Oviedo se parece a Groningen

Historia de dos ciudades universitarias a partir de la visita de un premio Nobel

Era la primera vez que oíamos su nombre y desconocíamos su existencia hasta que una beca Erasmus nos lo mostró. Hoy le hemos cogido cariño. Hace unos días nos hizo ilusión saber por LA NUEVA ESPAÑA que un ilustre premio Nobel de Química, Bernard Lucas Feringa, doctorado en y profesor de la Groningen University llegaba a Oviedo para participar en el simposio homenaje al fallecido catedrático José Barluenga, celebrado en la Escuela de Odontología. Groningen (lease Jroninguen; en castellano Groninga) es una población del norte de los Países Bajos. Ciudad de la Liga Hanseática, fue posesión española a mediados del siglo XVI (herencia borgoñona de Carlos I). «Groningen no es Harvard, es una ciudad como Oviedo, y tiene un premio Nobel», manifestó este investigador de risueño semblante al ser entrevistado por Eduardo García. El prestigio académico de sus universidades resalta su importancia.

Viene a cuento la mención a las universidades de Oviedo y de Groningen porque, conocidas ambas instituciones y sin intentar compararlas, podríamos encontrar ciertas similitudes aunque las distancien muchos kilómetros. Las dos ciudades tienen un número parecido de habitantes. Unos 220.000 tiene Oviedo mientras la holandesa casi 20.000 menos. Pero si en la capital asturiana radica un centro universitario donde estudian 20.000 jóvenes, en Groningen son dos las instituciones docentes en las que cursan su carrera cerca de 60.000.

La estatal Groningen University fue fundada en 1614, es una de las mayores y más antiguas de Holanda, tiene diez facultades, 58 titulaciones y supera el centenar de máster. En sus primeros tiempos más de la mitad de sus estudiantes procedían del extranjero. En ella se preparan cada año unos 28.000 estudiantes. La Hanze University of Applies Sciences cuenta con un número similar de alumnos, en su mayoría provenientes de muy diferentes países del mundo, y es reconocida como una de las más prestigiosas en ciencias aplicadas, impartiendo en holandés e inglés sus programas internacionales. Ostentar algún título de los otorgados por este especializado centro ha dado trabajo recientemente a numerosos estudiantes españoles.

La Universidad de Oviedo fue fundada pocos años antes de la de Groningen, en 1608, es pública, tiene once facultades y seis escuelas y en ellas estudian 25.000 alumnos. Otorga unos setenta títulos, de los cuales medio centenar son títulos propios y ha sido una de las primeras universidades españolas en obtener el sello de Campus de Excelencia Internacional. Cada curso recibe algo más de un millar de estudiantes extranjeros.

En cuanto a las ciudades en sí, hay diferencias vitales, pero la proporción de ambas es bastante pareja. Si Oviedo parece haber sido fundada en 761, fundamentos arqueológicos la datan muchos años antes. Las primeras reseñas históricas de Groningen se refieren a 1040, aunque de la iglesia más antigua allí construida se habla del 800 y restos arqueológicos de la zona señalan establecimientos de unos 4.000 años a. c. Entre sus edificios los más emblemáticos destacan la Martinitoren, de 97 metros de altura, torre gótica de finales de siglo XV -en los Países Bajos los altos campanarios avisaban de las avenidas del mar-; el Groninger Museum, postmodernista de finales del siglo XX, un conjunto de volúmenes con algún precedente al Guggenheim bilbaíno o las casas de colores del paseo marítimo. Oviedo cuenta con los monumentales prerrománicos construidos en el siglo IX por los monarcas del Reino de Asturias, la catedral de torre única gótica de San Salvador, del siglo XVI, o el singular Palacio de Congresos. La capital del Principado es una ciudad en cuesta, sin mar y a una altitud de 231 metros sobre el nivel del mar. La ciudad holandesa donde investiga y explica la catálisis homogénea, la de oxidación y la estereoquímica que la ha valido el Nobel al doctor Feringa, es una población llena de bicicletas, llana, atravesada por canales navegables, puentes levadizos, mucha nieve en invierno, a una altitud de 7 metros sobre el nivel del mar. Es una de las poblaciones holandesas en tierra no ganada al mar, con el considerado bar más grande de Europa, «De Drie Gazusters», y con una estación de ferrocarril idéntica a la que se ve desde la calle Uría.

Publicado el lunes 27 de noviembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/11/27/oviedo-parece-groningen/2200062.html

Regímenes cambiantes o la batalla de la saludabilidad

La alimentación sana sigue siendo un misterio tras numerosas investigaciones

Los pescados azules, los huevos, el hígado, los riñones, la diversa casquería, el compangu, los quesos curados, la manteca y la mantequilla, en fin, todas esas comidas que hoy día muchos nutricionistas consideran casi prohibidas, han alimentado a la humanidad desde los tiempos de los primeros cazadores. La agricultura llegó después y, a partir de ella, la civilización. Así, básicamente, podríamos establecer la trayectoria humana. Sin embargo, cada vez se realizan más exhaustivos estudios que nos descubren que ese itinerario puede ser bastante falso.

