Un plan de mal vivir

Dos reservas naturales con especies únicas van a ser explotadas y destruidas en Ecuador y Congo

Dos nuevas amenazas a la Naturaleza se ciernen en estos momentos sobre nuestro planeta. Y no son improvisadas o sobrevenidas repentinamente. Estaban previstas aunque eran completamente evitables. Dos reservas naturales van a ser explotadas pudiendo haber sido conservadas como pulmones de un mundo cada vez más contaminado.
La pregunta es si es tanta la dejadez que nos invade que estamos dispuestos a que se ponga en peligro en este mundo rico, aunque presuma de crisis, de reservas tan preciosas como el Parque de Yasuní, en Ecuador, o el de Virunga, en la República Democrática del Congo. El capital mundial no invierte en esas zonas porque con el llamado Sumak Kawsay (que en la ecuatoriana lengua kichwa significa plan de buen vivir) no saca beneficios inmediatos de esos proyectos tan beneficiosos para la Humanidad.
Resulta que hace un tiempo, un lustro más o menos, Ecuador lanzó una propuesta para preservar un territorio virgen, un tesoro ecológico a cambio de una cantidad de euros que se come cualquier banco en un pispás. Poco más de la tercera parte del endeudamiento de las administraciones españolas en el último trimestre o el ahorro que representa la bajada de la prima de riesgo en ese periodo. El Gobierno de Ecuador solicitaba entonces a la Organización de las Naciones Unidas una compensación económica por mantener virgen y no destruir un territorio rico en petróleo pero con una fauna y una flora casi únicas.
Según algunos cálculos, allí se encuentran unas 3.000 especies de plantas diferentes, más de 800 especies de grandes vertebrados entre mamíferos, aves, anfibios y reptiles. El Gobierno de Rafael Correa negoció con España y otros países europeos en 2008 y planteó a la ONU «no tocar esa parte de la selva del Amazonas, a favor de la Humanidad, para evitar el calentamiento del Planeta?». Pedía a la comunidad internacional que le compense durante una década con 350 millones de dólares al año, 2.700 millones de euros, es decir, la mitad de los beneficios que Ecuador sacaría «cargándose ese trozo de selva».
Pura ilusión. Transcurrido un lustro Ecuador solamente ha conseguido unos diez millones de euros en donaciones, parte de ellos de España que al desistir de la propuesta el país andino podría devolver. El presidente Correa subraya así «la gran hipocresía» mundial. La historia muestra cómo las potencias internacionales han explotado la selva de los países pobres y los han empobrecidos más de lo que estaban mientras cada día se dilapidan cincuenta millones de dólares en guerras. Pero no hay dinero para la proposición ecuatoriana. Los campos de Ishpingo, Tambococha y Tiputini recibirán, pues, las máquinas de extracción petroleras, se emitirán a la atmósfera centenares de millones de toneladas de CO2 y se malogrará un enorme tesoro natural. Un trozo perdido de la Amazonia.
En cuanto al parque congoleño de Virunga podría comenzar su explotación tras cinco años de negociación con la empresa concesionaria. La extracción petrolífera afectaría a un millar de especies de aves, anfibios, reptiles, a la cuarta parte de los gorilas ya casi extinguidos que aún viven en África y a un número de vertebrados incalculable. Mientras, la compensación pedida para no explotar esos territorios es calderilla si la comparamos con las ayudas concedidas, por ejemplo, a la mal gestionada banca.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 9 de octubre de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/10/09/plan-mal-vivir/1481122.html

La sexta trampa

La Sexta, el canal de televisión que parece tener los programas más a la izquierda, tiene un problema. Pertenece a Antena 3 o su nuevo nombre A3media o algo así. Y ¿a quien pertenece ésta? Pues al editor Lara. Y Lara dejó a entender hace unos meses que La Sexta sigue esa política izquierdosa como válvula de escape, porque también hay un mercado en la izquierda que compra, libros, enseres, víveres y otras muchas cosas que vende la publicidad. Y La Sexta tiene bastantes ingresos de la publicidad. Posiblemente pierda dinero, bastante dinero pero lo recupera en poder. Y el poder es lo que da fuerza a Lara, a los partidos, a los empresarios, a todo el mundo. Sin poder no eres nada en este mundo gobernado por las finanzas.

