Bombardeos y muros de la civilización occidental

Los últimos ejemplos del cruel desprecio a las personas por la Unión Europea
La civilización es el estadio de progreso material, social, cultural y político propio de las sociedades más avanzadas, según define la Real Academia Española. Triste enunciación de una realidad. Después de siglos y siglos de existencia da la impresión de que cada vez estamos menos civilizados, nuestro progreso social y cultural es pura farsa, lo que volviendo a la RAE significa obra dramática desarreglada y grotesca. Es decir, seguimos matando, denigrando, despreciando cruelmente a las personas, a nuestra propia naturaleza. Dos de los ejemplos más actuales son los bombardeos a hospitales en el Oriente Próximo y el brutal trato a los refugiados que huyen de esas ruines guerras.

El pasado día 27 de abril fue bombardeado en Alepo, la casi destruida segunda ciudad siria, un hospital apoyado por Médicos Sin Fronteras (MSF) en el que murieron decenas de personas. Todo un símbolo de nuestra descivilización porque esta agresión mezquina ha de sumarse a otras muchas realizadas en Siria, donde en 2015 nada menos que «63 centros médicos apoyados por MSF sufrieron 94 ataques», que se dice pronto, mientras en Yemen «las estructuras sanitarias han recibido 130 ataques». Sin olvidar la destrucción el pasado octubre del hospital que la ONG atendía en la localidad afgana de Kunduz. Para hacernos una idea, el promedio fue el bombardeo de una instalación médica apoyada por dicha organización humanitaria «cada semana en Siria durante 2015 y las primeras seis semanas de 2016». A esas destrucciones se añaden otras realizadas en países de África.

En el Consejo de Seguridad de la ONU ha sido presentada una resolución que debe «garantizar que hospitales, pacientes y civiles en zonas de guerra no sean blanco de ataques». Claro que las resoluciones de Naciones Unidas suelen ser humo de pajas -solamente hay que fijarse en cuántas ha cumplido, por ejemplo, Israel respecto a la situación en Palestina- porque generalmente no se consuman. Y las intervenciones de su secretario general, Ban Ki-moon, son meras súplicas. Su última acción fue declararse «preocupado» ante el Parlamento austriaco por la adopción en Europa de unas políticas «cada vez más restrictivas» respecto a los refugiados. Lo mismo ocurre con la «grave preocupación» manifestada por la Comisión Europea sobre las medidas que pondrá en práctica el Gobierno de Austria. Medidas similares a las adoptadas ya por otros gobiernos de la Unión Europea.

Se condenó durante largos años el denostado Muro de Berlín, afortunadamente ya caído y hoy objeto de visitas turísticas. Pero permanecen otros muros parejos como el que separa las fincas usurpadas por Israel a poblaciones palestinas. Y se proyectan otros muchos. Además de los miles de kilómetros, en parte ya levantados, que proyecta Donald Trump en el sur de Estados Unidos. O los numerosos alzados en los límites de los territorios de los países europeos para impedir el paso de los huidos de las guerras y las atrocidades perpetradas en Siria, Irak, Afganistán, Yemen, Eritrea, Somalia, Sudán del Sur, Libia? Bloques de cemento, altas alambradas, muchas de ellas con cuchillas o las famosas concertinas de las vallas de Melilla, recorren ya largas fronteras entre Hungría, Serbia, Macedonia, Bulgaria, Albania, Grecia? «una lección de geografía» política, como calificó Boyko Borissov, primer ministro búlgaro, cuando recorría junto al premier británico, David Cameron, entre alabanzas de éste, el muro entre Bulgaria y Turquía en Losovo.

Publicado en LA NUEVA ESSPAÑA el miércoles 11 de Mayo de 2016

http://suscriptor.lne.es/opinion/2016/05/11/bombardeos-muros-civilizacion-occidental/1924965.html

 

El futuro ya está aquí

Los extraordinarios avances científicos que veremos en las dos próximas décadas
«Vamos a ver la muerte de la muerte. En 20 o 30 años vamos a curar el envejecimiento…», señalaba recientemente en una entrevista televisada el profesor José Luis Cordeiro, de la Singularity University de Sillicon Valley (California). Leemos en LA NUEVA ESPAÑA: «Científicos asturianos desarrollan un alimento que retrasa la vejez del cerebro». Otra afirmación de Cordeiro: «En dos décadas vamos a ver más cambios que en dos milenios». Es decir, el futuro ya está aquí.

