Una webcam y una gamberrada

El reiterado ataque a una cámara instalada en el paseo marítimo de Ribadesella
Una webcam y una gamberradaLa modificación intencionada de una cámara que muestra un paraje en tiempo real parece una gamberrada, aunque quizá pase a ser algo más legalmente. Lo señalo porque una webcam instalada en el Paseo Princesa Letizia, de Ribadesella, ha sido reiteradamente alterada, según parece, intencionadamente y refleja distorsionada la situación real de ese paisaje. El caso afecta no solamente a la compañía que la instaló, también a quien la patrocina y a quienes buscan su visión informadora (de 2,5 a 3 millones de visitas al año y 700.000 usuarios únicos), ya sea por curiosidad o por razones económicas o laborales.

Las informaciones sobre el tiempo atmosférico son cada vez más abundantes en los medios de comunicación. Son importantes para ciertos servicios, afectan a la cotidianeidad de colectivos diversos. Y entre quienes requieren su difusión con exactitud están los gremios que trabajan en el sector turístico. Una información deficiente o errónea en este campo puede modificar tendencias, perjudicar a negocios, a puestos de trabajo y a todo un conjunto de intereses comerciales. Sobre todo en zonas y territorios que no disfrutan de una estabilidad atmosférica continuada. En julio las visitas a estas cámaras alcanzan el millón de visualizaciones.

Ribadesella es una villa que vive de la pesca, sus derivados y del turismo. Una población pequeña y hermosa en una comunidad como la asturiana que goza de una fama incierta, falsa y maléfica, esto es, «siempre llueve». Se toma a guasa la reiterada repulsa que Miguel Ángel Revilla, el presidente cántabro, manifiesta a la información indefinida sobre el tiempo atmosférico previsto en el Norte, dada sin puntualizar con detalle, ya que la generalización suele perjudicar a la llegada de turistas a su región. Los afectados le dan la razón.

Asturias sufre de esta indefinida información y el sector turístico se resiente. Una pequeña empresa comenzó hace años a instalar cámaras en algunos puntos de la región. Patrocinadores como LA NUEVA ESPAÑA y muchos ayuntamientos y establecimientos hosteleros acogieron la idea. Hoy hay repartidas por el Principado unas doscientas cámaras de este tipo, en otras comunidades han tomado ejemplo y los usuarios contemplamos calles, plazas, rincones, disfrutamos de estupendas vistas, sobre todo de playas y parajes montañosos en tiempo real. Una docena de webcams son de alta definición, lo que permite ver en ordenador, teléfono, tableta, televisión, la realidad de un paraje con gran detalle. Y si en tiempos pasados, antes de iniciar una excursión se miraba al cielo o a los medios de comunicación para prevenir el tiempo, hoy la información más exacta llega a través de estas cámaras (webcamsdeasturias.com).

Sin embargo no a toda la gente le gustan estos adelantos. En las últimas semanas la cámara riosellana -una de las más visitadas- ha aparecido ladeada, parece que intencionadamente. Así lo apunta una nota del instalador: «la han tumbado» deliberadamente ya que «no hacía ni dos semanas que se había arreglado pensando que había sido fruto de las tormentas, gaviotas.. pero no». «Una persona se dedica a darle al equipo con una especie de vara durante las noches por algún motivo que desconocemos». Creo que es necesario hacerse preguntas sobre esta situación, entre ellas por qué atacan a una instalación como esa, qué le molesta al acosador, qué intereses ocultos le incitan a dañarla, una actitud que perjudica a instalador, patrocinador, entorno turístico y a quienes admiramos el paisaje diverso del paraíso natural. Corporaciones como las de Valdés, Carreño, Oviedo, Villaviciosa, Cabrales o Llanes las rechazan desestimando e ignorando que las ya instaladas por particulares son las más visitadas. Véase las de Barro, playa donde siempre hay gente.

Publicado el lunes 3 de junio de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/06/03/webcam-gamberrada/2482453.html

Esas candidaturas más distendidas

El panorama simpático que ofrece el 26M tras los insultos de las generales

Una vez terminada la campaña de las generales, llena de crispación, con insultos, desprecios y líneas rojas, parece que el panorama cambia, aunque solamente sea en las formas. Las elecciones locales y autonómicas caen más cercanas al ciudadano, que en muchos casos se cruza frecuentemente con los candidatos y parece haber cierto respeto por el vecino aunque no sea de la misma ideología. Las europeas son distantes para mucha gente y no se compite tan a bocajarro como en las generales. Por eso ahora se contempla un panorama más amable, más alegre, más simpático y animado (por supuesto existen casos menos laxos). Y aunque corporaciones de algunos municipios pueden ser claves para la política nacional el ambiente parece más distendido y relajado.

