La olvidada crisis del ébola

El peligro de la mortal epidemia y la escasa aportación de los países ricos a su erradicación

La crisis del ébola parece haber desaparecido tras la curación de Teresa Romero. Bien es cierto que la llegada de una crisis tapa a otra y vamos a un trance nuevo cada semana. Pero el peligro de la mortal epidemia no se acaba tras la recuperación de la sanitaria contaminada en el hospital madrileño. Pongo por delante que soy mero contribuyente desde hace años a Médicos Sin Fronteras (MSF), y concuerdo con su presidente en España, que ha mostrado su indignación ante la falta de solidaridad que demuestra gran parte de Europa al problema irresuelto de la temida enfermedad. Según datos aportados por José Antonio Bastos, esta organización no gubernamental continua soportando la responsabilidad de la lucha contra el ébola en los países del Occidente africano transcurrido más de medio año de la terrible explosión de esta peligrosa dolencia.

La ONG médica, que contribuye con diferentes tipos de facultativos y material sanitario, aporta hoy día el 60% de las camas para pacientes que se destinan a los afectados de Liberia, Guinea y Sierra Leona, los países con el mayor número de estos enfermos en la zona. Territorios donde ya se han infectado del virus más de cuatrocientos médicos desde su explosivo brote.

Tras las terribles cifras de fallecidos por la epidemia y los meses transcurridos la solidaridad de los países ricos sigue siendo escasa. Después de varios llamamientos realizados por la Organización de Naciones Unidas y unas cuantas reuniones de los responsables sanitarios de la Unión Europea, el primer mundo ha decidido aportar unos mil millones de dólares. Mientras tanto, un país pequeño y sin recursos como Cuba, aportará más de 450 médicos.

De momento el fondo establecido por la ONU sigue sin recibir la mayor parte de las aportaciones prometidas. Tres países europeos -Reino Unido, Alemania y Francia- han ofrecido cerca de 450 millones mientras el resto del continente contribuye con cifras ínfimas. España creo que ofrece 12 entre todas sus asistencias. Y es que los anuncios son una cosa y la materialización de los mismos otra, aunque la urgencia es suprema para evitar la extensión del problema y que otras enfermedades que sufre la población de los países más afectados, casi abandonada por intentar paliar la mortandad del ébola, puedan ser atendidas.

De otra manera la actitud estadounidense es distinta ya que ha prometido una ayuda superior a la europea, ha enviado a cerca de seiscientos efectivos militares y, aunque pueda ser un poco tarde, está construyendo hospitales en la zona. Ojalá sea el comienzo de otro modo de ver las cosas en África, continente abandonado humanitariamente por las grandes potencias y explotado al máximo en cuanto a sus recursos naturales. La huida de la miseria de miles de jóvenes africanos hacia el paraíso europeo no ha logrado ablandar las conciencias de los grandes explotadores pero quizá ahora, por temor, la epidemia haga intervenir a los gobiernos para moderar la espoliación de esas industrias. Esas multinacionales que no han cambiado sus métodos de sanguijuela y mientras se mueren las gentes siguen agujereando las tierras de estos paupérrimos habitantes para llevarse las codiciadas materias primas, importantes para el funcionamiento de las nuevas tecnología, materias que remediarían la indigencia nativa.

Si Barack Obama manifiesta que «no se trata de caridad», Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, señala que nos hallamos ante un «problema global urgente, que demanda una gran respuesta global urgente». Asimismo, la representante estadounidense en Naciones Unidas, Samantha Power, ensalzó la contribución de Cuba para combatir el ébola en África y afirmó que su país está muy agradecido. «Tengo que elogiar a Cuba por enviar pronto a 465 médicos», manifestó Power. José Antonio Bastos, presidente de MSF en España, recuerda que hace unos dos años la Organización Mundial de la Salud (OMS) cerró por recorte presupuestario la Unidad de Respuesta a Epidemias y Emergencias. Y alude a las consecuencias del cierre. Es decir, que la crisis económica tiene mucho que ver con la crisis epidémica.

