Libia, un peligro islámico más cercano

La labor mediadora del diplomático malagueño Bernardino León Gross

Es posible que ahora consiga algo en Libia. Bernardino León Gross, el hábil diplomático malagueño del que el ministro Miguel Ángel Moratinos disfrutaba como negociador, «apagafuegos» y otros apelativos peliculeros, lo intenta. Y tras la cumbre europea de jefes de Estado y de Gobierno y las mesas recién celebradas en Argelia y Marruecos la situación puede mejorar. León mostró su optimismo tras esas mesas que reunieron a las distintas facciones que se enfrentan en el amplio territorio libio, donde hasta ahora era difícil encontrar interlocutor, negociador, hasta diríamos, encontrar un país. Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, le nombró el verano pasado representante especial y cabeza de la Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (Umsmil), puesto que antes había ejercido para la Unión Europea y como representante de ésta para el Sur del Mediterráneo.

En el Consejo celebrado días pasados en Bruselas se decidió aumentar su cooperación para luchar contra el terrorismo islamista en África mediterránea, sobre todo tras el atentado en Túnez y ante la situación de Libia. La canciller Merkel expresó su preocupación ya que «la influencia del EI crece en Libia», y señaló que si no se soluciona este conflicto la Unión Europea «tiene un gran problema». En este sentido Barcelona acogerá una cumbre de la UE y los países del norte de África sobre yihadismo e inmigración. Los líderes europeos hablaron de medidas de apoyo si se llega a formar un gobierno de unidad nacional -por ahora muy difícil- y tan pronto como se logre la UE dice estar preparada para contribuir a la seguridad de la zona, según manifestó el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Libia es un país extenso -unas tres veces y media la de España- que limita al Norte con el mar Mediterráneo y en el continente africano con Egipto, Sudán, Chad, Níger, Argelia y Túnez. Sus seis millones de habitantes pueblan solamente las ciudades del Norte cercanas a la costa, con zonas de vegas verdes, ya que el resto es desierto, poco habitado por tribus nómadas beréberes. Su establecimiento como estado libre se remonta a mediados del siglo pasado ya que, a pesar de su larga trayectoria histórica, siempre fue una tierra en disputa por egipcios, cartagineses, griegos, romanos, árabes, turcos e italianos a lo largo de los siglos. Tras las «primaveras árabes» del Sur del Mediterráneo, la caída de Gadafi supuso la desbandada libia, que prácticamente permanecía atada por las sogas del megalómano dictador. Las mismas milicias que lo derrocaron y asesinaron, con apoyo occidental, eran bandas incontroladas de viejos «cabecillas», antiguos seguidores suyos caídos en desgracia, corruptos sediciosos perdedores de las prebendas del tirano. El caos se apoderó así del extenso dominio entre Argelia y Egipto.

Y las luchas, secuestros, matanzas entre facciones son diarias desde la muerte del iluminado caudillo. Dos semanas atrás aviones bajo mando del Gobierno tácitamente reconocido internacionalmente, con sede en Tobruk, bombardearon el aeropuerto de Mitiga, en la capital Trípoli, controlada por una milicia disidente. Y eso que ambos bandos habían aceptado sentarse a negociar gracias al esfuerzo de Bernardino León. Estas reuniones continuaban las iniciadas en Ginebra y en un oasis libio entre partidarios del Gobierno salido de las últimas elecciones y los seguidores del Gobierno constituido por el anterior Parlamento, que cuenta con el apoyo de diversas milicias islamistas, coaligadas bajo el nombre de Amanecer Libio.

El Gobierno de Abdullah al-Thinni ha prohibido la entrada de palestinos, sirios y sudaneses, como presuntos yihadistas, para evitar que intenten implantar otro «estado islámico» que enlace con los integristas de Mali y los agresivos nigerianos de Boko Haram. Libia corre ese peligro y el de su desestructuración como país como ocurre en territorios como Eritrea o Somalia.

 

Publicado el 25 de Marzo de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/03/25/libia-peligro-islamico-cercano/1732352.html

 

Las otras guías

Los hitos de la cocina asturiana que no aparecen en las grandes publicaciones del sector

El Despachito de Gloria es un establecimiento de éxito. Comenzó con una pequeña cocina, una mínima barra y cuatro mesas contadas. El local había pasado por varias manos sin lograr sobrevivir en una plazoleta llena de bares de muy diverso tipo, categoría y variedad culinaria. Pero Gloria, sus muchachas y la veteranía de Paco han hecho que el primitivo chiringuito sea ahora una referencia en una de las zonas más comerciales de la ciudad de Málaga. Un ejemplo de que no es imprescindible tener internacionales estrellas o soles hispanos para comandar una oferta gastronómica en las guías turísticas.