Ejemplos hay bastantes en este sentido. La propaganda electoral lo demuestra. «Vota bonito» pide la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, al residente en la capital, una de las ciudades con más peso político. «Madrid, con ganas» es el eslogan de la agrupación de la magistrada en la candidatura a la comunidad madrileña encabezada por Íñigo Errejón.

También contribuye a este ánimo menos crispado Charito (María del Rosario), que con sus 95 años encabeza la candidatura Abuelas por Patones en la que figuran dos octogenarias, tres septuagenarias y varias sexagenarias. El pueblo madrileño tiene algo más de quinientas personas censadas pero llegan a visitarlo miles cada fin de semana para admirar sus edificios de pizarra y su paisaje.

«Eres guapo, aúpa Agustín» se lee en el cartel del candidato por el Partido Popular en el municipio manchego de Torre de Juan Abad. Si en Cataluña candidatos de este partido destierran el logo oficial de la formación, Agustín Romero se presenta con un simpático cartel dibujado por su hijo autista Alberto. La candidata popular en Bilbao aparece cargada de bolsas de la compra. Raquel González pide la construcción de rampas y ascensores porque en los barrios altos bilbaínos los residentes, entre comicio y comicio municipal, han de subir cada uno un «ochomil» como los mejores alpinistas.

En Vermont y en Kansas (Estados Unidos) no existe edad marcada para presentarse a las elecciones, hay candidatos de 13 y 15 años en los carteles de sus poblaciones y Saira Blair consiguió escaño con 17 en Virginia Occidental. En España las/os candidatas/os van por el otro extremo. En Espinaréu, Piloña, Benedicta Viesca, con 90 años, sigue en la brecha después de haber participado en un mitin con el viejo profesor Enrique Tierno Galván. Por contra en el zamorano Villalazán, con menos de 280 vecinos, una candidatura está compuesta solamente por millenials, algunos de los cuales pudieron votar por primera vez el pasado 28 de abril.

Caso curioso es el de Benigembla (Alicante) donde una de las tres candidaturas que se presenta a gobernar el municipio está compuesta por personas que no son del pueblo, todas desconocidas para los vecinos. Pero lo normal es que en estos comicios locales generalmente se conoce bien a los candidatos.

A los que encabezan las listas que concurren en Madrid un periódico les ha preguntado hasta su número de calzado. Y se oyen disparates como el de una marquesa que hace campaña diciendo que la vida de un famoso alcalde (el mencionado Tierno Galván) era un invento y que su funeral lo organizó la cineasta Pilar Miró.

Los hay que en su indecisión dicen que se guiarán por el GPS, gire a la derecha, luego gire a la izquierda? y quien se presenta con la modestia de que «algunas tenemos que hacer campaña planchando, lavando y?» o quien le pide al alcalde que «no estropee la Costa da Morte con esas farolas tan feas?»

Volviendo a la distensión de «mayores»: Manuela Carmena pide «más cielos azules, más niños dando voces, más verse en la calle».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 21 de mayo de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/asturias/2019/05/21/candidaturas-distendidas/2475387.html

Un campeón de órdago

Breve despedida a Alfredo Pérez Rubalcaba, entrañable político

Era el «campeón del mundo de mus». Él mismo ironizaba así con su compañero Félix Obeso cuando jugaba su partida diaria contra Jaime Lissavetzky y su compañero de turno. Sus vacaciones veraniegas en Bricia de Llanes, sus baños en Toranda, la tranquila playa de Niembro, pasaban habitualmente por la partida de cartas en La Parrera a la hora del café. Normalmente en bañador y con un habano en la boca, disfrutaba también últimamente haciendo tertulia en la casa de El Pradón, en Balmori, con sus compañeros de colegio, José María y Leopoldo Pardo Serrano. Este político, sempiterno dialogante, entrañable amigo de sus amigos, disfrutaba charlando con su compañero Lissavetzky, con Obeso en su restaurante frente a la ría del Bau, la ensenada de Barro, y con los hermanos Pardo, a quienes «llevaba» al colegio de El Pilar, en Madrid, hace ya medio siglo. Pura humanidad. Llanes llora hoy a un amigo. Descanse en paz