Publicado hoy viernes 7 de noviembre en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/11/07/olvidada-crisis-ebola/1667845.html

El tren, nuestra red tan poco utilizada

El atractivo turístico que potenciaría la infraestructura ferroviaria asturiana

La próxima llegada de trenes rápidos, según las previsiones sin precisar del Ministerio de Fomento, sus largos retrasos y sus problemas de trazado y obra quizá no dejen ver en nuestra región otras oportunidades no aprovechadas. El Principado es la región con mayor infraestructura de vía estrecha del país y puede que también sea la que peor la rentabiliza. De los grandes proyectos, quizá más soñados que realizables, se pasó al deterioro por falta de presupuesto y abandono. Asturias fue una de las pioneras en la construcción de ferrocarriles cuando en España solamente existían dos en funcionamiento. Sus vías van de este a oeste y de sur a norte comunicando una gran área del territorio. Puede que parte de su diseño esté bastante anticuado, pero lo básico de su estructura está ya hecho. ¿Por qué desaprovecharlo?

Un medio de transporte en auge como el ferrocarril es cada vez más utilizado y muchos países inauguran o conservan y potencian itinerarios para dar a conocer comarcas, para dotar de movilidad a los residentes, para rebajar la contaminación. España parece ir en sentido contrario. En vez de modernizar trazados y facilitar la comunicación entre zonas con malas carreteras se fueron cerrando trayectos por escasa rentabilidad mientras se iniciaba la red de veloces aves. No interesaban las causas por las que los viajeros no empleaban este transporte, en muchos casos por la ridícula frecuencia del paso de convoyes por los distintos puntos del recorrido. Trenes que en realidad no daban servicio a las necesidades de traslado del probable usuario, trenes que no servían para ir o volver del trabajo, no coordinados con la vida laboral, ni comercial, ni vacacional. Así, Mercè Sala, presidenta de Renfe durante el Gobierno de Felipe González, cerró más de mil kilómetros de trayectos ferroviarios, entre ellos la Ruta de la Plata, cuya reapertura se vuelve a pedir por diversos estamentos insistentemente ante la necesidad de transporte más sostenible.

Pero también se reivindica el ferrocarril para uso turístico colectivo, ya que en este medio el viaje es más cómodo y tiene más posibilidades de paradas puntuales a diferencia del avión y de los vehículos particulares. Y no me refiero al Transcantábrico o el Al Andalus, de lujo y poco asequible para la mayoría. Señalo famosos trenes como el Bergen-Oslo, el Sóller-Palma o los peruanos que suben al lago Titicaca o al Machu Pichu, por poner ejemplos exóticos pero de éxito permanente. Si buscamos itinerarios en la red española nos encontramos con trenes por Galicia, País Vasco o la Meseta que llevan a faros marineros, campiñas de famosos vinos, antiguas zonas mineras o industriales o recorridos costeros. Pues bien, trayectos similares y muy atractivos se pueden promocionar en Asturias.

Rutas de la manzana, de la avellana, de los quesos, de los puertos balleneros, de la minería, de los bosques, de la nieve, de los faros, las playas, la Naturaleza, de la sidra, de la Prehistoria, del Prerrománico… de la gastronomía. Alguna de ellas funcionó un tiempo pero fue cerrada por utilizar un material obsoleto, lento y mal gestionado. ¿Por qué funciona el tren minero del Valle de Samuño y fracasaron el de la Biosfera o el del Alto Aller? Son muchos los forasteros admiradores del paisaje astur que echan en falta convoyes turísticos para contemplar el paisaje, visitar monumentos, cubrir rutas gastronómicas, lanzaderas para las playas evitando atascos veraniegos, el Camino del Norte a Santiago? y describen con entusiasmo el turismo ferroviario por diversos parajes europeos, americanos, asiáticos.

 Publicado el viernes 24 de octubre de 2014 en LA NUEVA ESPAÑA
http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/10/24/tren-red-utilizada/1660928.html
Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Obama el ineficaz

El fracaso de las expectativas creadas por el presidente de EE UU

Las expectativas, grandes expectativas, que generó la campaña electoral y la elección de Barak Obana se van diluyendo si no han desaparecido ya para muchos de los objetivos que parecían presentarse en gran parte del planeta. Cuando ha consumido más del setenta y cinco por ciento de su mandato, el presidente de los Estados Unidos apenas ha cumplido algo de lo que se esperaba de él. Tras estudiar Derecho en Harvard y ejercer de abogado en derechos civiles mantiene la misma situación que heredó del polémico George W. Bush. Es decir:

Guantánamo sigue abierto. La nefasta cárcel de la isla de Cuba, que niega los derechos básicos a unos detenidos encerrados en un limbo inhumano, sigue existiendo a pesar de las promesas preelectorales del primer presidente afroamericano (lo que aumentaba la esperanza de progreso).