Señalo esto porque normalmente acudimos a publicitados libros y guías gastronómicos para buscar referencias del buen comer, encontrar delicias culinarias y el arte de los sabores. Y sin embargo muchos monumentos de la cocina no figuran en esos documentos. Bien porque no se asisten de publicidad, porque no concurren a ferias y degustaciones o simplemente porque no ofrecen platos popularizados. Por ejemplo, la caldereta.

Una delicia marinera típica asturiana escasamente conocida fuera del Principado creo que es la caldereta de pescados y mariscos. Quizá sea porque no son muchos los restaurantes que la preparan, porque se estime que es un plato caro o por su exigente preparación. El caso es que es un deleite gastronómico casi exclusivo de mesones costeros que quizá no tengan atractivo exterior para invitar el visitante a entrar al comedor. Pero pienso que la caldereta marinera debería ser publicitada como uno de los emblemas de los ancestrales fogones asturianos.

Mencionaba líneas arriba un pequeño restaurante malagueño como ejemplo de a lo que se puede aspirar en una ciudad que se ha convertido, especialmente en su casco histórico y peatonal, en una gran terraza de bares, cervecerías y cantinas de todos los modelos y cocinas geográficos. Hemos de alardear en Asturias de numerosos rincones donde se concentran establecimientos para un buen refectorio. De rincones que, sin embargo, no figuran en las célebres guías pero que dispensan las más preciadas joyas de nuestra cocina más sabrosa. De alguna «calle del hambre» cuya única publicidad es el boca a boca.

Semanas atrás amigos de distintos ámbitos andaluces nos reclamaban unas directrices sobre paisaje y gastronomía para visitar Asturias en próximas fechas. Fue un trabajo bastante fácil componerles una guía personal porque considero que disfrutar de unas vacaciones en el Principado puede ser un placer para el foráneo aunque turísticamente sea un diamante todavía a medio tallar. Que necesita completar unas imprescindibles y buenas comunicaciones por tren, mar y aire. Y exportar la visión del paisaje, del arte, de la gastronomía de una región moderna con unos enormes antecedentes en estas materias. Claro que para ello se ha de transformar de la antigua agrícola-industrial en plenamente turística. Como ocurre con Baleares o las costas mediterráneas de las que el Paraíso Natural no desmerece nada, ni en paisaje, ni en arte ni en gastronomía.

Sin destruir el tesoro de un precioso paisaje natural, una fauna original, un arte único o una gastronomía señera, Asturias debe dedicar más esfuerzos en conseguir unas terminales de transportes competitivas -revitalizar las vías ferroviarias y aeroportuarias infrautilizadas-, presumir del Prerrománico, del oso, del carbayu o de Casa Belarmino, de Regueiro, de Canene.

 

Publicado el lunes 16 de marzo en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/03/16/guias/1727711.html

La paridad y Mrs. Morrissey

El reparto de labores por sexos desde épocas prehistóricas hasta nuestros días y la inclusión de mujeres en los consejos de administración

Los primeros habitantes de este territorio que hace tiempo llamamos Asturias parece que ya dividían las labores por sexos. Según van descubriendo los científicos, los residentes cuyos restos se van encontrando en cuevas como la de El Sidrón seguían unas costumbres que han cambiado poco con el paso de los años. Los neandertales que vivían por estas tierras, hace unos 40.000 años, repartían su trabajo entre ambos géneros con arreglo a las habilidades de cada cual. Así, a la hora de fabricar armas para la caza, de confeccionar utensilios para despiece de lo cazado, de manufacturar badanas o ropajes, las mujeres mostraban mayor destreza que los hombres, que se desenvolvían mejor en otros menesteres. Pero ellas siempre han llevado la peor parte. ¿Cambiará algo con la reciente actuación de Helena Morrissey?

Muchos estudiosos de las épocas prehistóricas deducen que este reparto laboral se debió a ciertas diferencias biológicas, en cuanto a tamaño, esbeltez o agilidad al emplear distintos órganos corporales como instrumentos de elaboración. Se menciona como ejemplo la utilización de los dientes para despedazar piezas de caza, agujerear pieles, etcétera.

Pasados tantos miles de años, avanzada la civilización infinitamente, hoy día las diferencias persisten y, en diversos casos, agudizadas a pesar del tiempo transcurrido y el desarrollo de esa mencionada civilización. Me refiero a las diferencias en cuanto a los salarios, al reconocimiento de algunos derechos humanos -al menos en algunas creencias religiosas y países cuyos gobiernos las imponen-, a las funciones en otras religiones? teniendo en cuenta que son bastante recientes reconocimientos políticos como derecho a votar, comprar, casarse, etc. que perviven en regímenes totalitarios y en culturas donde la fuerza se sigue ejerciendo como distintivo de mando.

