2013, con permiso de George Orwell

Relato detallado de un viaje a Madrid

03.07.2013 | 00:00

2013, con permiso de George Orwell

Nos levantamos temprano. Nos había despertado la alarma del teléfono que anunciaba la llegada del e-mail con los titulares del día de LA NUEVA ESPAÑA. Desayunamos sin prisas, miramos el tiempo en internet, algo mejor que el de las jornadas anteriores, lluviosas y ventosas, desagradables. Tras un rato de relajo, empezamos a recoger, deshacer camas, llenar maletas y agrupar utensilios de viaje. Y mientras uno llamaba a Madrid para saludar a los que no habían podido venir, otro sacaba las bolsas de basura y el resto se dedicaba a revisar las estancias de la casa para no dejar nada encendido, abierto, sin desconectar o sin cubrir para evitar los efectos de la humedad. Entre una cosa y otra, salimos hacia las once.

Pasamos primero a despedirnos del resto de la familia. Habíamos venido a una celebración familiar y no volveríamos hasta bien entrado el verano. Dejamos Barro cerca del mediodía y nos dirigimos a Posada para cumplir con la tradición de comprar bollos preñaos para cenar y repartir entre los amigos. También para adquirir los periódicos y bebida para el camino.
Una vez en la carretera, vimos los tejados de Llanes a la izquierda y sufrimos una media hora de caravana en el tramo sin autovía hasta Unquera. En ese tiempo uno encendió su tableta, otra recogió la llamada de un paciente y el resto comentamos si encendíamos la radio o escuchábamos música ya que viajábamos personas de distintas generaciones y gustos musicales.
El viaje transcurría tranquilo y tras pasar por una Torrelavega llena de carteles con reivindicaciones de los trabajadores de Sniace, superar las nieblas de Reinosa y el pantano del Ebro y los encantadores olores de Aguilar de Campoo, el pueblo de las galletas, llegamos a Olmillos de Sasamón. Sólo conocemos su entrada, ya que paramos allí porque nos pilla a mitad de camino, tiene una solitaria gasolinera, un bar que dispensa platos combinados y en frente un hotel restaurante para comidas más elaboradas y reposadas. Además, en ocasiones nos encontramos con amigos y conocidos con los que también coincidimos en Asturias o en Madrid.
Reemprendemos el camino tras el reparador almuerzo con su café antisomnolencia de rigor. Nuevas comunicaciones telefónicas para anunciar la posición, programar encuentros con las amistades y comentar la bonanza del viaje, «por ahora sin agobios ni retenciones». Pronto bordearemos Burgos, Lerma, Aranda de Duero, dejamos el este segoviano y entramos en la comunidad de Madrid por las pendientes de Somosierra y la popular Sierra Pobre. Al final, algún «paroncillo» puntual en los aledaños de las áreas multicomerciales cercanas a la capital y poco más. Y hacia las seis en casa. WhatsApp a los amigos, llamadas de bien hallados en el hogar y saludos a los no avisados del viaje para no inquietar a los preocupados seres queridos.
Perdóneme George Orwell (autor de «1984») el título que encabeza este texto, «2013». Cuento todo esto con detalle porque se sale de la rutina diaria. Lo hago para que se enteren ustedes, para que no sean solamente Obama, Cameron, Facebook y el correspondiente largo etcétera los que lo saben todo de nosotros, los que nos tienen en sus visores, nos vigilan, nos espían, pinchan nuestros ordenadores, nuestros teléfonos, nuestros GPS, ¿nuestros cerebros? ¡Qué poco falta! 