Bien, aclarado esto, veamos la trampa. La Sexta tiene un programa los sábados que parece muy progre, en el que debaten periodistas y allegados tanto de derecha como de izquierda. Se reivindica como el programa que da voz a todos, no sectario, no declarado puramente de derecha. No ridiculiza a los canales extremadamente derechistas como el del Wyoming. Debate la actualidad y da cancha a especialistas independientes o de izquierda. Pero con eso no basta. En los debates hay dos filas de tertulianos o debatidores, a un lado los representantes de la derecha y a otro los representantes de la izquierda. Son periodistas que trabajan en los distintos medios que parecen representar a ambos lados del espectro político. Pero la imagen es falsa. Primero porque hay representantes de la muy derecha por no decir extrema y no los hay de la muy izquierda ni la extrema. Los de derecha trabajan en periódicos y tienen sus apoyos documentales; los de izquierda son casi siempre independientes o de medios minoritarios, con una situación más precaria para documentarse. Pero encima hay otra trampa más sutil. Hay un moderador en los debates pero quien lleva la voz cantante es el permanente representante de la empresa periodística de Lara: el director de La Razón, Francisco Maruenda, quien corta y rasga cuando habla alguno de la fila de la izquierda. Nunca deja terminar la argumentación del contrario. Siempre presume de tener la razón, descalifica al contrario y termina siempre «ganando». Es el representante del dueño y ya está. La imparcialidad parece pero no existe. Esa es la trampa.

El humo tapa la Luna

Las peticiones contrarias a imprescindibles leyes españolas que ha pedido Sheldon Adelson para construir Eurovegas

“La fiscalía pide juzgar a 61 socios de la auditoría PwC por defraudar 40 millones”. Así titulaba un periódico hace unos días la investigación judicial a que están sometidos miembros de PricewaterhouseCoopers, una de las firmas, junto con el despacho Cuatrecasas, cuyo fundador y directivo es investigado también por la Hacienda pública, que asesora al dueño de Las Vegas Sands, Sheldon Adelson, el promotor que pretende construir Eurovegas a 25 kilómetros de la Puerta del Sol madrileña.

El aberrante futuro casino está en boca de todos pero tapado por una petición que expande el humo para que no se vean las otras insultantes exigencias. Se habla en todos los foros de que Adelson pide que en sus casinos se pueda fumar, lo que es contrario a una de las leyes sanitarias más recientemente aprobadas por el legislativo español por unanimidad. Pero el capitalista Adelson pide además otras cosas mucho más importantes. Pide la Luna. Copio algunas de las peticiones del diario El País.

< Adelson quiere que se modifique el Estatuto de los Trabajadores para relajar la “rigidez de los convenios colectivos”, lo que implica además cambiar todos los que afecten a sectores con trabajadores en su complejo de casinos.

< Plantea que se cambie la Ley de Extranjería y el Estatuto de los Trabajadores para “reducir el periodo de tiempo [necesario] para el traslado de trabajadores a España”. Exige además al Gobierno “trato preferente” para su empresa en la concesión de visados de trabajo, y cambios en el requisito de certificado de penales-

< Se queja del “elevado coste de las cuotas a la Seguridad Social”, y requiere “dos años de exención en su abono, seguido de una reducción del 50% en los siguientes tres años”.

< Que el Estado español actúe como garante de sus créditos y que el Gobierno pueda “apoyar la solicitud de financiación por un importe superior a los 25 millones de euros” al Banco Europeo de Inversiones.