Ciertamente el ejercicio del mando es uno de los reductos donde más se muestra la diferencia entre hombres y mujeres. Muchas combaten esta discriminación pero con escaso éxito. Pretendo destacar hoy los logros de una británica que lo está consiguiendo en numerosos casos. Me refiero a Helena Morrissey, que hace unos años fundó el Club del 30%, una institución que busca la incorporación femenina a los consejos de administración en ese porcentaje. Notorio es que las directivas de una gran mayoría de empresas en todo el planeta están copadas por los varones y es muy escasa la presencia femenina. Y en los escalafones de otras muchas la ausencia de las mujeres es clamorosa (pienso que Editorial Prensa Ibérica, editora de este diario, es una clara excepción en cuanto a puestos directivos, con consejeras y directoras en sus distintos diarios y emisoras de televisión).

Mrs. Morrissey, que es consejera delegada de Newton Investment Management, con decenas de miles de empleados, les explicó su aspiración a los hombres más poderosos de Reino Unido y convenció a más de un centenar de los presidentes de los principales consejos de que les conviene una directiva más diversa porque generará más beneficios. Y parece que los psicólogos convienen en que el 30% es el nivel al que una minoría llega a hacerse oír. Países como Francia o Noruega han establecido cupos mínimos obligatorios en cuanto al porcentaje de mujeres en los consejos. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) acaba de presentar en Madrid su Código de Buen Gobierno en el que se establece que deberá haber más mujeres en este órgano de gestión para que en cinco años (2020) representen como mínimo un 30% de los miembros del consejo de administración. Desde 2010, según datos facilitados por la «conseguidora» Morrissey, el porcentaje de mujeres en los principales consejos de Reino Unido se ha doblado. Hace poco esta combativa mujer comenzó a llevar el mensaje también a los colegios. Tiene experiencia. Tiene nueve hijos.

Publicado el viernes 6 de marzo en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/03/06/paridad-mrs-morrissey/1722928.html

Hackers y esos inquietantes adelantos

La seguridad y los avances tecnológicos

Un/a hacker es un personaje inquietante para el gran público. Unos lo consideran héroe; otros, peligroso pirata y delincuente. Ahora resulta que los hackers son respetables profesionales que realizan faenas legales. Al menos en el mundo laboral su trabajo lo es hasta que quebrantan las leyes, como ocurre en cualquier función. Viene esto a colación porque recientemente se han publicado diferentes noticias que reivindican esta tesis ya que la palabra y la acción no son punibles de por sí aunque lo parezcan.

El significado de la palabra en castellano tiene diversas acepciones, aunque la más común es la que se aplica en informática para señalar a quien «entra sin permiso» en un sitio, sea una web, un sistema operativo, una red, etcétera. La connotación peyorativa que generalmente se le atribuye es porque la traducción al castellano puede expresar manipulación, habilidad, mañosidad e intromisión en la privacidad, entre otras cosas. Si juntamos la falta de autorización con el sentido de manipulación desembocamos en el alcance perverso de la palabra. Pero no todo hacker es avieso. Los departamentos policiales de cualquier país encargados de perseguir los delitos informáticos no lo son.

Un especulativo reportaje publicado los pasados días en «The New York Times» comenzaba así: «En Suecia, un hombre asegura que pagará hasta 2.000 dólares a quien entre en la página web de su casero. Una mujer de California ofrece 500 a quien piratee las cuentas de Facebook y Gmail de su novio para comprobar si éste la engaña». El portal NeighborhodHacker.com, dedicado a estos menesteres, se define asimismo como una compañía de «piratas éticos certificados», que trabaja para proteger «los datos y contraseñas» y «la seguridad de los hijos» de sus clientes, según el diario norteamericano. Y la legalidad de esta y otras muchas empresas informáticas que aparecen en internet resulta compleja de establecer por la dificultad de la radicación de sus sedes, las desiguales legislaciones en los países en los que actúan y los diferentes trabajos que realizan.

Acaba de publicar LA NUEVA ESPAÑA una información en la que se señalaba que una niña británica de sólo 7 años «ha demostrado que cualquiera puede hackear una wifi pública». Betsy Davis, se indicaba, «necesitó tan sólo 10 minutos y 54 segundos para romper la seguridad de una red inalámbrica». Parece que participaba en un reto proyectado por una empresa de seguridad y la niña, aficionada a las nuevas tecnologías, lo superó con rapidez y sin despeinarse. La compañía quería mostrar el riesgo que supone acceder a redes wifi públicas sin la adecuada seguridad, afirmaba la reseña. La jovencísima hacker contaba en el vídeo que acompañaba la noticia que solamente tuvo que copiar en un buscador de la red un programa que explicaba la forma de entrar en la web y aplicarlo.

