Un riesgo para la Eurocámara 2014

El auge del populismo y de los visionarios débilmente democráticos
Les une su odio a «la hidra comunitaria de Bruselas» y buscan formar una gran alianza tras las elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán dentro de unas seis semanas. La líder ultraderechista francesa Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional, y el holandés Geert Wilders, xenófobo y antimusulmán, dirigente del Partido de la Libertad, pretenden sumar fuerzas para luchar contra la integración europea, contra la inmigración, contra las leyes de reconocimiento de las libertades? Y tras la presentación pública de su compromiso pactado en La Haya a mediados de noviembre buscan extender ahora su pacto a otras formaciones (acaban de sumar nuevas adhesiones) afines en racismo, xenofobia, antisemitismo y otros alegatos disfrazados de euroescepticismo. Intentan aunar fuerzas aunque entre unos y otros prediquen ideologías contrarias sobre sexo, religión, raza.

El peligro, pues, es inminente. La crisis separa cada vez más a los europeos, los gobernantes nacionales miran más hacia adentro y los euroescépticos aumentan por momentos. Los políticos nacionales recelan de las directivas de la Unión, del Tribunal Europeo y la inclinación del ciudadano contra los mandatarios de otros países poderosos sube de tono. Además, para gran parte de los contribuyentes continentales la mayoría de los políticos elegidos como regentes de las instituciones de la nueva Europa dan mal la talla, faltos de iniciativas, de eficacia, de personalidad política y gestora. Es decir, no hay un estadista, unos reconocidos gestores ni unos dirigentes con visión de Estado al frente de la Comisión, del gobierno comunitario.

Con este panorama los partidos democráticos tradicionales, en muchos casos en decadencia o sin fuerza de atracción, desgastados o invadidos por la corrupción, parecen incapaces de motivar al electorado, de ilusionarle, suministrarle fuerzas para salir del túnel y reorientarle al añorado estado de bienestar. Y en este estrés político-económico quien toma impulso es el populismo, son los visionarios débilmente democráticos.

Hasta hoy la extrema derecha ha logrado cierto éxito en la Eurocámara y ahora pretende constituirse como un gran grupo parlamentario, superando con creces el mínimo de 25 miembros de al menos siete países. Aunque sus contradicciones ideológicas son grandes y hasta el momento un obstáculo para su unión, el pacto de La Haya aspira a incrementar su dominio, a multiplicar las cuatro decenas de eurodiputados que consiguió en los últimos comicios aprovechándose de la angustia y el pesimismo que ha implantado la crisis en la dubitativa Europa. Antes de la recesión generalizada la Liga Norte italiana y el UKIP británico lograron nueve representantes cada uno; el polaco Ley y Justicia seis; cuatro los holandeses de Partido por la Libertad; el Movimiento por una Hungría Mejor, el Frente Nacional francés y el Partido de la Gran Rumanía tres cada uno; consiguieron dos los belgas de Vlaams Belang, el Partido de la Libertad de Austria y la Unión Nacional Ataque, de Bulgaria, mientras el Partido Popular Danés, el Partido Nacional Británico y los Auténticos Finlandeses uno. El próximo mayo esperan mejorar resultados y añadir más electos con la griega Aurora Dorada, los Demócratas de Suecia y otros partidos de Eslovaquia, Alemania o Croacia.

De momento el pacto lo procuran cinco formaciones de extrema derecha y han hecho un llamamiento a otras de distintos países. Geert Wilders acaba de sugerir a los holandeses que abandonen la UE. Al tiempo, en Francia, paradigma de la libertad, los socialistas destierran a menores inmigrantes, una revista llama simio a la ministra de Justicia por su raza negra y el Frente Nacional de Marine Le Pen se perfila como fuerza mayoritaria; varios gobiernos nacionales desafían las normas democráticas del Tratado de Roma y los Derechos Humanos; surgen partidos que se fundamentan en la aversión a otras etnias o los nativos de otras latitudes de la misma Europa? En España el Gobierno ha elaborado una ley para restringir derechos y libertades y retrotraernos a tiempos franquistas.

El riesgo es que perdamos lo que perciben quienes nos ven desde fuera, que anhelan Europa y nos ansiaban como pioneros.

Publicado el martes 8 de abril de 2014 en LA NUEVA ESPAÑA

http://www.lne.es/opinion/2014/04/08/riesgo-eurocamara-2014/1568265.html

Cesantías y vuelta atrás

De cómo las leyes restrictivas que impone la mayoría absoluta del PP podrán ser cambiadas si no ganan las próximas elecciones

Cesante era el funcionario despedido con el cambio de Gobierno, caso popularizado desde la segunda mitad del siglo XIX. Con las frecuentes alternancias en el Ejecutivo entre conservadores y liberales, en cada permuta en el poder los empleados públicos entraban y salían de la Administración según el gabinete entrante o saliente. El puesto funcionarial no dependía de una idoneidad, de una oposición sino que era asignado a los adictos. Eran tiempos de caciquismo y redes clientelares. Los gobiernos de turno seguían ese mismo camino legislativo. Fue una época pendular, de vaivén durante un largo periodo de tiempo. Lo que aprobaban los liberales cuando gobernaban lo suspendían los conservadores al alcanzar el poder. Y en la alternancia siguiente la operación era a la inversa. ¿Volvemos a lo mismo?

