La familia y alguno más

Los conflictos sin tregua en el socialismo madrileño

La oficial familia socialista de Madrid parecía en un tiempo homologable a cualquiera otra familia típica española, con sus líos caseros, sus disidencias, sus rencillas entre los diversos miembros. Peloteras que tenían periodos de calma y puntos álgidos en épocas valle. Surgían más las pendencias antes de las campañas que en tiempos preelectorales. Por eso, durante una larga fase, padres, hijos, primos o cuñados se avenían cuando se acercaban a las urnas. Ya no, ahora da lo mismo que se aproximen cuatro convocatorias electorales o que no se vislumbre ese joyero transparente y con ranura en el que se depositan los votos. Las treguas han desaparecido con internet y las redes sociales.

En la familia socialista madrileña eran conocidas varias tendencias que buscaban el mismo objetivo por caminos diferentes. Estaban los guerristas, los renovadores, los renovadores de base y la corriente de opinión cristalizada en Izquierda Socialista. En realidad eran vectores que convergían camino de un mismo blanco pero con distintos grados de pragmatismo. Los primeros estaban liderados por José Acosta, que pregonaba un socialismo clásico aunque sin fuerza para gobernar la federación; los renovadores eran los más pujantes, encabezados por Joaquín Leguina, que fue el primer gobernante de la Comunidad Autónoma de Madrid; los renovadores de base, los menos conocidos, eran una derivación de los anteriores y, aunque capitaneados por José Luis Balbás, en sus filas sonaron nombres tan dispares como José Borrell, Fernando Morán, José Luis Rodríguez Zapatero o los protagonistas del «tamayazo» -Eduardo Tamayo y Teresa Sáez- que les arrebató el poder; por último, la Izquierda Socialista de los profesores Luis Gómez Llorente -diputado por Asturias en las primeras legislativas-, Francisco Bustelo o Antonio García Santesmases y el abogado Pablo Castellano, que en la comunidad madrileña tenía su figura más visible en Manuel de la Rocha, alcalde de Fuenlabrada, un pequeño núcleo del llamado cinturón rojo de la capital.

En realidad cada tendencia del socialismo madrileño en tiempos de la Transición tenía su poder en la mayoría de las alcaldías de la comunidad, pues salvo un municipio gobernado por el centro y dos o tres por partidos a la izquierda del PSOE, copaban las grandes corporaciones. Hoy ese cinturón se ha tornado azul y el poder socialista casi ha desaparecido. Lo que avivó la desorganización en la obra fundada por un anterior Pablo Iglesias y unos cuantos correligionarios en Casa Labra, una taberna a dos pasos de la Puerta del Sol.

La destitución de Tomás Gómez, para unos respetando los estatutos del partido, para otros forzándolos hasta desfigurarlos, parece la gota que puede desbordar el vaso. Un recipiente agrietado, un lobo enjaulado con problemas de supervivencia, un contenido cada vez más difuminado y una familia cada día más dividida. Para intentar salir de tan controvertida situación, la dirección federal busca una figura más atractiva para el votante, una cara afable y menos ruda aunque no pertenezca a la familia. El exministro Ángel Gabilondo, un intelectual conciliador que pueda emular al profesor Enrique Tierno, quien para muchos madrileños desbancó a Carlos III como mejor alcalde de la capital. Pero la familia se encuentra en un punto casi sin retorno. Como señala otro Gabilondo, su hermano Iñaki, «¿qué persona inteligente querría meter su cabeza en la boca de este lobo?»

PUBLICADO EN LA NUEVA ESPAÑA el sábado 21 de febrero de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/02/21/familia/1716665.html

 

Párvulos y ordenadores

Los posibles problemas que puede ocasionar la introducción de los ordenadores en los parvularios

Rosa no es partidaria de los ordenadores en el aula. Rosa es una parvulista de Oviedo que lleva bastantes años dando clases a niños recién llegados al colegio. No le gustan las tabletas que entran a la escuela a tan temprana edad. Su argumento es básico: aprenden las letras y los números pero no aprenden a escribir. No saben manipular un lápiz, muchos ni siquiera cogerlo bien para manejarlo con soltura.