Los vaivenes nutricionales son tales que los especialistas no hacen más que variar las recomendaciones alimenticias. Lo que a un recién nacido le aconsejaban ayer puede ser considerado nocivo para su hermano nacido hoy. Dietas para embarazadas de la pasada década son casi prohibidas para las embarazadas de ahora. De momento, parece que lo único que se salva de los cambios alimenticios es la leche materna. Aunque, cuidado, a mi hijo el pediatra le puso a régimen sin haber cumplido dos meses pues un análisis suponía que tenía demasiados triglicéridos, algo natural en los lactantes que solo ingieren la leche de su madre.

Hasta tiempos bastante recientes las grasas animales debían ser tomadas con moderación. Por ello, se recomendaban los pescados blancos frente a los azules. Las carnes de vacuno eran preferidas a las de cerdo. La ingesta de huevos debía ser restringida para la mayoría y los enfermos del hígado los tenían prohibidos. Hígados, riñones y otras tripas animales también eran denostadas. Hasta las legumbres debían ser comidas con mesura. Una alimentación saludable debía componerse casi exclusivamente a base de verduras, cereales y frutas. Es decir, un sinvivir para los amantes de la buena mesa.

Comenzaron a variar algunas de estas limitaciones cuando científicos de reconocidas universidades enfocaron sus estudios hacia la investigación de diferentes enfermedades y a buscar el origen de las mismas. Colectivos controles alimenticios y análisis de modos de vida iban señalando los beneficios y perjuicios de diferentes alimentos, modos de elaboración culinaria, tipos de actividad y sistemas de trabajo. Al tiempo, o en resistencia a esas investigaciones, empresas, laboratorios e interesados lobbies iniciaron tareas que propagasen el provecho de sus productos. Y se entabló entonces la batalla de la saludabilidad. Y se hizo difícil para las personas de a pie, la gente en general, dilucidar lo bueno o lo malo, lo saludable o lo nocivo de las comidas. Hoy siguen existiendo esas dudas entre el personal.

Los diferentes estudios realizados en los últimos años por prestigiosas instituciones han cambiado muchas de las críticas que sufrían algunos alimentos y han inculpado a otros que disfrutaban de elogio. Y así, si antes los pescados azules eran perjudiciales ahora son beneficiosos por su grasa con Omega3, la carne de cerdo contiene una materia oleaginosa saludable, los huevos no solamente no perjudican sino que pueden ser buenos para el hígado, los cereales contienen azúcares y glúcidos que han de restringirse, las legumbres benefician el tracto intestinal, los zumos de frutas no aportan fibras y si demasiados azúcares?

El mundo al revés. «The Lancet», revista científica británica de gran prestigio, acaba de publicar un pormenorizado estudio de una universidad canadiense que señala que viven más los comedores de grasas animales que quienes las rechazan. El análisis realizado con miles de personas de distintos países indica que las grasas saturadas son ligeramente beneficiosas, las no saturadas son neutrales así como las carnes rojas, son buenas las grasas lácteas y las carnes blancas; no encuentra fundamento en el hipotético beneficio de comer cinco frutas o verduras diarias, con una pieza o ración es suficiente, mientras el pescado y los huevos son neutrales y las legumbres son beneficiosas. En fin, el punto justo de las grasas dice ser un 35% de la ingesta diaria, reducirlas no disminuye el riesgo de muerte temprana y sin embargo comerlas aminora el de muertes prematuras.

Quiasmo final: Lo que no mata, engorda. Lo que engorda, no mata. O mata menos. Lego soy y doctores tiene la Ciencia.

Publicado el sábado 21 de octubre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/10/21/regimenes-cambiantes-o-batalla-saludabilidad/2181056.html

Curso del 67

Se cumple medio siglo de un año bastante convulso en  Europa y América
La verborrea de Manuel Fraga conspiró en su contra aquel curso. En una cena que presidía el entonces titular de Información y Turismo como patrocinador/colaborador de una estancia de estudiantes de periodismo, la Residencia Azorín, al ministro se le «escapó» la inminente cesión de Ifni a Marruecos. Pero la noticia, una exclusiva, no era publicable. Después de una década de acoso marroquí al minúsculo territorio al sur de Agadir, el 30 de junio de 1969 el gobierno franquista entregaba al rey Hassan II el pequeño enclave tras firmar el Tratado de Retroceso. Y aquellos residentes no pudimos publicar el desliz fraguista, a pesar de que Ifni era el último reducto colonial español, tras la independencia de Guinea, Fernando Poo y Río Muni el 12 de octubre de 1968, comienzo del curso siguiente. La censura lo impedía.