Oriente Próximo cada vez peor. La situación no sólo no ha cambiado, sino que se radicaliza. Cada vez es más insostenible nacer, crecer, vivir, sobrevivir en Gaza. Anteriores mandatarios norteamericanos promovieron cumbres, reuniones y negociaciones para acabar con el problema de la convivencia entre israelíes y palestinos, la materialización de dos estados y la consecución de la paz entre dos pueblos de origen semita. Recordemos los encuentros de Camp David. No lo consiguieron y Obama ha sido menos activo en buscar una conclusión pacífica.

Iraq, Afganistán, Irán, Siria, Egipto, Libia? Obama no solamente no ha logrado pacificar Iraq, sino que tras una «pausa» vuelve con bombardeos para «limitar» el avance de los islamistas. De la dictadura de Saddam Hussein se ha pasado a un territorio sin paz, sin política, sin ley, donde luchan todos contra todos y los atentados matan sin parar. Afganistán retrocede cada vez más hacia tiempos tenebrosos, despiadados, intolerantes y antidemocráticos. Con Irán solo ha conseguido limar asperezas y tensiones. En Egipto ha «obtenido» un nuevo régimen autoritario mientras en Siria no ha conseguido más que unas dudosas negociaciones mientras se mantiene la dictadura y la oposición se descompone en facciones cada vez más retrógradas, tan sanguinarias y terroristas como el régimen de Bachar el-Assad.

Pero no solamente no ha arreglado nada en el Oriente, sino que ha tensado las relaciones con sus aliados, con los más livianos y con los más comprometidos. El presidente norteamericano no ha resuelto adecuadamente el tema del espionaje. Se ha escabullido después de descubrirse que no solamente sus servicios secretos han controlado los sistemas de seguridad de los estados europeos, sino que se ha confirmado que hasta vigilaba los celulares de Angela Merkel.

Respecto a Latinoamérica, la situación ha cambiado poco si lo comparamos con su conservador y guerrero antecesor. El bloqueo a Cuba sigue prácticamente igual, las relaciones con los bolivarianos son sólo algo menos ruidosas y con la presidenta brasileña ha empeorado su relación a causa del espionaje. Quizá se ha acercado a México, pero nada más.

En política interior tal vez haya mostrado alguna energía en economía y luchado contra la cerrazón del Tea Party, pero las expansiones racistas en Arizona, California y especialmente en los últimos días en Misuri demuestran el incumplimiento con quienes le alzaron a la Casa Blanca y también su ineficacia.

Publicado el sábado 6 de septiembre en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/09/06/obama-ineficaz/1638480.html

Autopista auténtica, cómoda, económica

La enorme pérdida de la línea marítima entre Gijón y Nantes
La anunciada desaparición de la llamada autopista del mar, que comenzó uniendo los puertos de Gijón y Nantes-Saint Nazaire y luego puertos británicos, me parece una enorme pérdida. No solamente para Asturias y los asturianos, sino también para españoles, portugueses, franceses, británicos y europeos del norte occidental. Y un ejemplo más del talante de muchos de los nefastos «cazasubvenciones». Una pérdida en muchos sentidos: práctico, económico, social y hasta sentimental. Me explico.

Días después de su inauguración en septiembre de 2010, con las mareas vivas de San Mateo, embarcamos en El Musel con el automóvil en el que llegábamos de Madrid. Viajábamos con destino al norte de Holanda. El barco iba bastante lleno, pero no completo. El pasaje lo componíamos unas cuantas parejas españolas, francesas y noreuropeas y muchos camioneros, principalmente extremeños, castellanos, gallegos y portugueses. El ambiente era agradable por la novedad y la facilidad para llegar a unos destinos lejanos en un traslado por tierra. El viaje fue estupendo, durmiendo y descansando como en hotel móvil.