< Solicita  que se construya una nueva estación de metro de tarifa urbana en el complejo, que se planea ubicar enValdecarros (donde ya hay una de la línea 1); que la red de Cercanías llegue hasta los casinos y hasta Barajas; que haya conexión con el AVE; que se construya un nuevo intercambiador; que se enlace mediante nuevas líneas de autobús con el centro de la ciudad, aeropuertos, estaciones, etc.; que se construyan nuevos accesos desde las carreteras cercanas (M-45, M-50, M-31 y A-3) y se mejoren las carreteras “para evitar atascos”; y que se permitan los vuelos en helicóptero al complejo desde Barajas y Cuatro Vientos, mejorando las infraestructuras para terminales privadas en estos aeropuertos y permitiendo construir un helipuerto dentro del complejo (“si es necesario, en el tejado de cada hotel”).

<  Pide al Gobierno regional y al Ayuntamiento que le ceda todo el suelo público que posee en la zona, y que “ubique las viviendas protegidas en otros emplazamientos”.

<  Pide al Gobierno regional una ley específica con una vigencia de 30 años que declare el proyecto como de interés autonómico, le otorgue un periodo de exclusividad de 10 años

< Busca cambiar la ley de prevención de blanqueo de capitales. Pide una gran cantidad de exenciones fiscales y un largo etc.

Para que el lector no se ponga malo, le dé un telele y no sufra un soponcio no enumero más despropósitos. Para quienes resistan y deseen leer todas las “ayudas” solicitadas les indico el enlace donde he recogido lo precendente.

Salud.

 

Nos matan la ilusión

Las vacaciones se acaban para unos o quedan muy atrás para otros. El final del verano nos devuelve a la labor diaria, a la costumbre, a la rutina. Y nos retira la holganza, la folixia, la diversión, la playa, la montaña, la siesta. Regresamos a la cotidianidad. Aparecen entonces casos del síndrome postvacacional. ¿Realmente es así?
No. Al menos para muchos de nosotros no. La situación, las circunstancias, las condiciones van cambiando aunque los protagonistas parecen los mismos. Pero no lo son aunque las personas sean físicamente las mismas. Los ajustes, los recortes, las restricciones, las ausencias… lo van alterando todo. Hasta la ilusión.
Los/as maestros/as, los profesores, los profesionales de la enseñanza, los/as trabajadores de colegios e institutos vuelven desmoralizados. Quienes retornan, porque muchos se han quedado en el camino, en el paro, en la desesperación, llegan con los horarios prolongados, los salarios disminuidos, las funciones laborales distintas. Tienen más horas de clase, más alumnos en el aula, menos tiempo de biblioteca, de preparación, de actualización, de estudio de su asignatura. La precariedad laboral es notoria. Las condiciones de trabajo han empeorado tanto como ha disminuido la ilusión por su labor, por su profesionalidad, por su amor a la docencia.
Los/as médicos, los/as enfermeros/as, fisioterapeutas, celadores, auxiliares, administrativos de los servicios sanitarios, hospitales, centros de salud, ambulatorios regresan en unas condiciones cada vez peores. Horarios más largos, honorarios más cortos, restricciones de material, planes laborales cada vez más precarios, muchos puestos de trabajo privatizados y en peligro extinción o en mayor inestabilidad. El escenario es de desánimo general.
Quienes vuelven a la labor asistencial, los que trabajan en labores de dependencia, que se encargan de la ayuda a personas que no se valen por sí mismas, se encuentran menos compañeros para la misma función y han de realizar más trabajos por el mismo salario y con un horario más extenso. Y si nos fijamos en las antípodas ocupacionales, en los profesores de educación infantil, los educadores de guardería, las condiciones son parecidas por la clausura de muchos centros ante la vuelta de muchas madres desocupadas por cierres empresariales. Y los que retornan lo hacen temerosos, mermados de ilusión.
Estos y muchos otros profesionales, arquitectos, ingenieros, contratistas, albañiles, abogados, periodistas, hosteleros, tenderos, marinos y hasta «shipbrokers» o gestores de fletes (debido a las primaveras árabes y las guerras del Mediterráneo) vuelven desmoralizados. Los sindicatos señalan que este ha sido el verano de mayor precariedad laboral. Los últimos datos dicen que hay un millón de amas de casa que busca empleo mientras un 30% más de hombres se dedica a la casa desde 2008. Un reportaje de LA NUEVA ESPAÑA informa que desde ese año la llamada Generación de Villalpando (los jóvenes asturianos que trabajan en Madrid y regresan los fines de semana) ha mermado unas 1.900 personas, lo que quizá significa que otras tantas terminaron en el paro.
Cada vez regresan menos al trabajo y los que vuelven llegan con la moral encogida pues les mataron la ilusión.

Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 24 de septiembre de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/09/24/matan-ilusion/1473390.html

Con trajes pero en pelota

Ya nos habíamos olvidado de los trajes de Camps cuando nos enteramos que la Generalitat valenciana no tiene ni para ropa interior. El gobierno de la Comunidad Valenciana, del gürteliano Partido Popular, que ha sacado 20 millones de euros con la venta de una Terra Mítica que costó 400, ahora vende la Ciudad de las Artes, el aeropuerto de Castellón, la Ciudad de la Luz de Alicante y la Radio Televisión Valenciana. Liquidación total. Ya es invierno en el Corte Valenciano. El presidente Fabra busca comparador para todo y espera no tener que pagar una indemnización por el fallo del gran premio de automovilismo  que se inventaron Camps y la alcaldesa amiga de Urdangarín y que se supone que cobraría el forrado jefe de la Fórmula 1, la del campeonato de constructores que no de pilotos (ya que por buen y arriesgado conductor que seas si no tienes un coche que carbure no hay modo de ganar una carrera), y que sería de un buen porrón de millones también.

Como se observa, la gran oferta atractiva valenciana, que era pública y que le costó al contribuyente valenciano un pastón, será casi regalada a algunos capitalistas privados que se encontrarán con más de un chollo, de una ganga que ya tiene la propaganda hecha y que dará beneficios estilo Gürtel. Todo un panorama. Pero mucho me temo que seguirán ganando los mismos en las próximas elecciones. ¡Qué pena!

A Ina González no le da vergüenza

El presidente de la Comunidad de Madrid ni se baja del burro ni le da vergüenza ser el muñeco de Adelson, el promotor (o sólo prometedor) de Eurovegas. Ni parece que sabe de números, que diría el castizo. Habla de la creación de más de 200.000 puestos de trabajo. Ni puestos de trabajo precarios, esos de contrato por días. El caso es que Ina González ha preparado una serie de retrocesos legislativos que ni Franco se atrevería a prometer con el fin de que el eurodisparate se llegue a construir. Y lo peor es que juega con la ignorancia del personal que solamente lee los titulares de los periódicos o «escucha» la presentación de los noticieros de radio o televisión mientras sorbe la sopa o se come un huevo con patatas fritas (algunos no pueden ir más lejos). El argumento que resaltan es el de la permisividad de fumar en el recinto de diversión. Pero ese es la pantalla que oculta todos los demás derechos que quieren derogar y que son un verdadero insulto para el más despreocupado de los ciudadanos. Tanto Esperanza Aguirre antes como González ahora quieren suspender derechos como el pago de impuestos, la implantación de sindicatos entre los currantes del eurodislate, quieren que los madrileños le construyamos un pequeño aeropuerto para jet privados para los capitostes que gobiernen Eurovegas o los ricachones que le vienen a dejar su dinero a sus salas de juego. En fin, la reacción es tal que toda la acción ganada en democracia se pretende derribar para que el evasor de impuestos y encausado blanqueador de dinero negro estadounidense (de nacionalidad) se forre a cuenta de nuestros esfuerzos democráticos, de nuestros derechos, de nuestros sudores por mantener una vida digna que respete la libertad de todos. Es el colmo del descaro antidemocrático. Pero a Ina González, que siempre vivió a la sombra de Aguirre en las urnas y en los negocios, no le da vergüenza pedirlo, decirlo ante el parlamento de la comunidad ni proclamarlo ante los medios de comunicación. Al fin y al cabo la democracia le ha servido para trepar. A los demás «que nos den por viento», que diría una conocida fotógrafa.