En la información publicada por este periódico sobre el tratamiento para enfermedades neurodegenerativas se decía que el Instituto de Productos Lácteos, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y con sede en Villaviciosa, trabaja en el desarrollo de un suplemento nutricional que retrasará el deterioro cognoscitivo que se produce al envejecer. Y, según el profesor de la universidad californiana, se conseguirá que «las células vivan indefinidamente».

En 1951, al investigar el fallecimiento de una paciente se descubrió que las células cancerígenas seguían viviendo. No envejecen, siguen creciendo y reproduciéndose mientras tengan materia para desarrollarse. Tras más de medio siglo de estudios y progresos de la ciencia los investigadores más avanzados señalan que se está cerca de concluir que la inmortalidad es posible y el cáncer es la prueba. «Al cáncer hay que matarlo porque él sólo no se muere, las células cancerígenas no envejecen», señala Cordeiro (Caracas, 1962). Y si estas afirmaciones nos parecen exageradas, poco científicas, de un lunático, debemos fijarnos en lo que dice Juan Ignacio Cirac (Manresa, 1965), físico español Premio «Príncipe de Asturias» de Investigación Científica y Técnica 2006, Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento dos años más tarde, Medalla Franklin en Física en 2010 y director de la División Teórica del Instituto Max-Planck de Óptica Cuántica en Garching, Alemania. Cirac señala que «estamos atravesando una frontera nunca antes atravesada, estamos entrando en un mundo microscópico y allí ocurren fenómenos extraordinarios que estamos intentando entender, dominar y utilizar para construir ordenadores cuánticos, una puerta a las nuevas leyes. Estamos emocionados, como el que llega a un lugar nuevo y se encuentra cosas que nunca ha visto».

Según este investigador, en los últimos quince años se ha tenido acceso a un mundo nuevo, donde las leyes son distintas a las hasta ahora conocidas; es un mundo microscópico en el que vemos cosas muy extraordinarias, leyes que describen el comportamiento de la física cuántica, muy distinta a la que estamos acostumbrados. El físico manresano señala que ya existen prototipos de ordenadores cuánticos y cuando se logren fabricar unos más grandes y capaces, con uno solo tendríamos el equivalente a millones y millones de los ordenadores de hoy. «Tantos como partículas hay en el Universo», algo inimaginable lo que se podría llegar a calcular…

Es decir, tendríamos más cerebro fuera que dentro del cuerpo, desaparecerán los bancos, la comunicación tal como la entendemos ahora, habrá ordenadores para resolver problemas concretos, será implantado el IoT -internet de las cosas, con el que controlaremos aparatos, los servicios, el tráfico, el tiempo, etc.-; un internet cuántico, nuevos beneficios y nuevos desafíos, cambiarán totalmente la alimentación, el sistema de trabajo, la industria… la vida. Cirac dice que «habrá dos o tres cambios muy importantes? pero no sé cuáles son? están todavía por descubrir». Otro «Príncipe de Asturias» de Investigación Científica y Técnica, el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, que estudia la humanidad desde los tiempos ancestrales, avanza que dentro de 50 años todos viviremos en grandes ciudades de diez millones de habitantes -siete de cada diez asturianos ya viven en zonas urbanas, informaba LA NUEVA ESPAÑA recogiendo el último recuento de población de la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales- pero, predice Arsuaga, «seguiremos amando, disfrutando de las cosas…».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA  el miércoles 4 de mayo de 2016

http://suscriptor.lne.es/opinion/2016/05/04/futuro/1921382.html

 

La libertad de prensa empieza por el mismo medio

La libertad de prensa no solamente hay que medirla por la persecución o no de los periodistas. La cantidad de profesionales asesinados por realizar su trabajo es abrumadora. Lamentablemente esta es una profesión en la que se puede morir por hacer bien tu trabajo. En otros ámbitos se premia al buen profesional, en el de prensa ocurre al revés. Hoy es el día internacional de la libertad de prensa y lo pongo en minúsculas porque, afortunadamente, en España ya no se mata a los periodistas. Tiempos hubo en que se hacía o al menos se intentaba. Muchos compañeros he tenido con escolta por las amenazas recibidas, algunas con el agravante de amenazar también a los hijos de los profesionales que informaban sobre los desmanes de los terroristas. Bien, decía al principio que la libertad no solamente hay que medirla según la persecución de los informadores. También se ha de medir sobre su libertad en el medio en que trabajan. Su libertad de movimientos, su libertad en el modo de trabajo, su comodidad en el medio, sus medios de trabajo. En los últimos años han sido despedidos miles de periodistas en España, miles de profesionales que cumplían una gran labor en estos tiempos de corrupción, de políticas nefastas, de maltrato al trabajador, al tiempo que despilfarro, de blindaje de los poderosos, de capitalismo salvaje. La situación de cientos de periodistas, obligados a un trabajo precario, en gran parte a trabajos sin contrato, a trabajos pésimamente remunerados, a trabajos censurados por su propio medio ha alcanzado cotas predemocráticas, increíblemente lejos de la libertad de expresión. Esa no es una libertad de prensa mientras se acusa a las empresas y sistemas de otros países de represión y dictadura. Ejemplos tenemos varios en España en periódicos que presumen de ser los mejores. Que se lo pregunten a muchos profesionales, que les pregunten por sus condiciones laborales. Los únicos que tienen libertad son sus socios capitalistas, casi todos todos extranjeros y poco relacionados con el sector de medios de comunicación.