Hace tiempo que muchos adultos reniegan de los aparatitos electrónicos que tienen para firmar en muchos establecimientos comerciales, en bancos, en oficinas al público. Son conocidos por muchos usuarios como los «estropea firmas». Acostumbrado uno a rubricar con lápiz, bolígrafo o pluma en documentos de papel los punteros que se utilizan para firmar en una pantalla de cristal, conectados a ella por medio de un cable, obligan a usar posturas incómodas, su «textura» difiere mucho de los sistemas impresos y la consecuencia es una deformación de la signatura. A veces es tanta la diferencia con la firma habitual que no se comprende la admisión de la misma en algunos documentos como garantía de autentificación.

Las consecuencias del mal aprendizaje en los párvulos pueden sobrepasar la enseñanza inicial y repercutir en posteriores actos de su vida adulta. Algunos psicólogos especializados en estudiar la personalidad infantil apuntan a la formación del carácter y a dificultades en el «amueblamiento mental» de los pequeños. Porque la escritura manual es una herramienta terapéutica esencial para desarrollar la memoria, establecer y fijar un orden en el espacio intelectual y la conversación. Además, permite entender lo escrito manualmente por los demás.

Los grafólogos, por su parte, hablan de la dificultad derivada de esta falta de aprendizaje infantil al estudiar los rasgos y componentes de la personalidad de individuos que iniciaron su escritura de forma tardía. Porque no solamente se muestran las dificultades en cuanto al documento manuscrito sino también en lo relativo a la manipulación y articulación de espacios y estructuras, el montaje de puzzles o mosaicos y otros juegos en los que es fundamental una básica armonía.

Rosa tiene una larga experiencia en la escuela y en la familia -tiene tres hijos- y disiente de la introducción del ordenador en la enseñanza a edades tan tempranas. Ella misma utiliza ordenadores y tabletas habitualmente pero señala que antes de manejar uno de estos aparatos electrónicos los niños han de aprender a manipular letras y números, escribir palabras y asimilar las primeras reglas matemáticas para asentar su personalidad y su habilidad mental y física. Luego vendrá el ordenador, la calculadora, la tecnología que surja. No habla de caligrafía, de obligar al aprendiz a copiar los famosos Cuadernos Rubio. Tampoco de ortografía en estos tiempos de apócopes y uso de iniciales tan popularizados hoy en los mensajes electrónicos. Eso llegará después, en los posteriores peldaños de la educación y el estudio. Ella habla de aprender con la mano y después con la tecla.

Claro que si después de aprender a firmar, de fijar en la firma una personalidad, te pasan a autentificar un documento en una de esas pequeñas pantallas electrónicas toda esa instrucción se puede destruir en pocas líneas. Según publicó el diario «Savon Sanomat», en Finlandia dejará de ser obligatoria la escritura manual en las escuelas en once meses. En 2016 se enseñará solo la escritura mecanografiada. La polémica ya está en la calle sobre la evolución del finés, finlandés o suomi, el idioma de uno de los países que mejores calificaciones demuestra en la enseñanza.

Publicado el viernes 13 de febrero de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/02/13/parvulos-ordenadores/1712688.html

2015, el año interino

Las consecuencias de la sucesión de elecciones

El presente será un año interino completamente. La política, la economía, la vida social en general estarán pendientes de los resultados y los acontecimientos electorales. No importa que sean en los municipios, en las comunidades autónomas o en la representación nacional. Unos y otros se entrelazan y dependen recíprocamente. Cada formación, partido o agrupación de electores funcionará según lo que decidan las urnas, ya sea en alianzas, coaliciones o colaboraciones y acuerdos puntuales para la gobernanza en los diversos ámbitos de actuación. Porque en estos próximos diez meses se celebrarán comicios primero en Andalucía, semanas después en la mayoría de las comunidades y en todos los municipios, meses más tarde en Cataluña y antes del final del año se celebrarán las elecciones al Congreso y al Senado. Todo esto si no se le ocurre al presidente del Gobierno o a algún otro presidente autonómico con capacidad para hacerlo el programar algún cambio electoral de última hora.

Es decir, un desfile intermitente ante las urnas para decidir posibles permutas en los gobiernos de los distintos niveles. Y ante la incertidumbre de los resultados, interinidad. Habrá casos en los que prime la urgencia para decidir antes de que se pueda perder el poder, pero en la mayoría de los casos, en la medida en que se acerque la fecha de las votaciones, las decisiones serán cada vez más provisionales y, por tanto, se implantará la interinidad. Interinidad que muchas veces se prorrogará sin previsible fecha de caducidad.