Un destrozo ético

Un mundo es legal cuando cumple con las leyes establecidas. Un mundo es ético no solamente cuando cumple con las leyes sino que además respeta una mínima moral. Y unos derechos mínimos también. El presidente del Tribunal Constitucional parece ser que no ha cometido ninguna ilegalidad militando en un partido cuando ya era miembro del tribunal pero si ha cometido una falta de ética. Y si un tribunal como este, el máximo, no cumple con la ética, apaga y vamos. Recurren los partidos al Tribunal Constitucional con bastante frecuencia. Son ellos los que lo nutren y los que examinan a sus componentes. Y luego salen a la luz estas cosas. Ni siquiera han tenido la vergüenza en su partido de pedirle que se inhiba en los casos que ha presentado la formación sus recursos ni en los casos en que la misma ha presentado recurso contra la obra de otra formación enfrentada. Y para colmo, en muchos casos (¿o en todos?) el presidente tiene voto de calidad, es decir, en caso de empate en los debates su voto vale el doble. El hecho de que el TC haya rechazado los recursos presentados por los partidos catalanes ante la animadversión de De los Cobos a las reivindicaciones de algunas formaciones de Cataluña ha sido calificado por profesores universitarios, intelectuales y autoridades de destrozo, catástrofe y otros adjetivos más fuertes. Todo un índice del panorama político en que vivimos.

Canción de Gibraltar

El culebrón del verano

Los veranos británicos hubo un tiempo que proporcionaban la «noticia» recurrente de la aparición del monstruo del lago Ness. Cuando la calma informativa arreciaba los diarios publicaban reportajes sobre la presunta aparición de Nessie en las aguas tenebrosas del lago escocés, normalmente con nocturnidad, surgiendo de las profundidades aprovechando un breve claro de luna y ante la mirada de algún crédulo y descuidado turista. Los veranos hispanos disfrutaron también de un culebrón recurrente al que acudían los gobiernos de turno. La «cuestión» de Gibraltar. Digamos que a la par que la canción del verano, que casi siempre la ganaba el mismo, surgía también la canción de Gibraltar.

A costa del Peñón ha habido de todo, desde conatos de guerra a persecución de delincuentes, desde medidas de restricción sanitaria a causas de presuntas enfermedades de los monos a riñas por cuestiones protocolarias de banderas. En los años inmediatos posteriores al Tratado de Utrecht las refriegas militares y diplomáticas menudearon porque dependían bastante de las alianzas y enfrentamientos entre las potencias europeas del momento. Ya pasados casi dos centurias se produjeron algunos desplantes por ambas partes pero más simbólicos que reales, aunque en ellos estuvo implicada la realeza. Pero ya no hubo ruido ni movimiento de tropas.
En tiempos de la dictadura Gibraltar tomó cierto relieve como sistema de distracción política cuando los problemas internos alcanzaban cotas de conflicto. Fue tan asiduo el recurso de la colonia británica que parecía la única ocupación de algunos ministerios y a un alto funcionario se le llegó a conocer con humor como ministro del Asunto Exterior. Se cerró la verja construida en 1900, se bloqueó la entrada a la bahía, se impidió el aterrizaje de aviones en un aeropuerto construido en tiempo de conflictos mayores al contencioso bilateral, en fin, hubo provocaciones por las dos partes. Y en ambas se fomentó el patrioterismo. Patrioterismo más suave pero que continúa.
Siempre ha habido opiniones a favor y en contra de la discusión y de la utilización del Peñón con fines de estrategia política interna. La derecha defendiendo las presiones contra el gobierno gibraltareño y el Reino Unido. La izquierda rechazando esas presiones o aminorando su fuerza. Los argumentos han variado según el motivo de los conflictos puntuales, ya sea por una visita real, la reparación de un buque militar, desigualdades fiscales o litigios pesqueros. Y durante la ola descolonizadora de la década de los sesenta del pasado siglo la Organización de Naciones Unidas instó a iniciar el proceso con Gibraltar y otras colonias residuales de países del Viejo Continente. Se celebró alguna reunión y manifestaciones pero la cosa no pasó a mayores, la situación siguió igual. ¡La fuerza de Naciones Unidas!
Ahora, mientras algunos partidos políticos españoles y británicos hablan de extender el conflicto a la Unión Europea y hasta volver a la ONU, surgen voces que reclaman cambiar la música de la canción. Desconozco si la letra es nueva o vieja pues en trescientos años de diferencias ha habido mucho baile. Pero se oyen opiniones parecidas a las que tratan de la legalización o no de las drogas para solucionar el terrible problema del mortal narcotráfico. Es decir, retirar la verja y la aduana, integrar en la zona Schengen la población gibraltareña y aplicar la democracia, todos con los mismos derechos, las mismas obligaciones como ciudadanos de una Europa fiscal, política y social unitaria.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el 23 de agpstp de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/08/23/cancion-gibraltar/1459384.html