No nos han de extrañar estas cosas ya que los avances tecnológicos pueden tener ranuras que no preservan totalmente la seguridad mientras que no se haya experimentado largamente con el invento. Joaquín Rábago detallaba en un artículo («Un televisor que es todo oídos») en estas páginas cómo un televisor, de los llamados «inteligentes», capta órdenes verbales, las envía, sin usar el mando a distancia y a través de internet, a un servidor que devuelve una respuesta inmediata al aparato. El peligro es que ese electrodoméstico puede captar conversaciones privadas que no sean precisamente para cambiar de canal.

Publicado el viernes 27 de febrero de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/02/27/hackers-inquietantes-adelantos/1719453.html

 

Párvulos y ordenadores

Los posibles problemas que puede ocasionar la introducción de los ordenadores en los parvularios

Rosa no es partidaria de los ordenadores en el aula. Rosa es una parvulista de Oviedo que lleva bastantes años dando clases a niños recién llegados al colegio. No le gustan las tabletas que entran a la escuela a tan temprana edad. Su argumento es básico: aprenden las letras y los números pero no aprenden a escribir. No saben manipular un lápiz, muchos ni siquiera cogerlo bien para manejarlo con soltura.

Hace tiempo que muchos adultos reniegan de los aparatitos electrónicos que tienen para firmar en muchos establecimientos comerciales, en bancos, en oficinas al público. Son conocidos por muchos usuarios como los «estropea firmas». Acostumbrado uno a rubricar con lápiz, bolígrafo o pluma en documentos de papel los punteros que se utilizan para firmar en una pantalla de cristal, conectados a ella por medio de un cable, obligan a usar posturas incómodas, su «textura» difiere mucho de los sistemas impresos y la consecuencia es una deformación de la signatura. A veces es tanta la diferencia con la firma habitual que no se comprende la admisión de la misma en algunos documentos como garantía de autentificación.

Las consecuencias del mal aprendizaje en los párvulos pueden sobrepasar la enseñanza inicial y repercutir en posteriores actos de su vida adulta. Algunos psicólogos especializados en estudiar la personalidad infantil apuntan a la formación del carácter y a dificultades en el «amueblamiento mental» de los pequeños. Porque la escritura manual es una herramienta terapéutica esencial para desarrollar la memoria, establecer y fijar un orden en el espacio intelectual y la conversación. Además, permite entender lo escrito manualmente por los demás.

Los grafólogos, por su parte, hablan de la dificultad derivada de esta falta de aprendizaje infantil al estudiar los rasgos y componentes de la personalidad de individuos que iniciaron su escritura de forma tardía. Porque no solamente se muestran las dificultades en cuanto al documento manuscrito sino también en lo relativo a la manipulación y articulación de espacios y estructuras, el montaje de puzzles o mosaicos y otros juegos en los que es fundamental una básica armonía.

Rosa tiene una larga experiencia en la escuela y en la familia -tiene tres hijos- y disiente de la introducción del ordenador en la enseñanza a edades tan tempranas. Ella misma utiliza ordenadores y tabletas habitualmente pero señala que antes de manejar uno de estos aparatos electrónicos los niños han de aprender a manipular letras y números, escribir palabras y asimilar las primeras reglas matemáticas para asentar su personalidad y su habilidad mental y física. Luego vendrá el ordenador, la calculadora, la tecnología que surja. No habla de caligrafía, de obligar al aprendiz a copiar los famosos Cuadernos Rubio. Tampoco de ortografía en estos tiempos de apócopes y uso de iniciales tan popularizados hoy en los mensajes electrónicos. Eso llegará después, en los posteriores peldaños de la educación y el estudio. Ella habla de aprender con la mano y después con la tecla.

Claro que si después de aprender a firmar, de fijar en la firma una personalidad, te pasan a autentificar un documento en una de esas pequeñas pantallas electrónicas toda esa instrucción se puede destruir en pocas líneas. Según publicó el diario «Savon Sanomat», en Finlandia dejará de ser obligatoria la escritura manual en las escuelas en once meses. En 2016 se enseñará solo la escritura mecanografiada. La polémica ya está en la calle sobre la evolución del finés, finlandés o suomi, el idioma de uno de los países que mejores calificaciones demuestra en la enseñanza.