Publicada en LA NUEVA ESPAÑA el sábado 11 de Mayo de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/espana/2019/05/11/campeon-ordago/2470507.html

Pornografía emocional informativa

La exageración de noticias en los medios, especialmente audiovisuales
Pornografía emocional informativaExagerar es encarecer, traspasar los límites de los razonable, viene a decir la Real Academia Española (RAE). Traigo esta referencia porque últimamente estamos sufriendo una invasión de este concepto en diversos medios de comunicación, especialmente en audiovisuales, que, opino, desvirtúan la función informativa hasta llevar a la extenuación a los receptores. O como denominan en los medios anglosajones a esta función: «pornografía emocional». Es decir, dar importancia superlativa a un suceso con atractivo morboso.

Acabamos de soportar largos episodios de esta modalidad durante semanas. Consiste en informar y mantener el relato de un suceso en el que el o los protagonistas den sensación de dolor o penuria con difícil salida a una solución. Una fórmula de información continua que fomente ansiedad para mantener al receptor pendiente de forma casi permanente. Es el caso de los parricidas de Godella, en Valencia, o el del niño caído en un pozo de la localidad malagueña de Totalán. Pero estos son los últimos, los más recientes. Podemos recordar el persistente relato sobre los doce niños y su entrenador tailandeses integrantes de un equipo de fútbol que quedaron aislados en una cueva tras una excursión el 23 de junio de 2018 y en alguna medida las búsquedas del pequeño Gabriel, desaparecido hace ahora un año en la localidad almeriense de Las Hortichuelas, en Níjar; la de la joven Diana Quer, que no volvió a casa tras una fiesta en el verano gallego de 2016; o algo más lejano en el tiempo, el caso de Madeleine McCann, la niña británica de cuatro años hija de dos médicos de Leicester, que desapareció de un hotel de Praia de Luz, en el Algarve portugués en 2007 cuando se suponía que dormía en compañía de dos hermanos gemelos menores. Por supuesto que son casos dignos de la atención popular, que su conocimiento provoca una reacción de lástima para con las víctimas y la solidaridad hacia su entorno. Por supuesto que datos singulares de estos hechos estimulan la curiosidad de la gente. Pero en su mayoría entran dentro de los casos que se suscitan a diario. Según datos de organismos oficiales, en España desaparecen una media de 96 personas al día.

No niego la importancia de los hechos ocurridos y su seguimiento. Los medios están precisamente para informar. Lo que ha sido excesivo es la insistente y continua conexión con el punto informativo, constatándose la falta de novedades sobre la investigación del suceso y el recurso a señalar datos colaterales sin apenas relevancia con el tema objeto de información (los centímetros avanzados en la excavación, la llegada de una nueva maquinaria o el menú del equipo que trabajaba en la investigación en Totalán, la vida de los padres de los niños de Godella, su errática trayectoria vital…). La situación era penosa por la desaparición del pequeño Julen pero la continua conexión con el lugar de los hechos, con la correspondiente falta de novedades que justificasen esa conexión, lo que hacía era aumentar la desesperación de la familia, fomentaba su ansiedad y agudizaba la posible frustración de los investigadores a la vez que una desesperanza en familiares y espectadores. Todo un cúmulo de ingredientes para prorrogar la información y convertirla en espectáculo. Igual ocurre con el caso valenciano.

Además, existe distinción entre unos casos y otros. La pornografía emocional suele tener unos fines. Los familiares de uno de los niños desaparecidos incidían en la situación económica de cada caso, aunque no parece que sea ese el principal motivo de la insistencia informativa de los casos recientes y más populares. Más bien parece que la razón principal se encuentra en la morbosidad de la situación en el momento del suceso. Isabel García, madre de Josué Monge, desaparecido en Sevilla en 2006 cuando tenía 13 años, lo tenía bastante claro: «Duele ver cómo a unas familias se les hace todo el caso del mundo y a otras nos tienen abandonadas. A mí me han llevado un par de veces a televisión y me han dejado hablar un minuto, lo único que querían era explotar mi dolor. Yo estoy sola en esta lucha», llegó a declarar públicamente.