Las ventajas son evidentes si necesitabas acudir a tu destino con coche, lejos de capitales nacionales, fuera de plazas con aeropuerto, centros ferroviarios o rutas de autobuses interurbanos e internacionales. Entre Gijón y Nantes la distancia por carretera se aproxima a los 1.500 kilómetros. Desde Madrid hay un kilometraje parecido y el ahorro es menor, pero creo que merece la pena de todas formas. Llegar al norte de Francia representa dos jornadas de autopista terrestre con toda su parafernalia; por la autopista del mar, solamente una. Viajar hasta la patria de Julio Verne por carretera representa un buen gasto en combustible, en hostelería y en peaje pues hasta llegar al territorio de Astérix los controles de pago en las autopistas galas se suceden cada dos o tres docenas de kilómetros. En el transcurso de ambas jornadas además uno ha de descansar, comer y dormir para una buena conducción y un traslado sin problemas. Todo ello significa un gasto pecunario y físico importante y una jornada más de viaje, sobre todo si se dispone de pocos días para el desplazamiento. Personalmente el tránsito en barco para ir a los Países Bajos en el otoño de 2010 resultó dos tercios más barato que haberlo hecho por carretera. He de resaltar la subvención que existía en los primeros meses, que hacía más atractivo el viaje. Pero la retirada o disminución de las ayudas estatales y autonómica a la naviera, que ha restado parte de ese atractivo, no representa una carestía mayor a la de la marcha por tierra. Sigue siendo más rentable para el turista o camionero ir por mar. Y por supuesto para muchas ramas de la industria y exportación. Quienes han de transportar automóviles, maquinaria, productos del campo, etcétera, lo saben bien.

Además de las ventajas económicas y prácticas, está lo placentero y hasta la belleza del viaje, con camarotes cómodos a pesar de que los buques actuales no sean de última generación. Y respecto a los itinerarios a las islas británicas, la comodidad aún debe ser mayor en tiempo, transbordos, etcétera, aunque en este punto hablo por referencias de distintos usuarios ya que personalmente no he viajado a Poole o a Irlanda.

Sugerían hace días subvencionar a camioneros e industrias exportadoras. Si se practica con «cazasubvenciones» y compañías aéreas, supongo que también se puede hacer con las terrestres, marinas, turísticas. Necesitamos una auténtica autopista del mar.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 26 de agosto de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/08/26/autopista-autentica-comoda-economica/1633451.html

Ponte en su lugar

El papel de quienes reprimen la entrada de inmigrantes a través de Ceuta y Melilla
Concertinas, redes antitrepa, uso de gas pimienta? los métodos, las medidas tomadas para impedir la entrada de inmigrantes a través de los cinturones fronterizos de Ceuta y Melilla parecen cada vez más radicales, más crueles, más repulsivas? busque uno el calificativo que quiera, que se adapte a su lenguaje. Los políticos, los analistas, los tertulianos focalizan el problema en la zona española pero se olvidan de la represión que se realiza en la otra parte de la frontera, donde la persecución es más primitiva, más lesiva y las consecuencias más graves y generalmente más duraderas. En numerosas ocasiones le machacan a palos los huesos de piernas y pies al desesperado que huye.

Los inmigrantes, los desgraciados sufridores de una angustiosa situación de miseria, los que arriesgan su vida por alcanzar un mundo mejor, un modo de vida más humano, los que buscan una justicia social, una paz vital, pueden tener la suerte de alcanzar una meta que soñaron pero que no llega a ser el paraíso que idealizaron. Por su condición de víctimas consiguen el respeto de la mayoría de los que vivimos en las patrias del bienestar, de la comodidad, de la salubridad personal.

Del origen de su situación, de las circunstancias que les obligan a migrar, a salir de la miseria, a buscar una vida soportable, se habla menos. Mucho menos. Como si fuese una cuestión menos inmediata, menos trascendente, inabarcable por la generalidad, más técnica, totalmente político-económica. Pero es una cuestión a resolver por la Unión Europea, por su sistema económico-político, una exigencia ideológica y democrática. Las grandes corporaciones deben modificar su comportamiento con los países no democráticos, con las dictaduras, con las oligarquías económicas que dominan el comercio, la industria y la política mundial. Tienen el poder económico, dominan el poder político y deben preservar los derechos de las personas.

Nos quedan por analizar los «represores», los que ejecutan las órdenes de los poderes, de quienes deciden la instalación de las concertinas y las mallas antitrepa, de los que establecen el uso del gas pimienta. Pero los guardias civiles, soldados, policías, funcionarios de Aduanas, son meros cumplidores de órdenes. Personas que han de reprimir los intentos de los desahuciados seres que buscan una existencia humana soportable. Los que han de ejecutar las mandatos de los políticos, de funcionarios de alto rango que dictan las órdenes de reprimir con gas a desesperados llegados del confín del mundo. O disparar bolas de goma contra los que llegan nadando, impedir como sea que consigan saltar las vallas. Su situación es dramática. Porque realizan una represión inhumana. Póngase en su lugar. De todas formas, son prácticas menos crueles que las que usan al otro lado de la frontera, donde golpean con largos palos para romperles los tobillos y demás huesos de los pies a quienes logran escalar la valla.

