De Leopoldo II a nuestros días

Las razones por las que las gentes huyen de diversas zonas del planeta

La Sociedad Africana Internacional ha desaparecido, pero su legado sigue vigente. Leopoldo II, su «dueño», esclavizó a los centroafricanos y ahora lo hacen unas multinacionales. Quien siembra vientos recoge tempestades. Aquel rey de los belgas desapareció hace mucho tiempo, pero su estela la recogieron unas empresas que no han liberado a los nativos de la gran cuenca del río Congo aunque lo parezca. Allí sigue habiendo miseria, hambre, guerra, niños soldados, mujeres esclavas, de todo menos bonanza y democracia. Sigue habiendo riqueza y lujo, pero solamente para los explotadores. Por eso las gentes huyen.

El amplio sur del continente asiático, de Pakistán a Filipinas, estuvo bajo los colonizadores europeos, estados consolidados, organizados, estructurados, que impusieron una superioridad de estados ya poderosamente constituidos. Llegaron como unos comerciantes y se transformaron en paulatinos invasores con el fin, primero, de salvaguardar sus negocios e industrias; después, protegieron sus explotaciones de materias primas. Pero el nivel humanitario estuvo ausente. El poder económico impidió el poder político, aunque los británicos siempre han presumido de lo contrario. La democracia, tras «marcharse» oficialmente los colonizadores, es muy pobre o no existe en ese amplio territorio, el más poblado del planeta, y la vida de las personas es la más precaria de la Tierra, no vale nada. Por eso las gentes huyen.

La colonización española de América fue dura y la explotación hiriente, pero el expolio posterior, que continúa en muchas zonas, es sangrante, inhumano, esclavizante. Las «plataneras» son las dueñas de gobiernos y territorios. La vida no vale un peso y quien se rebela desaparece. Por eso las gentes huyen. En el Oriente Próximo, más de lo mismo. Y el recambio que intentan implantar, enormemente retrógrado, irracional y esclavizante, muy peligroso y mortal. Por eso las gentes huyen.

Quedan solamente unos recintos en que la vida merece la pena. Europa, Japón y el norte de América. Parece que algún otro país se aproxima a este estatus pero su democracia es aún muy rudimentaria. Es decir, señalo donde radican las sedes centrales de numerosas y oscuras multinacionales. Empresas muchas de ellas más poderosas que muchos gobiernos. Empresas que anteponen su beneficio a cualquier otra condición. Y esa condición produce guerras, miseria, hambre, expoliación e impide el progreso, la democratización y la superación de la colonización, con gobiernos corruptos, financiación de guerrillas, creación de secesiones, dictadores y guerras industriales de explotación. Todo un panorama, un mapa de dónde está la riqueza primaria de la Tierra. Por eso las gentes huyen.

La presunta complicidad entre estas empresas y muchos gobiernos no persigue a los explotadores, a las mafias traficantes de seres humanos, a los radicales políticos ni religiosos, a los sacamantecas de los primarios indígenas, los nativos, los desgraciados nacidos en unos países ricos expoliados por ricos extranjeros ejercientes de un poder absoluto no autorizado en regímenes democráticos, aunque consentido tácitamente. La historia nos dice que hace 140 años el rey Leopoldo II de los belgas presidió la Conferencia Geográfica de Bruselas con expertos y explotadores de varios países europeos que «pretendía» establecer normas filantrópicas para proteger el territorio africano y a los africanos de la explotación. 140 años después el espíritu de Leopoldo, que no fue rey de los congoleños sino su amo, lo mantienen las multinacionales explotadoras, los gobiernos lo continúan consintiendo, la miseria permanece, la democracia sigue sin implantarse en numerosos países y las guerras de religión perpetúan la persecución. Con esta situación a la Unión Europea sólo le preocupa la avalancha que llega de cientos de miles de inmigrantes y convoca cumbre urgente con más de ¡quince! días de antelación. Pero apenas ha cambiado nada en casi siglo y medio para ella. Stanley, que fue contratado por el temido rey, podría recorrer de nuevo la rica África hallado ya el pobre Livingstone. Por eso las gentes huyen.

Publicado el lunes 14 de septiembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/14/leopoldo-ii-dias/1813169.html

 

Los socorristas que nos protegen

El espíritu de solidaridad de quienes cuidan de los bañistas y de los montañeros

El socorrista tiene un espíritu de solidaridad. Puede que entre dentro del oficio. Y hoy día también de la situación. Porque para dedicarse a velar por los demás se necesita una mentalidad humanitaria. Sobre todo contando con unos sueldos exiguos, la escasa autoridad que se les delega a pesar de la responsabilidad con que se les carga y con una consideración de escaso respeto por una buena parte de los bañistas. Estas circunstancias se muestran cada verano. Aunque haya excepciones como es el caso de la playa de Aguilar (ver LA NUEVA ESPAÑA del martes 25)

El socorrista es uno de los personajes del verano. Puede ejercer su labor en las playas, en las piscinas o en las montañas. En principio parece un trabajo reposado, normalmente tranquilo con pocos picos de tensión. Sólo con algo de marejada, con abundancia de público en el arenal o la instalación deportiva en los primeros casos, con tiempo revuelto en el tercero la situación se complica. Pero la mayoría de la jornada es de aparente pausa. Sin embargo la presión está presente en todo momento.

