¡Ja! Menuda utopía

Bienvenida al programa Objetivos de Desarrollo Sostenible, presentado en las Naciones Unidas, que haría más justo y sostenible el Planeta
Las utopías llevan intrínsecamente el ingrediente de que «parecen como irrealizables en el momento de su formulación». Pero son un acicate para avanzar, para ilusionar a quienes intentan realizarlas, alcanzarlas o conseguir la mayor aproximación posible. Por eso, bienvenido sea el programa ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible), presentado recientemente en las Naciones Unidas. Es la continuación del conocido como ODM (Objetivos del Milenio), que fue proclamado en vísperas de comenzar este siglo y aún le falta mucho para su cumplimiento. El ODS fija una serie de ambiciosos retos a consumar en el año 2030. Tan ambiciosos que por eso las califico de utopías.

Representantes de los casi doscientos países que forman parte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) aprobaron por aclamación en la sede de Nueva York un protocolo para impulsar una agenda para que el mundo sea un lugar menos desigual, menos pobre y menos autodestructivo de ahora a los próximos quince años. Un propósito encomiable si fuese posible cumplirlo. El Planeta sería más habitable, las diferencias entre las personas disminuirían y por tanto sería más justo. Y habría un futuro más esperanzador y sostenible.

Componen el programa diecisiete objetivos acordados tras dos años de debates y redactados el pasado verano. Si los firmados en 2000 concernían a los países en desarrollo ahora son todos los miembros de la organización los que se comprometen al proyecto, desde estados ricos como Alemania o los escandinavos a Chad o Haití. Parece que para esta difícil tarea las implicaciones de cada miembro tendrán diferente intensidad según los campos a mejorar, rectificar, activar. El medio ambiente, por ejemplo, es distinto en unas u otras latitudes.

Para desarrollar lo aprobado, casi un acto de fe que no es de obligado cumplimiento, cada Estado decidirá su agenda y calendario. Pero las intenciones son alcanzar objetivos como eliminar la pobreza extrema, acabar con el hambre, combatir el cambio climático, detener la deforestación, proteger los espacios marinos, el acceso universal al agua y el saneamiento, el acceso universal a la energía, la reducción de los desperdicios y de las muertes violentas, educación secundaria universal, garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles, promover sociedades pacíficas e inclusivas, facilitar el acceso a la justicia para todos, construir infraestructuras resistentes a crisis y catástrofes y promover la industrialización sostenible e inclusiva? Y así hasta diecisiete propuestas que hagan este planeta en que vivimos más habitable.

El Rey de España, el Papa Francisco, Malala Tousafzai, la joven premio Nobel de la Paz, presidentes y jefes de Gobierno de numerosos países intervinieron en el evento que hasta fue amenizado por la cantante Shakira, embajadora de buena voluntad de la ONU. «Es esencial conseguir un desarrollo con equidad, el disfrute, real y efectivo, de derechos y la igualdad de oportunidades para todos», señaló Felipe VI en su intervención. Mientras Francisco alzó su voz contra el «afán egoísta e ilimitado de poder y de bienestar material» que «lleva tanto a abusar de los recursos materiales disponibles como a excluir a los débiles» en todos los sentidos, «un gravísimo atentado a los derechos humanos». ¿Accederán a cumplir los ODS las corporaciones que gobiernan económicamente y son causa y efecto de la situación actual del Planeta? Mi respuesta por WhatsApp: ¡Ja!

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el sábado 31 de octubre de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/10/31/ja-menuda-utopia/1834644.html

El Bau, San Antolín y otras desidias

Los abandonos clamorosos en los núcleos rurales del concejo de Llanes

Suelo comentar algunas informaciones en los medios digitales que reservan un espacio al final para que los lectores den su opinión. Lo hago con nombre y apellidos. Y siempre reivindico el bien para el medio rural, la innovación, la equidad contra los privilegios y mi visión para el equilibrio de las situaciones. En Llanes, un concejo eminentemente rural, ha habido muchos casos en los que el campo, precisamente, salía marginado. Transportes, limpieza, instalaciones costeras, conexiones neotecnológicas u otros servicios básicos son siempre deficitarios en aldeas y pueblos pequeños. Obra pública, alumbrado, conservación son atendidos a diario en la zona urbana mientras en la rural no ocurre lo mismo ni en las comunicaciones entre poblaciones. Una máquina barredora seguida de otra regadora recorren con frecuencia las calles llaniscas pero ni se asoman por los pueblos

Dos rotondas fueron presupuestadas hace años para evitar peligros en las intersecciones de transitadas vías del municipio. Concretamente las de la AS-263 con la LLN-9 y la LLN-11; la falta de visibilidad que sufren quienes se incorporan de estas dos últimas a la antigua carretera nacional hace de estos cruces verdaderos puntos negros. No existen. ¿Dónde se han empleado esos presupuestos? ¿Es tan caro y difícil pintar pasos de cebra y franjas antivelocidad en los cruces por los barrios (La Magdalena, La Güera, La Canal, Las Cuartas, Burguete-La Playa) de Barro, las entradas a Niembro y la zona central de Celorio, por ejemplo? ¿Tan costoso poner bordillos pintados de amarillo en los tramos sin aceras para evitar el pésimo aparcamiento de vehículos, que obligan al peatón a meterse en zona de peligro para andar por donde circulan los coches? ¿Por qué unas fincas fueron obligadas a construir aceras en su parte del perímetro que bordea el vial y otras ni se retiran en su parte correspondiente ni la urbanizan?

