La efeméride de John Wayne y el olvido de John Sturges

La escasa referencia en las historia de los westerns a un magnífico director

Las viejas películas del oeste, los westerns, siguen triunfando y en diferentes canales de televisión son programadas casi a diario. Por eso hoy la industria estadounidense sigue rodando cintas sobre el salvaje oeste, con más realismo que la ya clásicas pero con menos glamour. Ahora se cumplen cuarenta años (11 de junio de 1979) del fallecimiento de John Wayne (Marion Robert Morrison, conocido en Hollywood como «The Duke») y con este motivo se planifican ciclos en diferentes cadenas con sus películas. Es la figura más conocida de este tipo de filmes, en los que salvo en casos muy puntuales, las mujeres son siempre personajes secundarios, con papeles marginales. Obras cuyos argumentos suelen reproducir las versiones americanas de clásicas tragedias griegas. Aunque en estos homenajes siempre se olvidan de alguno de los que dirigieron sus éxitos.

Hace unas semanas llegó a las salas de cine la película «Sin piedad» en la que Vincent D’Onofrio, como director, pretende enfrentar la dimensión de los dos personajes -el malo y el bueno- que sustentaban gran parte de la argumentación de los filmes del Oeste, la historia de William Bonney -Billy el Niño- y Pat Garret. Se inspiraba en el que se considera por los historiadores del cine como el primer western. Se cumplen ahora los cien años del comienzo de una temática que ha llenado la trayectoria del cine estadounidense.

Se produjeron filmes que confirmaban el éxito de la temática sobre la conquista de los territorios al oeste del río Mississippi como «La Diligencia», «Tambores lejanos», «Y murieron con las botas puestas», «Pasión de los fuertes», «Centauros del desierto», «Río Lobo» y «Río Bravo» que glorificaron al vaquero y la lucha contra los indios, al sheriff y al pistolero. Cincuenta años después de aquella pionera de David W. Griffith («The Massacre», 1909) llegó a las pantallas «Los indestructibles», dirigida por Andrew V. McLaglen y protagonizada por dos viejas estrellas de Hollywood, el mencionado John Wayne (The Duke) y Rock Hudson. Era el típico filme amable de temática sobre historias del avance hacia el oeste de los que serían los Estados Unidos. Una cinta como muchas de las que jalonaron la larga lista de westerns firmadas por directores como John Ford, Howard Hawks, Henry Hathaway, Raoul Walsh, Arthur Penn o Anthony Mann. Cine afable, épico y romántico que trataba como leyenda las venturas de los pioneros.

Y en décadas posteriores surgió un cine más crítico con la historia, menos complaciente con la amabilidad, las mujeres no lucían bellos vestidos y los vaqueros aparecían harapientos y tan pendencieros sheriffs como asaltadores de bancos. Sergio Leone, San Peckinpah, Clint Eastwood o John Huston rodaron «La muerte tenía un precio», «Grupo salvaje», «El jinete pálido» o «Los inadaptados» junto con «Pequeño Gran Hombre», «Dos hombres y un destino» o «El Álamo». Convivía el cine duro con el complaciente. Grandes directores con actores estrellas como Gary Cooper, James Stewart, Burt Lancaster, Marlon Brando, Henry Fonda, Richard Widmark o Willian Holden.

Pero en las recopilaciones siempre se olvidan nombres y títulos que fueron importantes en méritos y argumentos. Nombres como Ben Johnson, Lee Marvin o Charles Bronson, eternos secundarios o directores como Robert Aldrich, George Roy Hill o John Sturges.

Director de películas dispares en argumento y época, Sturges es uno de los olvidados que dirigió y produjo títulos menos amables o complacientes pero muy importantes en la historia del western. «Duelo de titanes», «Fort Bravo», «Los siete magníficos», «Tres sargentos», «La batalla de las colinas del whisky», «Joe Kid», que junto con «El último tren de Gun Hill» forman parte del western más comprometido y menos discriminatorio, sin olvidar filmes como «La gran evasión», «Estación Polar Zebra» o «Conspiración de silencio».

Publicado el viernes 14 de junio de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA (Sociedad, Cultura)

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/suscriptor/sociedad-opinion/2019/06/14/efemeride-john-wayne-olvido-john/2487980.html

 

Una webcam y una gamberrada

El reiterado ataque a una cámara instalada en el paseo marítimo de Ribadesella
Una webcam y una gamberradaLa modificación intencionada de una cámara que muestra un paraje en tiempo real parece una gamberrada, aunque quizá pase a ser algo más legalmente. Lo señalo porque una webcam instalada en el Paseo Princesa Letizia, de Ribadesella, ha sido reiteradamente alterada, según parece, intencionadamente y refleja distorsionada la situación real de ese paisaje. El caso afecta no solamente a la compañía que la instaló, también a quien la patrocina y a quienes buscan su visión informadora (de 2,5 a 3 millones de visitas al año y 700.000 usuarios únicos), ya sea por curiosidad o por razones económicas o laborales.