La vigilancia es permanente y nada parecida a la de famosas series de televisión, con monumentales modelos, aventuras e intrigas amorosas, grandes y veloces lanchas y espectacularidad cinematográfica. Aquí son chavalas y chavales animosos, que pasean por la punta de las olas equipados con unas aletas, un flotador y un silbato para las urgencias, además de un sistema inalámbrico para llamadas a las lanchas o el helicóptero de zona para casos de mayor apremio. El equipamiento no es lujoso, como se puede observar, es bastante ajustado y simple.

A pesar del servicio que hacen esta/os jóvenes a mucha gente le gusta meterse en el agua, arriesgando su seguridad especialmente si la marejada levanta olas peligrosas, fuera de la jornada de los socorristas, comentaban los muchachos que vigilan estos días las aguas de la familiar y segura playa llanisca de Barro. Lo hacían tras haber conseguido sacar de la picada mar, con ayuda de una lancha y un medicalizado apoyo aéreo, a dos adolescentes franceses que «surfeaban» en mar abierto y tuvieron que trasladarlos al hospital comarcal de Arriondas.

Los vigilantes de piscinas públicas reciben frecuentemente el reproche de menores y mayores por no permitirles pesadas bromas o juegos que perturban el baño y la estancia de los demás bañistas.

El trabajo de los guardianes de la montaña -el Servicio de Montaña de la Guardia Civil- es peligroso y en muchos casos de dificultad extrema. No abundan los momentos de graves lesiones o fallecimiento de quienes están al borde del agua para nuestra seguridad. Aunque si se producen percances entre los jóvenes centinelas. Sin embargo son numerosos los de quien ha de jugarse la vida para salvar al accidentado en las cordilleras. Ya decíamos que el socorrista tiene espíritu solidario.

Este verano que discurre con bastante calor y apetece disfrutar de la mar y de la montaña ha habido alguna protesta en el colectivo socorrista pero solamente hacia la Administración. Raramente se observa un reproche hacia el bañista, hacia el senderista, hacia el personal de vacaciones. Podrían haberla hecho porque muchas situaciones de peligro se produjeron por la imprudencia de algún desaprensivo. Pero solamente se manifestaron ante los administradores por discrepar de sueldos, de la escasez de medios y derechos laborales.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 27 de agosto de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/27/socorristas-protegen/1805691.html

Credibilidad y ética

Sobre la confusión de no distinguir bien entre información y publicidad

El paso ha sido tan grande que puede que afecte más de lo que se pensó cuando se relajaron las reglas. Parece que se ha pasado de cero a infinito. Del nada al todo. «La información y la opinión estarán claramente diferenciadas entre sí», dice uno de los principios del libro de estilo del primer periódico nacional que elaboró un manual de práctica y uso. Y al referirse al tratamiento publicitario señala: «La publicidad siempre estará diferenciada tipográficamente de los textos elaborados en la Redacción. Los tipos de letra reservados para las informaciones no pueden ser utilizados en la publicidad. Los anuncios cuyo diseño se asemeje a las columnas de un periódico deberán incluir en la cabecera la palabra Publicidad.» El traslado de las normas de un medio escrito a los audiovisuales rechaza asimismo las publicidades emitidas por los mismos periodistas antes o después de su aparición en un programa de radio o televisión. Hablamos de periodistas. Otra cosa son presentadores o introductores de programas o espectáculos que no sean periodistas.

La proliferación de estos anuncios en los diferentes medios choca con la ética y la credibilidad del periodista. Principalmente porque el lector, oyente o telespectador cada vez se encuentra con más dificultades para distinguir la línea roja que separa información de publicidad. Al comienzo de la aparición de estos espacios publicitarios protagonizados por profesionales del periodismo los anuncios se emitían lejos de la información. Esto parecía distanciar la noticia del anuncio y no confundía al receptor de los mensajes. Pero hoy ya no existe esa separación en muchos medios y el mismo relator de una información, sin cambiar de decorado, puede comenzar a promover un producto con la sola aparición de un mínimo cartelito de aviso en un ángulo de la pantalla, si es en televisión, o un leve cambio de música de fondo en caso de la radio.

