Jornada conciliadora

Experiencias para compaginar el trabajo con la familia

Un comité integrado por empleados de diferentes categorías y de diversos departamentos de la empresa estudiamos hace años las posibilidades de conciliar jornada laboral con jornada familiar. Se aportaron varias propuestas, entre otras, la posibilidad de la jornada continuada para quienes la tenían partida, concentrar los días trabajados para disfrutar de varias jornadas seguidas de descanso, la oportunidad de medir el trabajo por objetivos conseguidos -se practica en Alemania- para acumular pequeños espacios vacacionales, la reducción de la jornada laboral tras lograr la específica labor diaria? Fueron variadas las ideas expuestas en las sesiones celebradas para concretar soluciones. Realmente unas u otras chocaban con un sistema de trabajo que hacía casi imposible poner en práctica las propuestas planteadas.

Recientemente saltó una sorprendente información en los medios: «Empresas y sindicatos del sector de la Tecnología en Francia han acordado que se obligue a los empleados a apagar sus teléfonos móviles a partir de las seis de la tarde, cuando salen del trabajo, para que sus jefes no invadan su tiempo personal ni sus horas de descanso». Algunos informativos añadían que la decisión alcanzaba asimismo al correo electrónico. El acuerdo intenta restringir la «prolongación de jornada» que se practica todos los días en el país -y en media Europa- y que tiene sujetos al trabajo a millones de franceses fuera del horario laboral y en una buena proporción también a horas intempestivas para el trabajador.

Ahora surge en Suecia una nueva medida que puede conseguir la conciliación que tanto se busca en el mundo laboral. El Ayuntamiento de Gotemburgo va a probar el siguiente experimento: la mitad de la plantilla municipal reducirá su jornada a seis horas diarias mientras la otra mitad seguirá con las ocho habituales. Todos cobrarán lo mismo y dentro de un año serán evaluados los resultados y se decidirá cuál es el horario idóneo, el más beneficioso para todos, la sociedad en general. Se estudiará así la salud física y mental de los trabajadores municipales y la mayor o menor eficacia del organismo que gestiona la comuna de la segunda ciudad sueca. Según manifestaba el teniente de alcalde gotemburgués Mats Pilhem, se han probado en otros puntos del país medidas similares con resultados diversos. Hace ya más de cuatro décadas un miembro del Gobierno sueco indicaba a un grupo de periodistas españoles que sus técnicos estudiaban en países mediterráneos fórmulas para hacer más agradable la vida de sus habitantes en un territorio de clima, paisaje y costumbres austeras.

La entonces República Federal Alemana implantó en 1984 la jornada de 35 horas semanales. La medida fue tomada en principio en uno de los lands de mayor nivel de vida, Baden-Wüttember, con el fin de evitar la deslocalización de empresas. Pero veinte años más tarde, en 2004, los empresarios lograron en algunos casos concretos de la industria y los servicios alargar nuevamente el trabajo hasta las cuarenta. Hace unos meses la ministra de Familia, Manuela Schwesig, socialdemócrata, manifestó a un diario berlinés que Alemania estudia la reducción de la jornada de los padres y madres trabajadores a 32 horas sin rebaja de salario, lo que originó rápidamente la oposición de la patronal. Esperemos que la comuna de Gotemburgo, que no busca rentabilidad sino eficacia, consiga el objetivo buscado.

Publicano en LA NUEVA ESPAÑA  el martes 6 de mayo de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/05/06/jornada-conciliadora/1580807.html

 

Los peligrosos lobbys del Gobierno

La dañina actuación de Ruiz-Gallardón

Los lobbys son los que diferencian un Gobierno de derechas de uno de izquierda. En el de Rajoy es abrumadora la abundancia de representantes de lobbys entre sus ministros (o ex ministros). Si siempre se señaló a Arias Cañete como cabeza visible de varios de estos poderes, entre otros el del petróleo, a los ministros de Defensa, Asuntos Exteriores y alguno más como cuñas de multinacionales e industrias conflictivas, ahora hay que considerar a Alberto Ruiz-Gallardón como un representante de algún lobby oculto que intenta torpedear la justicia.