Las informaciones sobre el tiempo atmosférico son cada vez más abundantes en los medios de comunicación. Son importantes para ciertos servicios, afectan a la cotidianeidad de colectivos diversos. Y entre quienes requieren su difusión con exactitud están los gremios que trabajan en el sector turístico. Una información deficiente o errónea en este campo puede modificar tendencias, perjudicar a negocios, a puestos de trabajo y a todo un conjunto de intereses comerciales. Sobre todo en zonas y territorios que no disfrutan de una estabilidad atmosférica continuada. En julio las visitas a estas cámaras alcanzan el millón de visualizaciones.

Ribadesella es una villa que vive de la pesca, sus derivados y del turismo. Una población pequeña y hermosa en una comunidad como la asturiana que goza de una fama incierta, falsa y maléfica, esto es, «siempre llueve». Se toma a guasa la reiterada repulsa que Miguel Ángel Revilla, el presidente cántabro, manifiesta a la información indefinida sobre el tiempo atmosférico previsto en el Norte, dada sin puntualizar con detalle, ya que la generalización suele perjudicar a la llegada de turistas a su región. Los afectados le dan la razón.

Asturias sufre de esta indefinida información y el sector turístico se resiente. Una pequeña empresa comenzó hace años a instalar cámaras en algunos puntos de la región. Patrocinadores como LA NUEVA ESPAÑA y muchos ayuntamientos y establecimientos hosteleros acogieron la idea. Hoy hay repartidas por el Principado unas doscientas cámaras de este tipo, en otras comunidades han tomado ejemplo y los usuarios contemplamos calles, plazas, rincones, disfrutamos de estupendas vistas, sobre todo de playas y parajes montañosos en tiempo real. Una docena de webcams son de alta definición, lo que permite ver en ordenador, teléfono, tableta, televisión, la realidad de un paraje con gran detalle. Y si en tiempos pasados, antes de iniciar una excursión se miraba al cielo o a los medios de comunicación para prevenir el tiempo, hoy la información más exacta llega a través de estas cámaras (webcamsdeasturias.com).

Sin embargo no a toda la gente le gustan estos adelantos. En las últimas semanas la cámara riosellana -una de las más visitadas- ha aparecido ladeada, parece que intencionadamente. Así lo apunta una nota del instalador: «la han tumbado» deliberadamente ya que «no hacía ni dos semanas que se había arreglado pensando que había sido fruto de las tormentas, gaviotas.. pero no». «Una persona se dedica a darle al equipo con una especie de vara durante las noches por algún motivo que desconocemos». Creo que es necesario hacerse preguntas sobre esta situación, entre ellas por qué atacan a una instalación como esa, qué le molesta al acosador, qué intereses ocultos le incitan a dañarla, una actitud que perjudica a instalador, patrocinador, entorno turístico y a quienes admiramos el paisaje diverso del paraíso natural. Corporaciones como las de Valdés, Carreño, Oviedo, Villaviciosa, Cabrales o Llanes las rechazan desestimando e ignorando que las ya instaladas por particulares son las más visitadas. Véase las de Barro, playa donde siempre hay gente.

Publicado el lunes 3 de junio de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/06/03/webcam-gamberrada/2482453.html

Pornografía emocional informativa

La exageración de noticias en los medios, especialmente audiovisuales
Pornografía emocional informativaExagerar es encarecer, traspasar los límites de los razonable, viene a decir la Real Academia Española (RAE). Traigo esta referencia porque últimamente estamos sufriendo una invasión de este concepto en diversos medios de comunicación, especialmente en audiovisuales, que, opino, desvirtúan la función informativa hasta llevar a la extenuación a los receptores. O como denominan en los medios anglosajones a esta función: «pornografía emocional». Es decir, dar importancia superlativa a un suceso con atractivo morboso.