Llega a tal la sutileza de algunos de estos espacios publicitarios que hasta los mismos profesionales de la información tienen dificultades para distinguir o aislar una cosa de la otra. La libertad tanto del medio como del protagonista quizá no incumpla leyes, reglas o estilos pero es una bofetada para la ética y también para la información. A raíz de las protestas recibidas en uno de los diarios más veteranos de quiosco nacional su defensor del lector recordó la máxima que recomiendan los colegios y las asociaciones de periodistas: «La relación entre información y anuncios ha cambiado a lo largo de la historia pero exige siempre una frontera muy clara». Es algo que «el periodismo siempre ha defendido: deslindar de forma clara la información de la publicidad», añadía.

Son bastantes los estudios realizados por prestigiosas universidades de distintos ambientes culturales que consideran imprescindible esta separación. Según un informe de la Universidad de Jyväskylä, la «Atenas de Finlandia», conocida en el país nórdico como «ciudad de las ciencias y las artes», solo un 21% de los estudiantes sabe distinguir ambas cosas mientras centros universitarios británicos dudan de la fiabilidad de la vecindad de información con publicidad. El veterano periodista Juan Fermín Vílchez, experto diseñador, señala en su Historia gráfica de la prensa diaria española (RBA ediciones, 2011), que inicialmente la prensa publicaba los anuncios solo en la última página y no fue hasta finales del siglo XIX cuando empezaron a convivir ordenadamente noticia y anuncio en la misma página.

La evolución desde entonces ha transformado los medios pero las asociaciones profesionales siguen velando porque se distingan manifiestamente ambos campos. Señala, por ejemplo, el código deontológico del Collegi de Periodistes de Catalunya que «no se pueden presentar subrepticiamente las diferentes modalidades? como si fueran materiales informativos de las redacciones ni se deben encubrir sin que puedan ser claramente diferenciadas por los lectores». Ética y credibilidad.

Publicado el lunes 24 de agosto de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/24/credibilidad-etica/1804549.html

 

«Corralitos» humanos

La barrera contra los inmigrantes que llegan desde la guerra, la hambruna, la intolerancia…
El famoso «corralito» llevó el hambre a muchos argentinos y se habló de las penumbras de un alto porcentaje de la población infantil de uno de los grandes silos de trigo y carne de América Latina. El «corralito» griego aumentó la penuria de una mayoría de griegos en el primer mundo europeo, opulento y poderoso. Pero esos son «corralitos» económicos y financieros. Existen otros «corralitos» (y perdón por la reiteración del vocablo) no monetarios pero sí para las personas, quizá menos visibles físicamente pero mucho más duros y crueles humanitariamente. Son los «corralitos» contra los miserables que llegan desde las guerras, la hambruna, la intolerancia político-religiosa?

El Mediterráneo quizá sea la barrera más dura y clara que tenemos presente pero no la única. Es la más extensa, la más peligrosa, la más controvertida. Pero existen otras en Asia, en África y en América, que nos llegan con menos eco periodístico pero igual de perversas y persistentes. Y con métodos similares de explotación mafiosa, de maltrato humano, de rechazo étnico y religioso. Además con un futuro nada halagüeño para el que huye de la miseria y de la persecución. Solamente hay que fijarse en las soflamas de la carrera presidencial estadounidense para ver la situación que puede presentarse.

En el extremo suroriental asiático hay pueblos enteros que huyen de sus gobiernos, como es el caso de los más de cien mil musulmanes Rohingya que han abandonado Myanmar en los últimos meses. El poder de los radicales budistas impide que estos musulmanes puedan tener propiedades y su persecución les conmina a huir a los países vecinos en desvencijadas y arcaicas barcazas que sufren los mismos problemas que las pateras y demás embarcaciones que intentan cruzar el recargado Mediterráneo. Ya el pasado mayo el Gobierno de Malasia pidió el fin de la represión birmana contra los Rohingya, una minoría que la ONU considera como la más reprimida del mundo.

La situación cambia poco en la zona ecuatorial africana donde las persecuciones contra los no seguidores del Islam se extiende de Pacífico al Atlántico, principalmente en Sudán del Sur y en Nigeria, Mali, Níger, Camerún o Chad, sembrados de grupos terroristas como Boko Haram o Ansar Dine, surgidos de Al Qaeda del Magreb. Además del llamado Cuerno de África donde realmente no existe quien gobierne un histórico territorio hoy desestructurado del que huyen miles de desheredados. La mayoría de los escapan de la persecución y la miseria de este desastre se concentran en Libia (se habla de un millón de huidos) donde son empujados por mafias y bandas yihadistas a buscar una libertad que no encuentran a través del mar.