La vegetación en la feraz Asturias avanza con rapidez y los caminos rurales y vecinales se van cubriendo de una espesura que muchas veces impide el tránsito de personas o de ciclistas, lo que produce el abandono del paso de los residentes por ellos y representa normalmente un recorrido mayor para el vecino que los utiliza con asiduidad. Hay caminos en muchas de estas parroquias que han dejado de utilizarse por esta razón, con el paralelo perjuicio para sus usuarios; borizas, lleras y mañangas están llenas de estos caminos llaniscos. Y podemos seguir?

Lo que reivindico personal y asiduamente en comentarios de la prensa son dos abandonos clamorosos: la iglesia románica de San Antolín de Bedón, en Naves-Bricia, y la ensenada de El Bau, entre Barro y Niembro. Por el monasterio luchamos a través de la asociación Amigos de la Iglesia de San Antolín de Bedón; personalmente, introduje hace días una petición en su favor en una red social que recoge firmas a nivel mundial; a la ensenada que forma la desembocadura del río Calabres, El Bau, la comen la maleza salvaje, las arenas residuales de una cantera y la desidia de organismos oficiales marítimo-costeros, medioambientales y municipales ante la escasa fuerza que pueden ejercer sus pocos vecinos. No son comprensibles estos desastres en un enclave tan turístico como Llanes, imagen mundial de una Asturias ávida por la llegada de visitantes, de viajeros y veraneantes, que oferta un Paraíso Natural, de la Prehistoria a nuestros días, llena de monumentos singulares, fauna interesantemente única, bellezas originales y un asombroso paisaje.

 

Publicado el jueves 22 de octubre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/10/22/bau-san-antolin-desidias/1830437.html

Coherencia, lógica y elecciones generales

La participación de los partidos independentistas catalanes en el 20-D español

Los comentarios que introducían los lectores de un diario de gran tirada nacional a la información sobre la llegada del tren de Alta Velocidad a Palencia y León eran, cuando menos, sintomáticos. Si ése era el ambiente que abunda en la zona se podrían encender ciertas alarmas. Uno de los comentarios se quejaba de que el tren llegaba a León, pero no al Bierzo «porque los del Bierzo no somos leoneses». Otro de los participantes en las apostillas a la noticia apuntaba un poco más alto y protestaba porque en los párrafos precedentes se mencionaba a los castellano-leoneses como habitantes de la región de Castilla y León cuando «los de León no somos castellanos, somos leoneses». Un tercero se preguntaba si había alguna región más despreciada que Cantabria, que hasta 1981 formaba parte de Castilla y ahora ni es castellana ni tiene AVE. En fin, todas eran ansias separadoras. ¿Poso del 27-N catalán? ¿Falta lógica y coherencia democrática?

Se lamentan varios partidos e instituciones catalanas de los reproches que les hacen las demás comunidades españolas, acusan al conjunto de España de robarles y no devolverles los impuestos que recaudan, llegan en algunos casos a decir que el dinero que ellos recaudan sirve para que andaluces y extremeños vivan del subsidio sin trabajar. Demandan un derecho a decidir su destino en una autonomía que ya quisieran las regiones y departamentos franceses, por poner un ejemplo del país cuya bandera más ondeada es la libertad. Reclaman su nominación como nación y la formación de un Estado libre que históricamente nunca fueron a pesar de esgrimir algunas tesis que no concuerdan con la historia real. Creo que todo es sentimiento sin argumentos consistentes.

Bien, ésa es su petición a la que cada vez se une más gente, posiblemente por la política seguida por los últimos gobiernos del país, de España, que atendieron mal o no atendieron sus demandas. A pesar de que fueron tratados con tanto o más esmero en la Constitución que otros territorios del conjunto estatal. Se les consideró a ellos como históricos quizá por sus reclamaciones tradicionales más que por una trayectoria distinta a otros territorios españoles con notables episodios a lo largo de los siglos. Otros territorios que, hemos de resaltar, ofrecen una mayor solidaridad económica y social.