Acabamos de soportar largos episodios de esta modalidad durante semanas. Consiste en informar y mantener el relato de un suceso en el que el o los protagonistas den sensación de dolor o penuria con difícil salida a una solución. Una fórmula de información continua que fomente ansiedad para mantener al receptor pendiente de forma casi permanente. Es el caso de los parricidas de Godella, en Valencia, o el del niño caído en un pozo de la localidad malagueña de Totalán. Pero estos son los últimos, los más recientes. Podemos recordar el persistente relato sobre los doce niños y su entrenador tailandeses integrantes de un equipo de fútbol que quedaron aislados en una cueva tras una excursión el 23 de junio de 2018 y en alguna medida las búsquedas del pequeño Gabriel, desaparecido hace ahora un año en la localidad almeriense de Las Hortichuelas, en Níjar; la de la joven Diana Quer, que no volvió a casa tras una fiesta en el verano gallego de 2016; o algo más lejano en el tiempo, el caso de Madeleine McCann, la niña británica de cuatro años hija de dos médicos de Leicester, que desapareció de un hotel de Praia de Luz, en el Algarve portugués en 2007 cuando se suponía que dormía en compañía de dos hermanos gemelos menores. Por supuesto que son casos dignos de la atención popular, que su conocimiento provoca una reacción de lástima para con las víctimas y la solidaridad hacia su entorno. Por supuesto que datos singulares de estos hechos estimulan la curiosidad de la gente. Pero en su mayoría entran dentro de los casos que se suscitan a diario. Según datos de organismos oficiales, en España desaparecen una media de 96 personas al día.

No niego la importancia de los hechos ocurridos y su seguimiento. Los medios están precisamente para informar. Lo que ha sido excesivo es la insistente y continua conexión con el punto informativo, constatándose la falta de novedades sobre la investigación del suceso y el recurso a señalar datos colaterales sin apenas relevancia con el tema objeto de información (los centímetros avanzados en la excavación, la llegada de una nueva maquinaria o el menú del equipo que trabajaba en la investigación en Totalán, la vida de los padres de los niños de Godella, su errática trayectoria vital…). La situación era penosa por la desaparición del pequeño Julen pero la continua conexión con el lugar de los hechos, con la correspondiente falta de novedades que justificasen esa conexión, lo que hacía era aumentar la desesperación de la familia, fomentaba su ansiedad y agudizaba la posible frustración de los investigadores a la vez que una desesperanza en familiares y espectadores. Todo un cúmulo de ingredientes para prorrogar la información y convertirla en espectáculo. Igual ocurre con el caso valenciano.

Además, existe distinción entre unos casos y otros. La pornografía emocional suele tener unos fines. Los familiares de uno de los niños desaparecidos incidían en la situación económica de cada caso, aunque no parece que sea ese el principal motivo de la insistencia informativa de los casos recientes y más populares. Más bien parece que la razón principal se encuentra en la morbosidad de la situación en el momento del suceso. Isabel García, madre de Josué Monge, desaparecido en Sevilla en 2006 cuando tenía 13 años, lo tenía bastante claro: «Duele ver cómo a unas familias se les hace todo el caso del mundo y a otras nos tienen abandonadas. A mí me han llevado un par de veces a televisión y me han dejado hablar un minuto, lo único que querían era explotar mi dolor. Yo estoy sola en esta lucha», llegó a declarar públicamente.

Publicado el martes 7 de mayo de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/05/07/pornografia-emocional-informativa/2468111.html

Ferlosio y las apariencias

Una personalidad poco conocida para la mayoría de sus vecinos de La Prosperidad
Rafael Sánchez Ferlosio era una persona amable y tímida y, sin embargo, tenía la apariencia de un viejo malhumorado y gruñón. Cuando le concedieron el premio Cervantes en 2004 le felicité al encontrarnos en la calle y apenas, con un hilillo de voz, balbuceó un «gracias». Era una persona que callejeaba por el barrio pero su personalidad no era conocida por la mayoría de sus vecinos.

En un establecimiento que vendía libros de viejo en el barrio madrileño de La Prosperidad, en el distrito de Chamartín, encontré cierto día un ejemplar usado de «El Jarama». Al ir a pagarlo le pregunté al dueño del establecimiento si conocía al autor. No lo conocía aunque luego se enteró que era un señor mayor que pasaba todos los días por delante de sus escaparates. «Ah, un anciano corpulento que viste un traje negro, muy usado y que siempre lleva un carro de la compra», recordó. Y es que «don Rafael», ya bien entrado en los ochenta años y con una pesada respiración, iba a la compra al mercado y recorría las calles de La Prospe tirando de un carrito lleno de libros, según sus vecinos. Su traje negro y su semblante serio le daban una apariencia que no correspondía con su semblante.