Un suelto de apoyo a una información publicada por El País relataba los calificativos del portavoz socialista de Justicia sobre la actuación de este ministro. El diputado, que preguntó sobre los efectos perversos de la reforma de la Justicia Universal y la, hasta el momento, excarcelación de tres decenas de narcotraficantes, hizo un repaso de las medidas tomadas por Ruiz-Gallardón desde que está al frente del departamento. Es “alguien dañino para la Justicia en España”, “Ha conseguido cabrear a todos los colectivos, jueces, fiscales, abogados, procuradores, funcionarios, sindicatos y ciudadanos en general”, señaló el parlamentario Julio Villarrubia, quien en esta ocasión no aludió al tema del aborto.

Porque la reforma de la ley del aborto da para una jornada entera. No solamente preocupa a las mujeres, preocupa a las familias, a los profesionales, a los españoles en general, a los europeos, de derecha e izquierda, a todo el mundo. Es el retroceso democrático quizá mayor de los últimos treinta años. Es la negación de un derecho que interviene en la libertad de la mitad de la humanidad. Nada menos.

Fuga liberadora

Efecto en el PP del incidente de tráfico protagonizado por Esperanza Aguirre en Madrid

La multa, derribo de motocicleta, fuga y persecución que protagonizó Esperanza Aguirre por las calles de Madrid quizá quede en una sonora anécdota. O en un argumento para lograr un «trending topic» en Twitter. Pero el caso ha servido para liberar muchos temores en las filas populares. Al menos eso dan a entender algunos analistas estudiosos de la trayectoria de la «lideresa» y expresidenta madrileña. El poder de esta figura política se demostró con motivo del congreso del partido celebrado en Valencia en el que plantó batalla al liderato de Mariano Rajoy. No venció en la contienda pero salió fortalecida en algunos terrenos y sobre todo en la importante Comunidad de Madrid. Su presencia y su mando acapararon todo el aparato del partido y no se movía nada sin su conocimiento y aprobación. Aunque sus declaraciones querían aparentar una ingenuidad que chocaba con la realidad.

Pero tras el tropezón de su actuación en la Gran Vía madrileña algunos temores comenzaron a desaparecer, sobre todo después de su recorrido de declaraciones por los distintos medios audiovisuales la tarde de los hechos y la mañana siguiente. Trató de exculparse como una perseguida sexagenaria al tiempo que ponía a los agentes de tráfico que la habían sorprendido en falta como buscadores de fama. Y entonces hubo ya voces de diversos e importantes militantes que discreparon de los argumentos de la presidenta del partido y realizaron declaraciones públicas sobre el «incidente».

Declaraciones que hace poco tiempo parecía imposible escuchar de algunas bocas. Comenzaron precisamente en Valencia, casi seis años después del mencionado congreso, con ocasión de la convención municipal del PP. La alcaldesa de Madrid, primero leal amiga y últimamente posible rival ante las urnas para disputar la candidatura de la capital, no dudó en defender a sus funcionarios en detrimento de su presidenta provincial. Luego se oyeron otras voces. Mientras tanto, según cronistas de la política madrileña y nacional, se dice que «en muchos despachos del marianismo? no están tristes por el error de la presidenta». Y si Aguirre «no es muy querida entre los ministros», tras largos años de batalla interna y sin cargo público, muchos detractores «se frotan las manos con la polémica».

Y es que la Comunidad de Madrid ha sido un campo abonado para las intrigas y los temores. Recordemos el caso de los espías en los que se vieron involucrados y enfrentados los consejeros Alfredo Prada y Francisco Granados, el vicealcalde capitalino Manuel Cobo y su jefe, el entonces alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, o la expresidenta de la Asamblea de Madrid, Elvira Rodríguez, quien terció con unas declaraciones en el conflicto interno entre los dos consejeros y al día siguiente rectificó diciendo que se refería a otra cosa. Espionaje que también afectó al hoy presidente de la comunidad, Ignacio González. Hasta el extesorero nacional alertó sobre los seguimientos y vigilancias a miembros del partido. Y es que nada se movía en la comunidad sin que la presidenta lo supiera.