Posiblemente esta provisionalidad se dilate después de las distintas elecciones por la polarización ideológica de los componentes que consigan representación en cada entidad elegida, en cada Corporación local, regional o nacional. Lo cual puede ser una rémora para el funcionamiento de las instituciones o un acicate para negociar consensos y acuerdos que alejen a los elegidos de mayorías absolutas que no contemplen beneficios para las minorías.

La democracia española, aunque ya consolidada a pesar de que algunas opiniones lo pongan en duda, está sin embargo poco acostumbrada a las coaliciones, acuerdos electorales y apoyos de sostenibilidad para la gobernabilidad. Al menos en altos niveles, situaciones que se producen en las más clásicas políticas del planeta. Solamente en el terreno municipal los compromisos son frecuentes. Y la previsible polarización que auguran los últimos sondeos sociológicos puede que venga bien para lograr esa dinámica que hace que los ejecutivos puedan estar compuestos por muy diversas sensibilidades.

De momento muchos dirigentes se manifiestan contrarios a alcanzar acuerdos pre y poselectorales. Aunque la cercanía del poder suele llevar a impensables componendas. Los ataques al oponente que aparece como una opción atractiva están al orden del día. Y el miedo a perder la representatividad lleva a muchas formaciones a la ambigüedad, al programa inconcreto o poco definido. Al tiempo que algunas coincidencias doctrinales hacen que el único distintivo entre diversas formaciones sea la contundencia en su invocación. La gran manifestación del 31 de enero en la Puerta del Sol madrileña es un buen ejemplo. Así, la interinidad lentifica la definición programática y paraliza la divulgación de posibles acuerdos poselectorales, por lo que la situación provisional permanecerá durante la mayor parte de este 2015, un largo periodo incierto, un año interino.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 9 de febrero de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/02/09/2015-ano-interino/1710574.html

 

El otro Estado Islámico de Boko Haram

Sus ataques son exterminadores, suman miles de muertos y arrasan lo que encuentran a su paso, queman todo tipo de asentamientos humanos, secuestran a cientos de mujeres y niñas y rechazan cualquier idea que no predique su restringida religión. «Matamos a la gente de Baga. De hecho los matamos, como nuestro Dios nos instruyó en su libro», afirmó Abubaker Shekau, líder de Boko Haram, que en una lengua local significa «la educación occidental es un pecado», tras uno de sus recientes asaltos. Es el mayor peligro que se extiende por el continente africano, sus bárbaras acciones van encaminadas a crear en el Golfo de Guinea otro Estado Islámico de las características del surgido en la antigua Mesopotamia. Pero actúa lejos de la civilización occidental, en el noreste de Nigeria, en el pico en que ésta confluye con Níger, Camerún y Chad y a un paso de Malí. Lejos. Lejos para el primer mundo, para los intereses occidentales. ¿De verdad?

Nigeria es la primera potencia económica de África por su riqueza petrolífera. Su producción está en manos extranjeras y a esas manos no le interesan los medios de comunicación, el escaparate universal, que se vea la explotación de las gentes nativas. Así, generalmente las noticias que provienen de África suelen ir al cesto de los «breves». Apenas fue nombrado el país cuando crecía la crisis del ébola a pesar de que sigue aumentando el número de muertes debido a esa terrible enfermedad y de que fue uno de los primeros afectados. Sus datos económicos quizá expliquen un poco su situación.

Mientras su Producto Interior Bruto es el más elevado del continente y crece en torno al siete por ciento anual, Nigeria se encuentra en el puesto 153º del ranking de países del mundo en cuanto a su renta por habitante y el 60% de los nigerianos viven con una media de un dólar diario. Sin embargo, según la revista «Forbes», el empresario local Aliko Dangote se encuentra entre los veinticinco más ricos del mundo.

Pero el progreso económico de la élite acaudalada no trabaja para el progreso de la población ni por su pacificación. En un país con un gran porcentaje de cristianos el radicalismo musulmán está alcanzando cotas peligrosísimas. El crecimiento de los ataques de Boko Haram eleva el número de muertos a miles y lleva su carrera sangrienta e indiscriminada a extremos tales como hacer portadora de una potente carga explosiva a una niña de 10 años que hizo añicos un mercado en Maiduguri, capital de Borno, uno su enclaves. La secta radical utiliza cruelmente a mujeres y niñas para sus atentados porque multiplica la conmoción de la comunidad internacional.