A pesar de este importante obstáculo, el Curso del 67, digamos entre los veranos de 1967 y 1968, comenzaba con el nacimiento de dos periódicos. El 8 de septiembre salían a la calle en Madrid tanto «Nuevo Diario» como «Diario SP», el primero en España que llevaba color en sus páginas. Eran unos intentos «aperturistas» de las alas liberales de gentes del Opus Dei y los neofalangistas. Experimentos poco duraderos en un mercado controlado por una prensa vigilada por la dictadura. Siete diarios, tres matutinos («Abc», «Ya», «Arriba») y cuatro vespertinos («Madrid», «Informaciones», «Pueblo», «El Alcázar»), que ocupaban todo el arco ideológico permitido.

Si hoy se teme un curso entrante repleto emocional e informativamente, especialmente por la caótica situación catalana cuando se cumplen 40 años de la restauración de la Generalitat, el transcurrido hace cincuenta años estuvo repleto de graves acontecimientos. Comenzó con la polémica muerte de Ernesto Che Guevara, abatido tras ser capturado como guerrillero en Bolivia, y finalizó, digamos, con la invasión de Checoslovaquia por las tropas soviéticas. En ese corto periodo fueron asesinados Martin Luther King y Robert F. Kennedy; ETA comete el primero de sus más de ochocientos asesinatos, el del guardia civil José Pardines; en la aldea vietnamita de My Lai tropas de asalto estadounidenses violaron y asesinaron a mujeres, ancianos y niños hasta acabar con sus 500 habitantes; el cirujano surafricano Christian Barnard realiza los primeros trasplantes de corazón; Estados Unidos realiza una docena de pruebas nucleares; descubren en la Biblioteca Nacional, en Madrid, 700 dibujos y manuscritos de Leonardo da Vinci…

Pero quizá sea más recordado el curso por acontecimientos políticos más populares. Por una parte, se gestaron la llamada Primavera de Praga y el Mayo francés. Por otra, fue un periodo musical muy fructífero. Si 1968 fue declarado por Naciones Unidas como el Año Internacional de los Derechos Humanos, el curso 67-68 terminó prácticamente con la Matanza de Tlateloico, en la ciudad de México D.F., en cuya plaza de las Tres Culturas fueron acribillados a balazos cerca de 300 personas entre estudiantes, profesores, obreros, amas de casa, profesionales que participaban en una manifestación que pedía democracia real y menos corrupción. La Primavera de Praga, que intentaba suavizar el régimen estalinista en Checoslovaquia, terminó aplastada por los tanques del Ejército Rojo y el Mayo francés, el mayor movimiento estudiantil y obrero, paralizó el país y debilitó la presidencia de Charles De Gaulle quien dimitió meses después.

Musicalmente durante el Curso del 67 nacieron un buen número de grupos (The Bee Gees, The Doors, Pink Floyd, Génesis…) mientras The Beatles y The Rolling Stones cerraron un año de triunfos con sendos álbumes el 8 de diciembre. ¿Nos espera un curso similar en su cincuentenario?

Publicado el martes 3 de octubre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/10/03/curso-67/2172360.html

Teresa Vicetto, entre «Quercus» y «Muruna»

Prefirió la lucha por el medio ambiente a las grandes oficinas de la Unión Europea

El proyecto «Muruna» intenta evitar que se extingan los últimos Homo sapiens paleolíticos que aún viven en Tanzania, habitantes del área del Ngorongoro, los bosquimanos Hadzabé. Responsable de comunicación de este objetivo es una activa madrileña que iba para alta funcionaria de las instituciones europeas y renunció a ese estatus por su amor a la naturaleza. Su trayectoria vital merece conocerla y reconocerla.

Aparecer en los medios de comunicación suele dar un punto de relevancia y ayuda a colocarse en los primeros puestos de la clasificación. Normalmente esto ocurre en muchos estamentos y situaciones de la vida. También, claro, en la ecología. En la lista de cada uno aparecen nombres que son frecuentes en redes y medios, pero hay algunos que, por su modestia, por actuar de forma discreta, por no estar interesados en destacar, son casi desconocidos fuera de los círculos especializados, «a nivel de la gente». Una de estas personas es Teresa Vicetto. Cuando escribo estas líneas es una significada candidata a recibir el galardón que otorga el BBVA a la Difusión del Conocimiento y Sensibilización de la Biodiversidad en España.

