La sexta trampa

La Sexta, el canal de televisión que parece tener los programas más a la izquierda, tiene un problema. Pertenece a Antena 3 o su nuevo nombre A3media o algo así. Y ¿a quien pertenece ésta? Pues al editor Lara. Y Lara dejó a entender hace unos meses que La Sexta sigue esa política izquierdosa como válvula de escape, porque también hay un mercado en la izquierda que compra, libros, enseres, víveres y otras muchas cosas que vende la publicidad. Y La Sexta tiene bastantes ingresos de la publicidad. Posiblemente pierda dinero, bastante dinero pero lo recupera en poder. Y el poder es lo que da fuerza a Lara, a los partidos, a los empresarios, a todo el mundo. Sin poder no eres nada en este mundo gobernado por las finanzas.

Bien, aclarado esto, veamos la trampa. La Sexta tiene un programa los sábados que parece muy progre, en el que debaten periodistas y allegados tanto de derecha como de izquierda. Se reivindica como el programa que da voz a todos, no sectario, no declarado puramente de derecha. No ridiculiza a los canales extremadamente derechistas como el del Wyoming. Debate la actualidad y da cancha a especialistas independientes o de izquierda. Pero con eso no basta. En los debates hay dos filas de tertulianos o debatidores, a un lado los representantes de la derecha y a otro los representantes de la izquierda. Son periodistas que trabajan en los distintos medios que parecen representar a ambos lados del espectro político. Pero la imagen es falsa. Primero porque hay representantes de la muy derecha por no decir extrema y no los hay de la muy izquierda ni la extrema. Los de derecha trabajan en periódicos y tienen sus apoyos documentales; los de izquierda son casi siempre independientes o de medios minoritarios, con una situación más precaria para documentarse. Pero encima hay otra trampa más sutil. Hay un moderador en los debates pero quien lleva la voz cantante es el permanente representante de la empresa periodística de Lara: el director de La Razón, Francisco Maruenda, quien corta y rasga cuando habla alguno de la fila de la izquierda. Nunca deja terminar la argumentación del contrario. Siempre presume de tener la razón, descalifica al contrario y termina siempre «ganando». Es el representante del dueño y ya está. La imparcialidad parece pero no existe. Esa es la trampa.

2 thoughts on “La sexta trampa”

  1. Tienes toda la razón Fernando, pero es el problema de este país, que las dos nuevas cadenas, que nacieron con la intención de hacer que las viejas, chapadas a la antigua como TVE1, Tele5 y Antena3, se tuvieran que poner las pilas para no perder audiencia. En lugar de eso, han promovido políticas de contraprogramación y de exclusividad publicitaria para hacerlas débiles y luego las han comprado.
    Cuatro se desmarcó de su linea original nada más entrar en Tele5 (Mediaset) sin embargo, la sexta sigue vendiendo su «imagen original» de forma falsa!
    Detesto las cadenas de derechas como La13 o la nueva Intereconomía, denominada Inter, peor al menos, esas cadenas van de cara, son católicas y de derechas

  2. Maruenda está por la mañana, por la tarde y por la noche. Es imposible dirigir un periódico estando todo el día de tertuliano contrarrestador de opiniones. La Razón está en manos de subalternos que hacen al dictado del amo.

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