Ha pasado siglo y medio y parece que la historia se puede repetir. No en cuanto al movimiento de funcionarios, que ahora disfrutan de una posición mejor tras superar unas pruebas y unas oposiciones que demuestren que son idóneos para el trabajo. Aunque la crisis lo puede cambiar. Pero sí lo parece en el terreno político. El encono en las formaciones partidarias está llegando a tal extremo que las reacciones se van acercando al límite. La amenaza de un panorama similar se asoma estos días.

En los recientes años pasados no se llegó a tanto pero ahora puede que sí. Hubo momentos difíciles, actuaciones de bloqueo, puntos que parecían insuperables. Por ejemplo en el terreno judicial con las renovaciones de tribunales, consejos, en fin, de distintos organismos de la judicatura. Hubo prórrogas insostenibles en nombramientos de miembros de los diversos estamentos. Se temió un bloqueo que paralizase totalmente el sistema, el tercer poder del Estado.

También se produjeron momentos delicados en temas de educación, de economía, de política autonómica, de la televisión pública? pero se recondujeron hacia un acercamiento próximo al consenso. Hubo concesiones antes de abocar la situación en ruptura. Las fuerzas se iban recolocando a medida que se producían los acontecimientos. La composición parlamentaria aconsejaba las aproximaciones.

Sin embargo la prolongación de la crisis, los deterioros de las situaciones económicas, sociales, políticas propiciaron un cambio en el poder, un intento de reconducción en la marcha de la gobernabilidad para aspirar a una superación de los problemas de tan prolongada depresión. Llegó una mayoría absoluta. Una mayoría que programó un cambio principalmente en la economía pero que, cumplidos dos años en el poder, no ha realizado esa corrección. Ha empeñado toda su fuerza en revertir las políticas productivas, sociales, sanitarias, educativas, y con sus nuevas leyes económicas no ha conseguido enderezar la situación de millones de españoles que han pasado a situaciones tan precarias que han regresado a un tiempo casi olvidado.

Y el riesgo es volver al siglo XIX. Cada vez que este Gobierno promulga una ley reaccionaria, una norma que elimine derechos ya conseguidos, consolidados, la oposición anuncia la anulación de esa medida en cuanto llegue al poder. La radicalidad de las leyes aprobadas por la actual mayoría absoluta propicia la amenaza del desquite. Tales son las normas implantadas que la alarma supera nuestras fronteras. Y de ser un país ejemplo de innovación en derechos sociales hemos pasado a la alarma de Europa, la progresista y la conservadora. Existe un riesgo de involución democrática. Por eso la oposición está dispuesta a cambiar esas leyes regresivas: educación, reforma laboral, repago sanitario, seguridad ciudadana? y sobre todo, la norma que rechazan también importantes estamentos del Partido Popular, la anunciada ley restrictiva del aborto.

Cesante era el funcionario despedido con el cambio de Gobierno, caso popularizado desde la segunda mitad del siglo XIX. Con las frecuentes alternancias en el Ejecutivo entre conservadores y liberales, en cada permuta en el poder los empleados públicos entraban y salían de la Administración según el gabinete entrante o saliente. El puesto funcionarial no dependía de una idoneidad, de una oposición sino que era asignado a los adictos. Eran tiempos de caciquismo y redes clientelares. Los gobiernos de turno seguían ese mismo camino legislativo. Fue una época pendular, de vaivén durante un largo periodo de tiempo. Lo que aprobaban los liberales cuando gobernaban lo suspendían los conservadores al alcanzar el poder. Y en la alternancia siguiente la operación era a la inversa. ¿Volvemos a lo mismo?

Ha pasado siglo y medio y parece que la historia se puede repetir. No en cuanto al movimiento de funcionarios, que ahora disfrutan de una posición mejor tras superar unas pruebas y unas oposiciones que demuestren que son idóneos para el trabajo. Aunque la crisis lo puede cambiar. Pero sí lo parece en el terreno político. El encono en las formaciones partidarias está llegando a tal extremo que las reacciones se van acercando al límite. La amenaza de un panorama similar se asoma estos días.

En los recientes años pasados no se llegó a tanto pero ahora puede que sí. Hubo momentos difíciles, actuaciones de bloqueo, puntos que parecían insuperables. Por ejemplo en el terreno judicial con las renovaciones de tribunales, consejos, en fin, de distintos organismos de la judicatura. Hubo prórrogas insostenibles en nombramientos de miembros de los diversos estamentos. Se temió un bloqueo que paralizase totalmente el sistema, el tercer poder del Estado.