Personalmente he vigilado fronteras, he hecho guardias en fuertes entre países, he estado de centinela en cuarteles. Son labores consideradas casi formales del soldado. Fui arrestado por no cumplir un juego protocolario que me pareció absurdo en un estamento serio como el Ejército. Pero reprimir con gas o con armas la desesperación de unos seres al límite de su humanidad es una obligación de dudosa legalidad democrática y una orden difícil de cumplir. Así y todo imagínese miembro de la fuerza fronteriza, vista un uniforme, pertréchese del material disuasorio y prepárese para reprimir. Póngase en su lugar.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 22 de julio de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/07/22/ponte-lugar/1617949.html

La ineficacia permanente de la ONU

 

Las guerras cuestionan el papel de una asociación planetaria fundada para salvaguardar la paz

Palestina, Siria, Irak, Afganistán? Lanzo una pregunta repetida constantemente, pero que no deja de ser necesario hacerla. ¿Para qué sirve la ONU? La Organización de Naciones Unidas, una asociación universal fundada para salvaguardar la paz en el mundo, parece más una fundación privada que discute la situación política del planeta que un organismo establecido por casi la totalidad de los países para evitar las guerras. Cumple pronto 69 años de existencia y está integrada ahora por 193 estados soberanos y algún otro como observador (El Vaticano, Palestina?). Su creación tras la Segunda Guerra Mundial tenía el propósito de superar la ineficacia de la Sociedad de Naciones, que como organismo supranacional había fracasado en su función de evitar el enfrentamiento entre países tras la Primera Gran Guerra. Los fiascos de la ONU hoy son patentes.

Cada diez minutos es lanzada una bomba desde alguno de los cañones disparados desde Israel o desde Palestina; el setenta por ciento de los fallecidos a causa de esos bombardeos en el territorio de Gaza son civiles, la mayoría de los afectados son mujeres y niños. Esta situación es casi permanente, con intervalos de ficticia paz mientras se celebran negociaciones que nunca confirman un armisticio duradero.

Unos paralelos hacia el Norte los combates en territorio sirio han matado a miles de personas, han provocado la huida de otros muchos miles habitantes y han radicalizado las ideologías y creencias político-religiosas hasta extremos irreconciliables. Algunos paralelos más hacia arriba en el Globo las batallas dirimen las diferencias étnicas de los habitantes de antiguas repúblicas de la desaparecida Unión Soviética.

Meridianos al este las hostilidades son múltiples. Las divisiones históricas en las creencias del Islam son la base de los conflictos que se desarrollan en los territorios de la zona. Las diferencias dogmáticas entre los musulmanes son el origen de su rivalidad, de su discrepancia, casi incompatibilidad. Las tendencias son históricas, pues en su mayoría se iniciaron hace más de trece siglos. Sunníes -mayoritarios, seguidores de los discípulos del Profeta-, chiíes -seguidores de su sobrino y yerno-, jariyíes -minoritarios y más tolerantes, rivales de las dos anteriores-, y salafistas o wahabíes -puritanos y partidarios del rigor dogmático-, son las principales ramas islamistas, dentro de las cuales hay también otras fidelidades. Ante este horizonte las beligerancias son continuas. Líbano, Irak, Irán, Afganistán, el Kurdistán? son territorios de choques casi permanentes.

Además están las guerras entre India y Pakistán, el reciente conflicto de los Balcanes, las frustradas primaveras del sur del Mediterráneo, los combates étnicos en África y un largo etcétera que la ONU no ha resuelto. A pesar de que tres años después de su fundación declaró solemnemente el principio de los Derechos Humanos. Nadie hace caso de sus resoluciones, vinculantes o no.

Ya su fundación nació coja, pues las grandes potencias del momento impusieron el veto de los vencedores de la guerra. Y debido a esto carece de fuerza para luchar contra los grandes fabricantes de armas, contra los paraísos fiscales? su ineficacia es manifiesta y en la práctica es poco más que una organización no gubernamental con departamentos cultural, de ayuda al refugiado, de mediación? pero sin un práctico poder ejecutivo.