Por eso, el autor de las «Industrias y andanzas de Alfanhuí» y, sobre todo de «El Jarama», una novela que relataba unas horas de asueto de unos jóvenes en los aledaños de un río que discurre por la provincia de Madrid en la década de los años cincuenta del siglo pasado, que rompió moldes en la época, era poco conocido en su entorno. A pesar de salir numerosas veces en los periódicos ya que Sánchez Ferlosio coleccionaba las más preciadas distinciones de la literatura española (Premios Nacional de Ensayo, 1994; Cervantes, 2004; Nacional de las Letras Españolas, 2009 ). Quienes cursamos en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid allá por los pasados años sesenta estudiamos casi palabra por palabra, frase a frase, la morfología de «El Jarama», propósito encomendado por Manuel Criado de Val, profesor de Literatura y quien fuera decano de letras de la UNED, Jefe de Estudios Gramaticales del Instituto Cervantes y director de la Escuela de Investigación Lingüística de Madrid.

Don Rafael, notaremos su ausencia en La Prospe. Descanse en paz.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 2 de abril de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/04/02/ferlosio-apariencias/2450957.html

Una esperanzadora colaboración

Compromiso Asturias XXI y el Centro Asturiano de Madrid aúnan esfuerzos
Una esperanzadora colaboraciónEs un encuentro beneficioso para todos. Así lo manifestamos algunos de los asistentes a la presentación ante los socios. El Centro Asturiano de Madrid (CAM) y la asociación Compromiso Asturias XXI (CAXXI), parece que con la mediación de la Federación Internacional de Centros Asturianos (FICA), han presentado en Madrid una esperanzadora colaboración. La invitación de ambas entidades ha sido tímida ya que una ha invitado como una actividad normal dentro de su repleta agenda semanal y la otra lo hacía como una reunión afterwork de su delegación madrileña.

«Aunar esfuerzos en pro del futuro de la sociedad asturiana y en particular de los jóvenes de Asturias es fundamental, y en ello ambas organizaciones se comprometen a definir y ejecutar un plan de acción en todos aquellos lugares en los que tengan socios», indicaba una información facilitada por la FICA el pasado 24 de enero tras una reunión celebrada entre su presidente, el del CAM y el vicepresidente y el secretario de CAXXI. Una discreción que supongo restó audiencia e interés a posibles asistentes.

Tanto una como otra entidad tienen su base constitucional en el apoyo y promoción a y de los asturianos fuera del Principado. Personalmente no entendía el distanciamiento habido hasta ahora puesto que su proyección tiene un fin similar. Cada una en su origen, aún en la distancia temporal de más de un siglo, se dirigía a un mismo destino. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, señala el dicho popular.

El llamamiento a la presentación se realizaba como una conferencia («La contribución de la universidades privadas al desarrollo económico y social») que pronunciaría el exrector de la Universidad Antonio de Nebrija, Manuel Villa-Cellino. Personalmente había asistido a otros encuentros afterwork propuestos por la delegación de CAXXI que no pasaron de ser una conversación de amigos con algún experto tras una jornada laboral, siempre en recintos pequeños y previa confirmación de asistencia. Esta fue la razón de la carta que había remitido a la presidencia en Oviedo en la que señalaba la escasa practicidad de esos pequeños encuentros, más parecidos a una tertulia de amigos que unas reuniones para compartir propuestas y soluciones a futuro. Mientras, las convocatorias del CAM tenían un ámbito más amplio y popular, enfocadas mayoritariamente a actos culturales, coloquios sociales, presentaciones y homenajes.

Villa-Cellino, miembro de ambas entidades, presentó las similitudes, coincidencias y diferencias entre las universidades privadas y las públicas. Señaló las ventajas de la educación en los centros superiores como índice predictivo de la calidad preparatoria de la sociedad, la formación de élites directivas y los beneficios de sus investigaciones. En definitiva, de la importancia de las universidades en el desarrollo del país, destacando algunas diferencias entre entidades públicas y privadas, sus distintos costes y la diferente libertad de organización de cada una. Todo dentro de un ámbito cordial de convivencia. Solamente, ya en el coloquio final, disintió del sistema de elección de la dirección de los centros públicos, reprochó la injerencia de los políticos (en general, sin matices ni colores) en los rectorados de estas universidades y abogó por el sistema de fundaciones -al estilo de las universidades portuguesas- en busca de un mayor prestigio académico, de una mayor competitividad y para evitar derroches.

En el coloquio tras la disertación mostré mi felicitación a la colaboración, recordé el think thank o laboratorio de ideas elaborado al iniciarse la trayectoria de CAXXI en el que entraron más de cien iniciativas y propuestas y reconocí haber discrepado del sistema anterior. Desde esta líneas ofrezco mi colaboración y esfuerzo para que esta iniciativa fructifique y se consolide, no solamente en Madrid sino en cualquier sitio -asturianos hay por todo el mundo- donde puedan trabajar juntos el correspondiente centro asturiano y la delegación de Compromiso Asturias XXI.