Publicado el viernes 13 de febrero de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/02/13/parvulos-ordenadores/1712688.html

2015, el año interino

Las consecuencias de la sucesión de elecciones

El presente será un año interino completamente. La política, la economía, la vida social en general estarán pendientes de los resultados y los acontecimientos electorales. No importa que sean en los municipios, en las comunidades autónomas o en la representación nacional. Unos y otros se entrelazan y dependen recíprocamente. Cada formación, partido o agrupación de electores funcionará según lo que decidan las urnas, ya sea en alianzas, coaliciones o colaboraciones y acuerdos puntuales para la gobernanza en los diversos ámbitos de actuación. Porque en estos próximos diez meses se celebrarán comicios primero en Andalucía, semanas después en la mayoría de las comunidades y en todos los municipios, meses más tarde en Cataluña y antes del final del año se celebrarán las elecciones al Congreso y al Senado. Todo esto si no se le ocurre al presidente del Gobierno o a algún otro presidente autonómico con capacidad para hacerlo el programar algún cambio electoral de última hora.

Es decir, un desfile intermitente ante las urnas para decidir posibles permutas en los gobiernos de los distintos niveles. Y ante la incertidumbre de los resultados, interinidad. Habrá casos en los que prime la urgencia para decidir antes de que se pueda perder el poder, pero en la mayoría de los casos, en la medida en que se acerque la fecha de las votaciones, las decisiones serán cada vez más provisionales y, por tanto, se implantará la interinidad. Interinidad que muchas veces se prorrogará sin previsible fecha de caducidad.

Posiblemente esta provisionalidad se dilate después de las distintas elecciones por la polarización ideológica de los componentes que consigan representación en cada entidad elegida, en cada Corporación local, regional o nacional. Lo cual puede ser una rémora para el funcionamiento de las instituciones o un acicate para negociar consensos y acuerdos que alejen a los elegidos de mayorías absolutas que no contemplen beneficios para las minorías.

La democracia española, aunque ya consolidada a pesar de que algunas opiniones lo pongan en duda, está sin embargo poco acostumbrada a las coaliciones, acuerdos electorales y apoyos de sostenibilidad para la gobernabilidad. Al menos en altos niveles, situaciones que se producen en las más clásicas políticas del planeta. Solamente en el terreno municipal los compromisos son frecuentes. Y la previsible polarización que auguran los últimos sondeos sociológicos puede que venga bien para lograr esa dinámica que hace que los ejecutivos puedan estar compuestos por muy diversas sensibilidades.

De momento muchos dirigentes se manifiestan contrarios a alcanzar acuerdos pre y poselectorales. Aunque la cercanía del poder suele llevar a impensables componendas. Los ataques al oponente que aparece como una opción atractiva están al orden del día. Y el miedo a perder la representatividad lleva a muchas formaciones a la ambigüedad, al programa inconcreto o poco definido. Al tiempo que algunas coincidencias doctrinales hacen que el único distintivo entre diversas formaciones sea la contundencia en su invocación. La gran manifestación del 31 de enero en la Puerta del Sol madrileña es un buen ejemplo. Así, la interinidad lentifica la definición programática y paraliza la divulgación de posibles acuerdos poselectorales, por lo que la situación provisional permanecerá durante la mayor parte de este 2015, un largo periodo incierto, un año interino.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 9 de febrero de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/02/09/2015-ano-interino/1710574.html

 

De Givenchy o Blake a las tendencias

La reivindicación de la sencillez en el vestir frente a la recargada moda que marca lo que se ve en la calle

El joven salió del portal con su traje entallado azul marino, lisa camisa celeste, corbata de tonos rojos y zapatos marrón oscuro. Su cabello claro iba peinado a raya lateral. En su mano derecha portaba un cartapacio. De repente se paró a unos metros del edificio, se colocó la carpeta bajo la axila y se aflojó el nudo de la corbata y lo ladeó un poco. Se soltó uno de los botones de la abrochada chaqueta con una mano mientras con la otra se despeinaba formando su pelo un revoltijo con picos desiguales y un peculiar «kiki». Entonces reemprendió su marcha. De la formalidad oficial a la moda. ¿Moda? Lo que se ve en la calle.

El paso no fue de la etiqueta a la informalidad, al desaliño, el descuido, la rebeldía, sino a la tendencia. El sentido cambiante según su destino inmediato. Un eslogan pregona que «las modas pasan, la Moda permanece». Pero quienes dominan ahora son las tendencias. ¿Mil prendas una sobre otra? Es la tendencia.