También se produjeron momentos delicados en temas de educación, de economía, de política autonómica, de la televisión pública? pero se recondujeron hacia un acercamiento próximo al consenso. Hubo concesiones antes de abocar la situación en ruptura. Las fuerzas se iban recolocando a medida que se producían los acontecimientos. La composición parlamentaria aconsejaba las aproximaciones.

Sin embargo la prolongación de la crisis, los deterioros de las situaciones económicas, sociales, políticas propiciaron un cambio en el poder, un intento de reconducción en la marcha de la gobernabilidad para aspirar a una superación de los problemas de tan prolongada depresión. Llegó una mayoría absoluta. Una mayoría que programó un cambio principalmente en la economía pero que, cumplidos dos años en el poder, no ha realizado esa corrección. Ha empeñado toda su fuerza en revertir las políticas productivas, sociales, sanitarias, educativas, y con sus nuevas leyes económicas no ha conseguido enderezar la situación de millones de españoles que han pasado a situaciones tan precarias que han regresado a un tiempo casi olvidado.

Y el riesgo es volver al siglo XIX. Cada vez que este Gobierno promulga una ley reaccionaria, una norma que elimine derechos ya conseguidos, consolidados, la oposición anuncia la anulación de esa medida en cuanto llegue al poder. La radicalidad de las leyes aprobadas por la actual mayoría absoluta propicia la amenaza del desquite. Tales son las normas implantadas que la alarma supera nuestras fronteras. Y de ser un país ejemplo de innovación en derechos sociales hemos pasado a la alarma de Europa, la progresista y la conservadora. Existe un riesgo de involución democrática. Por eso la oposición está dispuesta a cambiar esas leyes regresivas: educación, reforma laboral, repago sanitario, seguridad ciudadana? y sobre todo, la norma que rechazan también importantes estamentos del Partido Popular, la anunciada ley restrictiva del aborto.

Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 26 de febrero de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/02/26/cesantias-vuelta/1548642.html

Una embajada empresarial

Una plataforma para emprendedores en el Centro Asturiano de Madrid

Arquímedes de Siracusa era un sabio griego al que se le atribuye la frase «Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo». Los fundamentos físico-matemáticos de este científico de la Antigüedad siguen siendo válidos después de más de veinte siglos de su enunciado. Así parece entenderlo el Centro Asturiano de Madrid (CAM), quien se ha ofrecido como punto de apoyo para los jóvenes industriales, para nuevos empresarios, para los emprendedores astures que busquen expandir su negocio a la capital del reino. El proyecto acaba de ser presentado en su sede central y pronto será anunciado en el Principado.

El propósito de la casa regional es servir de plataforma, de puente para que quien quiera abrir una extensión de su compañía, de su organización fundada en Asturias, pueda incorporarse al tejido industrial madrileño. Una «embajada» empresarial, en palabras de Francisco Rodríguez, el emblemático emprendedor cangués de Trascastro que ha extendido desde Anleo su empresa, Industrias Lácteas Asturianas (ILAS), por Europa, América y China. Para Rodríguez, presidente del Consejo Superior del Centro Asturiano, es una oportunidad para poner un pie en Madrid. Mientras, el profesor Valentín Martínez-Otero, presidente de la histórica casa regional, señala que el «rinconín» de la sede social del CAM será un magnífico escaparate en el más céntrico de los barrios madrileños y actualmente polo de gran número de comercios jóvenes.

El proyecto de la vertiente empresarial del CAM fue presentado por David de Santiago, vicepresidente, quien resaltó el ofrecimiento de la casa como red de contactos (Networking), con gran poder de convocatoria (el centro tiene más de 4.000 socios), acceso publicitario, base de datos empresarial, buenos locales para reuniones, celebración de consejos, excelente hostelería y óptima ubicación. Asimismo, destacó la labor del Centro Asturiano que a lo largo del año realiza más de doscientas actividades socioculturales, tiene una red de industrias asociadas y un buen canal de información con los medios de comunicación. Manifestó también la viabilidad de unir sinergias y fomentar la colaboración con asociaciones empresariales.

Hace un tiempo el Centro, mediante el carisma de su anterior presidente, Cosme Sordo, esbozó una especie de lobby asturiano con los muchos directivos asturianos de las grandes empresas radicadas en Madrid. Hoy se busca otra cosa, señala el presidente del Consejo Superior. «Ofrecemos el centro como punto de apoyo, como primer paso para los jóvenes empresarios asturianos que lleguen a Madrid. Una embajada gratuita», asevera este veterano pionero entre los emprendedores. La iniciativa recibía, asimismo, el apoyo de la directora general de Emigración del Principado, Begoña Serrano, así como el de la presidenta del Consejo de Comunidades Asturianas, Paz Fernández Felgueroso, y del presidente de la Federación Internacional de Centros Asturianos (FICA), José Luis Casas Villanueva.