La pregunta que empieza a surgir tras los resultados de las elecciones del 27 de septiembre, 27-S, es si quienes rechazan su pertenencia al Estado español participarán en las elecciones generales el 20 de diciembre. Si Junts pel Si, independentista claro, o la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) presentarán sus candidaturas. Si Esquerra Republicana de Catalunya o el partido del aún president Artur Mas, Convergencia Democrática de Cataluña, proclamarán unos candidatos al Congreso y al Senado, es decir, a sus rechazadas Cortes españolas, ya que pregonan que no son españoles, que no quieren formar parte del Estado español. ¿Sus argumentos y credibilidad serán coherentes?

Supongo que al no «pertenecer» a España lógicamente no podrán concurrir a comicios españoles como los partidos españoles no se presentan a las elecciones de Francia o de Reino Unido. Podrían participar en las votaciones al Parlamento europeo mientras no dejen de pertenecer a la Unión Europea, aunque su «sortida» de España les confirme su salida de la UE.

Publicado el martes 13 de octubre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/10/13/coherencia-logica-elecciones-generales/1826118.html

 

La luz invisible de Antonio López

La obra pictórica de María Moreno, la esposa del artista manchego

Antonio López pinta el aire, María Moreno pintó la luz. El artista manchego es la figura más relevante del realismo. Su mujer, Mari -para sus amigos y su entorno-, es la figura más invisible de esta tendencia pictórica. Pinta desde hace décadas, se mueve entre artistas plásticos pero su arte solamente lo conocen unos pocos. Un reciente documental de La2 -«La luz de Antonio»- la dio a conocer para el gran público. Una exposición que se inaugurará a comienzos del año próximo en el Museo Thyssen la traerá a primer plano junto al grupo de «Los realistas de Madrid».

María Moreno se casó con Antonio López en 1961. Tienen dos hijas, Carmen y María, que ahora quieren mostrar la obra de su madre. Una pintora que siempre huyó de los focos. Para pintar «La Gran Vía» Antonio y María alquilaron un ático desde el que atisbaban la conocida calle madrileña. Trabajaron desde su terraza y a pie de asfalto durante mucho tiempo. El arte final de él es hoy una de sus obras más conocidas, un monumento al realismo. Ella también pintó la famosa arteria llena de edificios emblemáticos pero su Gran Vía no ha sido presentada al público, al menos al madrileño. Quizá sea más evocadora, más espiritual.

Esta pintora realista, que ya conoció a su marido cuanto estaban estudiando en la Academia de San Fernando, trabajó a rachas, según los avatares de la vida, pero nunca abandonó su afición y su visión de la luz, ya fuera en rincones exteriores ya en interiores. Prefería temas más poéticos, menos urbanos, siempre humanos. Dicen sus amigos que es callada y discreta, prefiere los segundos planos. Ahora sus hijas, cumplidos ella los ochenta, pretenden mostrar el arte invisible de sus trabajos.

«La persona de Mari y su pintura… es la pureza, la pureza de las cosas, en un mundo impuro? Y a mí eso me parece que es un regalo», comentaba recientemente a la agencia Efe el pintor. Mientras sus hijas creen que no es una pintora en la sombra, que parece aparentar su discreción, sino que «ella ha tomado siempre las decisiones que ha querido y que la relación con su arte le ha hecho muy feliz». Compañeros de generación, de estudios, de escuela artística la ven también así. Isabel Quintanilla, Amalia Avia, Esperanza Parada compartían grupo y pandilla con María así como con los hermanos Paco y Julio López, Lucio Muñoz y el mismo Antonio López. Hubo bodas entre algunos de ellos y hubo mucho triunfo también. Prestigiosas galerías internacionales exhibieron sus obras y a María, a pesar de su escondida presencia, la vinieron a buscar desde la Rue des Beaux-Arts de París el gran Claude Bernard y una acreditada casa de Frankfurt. Ella misma produjo el filme «El sol del membrillo» en el que Víctor Erice, con la fotografía de Javier Aguirresarobe y Ángel Luis Fernández, reflejaron la forma de pintar de Antonio.

El pintor de Tomelloso confiesa que «Mari pintaba porque le gustaba». En el documental ella habla: «En un retrato yo no quiero que me den la apariencia. Quiero la clave de la persona. Y eso sólo lo logra un pintor infinitamente más dotado que yo. Por eso no he querido hace retratos. Me siento más cómoda con las flores y los jardines. Ahí lo que intento es dar vida a eso que es breve. Cuando pinto flores lo hago consciente del respeto que siento por ellas. Tienen una vida igual de misteriosa, igual de intensa que una persona. Yo quiero hacer retratos de eso».

El catedrático y crítico Paco Calvo-Serraller dice que «un mundo imaginario la protege de la realidad». Su vida parece el fiel retrato de su misterioso pensamiento artístico.

