Información, investigación, contraste

En defensa del bioquímico Carlos López Otín de la Universidad de Oviedo

Una información veraz necesita el contraste de los distintos puntos de vista para ser considerada como tal. La falta de alguno de estos puntos resta credibilidad y apunta a partidismo, intereses espurios y advierte ocultación. El prestigio de los medios de comunicación se basa en estas premisas.

Las informaciones publicadas estos días en los medios españoles sobre la retirada de varios artículos científicos, elaborados por el equipo del bioquímico Carlos López Otín y publicados por la revista «Journal of Biological Chemistry», de la Sociedad de Bioquímica y Biología Molecular de Estados Unidos, parecen obviar la veracidad de los experimentos, precisamente la causa de su prestigio. La falta de contraste o la negativa a publicar una rectificación de un error califica a la publicación estadounidense de inveraz, tendenciosa y sectaria. No seré yo quien aplique estos calificativos a la revista. Soy lego en la materia y mi ignorancia en este tipo de investigaciones invalidaría mis tesis.

Sin embargo, puedo asegurar que si la publicación ha retirado ocho investigaciones sin dar a conocer a los autores (señalados bajo el pseudónimo de Clare Francis) de la reclamación ni sus precisiones argumentadas, como señalan las informaciones publicadas en distintos medios sobre el caso del prestigioso investigador oscense, demuestra parcialidad por parte de JoBCh. Y por lo tanto falta de veracidad. Si además niega la admisión de rectificación parece cómplice de los denunciantes. Y si publicó los estudios del equipo de la Universidad de Oviedo sin comprobar la trayectoria de la investigación y la veracidad de sus resultados caerá en el desprestigio.

La autoridad de una entidad no radica en el nombre, el origen o la personalidad de quien la sostenga. La Sociedad de Bioquímica y Biología Molecular de Estados Unidos podrá tener el crédito y la reputación que le den sus investigaciones pero precisamente esas cualidades pueden desaparecer al cometer una falta tan primitiva dentro del mundo investigador. La infalibilidad no existe, el prestigio admite pocos fallos y a «Journal of Biological Chemistry» podría volvérsele la acción en su contra y perder toda su credibilidad.

 

Publicado el sábado 16 de febrero de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/02/16/informacion-investigacion-contraste/2427539.html

Negativo, peligroso y no negociable

El pacto del PP con Vox y la complicidad de Ciudadanos para gobernar Andalucía

Es un precedente negativo y peligroso. En una semana en la que la violencia machista se repartía por todo un país dos partidos negociaban la derogación o desvalorización de la ley que persigue ese abuso del macho sobre la mujer. Una semana en la que se recordaba el triste balance del pasado año en que fueron asesinadas cuarenta y siete (47) mujeres por sus parejas o exparejas, dos partidos negociaron la eliminación o aminoración de la legislación contra la violencia contra la mujer. ¿Es negociable debatir sobre el amortiguamiento de la ley contra la violencia de género? ¿Es argumentable argüir, como Ciudadanos dice, que no negocia con extremistas pero aprovecha que si lo hace el Partido Popular, para ambos gobernar apoyados en Vox?

No. No es negociable en un estado democrático, ni vale un argumento tal, regatear los derechos humanos, la igualdad entre mujeres y hombres, la expulsión de más de cincuenta mil personas porque no consiguen tener «papeles», romper la Constitución… Dirigentes del Partido Popular han negociado con dirigentes del partido Vox esas cosas y muchas otras más. Y los representantes del PP no se han levantado de la mesa cuando les han presentado esas propuestas por parte de los mandatarios voxistas. Consintieron negociar los «populares» con quienes niegan derechos constitucionales. Admitieron los «ciudadanos» que negociase su compañero de pacto con quienes reniegan de la ley de leyes. Unos y otros serán cómplices de quienes rechazan los principios de igualdad que otorga la Constitución. Admiten ya que no pertenecen al bloque constitucional como acusan a otros.

Tanto el Partido Popular como Ciudadanos, consintiendo esa negociación no constitucional, son conscientes de que le hacen la precampaña a Vox para las próximas elecciones de mayo pero les da lo mismo. Elecciones primaverales, unas con la pequeña circunscripción local o regional, otra con circunscripción única, que pueden beneficiar a formaciones como Vox, alimentada por votantes localmente concentrados o dispersos por todo el país. Han de tener en cuenta PP y C’s que ellos mismos se nutren en gran parte de disidentes -Ciudadanos con los procedentes del Partido Popular y Vox de ambos- y bastantes votantes deciden dirigir su preferencia por la formación más contundente y definida.

El odio al partido que ha gobernado cerca de cuarenta años con los votos -¡ojo!- de la mayoría de los andaluces ha cegado a unos políticos que no han logrado una mayoría suficiente para asumir el Gobierno y les ha dado lo mismo negociar con quienes rechazan los derechos que otorga la Carta Magna. También los Derechos Humanos. Creo que aceleraron sus negociaciones para ocultar su debilidad. «Génova pide a sus barones que guarden silencio» pidió una portavoz popular en un espacio de televisión. Quizá fuese para acallar o desarmar a discrepantes interiores o internacionales (en el PP baronías sustanciales refutaban la negociación con Vox -Galicia- y hay baronías relegadas en las listas para los comicios de mayo -Asturias, Cantabria, Madrid-; en C’s candidatos a grandes alcaldías y parlamentarios europeos afines -hasta el presidente francés Macron- rechazan alianzas con la ultraderecha). También con el fin de conseguir a toda costa el feudo andaluz para presentarlo como su gran triunfo. Quizá quisieran tapar (el PP ha perdido varios escaños respecto a elecciones anteriores) que sus cabezas de cartel carentes líderes carismáticos por lo que las negociaciones con la ultraderecha se llevaron a cabo en sus sedes centrales, por sus líderes nacionales y fuera de Andalucía. Con ese pacto han puesto en el mapa a un Vox que ha alcanzado publicidad en toda esta España nuestra en permanente, continua y cansina campaña electoral.