Vicetto disfrutó su infancia en destinos muy diferentes. Primero en San Sebastián, una ciudad cosmopolita; vivió luego en las Islas Cíes, marineras y puramente naturales; más tarde en el segoviano bosque de Riofrío. Es decir, conoció y saboreó la España marina, rural y urbana de la mitad del pasado siglo. Su vida es un continuo estudio que comenzó licenciándose en Periodismo en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Tras lograr una beca de postgrado obtuvo el diploma del Instituto de Altos Estudios Europeos cursado en Estrasburgo, la ciudad francesa donde hoy radica la sede del Parlamento Europeo. Amplió su formación con los diplomas de los cursos de la Comunidad Económica Europea en la Escuela Diplomática de Madrid y del Instituto de Estudios Internacionales de Madrid. Toda una trayectoria hacia la cumbre europea. Pero Teresa, mujer dinámica, laboriosa, decidida, gran conversadora, activa, renunció a recluirse en las grandes oficinas de funcionarios de la Unión Europea, con su gran bagaje de títulos y cuatro idiomas para optar por la naturaleza.

En 1981, junto con su compañero el naturalista Benigno Varillas, cofundó «Quercus», la primera publicación española especializada en Ciencias Naturales y Medio Ambiente. Un año después empezó a adoptar a la realidad española, a través de la revista «El Cárabo», los contenidos de «La Hulotte», publicación francesa realizada por el naturalista Pierre Dèom, en la que divulgaba temas de una naturaleza más cercana. Este año 2017, tras 35 años, sigue publicando números. Y meses después de iniciar aquellas dos aventuras periodísticas participaba como redactora en el equipo fundador de otra revista, «Natura», que intentaba acercar la naturaleza a los pequeños e infundirles su amor por el medio ambiente y la fauna animal.

Responsable de la web Biodivers y del blog de crítica de libros de naturaleza: http://biodivers.wordpress.com, Vicetto dirigió la librería del Servicio Bibliográfico de la Naturaleza, Linneo, y la del Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Ha vivido en Francia, en Alemania y estableció temporalmente su residencia en Suráfrica y Namibia para que sus hijos aprendiesen inglés y alemán. Su experiencia africana la ha llevado al mencionado proyecto «Muruna» que lucha por evitar la extinción de todo un ancestro de los Homo sapiens paleolíticos, los bosquimanos que aún viven en el tanzano Ngorongoro. Así es Teresa, un ejemplo activo de ecóloga y naturalista práctica que busca el equilibrio ambiental de nuestro maltratado planeta.

Publicado el lunes 18 de septiembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/18/teresa-vicetto-quercus-muruna/2165080.html

La rica agua del grifo

La iniciativa obligatoria de tener en bares y restaurantes a disposición de los clientes un recipiente con agua fría y vasos de forma gratuita

Agua, water, wasser, eau, acqua, água, mizu, vodá? quizá sea una de las palabras más empleadas, más universales. La Real Academia Española la define, con el género femenino, como «líquido transparente, incoloro, inodoro e insípido en estado puro? y que constituye el componente más abundante de la superficie terrestre y el mayoritario de todos los organismos vivos». Es decir, el agua abunda en todo el mundo, es fácil encontrarla en la mayoría de las partes y territorios de la Tierra, aunque en zonas desérticas escasee en su superficie. Este líquido, con matices de pureza, es tan abundante que ocupa las tres cuartas parte de nuestro planeta. Sin embargo, el usado para el desarrollo de la vida se ha convertido en elemento caro.

Mientras que en Nueva York te ponen un vaso de agua gratis al sentarte en cualquier bar, en Dusseldorf cobran unos siete euros por un botellín de agua sin gas, el equivalente a un vaso. Las dos ciudades están en países desarrollados, se ubican al lado de grandes masas de agua, son poblaciones donde vive gente de similar poder adquisitivo. Las diferencias son escasas, el precio del agua es completamente distinto, increíblemente disparatado uno de otro. Pero no solamente ocurre esto en tan distantes partes del mundo. Hay situaciones y casos para todos los gustos. Y es lógica su carestía en lugares de gran escasez. En Madrid, Oviedo o Málaga, por ejemplo, el agua corriente, el del grifo, es un ejemplo de la definición de la RAE, más o menos barata, que resiste cualquier análisis. Pero muchos refectorios tienden a dispensar solo agua embotellada. En una ocasión en una comida familiar en un restaurante de precio medio pedimos una jarra de agua, nos dijeron que solamente expendían agua envasada y nos trajeron un botellín de agua procedente de Finlandia. El asombro fue total y el precio para olvidar.

Personalmente siempre pido una jarra de agua «de Madrid», «de Albacete», «de Gijón», de la ciudad donde coma. La mayoría de las veces me sirven agua embotellada. No «tienen» agua del grifo. En tiempo aún reciente las aguas corrientes de muchas ciudades eran imbebibles, casi no potables, arenosas, saladas. Y había razones para no beberlas. Hoy los organismos que legislan normas alimentarias han logrado que su depuración se generalice, las autoridades sanitarias obligan a esa adecuación higiénica y las aguas de la mayoría de las ciudades y pueblos europeos, como media, son plenamente aptas para el consumo. Por supuesto que todo el mundo tiene su gusto y a mucha gente no le complace cualquier agua, por muy saludable que sea. O quien necesite un líquido con más o menos minerales, sales, etc.