Martínez-Otero, al subrayar el sentido de la convocatoria, acudía al poeta para significar que se hace camino al andar y ponderaba la adhesión de la FICA, con más de un millón de socios en todo el mundo, mientras Francisco Rodríguez le asistía con humor al mencionar el poder de hermandad de los astures repartidos por el mundo que hasta en China acaban de fundar el Centro Asturiano de Pekín.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 17 de febrero de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/02/17/embajada-empresarial/1544173.html

Pícaros y pillerías

Los pequeños engaños en la vida cotidiana

La etiqueta posterior del frasco de café había desaparecido y en la caja no podían controlar su precio porque faltaba el código de barras. La cajera pidió ayuda a un compañero a cargo de las estanterías y el resultado fue que a todos los envases de la marca les habían «retirado» la carátula trasera. La «anécdota» la viví con cierto humor en unos reconocidos almacenes y la empleada adujo sin inmutarse que el motivo era el sorteo de un sueldo mensual y eso «en estos tiempos de paro?».

Pícaros los ha habido siempre. Con vacas gordas o con vacas flacas. Unas veces más visibles, otras más ocultos, más disimulados, con mayor o menor actividad pero siempre ha habido pícaros en ejercicio. En todos los niveles. En la Antigüedad, en la Edad Media? y desde «El Lazarillo de Tormes» han evolucionado mucho. Continuamente en desarrollo, en vanguardia inteligente, en cabeza de las nuevas tecnologías. Unos caen simpáticos, ocurrentes, otros odiosos, poco originales.

Dentro de las diferentes «categorías» los hay de altos vuelos, mediocres, supervivientes? Estos últimos renacen y abundan en las crisis. Por arriba y por abajo, entre el poder y entre la miseria. Y aquí creo que hay que descartar lo que alcance la cualidad de falta y de delito. Me refiero a que supere la tolerancia legal. Quedemos en la pillería, en la mera picaresca.

Un ejemplo del enredo en el tramo del poder son los títulos y métodos de las ofertas. Tenemos los descuentos porcentuales en muchos productos. Recuerdo las rebajas de aquellos grandes almacenes hoy desparecidos (Al Pelayo, Botas, Silka, Arias?) que atraían al personal con un contundente «2 por 1». Comprabas uno y te llevabas otro más. Ahora raramente hay un dos por uno. La cosa ha cambiado mucho. En la mayoría de las ofertas tienes que comprar dos para que te rebajen, algo o mucho, porque la cuestión es que si no llevas la «segunda unidad» no hay descuento. Es decir, antes adquirías una y te regalaban otra; ahora tienes que adquirir dos para que te rebajen «hasta un 70%» en la segunda, que la primera sigue con su precio habitual.

También funciona el método de los varios kilos. «Si lleva cinco kilos el precio es?». O al comprar tres le regalamos? normalmente algo que no necesitas, algo que quizá te incite a llevarte cosas que realmente no vas a utilizar y que terminarás arrinconando o tirando a la basura. Y ya cerca del traspaso de la ley está el etiquetado equívoco o no verdadero, tal como envasados resaltando un contenido atractivo que luego se encuentra en el producto en una cantidad ínfima, o el proceso de elaboración de un artículo (las organizaciones de consumidores no paran de denunciar estos tipos de fraudes).

Volviendo al pícaro consumidor las pillerías son variadas y hasta curiosas. Está el pasar empujando con el pie un producto que se te ha «caído» al suelo antes de colocarlo en la cinta móvil de la caja, el birlar un huevo de cada envase de cartón opaco, el comerte una fruta mientras recorres el supermercado o la merienda del bollito al salir del cole mientras mamá hace la compra en el centro comercial. La imaginación se desborda cuando se acerca la pobreza, la penuria. Lo decía uno de los chistes que contaron en la gala de los recién entregado Premios Goya: «España es el país más rico. Cuatrocientos años robando y todavía no se ha acabado».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el míercoles 12 de Febrero de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/02/12/picaros-pillerias/1541725.html

De PP a BB

Los líos en que se enreda el Partido Popular. El colmo de Málaga y Asturias

La formación es ya una banda. El Partido Popular ya no parece un partido. O si es un partido está partido, valga la redundancia.  Si a nivel nacional demuestra que hay tendencias casi irreconciliables, que solamente se mantienen unidos porque el poder une más que separa, a nivel autonómico y local ya es una banda. Una de las pruebas de lo que digo es que donde no tiene poder cada uno va por donde le da la gana. Tenemos el ejemplo de Asturias, donde ya hace años que demostró su desvarío, su desunión cuando parecía que lo tenía «chupao» para gobernar. Que si yo debo ser el candidato, que si la dirección dice que no, que dimite, pues dimite. Vamos que la banda del Cascos se fue, arruinó al partido y el previsible poder, el previsible gobierno autonómico se fue al garete. Hoy la derecha asturiana está partida en dos casi mitad por mitad, aunque una de esas mitades ya lleva tiempo peleándose y está desintegrándose poco a poco, rompiéndose municipio a municipio.