Publicado el martes 15 de enero de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/01/15/negativo-peligroso-negociable/2410882.html

 

Ábalos y la isla de Asturias

LIBREPENSADORES

Para que el ministro no se haga el sordo ante la situación de las infraestructuras

“Ábalos revelará el ancho de vía de la Variante el jueves en su visita a Asturias”. Así titulaba en noviembre el diario La Nueva España la solución al misterio de la conexión ferroviaria que enlazará el Principado con el resto de España. Un acertijo más para los asturianos que se sienten ninguneados y aislados por tierra, mar y aire. Y es que el tren, como ocurre en Extremadura, llega a la comunidad por una estructura ferroviaria del siglo XIX; la autopista del mar que conectaba Gijón con Europa sigue cerrada desde 2014; las líneas aéreas, que enlazan el aeropuerto de Santiago del Monte con España y Europa, ponen y quitan trayectos y precios –hasta 800 euros ida y vuelta a Madrid o Barcelona– cada poco y a su antojo impidiendo a los viajeros poder programar sus vuelos, de negocios o de placer; la conexión por carretera es casi obligada por una autopista de peaje, una privada concesión prorrogada tres décadas los últimos días de Gobierno de José María Aznar. Es decir, entrar o salir de la patria del innovador Jovellanos es problemático y costoso, se intente por donde se intente.

Asturias es una isla, no solo en sentido geográfico, sino también en sentido político. Como Extremadura. Si las comunicaciones geográficas entre Asturias y el resto de España son anticuadas, las políticas son más bien negativas. Seis de los dieciocho titulares que han ejercido el cargo en el Ministerio de Fomento desde la implantación de la democracia a finales de 1978 han especulado sin recato con la comunicación ferroviaria entre el Principado y el Reino: la llamada Variante de Pajares. Después de tres lustros de trabajos, parones y promesas, esta línea sigue sin funcionar y al paso que va se puede quedar anticuada tras los varios miles de millones de euros invertidos en la obra. Mientras tanto la alta velocidad sigue sin llegar a la “tierrina”, a donde se accede por una obra de ingeniería del siglo XIX (1880-1884). Ancho ibérico, ancho internacional, triple hilo, discusiones y cambios según cada partido, y la “casa sin barrer”.

El jueves 15 de noviembre visitó por fin el Principado el ministro de Fomento José Luis Ábalos, una comunidad gobernada por el mismo partido que el Gobierno central pero con dirigentes enfrentados. Aunque esto casi es lo de menos. Ábalos es el sexto titular del departamento desde que se decidió construir la Variante. Aprobadas cuando Francisco Álvarez Cascos estaba al frente del Ministerio, las obras se iniciaron en 2005. Desde entonces Magdalena Álvarez, José Blanco, Ana Pastor e Íñigo de la Serna prometieron, visitaron e inauguraron tramos sin concretar nunca una fecha definitiva de finalización de obras, su previsible entrada en funcionamiento, ni siquiera concretaron el ancho de vía después de trece años de una construcción polémica a cada paso. Y solamente tratándose de la travesía bajo la cordillera porque, con el AVE a la puerta, Asturias seguirá sin alta velocidad sine die. La última fecha anunciada para que se inicie el acceso por el nuevo trazado habla de 2021 cuando la obra estaba programada para 2010. Hasta ¿entonces? los trenes circularán entre Busdongo (León) y Puente los Fierros (Asturias), distanciadas una treintena de kilómetros, bajo 63 túneles, lo que representa aproximadamente una hora de viaje.

Pero si esto es grave sin duda, siendo Asturias una de las provincias con más kilómetros de trazado de cercanías (370 kilómetros en nueve líneas con 156 estaciones), es posiblemente la que mayores problemas tiene en este tipo de ferrocarriles. Su abandono es tal que cada año pierde viajeros en porcentajes de dos cifras. Ha pasado de cinco a menos de dos millones en poco más de un decenio, unos 300.000 por año, “porque no hay fiabilidad en un servicio que es deficiente”, no se renueva material, se suspenden varios trenes cada día por heladas de la catenaria, piedras en las vías, falta de personal y los reiterados retrasos obligan al habitual viajero a desistir y utilizar el vehículo privado para acudir al trabajo. Existen tramos en que los trenes circulan a entre 20 y 30 km/h como precaución ante el deterioro del trazado. Un ferrocarril que sería un complemento ideal al mapa de sinuosas carreteras a que obliga la orografía de una comunidad donde en las primeras nevadas se cierran al tránsito una veintena de puertos de montaña.