Publicado el martes 7 de mayo de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/05/07/pornografia-emocional-informativa/2468111.html

La «niña bonita» de los 15-M

Los días de las movilizaciones contra el deterioro ambiental coinciden en número
La "niña bonita" de los 15-M«La niña bonita» se decía cuando salía el número quince en los sorteos, «el quiiince, la niña bonitaaa», cantaba el locutor de las antiguas loterías, de los bingos, y por supuestos quienes siguen retransmitiendo los sorteos de la Lotería Nacional? Bien pues el 15 (y el 1 y el 5) parece el número bonito para figurar en calendarios de efemérides, no sólo españoles sino mundiales, es el número «viral» de nuestros días. Partimos del 15-M de aquel Madrid de 2011, pasamos al 15-M de este 2019. ¿Seguiremos con fechas emblemáticas, de distinto mes -mayo uno, marzo, el otro- coincidentes en letra y sobre todo espíritu?

El 15 de mayo de 2011 se concentraron en la Puerta del Sol de Madrid unas docenas de personas, seguidoras del diplomático y escritor francés Stéphane Hessel cuyo librito «¡Indignados!» se había convertido en fenómeno viral. A la concentración se fueron uniendo más indignados contra la indiferencia y proponiendo la insurrección pacífica contra el inmovilismo político y la rebelión contra el bipartidismo casi contemplativo e ineficaz. El ánimo reivindicativo iba creciendo y unas cuarenta de aquellas personas decidieron acampar en la emblemática plaza madrileña. La acampada, cada vez más extensa, exigente y poblada, permaneció bastantes días y se expandió a otras sesenta poblaciones.

Stéphane Hessel (Berlín, 1917; París, 2013), que participó como diplomático en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ya había intervenido en 2009 en convenciones como Europe Écologíe junto a «rebeldes» líderes como Daniel Cohn-Bendit, una de las cabezas dirigentes del Mayo 68 francés, o José Jové, sindicalista del sector agrícola y portavoz de la organización internacional Vía Campesina, que llegó a paralizar Francia. Con «la esperanza de ver surgir una izquierda impertinente» que alcanzase un buen nivel de apoyo, publicó otro librito titulado «¡Comprometeos!» en el que mostraba su preocupación por la degradación del medio ambiente y la notoria distancia entre la juventud y los políticos. Eran los años finales de la primera década de este siglo. La divulgación de sus dos panfletos caló en la precaria situación de los muchos millones de afectados por la crisis mundial desatada por la quiebra y los fraudes de entidades financieras que desencadenaron la gran depresión planetaria de la que dudosamente estamos saliendo diez años después.

Si el Mayo 68 fue francés y luego amplió su ámbito a gran parte de Europa, el 15-M comenzó siendo madrileño pero pronto se extendió a toda España, por los países occidentales y por todo el mundo. La reivindicación social fue ensanchando su lucha contra la corrupción, el anquilosamiento político y cualquier sistema no democrático. Aunque ha habido algunos éxitos concretos el movimiento no parece muy boyante en estos momentos en bastantes partes del planeta con el auge de la ultraderecha y los populismos. En nuestro país ha roto el bipartidismo pero la solución no parece cercana.

El otro 15-M, el de marzo, es de esperar que tenga mejor consecución porque si el de mayo busca soluciones políticas, éste añade soluciones físicas, prácticas, vitales. El deterioro del hábitat es tal, la precariedad ambiental crece a tal velocidad que la alarma alcanza a los principales organismos políticos y científicos internacionales. Y aunque se firman acuerdos a niveles mundiales, la carrera es lenta. Quizá la insólita y simple reivindicación de una adolescente ante el Parlamento Europeo, tras pasar por la cumbre de Davos, la cumbre climática de la Organización de Naciones Unidas en Katowice o el Parlamento sueco sea el aldabonazo que despierte las conciencias. Desde que Greta Thumberg se presentó el 20 de Agosto pasado con una cartel con tres palabras con letras mayúsculas (SKOLSTREJK FOR KLIMATET, huelga escolar por el clima), parece que las reflexiones públicas dan paso a la alarma ya que el movimiento se extiende por todo el globo.

Otros 1 y 5 aparecen en las reivindicaciones: los 15 años de Greta Thumberg, los 15.000 científicos que reclaman medidas urgentes a gobiernos y organismos internacionales; las 1.500 manifestaciones que se celebraron en el mundo el pasado 15-M? para que se cumpla lo firmado en los Acuerdos de París intentando paliar -sólo eso- el deterioro del medio ambiente mundial, cumbre celebrada en diciembre de 2015.