Publicado el miércoles 3 de julio de 2013 en LA NUEVA ESPAÑA

Una letra definitoria

Cuando en los años cincuenta un anuncio luminoso (no había televisión en España) ilustraba algunos edificios con una inteligente maniobra técnica (Nescafé, se apagaba y al encenderse de nuevo desaparecía la N inicial, es decir, Nescafé escafé) no estábamos acostumbrados al escapismo. De ninguna clase. Hoy es el pan nuestro de cada día. El escapismo de salir por la tangente, el de no decir nada o decir algo sin decir nada.  Es el caso del PP y Bárcenas, Gürtel y demás corruptelas cotidianas.  El partido del Gobierno ha despachado la prisión del tesorero al que ha estado pagando (en diferido) hasta hace ahora cinco meses con 17 palabras. No ha llegado a dos líneas en el folio con membrete oficial. Unas letras escasas pero definitorias. Luego la secretaria general popular ha salido a los micrófonos para decir que ellos siempre cumplen, siempre han respetado las decisiones judiciales y se han portado muy bien, no como otros,  que ya quisieran hacer lo mismo. Claro que en los cortes que les han dejado las teles en sus informativos les han llovido los reproches por todas partes ya que han puesto el ventilador cuando les ha tocado a otros partidos. El mismo día que el partido expulsa a los representantes andalucistas del consistorio de Jerez cuando todavía no hay sentencia firme sobre su inhabilitación. Cuando les toca a ellos no hay forma de echarlos ni con agua caliente.

Tienen la suerte que el mismo día han proliferado las noticias de corrupción en media Europa, con los casos sobresalientes en Francia de Bernard Tapie, Sarkozy y la actual presidenta del Fondo Monetario Internacional y en el Vaticano con el encarcelamiento de un obispo y varios cómplices, entre otros ejemplos de corrupción. ¡Qué paciencia tenemos!

Resiliencia

La capacidad humana de asumir situaciones límite

Resiliencia. Conozco la palabra desde hace poco tiempo, perdón por mi ignorancia. Al principio la puse en el rincón de las reservas porque me parecía algo marginal, un término nuevo utilizado por especialistas, quizá un “palabro” de frikis… Pero últimamente la vengo oyendo con frecuencia y la curiosidad me ha llevado a ver si tenía más significados del que suponía. Recurrí primero al diccionario de la Real Academia para comprobar su inclusión en la lengua española. Aparecieron dos significados, uno recientemente incorporado (“Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”). Posiblemente sea la adaptación del término mecánico (“Capacidad de un material elástico para absorber y almacenar energía de deformación”) al vocabulario de la Psicología.

Insatisfecho con esta definición que no cuadraba del todo con las lecturas, conversaciones y frases oídas hasta ahora, comencé una búsqueda para que me informase de su empleo en los medios. El campo, entonces, se abrió en un abanico que abarcaba diversas direcciones: ingeniería, ecología, psicología, sociología, derecho y alguna más. Hasta se menciona como capacidad de los emprendedores, tan de actualidad. Sin embargo, no encontré ninguna relación política, económica, social específica. Existe un Instituto Español de Resiliencia y en su información básica relaciona su actividad con deporte, educación, empresa… Creo que le falta una característica que en estos días tenemos griegos, portugueses, irlandeses, chipriotas, italianos, españoles y supongo que muchos contribuyentes de la Europa del este. La capacidad política de resistir y sobreponerse.

El llamado estado de bienestar quizá sea un estadio psicológico dependiente no solamente de la comodidad pues impulsa a la necesidad de comprar, a la urgencia por la superación económica, a la necedad de las apariencias. La educación, la calidad social, la sostenibilidad parecían, hasta hace poco, casi secundarias. Pero cuando se extendió la crisis, se expandió el desempleo, se desplomó la concesión de créditos, se ejecutaron las cláusulas abusivas de las hipotecas el mundo idílico, la bonanza de la globalización se desinfló. Y llegaron las penurias. Entonces se empezaron a sorprender especialistas de la psicología y de la sociología ante la capacidad de resistencia de personas sin características especiales, sin aficiones extremas, no simpatizantes del riesgo. Y se especuló con la continencia ante las injusticias, los recortes a la cultura, la sanidad, la enseñanza, la desesperanza de quienes perdían trabajo, vivienda, becas, calidad de vida. Creo que fue entonces cuando tomó fuerza la noción, el concepto de resiliencia.