Para Amnistía Internacional con ese atentado culmina la ofensiva más sangrienta de los últimos meses tras numerosos secuestros, violaciones y matanzas y después del masivo ataque a la ciudad de Baga que dejó una «devastación de dimensiones catastróficas», con miles de muertes y destrucción del medio natural, según denunció esta organización humanitaria.

En plena campaña para las elecciones de este mes de febrero, a las que se presenta a la reelección el actual presidente Goodluck Jonathan, las embestidas de Boko Haran arrasan hasta la misma Fuerza Multinacional de Acción Conjunta (MNJTF), que para combatirla componen Níger, Chad, Camerún con Nigeria.

Publicado el viernes 30 de enero de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/01/30/islamico-boko-haram/1706083.html

 

 

De Givenchy o Blake a las tendencias

La reivindicación de la sencillez en el vestir frente a la recargada moda que marca lo que se ve en la calle

El joven salió del portal con su traje entallado azul marino, lisa camisa celeste, corbata de tonos rojos y zapatos marrón oscuro. Su cabello claro iba peinado a raya lateral. En su mano derecha portaba un cartapacio. De repente se paró a unos metros del edificio, se colocó la carpeta bajo la axila y se aflojó el nudo de la corbata y lo ladeó un poco. Se soltó uno de los botones de la abrochada chaqueta con una mano mientras con la otra se despeinaba formando su pelo un revoltijo con picos desiguales y un peculiar «kiki». Entonces reemprendió su marcha. De la formalidad oficial a la moda. ¿Moda? Lo que se ve en la calle.

El paso no fue de la etiqueta a la informalidad, al desaliño, el descuido, la rebeldía, sino a la tendencia. El sentido cambiante según su destino inmediato. Un eslogan pregona que «las modas pasan, la Moda permanece». Pero quienes dominan ahora son las tendencias. ¿Mil prendas una sobre otra? Es la tendencia.

Finalizaba los pasados días la muestra que en el Museo Thyssen-Bornemisza ha expuesto la larga trayectoria de Hubert de Givenchy. El modista francés trajo al centro de arte del Paseo del Prado madrileño una colección en la que destacaba la sencillez. No faltaron modelos llenos de bordados y dibujos recargados, vestidos para grandes ceremonias, recepciones en espectaculares palacios, grandes producciones cinematográficas -la duquesa de Windsor, la princesa Grace de Mónaco, Jacquelin Kennedy, primera dama estadounidense, y, sobre todo, Audrey Hepburn fueron sus más preciadas «maniquíes»- pero este diseñador discípulo de Cristóbal Balenciaga, al que consideraba su maestro, presentó sus «Little black dress» y su blusa Bettina. Es decir, la sencillez y la originalidad de los vestidos negros y de la tela blanca de algodón, «de camisa masculina, con cuello abierto y mangas adornadas con bordado inglés». Un diseño rupturista, sin abandonar sobriedad y elegancia, con elementos intercambiables dejados a la imaginación. Sin extravagancia.

La sencillez también es reivindicada por otra gran protagonista de la moda. Yvone Blake, la rubita de «Fahrenheit 451», el futurista filme de François Truffaut, que también es una de las más premiadas diseñadoras del cine -Oscar por el vestuario de «Nicolás y Alejandra», de Franklin J. Schaffner-. A esta inglesa de Manchester que vive en España y tiene cuatro goyas («Remando al viento», de Gonzalo Suárez, y «Canción de cuna», de José Luis Garci, se lo deben), última «Mujer de cine» del Festival de Gijón, le gusta el riesgo y la originalidad. «Al mirar… hay que saber lo que va debajo de un traje, mirar del interior al exterior», dice, al tiempo que la tendencia actual la encuentra «muy poco original, una mezcla de muchas cosas que no van bien juntas… me parece fea». Creadora de futuristas trajes, piensa que ahora «siempre van repitiendo lo que me puse en los años sesenta y setenta», y señala que «no tienen nada que decir, no hay creatividad? No me gustan las proporciones».