Publicado el miércoles 3 de abril de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA (LEVANTE, INFORMACIÓN, DIARIO DE IBIZA, LA PROVINCIA)

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/04/03/nina-bonita-15-m/2451521.html

Ferlosio y las apariencias

Una personalidad poco conocida para la mayoría de sus vecinos de La Prosperidad
Rafael Sánchez Ferlosio era una persona amable y tímida y, sin embargo, tenía la apariencia de un viejo malhumorado y gruñón. Cuando le concedieron el premio Cervantes en 2004 le felicité al encontrarnos en la calle y apenas, con un hilillo de voz, balbuceó un «gracias». Era una persona que callejeaba por el barrio pero su personalidad no era conocida por la mayoría de sus vecinos.

En un establecimiento que vendía libros de viejo en el barrio madrileño de La Prosperidad, en el distrito de Chamartín, encontré cierto día un ejemplar usado de «El Jarama». Al ir a pagarlo le pregunté al dueño del establecimiento si conocía al autor. No lo conocía aunque luego se enteró que era un señor mayor que pasaba todos los días por delante de sus escaparates. «Ah, un anciano corpulento que viste un traje negro, muy usado y que siempre lleva un carro de la compra», recordó. Y es que «don Rafael», ya bien entrado en los ochenta años y con una pesada respiración, iba a la compra al mercado y recorría las calles de La Prospe tirando de un carrito lleno de libros, según sus vecinos. Su traje negro y su semblante serio le daban una apariencia que no correspondía con su semblante.

Por eso, el autor de las «Industrias y andanzas de Alfanhuí» y, sobre todo de «El Jarama», una novela que relataba unas horas de asueto de unos jóvenes en los aledaños de un río que discurre por la provincia de Madrid en la década de los años cincuenta del siglo pasado, que rompió moldes en la época, era poco conocido en su entorno. A pesar de salir numerosas veces en los periódicos ya que Sánchez Ferlosio coleccionaba las más preciadas distinciones de la literatura española (Premios Nacional de Ensayo, 1994; Cervantes, 2004; Nacional de las Letras Españolas, 2009 ). Quienes cursamos en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid allá por los pasados años sesenta estudiamos casi palabra por palabra, frase a frase, la morfología de «El Jarama», propósito encomendado por Manuel Criado de Val, profesor de Literatura y quien fuera decano de letras de la UNED, Jefe de Estudios Gramaticales del Instituto Cervantes y director de la Escuela de Investigación Lingüística de Madrid.

Don Rafael, notaremos su ausencia en La Prospe. Descanse en paz.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 2 de abril de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/04/02/ferlosio-apariencias/2450957.html

La quimérica Rotonda

La necesidad de glorietas para distribuir el tráfico en varios cruces de Llanes

Diez años han pasado desde que fue presupuestada pero sigue sin ser construida. La rotonda que programó el Gobierno del Principado en el año 2008 para salvar la confluencia de las vías AS-263 con la LLN-11 y la LLN-8 (entre La Cábila, en Celoriu, el Acebu de Balmori-Barru, y la entrada hacia Porrúa) tenía concedida una dotación de 900.000 euros para su construcción. La carretera (LLN-11) fue bien reformada años después, en posterior legislatura, añadiéndole una acera que alivia el paso de peatones ya que forma parte del Camino del Norte, en la Ruta Jacobea, pero el peligroso cruce ni se tocó. Está al borde de una curva que oculta la circulación en un sentido de la vía principal. El riesgo sigue existiendo, aumenta en los muchos días de niebla que proliferan en esta época del año y sobre todo en los meses estivales, cuando se multiplica el tránsito con la llegada del turismo. Salir de Barru continúa siendo bastante comprometido.

El Gobierno de Vicente Álvarez Areces aprobó la construcción de una rotonda en el punto de coordenadas 43o25′ Norte con 4o 49′ Oeste, aproximadamente en el kilómetro 23,200 de la mencionada AS-263. Informaron del hecho los diarios asturianos, principalmente LA NUEVA ESPAÑA en páginas de la edición del Oriente.

Unos tres años después de que finalizase su mandato sin haberse iniciado la obra llegó a la presidencia Francisco Álvarez-Cascos. El nuevo Gabinete autonómico anuló la construcción de la rotonda y el peligro permaneció hasta nuestros días. En el mismo término parroquial de Celoriu y dentro del kilómetro 23 de la misma carretera existe otra confluencia de vías -la LLN-9 desemboca en la AS-263-, donde unos metros antes existe un semáforo para cruzarla a voluntad de los viandantes que apenas influye en el tránsito que proviene de occidente. Tiene la característica añadida de que la incorporación de la vía local a la provincial es una corta pero pronunciada pendiente que hace más difícil la entrada de los vehículos que salen de Celoriu hacia Llanes. Necesitaría otra rotonda o el traslado del semáforo hasta el cruce para evitar el riesgo de accidente. Es decir, segundo peligro para los coches que intentan entrar en la carretera provincial, antigua carretera nacional. También aquí es necesaria una rotonda.