 Publicado el miércoles 16 de Julio de 2014 en LA NUEVA ESPAÑA
 http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/07/16/ineficacia-permanente-onu/1615317.html

Competitividad, eficiencia, trabajo a gusto

Una relación modelo de una empresa con sus trabajadores

El recibo del importe venía acompañado de una octavilla. En un supermercado de una de las grandes cadenas alemanas implantadas en España (extrañamente aún ausente de Asturias) entregaban con el justificante de la compra el anuncio de cursos duales para emplearse en la empresa. Y en su página web la multinacional ofrece puestos laborales para establecimientos de diversos puntos del país. Leo en LA NUEVA ESPAÑA el proyecto del Consejo Asturiano de la Formación Profesional (CAFP) y el acuerdo de patronales y sindicatos para formar jóvenes a través de cursos duales de estudio y trabajo remunerado para quienes buscan empleo. Al tiempo, la contratación de jóvenes por una siderúrgica mientras que el Gobierno estatal presentará un plan para fomentar el crecimiento, la competitividad y la eficiencia.

Son noticias alentadoras en esta prolongada crisis y con la perspectiva de varios años con alto índice de paro. A pesar de que reiteradamente se presume de la juventud más preparada que nunca. Es de esperar que esos brotes que de vez en cuando expanden ministros económicos y portavoces gubernamentales, germinen y crezcan ya de forma concreta y consolidada. Que sean inspirados en planes arraigados en otras latitudes puede ser un aliciente para optimizar nuestro precario mundo laboral.

Y se ha de tener en cuenta que el concepto de competitividad no tiene el significado de agresividad, más horas de trabajo o disminución de salario como apuntan ciertos gurús y otros chamanes de la economía. El rigor, un sistema de trabajo cómodo, «gemütlich» que diría un alemán, una relación leal entre empleador y empleado, son más eficaces que otros métodos belicosos y bulliciosos. Hay trabajos muy vocacionales que obvian las relaciones empleador-empleado pero creo que son muy escasos. Y ejemplos de rigor, eficacia y comodidad los tenemos aquí aunque realmente no abundan.

Un reciente caso de nueva contratación me ha llamado la atención. La compañía, tras las correspondientes entrevistas y la revisión del currículo del aspirante al puesto de trabajo, se pone en contacto con éste para preguntarle si le sigue interesando ingresar en su nómina. El sorprendido trabajador (por la forma de anunciarle su contratación) es recibido en la factoría con un protocolo aún más sorprendente. Firma su ingreso y le entregan unos documentos en los que le comunican que al iniciar su labor será presentado a todos los empleados, mantendrá reuniones con cada uno de los departamentos, la duración de cada reunión, tendrá comidas con responsables directos y desayuno de trabajo con el director general. En el «programa detallado de acogida» el director general le da la bienvenida y le informa que en «estos primeros días recibirás la información que precisas sobre la Compañía y tus funciones»? «te presentarán a tus compañeros, recibirás la información necesaria para poder solicitar aquello que requieras»? Y termina el saludo con un «estoy seguro de que te sentirás a gusto trabajando con nosotros». A pesar de haber trabajado en alguna gran empresa pionera tanto en rigor como en eficacia, comodidad y competitividad no conocía nada igual.

Porque el dossier de recibimiento es un compendio de buen trato, filosofía, ética, política de calidad, conciliación familia-trabajo, responsabilidad y compromiso de la empresa que contrata. Supongo que ahí radica el éxito de la multinacional y sería magnífico que los cursos duales que promueve el CAFP y el plan anunciado por el Gobierno contemplasen estas pautas.

Publicado el martes 10 de junio de 2014 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/06/10/competitividad-eficiencia-trabajo-gusto/1598370.html

Votaré el próximo domingo

Una llamada a participar en las elecciones europeas del 25 de mayo

Acudiré a votar el día 25. Hay partidos que parecen no querer que vayamos a votar mientras muchas personas manifiestan que para qué votar si los políticos son unos corruptos y la política es nefasta. He ahí la trampa, inducir a «confundir la parte por el todo», señalar a la política como culpable cuando los causantes son algunos políticos. Pero no hay confusión, hay intención. Y la suya es que vote el menor número de electores posible. Así los «presuntos» perdedores de sufragios minimizarán la derrota y quitarán importancia a unos comicios que sí son importantes.

Siete décadas después de aquel desastre que llevó a María Zambrano a publicar «La agonía de Europa» y al transilvano Emil Cioran a advertir que la civilización estaba «exhausta», que no había suficiente energía para salvar a la Europa sembrada de muertos, nos convocan con una campaña electoral plena de intencionada desgana. Y están en juego significativas decisiones y el posible quebranto del monolitismo bipartidista que maneja la unión desde hace tiempo. Creo que es la hora de lograr que las grandes formaciones, que conseguirán gran número de actas para llenar el hemiciclo, se vean obligadas a recurrir a las fuerzas minoritarias para gobernar el continente.