En fin, el trato oficial en materia de infraestructuras y comunicaciones que sobrelleva Asturias es insoportable, una provincia donde una autovía de unos 250 kilómetros de largo por la zona orográfica más llana ha tardado en construirse más de 25 años, una provincia que ha sufrido varias reconversiones, que ha visto desmanteladas sus industrias minera y siderometalúrgica y su ganadería e intenta buscar para vivir el recurso del turismo, un turismo que encuentra múltiples y numerosas dificultades para su acceso al verde Paraíso Natural. Cerrada la autopista del mar –que conectaba con un considerable ahorro para turistas y transportistas el noroeste industrial español con el oeste industrial europeo– hace cinco años y casi sin comunicaciones aéreas, el Principado de los renombrados y universales premios es una comunidad que ha de esperar una “revelación” del decimoctavo ministro de infraestructuras en los 40 años de democracia para saber si algún día será europea.

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Publicado el sábado 12 de enero de 2019 en INFOLIBRE.es

https://www.infolibre.es/noticias/club_infolibre/librepensadores/2019/01/12/abalos_isla_asturias_90678_1043.html

Mon, el quinto de la saga

La historia de cinco registradores de la propiedad, tres tíos y dos sobrinos

Mon ya es el quinto de la familia. Una saga singular. No encuentro algo similar en todo el mapa. Cinco son registradores de la propiedad, tres de ellos son hermanos y los otros dos, también hermanos entre sí, son sus sobrinos. Los tíos ya tienen plaza y ejercen desde hace tiempo. Los sobrinos acaban de aprobar la oposición, uno con 27 años y otro con 26. Casi baten la marca que ostenta el gallego expresidente del Gobierno. Los cinco son murcianos, sino de nacimiento al menos de corazón.

Mon y José Miguel Coll Rodríguez son hijos de Firma Rodríguez y Ramón Ángel Coll, sobrinos de Pepe, Leonor y Carlos Rodríguez, y nietos del que fuera primer presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (entre 1989 y 1996), José Rodríguez Jiménez. Tres hijos de este juez ya jubilado tienen plaza de registrador, dos nietos acaban de aprobar la difícil oposición. El mayor a la segunda convocatoria, el segundo en su primera comparecencia ante los tribunales. ¡Menuda estirpe!

Ramón Andrés y José Miguel tienen un hermano pequeño que está a punto de terminar la carrera de Derecho. Cuando le preguntan a éste, Carlos, si seguirá los pasos de sus hermanos y de sus tíos contesta que ya tendrá tiempo de pensárselo, que de momento está estudiando y no decidirá su camino hasta que no acabe la carrera. Es joven y tiene todavía bastante tiempo para deliberar y pronunciarse.

José Miguel, Mon y Carlos nacieron en Almería donde su madre ejerce la medicina mientras su padre es empleado de banca. Cursaron sus estudios en Murcia y los ya nuevos registradores se han preparado en la academia donde ejercen o ejercieron de profesores sus tíos. Un centro de estudios también con una característica muy particular: es gratuito.

Para aprobar las cuatro pruebas en las que consiste la oposición Mon dice que estudió diez horas diarias, cinco por la mañana y cinco por la tarde, se levantaba poco después de las seis de la mañana e hincaba los codos hasta casi el anochecer. Según las estadísticas, la media de tiempo de preparación para estas oposiciones oscila entre siete y ocho años y son muy pocos los que aprueban en su primera convocatoria. Mon lo ha conseguido, ha sido el último en la lista de aprobados pero lo ha logrado en su primera comparecencia y acaba de cumplir veintiséis años; su hermano José Miguel, que le lleva un año, ha sacado la primera plaza en su segunda convocatoria. En unas semanas recibirán el título y, tras un corto cursillo, tomarán posesión a mediados de 2019 de alguna de las plazas de registrador que han salido a concurso.

La academia de Murcia donde se han preparado estos jóvenes hermanos es una de las pocas gratuitas que existen en España: Comenzó a enseñar en los años setenta del pasado siglo y actualmente trabajan en ella altruistamente doce profesores que tutelan a unos cuarenta licenciados en Derecho. Según fuentes de esta academia, cada año suelen aprobar la oposición cinco o seis de sus alumnos, lo que la convierte en una de las más prestigiosas de España.

Unos setecientos opositores parece que se presentaron a la primera prueba celebrada a finales del invierno pasado. Tenían que hablar durante dieciocho minutos. Pero, como asegura algún profesor de la academia murciana, quienes empiezan su preparación son muchos y antes del año de estudio ya se ha retirado la mitad. En la selección suele ocurrir algo parecido. Ante la dureza de las pruebas muchos estudiantes se presentan para tantear su nivel de preparación y conocer el sistema. Pronto se redujeron este año a medida que se celebraba cada examen. Llegaron al final unos cuarenta. Y a la saga familiar se sumó Mon.

Publicado el viernes 28 de diciembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/12/28/mon-quinto-saga/2403081.html

El cambio de horario y los festivos a los lunes

Cuestiones en las que los científicos proponen y los poderes económicos disponen

Creo que un mismo argumento sirve para dirimir la cuestión del cambio de horario y el traslado de las fiestas a los lunes. Lo «resolverán» los poderes económicos. Señalábamos en estas páginas a raíz de la polémica sobre trasladar las fiestas a los lunes o a los viernes que resultaba más eficaz y económico escoger el quinto día de la semana que trasladarlas al primero. Y es que los viernes son inhábiles política y económicamente en las relaciones y traslaciones internacionales con los países del extremo oriente, con los de implantación musulmana, con las tardes laborales de la mayoría de los países europeos y las mañanas de los americanos. Una teoría similar se puede aplicar ahora a la discusión sobre si conviene o no cambiar el horario dos veces al año. La «resolverán» los poderes económicos.

