.html

De los fedatarios y el contribuyente

Los errores en la documentación de la venta o no de unas fincas pertenecientes o no a la Infanta
El notario de la capital escribió un detalle del documento de forma errónea y lo firmó, lo entregó al solicitante y cobró el estipulado emolumento. El contribuyente, tras el trámite realizado, recogió el escrito y poco después lo trasladó a otro despacho, en la periferia, que lo esperaba para completar una operación de compraventa. Una vez en la otra sede el segundo notario se dispuso a confirmar la permuta de un inmueble entre un particular y una empresa constructora.
Cuando se estaba cerrando la comercialización observó este funcionario público el mencionado yerro y señaló que se debía corregir por lo que el contribuyente debería solicitar un nuevo documento ante la notaría capitalina. Mientras tanto se negaba a notorizar el trámite. Vuelta a empezar. Se demanda un nuevo documento en la primera sede subrayando entonces que en el anterior se cometió un error por lo que se rogaba la corrección del mismo sin tener que abonar una nueva tarifa. Pero el notario indicó que el traspié no era de su incumbencia ya que debía sustituir poder de firma por autorización escrito en el primero y no había lugar para no cobrar el arancel en un distinto y numerado impreso.
De nuevo en la periferia se reúnen las partes para finalizar sin error la operación. Mira por donde, al trasladar al papel la descripción de la compraventa, el funcionario de la segunda ciudad se equivoca en el contenido y uno de los presentes le advierte el desliz. Como los impresos para realizar estos trámites están controlados por la Administración lo que correspondía era iniciar un nuevo escrito en un diferente formulario, por supuesto sin coste alguno para los solicitantes y a cargo del fedatario público que era el responsable del error.
Pero no fue así. El funcionario, sin inmutarse, tachó su fallo, terminó el escrito y lo registró con el mencionado tachón. No hubo que abonar dos documentos como sí había exigido en la incorrección anterior. El suyo había sido un desliz sin importancia y no se aplicaría tarifa alguna ni se iniciaba en un nuevo impreso.
Cuento esto a propósito de los errores habidos en la documentación que se gestiona para la instrucción del proceso del «caso Nóos», sobre la venta o no de unas fincas pertenecientes o no a la infanta Cristina. El «resbalón» lo dirimen tres estamentos estatales en los cuales se deposita toda la confianza oficial, el Ministerio de Hacienda, el Consejo General de Notarios y el Colegio de Registradores. Han pasado los días y el misterio continúa puesto que se han reconocido fallos pero no por qué se han producido. El hermetismo por parte del departamento ministerial fue casi absoluto, desde él se echaron balones fuera, insinuaron que la falta la tenían los demás pero terminó dimitiendo la directora de la Agencia Tributaria, Beatriz Viana, aunque «por razones personales». Hacienda solamente ha reconocido dos errores, los once restantes los atribuye a los fedatarios públicos. Entre éstos se señaló la «ínfima» posibilidad de culpa por su parte y de la eventualidad de una pifia informática. Es decir, pasados los días, nadie tuvo la culpa.
Lo que queda por decir es que este no es un cuento que acabe bien, como la mayoría de los cuentos. Es un reflejo de la realidad que anima a la chanza y contribuye a la frivolización y desvío del objetivo de un proceso riguroso que preocupa al contribuyente. La fe en fedatarios y recaudador, por los suelos.Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 10 de julio de 2013http://www.lne.es/opinion/2013/07/10/fedatarios-contribuyente/1439877.html

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Buscad al autor

Estamos perdiendo la orientación. Los papeles de Bárcenas, los conocidos hasta ahora, a estas horas importa poco que sean fotocopias o los originales. Ya están en cualquier rincón del planeta, ya los conoce quien los quiera conocer. No importa si ahora aparecen los originales cuando los peritos habían dictaminado con seguridad que los publicados el pasado inverno eran verdaderos. Por tanto nos estamos desviando del camino. Lo importante sigue siendo quién facilitó esos papeles y por qué lo hizo. Las investigaciones del juez Ruz supongo que no se habrán parado al obtener las hojas o el cuaderno que le entregó Pedro J.

Por otra parte esa situación no es comparable a los casos de Asange o Snowden. Ni mucho menos. Aquí hay una venganza de alguien que todavía no ha aparecido en los papeles ni en los periódicos. No creo en las teorías de la conspiración que tanto le gustan a El Mundo, que aún sigue publicando recursos y filtraciones sobre el 11-M, buscando culpables entre rumanos, etarras, policías y hasta izquierdistas redomados. Recuerden la portada del diario de Ramírez con aquel titular a toda plana: «Bárcenas exculpado: «Gürtel» se vuelve contra Rubalcaba». Han pasado casi dos años de la publicación de tal acierto y el diario sigue presumiendo de credibilidad.

Creo que los autores de la entrega de los papeles, de forma dosificada y repartiendo con delicadeza, terminarán descubriéndose ellos mismos y estarán entre relevantes miembros o ex miembros del partido. La vanidad y la venganza alcanzan hasta los testamentos. Sin descartar a los responsables de correas delictivas, que en estos momentos están consiguiendo que se les olvide. También conviene indagar a quién beneficia todo este mogollón de corrupción y podredumbre.

Quizá nos dé la risa cuando se descubra el pastel.