Mis escasas fuentes político-económicas me impiden saber si la percepción de esa idea era ya conocida por los economistas y los políticos actuales, los que, según los sondeos oficiales, soportamos con estoicidad, o la acaban de incorporar a su argumentación. El caso es que la resiliencia, la “capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas” parece extenderse, con más o menos sobresaltos, por el Sur y el Este de Europa. Y puede que pronto alcance al Norte, al Oeste… continentales. Porque, según el profesor Paul Krugman “los responsables políticos, tanto aquí [EE.UU.] como en Europa, parecen ser presa de algo similar a la complacencia y el fatalismo, la sensación de que ni se puede ni se debe hacer nada. Podríamos llamarlo el gran desdén”.

Artículo publicado el martes 25 de junio de 2013 en LA NUEVA ESPAÑA

Correa y mordaza

El silencio de TVE1 sobre los nuevos papeles de la trama Gürtel

Comprendo que las exclusivas hay tratarlas con cuidado, que no debe uno apropiarse de los descubrimientos de los otros medios. Vale, no se puede restar protagonismo a quien investiga, encuentra o recibe una noticia y la publica. Pero una cosa es ese respeto al triunfador y otra es el desprecio, la ocultación y la desinformación. El diario El País sale hoy a la calle con una relación de viajes pagados por la trama Gürtel o Correa a personalidades y dirigentes del Partido Popular y sobre todo al presidente Aznar, a su familia, a sus ministros cuando ejercían el Gobierno de la nación. Y además una serie de regalos caros a mucha otra gente de la cúpula del PP. Para colmo se da cuenta detallada de la partición de esos presupuestos para evitar acudir a concurso público. Es decir, una cadena de chorizadas que salpican al epicentro de Gobierno, su presidente, el partido y sus dirigentes. Bien, pues Televisión Española no lo ha señalado en los diez extensos titulares, que hoy más que titulares han sido noticias casi completas, de su Telediario 1, el de las tres de la tarde. Merecieron honor de titular el desamparo del juez de los procesos a Blesa o la noticia de toda la semana pasada de que Mandela sigue muy mal pero que resiste a sus 94 años. De Correa, Crespo, Aznar, Agag, Gallardón, García Escudero y la larga camarilla beneficiaria de los Gürtel, ni mención. Eso es un telediario imparcial, honesto y equilibrado como los que se emitían en la segunda legislatura zapaterista, esa tan denostada y culpable de todos nuestros males.

No he podido comprobar si otros medios televisivos han hecho lo mismo porque la mayoría se emiten a la misma hora y no se pueden ver varios telediarios a la vez. Si he comprobado que algunos que tienen distinto horario han abierto con esa información. Señalando que la noticia la da el diario en cuestión, al igual que han mencionado que Messi ha pagado diez millones a Hacienda para ponerse al día, dato que publica La Vanguardia. Pero Radio Televisión Española ha pasado a pertenecer al holding de PP y no le interesa que la gente descubra lo bien que lo ganan fuera de la legalidad. La corrupción, la de otros. Por eso Bárcenas entra y sale de su casa cuando le da la gana mientras cualquier robaperas duerme más tiempo en calabozos y celdas que en su casa o infravivienda.

Como se ve, primero le apretaron el cinturón a la información pública e imparcial y ahora le ponen una descarada mordaza.

La Transición tuvo buen humor

Anécdotas y fórmulas seguidas por los humoristas entre la dictadura y la democracia

“Una sonrisa vista a través de una lágrima”. Así definía el humorista barcelonés Avel·lí Artís i Gener, también conocido por Tisner, el humor en los años de la dictadura. Lo recogía en “El humor político en la actual prensa diaria española”, la tesis de final de carrera que compuse en 1971 con las respuestas de una treintena de humoristas. “La Transición en tinta china”, la exposición que los Príncipes de Asturias inauguraron hace unos días en la Biblioteca Nacional, recoge ahora el humor que se publicó con la llegada de los primeros síntomas democráticos.