En este dilema entran argumentarios de ahorro, de ocio, mercado, vitalismo. Energía, negocio, salud, turismo, relaciones internacionales, relaciones intranacionales (Galicia-Cataluña, Baleares-Canarias). Y polémicas teorías sobre trastornos humanos. Si el plan de implantación de traslados festivos sigue sin ser plasmado en leyes de la mayoría de los estados, ya sea por cuestiones religiosas, económicas o políticas, ocurre que tenemos ahora una situación parecida con los horarios. O aún peor si cada país optase por implantar horarios por su cuenta.

Es necesario tener presente, además, que la trayectoria histórica de la Unión Europea lleva a unificar criterios para hacer más fácil la convivencia, eliminar obstáculos en temas económicos, equiparar derechos? Una tendencia hacia lo práctico, lejos de teorías minoritarias, propósitos acientíficos o prioridades particulares. Al menos eso es lo que luce hasta el momento mientras no se implante de hecho una unión política sobre la vigente unión económica. La ciencia, pues, sigue siendo disciplina secundaria, aunque en este campo sería prioritaria.

En los días previos al cambio realizado en la madrugada del pasado 28 de octubre volvieron a ser publicadas distintas opiniones sobre los beneficios o perjuicios que acarrean cada año los dos cambios -primavera y otoño- que se realizan en los países europeos. Mientras en Europa los fineses se declararon grandes partidarios de eliminar los cambios y permanecer todo el año con el mismo, en Chile lo suprimieron hace tres años y a los pocos meses de práctica volvieron a la situación anterior. Son dos situaciones extremas en dos latitudes extremas.

La cuestión radica en que la encuesta lanzada por la Unión Europea a mediados de año no fue anunciada con la necesaria publicidad como para que la participación alcanzase un cuórum representativo. La información del inicio del sondeo tuvo escaso eco en los medios de comunicación y solamente cuando los resultados parecieron espectaculares se resaltó en las noticias en un mes de agosto vacacional. Y al menos en España, quizá el país con más variados climas de la Europa comunitaria, han sido muy pocos los votantes con relación con la población. Además, si se tiene en cuenta que en la mayoría de las encuestas se consideran unos porcentajes mínimos para ser tenidos en consideración, el número de votantes ha sido casi inapreciable. Menos de un uno por ciento de los 508 millones de europeos votaron. A los alemanes y fineses les afecta poco la diferencia de horario de verano o invierno. En los países mediterráneos la cosa cambia.

Los argumentos en contra de dos horarios basan sus tesis en el escaso ahorro energético, aunque Europa calcula que llega al 5%, y en trastornos vitales de muchas personas. Pero según Antoni Diez Noguera, catedrático de Fisiología de la Universidad de Barcelona, más que trastornos solo son molestias pasajeras. Para Jorge Mira, catedrático de Física Aplicada en Santiago, el cambio es totalmente necesario: «Si la Tierra tuviera el eje de rotación alineado con el eje de traslación no habría problema y no habría que cambiar la hora. Sin embargo, en verano tenemos 15 horas y pico de día y en invierno 15 horas y pico de noche», manifestó a Europa Press. Y José María Martín Olalla, doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de Sevilla, señala que la razón del cambio es «natural y racional» pues «la sociedad se pone en marcha en función del sol» y hay que «adaptarse a estas circunstancias». Asesores de la organización Greenpeace no ven problema en los cambios de horario y prefieren medidas que impidan el cambio climático. Por su parte, instituciones comerciales internacionales han pedido una mayor investigación y en este sentido las aerolíneas han exigido a la Comisión Europea que paralice la supresión anunciada del actual sistema porque produciría un grandioso caos aeroportuario, lo que ha alarmado a los ministros de Transportes reunidos en Viena que han decidido estudiar pros y contras de la situación. Lo dicho, los científicos proponen y los poderes económicos disponen.

Publicado el sábado 5 de enero de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/01/05/cambio-horario-festivos-lunes/2406075.html

¿Quiénes fomentan los populismos?

Los mismos partidos que falsamente los denuncian y la verborrea de sus líderes

No pretendo descubrir la pólvora. Simplemente respondo a la pregunta que se hace mucha gente: ¿quiénes fomentan los populismos? Los mismos partidos que los denuncian. Y la verborrea de sus líderes, esa facilidad de palabra que muchas veces han de rectificar. Más razones: el hecho de que no ejecutan lo que predican cuando no están con el mando, cuando no gobiernan. Luego se quejan de los posibles y previsibles desmanes que realizan esos populismos con el poder que les otorgan los votos. Otra pregunta: ¿Sigue siendo válida la escala izquierda-centro-derecha? La respuesta es sí, pero quienes la niegan no quieren ser clasificados en cualquiera de las tres posiciones. La realidad es que existen matices, por supuesto, las cosas no son blancas o negras netas. Pero la ambigüedad obliga menos a cumplir las manifestaciones de campaña.