Ética y política

El rechazo ciudadano a la falta de rectitud
de sus dirigentes

Los políticos dicen que todo en la vida es política. Y una base fundamental de la política es la ética. Sin ética, la acción política es la práctica de una gestión para un aprovechamiento individual o de un colectivo concreto, pero no es un servicio a la comunidad. Si observamos la actividad diaria, realmente la política, de alguna u otra forma, interviene en todos o en la gran mayoría de nuestros actos.
Por esta razón las expresiones «soy apolítico/a» o «no entiendo de política» no responden a la realidad o son un fallido intento de manifestar una postura o un pensamiento sobre una situación determinada o general. Porque el conocimiento de las cosas genera una actitud ante ellas, ya sea a favor, en contra o la simple indiferencia, que también es una actitud. Y la ética, que es un componente cultural, es básica en la toma de conciencia sobre los acontecimientos.
Creo, con estas premisas, haber establecido el campo de juego. Ahora podemos señalar y comentar las jugadas. Por ejemplo, la respuesta generalizada de los partidos sobre la implicación de alguno de sus dirigentes en supuestas infracciones. Todos recurren a la presunción de inocencia. Contestación lógica. Pero esa presunción de inocencia es para todos, y se supone que, en política al menos, tiene unos límites. «En el ámbito político el gobernante carece de presunción de inocencia», señala el catedrático de Derecho Constitucional Francisco J. Bastida, ya que «al representar a los ciudadanos y gestionar fondos públicos, debe estar en condiciones de explicar y justificar en todo momento su actividad y demostrar su inocencia». Nadie pone en duda, continúa el profesor Bastida, «su honradez personal, pero sí su honradez política».
Además deberíamos distinguir la presunción de inocencia política de la presunción de inocencia legal. Comparen los términos. Ninguno de los dos ha sido condenado por los tribunales, pero Rajoy presume de inocencia mientras apunta sus indicios de culpabilidad a Bárcenas. Por supuesto, hay opiniones que señalan que muchos políticos viven en un mundo y nosotros en otro. Y que hoy, en política, «aumentan los problemas pero disminuye la imaginación para abordarlos» (Pedro de Silva).
Y la perspectiva va camino de empeorar. Si hoy en día se juega con la ética y se trata de esconderla en el terreno político, ¿qué pasará tras la evaporación de materias como Educación para la Ciudadanía, el reforzamiento de las clases de una religión en un mundo donde crece el fanatismo religioso y la casi inadvertida desaparición de la asignatura de Ética en el plan de reforma de la enseñanza presentado por el Gobierno del Partido Popular? La ética se va esfumando de la política -por eso los ciudadanos cada vez rechazan más a los políticos en los sondeos- y, como escribía Antonio Muñoz Molina en un reciente artículo, «la desvergüenza de los que mandan se ha vuelto tan absoluta que ya no hacen falta especiales sutilezas para adivinar los propósitos de sus actos», al tiempo que intuía que «una asignatura dedicada al estudio de la rectitud en los comportamientos» les debe parecer «tan cómica como la idea de que los corruptos vayan a la cárcel». Y si no, fíjense en la frase del Presidente en su comparecencia en las Cortes del pasado primero de agosto: «Todas las instituciones responden al más alto estándar de exigencia ética».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el 8 de agosto de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/08/12/etica-politica/1454643.html