Publicado el sábado 2 de marzo de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/03/02/esperanzadora-colaboracion/2434809.html

Información, investigación, contraste

En defensa del bioquímico Carlos López Otín de la Universidad de Oviedo

Una información veraz necesita el contraste de los distintos puntos de vista para ser considerada como tal. La falta de alguno de estos puntos resta credibilidad y apunta a partidismo, intereses espurios y advierte ocultación. El prestigio de los medios de comunicación se basa en estas premisas.

Las informaciones publicadas estos días en los medios españoles sobre la retirada de varios artículos científicos, elaborados por el equipo del bioquímico Carlos López Otín y publicados por la revista «Journal of Biological Chemistry», de la Sociedad de Bioquímica y Biología Molecular de Estados Unidos, parecen obviar la veracidad de los experimentos, precisamente la causa de su prestigio. La falta de contraste o la negativa a publicar una rectificación de un error califica a la publicación estadounidense de inveraz, tendenciosa y sectaria. No seré yo quien aplique estos calificativos a la revista. Soy lego en la materia y mi ignorancia en este tipo de investigaciones invalidaría mis tesis.

Sin embargo, puedo asegurar que si la publicación ha retirado ocho investigaciones sin dar a conocer a los autores (señalados bajo el pseudónimo de Clare Francis) de la reclamación ni sus precisiones argumentadas, como señalan las informaciones publicadas en distintos medios sobre el caso del prestigioso investigador oscense, demuestra parcialidad por parte de JoBCh. Y por lo tanto falta de veracidad. Si además niega la admisión de rectificación parece cómplice de los denunciantes. Y si publicó los estudios del equipo de la Universidad de Oviedo sin comprobar la trayectoria de la investigación y la veracidad de sus resultados caerá en el desprestigio.

La autoridad de una entidad no radica en el nombre, el origen o la personalidad de quien la sostenga. La Sociedad de Bioquímica y Biología Molecular de Estados Unidos podrá tener el crédito y la reputación que le den sus investigaciones pero precisamente esas cualidades pueden desaparecer al cometer una falta tan primitiva dentro del mundo investigador. La infalibilidad no existe, el prestigio admite pocos fallos y a «Journal of Biological Chemistry» podría volvérsele la acción en su contra y perder toda su credibilidad.

 

Publicado el sábado 16 de febrero de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/02/16/informacion-investigacion-contraste/2427539.html

Barru sigue igual, una aldea rural

El empeño de considerar a la pequeña aldea llanisca en núcleo urbano

Seguimos igual. Barru no puede considerarse urbano, un pueblo con sólo un centenar de habitantes permanentes, la mayoría de ellos pensionistas del campo, donde ni siquiera hay una tienda para comprar el pan, ni leche, sal, algo para comer; un pueblo sin calles, ni escuela o médico o farmacia, sin autobús ni taxi, una aldea sin ningún servicio esencial para una vida urbana. No tiene ni alcalde pedáneo (esto lo dice todo) y ni siquiera es un pueblo «dormitorio». ¿Qué intereses ocultos hay para que se empeñen, corporación tras corporación, plan urbanístico tras plan urbanístico, en declarar a Barru núcleo urbano? Una aldea rural poblada mayoritariamente por campesinos donde, para sobrevivir, han de utilizar su transporte privado pues han de salir del pueblo para realizar la mínima compra existencial.

Ha cambiado el gobierno municipal, oficiosamente se ha desalojado la presunta corrupción del Ayuntamiento, se ha
contratado un distinto equipo redactor para el planeamiento general pero se insiste en contemplar un pueblo rural como
núcleo urbano. Parece que la lucha de los vecinos contra los tres planes anteriores, los tres desautorizados por las más altas
autoridades judiciales, sigue sin ser escuchada. La insistencia en declarar urbano un lugar sin ninguna característica urbanística obliga a pensar que algo hay tras esa insistencia. O es que los técnicos redactores del Plan de Ordenación no han pisado sus caminos, por donde apenas circulan -fuera de las tres carreteras locales que la circundan- una docena de coches en meses no veraniegos. También pudiera ocurrir que se hayan imbuidos éstos del espíritu de los autores de anteriores planes que llegaron a idear un paraíso terrenal con tranvías, parques y circunvalaciones que hacían del concejo llanisco una conurbación con aires parecidos a los emiratos del golfo Pérsico.