Silogismos poselectorales

Para señalar a los políticos que estamos cansados del actual teatro público

Una forma deductiva de analizar la situación política en la que nos encontramos es el silogismo. Lo utilizó ya Aristóteles, el gran filósofo y científico nacido hace 2.400 años en Estagira, la antigua Macedonia de Alejandro Magno, en la Grecia Clásica. En esta era de la ciencia cuántica puede parecer un método trasnochado pero al menos nos servirá para un somero razonamiento. Quizá para demostrar a los políticos que los electores muestran con su voto lo que quieren, pueden ser más posibilistas y admiten alianzas o coaliciones más flexibles y pragmáticas.

En un primer silogismo diría que un/a elector/a no es votante de Podemos (hasta ahora) ni de la derecha (cualquiera de ellas). Tampoco vota al centro (una media de la izquierda temerosa y la derecha disimulada). Luego no tiene más remedio que votar a la izquierda. Pero ¿qué izquierda, esa que se disgrega y nunca se pone de acuerdo, la de Podemos, Izquierda Unida, las mareas periféricas y las riadas interiores, los grupúsculos radicales?? ¿La del socialismo de los/as barones/as?

Segundo silogismo. En gobiernos autonómicos y locales se han formado coaliciones, alianzas y ha habido abstenciones tácticas que han permitido una gestión correcta, democrática y social. Estos gobiernos locales y autonómicos han funcionado perfectamente durante varios periodos. Luego es posible que las coaliciones, alianzas y abstenciones tácticas puedan funcionar en el nivel estatal. Lo normal sería probarlo.

Tercer silogismo. Una alianza de izquierda puede funcionar perfectamente -ejemplos hay en Andalucía, Cataluña, Asturias, Comunidad Valenciana-. Un partido como Podemos declara buscar una política trasversal y un partido como el Partido Socialista Obrero Español busca desesperadamente el poder. Luego es posible que se pongan de acuerdo. Los egos deciden.

Cuarto silogismo. Su máxima aspiración es expulsar del Gobierno al Partido Popular. La forma de lograrlo es coaligarse o sumar programas tras los comicios. Luego es viable aportar sumandos para conseguir un mínimo común denominador para que el país funcione. Lo/as barones/as y cúpulas deciden.

Quinto silogismo. En los gobiernos -nacionales, autonómicos, locales- surgen como hongos elementos corruptos, muchos de ellos víctimas de ávidos corruptores. En los programas de los partidos se contempla la persecución de la corrupción. Luego lo lógico es votar a perseguidores de la perversión, de esa depravación política.

Enésimo silogismo. Podemos se alía con mareas y asociaciones populares con denominaciones puntuales para concurrir a las elecciones. Podemos reconoce que concurriendo con Izquierda Unida, que le ha tendido la mano, podría conseguir un montón de escaños más, aprovechando el millón de votos que se deciden por IU y se diluyen en los restos de la Ley D’Hont. Luego sobran los egos y personalismos.

Posiblemente todo este texto sea un cúmulo de sofismas, aparentes, ilusorios, artificiales silogismos. Falsos silogismos. Simples argumentos para señalar a los políticos que los ciudadanos estamos bastante cansados del actual teatro público, de la falta de un desenlace, provisional o duradero, que sea práctico y que haga funcionar el país. En Asturias sabemos sobradamente lo que es un Gobierno en funciones.