La joven vestía un jersey negro, leggins de punto también negros y botines de cuero del mismo color. Sobre ello, además, iban pañuelos, bufandas y calcetines para ir a la moda de la calle. El acompañante era moreno, flaco y alto. Calzaba zapatillas de «running» de colores, leggins negros ajustados a sus larguiruchas piernas con rodilleras y un corto calzón de colores, chupa de plástico con cuello de pelo, pañuelo atado al pescuezo y gorro ajustado de indescriptible color. Una tendencia de quienes no habían oído hablar de Yvone Blake ni visto los trajes de Givenchy.

Publicado el miércoles 28 de enero de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/01/28/givenchy-o-blake-tendencias/1705020.html

La intolerancia ataca reiteradamente al humor

Asesinan a doce trabajadores de una revista de humor, de izquierda, cuando su enemiga, quien pide su expulsión de Francia es la derecha. Pero, sea quien sea el enemigo, el atentado es la muestra de la barbarie asesina. Porque la intolerancia es la forma más irracional del ser humano. Es la demostración de la debilidad de quien quiere someter a los demás por la fuerza, a los que no piensan igual. Y el fanatismo es esa debilidad misma. Las publicaciones satíricas en Francia han sido y son la campana de la conciencia de los franceses. El semanario «Le canard echaîné» es una de las revistas más longevas del país. Ahora llega a los cien años y su humor ha sufrido en diferentes épocas el acoso de la censura. Su nombre («El pato -periódico en la jerga de prensa- encadenado») surgió a raíz de ese acoso.

«Charlie Hebdo», fundado en 1992, ya sufrió un atentado el 2 de noviembre de 2011 cuando dibujó en su portada a Mahoma como «redactor jefe» que anunciaba «100 latigazos a quienes no se mueran de risa». La web de la revista fue pirateada y aparecía con la frase «Ningún otro Dios que Alá». Hace poco publicó una separata titulada «La vie de Mohamed» aludiendo a la parodia cristiana de «La vida de Brian». La revista se había solidarizado con el danés «Jyllandes-Posten» que en 2006 publicase caricaturas de Mahoma. «El Jueves» se solidarizó publicando en su portada «Íbamos a dibujar a Mahoma… ¡pero nos hemos cagao!»

En España dos atentados de la intolerante extrema derecha causaron dos muertos y varios heridos. El 20 de septiembre de 1977 la Triple A atacó al semanario satírico «El Papus». Un año más tarde fue atacado «El País» (un muerto y dos heridos) que ayer fue desalojado temporalmente por la aparición de un paquete que contenía unos envases de apariencia sospechosa.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 8 de enero de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/01/08/intolerancia-ataca-reiteradamente-humor/1695750.html

 

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Una verdadera historia de la lotería

Un relato humano sobre el principal sorteo español

Uno de los anuncios de la lotería de Navidad que llevamos viendo desde hace ya bastantes días en televisión y cines ha conmovido a mucha gente. A unos les ha hecho incluso llorar, según confesión propia. A otros les ha inspirado para parodiar ciertas fibras comunes de los españoles en esta época de crisis y son muchos los spots de humor que hemos podido contemplar en diferentes programas y en internet. En fin, digamos que todo el mundo habla del anuncio. Los actores se están haciendo famosos y parece que ya la gente los para y los saluda por la calle. Todo un éxito.

Desconozco si la composición del corto está inspirada en un caso concreto, si el equipo del vídeo ha vivido algo similar, si le ha pasado un asunto igual a alguna persona del ente de las loterías. Personalmente conozco un caso real ocurrido ya hace tiempo. Lo cuento. Se aproximaban las Navidades del año 1982. En un departamento de la sede de la Compañía Telefónica en Sevilla unos empleados se habían desplazado por motivos de trabajo a las Islas Canarias y antes de regresar habían adquirido unos décimos de lotería para repartir entre los compañeros. Al volver a las oficinas sevillanas contaron lo que habían disfrutado en las llamadas Islas Afortunadas mientras distribuyeron los décimos o participaciones a los demás.