La aprensión era patente. «El miedo sobreviene en oleada / inmóvil. De repente, aquí, / se insinúa? todo el lento dominio de la inteligencia / y sus alternativas decisiones, todo / se ofusca en un instante. / Y sólo queda la raíz, / algo como una antena dolorosa / caída no se sabe, palpitante», dice un poema de Jaime Gil de Biezma, primo de Esperanza Aguirre.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA  el miércoles 16 de abril de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/04/16/fuga-liberadora/1572220.html?utm_medium=rss

 

 

Un riesgo para la Eurocámara 2014

El auge del populismo y de los visionarios débilmente democráticos
Les une su odio a «la hidra comunitaria de Bruselas» y buscan formar una gran alianza tras las elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán dentro de unas seis semanas. La líder ultraderechista francesa Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional, y el holandés Geert Wilders, xenófobo y antimusulmán, dirigente del Partido de la Libertad, pretenden sumar fuerzas para luchar contra la integración europea, contra la inmigración, contra las leyes de reconocimiento de las libertades? Y tras la presentación pública de su compromiso pactado en La Haya a mediados de noviembre buscan extender ahora su pacto a otras formaciones (acaban de sumar nuevas adhesiones) afines en racismo, xenofobia, antisemitismo y otros alegatos disfrazados de euroescepticismo. Intentan aunar fuerzas aunque entre unos y otros prediquen ideologías contrarias sobre sexo, religión, raza.

El peligro, pues, es inminente. La crisis separa cada vez más a los europeos, los gobernantes nacionales miran más hacia adentro y los euroescépticos aumentan por momentos. Los políticos nacionales recelan de las directivas de la Unión, del Tribunal Europeo y la inclinación del ciudadano contra los mandatarios de otros países poderosos sube de tono. Además, para gran parte de los contribuyentes continentales la mayoría de los políticos elegidos como regentes de las instituciones de la nueva Europa dan mal la talla, faltos de iniciativas, de eficacia, de personalidad política y gestora. Es decir, no hay un estadista, unos reconocidos gestores ni unos dirigentes con visión de Estado al frente de la Comisión, del gobierno comunitario.

Con este panorama los partidos democráticos tradicionales, en muchos casos en decadencia o sin fuerza de atracción, desgastados o invadidos por la corrupción, parecen incapaces de motivar al electorado, de ilusionarle, suministrarle fuerzas para salir del túnel y reorientarle al añorado estado de bienestar. Y en este estrés político-económico quien toma impulso es el populismo, son los visionarios débilmente democráticos.

Hasta hoy la extrema derecha ha logrado cierto éxito en la Eurocámara y ahora pretende constituirse como un gran grupo parlamentario, superando con creces el mínimo de 25 miembros de al menos siete países. Aunque sus contradicciones ideológicas son grandes y hasta el momento un obstáculo para su unión, el pacto de La Haya aspira a incrementar su dominio, a multiplicar las cuatro decenas de eurodiputados que consiguió en los últimos comicios aprovechándose de la angustia y el pesimismo que ha implantado la crisis en la dubitativa Europa. Antes de la recesión generalizada la Liga Norte italiana y el UKIP británico lograron nueve representantes cada uno; el polaco Ley y Justicia seis; cuatro los holandeses de Partido por la Libertad; el Movimiento por una Hungría Mejor, el Frente Nacional francés y el Partido de la Gran Rumanía tres cada uno; consiguieron dos los belgas de Vlaams Belang, el Partido de la Libertad de Austria y la Unión Nacional Ataque, de Bulgaria, mientras el Partido Popular Danés, el Partido Nacional Británico y los Auténticos Finlandeses uno. El próximo mayo esperan mejorar resultados y añadir más electos con la griega Aurora Dorada, los Demócratas de Suecia y otros partidos de Eslovaquia, Alemania o Croacia.

De momento el pacto lo procuran cinco formaciones de extrema derecha y han hecho un llamamiento a otras de distintos países. Geert Wilders acaba de sugerir a los holandeses que abandonen la UE. Al tiempo, en Francia, paradigma de la libertad, los socialistas destierran a menores inmigrantes, una revista llama simio a la ministra de Justicia por su raza negra y el Frente Nacional de Marine Le Pen se perfila como fuerza mayoritaria; varios gobiernos nacionales desafían las normas democráticas del Tratado de Roma y los Derechos Humanos; surgen partidos que se fundamentan en la aversión a otras etnias o los nativos de otras latitudes de la misma Europa? En España el Gobierno ha elaborado una ley para restringir derechos y libertades y retrotraernos a tiempos franquistas.

