A propósito de la ejecución de quintacolumnistas
He escrito y publicado a lo largo de estos últimos años varios artículos en los que condenaba las acciones de Israel contra el pueblo palestino. Las masacres de la «operación Plomo Fundido» entre finales de 2008 y principios de 2009 y la continua matanza de este verano espantoso para las sufrientes gentes de Gaza. He comparado, para comprender las situaciones de ellos y nosotros, la Palestina actual con un concejo asturiano en extensión, habitantes, economía y libertad y la vida en cada uno de los dos. He criticado la ineficacia del presidente estadounidense, el más poderoso del Planeta, para resolver el permanente conflicto entre estos dos pueblos semitas, descendientes más o menos directos de Sem, el hijo de Noé (¿?). En fin, he denunciado los métodos israelíes para liquidar a los gazatíes, he firmado documentos y condenado esos métodos en numerosos foros. Ahora no puedo sino condenar los métodos totalitarios de los dirigentes de Hamás. Aquí lo hago.
Las últimas ejecuciones de presuntos colaboracionistas palestinos con Israel son antidemocráticas y tan repugnantes como los bombardeos judíos sobre inocentes gazatíes. Los quintacolumnistas (miembros de un grupo organizado que en un país en guerra actúa clandestinamente en favor del enemigo, define la Real Academia) son siempre denostados, perseguidos y condenables en cualquier conflicto entre dos países. Pero una cosa es detenerles, apresarles, enjuiciarles y condenarles y otra ejecutarles tras un consejo sumarísimo realizado entre los mismos dirigentes que los detienen. Personalmente rechazo esos procedimientos, esas ejecuciones «ejemplares» realizadas en la plaza pública para mostrar el terror que representan sus sistemas bárbaros.
Ni los ajusticiamientos sumarísimos ni los juicios sumarísimos son prácticas democráticas. No son procesos judiciales reales sino sistemas de venganza sin posibilidad de defensa libre. Esto sin entrar a debatir si la ejecución o «condena» a muerte es racional y democrática, sentencia que existe actualmente en muchos países que se denominan democráticos. Ni entrar en consideraciones sobre la legitimidad o no de un consejo juzgador formado por los jefes del partido, facción o grupo político, sea de derecha o de izquierda.
El pueblo palestino sigue sufriendo después de décadas de conflicto, incomprensión y abusos. Soporta los asesinatos indiscriminados de los bombardeos y las invasiones israelíes. Y soporta los radicales métodos del régimen fascista de Hamás, cuyas razones, teorías y filosofía quizá podrían ser estudiadas, pero sus procedimientos son absolutamente rechazables, fundamentalistas y sustancialmente totalitarios. Si la política de destrucción y exterminio emprendida por Israel contra el pueblo palestino es totalmente condenable, el sistema de terror implantado por Hamás en la franja de Gaza es rechazable igualmente.
No cabe comprensión para procedimientos semejantes y son condenables tanto los ejercidos por los regentes israelíes como por los dirigentes de Hamás que ejecutaron a los quintacolumnistas. Son procedimientos inhumanos, crueles, brutales, sanguinarios, que demuestran la naturaleza de sus practicantes, singularmente no democráticos. Reciban nuestra más absoluta condena.
Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 1 de septiembre de 2014
http://espana.patobot.com/index.php/login?m=periodico-la-nueva-espana-oviedo-asturias-espana&s=1&id=688
o
http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/09/01/hamas-igualmente-condenable/1636093.html