Si tenemos en cuenta que los pueblos de las parroquias de Barru y Celoriu son el cogollo de la atractiva costa de Llanes, imán del turismo de la zona, la construcción de unas rotondas que apenas necesitan una gran obra es esencial. Y completamente necesaria.

No sólo facilitan el acceso a esos lugares y sucesivas playas, sino que evitan los frecuentes accidentes que se producen en ambas confluencias viales. Coincide este segundo cruce además con una parada de autobús interurbano que dificulta la visión de los automóviles que se incorporan a la antigua carretera general.

La reivindicación de estas rotondas no es una cuestión nueva ya que entre Posada y Llanes existen tres buenas distribuidoras del tránsito de vehículos, dos para acceder a los dos sentidos de la autovía E-70 o A-8, en las cercanías de El Acebu, y otra para incorporarse a la circunvalación de la villa antes de que la AS-263 se bifurque.

Además, la entrada a Barru por la LLN-10, desde Balmori, tiene la dificultad del alto de La Rotella, en las estribaciones de La Llera, donde varios camiones han quedado atrapados los últimos meses en sus empinadas curvas, teniendo que ser restados por grúas especiales. Y es oportuna ya que el presupuesto para el próximo año aún no ha sido aprobado en la Junta del Principado.

Publicado el jueves 6 de diciembre de 2018 en las páginas de Oriente de LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/suscriptor/oriente-opinion/2018/12/06/quimerica-rotonda/2392217.html

Una langosta en el verde mar

Un depredador cangrejo americano invasor acaba con la fauna del Llagu de Barru

La curiosidad que detenía a algunos paseantes, niños y adultos, la provocaban hasta hace poco los cuatro burritos negros que pastan por los prados circundantes de El Llagu. También se paraban los tantos peregrinos que caminan desde muy temprana hora por este tramo del Camino de Santiago entre la playa de Barru y el humedal que aún por el verano mantiene parte del agua. Pero desde hace unas semanas el aliciente ha cambiado, los perros ya no ladran a los jumentos negros que se acercan a buscar el pan que les tiran los niños. Ahora mucha gente se detiene ante unos bichos pequeños con antenas y unos brazos delanteros con tenazas puntiagudas que se atreven a atravesar la calzada y asustan a algunos viandantes.

“Mira mamá, una langosta” gritaba un chavalín al encontrar en plena acera a un cangrejo rojo americano de río que había saltado de la laguna y con sus tenazas abiertas y levantadas amenazaba a los viandantes. Unos metros más adelante y al otro lado de la carretera un joven le enseñaba a su angelito otra “langosta” rojo-oscuro mientras la apartaba con un palo hacia las hierbas para salvarla del abundante tránsito de vehículos que se dirigía hacia la playa. Mientras tanto, los vecinos y agricultores de la zona se alarman.

El Llagu es un humedal que aumenta y mengua en agua según la estación y que este año perdió poco líquido por las lluvias de primavera y julio. Se encuentra entre Llubeces, Las Cuartas, Los Barzaniellos y La Tabea. En él habitaban ranas, anguilas, tritones y distintos invertebrados que daban vida a su  contorno verde. Ni las urbanizaciones crecidas a su alrededor habían cambiado su estructura y su hábitat. Los respetan y hasta intentan protegerlos. Pero la paz parece que toca retirada.

Algún insensato, malintencionado, desaprensivo, ignorante ha echado un montón ejemplares de la especie de cangrejo rojo de río americano y las ranas han desaparecido, no hay anguilas ni tritones e ignoro si queda algún bicho por los alrededores. Esa clase de cangrejo es un gran depredador que ataca a todo lo que se le acerca que tenga vida. Ya no cantan las ranas ni las aves autóctonas o migratorias se acercan a pescar entre los pequeños animales que habitaban en la charca. Y acabada la fauna, los devoradores con tenazas puntiagudas se lanzan por los campos. Puede que hayan cazado ya a topillos, ratoncillos de campo, pequeñas culebras, escarabajos, gusanos y cualquier otro miembro habitual de la fauna campestre.