En niveles nacionales está la rivalidad entre Rajoy y Aznar y Aguirre. Se pelean en público. Los ministros del Gobierno se contradicen entre ellos y luchan entre sí debido a la aprobación de algunas leyes. Las leyes promovida por Ruiz-Gallardón las detienen otros ministros mientras Montoro no despeja otras normas de distintos ministerios, Wert siembra la polémica entre otros departamentos y así están poco a poco. Algunos ministros no entiende que Rajoy mantenga a Ana Mato. En fin, lo más parecido a una banda, repito.

A niveles autonómicos siguen los líos en Madrid, en Andalucía y ahora en Asturias. Si el delegado del Gobierno y antigua cabeza visible del partido dice que la formación debería llegar a algún acuerdo para aprobar el presupuesto regional para 2014, ya que cumple los requisitos de déficit y ajustes impuestos por la política del Gobierno, la presidenta del partido en el Principado se niega a cualquier acuerdo. Prefiere prorrogar los pasados, que ya estaban prorrogados tras la dimisión de Cascos, que los había elaborado en solitario. Es decir, le importa muy poco el personal gobernado y admite reprorrogar los presupuestos casquistas, su anterior amor político y ahora enemigo acérrimo.  Y eso después de destronar a las cúpulas del partido en algunos municipios importantes como el de Gijón. La banda sigue, pues.

En otros sitios sigue en el mismo plan. En Andalucía ni siquiera saben quién gobierna en el partido a nivel autonómico pues aunque hay un presidente es cuestionado desde distintas provincias y en el parlamento regional está medio desautorizado. El colmo ya del desastre que demuestra el PP lo encontramos en el Ayuntamiento de Málaga. En e municipio gobierna el Partido Popular con mayoría absoluta desde hace tiempo. Su alcalde es una de las mayores personalidades del partido en la autonomía. Bueno, pues ha llegado al colmo de los colmos. En un pleno bastante reciente los populares votaron en contra de nueve propuestas que resultaron ser nueve puntos de su programa electoral.

Es decir, el Partido Popular, el PP, se está convirtiendo en el BB, una Banda Bananera.

Política «ecocómica»

La espantosa comicidad de algunas frases pronunciadas por distintos ministros
Es una expresión que triunfa en algunos círculos y entre las leyendas urbanas porque no se conoce su origen. Apunta a un error tipográfico o a un desliz al mencionar términos de economía. El caso es que se comienza a emplear para analizar la situación de la política del Gobierno o la de sus ministros. Porque no se refiere la expresión a la economía exclusivamente, con ella se amplía el ámbito a otros campos de la política, de las decisiones gubernamentales.

Quizá el origen de política «ecocómica» se emplease para insinuar las risas del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, al decir en el Congreso que «los salarios no están bajando, están moderando su subida», al describir el final de la recesión mientras días antes el balance era de 31 parados menos, cuando pronunció aquellas frases de que «hoy se nos pone como ejemplo» y «España empieza a verse como una de las economías más competitivas del mundo». Sin olvidarnos de otras como «si el IVA se pagara más, no habría que subirlo tanto» o «no sé a lo que llaman grandes fortunas», en fin, la de «no hay ninguna amnistía fiscal». Y anunció en la cadena Ser una desgravación fiscal al cine así: «lo voy hacer yo, me voy a dar ese placer» (sic).

Pero las risas «ecocómicas» no son sólo del ministro de Hacienda. También se ríe mucho el ministro de Economía. «En España se está perdiendo el miedo a perder el empleo», señaló hace unos días Luis de Guindos. Ha pronunciado otras muchas frases con gran comicidad. Veamos: «Bankia es más segura que hace quince días»; «nunca he visto un billete de 500 euros, ni sé como son», o «los ministros de Economía somos gente rara». Mientras, el 28% de los hogares españoles viven de una pensión, según fuentes solventes. No hace falta seguir.

A mucha gente no le parecerán cómicos algunos de los responsables de otros departamentos ministeriales pero su comicidad es innegable. José Ignacio Wert, que acaba de jugar a quita y pon con las becas Erasmus, ha pronunciado frases como estas: «La fuga de cerebros nunca puede considerarse un fenómeno negativo» o «soy como un toro bravo, me crezco con el castigo». Ya antes de ser elegido ministro por Mariano Rajoy dijo que «la comunidad educativa no puede ser una comunidad democrática, porque el proceso educativo no es democrático». Hasta él se asombra de su verborrea y ha llegado a decir que «a veces me sorprendo de las frases que he llegado a pronunciar». En fin, ya ni a cargos y militantes de su partido le hacen gracia sus ocurrencias ni su ley y ha tenido que aplazar tramos de su aplicación.