La historia reciente del populismo comienza ya hace unas décadas. No surgió con el 15-M y sus réplicas mundiales, como sugieren algunas fuentes. Podríamos remontarnos a los años ochenta del pasado siglo para no ir más lejos: se presenta la candidatura a la presidencia de Francia de un payaso, Michel Colucci, conocido como Coluche, que se declara cansado de la «exclusión social», de la crisis sufrida por los franceses tras los conflictos petrolíferos de 1973 y 1979 y la presunta corrupción del presidente Giscard d’Estaing recibiendo regalos del dictador centroafricano Bokassa. Mientras alcanzaba el 25% de los votos previstos el socialista François Mitterrand, según las encuestas, el 13% los conseguiría Coluche, quien pedía el sufragio a «vagos, sucios, alcohólicos, mujeres, jóvenes, viejos, locos, maricones, drogadictos, bolleras, artistas, peatones, árabes, negros, presos, franceses, melenudos, aprendices, peatones, travestis, excomunistas, abstencionistas convencidos y todos los que no cuentan para los políticos». Todo un programa, parecido al del M5S, el Movimiento 5 Estrellas italiano del humorista Beppe Grillo y el teórico informático Gianroberto Casaleggio, ya fallecido, quienes décadas después, se autodefinían contrarios al sistema político tradicional, euroescépticos y ecologistas y marcaban sus cinco «stelle» en transporte, desarrollo, conectividad, agua pública y medio ambiente. Coluche no triunfó pero el M5S cogobierna en Italia junto a la ultraderecha.

Llegados a este punto lo fácil es decir que rompen el bipartidismo. Los duopolios Demócratas/Republicanos, Nueva Democracia/PASOK, Cristianodemócratas/Socialdemócratas, Socialistas/Republicanos, Laboristas/Conservadores o Populares/Socialistas -según el país- se fueron quebrando y hoy el panorama va cambiando Estado por Estado. Trump, Macron, Bolsonaro, Conte/Salvini, Tsipras han roto la alternancia y representan unos gobiernos «antisistema» o «asistema». Ya no importa si son de derecha o de izquierda, suponen una salida fuera del establecimiento, los apoyan descontentos de todo el arco iris político. Pero se refugien bajo las siglas que se refugien, tienen su tendencia político-económica más o menos pública. Pronto demuestran si son de derecha o de izquierda.

Porque los apolíticos no existen. Los nuevos movimientos pueden surgir sin cabezas visibles, sin direcciones definidas, pero pronto practican su conservadurismo o progresismo. O muestran contra quienes van, concretan su oposición a uno o todos los partidos y terminan como otro partido más. Las presumidas ambigüedades acaban deshaciéndose y apuntando a uno u otro lado. Puede haber una flexibilidad en función de la conducta de los adversarios pero las posiciones son fácilmente situables. Y en España se definen como extremos a quienes en Europa ocupan izquierda o derecha realmente mientras el vaivén se concentra en el centro, donde cada uno tiene nombre y apellido (centro-derecha, centro-izquierda) que le inclina hacia un flanco u otro de arco. Movimientos sin cúpula visible como el de los «gilets jaunes» franceses -que ya tienen imitadores en Oviedo y Gijón- suelen durar poco antes de definir un camino o un cabecilla que los dirija. Al principio pueden ser un «electroshock» para la sociedad, como los calificó el músico galo Jean-Michel Jarre.

Publicado el miércoles 19 de diciembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA y tres periódicos más

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/12/19/fomentan-populismos/2399007.html

La paradoja de Madrid Central, el sistema P+R y la Unión Europea

La puesta en marcha de la lucha contra la contaminación y algún paliativo

Una artificial polémica se ha levantado con la puesta en marcha de «Madrid Central», el área propuesta por el Ayuntamiento de la capital para empezar a luchar efectivamente contra las contaminaciones de gases, ruidos y especulaciones frente al medio ambiente. La mayoría está contra el deterioro que sufre el centro de la ciudad y la oposición a la implantación de las restricciones es principalmente política.

Tenía que llegar pero el establecimiento del área «Madrid Central» implantado por el Ayuntamiento que preside la magistrada Manuel Carmena ha descubierto una paradoja: quienes más se oponen a la medida que limita o restringe el tránsito de vehículos por el centro de la capital son personas de los municipios adyacentes. Por supuesto que la oposición representada en el consistorio ha rechazado la medida pero en esta época de ruido político entra dentro de la normalidad. Sin embargo, quienes residen en municipios periféricos a la gran urbe son los que más protestan. Los razonamientos son variados y algunos no parecen precisamente argumentos razonados.

Vecinos de poblaciones con conexión directa con el centro de Madrid a través del servicio metropolitano, el metro, de ferrocarriles de cercanías, y hasta de la alta velocidad española, el AVE, han sido quienes más rápido han manifestado el perjuicio que les causa no poder llegar al centro de la ciudad en vehículo privado. Mientras tanto los residentes en los barrios madrileños aprueban mayoritariamente la mejora y sólo los partidos de la oposición han salido a declarar su postura en contra. A pesar de que la iniciativa madrileña es muy inferior en restricciones a las de la mayoría de las capitales europeas y que Madrid no es la primera ciudad española en establecer esta medida ambiental.