El temido invasor provoca daños por donde pasa; se comen todo, puestas de peces y anfibios, insectos, destrozan arrozales y campos sembrados. Siembran la desolación entre los agricultores y son dificilísimos de erradicar, se reproducen rápidamente, un desastre. Quienes conocemos algo de esta especie hemos cazado los que hemos visto y explicado a curiosos que son peligrosos para el hábitat. Nunca lo hubo en El Llagu pero aparecen cada día. Han entrado pescadores con redes y celebardos con el fin de acabar con ellos pero no conseguimos exterminarlos.

El Llagu de Barru, se le supone como laguna amparada por leyes medioambientales, está prácticamente aislado y su única conexión con otras zonas húmedas o el mar es por filtración. Por esa razón la única explicación apunta a la “repoblación” hecha por algún desaprensivo con aversión a su fauna: Ranas de San Antonio, tritones crestados (hermosas especies protegidas ambas), libélulas, escarabajos, mariposas y numerosos animales indefensos e inofensivos. Barru tiene una ría, El Bau, en la que viven cangrejos (cámbaros), variada fauna marina y pescadoras aves. Pero se encuentra lejos de El Llagu y sin atisbo de cangrejo rojo americano. Esa “langosta” en el mar verde de las praderas.

Publicado en las páginas de Oriente de LA NUEVA ESPAÑA el 5 de septiembre de 2018

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Los ecologistas piden un recorte en gasto ambiental

Entidades conservacionistas proponen hacerse cargo del medio ambiente

Los ecologistas piden al Gobierno que recorte en gasto ambiental. Así como suena. “Funcionarios públicos; miembros de entidades conservacionistas subvencionadas; ganaderos y pastores, empresarios que tenemos o hemos tenido contratos con la Administración Pública, proponemos que se nos recorte”. Con esta frase comienza la carta abierta por significados ecologistas al Gobierno de Pedro Sánchez, el primer ejecutivo con un específico Ministerio de Transición Ecológica. “Planteamos reducir a la mitad el presupuesto que se destina a la conservación de la naturaleza, contribuyendo con ello a facilitar el recorte de los 10.000 millones de euros anuales que habría que realizar en 2019 y 2020 para cumplir con la reducción del Déficit”. A continuación requieren “que la gestión del medio natural deje de ser monopolio de la Administración Pública y que ésta facilite el acceso a la política de conservación al sector social interesado en proteger y producir fauna amenazada”.

Los firmantes de la carta, entre los que se encuentran significados defensores del medio ambiente y experimentados gestores, argumentan que “Los ciudadanos forzaron hace décadas a la Administración a proteger la naturaleza” y ésta respondió cargando la gestión al contribuyente. Los recortes paulatinos en ese presupuesto amenazan hoy los logros alcanzados por lo que solicitan que no se recorte a cambio de nada. Piden al Gobierno asumir gestiones directas y que promueva cambios legislativos que permitan ubicar en el campo “un tejido social autónomo que ponga en valor y transforme en riqueza, económica y cultural, la expansión de lo salvaje”.

En el escrito, que será presentado el próximo mes en una conferencia multinacional en Berlín de la organización Wild Europa se manifiesta que el ofrecimiento “implica recolonizar el campo con un tejido productivo basado en la vida salvaje. Naturalistas, funcionarios reconvertidos en autónomos y conservacionistas–teletrabajadores internacionales, en alianza con habitantes del medio rural, podrían reducir a la mitad partidas de los Presupuestos, autogestionándolas y desarrollando otras innovadoras”. El plan, firmado en España por decenas de veteranos defensores de la naturaleza, supondría dar un giro de 180 grados a la política de conservación.

Aducen sus impulsores que “permitirá recolonizar el campo no rentable de España”, lo que significa unos 25 millones de hectáreas, la mitad del país, con la recuperación de herbívoros salvajes y también con sus depredadores. La labor la harían conservacionistas que “ayuden a reconvertir la economía de la ganadería subvencionada y la política de conservación, basadas ambas en los impuestos de los contribuyentes”. Para conseguirla promoverían una “red de poblados y una economía rentable basada en el teletrabajo y la fauna silvestre” con personas de empleo autónomo, “sometido a la supervisión y control del Estado”, y lanzarían una llamada mundial a unas nuevas “Brigadas Internacionales”, ajenas a ideologías.