Similares problemas tiene el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, con sus leyes y sus retorcidas frases para no nombrar ciertos conceptos que rechaza la gente y otro tanto le ocurre a la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, para quien emigrar en busca de trabajo se llama «movilidad exterior» de los jóvenes en paro. Y para qué hablar de Miguel Arias Cañete, quien tenía tanta prisa en coger mando que dijo aquello de «hay que pasar por encima de los requisitos estrictamente legales» para acortar la transmisión de poderes de un Gobierno a otro. O de Ana Pastor, que le encanta jugar al escondite con las infraestructuras de Asturias… Solamente nos falta alguien al frente de un ministerio con un estrafalario traje, la cara pintada, un bombín de colores en la cabeza y una pelota como nariz.

Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA  el jueves 28 de noviembre de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/11/28/politica-ecocomica/1506610.html

«Erasmus», algo más que unas becas

Representan una relación internacional y mucho más que una educación complementaria
 La polémica desatada por la retirada de muchas de las becas «Erasmus», la paulatina disminución de su cuantía y la desaparición de bastantes subvenciones que las reforzaban no solamente representa un problema para gran parte de los estudiantes. Es también un inconveniente añadido para las relaciones, tanto para estos alumnos como para sus familias, sus amigos y hasta los amigos de sus amigos. Y el Ministerio y sus responsables no hacen más que enrarecer la situación. Parecerá un juego de palabras o un trabalenguas pero es una realidad que facilita el intercambio de amistades, el conocimiento de distintas culturas, la comprensión de otras sensibilidades, la eliminación de tabúes.

Si la pretensión del ministro José Ignacio Wert, de suprimir ayudas y que éstas sean sólo para quienes tuvieran una beca general el curso anterior, se cumple para los años venideros el mal no se quedará en eso. Porque lo más probable es que quienes tenían una beca no accederán a una estancia en el extranjero por motivos económicos ya que el dinero que reciben quienes las disfrutan ahora dista mucho de cubrir lo necesario para vivir fuera de casa. Sobre todo si la universidad adjudicada es de un país con alto nivel de vida o de una ciudad en la que se necesiten grandes gastos en transporte, en alquileres, en sustento. El mismo departamento que dirige Wert reconoce que en los últimos cursos se produjeron «bastantes renuncias» a un curso en el extranjero con estas becas «por no contar con medios económicos suficientes». Hay que tener en cuenta que la máxima cuantía que concede el Gobierno es de 180 euros y la aportación de la Comisión Europea es de 115. Para muchos estudiantes esa es toda la dotación ya que la subvención de varias comunidades autónomas ha desaparecido al igual que las que aportaban cajas de ahorro u otros organismos e instituciones.

Pero el salir unos meses a estudiar a una facultad foránea representa mucho más que una educación complementaria y diversa a la que se imparte aquí. Creo que casi tanto como la Marca España. La experiencia señala que un buen número de europeos de diferentes países visitan nuestro país por su relación con estudiantes asturianos, andaluces, catalanes, castellanos, vascos que realizaron algún «erasmus» y cuyo trato ha provocado una amistad, una correspondencia de familiaridad más allá de la camaradería estudiantil. Además se pueden cursar materias no existentes en nuestras universidades. Sobre todo en asignaturas de gestión con nuevas tecnologías y técnicas poco desarrolladas aquí. Y como manifestaba hace unos días a LA NUEVA ESPAÑA el filólogo Michael Metzeltin, profesor de la Universidad de Viena, «pensar y escribir de otra manera, ver las cosas de otra forma es bueno y por eso está bien conocer lenguas diferentes». Por ello la UE quiere potenciar, diga lo que diga el ministro, las «Erasmus».

Y es que, además, los «erasmus» que llegan aquí muestran a los suyos unas visiones de España fuera de la folclórica de la paella y el flamenco. Cuentan cómo es Oviedo, Salamanca, Granada? además de Sevilla, Madrid o Salou, por nombrar algunas de las posibilidades de descubrir cómo somos. Aunque también contarán, desde ahora, las «aventuras» del sin par Wert, que obliga al portavoz de educación de la Comisión Europea a decir, «diplomáticamente», que el ministro español cuenta las cosas al revés (él no disfrutó de una «Erasmus», ¿traducirá mal?) y sus declaraciones son «basura». Todo indica que Wert, claro, recorta aún más, e intenta dar menos dinero a menos becados «Erasmus».

Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 20 de noviembre de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/11/20/erasmus-que-unas-becas/1502326.html

 

Sigue sin implantarse el etilómetro

Sobre el dispositivo que iba a impedir que conductores ebrios reincidentes pudieran arrancar su coche
Cinco años han pasado desde el anuncio de su implantación. Mucho tiempo si miramos hacia las nuevas tecnologías. Pero seguimos casi igual que hace esos cinco años. Y es que hace un lustro la Fiscalía General del Estado, la Dirección General de Tráfico y la Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil anunciaban el establecimiento de un dispositivo que impediría que conductores sancionados reincidentes por sobrepasar la tasa de alcohol en sangre reglamentada pudieran arrancar su coche. El aparato es un alcoholímetro o etilómetro, conocido también como alcolock, sirve para medir el porcentaje de alcohol en la sangre, y se ha anunciado su obligatoriedad en países como Francia y Bélgica aunque han aplazado su implantación por motivos técnicos y problemas de suministro.