La concejala responsable de su implantación, Inés Sabanés, señalaba a los medios informativos que «Madrid Central es fruto de tres años de trabajos durante los que hemos contado con los mejores expertos y la colaboración de la Universidad. Alberto Ruiz-Gallardón aprobó en 2006 -siendo alcalde- la implantación de una medida similar para 2010 y todavía estamos esperando». Según la delegada de Movilidad y Sostenibilidad del municipio madrileño, su departamento se ha reunido varias veces ya con los «hombres de verde» de la UE a los que el consistorio debe dar cuenta cada dos meses de la implantación de las medidas. «Cuando accedimos al gobierno municipal ya estaba abierto un procedimiento de infracción contra España por la contaminación de Madrid y Barcelona. La UE rechazó los planes que presentó Ana Botella entre 2013 y 2015 porque no solucionaban nada», dijo Sabanés. Con esta iniciativa y los planes similares del municipio de Barcelona, «España ha conseguido una moratoria que le permite liberarse de una posible demanda ante los tribunales comunitarios» ya que está sometida a un control estricto para reducir la contaminación un 23% en 2020.

Además, como publicaba días pasados LA NUEVA ESPAÑA, en el anteproyecto de ley que redacta el Ministerio para la Transición Ecológica para combatir el cambio climático se dispone que «todos los municipios de más de 50.000 habitantes deberán establecer zonas de bajas emisiones no más tarde de 2023», lo que significará que entran en esa obligación Oviedo, Gijón, Avilés y el extenso municipio de Siero.

Quienes se oponen a las medidas tomadas en Madrid no tienen en cuenta la alta contaminación ni los atascos en la circulación viaria y centran sus argumentos en la dificultad para acceder a oficinas y centros administrativos regionales (el Gobierno de la Comunidad ha recurrido a los tribunales). Y Madrid es una ciudad con muchos y diferentes sistemas de movilidad: la cruzan trece líneas de metro, de las que siete tienen más de treinta estaciones en la almendra Madrid Central, donde hay 23 aparcamientos con 4.767 plazas y otras 9.570 están previstas; más de doscientas líneas municipales diurnas de autobús y 27 nocturnas, además de 395 paradas de taxi en sus veinte distritos y siete líneas de ferrocarril de cercanías con alguna estación en el centro y una del AVE. Es decir, de récord.

Un estamento que emite su queja es el de los hoteleros, otro el del comercio. En España ciudades como Vitoria, Málaga o Pontevedra han resuelto hace años el problema. Grandes urbes europeas hace tiempo que han establecido medidas restrictivas, algunas caras para el ciudadano, como Londres, que cobra más de 12 euros por entrar en el centro. Soluciones hay muchas. Por ejemplo, el tranvía del que disponen quienes llegan a la capital vasca para acceder al casco antiguo desde el aparcamiento disuasorio. Numerosas ciudades europeas -Barcelona entre ellas- utilizan el sistema Park and Ride (P+R), es decir, aparcamiento y transporte público barato o gratis al centro desde las afueras, donde proliferan ya muchos centros comerciales y hoteleros (https://www.lne.es/opinion/2010/11/01/pr-buen-sistema-transporte-urbano/988407.html). Los precios son políticos, muy baratos y completamente disuasorios, antiestrés, antiatascos, anticontaminación, verdes y sostenibles para arcas municipales. Una buena red de transporte público es esencial. Otro método es el que utilizan en Málaga, por ejemplo. Las mercancías se acercan a destino en el casco peatonal, pleno de comercios con buenas ventas, por medio de triciclos y vehículos eléctricos, sin ruidos, sin polución ni problemas de aparcamiento. Asturias, donde las alarmas medioambientales y el escaso reciclaje han saltado en sus grandes núcleos urbanos, debe estar preparada.

Publicado el jueves 13 de diciembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/12/13/paradoja-madrid-central-sistema-pr/2395761.html

La memoria del último negro amanecer

Los olvidos de Miguel Ángel Aguilar sobre el último fusilamiento de la dictadura

Publica estos días el periodista Miguel Ángel Aguilar su relato de aquel último fusilamiento de la dictadura, el 27 de septiembre de 1975, ocho semanas antes de la muerte de Francisco Franco. Fue el estertor de una larga noche bajo la dominación de quien negó la libertad a los españoles. Han pasado cuarenta y tres años de aquella fecha y la memoria de quienes la vivimos parece que se empieza a tambalear. Al menos para algunos.

Consejos de guerra sumarísimos habían condenado a la «pena máxima», a pena de muerte, a once jóvenes radicales que combatían la larga dictadura instituida por el general Franco y un grupo de jefes militares que habían vencido en la fratricida guerra iniciada en 1936 con su levantamiento contra la República Española. Los condenados eran militantes de ETA y del Frente Revolucionario Antifascista Patriótico (FRAP) que habían perpetrado varios atentados terroristas y asesinado a miembros de las fuerzas de seguridad. De los once sentenciados a muerte (varios otros habían sido condenados a penas de reclusión mayor), seis fueron ejecutados por fusilamiento y a cinco les fue conmutada la pena máxima por la de reclusión mayor.