El día 22 de diciembre, mientras nevaba en algunas zonas del Norte, en el sur andaluz hacía un buen día. Comenzó el gran sorteo y, de repente, comenzó un sonoro alboroto en aquel edificio cercano al recinto de la famosa Feria de Abril. Había «caído» el Gordo en un número llegado de las islas. Uno de los trabajadores abrió el cajón de su mesa, sacó unos décimos y se los entregó a compañeros que por alguna circunstancia no estaban en su puesto el día del reparto o no llevaban el dinero correspondiente al precio de su participación. La costumbre dice que la lotería se paga siempre antes del sorteo. Pero siempre hay excepciones.

Años más tarde algunos de esos empleados de Telefónica fueron desplazados a otras provincias de Andalucía. En Málaga volvió a ocurrir un caso parecido entre compañeros que habían protagonizado la anécdota sevillana. Por motivos familiares uno de ellos estuvo sin trabajar durante unos días. En una ocasión se encontró con otro de «los sevillanos» y éste le dijo «toma, te lo he guardado porque no estabas el día que la distribuyeron». Era, otra vez, un décimo premiado con el Gordo.

La historia que tanto conmueve ahora es real y creo que hay publicados otros relatos de esta índole. Y hasta el director del vídeo que estos días se repite en todos los canales se emociona cuando se le comenta el éxito alcanzado. Dice el madrileño Santiago Ahuanojinou Zannou, nacido en el barrio de Carabanchel de padre inmigrante y madre aragonesa, que desde que le pasaron el guión «era consciente de que la historia que tenía entre manos era muy interesante y está basada en muchos hechos reales».

En una entrevista difundida días atrás en el programa nocturno «Gente despierta», de Radio Nacional de España (RNE), Santiago Zannou, que se considera personalmente como un mestizo de barrio, señalaba que se está demostrando que «somos más los buenos que los malos, no tengo ninguna duda al respecto». Lo que parece claro es que, aunque estos días están llenos de momentos «tiernos» y, a veces, también empalagosos, también son días en que la realidad supera a la ficción.

Publicado en La Nueva España el 23 de diciembre de 2014
http://suscriptor.lne.es/suscriptor/asturias-opinion/2014/12/23/historia-loteria/1690058.html
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La suerte de Podemos

Comentario sobre el momento en el que irrumpe la formación de Pablo Iglesias

La irrupción de unos profesores en el panorama político y en los medios de comunicación, integrados en la plataforma Podemos, ha inundado de opiniones muy diversas la actualidad del país. Y más desde que el reciente sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) le da a la formación de Pablo Iglesias como vencedor en voto directo. Es decir, que podría superar en sufragios a los partidos que hasta ahora han gobernado en las distintas instituciones, a los que califican como «la casta».

Pero en este calificativo los «descastados» incluyen a fuerzas políticas que lucharon por la democracia sin alcanzar el poder o cotas de gobernabilidad suficiente para llegar a ser denostados. Y así creo que Podemos disfruta de una suerte que quizá no han tenido otros. Su penetración llega en un momento de hastío hacia la política sentido por la ciudadanía tras muchos años de crisis, incumplimientos electorales, recortes, aumento increíble del paro y hasta hambre en gran parte de la población mientras la corrupción salta por todas partes entre gobernantes que pidieron ser elegidos para erradicarla.

Basta recordar que después de cuatro décadas de dictadura, inhumanas represalias, prohibiciones y censuras, con toda una Europa occidental viviendo en libertad a nuestro alrededor, después de todo eso, los más implicados en la lucha contra los represores sólo consiguieron una representación muy minoritaria en las cámaras de la representación popular a pesar de su gran contribución a la implantación de la democracia. La derecha económica y mediática -no había libertad de prensa y sólo una televisión estatal- seguía en el poder.

La publicación de los resultados de la encuesta del CIS coincidió en el tiempo con la salida de imprenta de «Anatomía poética», de José Manuel Caballero Bonald. En el ánimo del poeta jerezano España es un «país desajustado», «al borde del abismo», «nutrido por un bloque de mediocres encumbrados». Piensa igualmente el autor de «Manual de infractores» que la «Transición fue un apaño de urgencia para que la izquierda ganara algo y la derecha no perdiera». Todo un pronóstico de situación en la que «esta historia ha terminado y empieza otra».