No acudir a votar no significa que a uno le da igual quien gane o sostener el catastrofismo de que gane quien gane todo seguirá igual. No votar representa el triunfo de los euroescépticos, de quienes no quieren Europa, de esa Europa que, aunque hayamos despilfarrado su contribución, nos ha traído mucho progreso. Si no votamos ganarán seguro los que nos han llevado al desastre actual, los que han permitido enriquecimientos con los sobrecostes de las obras, quienes consienten gobiernos cada vez más laxos con la democracia, quienes predican la salida de la unión, la expulsión de los inmigrantes, el rescate de las grandes corporaciones antes que de las personas. Y de quienes nos han llevado a la crisis actual.

Defiende Miguel Ángel Aguilar que los que acabo de mencionar nos quieren llevar «hacia una nueva modalidad de elecciones sin votantes o con cuantos menos votantes mejor». Y lo dice porque con una gran abstención alcanzar un 13% de los votos sería suficiente para gobernar una Europa de más de 413 millones de electores. Al tiempo de que debemos tener presente que no votamos para que gobiernen unos candidatos españoles que realicen la misma política que han aplicado en España sino a unas candidaturas presentadas por acuerdos de las diversas fuerzas políticas e ideológicas del continente. Y también que gobernará Europa o el conservador Jean-Claude Junker o el socialdemócrata Martin Schulz pero que según el mayor o menor número de votos que reciban necesitarán el apoyo de otras formaciones (rojos, verdes, violetas, azules?) para gobernar. Y, asimismo, que el blanco y el negro (en el voto) no son colores y no influirán en el futuro gobernante. Equivalen a abstenerse.

En fin, iré a votar porque ésta será la primera vez que mi voto influya en la elección del nuevo presidente ya que por primera vez será el Parlamento Europeo quien designe al jefe del Ejecutivo. Y lo probable es que no haya componendas entre partidos si no hay un claro vencedor sino coaliciones o acuerdos de gobernabilidad para dirigir y realizar la política continental. Por lo que la debilidad político-económica que pesaba sobre la Comisión saliente desaparecería o disminuiría notablemente. Por eso hay que acudir a votar el domingo 25 de mayo.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 20 de mayo de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/05/20/votare-proximo-domingo/1587513.html

 

El cubismo de la política

La dificultad de ver las cosas desde distintas perspectivas
Las decisiones políticas suelen verse desde distintos puntos y desde estos se observa una perspectiva diferente. Como muchas cosas en la vida cada uno las contempla con apariencia diversa según su posición. Digamos que no es lo mismo otear desde la derecha que desde la izquierda, ni desde arriba o desde abajo. Y, aunque son muchos sus defensores, el centro puede no ser el mejor puesto para divisar una situación. Hace ahora un siglo triunfaba el cubismo en el arte aunque con su polémica correspondiente. Consistía, básicamente, en tener todos los puntos de vista en un mismo plano, una perspectiva múltiple sin cambiar de posición.

Claro que lo que sirve para el arte puede no servir para la política. Y si plasmar una figura desde distintas posiciones en un solo paño puede completar un concepto de la misma, es decir, sumar vistazos para un enfoque integral, en política el cubismo puede resultar contraproducente. Existen otros intereses.

Tomemos como muestra, por ejemplo, la limitación de la justicia universal recientemente aprobada por las Cortes Españolas. El refrendo de esta ley con los votos del Partido Popular puede significar que esta formación política es partidaria de la persecución en la República Popular China de los disidentes tibetanos, de su castigo y de su sangrienta represión. O aprobar los disparos que mataron al cámara José Couso cuando trabajaba en Bagdad. O el genocidio de la etnia hutu en Ruanda y Congo.

Si nos fijamos en otra iniciativa del partido del Gobierno podemos concluir que se suaviza la filosofía pero el desenlace sigue siendo el mismo. Me refiero a la reforma de la ley del aborto planteada por el ministro de Justicia, Ruiz Gallarón. Si la intención es no sacrificar al no nacido la nueva norma permitirá seguir inmolándolo, en menos casos, pero seguir. Si con la fecundación ya se da vida a una persona, según su creencia, los supuestos que perviven en la ley limitada permiten también la desaparición de esa persona. La eliminación es una situación definitiva y la forma de realizarla no la hace menos definitiva.