Publicado el miércoles 20 de abril de 2016 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2016/04/20/silogismos-poselectorales/1914200.html

 

La indigestión teleculinaria y otras hierbas

Dietas y tipos de comidas restrictivas en cuanto a alimentos y preparación

«No hay amor más sincero que el amor a la comida», afirmaba George Bernard Shaw, el dramaturgo y crítico irlandés que vivió 94 años y ahora se cumplen 160 años de su nacimiento. Quizá fuese el precursor de la abundancia de programas culinarios que proliferan por los medios de comunicación. «Programas de cocina no hay muchos, hay demasiados. Sufrimos en silencio una pesada indigestión de programas de cocina», señalaba Antonio Rico en su columna «En canal» hace días en LA NUEVA ESPAÑA.

El polémico dublinés, quien también publicó novelas y ensayos, fue premiado con el Nobel de Literatura en 1925 y consiguió un «Oscar» en 1938, manifestó en una ocasión: «Fui caníbal durante veinticinco años. El resto de tiempo, he sido vegetariano». Aunque supongo que desconocen la frase los nuevos vendedores de la comida milagro, la que llevamos miles de años ignorando. Aunque algas como la espirulina, «que tiene 3.500 millones de años», según el mayor cultivador de la misma en España, «está considerada como el vegetal más nutritivo».

Salir hoy a comer con parientes y amigos, o invitarlos a casa, se está complicando cada vez más porque el personal se va especializando en unas dietas o tipos de comida restrictiva. En cuanto a alimentos y en cuanto a preparación. Larga tarea es enumerar los regímenes alimenticios que se van poniendo de práctica por el personal, unas veces por gustos, otras por moda, tantas veces sin explicación. Restaurantes vegetarianos había en las grandes poblaciones pero los adictos a este tipo de comida no disponían de muchos refectorios donde disfrutar de sus gustos. Hoy van en aumento locales donde complacer sus regímenes.

La cocina vegetariana va instalándose poco a poco a la vez que aparecen especialidades más o menos peculiares. Veganos, crudiveganos, crudívoros, frutarianos, pescatorianos, paleovegetarianos, flexivegetarianos y variaciones de distinto nivel entre ellos. Por ejemplo, existen los vegetarianos puros, sólo ingieren vegetales, conocidos como veganos, y otros como los vegetarianos ovo lácteos, es decir, que además de vegetales comen también derivados del huevo y de la leche, productos éstos de origen animal. Parece que éste es el grupo más abundante dentro de la variedad de quienes descartan en su alimentación los productos animales. Para quienes siguen estas dietas ya funcionan bastantes establecimientos. Pero en la mayoría de otros de los mencionados la implantación es escasa.

Sin entrar en polémicas sobre si son alimentaciones sanas y completas, estas especificaciones para preparar la colación alcanzan ciertas radicalizaciones que dificultan la implantación de comedores singulares. Hay personas que solamente comen frutos no cosechados en sus árboles sino que ya maduros se hayan desprendido por si solos de la rama; las hay que han de ingerir productos cocinados a un estilo casi prehistórico; otras no comen más que alimentos crudos, ya sean vegetales o animales desecados o aliñados sin cocinar. Y así numerosas variaciones.

Las culturas culinarias son muy diversas en el ancho mundo. Algas y pescados poco cocinados abundan en la cocina japonesa. En España comienzan a proliferar exotéricas siembras -con el mantra de «prohibido su cultivo por la Iglesia» por ser usados en ritos paganos con sacrificios humanos, según sus promotores-, hierbas como el ramallo de mar, la salicornia, el bimi, el caviar de lima, chia, quinoa, el plátano rojo, la col kale o colinavo. «Con muchísimo» calcio, vitaminas, antioxidantes… que nos faltaban.

Publicado en La Nueva España el viernes 15 de abril de 2016

http://suscriptor.lne.es/opinion/2016/04/15/indigestion-teleculinaria-hierbas/1911822.html

 

 

Sirios, iraquíes, personas

La inhumana y antidemocrática decisión de la UE ante la llegada de refugiados

Sirios, iraquíes, iraníes, gente que huye, gente sin trabajo, sin cultura, incivilizados? Pues no, la marabunta de refugiados que llegan ahora a Europa la forman personas, lo que ya es una categoría, civilizadas, con educación, con cultura, con profesión, que disfrutaban de un nivel de vida aceptable. Pero la guerra, el racismo, la discriminación, la política, la religión se han cruzado en su vida, en su camino personal y se lo han arruinado. «No hay Norte, Sur, Este ni Oeste. Solo hay intereses», dice una cabeza que emerge del agua en un dibujo de Andrés Rábago, El Roto.