El surgimiento ahora de Podemos intenta convertir «el hartazgo en cambio político», negar toda connivencia con los partidos actuales y pregonar la indignación de los ciudadanos hacia la injusta política de recortes en medio de la omnipresente corrupción. Al agonizar la dictadura franquista, sin embargo, la derecha difundió el temor a que «el rojerío» clandestino y vengativo tomase el ejemplo de las políticas del Comecon, las dictaduras del Este europeo, y nos llevase al desastre junto a ETA y los Grapos. A pesar de que la izquierda renunciase a gran parte de sus reivindicaciones para alcanzar una democracia pacífica.

Hoy la amenaza de la derecha («un modelo muy peligroso para la democracia, la libertad de prensa y todo lo conseguido en este país», dice De Cospedal; para el diputado popular Agustín Conde serían las últimas elecciones si gobierna Pablo Iglesias) hace poca mella ante su corrupción. El 86% desconfía de Rajoy; para el 75% su economía no mejorará y un 57% dice que no saldrá del paro en 2015. Caballero Bonald cree que «Podemos son unos profesores, teóricos, inseguros, pedantes que aún desconocen la administración del Estado y la complejidad de la política económica» pero «el que no tiene dudas, el que está seguro de todo, es lo más parecido que hay a un imbécil».

Pubicado el viernes 19 de diciembre de 2014 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/12/19/suerte/1688591.html

Las quinielas del banquillo

Las elucubraciones sobre los casos «Bárcenas», «Gürtel» y «Nóos», entre otros

Apueste. Es gratis. Por ejemplo si el juez Pablo Ruz terminará la instrucción del «caso Bárcenas», del «caso Gürtel», del de la sede central del Partido Popular. O si se sentará en el banquillo la infanta Cristina de Borbón. Las frecuentes especulaciones sobre el resultado de algunos acontecimientos que comparecen cada día en las páginas de los diarios, las tertulias radiofónicas o las pantallas de los medios audiovisuales se están convirtiendo en algo parecido a las clásicas quinielas, aunque sin costo y también sin premio. Todo lo más se transforman en pequeñas porras entre amigos, compañeros de trabajo, la pandilla de las cañas o la tertulia de la sidrería (apenas hay ya tertulias tipo Pombo o Café Gijón). Así que en este tipo de apuestas normalmente no hay tres tipos de respuesta, 1, X, 2, sino sí o no. Te decides por que Carlos Fabra entra en la cárcel o por que no, pero no hay posibilidad de empate. Y, aunque tardó lo suyo, el expresidente de la Diputación castellonense se «inclinó» por el sí.

La razón de tanta elucubración actual creo que se encuentra en que el personal comienza a descubrir que las presuntas trampas y la corrupción salen cada vez más a la luz del día y abandonan las tinieblas de los secretos correligionarios, partidarios, devocionarios, amistosos. Los métodos mafiosos no desaparecerán pero cada vez habrá menos timoratos que callen las vilezas de los corruptos. Quizá sea también que el éxito acompaña a muchos de los denunciantes y a quienes pleitean con el fin de alcanzar notoriedad.

Están estos días en el candelero las encarcelaciones del mencionado Fabra, de la tonadillera Isabel Pantoja, la vuelta o no al segundo grado del expresidente balear Jaume Matas, las del constructor y empresario inmobiliario José Luis Núñez Clemente, expresidente del F. C. Barcelona, y su vástago Josep Lluís Núñez Navarro? Para unos ninguno de ellos iba a entrar en prisión acogiéndose a algún recoveco legislativo encontrado por los caros bufetes de abogados que contratan. Ya ocurrió con el «caso Naseiro», con el de los trajes de Francisco Camps y parecía que ocurriría lo mismo con el torero José Ortega Cano. Para otros todos los protagonistas de estos «culebrones» acabarían entre rejas, después de más o menos recursos judiciales y esperas a concesiones de indulto. Las previsiones de éstos parece que se van cumpliendo con mayor o menor rapidez.

¿Qué pasará con los ahora en curso? Fuentes expertas en materia jurídica y conocedores de los estamentos judiciales apuntan a respuestas bastantes seguras. Así, en lo referente al futuro del magistrado Pablo Ruz dan por seguro que no tendrá tiempo de finalizar la instrucción de sus casos, iniciados ya por otro magistrado y aún pendientes, que implican al PP; que cuando se resuelva el concurso abierto por el Consejo del Poder Judicial no pedirá su continuidad como juez de apoyo y, salvo que le asignen otro improbable cargo en la Audiencia Nacional, volverá al juzgado del que es titular en la periferia madrileña.