Finalizaba los pasados días la muestra que en el Museo Thyssen-Bornemisza ha expuesto la larga trayectoria de Hubert de Givenchy. El modista francés trajo al centro de arte del Paseo del Prado madrileño una colección en la que destacaba la sencillez. No faltaron modelos llenos de bordados y dibujos recargados, vestidos para grandes ceremonias, recepciones en espectaculares palacios, grandes producciones cinematográficas -la duquesa de Windsor, la princesa Grace de Mónaco, Jacquelin Kennedy, primera dama estadounidense, y, sobre todo, Audrey Hepburn fueron sus más preciadas «maniquíes»- pero este diseñador discípulo de Cristóbal Balenciaga, al que consideraba su maestro, presentó sus «Little black dress» y su blusa Bettina. Es decir, la sencillez y la originalidad de los vestidos negros y de la tela blanca de algodón, «de camisa masculina, con cuello abierto y mangas adornadas con bordado inglés». Un diseño rupturista, sin abandonar sobriedad y elegancia, con elementos intercambiables dejados a la imaginación. Sin extravagancia.

La sencillez también es reivindicada por otra gran protagonista de la moda. Yvone Blake, la rubita de «Fahrenheit 451», el futurista filme de François Truffaut, que también es una de las más premiadas diseñadoras del cine -Oscar por el vestuario de «Nicolás y Alejandra», de Franklin J. Schaffner-. A esta inglesa de Manchester que vive en España y tiene cuatro goyas («Remando al viento», de Gonzalo Suárez, y «Canción de cuna», de José Luis Garci, se lo deben), última «Mujer de cine» del Festival de Gijón, le gusta el riesgo y la originalidad. «Al mirar… hay que saber lo que va debajo de un traje, mirar del interior al exterior», dice, al tiempo que la tendencia actual la encuentra «muy poco original, una mezcla de muchas cosas que no van bien juntas… me parece fea». Creadora de futuristas trajes, piensa que ahora «siempre van repitiendo lo que me puse en los años sesenta y setenta», y señala que «no tienen nada que decir, no hay creatividad? No me gustan las proporciones».

La joven vestía un jersey negro, leggins de punto también negros y botines de cuero del mismo color. Sobre ello, además, iban pañuelos, bufandas y calcetines para ir a la moda de la calle. El acompañante era moreno, flaco y alto. Calzaba zapatillas de «running» de colores, leggins negros ajustados a sus larguiruchas piernas con rodilleras y un corto calzón de colores, chupa de plástico con cuello de pelo, pañuelo atado al pescuezo y gorro ajustado de indescriptible color. Una tendencia de quienes no habían oído hablar de Yvone Blake ni visto los trajes de Givenchy.

Publicado el miércoles 28 de enero de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/01/28/givenchy-o-blake-tendencias/1705020.html

Una verdadera historia de la lotería

Un relato humano sobre el principal sorteo español

Uno de los anuncios de la lotería de Navidad que llevamos viendo desde hace ya bastantes días en televisión y cines ha conmovido a mucha gente. A unos les ha hecho incluso llorar, según confesión propia. A otros les ha inspirado para parodiar ciertas fibras comunes de los españoles en esta época de crisis y son muchos los spots de humor que hemos podido contemplar en diferentes programas y en internet. En fin, digamos que todo el mundo habla del anuncio. Los actores se están haciendo famosos y parece que ya la gente los para y los saluda por la calle. Todo un éxito.

Desconozco si la composición del corto está inspirada en un caso concreto, si el equipo del vídeo ha vivido algo similar, si le ha pasado un asunto igual a alguna persona del ente de las loterías. Personalmente conozco un caso real ocurrido ya hace tiempo. Lo cuento. Se aproximaban las Navidades del año 1982. En un departamento de la sede de la Compañía Telefónica en Sevilla unos empleados se habían desplazado por motivos de trabajo a las Islas Canarias y antes de regresar habían adquirido unos décimos de lotería para repartir entre los compañeros. Al volver a las oficinas sevillanas contaron lo que habían disfrutado en las llamadas Islas Afortunadas mientras distribuyeron los décimos o participaciones a los demás.

El día 22 de diciembre, mientras nevaba en algunas zonas del Norte, en el sur andaluz hacía un buen día. Comenzó el gran sorteo y, de repente, comenzó un sonoro alboroto en aquel edificio cercano al recinto de la famosa Feria de Abril. Había «caído» el Gordo en un número llegado de las islas. Uno de los trabajadores abrió el cajón de su mesa, sacó unos décimos y se los entregó a compañeros que por alguna circunstancia no estaban en su puesto el día del reparto o no llevaban el dinero correspondiente al precio de su participación. La costumbre dice que la lotería se paga siempre antes del sorteo. Pero siempre hay excepciones.