Siria no disfrutaba de un régimen democrático. El Irak de Sadam Hussein tampoco. Ni Libia, la Persia del Sha o el Irán de los ayatolás. Eran, son, dictaduras de distinta radicalidad y distinto nivel económico. Sin embargo eran países bastante civilizados, con una cultura histórica, escolarizados, educación cualificada, una tecnología floreciente? El escaso equilibrio político-religioso mantenía una paz débil que permitía un desarrollo más o menos llevadero. Hoy Irak, Siria, Libia, junto con Afganistán, Eritrea, Somalia, Etiopía, Yemen son territorios más que países, no tienen estructura de Estado. Son campo de guerrillas, grupos armados, piratería, mafias de la droga, trata de personas y contrabando de armas o materias primas. Otra y peor dictadura, lo contrario al Edén de los cuentos y leyendas, de la fantasía de «Las mil y una noches». Por eso sus habitantes huyen.

Por qué Europa rechaza ahora a sus huidos, los refugiados que llegan de estos países invadidos por el feroz enfrentamiento religioso-político-económico. Porque ni chiíes ni suníes, ni creyentes animistas o étnicos, se enfrentan solamente por razones religiosas. Las posiciones políticas son consecuencia de la consecución de poder, lo que significa riqueza económica e influencia en su ámbito, su entorno, en su pueblo. Una influencia histórica o no pero que da dominio y autoridad a unos sobre otros, otorga poder a unos y lo quita a otros. La Unión Europea, en principio, los acogía, capitaneada por Angela Merkel, con los brazos abiertos. Pero la xenofobia de ciertos partidos, algunos en el gobierno, ha transformado la bienvenida en rechazo obsceno, en nacionalismo racista, en derrota económica. A pesar de que esta Europa envejecida necesita savia y mano de obra nuevas.

No es posible aseverar que todo quien llega de la terrible persecución político-religioso-económica del Próximo Oriente sea un/a intelectual, una personalidad, una eminencia, un/a experto/a en importantes campos de la ciencia, la tecnología, la industria, una celebridad de las artes e humanidades. No. En esta gran avalancha lo natural, lo normal es que haya gentes de todo rango, de todas clases. No huyen de los conflictos solamente los directivos, los poderosos. Lo hacen los pacíficos, las personas, los pobres y los ricos. Los que aman la vida. Traerán problemas unos y traerán provecho otros. «De todo hay en la viña del señor», dicen algunos libros «sagrados» y el dicho popular.

Las últimas decisiones de los dirigentes de la Unión Europea –«one-in, one-out»– demuestran las barbaridades que derivan del poder económico. Expresan gran egoísmo, escasez de ideas, de liderato, de espíritu democrático, una falta de humanidad. No han aportado ninguna solución a los conflictos eternos de la zona. Sólo bombas, odio, injusticia. Firman discriminación y negación. Lo contrario al derecho de las personas. Lo humano es «ser capaces de valorar la vida», señaló en el recuerdo a las víctimas del escalofriante 11-M la alcaldesa Manuel Carmena.

Artículo publicado el miércoles 6 de abril en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2016/04/06/sirios-iraquies-personas/1907255.html

Los otros gestos modestos del 23-F

La necesidad de evitar los protagonismos y autobombos excesivos

Estoy de acuerdo con el veterano periodista José Manuel Ponte. Está bien que se recuerde, que se conmemore el haber ganado la batalla (que diría José Bono) del 23 de febrero de 1981 y hasta se puede decir que contribuyó la edición especial de «El País» a hacer fracasar el golpe de estado de Tejero y Milans del Bosch. Me pareció estupendo que Soledad Gallego-Díaz, en aquel momento corresponsal en Bruselas, comentase que la felicitaban colegas de la prensa de otros países o que Augusto Delkader, subdirector, rechazase que quienes trabajaban en el periódico fuesen unos héroes, como señaló Antonio Caño en la entrevista en su web en el 35.º aniversario. Pero creo que el autobombo ha sido excesivo. Y se olvidan los responsables actuales del diario de la mayoría de los trabajadores que en aquellos momentos lograron editar un periódico de campaña de que el capitán general de Cataluña, Antonio Pascual Galmes, noble balear y excoronel del primer Tercio de la Legión (fundado por Millán Astray y Francisco Franco, precisamente), fuese el primer alto mando del Ejército que apoyó al Rey y contribuyó a fracasar el golpista levantamiento o que muchas personas acudieron a los aledaños del Congreso reprimiendo su miedo a una peligrosa involución. Una mayoría de españoles sin opción a intervenir la reprobaba.