Publicado el martes 22 de septiembre en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/22/luz-invisible-antonio-lopez/1816634.html

De Leopoldo II a nuestros días

Las razones por las que las gentes huyen de diversas zonas del planeta

La Sociedad Africana Internacional ha desaparecido, pero su legado sigue vigente. Leopoldo II, su «dueño», esclavizó a los centroafricanos y ahora lo hacen unas multinacionales. Quien siembra vientos recoge tempestades. Aquel rey de los belgas desapareció hace mucho tiempo, pero su estela la recogieron unas empresas que no han liberado a los nativos de la gran cuenca del río Congo aunque lo parezca. Allí sigue habiendo miseria, hambre, guerra, niños soldados, mujeres esclavas, de todo menos bonanza y democracia. Sigue habiendo riqueza y lujo, pero solamente para los explotadores. Por eso las gentes huyen.

El amplio sur del continente asiático, de Pakistán a Filipinas, estuvo bajo los colonizadores europeos, estados consolidados, organizados, estructurados, que impusieron una superioridad de estados ya poderosamente constituidos. Llegaron como unos comerciantes y se transformaron en paulatinos invasores con el fin, primero, de salvaguardar sus negocios e industrias; después, protegieron sus explotaciones de materias primas. Pero el nivel humanitario estuvo ausente. El poder económico impidió el poder político, aunque los británicos siempre han presumido de lo contrario. La democracia, tras «marcharse» oficialmente los colonizadores, es muy pobre o no existe en ese amplio territorio, el más poblado del planeta, y la vida de las personas es la más precaria de la Tierra, no vale nada. Por eso las gentes huyen.

La colonización española de América fue dura y la explotación hiriente, pero el expolio posterior, que continúa en muchas zonas, es sangrante, inhumano, esclavizante. Las «plataneras» son las dueñas de gobiernos y territorios. La vida no vale un peso y quien se rebela desaparece. Por eso las gentes huyen. En el Oriente Próximo, más de lo mismo. Y el recambio que intentan implantar, enormemente retrógrado, irracional y esclavizante, muy peligroso y mortal. Por eso las gentes huyen.

Quedan solamente unos recintos en que la vida merece la pena. Europa, Japón y el norte de América. Parece que algún otro país se aproxima a este estatus pero su democracia es aún muy rudimentaria. Es decir, señalo donde radican las sedes centrales de numerosas y oscuras multinacionales. Empresas muchas de ellas más poderosas que muchos gobiernos. Empresas que anteponen su beneficio a cualquier otra condición. Y esa condición produce guerras, miseria, hambre, expoliación e impide el progreso, la democratización y la superación de la colonización, con gobiernos corruptos, financiación de guerrillas, creación de secesiones, dictadores y guerras industriales de explotación. Todo un panorama, un mapa de dónde está la riqueza primaria de la Tierra. Por eso las gentes huyen.

La presunta complicidad entre estas empresas y muchos gobiernos no persigue a los explotadores, a las mafias traficantes de seres humanos, a los radicales políticos ni religiosos, a los sacamantecas de los primarios indígenas, los nativos, los desgraciados nacidos en unos países ricos expoliados por ricos extranjeros ejercientes de un poder absoluto no autorizado en regímenes democráticos, aunque consentido tácitamente. La historia nos dice que hace 140 años el rey Leopoldo II de los belgas presidió la Conferencia Geográfica de Bruselas con expertos y explotadores de varios países europeos que «pretendía» establecer normas filantrópicas para proteger el territorio africano y a los africanos de la explotación. 140 años después el espíritu de Leopoldo, que no fue rey de los congoleños sino su amo, lo mantienen las multinacionales explotadoras, los gobiernos lo continúan consintiendo, la miseria permanece, la democracia sigue sin implantarse en numerosos países y las guerras de religión perpetúan la persecución. Con esta situación a la Unión Europea sólo le preocupa la avalancha que llega de cientos de miles de inmigrantes y convoca cumbre urgente con más de ¡quince! días de antelación. Pero apenas ha cambiado nada en casi siglo y medio para ella. Stanley, que fue contratado por el temido rey, podría recorrer de nuevo la rica África hallado ya el pobre Livingstone. Por eso las gentes huyen.

Publicado el lunes 14 de septiembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/14/leopoldo-ii-dias/1813169.html

 

Unos cercanías que necesitamos

El deterioro del tren en Asturias, una calamidad que no tiene apenas servicio en los ramales de las alas occidental y oriental

«Vengo en el tren de las once, hago mis cosas, paseo, charlo con los amigos? Hoy por ejemplo voy a que Pelayo me corte el pelo. Luego a la una y media viene mi mujer a recogerme», relata Manolo Cué su mañana de cada día. Reside en Poo y a sus 80 años, ya jubilado y pendiente de analíticas y reconocimientos, busca alguna actividad para salir de su vida rutinaria y sedentaria en el concejo de Llanes. No suben muchas personas en el apeadero del pueblo, a unos dos kilómetros de «la villa». Sólo algunas mujeres que acuden a la compra o ancianos a los servicios médicos. No hay otro transporte público. Tanto Cué, pionero, uno de los forjadores de que la zona sea de las más importantes comarcas turísticas del Principado -fundó el camping Sorraos hace medio siglo- pero con limitación médica para conducir, como el resto de los viajeros, necesitan el tren.