El Ayuntamiento de Granada, capital de una provincia con abundantes y variadas aguas, este verano ha firmado un pionero acuerdo con la Federación de Hostelería y Turismo provincial que obliga a los bares y restaurantes a tener a disposición de los clientes un recipiente con agua fría y vasos para su consumo de forma «gratuita y complementaria» a la oferta del propio establecimiento. La iniciativa ya existe en ciudades como Córdoba o Pamplona en España, así como en otras grandes urbes mundiales y pretende reducir todo lo posible los imperecederos envases plásticos y fomentar la sostenibilidad medioambiental.

Puede que la medida perjudique a industrias envasadoras, pero contribuirá a clarificar la procedencia de ciertas aguas. Un gran fraude fue descubierto en Londres pues una marca cara de fama mundial embotellaba agua del grifo. Y es que resulta difícil comprobar el verdadero origen de la gran producción de algunos manantiales de los que brota un chorrito y de él se llenan miles y miles de botellas. Asimismo dará a conocer la bondad del agua del grifo y desterrará el abuso de numerosos establecimientos que cobran por el agua el precio de un trabajado gran reserva.

Publicado el jueves 14 de septiembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/14/rica-agua-grifo/2163184.html

 

Un zoológico ecológico

El ejemplo del parque de Santillana del Mar y su compatibilidad medioambiental

Las personas, como en muchas circunstancias de la vida, se pueden dividir en dos grupos respecto a la Naturaleza, defensores y detractores. Habrá más o menos partidarios de la defensa o más o menos detractores pero pertenecerán a alguno de los dos campos. Conozco a personas de ambos estadios, no entiendo la radicalización de algunas. Pienso que es antinatural.

La Ecología, el campo de la biología que estudia las interrelaciones entre los seres vivos y el medio en el que conviven, suele ser el blanco de todos los reproches y también la palabra mágica que salvará la Tierra. Aunque parezca que son opuestas, hay cosas que las unen. O que se favorecen. Puede que un ejemplo sirva de explicación.

«El cirujano de mariposas» es un vídeo que se puede ver en el portal de Facebook del Zoológico y Parque Cuaternario de Santillana del Mar en el que José Ignacio Pardo de Santayana, «El encantador de mariposas», explica y muestra como reparar las alas dañadas de un lepidóptero. Les parecerá cosa de magia a unos y a otros un increíble paso de la naturaleza. También habrá gente a quien le parezca una barbaridad. El caso es que el director de este zoo consigue mejorar la existencia de estos preciosos bichitos tan beneficiosos en la cadena natural. Mantiene un parque que tiene encerrados a significativos animales, aunque de la forma más natural posible, sin maltrato. Pero esto lo rechazan muchos ecologistas. Aunque dudo en aplicarles a algunos de ellos este calificativo. Porque la ecología consiste en conseguir el equilibrio de las especies.

El zoológico cercano a Altamira lleva enseñando naturaleza cuarenta años. Cuando en 1977 Pardo de Santayana abrió al público el recinto instaló en él una curiosa miscelánea de animales que criaba en estancias familiares. No los encerró en jaulas ni en corrales de cemento y hierro sino los colocó en cercados naturales. Un año después instaló en una pradera un bisonte que recordaba a los antepasados que poblaron la zona en el Paleolítico, como refleja la monumental cueva. Hoy día se pueden contemplar allí más de cuatrocientas especies y cuatro mil seres vivos con infinidad de explicaciones lo que acerca la naturaleza a las personas, enseña las características de cada uno y anima a amar a los animales en un entorno lo más parecido a su hábitat natural. No es la situación ideal pero creo que es la que más se le parece. Unas antiguas minas cercanas albergan grandes fieras en semilibertad pero tienen otras limitaciones para poder observarlos, con escasa mejora para los animales.

Por otra parte me parece que es difícil acercarse a la Naturaleza de otra forma. La hay y tengo como amigos a unos de los naturalistas más reconocidos, que se esfuerzan cada día en practicar su amor al medio natural, buscando fórmulas para salvaguardarlo de los atropellos que le hacemos. Por ejemplo, Domingo Pliego, autor de diversas guías para conocer/recorrer los espacios naturales a la vez que visitando monumentos del medio ambiente o realizados por las personas a lo largo de la historia arquitectónica; Soledad de Andrés, filóloga, su esposa, acompañante e ilustradora de sus andanzas por los parajes de España; Teresa Vicetto, cofundadora con su compañero Benigno Varillas de la pionera revista «Quercus», la primera publicación especializada en Ciencias Naturales y Medio Ambiente en nuestro país; por supuesto, Varillas, el premiado naturalista poseedor de los más prestigiosos galardones internacionales, incansable buscador del equilibrio entre seres vivos y medios naturales e intérprete de una ecología práctica y eficiente.