Posiblemente quieran sacar rentabilidad a la joya de la corona, iglesia, ensenada y playa únicas, semiabandonada por los
diversos estamentos administrativos. Porque declarar urbano este lugar solamente puede ser considerado para elevar las tasas municipales y algunas tarifas comerciales que, si se define el pueblo como rural, son mucho menores. A lo mejor, si caemos en la ingenuidad, podríamos pensar que a partir de entonces nos van a barrer las calles, regarlas, poner aceras, una plaza de taxi, un centro de salud, con servicio farmacéutico y enfermería, un despacho municipal para tramitaciones -con un día a la semana nos valdría-, alguien que atienda a nuestra antigua escuela-casa de la cultura-centro social… servicios iguales a los que disfrutan los residentes y establecimientos del casco urbano de Llanes.

No, Barru no cuenta para las administraciones y quieren que cuente para la hacienda municipal cuando no nos hacen el
mínimo caso. Hemos negociado, rogado unos pasos peatonales en viales por el gran peligro que representa atravesarlos en la
vida diaria, más en verano. Ni caso. Ninguna administración. Hemos solicitado aceras en tramos de carretera cercanos a la
concurrida playa. Ni caso. El Gobierno del Principado aprobó y presupuestó una rotonda en una de las salidas del pueblo, un
cruce lleno de peligro; han pasado diez años y seguimos sin ella.

Decíamos el pasado mayo cuando LA NUEVA ESPAÑA informaba sobre el borrador del plan donde se señalaba a esta
aldea como núcleo urbano o “núcleo complejo” que “zona rural es la que no cuenta con las dotaciones, infraestructuras y
servicios requeridos del núcleo urbano” y señalábamos que Barru, para el Ayuntamiento, ni siquiera es una entidad que deba
tener alcalde pedáneo. Y que es curioso que se le clasifique como “núcleo complejo” sin dotarlo de los servicios más necesarios e imprescindibles en pleno siglo XXI quizá para que esas dotaciones “no rompan la armonía del paisaje natural y rural”.

Publicado el sábado 29 de diciembre de 2018 en las páginas de Oriente de LA NUEVA ESPAÑA

https://kiosco.lne.es/visor.html?aWRFamVtcGxhcj00NzU3NA==

Doce días de hace 40 años inútiles

Los incumplidos acuerdos firmados en 1978 entre Israel y Egipto en Camp David

Los Acuerdos de Camp David fueron la mayor aproximación a la paz en Oriente Medio en los últimos setenta años. El presidente estadounidense Jimmy Carter consiguió llevar a la residencia de descanso presidencial a dos teóricamente irreconciliables enemigos y logró ser intermediario de una negociación que hizo posible un momento de paz entre Israel y algunos de sus vecinos. Durante doce días de septiembre de 1978 negociaron a través suyo el presidente de Egipto, Anwar el-Sadat ,y Menajen Begin, primer ministro de Israel. Han pasado 40 años de retroceso.

Carter, a iniciativa del mandatario egipcio, acogió a ambos dirigentes con la condición de que hiciese de mediador y no negociasen cara a cara. Sadat no quería aparecer públicamente junto a Begin ya que no contaba con el visto bueno de otros mandatarios árabes. Las conversaciones tuvieron lugar en el primitivo campamento para recreo de familiares de agentes gubernamentales y hoy retiro vacacional de los presidentes, a un centenar de kilómetros de la Casa Blanca.

El entonces presidente de Estados Unidos -galardonado luego con el Nobel de la Paz por sus numerosas intermediaciones en contenciosos en todo el planeta (Corea, Oriente Medio, África, Latinoamérica)-, tras ganar las elecciones en 1976, inició una serie de contactos con dirigentes de Egipto, Jordania, Siria e Israel, además de representantes palestinos, para fortalecer las negociaciones que desde unos tres años antes se desarrollaban en Ginebra y que intentaban acabar con el conflicto de la zona, con dos guerras (Seis días y Yom Kipur) en poco más de cinco años. En septiembre de 1978 reunió a los dirigentes israelí y egipcio y tras doce días de reuniones secretas consiguió la firma de un pacto entre ambos, aunque puso en contra al resto del mundo árabe, incluidos los palestinos.

Por el acuerdo Israel abandonaría los territorios ocupados del Sinaí, desmantelaría las colonias establecidas allí y devolvía la soberanía a Egipto, que reconocería la existencia del Estado de Israel. También se restableció el paso de barcos por el Canal de Suez y se establecía un calendario y algunas competencias para negociar un régimen autónomo para Cisjordania y Gaza. El pacto de paz se firmó a los seis meses. Claro que en la práctica ha servido de poco. En 1982 Israel invadía Líbano para intentar aniquilar a la principal organización palestina, ocupación que duraría dieciocho años; cinco años más tarde los palestinos organizaban la primera Intifada; en 1991, meses después de la primera Guerra del Golfo y a iniciativa del Gobierno español, se celebró la Conferencia de Madrid donde se logró el principio de «paz por territorios», que avalaron EE. UU. y Rusia; dos años más tarde llegan los Acuerdos de Oslo y el primer ministro israelí Isaac Rabin y el líder de la Organización para la Liberación de Palestina, Yaser Arafat, firman en Washington la Declaración de Principios que otorgaba autonomía a territorios de Gaza y Jericó.