Pero Europa ha cerrado su cercado y no quiere compartir parte de su opulencia. Así las islas griegas e italianas forman un laberinto que retiene a cientos de miles de náufragos llegados en naves que provienen del Sur en armaduras que en algún tiempo navegaron. También cierra su puerta el próspero Reino Unido, lo que hacina a ya miles de inmigrantes en la costa de Francia, país donde la xenofobia gana adeptos cada día. El problema es de tal magnitud que ACNUR, la agencia de la inoperante ONU, solicita ayuda urgente para paliarlo. En la denostada Grecia de la rica Europa son cientos de miles los inmigrantes que duermen en las calles, en los campos, con hambre, sin recursos, sin futuro. Hallan un «corralito» humanitario. Aunque llegan con esperanza descubren que el Mare Nostrum realmente es el Muro Nostrum.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 19 de agosto de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/19/corralitos-humanos/1802300.html

Jornada intensiva, rendimiento y conciliación

La prevalencia del trabajo presencial en España, a diferencia de lo que ocurre en otros países

La primera ministra de Dinamarca pierde a su marido por trabajar demasiado y no estar en casa con la familia las horas de asueto. Este es final de una de las temporadas de «Borgen», una serie televisiva de gran audiencia. Sus secuencias reflejan en la ficción pero con serio realismo la vida política y social del país nórdico, uno de los más avanzados en el estado de bienestar. Digamos, en el reparto de actividades del ser humano que alcance un equilibrio entre trabajo, descanso, familia y aficiones. Es decir, la conciliación de todas ellas.

«Proporción entre el producto o el resultado obtenido y los medios utilizados», así precisa la Real Academia Española el significado de «rendimiento». «Fruto o utilidad de una cosa en relación con lo que cuesta, con lo que gasta, con lo que en ello se ha invertido, etc., o fruto del trabajo o el esfuerzo de una persona», es otro de los significados, más economicista, que distintas fuentes dan a esa misma palabra. Aunque estas últimas prefieren usar otro vocablo más mercantil e industrial: productividad. Me gusta más el término rendimiento que el de productividad, que se emplea habitualmente para calibrar la actividad humana y que la R.A.E. muestra como el análisis de «los fenómenos sociales haciendo primar los factores económicos».

El verano es una buena época en España para evaluar el rendimiento de las personas en el trabajo ya que en la mayoría de las empresas se implanta la jornada intensiva. Es decir, se acorta el tiempo laboral pero se ha de realizar la misma tarea. Y todo indica que su éxito se debe a ese ajuste temporal, a que las horas de trabajo recortadas las puede dedicar el trabajador a su familia, al ocio, al descanso, a sus aficiones.

En nuestro país prácticamente no existe la conciliación familiar. El personal se pasa la jornada en el trabajo, de la mañana a casi la noche. Solamente durante esa temporada en el verano en que se practica la jornada intensiva se alcanza cierta conciliación. Y no en todas las empresas se implanta. Una razón de disidencia es que ese acorte de jornada no acaba de señalar el índice de rendimiento porque se realiza en época de menor actividad. No se extiende a otras estaciones quizá por un miedo a que la reducción de horario signifique una inercia hacia la baja producción. Lo contrario a lo que piensan muchas empresas avanzadas, sobre todo las grandes corporaciones europeas. Algunas de ellas empiezan a establecer vacaciones libres para quienes cumplen regularmente los objetivos. Industrias tan importantes y con implantación internacional como Mercedes, Novartis, Amadeus o Kyocera, por señalar compañías de muy diversos productos, mantienen jornadas flexibles y acomodadas a la conveniencia de empresario y empleado. Y en algunos países trabajar más horas de las establecidas por convenio o contrato laboral está mal visto.

Jorge deja la oficina a la hora establecida cada día; Jonás, si acumula horas una jornada las descuenta de otra sin apenas limitaciones; Andreas trabaja por objetivos con horario flexible. Disfrutan de varios periodos de vacaciones porque laboran a gusto e incrementan su producción. Entre empleador y empleado no solamente hay una correspondencia legal sino también de lealtad, de esfuerzo y confianza. Y esa relación laboral accede a que puedan realizar trabajos desde casa y en horas menos convencionales con tal de que los objetivos se cumplan. Así pueden compaginar trabajo, familia y aficiones sin menoscabo laboral. En España sigue primando el trabajo presencial. ¿Es más importante que te vea el jefe (mando intermedio generalmente) que el objetivo, el trabajar a gusto, la lealtad o la compatibilidad familiar? Los beneficios de las grandes empresas han subido un 37% de un ejercicio para otro y la confianza empresarial es cada vez más sostenible. Puede ser el mejor camino para reconocer el rendimiento, reducir ese nefasto presencialismo miedoso y convocarnos a la conciliación.