Si aplaudimos las instalaciones que se van conformando para recuperar animales ancestrales, habitantes de esta tierra en la Prehistoria (bisonte, uro, vaca sayaguesa, caballos como el tarpán, el pottoka, el asturcón o el przenwalski?), un conjunto como el de Santillana, donde disfruté de joven, luego disfrutaron mis hijos y espero que también mis nietos, me parece un centro óptimo para empezar a amar la Naturaleza. Para Varillas «toda actuación a favor de la naturaleza siempre es muy positiva». Gran defensor de la vuelta a nuestros prados y bosques de estos valiosos animales -también osos, lobos y demás equilibradores de los ecosistemas-, Varillas pondera «una iniciativa así que sirve para que mucha gente se acerque a los animales». Una fundación similar sería ideal para nuestro verde Paraíso Natural.

Publicado el lunes 11 de septiembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/11/zoologico-ecologico/2161696.html

¡Viva el cabrales!

Un homenaje al paladar que debemos pregonar
¡Viva el cabrales!

Mil de los quinientos mil kilos que los queseros de Cabrales producirán este año se ofrecerán este domingo en el festival que se celebra en Arenas.

Uno de los quesos más famosos del mundo reúne a quienes buscan degustar un manjar que madura en las cuevas de Picos de Europa.

Homenajear nuestro paladar con esta delicia casi se puede alcanzar en cualquier parte del Planeta. Pero animo hoy a que los amantes del queso lo pregonemos por el mundo, que lo pidamos en los comercios de cualquier continente -no solamente en «delicatessen»-, porque el boca a boca es la mejor forma de extender la merecida fama de un queso que, a pesar de ser una delicia, padece de cierta leyenda negra aún cuando el pasado año un restaurante pujó hasta los 11.000 euros para conseguir la mejor pieza del certamen.

Y es que en Cabrales todo el mundo disfruta con el queso. Por eso grito ¡Viva el cabrales!

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el sábado 26 de agosto de 2017

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/08/26/viva-cabrales/2154556.html

Donald Trump no es Nerón

 La publicitaria comparación de dos personajes separados por dos mil años

Nerón y Donald Trump han sido relacionados a raíz de publicarse meses atrás «Dinastía», del historiador Tom Holland, y sigue ocasionando comentarios en tertulias de radio y televisión. No me veo capaz de investigar a la altura del intelectual británico pero creo que ha aprovechado las excentricidades y caprichos del presidente norteamericano para publicitarse. No parecen comparables, aunque tengan algunas similitudes en su comportamiento y carácter. Casi veinte siglos entre ambos y un mundo tan distinto son difícilmente confrontables.

En principio hemos recibido una imagen de Nerón, césar del imperio romano del 54 y 68 de nuestra era, manifiestamente negativa. Déspota, machista, tirano, opresor, pirómano, asesino. Nerón representó para quienes describieron su trayectoria años después de su mandato como una nefasta época de caprichos e incongruencias que le dejan como el peor emperador de Roma. Sin embargo, quienes vivieron su gobierno, historiadores contemporáneos suyos, aun reconociéndole errores, destacaron su amor a las artes y su preocupación por el bienestar de las clases bajas y desheredadas. Visiones dispares que no despejan todo el papel del último emperador de la familia Julio-Claudia.

Fueron casi catorce años de decisiones caprichosas, luchas intestinas, llamativas excentricidades y denigrantes atrocidades, según relatos de Tácito o de Suetonio, que versionaron los acontecimientos del gobierno de Nerón décadas después de ocurrir. Pero Plinio el Viejo, que describió el incendio de Roma y otros sucesos como contemporáneo del emperador, así como Plutarco o Flavio Josefo, lo describen con una trayectoria más amable, menos cruel y mucho más social. El discípulo de Séneca mandó matar a su madre, Agripina, parece que envenenó a su hermanastro, Británico, ejecutó a su primera esposa, Claudia, y mató de un puntapié a la segunda, Popea, en pleno embarazo, según diferentes versiones. Para disculpar su presunta decisión de incendiar Roma acusó Nerón a los cristianos de provocar el fuego -que Holland pone en duda ahora- lo que desató una persecución sin precedentes en el imperio. Todo un panorama tiránico que no compensaba su construcción de teatros, foros artísticos y saneamiento urbano de la capital, la implantación de novedosas medidas agrícolas y económicas que beneficiasen al pueblo y su largo periodo de paz en un imperio expansivo y de guerras, como contaron historiadores que vivieron su reinado.