“Una vez en ‘Informaciones’, allá por 1975 o 76,  dibujé a Carrillo, Tierno Galván y Ruiz Jiménez celebrando una reunión de la Platajunta. Al día siguiente cuando compré el periódico lleno de ilusión porque era la primera caricatura que publicaba de la oposición comprobé con horror que el dibujo estaba emborronado y apenas se podía distinguir a los protagonistas. La caricatura consiguió colarse hasta la rotativa. Al ver las primeras pruebas y ante los problemas que podía causar al periódico y al dibujante la publicación de aquella imagen de los clandestinos, los trabajadores de talleres procedieron a dar un martillazo selectivo en la plancha con tanto tino y precisión que Carrillo volvió a la clandestinidad camuflado bajo la mancha de tinta negra; Tierno Galván se parecía a Fidel Castro, pero en cambio un impoluto Ruiz Jiménez resplandecía como un serafín”, cuenta ahora José María Pérez, Peridis, a preguntas de LA NUEVA ESPAÑA. Y es que los humoristas fueron unos de los conductores que amortiguaron los difíciles días que transcurrieron mientras conseguíamos la implantación de la democracia.

Otro ejemplo de aquellos tiempos lo tenemos en un dibujo de Forges bastante perdido en la muestra ahora visitable. Nos relata así el autor: “Dos personas van andando por la calle y una le dice a la otra: -Parece que la cosa es inminente. Y el otro contesta: -¿Qué es lo que es inminente? El primero, precisa: -¿Que va a ser inminente? Pues eso. Y el segundo le responde: -Pero ¿Seguro? Y finaliza el informado: -Seguro”. Y añade Antonio Fraguas: “No se había dicho nada, pero se había dicho todo. Lo entendió todo el mundo, supongo que hasta los censores, pero lo dicho: no ponía nada censurable, aunque lo decía todo y no pudieron ‘actuar’”. Corría abril de 1975.

La exposición, instalada en un laberinto de pasillos, refleja un poco los vericuetos que tenían que seguir humoristas como Antonio Mingote, Cesc, Jaume Perich, Sir Cámara, Caín, Máximo, Juan Carlos Eguillor, Vázquez de Sola, Madrigal, Néstor, Martín Morales, Evaristo Acevedo, Garmendia, Oli, Julio Cebrián, Moncho Goicoechea y una larga generación para publicar cada día. Unos en los periódicos, otros en revistas de humor, aunque algunas, “serias”, hacían sus portadas completas con dibujos humorísticos, como algunas expuestas de ‘Cuadernos para el diálogo’ realizadas por Alcaín. Y todos corrían bastante peligro. Cuenta Antonio Fraguas que los  que si actuaban eran los “comandos incontrolados” que, entre otras cosas, mandaban valientes anónimos al periódico ‘Informaciones’. Uno decía (sic): “Que se prepare Forges, que sabemos a qué guardería van sus dos hijas, a las que vamos a borrar los ojos con lija”.

“La sátira ayudó a ampliar las fronteras de la libertad de opinión y pensamiento, debilitando o eludiendo las estrategias de censura y represión del sistema. En concreto OPS (mi seudónimo de entonces) al no utilizar palabras requería la complicidad del lector para la interpretación de un lenguaje visual bastante complejo, ese lector cómplice era de algún modo coautor de aquello que OPS publicaba”, señala Andrés Rábado, El Roto, al hablar del humor de la Transición. Los dibujantes de aquellos años no solamente contribuyeron al cambio sino que ya adelantaron acontecimientos. Chumy Chúmez publicó una viñeta en la que se veía una gran manifestación con una única pancarta con este texto: “¡Corrupción para todos!”.