El riesgo es que perdamos lo que perciben quienes nos ven desde fuera, que anhelan Europa y nos ansiaban como pioneros.

Publicado el martes 8 de abril de 2014 en LA NUEVA ESPAÑA

http://www.lne.es/opinion/2014/04/08/riesgo-eurocamara-2014/1568265.html

Melilla, Ceuta y las leyes europeas

Análisis del problema de la inmigración que soportan las dos ciudades

Un día sí y otro no, durante largos meses. Hice un centenar de guardias a lo largo de la frontera que bordea Melilla. Pongamos que conozco la zona. Quizá fueron otros tiempos, sin alambradas prácticamente, sin concertinas, sin la malla antitrepa que se quiere instalar ahora, cuando se pasaba de un lado a otro saltando los dos metros de valla de “gallinero”, cuando soldados veteranos iban a comprar grifa o el kifi marroquí a los campos rifeños por las noches. La vida en la ciudad que conquistó Pedro de Estopiñán en 1497 ha cambiado poco en cuarenta años.

Permanecí firme y de gala en la Comandancia Militar como centinela tal como los “Queen’ Guard” de Buckingham Palace, los del gorro negro y casaca roja que custodian a la reina de Inglaterra. Pero muchas más veces realicé la vigilancia por los fuertes fronterizos de Reina Regente, Purísima Concepción, Cabrerizas Altas, Rostrogordo o de Horcas Coloradas y algunos más de la ciudad atravesada por el Río de Oro, como María Cristina, Alfonso XIII o el paso de Farhana. El escenario era normalmente relajado y por la noche no era extraño “recibir” la visita de un rifeño clandestino que ofrecía algo de cannabis o de alguna falsa “fatama” que ofrecía sexo por una propina. Y solo surgían pequeños sobresaltos si un político marroquí hablaba de la ocupación española. Pero no había avalanchas de inmigrantes.

¿Quién tiene la culpa de este cambio? ¿Cuál es el origen de la oleada actual de inmigrantes? La respuesta es la legislación europea y su debilidad ante algunas multinacionales. Cuando los principios democráticos se aparcan, se obvian o se menosprecian ante los principios económicos, pasan a un plano secundario ante los intereses materiales, la dignidad humana se debilita y sufre, los derechos de las personas son pisoteados por los dominios ciegos de algunos poderes sin escrúpulos.

En los inhumanos “campamentos” del Gurugú y de los bosques de Nador se hallan jóvenes subsaharianos, de Siria, del conocido como Cuerno de África y hasta de territorios del Asia del Pacífico. Muchos de los lugares de procedencia de esos desahuciados que llegan al Rif con intención de alcanzar el Paraíso europeo son países ricos, donde algunas industrias implantan la ley a su antojo y conveniencia. Y muchos de los desesperados dispuestos a saltar alambradas en Melilla y Ceuta son universitarios con buen estatus social. Pero no soportan la miseria de las guerras y dictaduras, el desprecio y explotación infrahumana de esos poderes despóticos, antidemocráticos, esclavizantes que “gobiernan” las antiguas colonias. Las materias primas que se arrancan para las industrias del Primer Mundo pueden con la existencia de las personas del Tercer Mundo.

Por eso no dan fruto soluciones como tratados y acuerdos con los países del Magreb en materia de emigración y de derechos sociales. Los problemas surgen antes de que los jóvenes senegaleses, malíes, congoleños, guineanos… se acerquen a los aledaños del Mediterráneo o el Atlántico. Del mismo modo que la Unión Europea impone una serie de requisitos para la idoneidad de los productos de consumo debe exigir unas reglas democráticas y humanitarias de explotación de las materias tanto a industrias como a gobernantes en origen. “La inequidad impide a los países africanos ricos en recursos naturales traducir estos beneficios en una reducción acelerada de los niveles de pobreza”, señala el informe de una comisión presidida por el exsecretario general de la ONU Kofi Annan.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 11 de marzo de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/03/11/melilla-ceuta-leyes-europeas/1554795.html

 

Cesantías y vuelta atrás

De cómo las leyes restrictivas que impone la mayoría absoluta del PP podrán ser cambiadas si no ganan las próximas elecciones