Pero en Asturias el ferrocarril se acerca a la calamidad. Explicaba recientemente en LA NUEVA ESPAÑA José A. Ordoñez las propuestas que un equipo de la administración astur ofrecía un plan al Ministerio de Fomento, responsable de la red de líneas férreas, Renfe y Feve, para optimizar el uso de nuestras vías, según parece las más extensas y las peor utilizadas del país. Según este redactor, especializado en información sobre las infraestructuras, el informe gubernamental astur señalaba como básico el establecimiento de trayectos directos y rápidos, eliminando en ciertos convoyes las paradas en las estaciones y apeaderos escasamente utilizados en un gran porcentaje. Y resaltaba una planificación con trenes cada quince o veinte minutos, dependiendo de los itinerarios, para hacer eficiente y atractivo este medio poco contaminante y de gran valor para los no conductores, que son cerca de un 45% de los españoles.

«Llanes-Vegadeo, como ir a Nueva York» señalaba un reportaje en este diario, que atañía a los dos ramales de la red viaria transcantábrica, los trayectos que enlazan el centro de la comunidad con Galicia y con Cantabria. Reivindicamos desde aquí la optimación de estas líneas, de gran importancia tanto para el occidente como para el oriente. Zonas donde no hay líneas de autobuses locales, de cercanía, y solamente transportes especiales para los días de mercado en la villa o de largo recorrido que cubren grandes distancias pero no unen pueblos de las comarcas. Hacen falta enlaces entre las pequeñas poblaciones y la capital municipal y entre los consecutivos concejos. De momento no se pide la construcción de nuevas vías, ni la ampliación de la red con caminos a otras direcciones, como podrían ser, por ejemplo, líneas nuevas de Luarca a Tineo o Cangas del Narcea, o de Arriondas a Cabrales.

Creo que mejoraría enormemente el servicio tanto en occidente como en oriente estableciendo trenes cada hora o intervalos parecidos en varios trayectos cortos de unos cincuenta kilómetros. Pongamos entre Llanes y el hospital comarcal del Oriente, en Arriondas. Comunica este tramo pueblos con entidad que se encuentran fuera de la autovía como Posada, Nueva, Ribadesella, Cuevas y realizaría un servicio imprescindible para ese muy alto porcentaje de personas que no tienen coche, ni carnet de conducir, son mayores para manejar un auto o desean disfrutar contemplando con tranquilidad el bello paisaje. Se lograría así dinamizar y cohesionar unas comarcas ahora casi abandonadas por los servicios ferroviarios en cuanto a horarios, frecuencias, número de convoyes, puntualidad. Se rentabilizaría una red, se agilizaría un servicio abandonado por los usuarios por inoperante, no práctico, inservible para las tareas cotidianas, como ocurre ahora con las comunicaciones entre Siero y Gijón. Se convertiría en útil una infraestructura en estos momentos tan mal organizada, tan desaprovechada, tan ineficiente que se acerca a lo inservible, incómodo, fuera de uso. Pasaría a ser algo práctico que sirve al usuario, que puede recuperar esa tercera parte de viajeros que lo abandonó últimamente por su inutilidad.

Bromeaba Ricardo, el abuelo de Manolo Cué, contando que él viajaba gratis todos los martes al mercado de Llanes. No sacaba billete y el revisor al no pagar el trayecto le obligaba a bajar del tren en la siguiente estación, Celorio, que era la más cercana a Barro, donde vivían. Y es que el ferrocarril era el mejor transporte en aquellos tiempos. El único. Recientemente he comprobado personalmente cómo funcionan los servicios de cercanías en varios países europeos. Y he comprobado así que el tren sigue siendo uno de los mejores y más eficaces medios -lo señalaba aquí un reciente editorial y estamos de acuerdo- para viajar. Y lo necesitamos.

Publicado el lunes 7 de septiembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/07/cercanias-necesitamos/1810335.html

 

Credibilidad y ética

Sobre la confusión de no distinguir bien entre información y publicidad

El paso ha sido tan grande que puede que afecte más de lo que se pensó cuando se relajaron las reglas. Parece que se ha pasado de cero a infinito. Del nada al todo. «La información y la opinión estarán claramente diferenciadas entre sí», dice uno de los principios del libro de estilo del primer periódico nacional que elaboró un manual de práctica y uso. Y al referirse al tratamiento publicitario señala: «La publicidad siempre estará diferenciada tipográficamente de los textos elaborados en la Redacción. Los tipos de letra reservados para las informaciones no pueden ser utilizados en la publicidad. Los anuncios cuyo diseño se asemeje a las columnas de un periódico deberán incluir en la cabecera la palabra Publicidad.» El traslado de las normas de un medio escrito a los audiovisuales rechaza asimismo las publicidades emitidas por los mismos periodistas antes o después de su aparición en un programa de radio o televisión. Hablamos de periodistas. Otra cosa son presentadores o introductores de programas o espectáculos que no sean periodistas.