 

Artículo publicado el domingo 9 de junio en el suplemento Siglo XXI de LA NUEVA ESPAÑA

Manipulan la información

Una hora de telediario la rellenan ahora con temas intrascendentes para no hablar de temas importantes o trascendentes. Es el método que emplean los responsables informativos de Radio Televisión Española, tanto en La 1 como en Radio Nacional de España o al menos en RNE1. El Consejo de Redacción de RTVE lo constata en su última reunión y menciona que cuando se aprobaba la Ley de Costas se ignoraron las opiniones de la oposición, señala que se ha llegado a recomendar a los parados que recen para paliar el estrés que les produce la situación y hasta rechaza que se den consejos sobre el vestir de las adolescentes en los programas informativos. Y es que lo que están haciendo con las emisoras públicas es llenar de adeptos y colaboradores de la derecha y silenciar temas que preocupan a los españoles para no decir nada del Gobierno del Partido Popular. Consecuencia es la caída de audiencia de dichos informativos hasta el punto de que RNE ha perdido en su programa matinal cerca de un millón de oyentes (o escuchantes, como les gusta decir). Teniendo en cuenta que Juan Ramón Lucas no hacía programas rojos sino simplemente coherentes e informativos, la conclusión es que los nuevos programas de la radio pública no interesan a la gente, que soporta crisis, paro, recortes en todos los campos y el rechazo a las peticiones de la aplicación de remedios para salir de esta penosa situación.

Como se ve la derecha no se conforma con aplicar programas económicos que perjudican a los menos poderosos, las más desfavorecidos, los menos preparados, como una diputada del PP argumentó en el Congreso, sino que persigue una política de mordaza para no hablar de temas como los mencionados así como de las sucesivas leyes que promueve el ministro Gallardón sobre la Justicia de pago, el aborto o la penalización de las informaciones sobre temas judiciales. Es decir, el empeño en matar al mensajero.

Teorías bancarias

José Ignacio Goirigolzarri: «No se ha rescatado a los banqueros, sino a los depositantes»

Estamos buenos, éramos pocos y salió la abuela por peteneras. Ahora resulta que tenemos la culpa de todo los ahorradores. Pensábamos que un tal Goirigolzarri había sido puesto al frente de la antigua Caja Madrid, hoy Bankia, para salvar la entidad y denunciar los desmanes hechos por los amiguitos de Aznar. Pero no, a Bankia la podrá «salvar» dentro de unos años, varios, con la ayuda de todo sufrido contribuyente (Hacienda somos todos), pero a las sufridas víctimas de esos desmanes se las «rescata». La frase es antológica: «No se ha rescatado a los banqueros, sino a los depositantes». Genial. Es decir, los banqueros siguen forrados mientras los depositantes siguen temblando. Y como los banqueros son poderosos pues no se quedan solamente en España con sus chollos, sus pelotazos, sus bancos, también lo hacen los banqueros de Europa. Por eso los dirigentes continentales que «arreglan» la política económica de la UE hablan ahora de la posibilidad de que quienes tengan depósitos de más de 100.000 euros se queden sin ellos. No se cierran bancos defraudadores, no se acusa de desfalco o delitos financieros a los banqueros que han hundido a los bancos, no. Se habla de quitarles los ahorros a los ahorradores, quienes han evitado el despilfarro que los banqueros han gastado. ¡Viva  Goirigolzarri y quien lo trujo! Se forró con una jubilación monstruosa en el BBVA y ahora, además de seguir cobrando una tonelada, nos dice que no sabemos sumar, que somos gilipoyas. ¡Gracias, hombre!

Europa 2014 será más política

La necesidad de desactivar el germen poco democrático que crece en varios países de la UE.