Cesante era el funcionario despedido con el cambio de Gobierno, caso popularizado desde la segunda mitad del siglo XIX. Con las frecuentes alternancias en el Ejecutivo entre conservadores y liberales, en cada permuta en el poder los empleados públicos entraban y salían de la Administración según el gabinete entrante o saliente. El puesto funcionarial no dependía de una idoneidad, de una oposición sino que era asignado a los adictos. Eran tiempos de caciquismo y redes clientelares. Los gobiernos de turno seguían ese mismo camino legislativo. Fue una época pendular, de vaivén durante un largo periodo de tiempo. Lo que aprobaban los liberales cuando gobernaban lo suspendían los conservadores al alcanzar el poder. Y en la alternancia siguiente la operación era a la inversa. ¿Volvemos a lo mismo?

Ha pasado siglo y medio y parece que la historia se puede repetir. No en cuanto al movimiento de funcionarios, que ahora disfrutan de una posición mejor tras superar unas pruebas y unas oposiciones que demuestren que son idóneos para el trabajo. Aunque la crisis lo puede cambiar. Pero sí lo parece en el terreno político. El encono en las formaciones partidarias está llegando a tal extremo que las reacciones se van acercando al límite. La amenaza de un panorama similar se asoma estos días.

En los recientes años pasados no se llegó a tanto pero ahora puede que sí. Hubo momentos difíciles, actuaciones de bloqueo, puntos que parecían insuperables. Por ejemplo en el terreno judicial con las renovaciones de tribunales, consejos, en fin, de distintos organismos de la judicatura. Hubo prórrogas insostenibles en nombramientos de miembros de los diversos estamentos. Se temió un bloqueo que paralizase totalmente el sistema, el tercer poder del Estado.

También se produjeron momentos delicados en temas de educación, de economía, de política autonómica, de la televisión pública? pero se recondujeron hacia un acercamiento próximo al consenso. Hubo concesiones antes de abocar la situación en ruptura. Las fuerzas se iban recolocando a medida que se producían los acontecimientos. La composición parlamentaria aconsejaba las aproximaciones.

Sin embargo la prolongación de la crisis, los deterioros de las situaciones económicas, sociales, políticas propiciaron un cambio en el poder, un intento de reconducción en la marcha de la gobernabilidad para aspirar a una superación de los problemas de tan prolongada depresión. Llegó una mayoría absoluta. Una mayoría que programó un cambio principalmente en la economía pero que, cumplidos dos años en el poder, no ha realizado esa corrección. Ha empeñado toda su fuerza en revertir las políticas productivas, sociales, sanitarias, educativas, y con sus nuevas leyes económicas no ha conseguido enderezar la situación de millones de españoles que han pasado a situaciones tan precarias que han regresado a un tiempo casi olvidado.

Y el riesgo es volver al siglo XIX. Cada vez que este Gobierno promulga una ley reaccionaria, una norma que elimine derechos ya conseguidos, consolidados, la oposición anuncia la anulación de esa medida en cuanto llegue al poder. La radicalidad de las leyes aprobadas por la actual mayoría absoluta propicia la amenaza del desquite. Tales son las normas implantadas que la alarma supera nuestras fronteras. Y de ser un país ejemplo de innovación en derechos sociales hemos pasado a la alarma de Europa, la progresista y la conservadora. Existe un riesgo de involución democrática. Por eso la oposición está dispuesta a cambiar esas leyes regresivas: educación, reforma laboral, repago sanitario, seguridad ciudadana? y sobre todo, la norma que rechazan también importantes estamentos del Partido Popular, la anunciada ley restrictiva del aborto.

Cesante era el funcionario despedido con el cambio de Gobierno, caso popularizado desde la segunda mitad del siglo XIX. Con las frecuentes alternancias en el Ejecutivo entre conservadores y liberales, en cada permuta en el poder los empleados públicos entraban y salían de la Administración según el gabinete entrante o saliente. El puesto funcionarial no dependía de una idoneidad, de una oposición sino que era asignado a los adictos. Eran tiempos de caciquismo y redes clientelares. Los gobiernos de turno seguían ese mismo camino legislativo. Fue una época pendular, de vaivén durante un largo periodo de tiempo. Lo que aprobaban los liberales cuando gobernaban lo suspendían los conservadores al alcanzar el poder. Y en la alternancia siguiente la operación era a la inversa. ¿Volvemos a lo mismo?