El primer viernes de octubre el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, informó tras la reunión del Ejecutivo, que el Consejo de Ministros había aprobado el proyecto de ley de reforma de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial. Es posible que en su tramitación en el Congreso la norma acoja alguna propuesta de seguridad más que las incluidas en el proyecto porque si no será pronto acusada de puramente recaudatoria. Contiene la novedad de autorizar el poder alcanzar velocidades de 130 kilómetros a la hora en determinados tramos de autovía o autopista que muchos conductores esperan desde hace tiempo, aunque podría limitar la establecida en carreteras secundarias. Pero la futura ley impondrá sanciones más fuertes, incrementará las prohibiciones para una mayor seguridad vial pero no aporta, de momento, remedios para ella. Y si no lo introducen los diputados y senadores, seguirá sin implantar el etilómetro.

Este etilómetro, alcoholímetro o alcolock es similar a los utilizados por los agentes de tráfico para comprobar el grado de alcoholemia de un conductor. Tiene el tamaño de un teléfono móvil y su precio actual oscila en torno a los 30 euros. Equipar un automóvil con el dispositivo prácticamente no incrementaría su precio final. El artilugio posee una boquilla por la que el conductor deberá soplar. En una pequeña pantalla se refleja si el conductor ha ingerido alguna bebida alcohólica o no y si puede conducir o no. Si el resultado supera el grado de alcohol permitido para poder conducir el coche no arrancará ya que el etilómetro está conectado al motor de arranque y lo bloqueará.

La intención de los organismos promotores de su implantación es velar por la seguridad del ciudadano en general, no solamente del conductor sino de sus posibles acompañantes y también de los que queden expuestos a una conducción temeraria y peligrosa, los que «pasaban por allí». Mientras los fabricantes de automóviles van introduciendo día a día mecanismos que faciliten el manejo del vehículo, alguno de puro lujo y otros cuya utilización durante la marcha es imprudente, la colocación de un etilómetro se resiste. Al tiempo las estadísticas que maneja el Ministerio señalan que en 2012 el 47,3% de los fallecimientos en accidentes en las carreteras españolas fueron provocados por la ingesta excesiva de alcohol o de psicofármacos de los conductores causantes de los mismos.

Propongo, pues, el intercambio de los detectores e inhibidores de radares, cuya utilización la nueva ley proyecta prohibir, por la obligación de incorporar los etilómetros.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA  el sábado 2 de noviembre de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/11/02/sigue-implantarse-etilometro/1493075.html

De la «partícula de Dios» al centro Stephen Hawking

El peligro que corre el complejo langreano de atención a personas con graves discapacidades
Barros llega al origen del Universo. Este título encabezaba una noticia publicada por LA NUEVA ESPAÑA hace poco más de un año en la que se informaba de que el taller de Barros de Duro Felguera fabricó las «piezas clave del gran colisionador de hadrones del CERN» que un mes antes había hallado «la llamada «partícula de Dios» o Bosón de Higgs». Un éxito industrial para la localidad langreana. Pero Barros teme fracasar ante una decisión del Ministerio de Sanidad. El Centro de Referencia Estatal para Personas con Graves Discapacidades Neurológicas «Stephen Hawking» de Langreo lleva ya un año con las obras paralizadas y sin la posibilidad de entrar en funcionamiento tras el cierre de su constructora. Y tres años de retraso sobre la fecha establecida de apertura. La solución depende de los ministros Montoro y Mato.

La inclusión de una consignación económica de dos millones y medio de euros en los Presupuestos Generales del Estado para 2014 para poder culminar obra civil, equipamiento y puesta en funcionamiento del centro construido en Barros es absolutamente necesaria. Pero el plazo para que se incluya en dichos presupuestos finaliza el 24 de octubre, es decir, ya. Por eso la plataforma Cumbre Social del Valle del Nalón, formada por sindicatos, asociaciones sociales, asociaciones cívicas y personas independientes ha solicitado a los diputados y senadores por Asturias que se esfuercen para que entren en la ley económica que establece los ingresos y gastos del año próximo. El hecho es que el borrador de los Presupuestos presentados por el ministro Cristóbal Montoro en el Congreso no contiene partidas específicas para equipar el centro, según manifestó el portavoz de Izquierda Unida en el consistorio municipal de Langreo.