Europa tiene ahora un difícil año para levantarnos la moral. Con esta frase terminábamos una descripción sobre el comprometido año preelectoral que tiene por delante Europa. Y en este contexto, a doce meses de los comicios los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han acordado un paquete de medidas para luchar contra la evasión fiscal. Se supone que es un avance que fortalecerá la posición de los 27 en medio de la crisis que está dejando al Viejo Continente fuera de los primeros puestos del «ranking» político-económico mundial. Pero las autoridades continentales se tienen que aplicar no solamente en cuestiones de índole económico-fiscal, sino en política social y de derechos, así como en su gobierno interior y su representación práctica en el panorama internacional.
Porque se producen cada día hechos que muestran la debilidad de la Unión en bastantes puntos neurálgicos de su sistema democrático. Y ante el deterioro del Estado del bienestar que se produce en gran parte de sus estados miembros aumentan los brotes de autoritarismo, nuevos casos de reivindicación soberanista, demostraciones de discriminación y de fuerzas xenófobas. Los últimos disturbios en Estocolmo y la subida en votos de formaciones como el Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) o los «grillos» y la Liga Norte italianos, la gran implantación que experimentan la griega Aurora Dorada, los Verdaderos Finlandeses, Demócratas Suecos y otros varios partidos húngaros, búlgaros o daneses, así como el nacimiento del alemán Alternativa, lo demuestran.
Las próximas elecciones al Parlamento europeo, que se celebrarán en el marco del Tratado de Lisboa ya en vigor, pueden acercar al ciudadano a una mayor intervención en las decisiones de la gobernación continental y desactivar ese germen poco democrático que crece en varios países de la Unión. También parece que debilitarán el patente bipartidismo que impera en la eurocámara entre populares y socialistas. Porque el nuevo Parlamento disfrutará de mayor poder, y además de elegir al presidente de la Comisión Europea se establece la llamada codecisión entre ejecutivo y legislativo continental. Asimismo, instituye la «iniciativa ciudadana», que podrá promover propuestas legislativas con el apoyo de un millón de ciudadanos de varios países; funcionará con mayorías calificadas (55% de estados y 65% de la población global), con un mandato acotado del presidente del Consejo Europeo por dos años y medio; tendrá más capacidad de actuación en justicia, libertad, seguridad y mejora en la lucha contra el terrorismo y la delincuencia internacional.
El tratado introduce nuevos derechos civiles, políticos, económicos y sociales; establece que la Unión y los estados miembros actuarán conjuntamente con espíritu de solidaridad, y consolida como vicepresidente del Ejecutivo la figura del Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad para dar coherencia y presencia exterior de la UE e instaura una personalidad jurídica única.
En definitiva, el Parlamento que surja tras las elecciones del próximo año puede conseguir la supremacía de los poderes político y social sobre el económico o, al menos, un equilibrio entre ellos, además de mayor solidaridad entre los miembros, igualdad fiscal y cohesión entre los 500 millones de europeos.

 

Artículo publicado el 27 de Mayo de 2013 en LA NUEVA ESPAÑA

 

Profesión, viga, lección

Un trocito de entrevista puede ser un mundo de realidad. Rosa Díaz es una política con experiencia ejecutiva en el Gobierno Vasco pero cuyo partido actualmente solo manda en un pequeño municipio de Ávila. Sin embargo, la encuestas le prometen cada día más votos. No sé si es que la gente huye de los grandes partidos y se refugia en el UPyD o es que desconocen a quién votan o les da lo mismo con tal de no votar a PP y PSOE. Sea lo que sea el caso es que el partido era hasta hace unas fechas una espuerta de grillos, donde entraban y salían militantes acusándose de ejercer el ordeno y mando y ante el mal funcionamiento democrático interior. Para ver cómo es el partido solamente nos tenemos que fijar en una respuesta, como señalaba al comienzo, dada por su líder, que lleva 30 años en política. La viga en el ojo ajeno.

P. Tienen un discurso contra los políticos profesionales, pero usted lleva 30 años viviendo de la política…

R. No tenemos un discurso contra los políticos profesionales; tenemos un discurso contra los malos políticos y la mala política. Hay una diferencia brutal entre los políticos profesionales y los profesionales de la política. Los políticos profesionales, como los periodistas profesionales o los médicos, son los que hacen bien su profesión. Los profesionales de la política o la medicina o el periodismo son los que están para lucrarse de la profesión, pero no hacen bien su tarea. Estamos a favor de la regeneración de la política, la limitación de mandatos, la transparencia, los controles.