La proliferación de estos anuncios en los diferentes medios choca con la ética y la credibilidad del periodista. Principalmente porque el lector, oyente o telespectador cada vez se encuentra con más dificultades para distinguir la línea roja que separa información de publicidad. Al comienzo de la aparición de estos espacios publicitarios protagonizados por profesionales del periodismo los anuncios se emitían lejos de la información. Esto parecía distanciar la noticia del anuncio y no confundía al receptor de los mensajes. Pero hoy ya no existe esa separación en muchos medios y el mismo relator de una información, sin cambiar de decorado, puede comenzar a promover un producto con la sola aparición de un mínimo cartelito de aviso en un ángulo de la pantalla, si es en televisión, o un leve cambio de música de fondo en caso de la radio.

Llega a tal la sutileza de algunos de estos espacios publicitarios que hasta los mismos profesionales de la información tienen dificultades para distinguir o aislar una cosa de la otra. La libertad tanto del medio como del protagonista quizá no incumpla leyes, reglas o estilos pero es una bofetada para la ética y también para la información. A raíz de las protestas recibidas en uno de los diarios más veteranos de quiosco nacional su defensor del lector recordó la máxima que recomiendan los colegios y las asociaciones de periodistas: «La relación entre información y anuncios ha cambiado a lo largo de la historia pero exige siempre una frontera muy clara». Es algo que «el periodismo siempre ha defendido: deslindar de forma clara la información de la publicidad», añadía.

Son bastantes los estudios realizados por prestigiosas universidades de distintos ambientes culturales que consideran imprescindible esta separación. Según un informe de la Universidad de Jyväskylä, la «Atenas de Finlandia», conocida en el país nórdico como «ciudad de las ciencias y las artes», solo un 21% de los estudiantes sabe distinguir ambas cosas mientras centros universitarios británicos dudan de la fiabilidad de la vecindad de información con publicidad. El veterano periodista Juan Fermín Vílchez, experto diseñador, señala en su Historia gráfica de la prensa diaria española (RBA ediciones, 2011), que inicialmente la prensa publicaba los anuncios solo en la última página y no fue hasta finales del siglo XIX cuando empezaron a convivir ordenadamente noticia y anuncio en la misma página.

La evolución desde entonces ha transformado los medios pero las asociaciones profesionales siguen velando porque se distingan manifiestamente ambos campos. Señala, por ejemplo, el código deontológico del Collegi de Periodistes de Catalunya que «no se pueden presentar subrepticiamente las diferentes modalidades? como si fueran materiales informativos de las redacciones ni se deben encubrir sin que puedan ser claramente diferenciadas por los lectores». Ética y credibilidad.

Publicado el lunes 24 de agosto de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/24/credibilidad-etica/1804549.html

 

Jornada intensiva, rendimiento y conciliación

La prevalencia del trabajo presencial en España, a diferencia de lo que ocurre en otros países

La primera ministra de Dinamarca pierde a su marido por trabajar demasiado y no estar en casa con la familia las horas de asueto. Este es final de una de las temporadas de «Borgen», una serie televisiva de gran audiencia. Sus secuencias reflejan en la ficción pero con serio realismo la vida política y social del país nórdico, uno de los más avanzados en el estado de bienestar. Digamos, en el reparto de actividades del ser humano que alcance un equilibrio entre trabajo, descanso, familia y aficiones. Es decir, la conciliación de todas ellas.

«Proporción entre el producto o el resultado obtenido y los medios utilizados», así precisa la Real Academia Española el significado de «rendimiento». «Fruto o utilidad de una cosa en relación con lo que cuesta, con lo que gasta, con lo que en ello se ha invertido, etc., o fruto del trabajo o el esfuerzo de una persona», es otro de los significados, más economicista, que distintas fuentes dan a esa misma palabra. Aunque estas últimas prefieren usar otro vocablo más mercantil e industrial: productividad. Me gusta más el término rendimiento que el de productividad, que se emplea habitualmente para calibrar la actividad humana y que la R.A.E. muestra como el análisis de «los fenómenos sociales haciendo primar los factores económicos».

El verano es una buena época en España para evaluar el rendimiento de las personas en el trabajo ya que en la mayoría de las empresas se implanta la jornada intensiva. Es decir, se acorta el tiempo laboral pero se ha de realizar la misma tarea. Y todo indica que su éxito se debe a ese ajuste temporal, a que las horas de trabajo recortadas las puede dedicar el trabajador a su familia, al ocio, al descanso, a sus aficiones.