Publicado el martes 11 de Agosto de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/11/jornada-intensiva-rendimiento-conciliacion/1798677.html

El pobre deporte de los telediarios nacionales

Los únicos temas deportivos de los telediarios de las cadenas nacionales durante el verano son los «divertidos» entrenamientos del Madrid y del Barça

El dicho popular dice que «se les ve el plumero». Durante el verano las competiciones deportivas son abundantes. Ciclismo, atletismo, vela, natación, tenis, hípica, piragüismo y muchas más. Pero no hay fútbol en España. Por esta razón, las secciones deportivas de las televisiones de alcance nacional delatan su pobreza en noticias. No se debe esa escasa información a la falta de competiciones sino a que solamente les afectan dos o tres equipos de fútbol y de lo demás pasan. Y esos equipos son siempre el Real Madrid y el F. C. Barcelona y quizá algún otro que haya protagonizado un sonoro fichaje. El resto de los conjuntos no les importan.

Durante julio puede correrse un emocionante Tour de Francia, celebrarse el torneo Wimbledon, haber campeonatos de piragüismo, grandes veladas de atletismo, pueden haber contratado buenos futbolistas clubes de Valencia, Andalucía, Galicia o Asturias. Da lo mismo, a las televisiones radicadas en Madrid solo les interesan Madrid y Barça. El deporte en los telediarios de las cinco cadenas de ámbito nacional se reduce a los entrenamientos o «pachangas» que los jugadores del Santiago Bernabéu o Nou Camp celebran en Australia, en China o Estados Unidos. Juerguitas donde el balompié es minoritario pero con autoridades, deportivas o municipales, que pagan millonadas para ver a mediáticos futbolistas. Nada de deporte.

Por las programaciones deportivas de estas cadenas no sabemos nada (salvo fichajes espectaculares) de Sevilla, Betis, Málaga, Valencia, Celta, Levante, Atlétic de Bilbao, Real Sociedad o cualquier otro club de Primera División que no protagonice una anécdota espectacular en la pretemporada. Vamos, del Sporting o del Oviedo, salvo que se entrenen en globo, ni una mínima referencia. Aunque en el Carlos Tartiere se juegue un partido importante de la Selección Nacional dentro de unas semanas o en El Molinón se estrene la liga con las «huestes» de Rafa Benítez. No hay otros deportes, aunque los españoles sean líderes de esas especialidades. Ni siquiera para dar un estricto titular si la cadena no compró la transmisión de una competición.

Para colmo, las noticias sobre los otros deportes dependen de tener o no imágenes. Si no tienen la exclusiva de una competición su filosofía es que ni se cita informativamente. Sólo la cesión por agencia de unos segundos de imagen o la absoluta importancia de un gran triunfo pueden contribuir a que se informe de un deporte. Hemos visto estos días pasados minutos y minutos del cachondeo de Ronaldo, Piqué, Benítez y demás a seis mil kilómetros de España pero apenas contaron la inquietud en Elche o Éibar, los triunfos de Purito Rodríguez o Valverde en las preciosas rampas de la ruta francesa, la gran hazaña de unos chavales menores de 19 años que consiguieron el campeonato de Europa ni la participación española en alguna importante velada de atletismo celebrada en el continente. De baloncesto, piragüismo, balonmano y sus próximos campeonatos ni palabra.

El veterano director de un diario deportivo madrileño dice que el día que no va en portada un titular del Madrid, sea lo que sea, el periódico deja de vender 30.00 ejemplares. Una pena. Una triste dependencia. Pensando en este desierto informativo me vienen a la memoria mis lejanas prácticas estudiantiles de verano cubriendo torneos de tenis, regatas, surf, natación y otros deportes, una sección donde destacaba la gran crónica del Tour que enviaba mi jefe: «Porriño telefonea».

Publicado el jueves 30 de julio 2015 LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/07/30/pobre-deporte-telediarios-nacionales/1793488.html

 

 

Lujoso interrail

Un viaje en tren por la Selva Negra alemana visitando hermosos pueblos

Recorría con la familia la Selva Negra alemana cuando salían a información los posibles trazados de la futura red ferroviaria asturiana. Luego se iban conociendo las adhesiones o rechazos de los partidos. Los enormes presupuestos que se manejan para alcanzar los posibles trazados están en el fondo de la controversia. Especialmente en estos tiempos de crisis macroeconómica, microeconómica, social, política?

Intento partir de una premisa que muchas veces se soslaya para reforzar argumentos o dar por supuestos ciertos criterios. Se rechaza, por ejemplo, un gasto por concluir que la obra a realizar será deficitaria y no rentable. Y hay cosas que no se deben medir por esas dimensiones económicas. Han de fijarse las conclusiones por su servicio, social, humanitario, de largo plazo, de prioridad estructural, etcétera. La extensa red del Metropolitano de Madrid, el servicio de autobuses urbanos de Oviedo o Gijón, la desaparecida -espero que temporalmente- autopista del mar entre El Musel y Saint Nazaire-Nantes son estructuras deficitarias, no hay duda. Pero son necesarias. Se pueden tener dudas sobre su funcionamiento pero no de su prestación social. ¿Alguien se atrevería a cerrar el metro madrileño ante su negativo balance económico?