Hasta el 2000 Israel siguió ocupando Líbano, año en que comienza la segunda Intifada mientras las hostilidades no cesan ya que, en nuevas conversaciones en Camp David, ahora con la mediación del presidente Bill Clinton, los dirigentes de Israel y Palestina no consiguen acordar el establecimiento del Estado Palestino. En todo este tiempo mueren los sucesivos dirigentes postulantes de subscribir la paz entre israelíes y palestinos (Rabin asesinado por un ultraderechista judío y Arafat enfermo en París), han cambiado los mandatarios de todos los países y organizaciones mediadores y la situación ha empeorado: en Israel, que incumple todas las resoluciones de las Naciones Unidas, gobierna hoy una coalición de partidos contrarios a la implantación de dos estados y mantiene un consentido, inhumano y férreo apartheid en los territorios palestinos.

Publicado el jueves 15 de noviembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/11/15/doce-dias-40-anos-inutiles/2380496.html

Una langosta en el verde mar

Un depredador cangrejo americano invasor acaba con la fauna del Llagu de Barru

La curiosidad que detenía a algunos paseantes, niños y adultos, la provocaban hasta hace poco los cuatro burritos negros que pastan por los prados circundantes de El Llagu. También se paraban los tantos peregrinos que caminan desde muy temprana hora por este tramo del Camino de Santiago entre la playa de Barru y el humedal que aún por el verano mantiene parte del agua. Pero desde hace unas semanas el aliciente ha cambiado, los perros ya no ladran a los jumentos negros que se acercan a buscar el pan que les tiran los niños. Ahora mucha gente se detiene ante unos bichos pequeños con antenas y unos brazos delanteros con tenazas puntiagudas que se atreven a atravesar la calzada y asustan a algunos viandantes.

“Mira mamá, una langosta” gritaba un chavalín al encontrar en plena acera a un cangrejo rojo americano de río que había saltado de la laguna y con sus tenazas abiertas y levantadas amenazaba a los viandantes. Unos metros más adelante y al otro lado de la carretera un joven le enseñaba a su angelito otra “langosta” rojo-oscuro mientras la apartaba con un palo hacia las hierbas para salvarla del abundante tránsito de vehículos que se dirigía hacia la playa. Mientras tanto, los vecinos y agricultores de la zona se alarman.

El Llagu es un humedal que aumenta y mengua en agua según la estación y que este año perdió poco líquido por las lluvias de primavera y julio. Se encuentra entre Llubeces, Las Cuartas, Los Barzaniellos y La Tabea. En él habitaban ranas, anguilas, tritones y distintos invertebrados que daban vida a su  contorno verde. Ni las urbanizaciones crecidas a su alrededor habían cambiado su estructura y su hábitat. Los respetan y hasta intentan protegerlos. Pero la paz parece que toca retirada.

Algún insensato, malintencionado, desaprensivo, ignorante ha echado un montón ejemplares de la especie de cangrejo rojo de río americano y las ranas han desaparecido, no hay anguilas ni tritones e ignoro si queda algún bicho por los alrededores. Esa clase de cangrejo es un gran depredador que ataca a todo lo que se le acerca que tenga vida. Ya no cantan las ranas ni las aves autóctonas o migratorias se acercan a pescar entre los pequeños animales que habitaban en la charca. Y acabada la fauna, los devoradores con tenazas puntiagudas se lanzan por los campos. Puede que hayan cazado ya a topillos, ratoncillos de campo, pequeñas culebras, escarabajos, gusanos y cualquier otro miembro habitual de la fauna campestre.

El temido invasor provoca daños por donde pasa; se comen todo, puestas de peces y anfibios, insectos, destrozan arrozales y campos sembrados. Siembran la desolación entre los agricultores y son dificilísimos de erradicar, se reproducen rápidamente, un desastre. Quienes conocemos algo de esta especie hemos cazado los que hemos visto y explicado a curiosos que son peligrosos para el hábitat. Nunca lo hubo en El Llagu pero aparecen cada día. Han entrado pescadores con redes y celebardos con el fin de acabar con ellos pero no conseguimos exterminarlos.