La ley de Costas, modificada por el Gobierno de Mariano Rajoy, también parece demostrar que al Partido Popular le interesa destrozar gran parte del litoral. Los recursos presentados por varias comunidades autónomas así lo dan a entender. Solamente no han acudido al Tribunal Constitucional contra la reforma de la norma anterior las costeras gobernadas por los populares. En el presentado por el Gobierno del Principado de Asturias se señala que fomenta las desigualdades, es arbitraria y supone «sustraer del dominio público lo que es de todos en beneficio de unos pocos» y «anteponer los intereses privados frente a los intereses de la colectividad». Es decir, si el propósito de la ley es preservar la naturaleza del litoral de posibles intenciones destructivas particulares, la norma aprobada el mes de mayo de 2013 da paso a que manos privadas puedan modificar porciones del litoral en beneficio propio.

Y razones similares se pueden argumentar respecto a las polémicas modificaciones educativas, sanitarias, sobre la dependencia? En cuanto a los cambios establecidos en la reforma laboral o en la de seguridad ciudadana la reversión es tan grande que restringen derechos alcanzados ya en tiempos de la dictadura franquista, lo que da idea de las pretensiones de los actuales gobernantes.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA  el miércoles 14 de mayo de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/05/14/cubismo-politica/1584713.html

Jornada conciliadora

Experiencias para compaginar el trabajo con la familia

Un comité integrado por empleados de diferentes categorías y de diversos departamentos de la empresa estudiamos hace años las posibilidades de conciliar jornada laboral con jornada familiar. Se aportaron varias propuestas, entre otras, la posibilidad de la jornada continuada para quienes la tenían partida, concentrar los días trabajados para disfrutar de varias jornadas seguidas de descanso, la oportunidad de medir el trabajo por objetivos conseguidos -se practica en Alemania- para acumular pequeños espacios vacacionales, la reducción de la jornada laboral tras lograr la específica labor diaria? Fueron variadas las ideas expuestas en las sesiones celebradas para concretar soluciones. Realmente unas u otras chocaban con un sistema de trabajo que hacía casi imposible poner en práctica las propuestas planteadas.

Recientemente saltó una sorprendente información en los medios: «Empresas y sindicatos del sector de la Tecnología en Francia han acordado que se obligue a los empleados a apagar sus teléfonos móviles a partir de las seis de la tarde, cuando salen del trabajo, para que sus jefes no invadan su tiempo personal ni sus horas de descanso». Algunos informativos añadían que la decisión alcanzaba asimismo al correo electrónico. El acuerdo intenta restringir la «prolongación de jornada» que se practica todos los días en el país -y en media Europa- y que tiene sujetos al trabajo a millones de franceses fuera del horario laboral y en una buena proporción también a horas intempestivas para el trabajador.

Ahora surge en Suecia una nueva medida que puede conseguir la conciliación que tanto se busca en el mundo laboral. El Ayuntamiento de Gotemburgo va a probar el siguiente experimento: la mitad de la plantilla municipal reducirá su jornada a seis horas diarias mientras la otra mitad seguirá con las ocho habituales. Todos cobrarán lo mismo y dentro de un año serán evaluados los resultados y se decidirá cuál es el horario idóneo, el más beneficioso para todos, la sociedad en general. Se estudiará así la salud física y mental de los trabajadores municipales y la mayor o menor eficacia del organismo que gestiona la comuna de la segunda ciudad sueca. Según manifestaba el teniente de alcalde gotemburgués Mats Pilhem, se han probado en otros puntos del país medidas similares con resultados diversos. Hace ya más de cuatro décadas un miembro del Gobierno sueco indicaba a un grupo de periodistas españoles que sus técnicos estudiaban en países mediterráneos fórmulas para hacer más agradable la vida de sus habitantes en un territorio de clima, paisaje y costumbres austeras.

La entonces República Federal Alemana implantó en 1984 la jornada de 35 horas semanales. La medida fue tomada en principio en uno de los lands de mayor nivel de vida, Baden-Wüttember, con el fin de evitar la deslocalización de empresas. Pero veinte años más tarde, en 2004, los empresarios lograron en algunos casos concretos de la industria y los servicios alargar nuevamente el trabajo hasta las cuarenta. Hace unos meses la ministra de Familia, Manuela Schwesig, socialdemócrata, manifestó a un diario berlinés que Alemania estudia la reducción de la jornada de los padres y madres trabajadores a 32 horas sin rebaja de salario, lo que originó rápidamente la oposición de la patronal. Esperemos que la comuna de Gotemburgo, que no busca rentabilidad sino eficacia, consiga el objetivo buscado.

Publicano en LA NUEVA ESPAÑA  el martes 6 de mayo de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/05/06/jornada-conciliadora/1580807.html