Ha pasado siglo y medio y parece que la historia se puede repetir. No en cuanto al movimiento de funcionarios, que ahora disfrutan de una posición mejor tras superar unas pruebas y unas oposiciones que demuestren que son idóneos para el trabajo. Aunque la crisis lo puede cambiar. Pero sí lo parece en el terreno político. El encono en las formaciones partidarias está llegando a tal extremo que las reacciones se van acercando al límite. La amenaza de un panorama similar se asoma estos días.

En los recientes años pasados no se llegó a tanto pero ahora puede que sí. Hubo momentos difíciles, actuaciones de bloqueo, puntos que parecían insuperables. Por ejemplo en el terreno judicial con las renovaciones de tribunales, consejos, en fin, de distintos organismos de la judicatura. Hubo prórrogas insostenibles en nombramientos de miembros de los diversos estamentos. Se temió un bloqueo que paralizase totalmente el sistema, el tercer poder del Estado.

También se produjeron momentos delicados en temas de educación, de economía, de política autonómica, de la televisión pública? pero se recondujeron hacia un acercamiento próximo al consenso. Hubo concesiones antes de abocar la situación en ruptura. Las fuerzas se iban recolocando a medida que se producían los acontecimientos. La composición parlamentaria aconsejaba las aproximaciones.

Sin embargo la prolongación de la crisis, los deterioros de las situaciones económicas, sociales, políticas propiciaron un cambio en el poder, un intento de reconducción en la marcha de la gobernabilidad para aspirar a una superación de los problemas de tan prolongada depresión. Llegó una mayoría absoluta. Una mayoría que programó un cambio principalmente en la economía pero que, cumplidos dos años en el poder, no ha realizado esa corrección. Ha empeñado toda su fuerza en revertir las políticas productivas, sociales, sanitarias, educativas, y con sus nuevas leyes económicas no ha conseguido enderezar la situación de millones de españoles que han pasado a situaciones tan precarias que han regresado a un tiempo casi olvidado.

Y el riesgo es volver al siglo XIX. Cada vez que este Gobierno promulga una ley reaccionaria, una norma que elimine derechos ya conseguidos, consolidados, la oposición anuncia la anulación de esa medida en cuanto llegue al poder. La radicalidad de las leyes aprobadas por la actual mayoría absoluta propicia la amenaza del desquite. Tales son las normas implantadas que la alarma supera nuestras fronteras. Y de ser un país ejemplo de innovación en derechos sociales hemos pasado a la alarma de Europa, la progresista y la conservadora. Existe un riesgo de involución democrática. Por eso la oposición está dispuesta a cambiar esas leyes regresivas: educación, reforma laboral, repago sanitario, seguridad ciudadana? y sobre todo, la norma que rechazan también importantes estamentos del Partido Popular, la anunciada ley restrictiva del aborto.

Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 26 de febrero de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/02/26/cesantias-vuelta/1548642.html

Las creencias de Rajoy

El presidente del Gobierno gusta de acudir a las hemerotecas para reproducir titulares en los que rubricar sus discursos. Siempre representan un apoyo a sus tesis, ya estuviese en la oposición como ahora en el Gobierno. En el Debate del Estado de la Nación celebrado en el Congreso de los Diputados el 25 de Febrero de 2014, después de soltar una retahíla de titulares como le gusta, recibió una respuesta del jefe de la oposición. Alfredo Pérez Rubalcaba se despidió en una de sus intervenciones reprochándole con ironía este párrafo escrito por Mariano Rajoy y publicado en Marzo de 1983 en El Faro de Vigo: «Ya en épocas remotas –existen en este sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo- se afirmaba como verdad indiscutible, que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente –era un hecho objetivo que los hijos de «buena estirpe», superaban a los demás- han sido confirmados más adelante por la ciencia: desde que Mendel formulara sus famosas «Leyes» nadie pone ya en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual, no sólo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación». Franquista, machista… Así son sus  nuevas leyes. Así nos va.