Asturias tiene la más extensa red ferroviaria del país y parece también que la peor utilizada. Los recorridos por vía de ancho nacional tienen problemas por todas partes. Los de vía estrecha parece que sirvan para poco y ello trae como consecuencia el rechazo del posible beneficiario de su uso. Pocos trenes, difíciles combinaciones, deficientes frecuencias, velocidades impropias de una red del siglo XXI con trazados anticuados y no actualizados y muchas más cosas. Es decir, ni rentable económicamente ni socialmente. Creo que es un derroche propiciado por un grandonismo que se olvidó de los minimalismos de la vida cotidiana.

Recorríamos, recuerdo, la preciosa Selva Negra y nos adentrábamos en pueblos no mayores que Cornellana o Posada de Llanes, por poner dos poblaciones de características similares, y lo hacíamos todo en tren. Porque la estructura ferroviaria de la Schwarzwald, que abarca una cuarta parte del land Baden-Wurtemberg, unos 6.000 kilómetros cuadrados, es decir, algo más de la mitad de Asturias, es potente, con trenes modernos, la mayoría con tracción eléctrica, y llega a prácticamente todos sus municipios. Se pueden realizar diecinueve rutas turísticas casi en paralelo a la red de carreteras y existen bonos para grupos, para todo el día, con horarios flexibles y facilidad de trasbordo.

Pero quizá la característica más llamativa respecto a los ferrocarriles españoles es la información -en cinco idiomas- completa sobre cada tren y su frecuencia de paso por y para las diversas rutas. En todas las estaciones hay unos paneles con todos los detalles de las salidas (amarillo) y las llegadas (blanco) de los diferentes convoyes y en las máquinas expendedoras no sólo puedes sacar el billete sino preparar fácilmente el itinerario impreso con hora de paso por cada etapa del trayecto, el andén y vía de llegada y de salida en caso de trasbordo, con ubicación para cada coche y duración del viaje. En resumen, es fácil, cómodo, asequible recorrer sin agobios toda la Selva Negra. Nuestra Selva Verde, nuestro Paraíso Natural necesita una red renovada para uso-disfrute del asturiano y del visitante. Es decir, viajamos por Alemania como en un juvenil y lujoso interrail.

Publicado el viernes 24 de julio de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/07/24/lujoso-interrail/1790728.html

 

180 ojos

El gran servicio que prestan las webcams de LA NUEVA ESPAÑA

Las olas lamen una tras otra las arenas de San Lorenzo mientras se acercan, suaves, a la pleamar en una tarde de sol entre mayo y junio. Contemplamos la escena desde la atalaya del edificio de Gijón en el que está instalada una webcam de las «Ventanas al Paraíso». El ordenador, a pantalla completa, se encuentra en pleno centro de Madrid, a quinientos kilómetros de la playa. Con esta relajante imagen (http://www.webcamsdeasturias.com/webcam.php?id=148&seleccionaCam.x=34&seleccionaCam.y=6) y con otras 180 se disfruta en directo con tan sólo pinchar en el portal abierto que LA NUEVA ESPAÑA incluye diariamente en su edición digital. Es un gancho seductor, una posibilidad que sugerimos a los amigos que todos los años nos solicitan una información de primera mano para visitar Asturias en verano. Son unos ojos para ver la realidad sin edulcorar ni disimulos.

Satélites, medidores de vientos, humedades, rayos y demás fenómenos que participan en la atmósfera orientan minuto a minuto a meteorólogos/as de lo que ocurre en nuestro entorno. Y les ayudan a estudiarlo para anunciarnos lo que ocurrirá en horas venideras. Sin embargo, creo que cuentan poco con unas ventanas que se van abriendo por muchos de los rincones de nuestra geografía y que nos muestran el estado del tiempo real, es decir, en directo. Enseñan la imagen, lo que ocurre en el lugar que se atisba. Me refiero a estas webcams que presenta lne.es, a las que tienen acceso los lectores desde cualquier parte del mundo de forma gratuita. Ya comenté sus ventajas en estas páginas hace unos años («En la playas se están bañando? lo estoy viendo», http://www.lne.es/opinion/2009/06/03/playa-banando-viendo/763371.html). Claro que en aquel momento estaban instaladas unas decenas y todas ellas en el Principado.

Todos las mañanas, como desayuno, podemos entrar en la aplicación y vemos cómo está el ambiente en lugares de Asturias o de otras zonas de nuestro interés. Además del Principado, donde ya están instaladas más de 150 cámaras, nos asomamos a la vecina Cantabria, por donde vemos si soplará o no el soleado Nordeste; a la Galicia que nos manda el Gallegu y su agua o la Castilla que trae el viento Sur que produce los borreguitos que se forman en el cielo. Por supuesto, a las decenas de vistas al mar que se pueden observar a través de estas ventanas al Cantábrico.