El Consejo de Ministros del viernes 26 de septiembre conmutó la condena a muerte de unos y la ratificó («se dio por enterado», según la terminología oficial) de otros. Entre los conmutados figuraba Manuel Blanco Chivite, con el que coincidí en algunas asignaturas en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid. Tres de los condenados serían fusilados en una localidad madrileña, otro en Burgos y otro en Cataluña. La tarde de ese viernes, ratificadas las penas y desatendidas las solicitudes de clemencia de personalidades y organismos nacionales e internacionales, periodistas de distintos medios acudimos a la prisión madrileña donde habían concentrado a los condenados -José Humberto Baena, José Luis Sánchez Bravo y Ramón García Sanz- para cubrir la información de las previsibles ejecuciones.

Tras una larga y penosa noche, con la dolorosa incertidumbre de ignorar la forma de muerte y el lugar donde se produciría, los reporteros nos apostamos a las puertas de la cárcel ante la falta de comunicación de los responsables militares con el fin de recabar cualquier dato que pudiese desprenderse de las entradas y salidas de abogados, familiares y funcionarios al recinto. Amanecía el sábado 27 cuando a los familiares de los condenados les comunicaron que fuesen a retirar los cadáveres al cementerio de Hoyos de Manzanares, a poco más de 30 kilómetros al norte de Madrid. Dos o tres coches con periodistas siguieron a la macabra caravana por una carretera bordeada de miembros de las fuerzas de seguridad. En el Mini de Miguel Ángel Aguilar, de la revista «Posible», cupimos Román Orozco, de «Cambio16», Friedrich Kasseber, del «Süddeutsche Zeitung», Manuel Alcalá, de «Informaciones» (https://linz.march.es/Documento.asp?Reg=r-49840), y quien esto firma, de «Nuevo Diario», a quienes Alcalá llamaba con ironía los Martín Ferrand Brocasting ya que disponíamos -no existían los teléfonos móviles- de un artilugio para ser requeridos por la redacción en cualquier lugar, aunque apenas servía para nada.

Han pasado más de cuatro décadas, han cambiado mucho las cosas y la memoria falla. Casi no hubo crónicas de los sucesos de aquel sábado de septiembre pues la censura reprimía el relato de lo ocurrido. Contar hoy los hechos de ese nefasto día significa olvidarse de muchas cosas, entre otras de quienes estuvimos en Hoyo de Manzanares aquella mañana en la que ninguno pudimos presenciar los fusilamientos. Algún relator llegó a decir que muchos fueron los que se apuntaron como testigos de lo acontecido sin haber estado ni en la puerta de la prisión ni a la impedida entrada del campo de tiro de El Palancar. Tal es la desmemoria que algunos como el «historiador» Pío Moa, compañero en la Escuela de Periodismo y radical militante de izquierdas en aquellos tiempos, hoy niega la dictadura de Franco y la represión durante décadas.

Publicado el martes 11 de diciembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/12/11/memoria-ultimo-negro-amanecer/2394558.html

 

La quimérica Rotonda

La necesidad de glorietas para distribuir el tráfico en varios cruces de Llanes

Diez años han pasado desde que fue presupuestada pero sigue sin ser construida. La rotonda que programó el Gobierno del Principado en el año 2008 para salvar la confluencia de las vías AS-263 con la LLN-11 y la LLN-8 (entre La Cábila, en Celoriu, el Acebu de Balmori-Barru, y la entrada hacia Porrúa) tenía concedida una dotación de 900.000 euros para su construcción. La carretera (LLN-11) fue bien reformada años después, en posterior legislatura, añadiéndole una acera que alivia el paso de peatones ya que forma parte del Camino del Norte, en la Ruta Jacobea, pero el peligroso cruce ni se tocó. Está al borde de una curva que oculta la circulación en un sentido de la vía principal. El riesgo sigue existiendo, aumenta en los muchos días de niebla que proliferan en esta época del año y sobre todo en los meses estivales, cuando se multiplica el tránsito con la llegada del turismo. Salir de Barru continúa siendo bastante comprometido.

El Gobierno de Vicente Álvarez Areces aprobó la construcción de una rotonda en el punto de coordenadas 43o25′ Norte con 4o 49′ Oeste, aproximadamente en el kilómetro 23,200 de la mencionada AS-263. Informaron del hecho los diarios asturianos, principalmente LA NUEVA ESPAÑA en páginas de la edición del Oriente.

Unos tres años después de que finalizase su mandato sin haberse iniciado la obra llegó a la presidencia Francisco Álvarez-Cascos. El nuevo Gabinete autonómico anuló la construcción de la rotonda y el peligro permaneció hasta nuestros días. En el mismo término parroquial de Celoriu y dentro del kilómetro 23 de la misma carretera existe otra confluencia de vías -la LLN-9 desemboca en la AS-263-, donde unos metros antes existe un semáforo para cruzarla a voluntad de los viandantes que apenas influye en el tránsito que proviene de occidente. Tiene la característica añadida de que la incorporación de la vía local a la provincial es una corta pero pronunciada pendiente que hace más difícil la entrada de los vehículos que salen de Celoriu hacia Llanes. Necesitaría otra rotonda o el traslado del semáforo hasta el cruce para evitar el riesgo de accidente. Es decir, segundo peligro para los coches que intentan entrar en la carretera provincial, antigua carretera nacional. También aquí es necesaria una rotonda.

Si tenemos en cuenta que los pueblos de las parroquias de Barru y Celoriu son el cogollo de la atractiva costa de Llanes, imán del turismo de la zona, la construcción de unas rotondas que apenas necesitan una gran obra es esencial. Y completamente necesaria.