Aquel 23 de febrero de 1981 no fue mi primer 23-F nefasto. Tampoco sería el último. Cinco años antes había sufrido otro percance importante en la vida profesional. Y dos años después las redacciones de los periódicos sufrimos fecha especial. El frustrado golpe de Tejero y la decisión del Gobierno socialista de acabar con el fraudulento imperio de Ruiz-Mateos son dos hitos de nuestra historia moderna. En 1976, el 23 de febrero, fue el comienzo, tras la muerte de Franco, de una serie de clausuras de periódicos que comenzaría con el madrileño «Nuevo Diario». Ya había habido un sonoro cierre en tiempos de la dictadura, el del vespertino «Madrid», pero el de «ND» significaba que la prensa incómoda con la libertad se autodisolvía ante la llegada de ésta.

Otro ruidoso 23-F fue el de 1983 cuando el Gobierno de Felipe González decidió expropiar el holding Rumasa a José María Ruiz-Mateos, con miles de trabajadores en sus empresas. Salió a la luz así la fraudulenta descapitalización de una industria que podría poner en peligro la economía de todo el país. Y un año más tarde, en plena democracia, la banda terrorista ETA asesinaba en San Sebastián a Enrique Casas, senador socialista y parlamentario vasco. En fin, una fecha tal de febrero tiene muchas cosas que celebrar o muchas razones para la tristeza. En 1997 se dio a conocer el nacimiento del primer mamífero clonado, la oveja «Dolly», en el Instituto Roslin de Edimburgo; siglos antes, en 1765, en Inglaterra, el químico y físico Henry Cavendish descubre el hidrógeno, que llamó «aire inflamable» y determinó la composición de la atmósfera; en 1836 comenzó la batalla de El Álamo, en San Antonio (Texas), y en 1895 se inició la guerra de independencia en Cuba; en 1919, Italia, Benito Mussolini fundó el Partido Nacional Fascista. Y un año después consiguen en Chelmsford, a unos 50 kilómetros de Londres, la primera transmisión por radio con un concierto. Un 23-F el Consejo General del Poder Judicial expulsó a Baltasar Garzón de la carrera judicial; otro fueron detenidos los primeros políticos corruptos en la Comunidad Valenciana? Las efemérides son muchas y muy diversas. Todos tenemos derecho a recordar pero quizá con una pequeña dosis de humildad o de modestia.

 

Publicado en La Nueva España el 24 de marzo de 2016

http://suscriptor.lne.es/opinion/2016/03/24/gestos-modestos-23-f/1901596.html

 

Cervantes, más o menos

El escritor no tendrá gran aniversario en la ciudad donde escribió sus obras

Mieres dedicó su Antroxu a Miguel de Cervantes Saavedra, la cátedra Emilio Alarcos organiza conferencias al gran autor de «Rinconete y Cortadillo», Alcalá de Henares consagra el año a su hijo y creador de «El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha». En 2016 todo el mundo presenta homenaje al Manco de Lepanto. Bueno, casi todo el mundo. Madrid, donde vivió y murió el escritor español más universal, donde reposan sus restos, dicen, lucha hoy por participar en el evento porque la anterior alcaldesa, Ana Botella, no quiso adherirse a la Comisión del IV Centenario de la Muerte de quien escribió «El retablo de las maravillas» o las «Novelas Ejemplares». El nuevo Consistorio considera que rectificar «es muy complicado» y propone actos para celebrar tan importante acontecimiento, que ahora podrían ser admitidos o rechazados. «No es normal que Madrid quede fuera de la comisión», dice la concejal socialista, Mar Espinar.

Este año la fiesta y las conmemoraciones se extenderán por medio mundo pues se celebran otros notables aniversarios. Es el cuarto centenario del más importante autor en lengua inglesa, William Shakespeare, fallecido el mismo día que Cervantes, el 23 de abril de 1616 (el alcalaíno murió el 22 pero su defunción fue registrada un día después). Igualmente se celebran los de Rubén Darío (100 años), el Inca Garcilaso de la Vega (400), ilustres poetas americanos en lengua española, cinco siglos de la muerte del rey Fernando el Católico, tres de la Carlos III, el monarca que embelleció Madrid, y las artes plásticas conmemoran los 500 años de Jeroen van Aeken, el pintor holandés universalmente conocido como El Bosco, fallecido el verano de ese 1616.

El centenario cervantino, que debería ser de celebración extraordinaria, sobre todo después del revuelo que se formó con la búsqueda de sus restos en una iglesia madrileña y el nuevo monumento en su honor, parece que no tendrá tanto eco en la ciudad donde vivió y compuso muchas de sus obras. Aurora Egido, catedrática de Literatura Española en la Universidad de Zaragoza y académica de la RAE, señalaba en Oviedo: «Cuando miro, por ejemplo, las horas que otros países dedican a su lengua y a su literatura, y veo lo que ocurre aquí, no tengo más remedio que preocuparme», como publicó LA NUEVA ESPAÑA.