Porque esa pequeña empresa que nos facilita las visiones de muchos lugares que nos interesan sigue instalando cámaras fuera de Asturias -ya ha colocado más de ciento ochenta de esos ojos electrónicos-. La forman unos emprendedores que se financian a través de publicidad y patrocinios y, además de imagen, facilitan información sobre el contorno de sus instalaciones para situar mejor al visitante, al tiempo que insertan cuestiones sobre ambiente, enfoque y otros asuntos de la red.

Con las ventanas de lne.es puede uno contemplar un paisaje o una plaza, programar una salida o testimoniar una presencia en una de las hermosas playas de nuestro litoral, mostrar a quienes no conocen Asturias distintos lugares de su geografía y hasta anunciar sus productos. Y, por supuesto, elegir un lugar en la montaña, en la costa, en una población para pasar el día, para vestir de acuerdo al ambiente, en fin, adecuarse al lugar que se pretende visitar.

Y estos modernos ojos también nos permiten ya observar muchos parajes a larga distancia desde los teléfonos que llevamos habitualmente en nuestro bolsillo.

 

Publicado el viernes 5 de junio de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/06/05/180-ojos/1767898.html

 

Vietnam florece amable cuarenta años después

El país más masacrado del sudeste asiático durante años sigue sufriendo las secuelas de la contienda

El país más bello del Extremo Oriente, el más amable con los visitantes. Es lo que dicen los turistas que vuelven de Vietnam tras pasar allí unas vacaciones. Precisamente es el territorio más masacrado de la zona, el sureste de Asia, donde las guerras arruinaron durante 35 años la existencia de sus habitantes. Ahora los vietnamitas conmemoran los cuarenta años alcanzados en paz. Pero los efectos de la contienda no han desaparecido.

Las secuelas de aquel conflicto no solamente afectaron a los habitantes del país. En las ciudades vietnamitas se ven aún gran cantidad de mutilados como consecuencia de la guerra, gentes con defectos físicos provocados por los componentes químicos de las bombas, personas perturbadas psíquicamente por el largo conflicto. Las secuelas aquejaron también a miles de estadounidenses enviados como combatientes a un territorio ajeno, lejano, desconocido y con el que no tenían ningún vínculo. Su paso por la península indochina no fue comparable con el sufrido por los nativos pero la incomprensión de aquella guerra afectó física y mentalmente a muchos norteamericanos.

Indochina era territorio bajo dominio francés cuando los japoneses lo invadieron en 1940, durante la guerra del Pacífico. Al término del conflicto, en septiembre de 1945, Camboya y Laos se independizan quedando Conchinchina, Annam y Tonkín en una República Democrática de Vietnam dominada por los comunistas capitaneados por Ho Chi Minh, desde la ciudad norteña de Hanoi, al que rechazaban desde Saigón en el sur. Esto originó una nueva guerra entre las dos zonas y que finalmente supuso la marcha de Francia de los territorios tras la toma por el Vietminh de la base gala en Dien Bien Phu el 8 de Mayo de 1954. La Conferencia de Ginebra dividió la región, con algunas condiciones y acuerdos, en dos estados separados por el Paralelo 17. Los acuerdos no se cumplieron, entre ellos unas elecciones, y tras un referéndum en octubre de 1955 ascendió al poder Ngo Dinh Diem como presidente de la República de Vietnam del Sur.

Fue entonces cuando survietnamitas huidos al norte comienzan a bajar al sur como guerrilleros integrados en el Frente Nacional de Liberación (FNL), conocido como Vietcong, individuos o grupos que cometen atentados y desaparecen, atacando aldeas o campamentos. Años más tarde, en 1961, los Estados Unidos presididos por John F. Kennedy comienzan a intervenir, sin declarar la guerra, en los deltas del Saigón y del Mekong para defender intereses económicos. En 1963 un golpe de estado derroca a Diem y se forma el Consejo Director Nacional presidido por Nguyen Van Thieu. Aumentan los ataques del Vietcong y el sucesor de Kennedy, Lyndon Johnson, decide bombardear Vietnam del Norte y el desembarco masivo de tropas. Bombas químicas y muy destructivas vuelan sobre todo el territorio y aniquilan vidas, animales, campos, queman pieles, producen diarreas, devastan pulmones, arrasan tanto el norte como el sur.

En 1973 un preacuerdo en la conferencia de París logra parar una guerra ya perdida por EE UU. Un año después dimite Richard Nixon debido al escándalo del caso Watergate. «La temperatura en Saigón es de 40 grados y medio y sigue subiendo» fue la señal definitiva para evacuar a los últimos norteamericanos de Saigón mientras sonaba «Navidades blancas», cantada por Bing Crosby. La victoria del FNL llegó días antes del cumpleaños de Ho Chi Minh, el 19 de mayo de 1975.