Pienso que Donald Trump tiene pocas cosas en común con el césar, aunque los dos luciesen una cabellera similar y dictaran decisiones caprichosas y excéntricas. El presidente de Estados Unidos no ha ordenado eliminar a nadie, no ha incendiado nada ni creo que sepa tocar la lira. Tiene mucho tiempo por delante, claro, para gobernar incongruentemente, pero de momento solo ha destituido a unos pocos cargos, ha amenazado con reprimir a diversos colectivos, ha intentado suprimir importantes servicios necesarios para el bienestar de las clases trabajadoras -expertos dicen que no lo logra porque funcionan-, no ha demostrado ninguna afición por las artes y de momento mantiene la paz.

En su haber está su desprecio por las mujeres, su afición a humillar otras creencias religiosas y dirigentes de otros países, su entusiasmo por los discursos cortos, los tuits, y su prepotencia ante otros mandatarios de estados aliados. El «tuitero en jefe», como ya es conocido en su país, si tiene en su debe el choque con jueces y leyes que le impiden llevar a cabo tropelías y amenazas. Pero siendo presidente de un estado moderno no puede reinar con el dedo ejecutor como lo hacía el césar, no es una autoridad divina y, aunque no le gusten o contravengan sus negocios, ha de cumplir las leyes. ¡De momento!

Mientras, los memes sobre Trump compiten con el humor que utilizó Cervantes con su repetido «marinero de Tarpeya» al reírse a cuenta del penoso poema sobre el incendiario romano.

Publicado el lunes 28 de agosto de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/08/28/donald-trump-neron/2155209.html

El marginal deporte femenino

Mientras el masculino es un nido de corrupción y un despilfarro de dinero oscuro

Aterriza un extraterrestre en un lugar recóndito de nuestro Planeta y se conecta a Internet. Va recorriendo distintas web y se detiene en las que informan de noticias políticas, económicas y deportivas. El recién llegado, al principio, no entiende nada de lo que ve, oye y lee. La lógica de su mundo no encaja con la de los humanos. En su recorrido por la red atisba exóticos muros de distinto signo ético, político, económico, deportivo. Por ejemplo, que el deporte no se atenga a la jurisdicción judicial ordinaria.

Las diferencias en el campo de la ética, de la política, de la economía le despistan y sorprenden; la realidad deportiva le desquicia. En su sistema planetario no todo es comprensible y lineal a primera vista, pero existe una conexión ético-político-económica más o menos natural. Sin embargo el deporte le parece la cuarta dimensión. Y para intentar entender lo que significa deporte en esta nuestra galaxia comienza a estudiar el sentido de las palabras, su contenido e implicación de cada una en la vida de los humanos. Cada vez se pierde más en esta cancha. Fútbol, ciclismo, baloncesto, profesional, aficionado, dopaje, fichaje, cláusula, 222 millones? No le encajan las palabras que halla en su diccionario con el lenguaje del deporte.

A la vez que Ronaldo, Messi, Neymar, LeBron James, Kobe Bryan, Federer, Fernando Alonso, etcétera copan las páginas de los medios con sus enormes ganancias, se les cita a muchos de ellos en las salas de los juzgados por presuntos fraudes fiscales. Mientras tanto, equipos y deportistas femeninos han de recurrir al micromecenazgo, la cooperación colectiva, el «crowdfunding» o como quieran llamar a la petición de contribuciones individuales para poder subsistir. Y no es que falte calidad en las deportistas, que no sepan regatear, encestar, nadar o pedalear. Al contrario, juegan bien. En España hay campeonas en muchos deportes con nivel internacional, más medallistas olímpicas que olímpicos, nadadoras de oro, están las «rojas», las «guerreras»? pero no hay inversores, faltan sponsors, que patrocinen deportes de mujeres en los medios, ni medios que informen de hazañas femeninas.

Unas nadadoras acaban de regresar de los campeonatos mundiales con medallas de oro y plata y apenas se conocen sus nombres. La selección juvenil femenina española de baloncesto se proclamó días pasados, a finales de julio, campeona europea por séptima vez, pero se conoce más a su entrenador que a las jugadoras. Un titular bastante perdido de un diario deportivo señalaba así lo conseguido por «las guerreras» de balonmano: «Las chicas de Dani Lara cierran un verano espectacular en el que suman dos medallas de bronce (Croacia y Polonia), al oro conseguido el año pasado en el Campeonato del Mundo de Budapest 2016». Se televisa fútbol, baloncesto, balonmano femenino, pero en horarios y canales marginales, en diferido, y algunos otros deportes son inexistentes, salvo proezas increíbles.