Precisamente mañana la plataforma que reivindica la urgente puesta en funcionamiento del centro de referencia volverá a concentrarse ante la Delegación del Gobierno, en Oviedo, para recordarle a Gabino de Lorenzo la importancia de su apertura, que posibilitará la creación de noventa plazas para el tratamiento de enfermos de toda España con graves discapacidades neurológicas, principalmente personas con daño cerebral y afectados por la esclerosis lateral amiotrófica. Lo que significa que no es una reivindicación local o autonómica sino estatal y la más interesada en el proyecto ha sido y es la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Cocemfe). Asimismo, la entrada en funcionamiento del Stephen Hawking representa la creación de varios cientos de puestos de trabajo para su atención, tan importante para una comarca con alto índice de desempleo.

El Centro de Referencia Estatal para Personas con Discapacidades Neurológicas tendrá entre sus fines, además de ser puente entre el hospital y la incorporación del enfermo a la vida social, como señalaba el proyecto de su constitución, la formación de especialistas en los tratamientos y la promoción y difusión de la investigación sobre discapacidades neurológicas.

El peligro que corre este imprescindible centro, promovido por el Imserso, que depende del Ministerio de Sanidad, que dirige Ana Mato, es la política que sigue de drásticos recortes y reiterados aplazamientos. El peligro es pasar de la euforia del inicio del camino hacia el origen del Universo a una absoluta decepción por menos de lo que recauda un partido de fútbol.

 

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 23 de octubre de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/10/23/particula-dios-centro-hawking/1488004.html

Payasadas a monto(ro)nes

El barullo de la Moncloa es tal que el presidente, la vicepresidenta y los ministros se desdicen unos a otros

Sufrimos un ministro tan curioso que hasta la prensa más adicta publica informaciones recopilando sus errores y hasta en algún caso se habla de payasadas. Bueno, digo un ministro como puedo decir unos cuantos. Montoro, Wert, Soria, Guindos y alguno más, que son los que Rajoy ha puesto de escudo para esconder sus comparecencias. Y hasta la subjefa dice cosas que luego sus acólitos tienen que desmentir o matizar. Y si hacemos una incursión por el partido que sostiene al Gobierno la cosa alcanza cotas circenses (Cospedal, González Pons, Rafael Hernando, Martínez Pujalte…). Claro que lo del ministro de Hacienda ya supera todo lo superable. Y lo dice en el Congreso de los Diputados, en los foros económicos más sonoros, cuando declara en la calle… vamos, en cuanto le ponen una alcachofa (micrófono) delante suelta sus frases, unas declaraciones que harían las delicias de Martes y Trece, Gaby, Fofó y Miliki o los Hermanos Tonnetti.

Copio de la prensa diaria. «España está en condiciones de dar lecciones a Europa y el mundo», dicho hace un mes. «No hay ninguna amnistía fiscal», cuando el escándalo Bárcenas estaba en su apogeo.  «Los salarios de los españoles no bajan, simplemente moderan su subida», manifestó esta semana en el palacio donde debaten los representantes de los contribuyentes. Claro que este fin de semana salió Rajoy en su defensa, dijo que Montoro es un gran ministro y  añadió que los sueldos «están subiendo moderadamente» para aquellos trabajadores sujetos a convenio. Bueno, es tal el cúmulo de sandeces que dice que hasta él mismo tiene que salir a rectificarlas. Por ejemplo, después de señalar que los cineastas no pagan impuestos, que el cine español cae en picado porque es malo, ha tenido que «matizar» y en una nota oficial del Ministerio Montoro ha reiterado el apoyo del Gobierno a la industria del cine «como uno de los sectores de la economía española que genera riqueza tanto económica como cultural».

Y si el catedrático Montoro (en su Universidad deben de estar muertos de vergüenza) dice payasadas así (sin olvidar otras como «No sé a lo que llaman grandes fortunas», «Si el IVA se pagara más no habría que subirlo tanto»), no dicen menos el ministro Soria que no entiende el recibo de la luz, el ministro De Guindos, campeón de los eufemismos para hablar del paro, los impuestos o cualquier término que quiera ocultar al contribuyente o el ínclito Wert que se inventa citas para rebatir argumentos.

Claro que puede que las payasadas las suelten para que se hable de ellas y no de cosas más importantes como Bárcenas, gürtel, las nuevas leyes… Quizá el circo de la Moncloa se acerque al viejo eslogan del «mayor espectáculo del mundo» de todos los circos pero creo que logra distraer al personal de las preocupaciones que sufre. La pobreza extrema ha duplicado el número de las personas que la sufren desde que estalló la crisis y un cuarto de los menores de 15 años la soportan en España mientras el paro sigue aumentando aunque haya meses en que baja por cuestiones de estacionalidad. Así las cosas, el desastre continúa. Para muestra el botón del último Consejo de Ministros, tras el que la Vicepresidenta habla de fraude al paro y da una enorme cifra y minutos después el ministerio del ramo emite una rectificación. En fin, que son como el Circo del Terror que recorre estos días diversas ciudades de España.