Pero continúa, 40 años después, el desastre físico y moral de quienes padecieron y participaron en el conflicto. En Hanoi, en Ho Chi Minh (antigua Saigón), en los campos, en los arrozales sigue viviendo gente mutilada, destrozada psíquicamente por el napalm y el sufrimiento de aquellos años de hambre, corrupción, tuberculosis y calamidades. Y en Estados Unidos quedan muchos trastornados por su intervención en aquella guerra absurda que les llevó a matar lejos de su ambiente, de su país, de su mundo. Perseguidos por una paranoia que les produjo ver la destrucción que producían, la tragedia, la droga, el horror que esparcían por todas partes. Contaba el periodista astur Pedro Mario Herrero en sus crónicas desde Vietnam que cuando fusilaron al guerrillero campesino Nguyen-Trunc-Truc, antes de morir dijo: «Mientras crezcan hierbas sobre el suelo de este país quedarán hombres para resistir a los invasores». Hoy ese país, con sus secuelas, florece y es el más bello y amable del Extremo Oriente.

Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 21 de Mayo de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/05/21/vietnam-florece-amable-cuarenta-anos/1760323.html

 

China empieza a preocuparse

El deterioro del medio ambiente en el gigante amarillo

Los ciudadanos chinos que viven en sus grandes poblaciones tienen serios problemas para respirar. La industrialización intensa impuesta para llevar al país al siglo XXI no respeta el medio ambiente y el aire soporta una polución altamente tóxica para el ser humano. Según fuentes de la Organización Mundial de la Salud los niveles de contaminación en Pekín (o Beijing), con demasiada frecuencia, sobrepasan hasta 40 veces los límites del índice de calidad del aire. Veneno puro. Ante las protestas internas y la pésima propaganda que trasciende por ello al exterior, desde fechas recientes el Comité Central ha colocado en el Gobierno un Ministro del Medio Ambiente.

El planteamiento es a largo plazo, como todo lo que planea y decide la cúpula gobernante. Expertos en la política china vaticinan que su Ministerio de la Protección del Medio Ambiente (MEP), de momento, tiene poco poder para hacer cumplir las leyes existentes y necesita un mayor empuje para elaborar nuevas y severas normas ambientales. Chen Jining, el nuevo ministro de protección ambiental, se ha comprometido a perfeccionar la supervisión del MEP sobre los gobiernos locales y manifestó a los medios de comunicación que su departamento «no escatimará esfuerzos» para aplicar las nuevas leyes.

Por su parte, el Ministerio de Ciencia y Tecnología acaba de informar de la preparación de un nuevo plan quinquenal para «prevenir y controlar la contaminación del aire». Al tiempo que la Fiscalía Suprema planea una operación para los próximos veinte meses con el fin de combatir el «crimen ambiental», un programa para ejecutar desde este marzo de 2015 hasta diciembre de 2016. Y el Presidente Xi Jinping ha asegurado que va «a castigar con mano de hierro cualquier violación que destruya la ecología o el medio ambiente, sin excepciones».

Las intenciones son éstas, los hechos son distintos y difíciles de cambiar a corto plazo. Por ejemplo, el río Amarillo o Huang He, considerado «cuna de la civilización china», una corriente que atraviesa unos 5.500 kilómetros del territorio y sobre la que se desarrolló el país desde la prehistoria, estaba hace ya una década tan corrompido que solamente un 16% de su caudal era potable y aproximadamente un 33% sufría un nivel superlativo de contaminación. Se intentaron medidas salvadoras como realizar trasvases de los ríos Brahmaputra, Salween y Mekong pero no parece que hayan resultado, mientras un estudio reciente señala que 64% del agua subterránea de las ciudades está «gravemente contaminada» por los residuos de plantas químicas, fábricas de acero, productores farmacológicos y de fertilizantes, es decir, quienes han llevado a China a ser una gran potencia económica.

Respecto al ministro Chen Jining se trata de una estrella en ascenso en la política china y si nos atenemos al camino que siguen los componentes que alcanzan la cúpula del régimen lleva camino de llegar a ser vicepresidente del Consejo de Estado en 2018, según prevé la chinóloga Georgina Higueras. Es ingeniero ambiental por la Universidad de Tsinghua, se doctoró en ingeniería civil y ambiental en el Imperial College (Reino Unido) y fue nombrado presidente de la mencionada universidad, es vicepresidente de varios comités medioambientales nacionales, tiene contactos, tiene dinero y pertenece al liderazgo de la sexta generación, que previsiblemente tomará el relevo en dos o tres años de buen número de vacantes en el Consejo y el Politburo. Y China empieza a preocuparse por su medio ambiente.

Publicado el viernes 3 de abril de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/04/03/china-empieza-preocuparse/1736414.html