Pícaros y pillerías

Los pequeños engaños en la vida cotidiana

La etiqueta posterior del frasco de café había desaparecido y en la caja no podían controlar su precio porque faltaba el código de barras. La cajera pidió ayuda a un compañero a cargo de las estanterías y el resultado fue que a todos los envases de la marca les habían «retirado» la carátula trasera. La «anécdota» la viví con cierto humor en unos reconocidos almacenes y la empleada adujo sin inmutarse que el motivo era el sorteo de un sueldo mensual y eso «en estos tiempos de paro?».

Pícaros los ha habido siempre. Con vacas gordas o con vacas flacas. Unas veces más visibles, otras más ocultos, más disimulados, con mayor o menor actividad pero siempre ha habido pícaros en ejercicio. En todos los niveles. En la Antigüedad, en la Edad Media? y desde «El Lazarillo de Tormes» han evolucionado mucho. Continuamente en desarrollo, en vanguardia inteligente, en cabeza de las nuevas tecnologías. Unos caen simpáticos, ocurrentes, otros odiosos, poco originales.

Dentro de las diferentes «categorías» los hay de altos vuelos, mediocres, supervivientes? Estos últimos renacen y abundan en las crisis. Por arriba y por abajo, entre el poder y entre la miseria. Y aquí creo que hay que descartar lo que alcance la cualidad de falta y de delito. Me refiero a que supere la tolerancia legal. Quedemos en la pillería, en la mera picaresca.

Un ejemplo del enredo en el tramo del poder son los títulos y métodos de las ofertas. Tenemos los descuentos porcentuales en muchos productos. Recuerdo las rebajas de aquellos grandes almacenes hoy desparecidos (Al Pelayo, Botas, Silka, Arias?) que atraían al personal con un contundente «2 por 1». Comprabas uno y te llevabas otro más. Ahora raramente hay un dos por uno. La cosa ha cambiado mucho. En la mayoría de las ofertas tienes que comprar dos para que te rebajen, algo o mucho, porque la cuestión es que si no llevas la «segunda unidad» no hay descuento. Es decir, antes adquirías una y te regalaban otra; ahora tienes que adquirir dos para que te rebajen «hasta un 70%» en la segunda, que la primera sigue con su precio habitual.

También funciona el método de los varios kilos. «Si lleva cinco kilos el precio es?». O al comprar tres le regalamos? normalmente algo que no necesitas, algo que quizá te incite a llevarte cosas que realmente no vas a utilizar y que terminarás arrinconando o tirando a la basura. Y ya cerca del traspaso de la ley está el etiquetado equívoco o no verdadero, tal como envasados resaltando un contenido atractivo que luego se encuentra en el producto en una cantidad ínfima, o el proceso de elaboración de un artículo (las organizaciones de consumidores no paran de denunciar estos tipos de fraudes).

Volviendo al pícaro consumidor las pillerías son variadas y hasta curiosas. Está el pasar empujando con el pie un producto que se te ha «caído» al suelo antes de colocarlo en la cinta móvil de la caja, el birlar un huevo de cada envase de cartón opaco, el comerte una fruta mientras recorres el supermercado o la merienda del bollito al salir del cole mientras mamá hace la compra en el centro comercial. La imaginación se desborda cuando se acerca la pobreza, la penuria. Lo decía uno de los chistes que contaron en la gala de los recién entregado Premios Goya: «España es el país más rico. Cuatrocientos años robando y todavía no se ha acabado».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el míercoles 12 de Febrero de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/02/12/picaros-pillerias/1541725.html

Las campanas al vuelo cuando toque

La intención a dos años vista es una ilusión falsa

Las encuestas mediada la legislatura solamente sirven para que el Ejecutivo valore su pérdida temporal de confianza por parte del personal votante. Pero para poco más. Siempre existe la tentación de los medios a extrapolar los resultados, las intenciones o las respuestas en los sondeos para las diversas elecciones que se celebran en el Estado. Sin embargo es necesario tener en cuenta el ámbito de cada uno de los comicios para marcar tendencias, intenciones y direcciones del voto.

Señalar ahora que el partido en el Gobierno perderá muchos votos en las elecciones europeas porque así lo manifiesta la intención del electorado en la encuesta del mes es confundir la situación porque queramos o no el encuestado responde afectado por su estado político-económico nacional pero distinto en cuanto a su visión en Europa. Y lo mismo podríamos decir si la próxima llamada a las urnas fuese para elegir representantes autonómicos o locales. Está superdemostrado y la realidad se agudiza en algunos territorios con fuerzas políticas de ámbito especial.