En nuestro país prácticamente no existe la conciliación familiar. El personal se pasa la jornada en el trabajo, de la mañana a casi la noche. Solamente durante esa temporada en el verano en que se practica la jornada intensiva se alcanza cierta conciliación. Y no en todas las empresas se implanta. Una razón de disidencia es que ese acorte de jornada no acaba de señalar el índice de rendimiento porque se realiza en época de menor actividad. No se extiende a otras estaciones quizá por un miedo a que la reducción de horario signifique una inercia hacia la baja producción. Lo contrario a lo que piensan muchas empresas avanzadas, sobre todo las grandes corporaciones europeas. Algunas de ellas empiezan a establecer vacaciones libres para quienes cumplen regularmente los objetivos. Industrias tan importantes y con implantación internacional como Mercedes, Novartis, Amadeus o Kyocera, por señalar compañías de muy diversos productos, mantienen jornadas flexibles y acomodadas a la conveniencia de empresario y empleado. Y en algunos países trabajar más horas de las establecidas por convenio o contrato laboral está mal visto.

Jorge deja la oficina a la hora establecida cada día; Jonás, si acumula horas una jornada las descuenta de otra sin apenas limitaciones; Andreas trabaja por objetivos con horario flexible. Disfrutan de varios periodos de vacaciones porque laboran a gusto e incrementan su producción. Entre empleador y empleado no solamente hay una correspondencia legal sino también de lealtad, de esfuerzo y confianza. Y esa relación laboral accede a que puedan realizar trabajos desde casa y en horas menos convencionales con tal de que los objetivos se cumplan. Así pueden compaginar trabajo, familia y aficiones sin menoscabo laboral. En España sigue primando el trabajo presencial. ¿Es más importante que te vea el jefe (mando intermedio generalmente) que el objetivo, el trabajar a gusto, la lealtad o la compatibilidad familiar? Los beneficios de las grandes empresas han subido un 37% de un ejercicio para otro y la confianza empresarial es cada vez más sostenible. Puede ser el mejor camino para reconocer el rendimiento, reducir ese nefasto presencialismo miedoso y convocarnos a la conciliación.

Publicado el martes 11 de Agosto de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/11/jornada-intensiva-rendimiento-conciliacion/1798677.html

El pobre deporte de los telediarios nacionales

Los únicos temas deportivos de los telediarios de las cadenas nacionales durante el verano son los «divertidos» entrenamientos del Madrid y del Barça

El dicho popular dice que «se les ve el plumero». Durante el verano las competiciones deportivas son abundantes. Ciclismo, atletismo, vela, natación, tenis, hípica, piragüismo y muchas más. Pero no hay fútbol en España. Por esta razón, las secciones deportivas de las televisiones de alcance nacional delatan su pobreza en noticias. No se debe esa escasa información a la falta de competiciones sino a que solamente les afectan dos o tres equipos de fútbol y de lo demás pasan. Y esos equipos son siempre el Real Madrid y el F. C. Barcelona y quizá algún otro que haya protagonizado un sonoro fichaje. El resto de los conjuntos no les importan.

Durante julio puede correrse un emocionante Tour de Francia, celebrarse el torneo Wimbledon, haber campeonatos de piragüismo, grandes veladas de atletismo, pueden haber contratado buenos futbolistas clubes de Valencia, Andalucía, Galicia o Asturias. Da lo mismo, a las televisiones radicadas en Madrid solo les interesan Madrid y Barça. El deporte en los telediarios de las cinco cadenas de ámbito nacional se reduce a los entrenamientos o «pachangas» que los jugadores del Santiago Bernabéu o Nou Camp celebran en Australia, en China o Estados Unidos. Juerguitas donde el balompié es minoritario pero con autoridades, deportivas o municipales, que pagan millonadas para ver a mediáticos futbolistas. Nada de deporte.

Por las programaciones deportivas de estas cadenas no sabemos nada (salvo fichajes espectaculares) de Sevilla, Betis, Málaga, Valencia, Celta, Levante, Atlétic de Bilbao, Real Sociedad o cualquier otro club de Primera División que no protagonice una anécdota espectacular en la pretemporada. Vamos, del Sporting o del Oviedo, salvo que se entrenen en globo, ni una mínima referencia. Aunque en el Carlos Tartiere se juegue un partido importante de la Selección Nacional dentro de unas semanas o en El Molinón se estrene la liga con las «huestes» de Rafa Benítez. No hay otros deportes, aunque los españoles sean líderes de esas especialidades. Ni siquiera para dar un estricto titular si la cadena no compró la transmisión de una competición.