No sólo facilitan el acceso a esos lugares y sucesivas playas, sino que evitan los frecuentes accidentes que se producen en ambas confluencias viales. Coincide este segundo cruce además con una parada de autobús interurbano que dificulta la visión de los automóviles que se incorporan a la antigua carretera general.

La reivindicación de estas rotondas no es una cuestión nueva ya que entre Posada y Llanes existen tres buenas distribuidoras del tránsito de vehículos, dos para acceder a los dos sentidos de la autovía E-70 o A-8, en las cercanías de El Acebu, y otra para incorporarse a la circunvalación de la villa antes de que la AS-263 se bifurque.

Además, la entrada a Barru por la LLN-10, desde Balmori, tiene la dificultad del alto de La Rotella, en las estribaciones de La Llera, donde varios camiones han quedado atrapados los últimos meses en sus empinadas curvas, teniendo que ser restados por grúas especiales. Y es oportuna ya que el presupuesto para el próximo año aún no ha sido aprobado en la Junta del Principado.

Publicado el jueves 6 de diciembre de 2018 en las páginas de Oriente de LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/suscriptor/oriente-opinion/2018/12/06/quimerica-rotonda/2392217.html

Doce días de hace 40 años inútiles

Los incumplidos acuerdos firmados en 1978 entre Israel y Egipto en Camp David

Los Acuerdos de Camp David fueron la mayor aproximación a la paz en Oriente Medio en los últimos setenta años. El presidente estadounidense Jimmy Carter consiguió llevar a la residencia de descanso presidencial a dos teóricamente irreconciliables enemigos y logró ser intermediario de una negociación que hizo posible un momento de paz entre Israel y algunos de sus vecinos. Durante doce días de septiembre de 1978 negociaron a través suyo el presidente de Egipto, Anwar el-Sadat ,y Menajen Begin, primer ministro de Israel. Han pasado 40 años de retroceso.

Carter, a iniciativa del mandatario egipcio, acogió a ambos dirigentes con la condición de que hiciese de mediador y no negociasen cara a cara. Sadat no quería aparecer públicamente junto a Begin ya que no contaba con el visto bueno de otros mandatarios árabes. Las conversaciones tuvieron lugar en el primitivo campamento para recreo de familiares de agentes gubernamentales y hoy retiro vacacional de los presidentes, a un centenar de kilómetros de la Casa Blanca.

El entonces presidente de Estados Unidos -galardonado luego con el Nobel de la Paz por sus numerosas intermediaciones en contenciosos en todo el planeta (Corea, Oriente Medio, África, Latinoamérica)-, tras ganar las elecciones en 1976, inició una serie de contactos con dirigentes de Egipto, Jordania, Siria e Israel, además de representantes palestinos, para fortalecer las negociaciones que desde unos tres años antes se desarrollaban en Ginebra y que intentaban acabar con el conflicto de la zona, con dos guerras (Seis días y Yom Kipur) en poco más de cinco años. En septiembre de 1978 reunió a los dirigentes israelí y egipcio y tras doce días de reuniones secretas consiguió la firma de un pacto entre ambos, aunque puso en contra al resto del mundo árabe, incluidos los palestinos.

Por el acuerdo Israel abandonaría los territorios ocupados del Sinaí, desmantelaría las colonias establecidas allí y devolvía la soberanía a Egipto, que reconocería la existencia del Estado de Israel. También se restableció el paso de barcos por el Canal de Suez y se establecía un calendario y algunas competencias para negociar un régimen autónomo para Cisjordania y Gaza. El pacto de paz se firmó a los seis meses. Claro que en la práctica ha servido de poco. En 1982 Israel invadía Líbano para intentar aniquilar a la principal organización palestina, ocupación que duraría dieciocho años; cinco años más tarde los palestinos organizaban la primera Intifada; en 1991, meses después de la primera Guerra del Golfo y a iniciativa del Gobierno español, se celebró la Conferencia de Madrid donde se logró el principio de «paz por territorios», que avalaron EE. UU. y Rusia; dos años más tarde llegan los Acuerdos de Oslo y el primer ministro israelí Isaac Rabin y el líder de la Organización para la Liberación de Palestina, Yaser Arafat, firman en Washington la Declaración de Principios que otorgaba autonomía a territorios de Gaza y Jericó.

Hasta el 2000 Israel siguió ocupando Líbano, año en que comienza la segunda Intifada mientras las hostilidades no cesan ya que, en nuevas conversaciones en Camp David, ahora con la mediación del presidente Bill Clinton, los dirigentes de Israel y Palestina no consiguen acordar el establecimiento del Estado Palestino. En todo este tiempo mueren los sucesivos dirigentes postulantes de subscribir la paz entre israelíes y palestinos (Rabin asesinado por un ultraderechista judío y Arafat enfermo en París), han cambiado los mandatarios de todos los países y organizaciones mediadores y la situación ha empeorado: en Israel, que incumple todas las resoluciones de las Naciones Unidas, gobierna hoy una coalición de partidos contrarios a la implantación de dos estados y mantiene un consentido, inhumano y férreo apartheid en los territorios palestinos.

Publicado el jueves 15 de noviembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/11/15/doce-dias-40-anos-inutiles/2380496.html