 

El mundo da miedo

No hace falta más que asomarse a las páginas de los periódicos

Noa, la artista israelí enfatizaba así al ser entrevistada por Víctor A. Gómez, un reportero de un diario de esta Editorial Prensa Ibérica: “El mundo da miedo”. Conocedora de la terca realidad palestino-israelí, partidaria de la negociación y el establecimiento de un estado palestino y sobre todo, buscadora de la paz y la concordia entre los habitantes de la zona, la cantante Noa recorre el mundo y exhorta a quien le escucha a buscar el entendimiento y la convivencia. Pero tiene razón, el mundo da miedo, aunque se pregunta si logramos algo desesperándonos.

Para darse cuenta del alcance de esa afirmación no hace falta más que asomarse a las páginas de los periódicos, de los informativos de televisión y de la infinidad de testimonios que nos llegan cada día. Vemos así que la vida humana vale muy poco en la mayor parte del planeta, y salvo en unas pequeñas zonas –con honrosas excepciones-, la persona es un ser secundario respecto a los motores que mueven el mundo. Guerras, injusticias, violaciones de derechos, la semiesclavitud que pervive en muchos lugares son el pan nuestro de cada día. Bueno, si hay pan. Leo en un diario malagueño que “más de 100.000 familias de la provincia reciben alimentos” de entidades de ayuda. Casi un treinta por ciento de los habitantes de una de las zonas más boyantes de la industria turística española pasa hambre.

Sin meternos en tremendismos y recogiendo datos estadísticos fiables, según fuentes de los técnicos de Hacienda, el 71% del fraude fiscal en nuestro país no lo comete el pequeño autónomo ni las pequeñas y medianas empresas sino los altos patrimonios y las grandes empresas. Los números de muertos que se producen cada día en países como Iraq o Venezuela, como ejemplo de distintos “métodos” de matar, ya apenas alarman al mundo civilizado, donde la esclavitud fue abolida tan solo hace cincuenta años. Arabia la derogó en 1963 mientras en el primer país del mundo, Estados Unidos, los negros sufrían una situación similar y donde aún en estos días, en palabras de Kerry Kennedy, hija del asesinado Robert Kennedy, “la jerarquía eclesiástica creyó que la institución era más importante que los niños cuyas vidas fueron destrozadas” por los pedófilos.

En este orbe supervigilado por la poderosa tecnología de los superservicios de inteligencia de las primeras potencias siguen produciéndose hechos como la sentencia del caso Trayvon Martin-Zimmerman; dos de las cuatro grandes potencias mundiales no respetan los derechos humanos; el agua es una sustancia esencial para la supervivencia de todas las formas de vida pero se niega a los pobres y se vende en botella más cara que la leche a los “ricachones” del primer mundo. Y mientras tanto no se inmuta el personal cuando se inicia la construcción de la torre más alta de Europa, en Benidorm, y se descubre que en los planos ¡no se contemplaba el hueco del ascensor!.

En fin, habitamos en un lugar de ese infinito cosmos en el que las contradicciones son tan extremas que ya no nos conmueven ni los disparates políticos (Bárcenas, Gürtel, ERE, Palau…), económicos (paro, preferentes, cajas de ahorro, Afinsa, Martinsa…), sociales  (recortes, privatización de la sanidad universal, de la educación pública, los servicios básicos estructurales…) o humanitarios (guerra de Siria, eternos Iraq, Afganistán, Congo, la miseria de Haití, Somalia, las muchas dictaduras o los negados derechos de la mujer en un centenar de países del planeta). Ese admirador de Oviedo que es Woody Allen también dijo en una ocasión que el miedo “es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado con otro” mientras en una de sus películas más famosas sentenció que “la vida se divide entre lo horrible y lo miserable”.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 29 de julio de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/07/29/mundo-da-miedo/1448348.html