Para colmo, las noticias sobre los otros deportes dependen de tener o no imágenes. Si no tienen la exclusiva de una competición su filosofía es que ni se cita informativamente. Sólo la cesión por agencia de unos segundos de imagen o la absoluta importancia de un gran triunfo pueden contribuir a que se informe de un deporte. Hemos visto estos días pasados minutos y minutos del cachondeo de Ronaldo, Piqué, Benítez y demás a seis mil kilómetros de España pero apenas contaron la inquietud en Elche o Éibar, los triunfos de Purito Rodríguez o Valverde en las preciosas rampas de la ruta francesa, la gran hazaña de unos chavales menores de 19 años que consiguieron el campeonato de Europa ni la participación española en alguna importante velada de atletismo celebrada en el continente. De baloncesto, piragüismo, balonmano y sus próximos campeonatos ni palabra.

El veterano director de un diario deportivo madrileño dice que el día que no va en portada un titular del Madrid, sea lo que sea, el periódico deja de vender 30.00 ejemplares. Una pena. Una triste dependencia. Pensando en este desierto informativo me vienen a la memoria mis lejanas prácticas estudiantiles de verano cubriendo torneos de tenis, regatas, surf, natación y otros deportes, una sección donde destacaba la gran crónica del Tour que enviaba mi jefe: «Porriño telefonea».

Publicado el jueves 30 de julio 2015 LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/07/30/pobre-deporte-telediarios-nacionales/1793488.html

 

 

Los 120, 130 o 140 kilómetros por hora

Las disputas entre ministerios demoran la promesa de elevar el límite de velocidad en algunas vías

Las disputas entre los ministerios de Fomento e Interior están retrasando la promesa de elevar el límite máximo de velocidad de algunas vías de la red nacional de carreteras. De 120 a 130 km/h. Y sigue sin resolverse el estudio de la penalización de los delitos o faltas relativos al código de circulación en cuanto al poder adquisitivo y al tipo de vehículo del infractor. Una sanción puede ser disuasoria para un pobre pero intrascendente para un rico. La legislatura finaliza y las divergencias entre departamentos continúan paralizando anunciadas medidas. La competencia que cada uno esgrime es la que causa el retraso de las disposiciones.

La Asociación Española de la Carretera propuso hace tiempo aumentar la barrera de la velocidad máxima en las vías españolas hasta los 140 kilómetros a la hora. La construcción de nuevas autovías, con trazados más adecuados a los vehículos modernos, y la actualización de tramos de trazados antiguos elevaba el margen de seguridad de la red. La medida afectaría solamente a ciertas zonas. Pero si la Dirección General de Tráfico estudia su implantación la Dirección General de Carreteras replica que la competencia es suya. O lo que es lo mismo, el Ministerio de Fomento, al que pertenece la segunda, es quien tiene la facultad de establecer los límites máximos. Ingenieros suyos son los responsables de la construcción y quienes han estudiado a fondo el trazado, alega.

Entre ambos departamentos se encuentran diversas asociaciones de automovilistas que difieren de las pretensiones tanto de una dirección general como de la otra. Aducen que una no toma la medida por afán recaudatorio ya que así no disminuyen las multas por exceso de velocidad y que la otra no lo pone en práctica para fomentar otro tipo de transporte. El aumento de los trazados del AVE hace que la gente viaje menos por carretera. Al tiempo que invocan los enormes costes de construcción de la Alta Velocidad Española y la disconformidad con polémicas planificaciones que significaron, al parecer, unos 120 kilómetros de más para la línea a Valencia y más de 200 para la de Barcelona en atención de ciertos intereses.

Respecto a los baremos de imposición de las multas según el nivel de vida y el vehículo de los infractores las discrepancias también han paralizado y retrasado su implantación. La medida ha sido estudiada desde hace tiempo y en principio chocaba con la publicación de la situación económica de cada conductor. La base se encuentra en los conocimientos de Hacienda sobre cada contribuyente. Es decir, en función de la renta declarada, del IRPF. Se paralizó su implantación porque al basarse en los impuestos de forma pública se informaba a los presuntos terroristas del poder económico de las personas y les daba pistas para posibles secuestros. Al tener este conocimiento en los ayuntamientos para cuantificar las multas locales se orientaba, por ejemplo, a municipios con ediles de Herri Batasuna, con conexión directa con ETA. Este handicap parece ya superado pero sigue sin ser implantado el sistema económico progresivo.

Tampoco se aplica un sistema, al menos en la práctica, que distinga si el infractor circula en bicicleta o en automóvil en cuanto a nivel de alcoholemia. ¿Quién para a un ciclista en España para realizarle un control de este tipo? En algunos países de Europa retiran el carné de conducir a ciclistas que superen el alcohol permitido. Una multa de 170.000 euros le fue impuesta a un infractor por exceso de velocidad en Finlandia.

Publicado el miércoles 17 de junio de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/06/17/120-130-o-140-kilometros/1773690.html