Que los socialistas superen hoy en intención de voto a la derecha de Rajoy puede significar tanto que los votantes miren hacia Europa como una tabla de salvación contra la política española como que la derecha hispana se esté repartiendo entre los populares y sus huidos hacia más derecha. Para mucho votante Bruselas está lejos mientras la Moncloa se encuentra casi frente a casa. Le afecta mucho más esta cercanía que lo que decidan en la Unión Europea. Por eso la posible euforia de los ganadores de este sondeo deberían guardarla para cuando se acerquen los comicios de las generales, allá para finales del año que viene al menos. Hasta entonces hemos de pasar por las urnas europeas, autonómicas y municipales. El circuito puede hacer cambiar las intenciones de los electores, que en casi dos años pueden asumir nuevas tendencias por edades y situaciones puntuales.

Las campanas al vuelo cuando toque.

De PP a BB

Los líos en que se enreda el Partido Popular. El colmo de Málaga y Asturias

La formación es ya una banda. El Partido Popular ya no parece un partido. O si es un partido está partido, valga la redundancia.  Si a nivel nacional demuestra que hay tendencias casi irreconciliables, que solamente se mantienen unidos porque el poder une más que separa, a nivel autonómico y local ya es una banda. Una de las pruebas de lo que digo es que donde no tiene poder cada uno va por donde le da la gana. Tenemos el ejemplo de Asturias, donde ya hace años que demostró su desvarío, su desunión cuando parecía que lo tenía «chupao» para gobernar. Que si yo debo ser el candidato, que si la dirección dice que no, que dimite, pues dimite. Vamos que la banda del Cascos se fue, arruinó al partido y el previsible poder, el previsible gobierno autonómico se fue al garete. Hoy la derecha asturiana está partida en dos casi mitad por mitad, aunque una de esas mitades ya lleva tiempo peleándose y está desintegrándose poco a poco, rompiéndose municipio a municipio.

En niveles nacionales está la rivalidad entre Rajoy y Aznar y Aguirre. Se pelean en público. Los ministros del Gobierno se contradicen entre ellos y luchan entre sí debido a la aprobación de algunas leyes. Las leyes promovida por Ruiz-Gallardón las detienen otros ministros mientras Montoro no despeja otras normas de distintos ministerios, Wert siembra la polémica entre otros departamentos y así están poco a poco. Algunos ministros no entiende que Rajoy mantenga a Ana Mato. En fin, lo más parecido a una banda, repito.

A niveles autonómicos siguen los líos en Madrid, en Andalucía y ahora en Asturias. Si el delegado del Gobierno y antigua cabeza visible del partido dice que la formación debería llegar a algún acuerdo para aprobar el presupuesto regional para 2014, ya que cumple los requisitos de déficit y ajustes impuestos por la política del Gobierno, la presidenta del partido en el Principado se niega a cualquier acuerdo. Prefiere prorrogar los pasados, que ya estaban prorrogados tras la dimisión de Cascos, que los había elaborado en solitario. Es decir, le importa muy poco el personal gobernado y admite reprorrogar los presupuestos casquistas, su anterior amor político y ahora enemigo acérrimo.  Y eso después de destronar a las cúpulas del partido en algunos municipios importantes como el de Gijón. La banda sigue, pues.

En otros sitios sigue en el mismo plan. En Andalucía ni siquiera saben quién gobierna en el partido a nivel autonómico pues aunque hay un presidente es cuestionado desde distintas provincias y en el parlamento regional está medio desautorizado. El colmo ya del desastre que demuestra el PP lo encontramos en el Ayuntamiento de Málaga. En e municipio gobierna el Partido Popular con mayoría absoluta desde hace tiempo. Su alcalde es una de las mayores personalidades del partido en la autonomía. Bueno, pues ha llegado al colmo de los colmos. En un pleno bastante reciente los populares votaron en contra de nueve propuestas que resultaron ser nueve puntos de su programa electoral.

Es decir, el Partido Popular, el PP, se está convirtiendo en el BB, una Banda Bananera.