Años más tarde algunos de esos empleados de Telefónica fueron desplazados a otras provincias de Andalucía. En Málaga volvió a ocurrir un caso parecido entre compañeros que habían protagonizado la anécdota sevillana. Por motivos familiares uno de ellos estuvo sin trabajar durante unos días. En una ocasión se encontró con otro de «los sevillanos» y éste le dijo «toma, te lo he guardado porque no estabas el día que la distribuyeron». Era, otra vez, un décimo premiado con el Gordo.

La historia que tanto conmueve ahora es real y creo que hay publicados otros relatos de esta índole. Y hasta el director del vídeo que estos días se repite en todos los canales se emociona cuando se le comenta el éxito alcanzado. Dice el madrileño Santiago Ahuanojinou Zannou, nacido en el barrio de Carabanchel de padre inmigrante y madre aragonesa, que desde que le pasaron el guión «era consciente de que la historia que tenía entre manos era muy interesante y está basada en muchos hechos reales».

En una entrevista difundida días atrás en el programa nocturno «Gente despierta», de Radio Nacional de España (RNE), Santiago Zannou, que se considera personalmente como un mestizo de barrio, señalaba que se está demostrando que «somos más los buenos que los malos, no tengo ninguna duda al respecto». Lo que parece claro es que, aunque estos días están llenos de momentos «tiernos» y, a veces, también empalagosos, también son días en que la realidad supera a la ficción.

Publicado en La Nueva España el 23 de diciembre de 2014
http://suscriptor.lne.es/suscriptor/asturias-opinion/2014/12/23/historia-loteria/1690058.html
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La olvidada crisis del ébola

El peligro de la mortal epidemia y la escasa aportación de los países ricos a su erradicación

La crisis del ébola parece haber desaparecido tras la curación de Teresa Romero. Bien es cierto que la llegada de una crisis tapa a otra y vamos a un trance nuevo cada semana. Pero el peligro de la mortal epidemia no se acaba tras la recuperación de la sanitaria contaminada en el hospital madrileño. Pongo por delante que soy mero contribuyente desde hace años a Médicos Sin Fronteras (MSF), y concuerdo con su presidente en España, que ha mostrado su indignación ante la falta de solidaridad que demuestra gran parte de Europa al problema irresuelto de la temida enfermedad. Según datos aportados por José Antonio Bastos, esta organización no gubernamental continua soportando la responsabilidad de la lucha contra el ébola en los países del Occidente africano transcurrido más de medio año de la terrible explosión de esta peligrosa dolencia.

La ONG médica, que contribuye con diferentes tipos de facultativos y material sanitario, aporta hoy día el 60% de las camas para pacientes que se destinan a los afectados de Liberia, Guinea y Sierra Leona, los países con el mayor número de estos enfermos en la zona. Territorios donde ya se han infectado del virus más de cuatrocientos médicos desde su explosivo brote.

Tras las terribles cifras de fallecidos por la epidemia y los meses transcurridos la solidaridad de los países ricos sigue siendo escasa. Después de varios llamamientos realizados por la Organización de Naciones Unidas y unas cuantas reuniones de los responsables sanitarios de la Unión Europea, el primer mundo ha decidido aportar unos mil millones de dólares. Mientras tanto, un país pequeño y sin recursos como Cuba, aportará más de 450 médicos.

De momento el fondo establecido por la ONU sigue sin recibir la mayor parte de las aportaciones prometidas. Tres países europeos -Reino Unido, Alemania y Francia- han ofrecido cerca de 450 millones mientras el resto del continente contribuye con cifras ínfimas. España creo que ofrece 12 entre todas sus asistencias. Y es que los anuncios son una cosa y la materialización de los mismos otra, aunque la urgencia es suprema para evitar la extensión del problema y que otras enfermedades que sufre la población de los países más afectados, casi abandonada por intentar paliar la mortandad del ébola, puedan ser atendidas.

De otra manera la actitud estadounidense es distinta ya que ha prometido una ayuda superior a la europea, ha enviado a cerca de seiscientos efectivos militares y, aunque pueda ser un poco tarde, está construyendo hospitales en la zona. Ojalá sea el comienzo de otro modo de ver las cosas en África, continente abandonado humanitariamente por las grandes potencias y explotado al máximo en cuanto a sus recursos naturales. La huida de la miseria de miles de jóvenes africanos hacia el paraíso europeo no ha logrado ablandar las conciencias de los grandes explotadores pero quizá ahora, por temor, la epidemia haga intervenir a los gobiernos para moderar la espoliación de esas industrias. Esas multinacionales que no han cambiado sus métodos de sanguijuela y mientras se mueren las gentes siguen agujereando las tierras de estos paupérrimos habitantes para llevarse las codiciadas materias primas, importantes para el funcionamiento de las nuevas tecnología, materias que remediarían la indigencia nativa.