Las mujeres deportistas apenas constan en la prensa salvo que sean una Garbiñe Muguruza o una Mireia Belmonte. Las atletas españolas que compiten en los Juegos Olímpicos traen más medallas que los hombres, pero ¿conoce el lector el nombre de alguna de ellas? El Rincón Fertilidad, equipo malagueño de balonmano que participará en la liga europea Challenge Cup, rebosa de alegría porque instituciones públicas le ayudarán con diversas aportaciones, en total unos 70.000 euros, «para arrimar el hombro». A finales de 2015 un periódico deportivo señalaba que «la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino dejó de ser un ideal casi inalcanzable para cristalizarse como entidad a todos los efectos», lo que da idea de cuáles son sus mimbres. Cálculos de los organismos del fútbol femenino señalaban que esta sección del Real Madrid representaría un 0,025% del presupuesto del club. Mientras, algunos aficionados de la entidad de Chamartín han tenido la desfachatez de pedir el perdón y alguna clase de sobreseimiento para Cristiano Ronaldo, para quien la acusación solicita una multa de 75 millones de euros y pena de 15 años de prisión por el presunto fraude fiscal de 14,7 millones a Hacienda.

Publicado el jueves 10 de agosto de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/08/10/marginal-deporte-femenino/2147589.html

 

El fenómeno «smombie»

Sobre quienes van pendientes del móvil, sin prestar atención a lo que les rodea

La palabra es la contracción inglesa de «smartphone» y «zombie»: «smombie», que empieza a universalizarse para designar a quienes van por la calle pendientes de su móvil y sin prestar atención a lo que les rodea. Son los que suelen tropezar con otros viandantes por caminar lentamente como fantasmas metidos en una virtual burbuja fuera del ambiente por el que transitan, escuchando música, hablando con amigos, entrando en las redes sociales o simplemente navegando por internet. Los que producen accidentes al cruzar una calle sin respetar las señales de tráfico. Una preocupación para paseantes, organismos de tráfico y automovilistas en las ciudades. Según parece, en China, donde contabilizan unos 300 millones de adictos a los celulares móviles, los conocen como la «tribu con la cabeza hacia abajo» y algunas ciudades construyen aceras para ellos. En otras colocan señales de luz o sonido para alertar a embebidos en la pantalla del móvil. En Holanda hay carriles para «smombies» como los de los ciclistas.

En España, la Dirección General de Tráfico alertaba esta primavera del problema. Emitió esta advertencia por Twitter: «¿Caminas por la calle mirando al #móvil sin prestar atención a lo que te rodea? ¡Cuidado! Eres un #Smombie». Aludía a un estudio de la Universidad de Nueva York que señalaba que el 10% de los atendidos en urgencias de la gran urbe eran «smombies» que se habían caído o habían sido atropellados por ir entretenidos con su móvil.

Y es que la realidad virtual llena los territorios del mundo. Los videojuegos y la mensajería instantánea ya son una realidad «real». Niños o ancianos, todo el mundo lleva su celular en el bolso, la mochila, colgado del cuello o en la mano. Y casi todo el mundo lo utiliza mientras va caminando. Muy pocos renuncian al invento o deciden no atenderle al momento, estén donde estén.

El pasado verano llegó la invasión de los pokémons y una gran cantidad de usuarios de «smartphones» o similares teléfonos «inteligentes» se dedicaron a perseguir bichitos virtuales por todo paraje donde alcanzase la cobertura. El fenómeno se extendió a nivel global y gentes de todo el mundo recorrían calles, plazas, parques y cualquier lugar donde normalmente hubiese una concentración humana -objetivo primordial de los promotores- en busca de gusarapos virtuales colocados por un avispado fabricante de videojuegos. La chavalería organizaba sus pokequedadas, pokeparadas y pokesafaris en función de la aparición de Pikachu y sus amigos Misty, Brock, Richie, May? en los mapas reales según la ubicación de cada jugador. La novedad provocó, por una parte, una movilidad a muchos seguidores que habitualmente eran sedentarios usuarios de juegos virtuales; por otra, el aumento de grupos de participantes que usan su tableta o teléfono peligrosamente distraídos con ese y otros juegos.

Y si la marea pokémons fue remitiendo, los videojuegos se renuevan, aparecen otros nuevos y, sobre todo los jóvenes, siguen llevando sus teléfonos-tabletas a todas partes. La distracción está servida. Estos aparatos que en principio eran simples teléfonos para hablar y comunicarse a distancia, fieles al origen de su nombre, hoy son ordenadores portátiles y de bolsillo. Según las condiciones de su conexión, sus prestaciones son múltiples y casi para lo que menos se utilizan es para la comunicación hablada. Muchas de sus aplicaciones son gratuitas y los mensajes de WhatsApp, Telegram, Twitter, Facebook, Instagram y demás se han generalizado de tal forma que enlazan a muchos miles de millones de personas de todo el mundo. La Fundación Mapfre ha realizado un estudio sobre la peligrosidad de esta moda que ya causa problemas de tráfico y convivencia sobre todo por quienes además del móvil se aíslan más al llevar puestos los cascos. Un redoble éste al fenómeno «smombie».

Publicado el jueves 27 de julio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/07/27/fenomeno-smombie/2141280.html