«Hacen falta más Cervantes», dijo días pasados uno de los miembros de la cuadrilla que interpretó durante tres semanas un sainete de nuestros días, «Cervantina», que la Compañía Nacional de Teatro Clásico ha presentado en el histórico y singular Teatro de la Comedia, en Madrid. Esperemos que el programa organice una gira por España para que el centenario llegue a muchos rincones del país. Porque «Cervantina», con fino humor y quevedesco desparpajo, ironiza sobre la lectura que todo el mundo «dice que hizo» del Quijote y deleita al espectador con escogidos fragmentos de «El celoso extremeño», «El hospital de los podridos», «El licenciado Vidriera», «El coloquio de los perros», «El retablo de las maravillas», «El viejo celoso», «La Galatea», «La gitanilla», las «Novelas ejemplares», el «Viaje al Parnaso», «Persiles y Segismundo» o «Rinconete y Cortadillo». Es decir, cuatro siglos de adelanto a nuestra actualidad: presuntos banqueros corruptos, maltrato a la mujer, falsa transparencia, nacionalismos, infectos políticos y otros varios males de nuestros días. «Descubrir la vigencia de Cervantes es asombroso, es necesario traerlo a este tiempo de corrección política», advierte Yayo Cáceres, director de la jocosa y mordaz «Cervantina».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el viernes 11 de marzo de 2016

http://suscriptor.lne.es/opinion/2016/03/11/cervantes-o/1895444.html

 

La cocina viral de los Madriles

Los restaurantes con fogones asturianos proliferan y triunfan en Madrid

Unas fechas atrás comentábamos en estas páginas de LA NUEVA ESPAÑA la asombrosa proliferación de nuevos restaurantes con cocina asturiana en la ciudad de Madrid. Establecimientos que comienzan a instaurar una fórmula novedosa de servicio, con jornadas gastronómicas, menús inéditos a compartir, ofertas de temporada, platos especiales, festivales típicos de cocina lugareña o culinaria innovación, además de días de mar, de montaña, huerta, cuadra, caza o con especiales potajes. De estos últimos empiezan a festejar los madrileños. Además, en sus hogares abundan ya los productos astures, la tierna ternera y la chacina asturianas, frutas y productos de la huerta y las recetas de preparación de estos artículos. Géneros del campo y la cabaña asturianos que triunfan enriqueciendo diferentes platos emblemáticos de otras latitudes.

Guisos y platos de cuchara se preparan muchos en España, sus nombres son variados y regionalizados, sus ingredientes y elaboraciones muy diversos y la fama de bastantes alcanza nivel internacional. Concretamente en la ribera del Manzanares el menú más típico es el Cocido Madrileño, un guiso de garbanzos que hace las delicias de numerosos comensales. En sí todo apunta a un potaje manchego, castellano por ampliar el ámbito, aunque su origen no parece totalmente averiguado por los expertos. Textos antiguos señalan que ya entraban los garbanzos en las cocinas del Antiguo Egipto, en las helenas y romanas, aunque en España fueron Cervantes y Calderón de la Barca los primeros que los mencionan en la Olla Podrida manchega. Se dice que era comida de las clases bajas que fue subiendo hasta las altas. Sea como fuera, el caso es que ahora lo preparan los más afamados refectorios como algo especial. Claro que tras un análisis somero descubrimos que de madrileño tiene el nombre. Deberíamos cambiarlo por «a la madrileña» porque los mejores cocidos de la capital del Reino se elaboran con «compangu» asturiano.

Uno de los llamados «templos del cocidito» está en el popular barrio de Vallecas. Es una franquicia de una gran cadena de cervecerías y a su frente se encuentra Antonio Cosmen, asturiano como los originarios dueños y chefs elaboradores de los mejores cocidos, los de La Bola, Lhardy, La Reguera o Casa Narcisa. Cosmen, en La Cruz Blanca de Vallecas, no hace más que recibir premios al mejor cocido, la mejor fabada o las verdinas con rape. La morcilla, el chorizo, el tocino, el lacón y el morcillo son en todos estos afamados refectorios elaboraciones procedentes de las granjas y explotaciones del Principado. Y de ello presumen.