Si Barack Obama manifiesta que «no se trata de caridad», Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, señala que nos hallamos ante un «problema global urgente, que demanda una gran respuesta global urgente». Asimismo, la representante estadounidense en Naciones Unidas, Samantha Power, ensalzó la contribución de Cuba para combatir el ébola en África y afirmó que su país está muy agradecido. «Tengo que elogiar a Cuba por enviar pronto a 465 médicos», manifestó Power. José Antonio Bastos, presidente de MSF en España, recuerda que hace unos dos años la Organización Mundial de la Salud (OMS) cerró por recorte presupuestario la Unidad de Respuesta a Epidemias y Emergencias. Y alude a las consecuencias del cierre. Es decir, que la crisis económica tiene mucho que ver con la crisis epidémica.

Publicado hoy viernes 7 de noviembre en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/11/07/olvidada-crisis-ebola/1667845.html

El tren, nuestra red tan poco utilizada

El atractivo turístico que potenciaría la infraestructura ferroviaria asturiana

La próxima llegada de trenes rápidos, según las previsiones sin precisar del Ministerio de Fomento, sus largos retrasos y sus problemas de trazado y obra quizá no dejen ver en nuestra región otras oportunidades no aprovechadas. El Principado es la región con mayor infraestructura de vía estrecha del país y puede que también sea la que peor la rentabiliza. De los grandes proyectos, quizá más soñados que realizables, se pasó al deterioro por falta de presupuesto y abandono. Asturias fue una de las pioneras en la construcción de ferrocarriles cuando en España solamente existían dos en funcionamiento. Sus vías van de este a oeste y de sur a norte comunicando una gran área del territorio. Puede que parte de su diseño esté bastante anticuado, pero lo básico de su estructura está ya hecho. ¿Por qué desaprovecharlo?

Un medio de transporte en auge como el ferrocarril es cada vez más utilizado y muchos países inauguran o conservan y potencian itinerarios para dar a conocer comarcas, para dotar de movilidad a los residentes, para rebajar la contaminación. España parece ir en sentido contrario. En vez de modernizar trazados y facilitar la comunicación entre zonas con malas carreteras se fueron cerrando trayectos por escasa rentabilidad mientras se iniciaba la red de veloces aves. No interesaban las causas por las que los viajeros no empleaban este transporte, en muchos casos por la ridícula frecuencia del paso de convoyes por los distintos puntos del recorrido. Trenes que en realidad no daban servicio a las necesidades de traslado del probable usuario, trenes que no servían para ir o volver del trabajo, no coordinados con la vida laboral, ni comercial, ni vacacional. Así, Mercè Sala, presidenta de Renfe durante el Gobierno de Felipe González, cerró más de mil kilómetros de trayectos ferroviarios, entre ellos la Ruta de la Plata, cuya reapertura se vuelve a pedir por diversos estamentos insistentemente ante la necesidad de transporte más sostenible.

Pero también se reivindica el ferrocarril para uso turístico colectivo, ya que en este medio el viaje es más cómodo y tiene más posibilidades de paradas puntuales a diferencia del avión y de los vehículos particulares. Y no me refiero al Transcantábrico o el Al Andalus, de lujo y poco asequible para la mayoría. Señalo famosos trenes como el Bergen-Oslo, el Sóller-Palma o los peruanos que suben al lago Titicaca o al Machu Pichu, por poner ejemplos exóticos pero de éxito permanente. Si buscamos itinerarios en la red española nos encontramos con trenes por Galicia, País Vasco o la Meseta que llevan a faros marineros, campiñas de famosos vinos, antiguas zonas mineras o industriales o recorridos costeros. Pues bien, trayectos similares y muy atractivos se pueden promocionar en Asturias.

Rutas de la manzana, de la avellana, de los quesos, de los puertos balleneros, de la minería, de los bosques, de la nieve, de los faros, las playas, la Naturaleza, de la sidra, de la Prehistoria, del Prerrománico… de la gastronomía. Alguna de ellas funcionó un tiempo pero fue cerrada por utilizar un material obsoleto, lento y mal gestionado. ¿Por qué funciona el tren minero del Valle de Samuño y fracasaron el de la Biosfera o el del Alto Aller? Son muchos los forasteros admiradores del paisaje astur que echan en falta convoyes turísticos para contemplar el paisaje, visitar monumentos, cubrir rutas gastronómicas, lanzaderas para las playas evitando atascos veraniegos, el Camino del Norte a Santiago? y describen con entusiasmo el turismo ferroviario por diversos parajes europeos, americanos, asiáticos.

 Publicado el viernes 24 de octubre de 2014 en LA NUEVA ESPAÑA
http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/10/24/tren-red-utilizada/1660928.html
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