Ni qué decir tiene que ella es una profesional de la política. Es bueno que luche por cambiar la ley electoral, la transparencia, la regeneración de la política, la limitación de mandatos, que luche contra la corrupción y contra la política limitativa que hace que solamente dos partidos se repartan el poder por turnos. Pero las lecciones, con un Toni Cantó que canta cosas espantosas en Twitter, no son para ella, para ellos, que no tienen experiencia gobernante y que son, en buena parte, renegados de su primitiva ideología. Si gana y gobierna ya podría dar alguna lección pero primero que termine la carrera.

Un comprometido año para el Parlamento europeo

El auge del euroescepticismo e incluso del antieuropeísmo a doce meses de las elecciones

Las jornadas entre el 22 y el 25 de mayo de 2014 los europeos tenemos anunciados comicios al Parlamento continental. Acudir o no a votar, ésa es la cuestión, porque las cifras de abstención son cada vez mayores en estas elecciones. Por eso los estados empiezan a propagar documentos que nos animen a depositar el voto dentro de un año. La mayor novedad será que con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa la Cámara tendrá más poder, ya que debe nombrar al presidente de la Comisión Europea. Por tanto los contribuyentes, aunque sea de forma indirecta, elegirán por primera vez, a propuesta del Consejo Europeo y según los resultados electorales, al jefe del Ejecutivo de la Unión Europea, al jefe del Gobierno multinacional.
Pero a pesar de ésta y otras novedades democratizadoras la posición de los electores de los 27 países varía enormemente y, además del grado de adhesión, es importante tener en cuenta el interés de los ciudadanos de cada Estado, su implicación política y la influencia de la crisis que está sufriendo Europa. Si en las elecciones de 2009 el número de votantes que acudió a las urnas apenas alcanzó un 43 por ciento, actualmente ha surgido con fuerza un buen número de partidos y formaciones políticas que piden la salida de la UE y que están consiguiendo resultados muy comprometedores para las decisiones de la unión. Reino Unido, Países Bajos, Hungría y Grecia, principalmente, ven aumentar cada día el monto de los euroescépticos y radicales anti-UE.
Pero no sólo estos cuatro países sobrellevan presiones para abandonar la pertenencia al estado continental. Un recorrido por el mapa europeo nos da idea de cómo están los ánimos. Así mientras Irlanda parece el país más adepto a la unión, sus vecinos, los europeístas británicos, han bajado del 36% a menos del 20% en los últimos seis años. Y tienen prometido un referéndum para decidir su pertenencia. Francia registra un gran ascenso de la ultraderecha antieuropea. En Bélgica, sede del Gobierno comunitario, ven aumentar cada año el número de escépticos mientras los partidos holandeses se acercan más a los anti-UE. Viajando en el sentido de las agujas del reloj nos encontramos con una Dinamarca que amplía sus restricciones respecto a los inmigrantes. En Alemania un nuevo partido euroescéptico se presenta a las elecciones de septiembre, al contrario que Suecia, sin euro pero bastante euroadepta.
Polonia estudia salir de la moneda única, Finlandia también amenaza con dejar la eurozona al igual que Letonia. Estonia y Lituania tienen partidos contrarios pero de momento muy minoritarios. En Eslovaquia gobierna un partido proeuropeo que ha mejorado su relación con Bruselas mientras en Hungría el fuerte nacionalismo provoca cada vez más choques contra la Unión. Rumanía pierde europeísmo y en la paupérrima Bulgaria existe una gran desilusión con la comunidad. De Chipre y Grecia no hace falta resaltar que las condiciones impuestas por la troika extienden el rechazo hacia el gobierno comunitario, mientras en Eslovenia también se suceden las macromanifestaciones en contra. Malta no muestra antipatía a la comunidad, aunque el partido promotor de su ingreso acaba de perder el poder. Los italianos han llevado al Parlamento dos partidos en contra y uno a favor; en Portugal cantan «Que se lixe (joda) la troika» cada vez más fuerte. En España 65 de cada cien personas estaban a favor de Europa en 2007 y ahora no llegan a veinte los partidarios.

Este artículo ha sido publicado por LA NUEVA ESPAÑA el martes día 21 de Mayo de 2013