En el caso de la Infanta Cristina de Borbón los mismos expertos sí aseguran que la hermana del Rey se sentará en el banquillo. Al menos en la apertura de la vista oral, «la de la foto». El bufete de Miquel Roca que la defiende ha señalado que la Infanta «depositará la cantidad que la Fiscalía ha calculado para ella en concepto de responsabilidad civil». Luego solicitará el sobreseimiento apoyándose en la doctrina Botín del Tribunal Supremo. Pero al menos el primer día Cristina sí se sentará.

Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el 12 de diciembre de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/12/12/quinielas-banquillo/1685145.html

El último tramo presidencial

La política exterior de Obama en territorios donde los combates no cesan

«Sólo hay dinero para bombas en un país que únicamente puede progresar con la paz». Son palabras de un médico vietnamita pronunciadas hace medio siglo. Las recogía el langreano Pedro Mario Herrero en una de las crónicas enviadas desde Saigón para un periódico ya desaparecido y recopiladas luego por la editorial Ciencia Nueva. Cinco décadas después pueden ser ahora pronunciadas también en otro escenario donde los combates no cesan desde hace ya decenas de años. Del lejano Oriente al Oriente próximo, de Vietnam a Irak, o Siria, o Afganistán.

El actual presidente demócrata no ha sabido corregir la pésima política llevada a cabo en la zona por sus antecesores republicanos

El último bienio de ejercicio posible de cada presidente suele tener consecuencias en la política de Estados Unidos. La obligada marcha de la Casa Blanca parece dar fuerzas al mandatario saliente para realizar una política más agresiva, quizá la que no se atrevió a practicar en los seis años anteriores. Barack Obama está a punto de comenzar el que será su postrero tramo presidencial, tiene su parlamento mayoritariamente opositor pero muchos problemas sin resolver. Y un salto (¿huida?) hacia adelante puede representar cierto peligro. Por ejemplo, en el mencionado Oriente. De momento, ha legalizado de golpe, provisionalmente, a cinco millones de inmigrantes sin papeles.

Pero el actual presidente demócrata no ha sabido corregir la pésima política llevada a cabo en la zona por sus antecesores republicanos y cada vez se complica más la situación en esos territorios que están perdiendo límites y fronteras en aras de la confusión político-religiosa. Si a ello añadimos la radicalización de las facciones islamistas que luchan entre sí por el poder el escenario entre el río Éufrates y el río Tigris puede llegar a presentar una guerra más sangrienta y duradera que la que enterró a más de un millón de personas en el delta del río Mekong. Cerca de 60.000 fueron jóvenes norteamericanos.

Si hace unos cincuenta años el presidente John Kennedy comenzó enviando a la llamada Indochina (Vietnam, Camboya, Laos) a cientos de soldados para proteger sus embajadas y otros cientos de asesores para los ejércitos que luchaban contra el comunismo, el también demócrata Obama envía ahora unos cientos de soldados y otros cientos de asesores con una misión parecida. Después de los soldados protectores y de los asesores los militares estadounidenses fueron llegando al sureste asiático por miles hasta alcanzar el medio millón. En el conflicto actual tras los asesores siguieron los primeros bombardeos protectores y la situación de violencia parece in crescendo ya que los islamistas radicales siguen avanzando entre los dos ríos bíblicos.

Aunque las similitudes históricas son grandes -ambos territorios fueron colonias europeas siglos atrás, sufrieron sangrientas guerras por la posesión de sus tierras y sus habitantes lucharon contra la diversa ocupación extranjera?- podrían ser diferentes sus conclusiones. Obama tiene la oportunidad de no aumentar el contingente y buscar otras formas de remediar el conflicto. La tendencia actual de distintos países europeos a reconocer como estado a Palestina o las negociaciones con el régimen iraní pueden ayudar a la distensión. El radicalismo del autodenominado Califato del Estado Islámico o Daish parece tener más adeptos individuales en Occidente que en su tierra de origen, donde sufren su retrógrada interpretación de la sharia. Los acuerdos comerciales firmados por EE UU con las potencias rusa y asiáticas podrían evitar el grito vietnamita de «lucharemos durante mil años».

 

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA del sábado 6 de diciembre de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/12/06/ultimo-tramo-presidencial/1682296.html