La presentación berlinesa se realizará tras diversos actos a celebrar este mes en España. Será en la sede de la Deutsche Umwelthilfe, una asociación ambiental y de protección al consumidor sin fines de lucro, respaldada por donaciones y legados de proyectos públicos y privados. Es miembro de la Oficina Europea del Medio Ambiente, en Bruselas.

“Si por vuestra mirada desfilan las arboledas, fluyen los ríos y, sobre todo, se elevan las más bellas cimas todo eso os confiere identidad. Identificarse con el propio derredor es saberse de algo mucho más grande que nosotros mismos. Acaso el primer paso para no devorarlo del todo”, decía Joaquín Araujo, uno de los firmantes de la carta, hace unos días en su pregón del festival del universal Queso de Cabrales.

Publicado el martes 4 de septiembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

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«Influencer», «influfrauder» y sus habilidades

La nueva estafa que afrontan los hoteles a través de Internet y las redes sociales

La fórmula para promocionar un artículo hasta ahora solía ser a través de un contrato entre un promotor y los propietarios del producto. Tan antiguo como la existencia del comercio. La competencia hacía trabajar así a los creadores y una buena promoción lograba el éxito de una mercancía. Lo que no quiere decir que siempre ocurra así. La picaresca parece que no descansa. Los «influencers» son los nuevos promotores de moda, trabajan a través de las redes sociales y parece que consiguen cierto éxito. Son personas o grupos que tienen la «habilidad» de atraer a muchos seguidores, de influir en sus gustos, en sus criterios, en sus deseos y voluntades. Hasta aquí todo normal, las novedades suelen traer el progreso. También los «influfrauders».

La situación cambia cuando alguien intenta aprovecharse del acuerdo entre los contratantes, cuando uno de los componentes del convenio emplea o intenta métodos abusivos. Porque hay profesionales honestos, legales y los hay que utilizan sistemas menos convencionales, quizá marginales y engañosos. Un ejemplo de estos últimos métodos lo están sufriendo los hoteleros de distintas zonas de la costa mediterránea, en días precisamente de gran afluencia de turistas, en la época de mayor ocupación, temporada vacacional. Las nuevas tecnologías aumentan el ámbito de la posible promoción pues las redes sociales no encuentran fronteras. Pero hacen fácil el que muchos de los influencers aumenten las posibilidades del camino del chantaje, unos métodos de extorsión quizá difíciles de superar porque su materialización es difícil de comprobar.

Luis Callejón, presidente de Aehcos, la patronal de los hoteleros de la Costa del Sol, denunciaba en las páginas de medios de Prensa Ibérica la nueva estafa que afrontan los hoteles de la costa mediterránea a través de las maneras de algunos influencers. «Soy Tal y Tal? tengo tantos seguidores, la próxima semana estaré en su ciudad. Me gustaría promocionar a su hotel a cambio de una estancia gratis». Un texto que llega por correo electrónico al establecimiento. El hotelero manifiesta que este «es un deporte que no entiende de nacionalidades» y esta gente «tiene la cara muy dura». Juegan los aprovechados de este método con que publicar una foto en las redes disfrutando en una terraza junto a una apetecible piscina se puede convertir en una avalancha de reservas. Lo que puede tener dos vertientes.

Si el establecimiento accede a la propuesta quizá logre nuevas reservas. Pero si la rechaza, lo que suelen hacer muchos hoteles, el influyente puede dedicarse a la función contraria, una represalia por no regalarle unas vacaciones. Mal servicio, la comida una porquería, escasa limpieza, etc. Los comentarios en la web del establecimiento empiezan a ser destructivos, aunque señalan los hoteleros que es difícil comprobar que esas calificaciones fueran hechas por personas que hayan estado en sus habitaciones. También indican los responsables de hoteles que, aunque no todos los promotores de este sistema son negativos, es muy difícil dilucidar si realmente influyen a muchos seguidores y si cumplen la propuesta de hablar bien del hotel.

Casi solventado el fraude de la gastroenteritis alegado en tiempos recientes por gran número de turistas, prolifera ahora también el de la falsa tarjeta de pago. Se solicita una estancia y la recepción apunta una tarjeta para hacer la reserva. Tras unos días de hospedaje en el establecimiento al pasar la factura el viajero alega que esa no es su tarjeta y se la han suplantado. Si el defraudador se encuentra en el extranjero es casi imposible la recuperación del dinero. Ante este fraude unos hoteles intentas cobrar por adelantado y los rechazos abundan, mientras corre la voz por las redes. O sea, están en manos del «influfrauder».

Publicado el sábado 1 de septiembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

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