El Llagu de Barru, se le supone como laguna amparada por leyes medioambientales, está prácticamente aislado y su única conexión con otras zonas húmedas o el mar es por filtración. Por esa razón la única explicación apunta a la “repoblación” hecha por algún desaprensivo con aversión a su fauna: Ranas de San Antonio, tritones crestados (hermosas especies protegidas ambas), libélulas, escarabajos, mariposas y numerosos animales indefensos e inofensivos. Barru tiene una ría, El Bau, en la que viven cangrejos (cámbaros), variada fauna marina y pescadoras aves. Pero se encuentra lejos de El Llagu y sin atisbo de cangrejo rojo americano. Esa “langosta” en el mar verde de las praderas.

Publicado en las páginas de Oriente de LA NUEVA ESPAÑA el 5 de septiembre de 2018

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Los ecologistas piden un recorte en gasto ambiental

Entidades conservacionistas proponen hacerse cargo del medio ambiente

Los ecologistas piden al Gobierno que recorte en gasto ambiental. Así como suena. “Funcionarios públicos; miembros de entidades conservacionistas subvencionadas; ganaderos y pastores, empresarios que tenemos o hemos tenido contratos con la Administración Pública, proponemos que se nos recorte”. Con esta frase comienza la carta abierta por significados ecologistas al Gobierno de Pedro Sánchez, el primer ejecutivo con un específico Ministerio de Transición Ecológica. “Planteamos reducir a la mitad el presupuesto que se destina a la conservación de la naturaleza, contribuyendo con ello a facilitar el recorte de los 10.000 millones de euros anuales que habría que realizar en 2019 y 2020 para cumplir con la reducción del Déficit”. A continuación requieren “que la gestión del medio natural deje de ser monopolio de la Administración Pública y que ésta facilite el acceso a la política de conservación al sector social interesado en proteger y producir fauna amenazada”.

Los firmantes de la carta, entre los que se encuentran significados defensores del medio ambiente y experimentados gestores, argumentan que “Los ciudadanos forzaron hace décadas a la Administración a proteger la naturaleza” y ésta respondió cargando la gestión al contribuyente. Los recortes paulatinos en ese presupuesto amenazan hoy los logros alcanzados por lo que solicitan que no se recorte a cambio de nada. Piden al Gobierno asumir gestiones directas y que promueva cambios legislativos que permitan ubicar en el campo “un tejido social autónomo que ponga en valor y transforme en riqueza, económica y cultural, la expansión de lo salvaje”.

En el escrito, que será presentado el próximo mes en una conferencia multinacional en Berlín de la organización Wild Europa se manifiesta que el ofrecimiento “implica recolonizar el campo con un tejido productivo basado en la vida salvaje. Naturalistas, funcionarios reconvertidos en autónomos y conservacionistas–teletrabajadores internacionales, en alianza con habitantes del medio rural, podrían reducir a la mitad partidas de los Presupuestos, autogestionándolas y desarrollando otras innovadoras”. El plan, firmado en España por decenas de veteranos defensores de la naturaleza, supondría dar un giro de 180 grados a la política de conservación.

Aducen sus impulsores que “permitirá recolonizar el campo no rentable de España”, lo que significa unos 25 millones de hectáreas, la mitad del país, con la recuperación de herbívoros salvajes y también con sus depredadores. La labor la harían conservacionistas que “ayuden a reconvertir la economía de la ganadería subvencionada y la política de conservación, basadas ambas en los impuestos de los contribuyentes”. Para conseguirla promoverían una “red de poblados y una economía rentable basada en el teletrabajo y la fauna silvestre” con personas de empleo autónomo, “sometido a la supervisión y control del Estado”, y lanzarían una llamada mundial a unas nuevas “Brigadas Internacionales”, ajenas a ideologías.

La presentación berlinesa se realizará tras diversos actos a celebrar este mes en España. Será en la sede de la Deutsche Umwelthilfe, una asociación ambiental y de protección al consumidor sin fines de lucro, respaldada por donaciones y legados de proyectos públicos y privados. Es miembro de la Oficina Europea del Medio Ambiente, en Bruselas.

“Si por vuestra mirada desfilan las arboledas, fluyen los ríos y, sobre todo, se elevan las más bellas cimas todo eso os confiere identidad. Identificarse con el propio derredor es saberse de algo mucho más grande que nosotros mismos. Acaso el primer paso para no devorarlo del todo”, decía Joaquín Araujo, uno de los firmantes de la carta, hace unos días en su pregón del festival del universal Queso de Cabrales.

Publicado el martes 4 de septiembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

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