Ni que decir tiene que si este cocido «asturiano» empieza a desplazar al madrileño, al montañés o al maragato, la fabada ya no necesita el apellido. Por supuesto su «compangu» procede de Noreña, de Salas, de Cangas o de Tineo, principalmente. Y en ferias como la Expo Food Trucks, celebrada estos días en los aledaños de los Nuevos Ministerios, en pleno centro de la capital, uno de sus camiones restaurante servía fabes, sidra y géneros del norte de la Cordillera Cantábrica. En los mercados y bares ya abundan la verdina, los pescados a la sidra, tortillas de merluza, finas empanadas, los más emblemáticos quesos de la cabaña astur, el kiwi y hasta el pantruque de Llanes. Es decir, los fogones y los chefs de la tierrina se han convertido en fenómeno viral que invade las llamadas «gastrotecas de los madriles».

 

Publicado el sábado 5 de marzo de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://www.lne.es/suscriptor/sociedad-opinion/2016/03/05/cocina-viral-madriles/1892428.html

 

Médicos sin Fronteras, el enemigo público

Cinco hospitales que gestionan en Siria y Próximo Oriente han sido repetidamente bombardeados causando numerosos muertos entre voluntarios y enfermos

Cinco hospitales o centros sanitarios de campaña de la no gubernamental pero si humanitaria Médicos sin Fronteras (MSF) fueron bombardeados en seis semanas desde comienzos de año. Casi una veintena de su personal voluntario ha sido asesinado con las bombas lanzadas por cualquiera de los bandos contendientes -cada uno culpa a los otros- en algún punto conflictivo del Próximo Oriente, Siria principalmente. Facultativos y ayudantes que se sacrifican generosamente para asistir a las víctimas de la barbarie bélica que desgarra la zona parecen ser más peligrosos que los fanáticos yihadistas. Como si fueran el enemigo público.

«Los ataques intencionados y directos contra instalaciones médicas o lugares ocupados por enfermos y heridos? contra unidades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, son crímenes de guerra en un conflicto armado», manifestó un portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU tras el bombardeo sufrido por un hospital de MSF el lunes, 15, en Maarat Al-Numan. Asimismo recordó que ese ataque deliberado constituye una grave violación al derecho humanitario internacional. Y es que en la provincia siria de Idlib fueron atacados con misiles dos centros médicos, el Hospital Nacional, donde fallecieron dos enfermeros, y el gestionado por MSF, alcanzado por cuatro proyectiles en bombardeos continuados, el segundo cuando llegan los equipos de rescate. Además las embestidas afectaron a escuelas y panaderías. Es decir, si no mueren, que ni coman ni estudien.

Médicos sin Fronteras trabaja en Siria desde 2012, gestiona allí tres hospitales y 153 estructuras de salud, económica y materialmente. El balance es bastante grave: catorce muertes entre su personal. En total, 17 centros sanitarios fueron atacados en Siria en seis semanas. El equipo de este último hospital bombardeado fue objetivo en tres ocasiones desde el comienzo de la guerra, que se inició hace ya cinco años. El pasado mes de septiembre la delegación francesa de la ONG aportó financiación para la rehabilitación del hospital días pasados atacado, que había reabierto en diciembre y que atendía a unas 120.000 personas, dos tercios de ellas refugiados llegados de otras poblaciones, que pretendían asentarse en un lugar más seguro.

Pero en la destruida Siria de la guerra no se respetan los tratados internacionales. Los bandos son múltiples, con una participación cuasi encubierta y apoyos de diversos y grandes o medianas potencias y numerosos grupos de milicias anti Bachar el Asad, algunos que sólo combaten en su barrio de Damasco u otras principales ciudades del país, según analistas expertos. Las convenciones internacionales no tienen ningún valor para los diferentes contendientes, señalan responsables de MSF. Las coordenadas GPS de sus hospitales en Idlib y en Alepo les fueron comunicadas al ejército ruso para evitar errores y desastres y han sido precisamente los rusos quienes bombardearon dichas instalaciones, indican diversas fuentes. «Se nos confirmó que respetarían nuestras estructuras», señaló a los medios de información el doctor Mego Terzian, presidente de MSF Francia, recalcando que los contendientes saben que en los hospitales de voluntarios humanitarios no entran armas y en ellos se tratan tanto a civiles, a combatientes heridos o a terroristas, porque como médicos tienen obligación de atender a todo paciente.

Organizaciones de derechos humanos sirias señalan que se atacan conscientemente instalaciones humanitarias como las de MSF y así han sido asesinados miles de civiles desde septiembre.

Publicado el miércoles 24 de febrero de 2016 en LA NUEVA ESPAÑA

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