Gamonéu, una reivindicación (recopilado 2019)

Un magnífico queso azul y suave, reconocido entre los gourmets pero difícil de encontrar fuera del Principado de Asturias (Recopilación Septiembre)
Pepe era el capitán de los asturianos. Trotamundos y enviado especial a cualquier zona en conflicto, Pepe Comas regresaba a la redacción e invitaba siempre a queso. Claro que cuando llegaba de Cangas la invitación era a gamonéu. Compañeros de redacción preguntaban a menudo cuál era, qué clase de queso era aquella delicia que estábamos saboreando. “El mejor del mundo”, señalábamos alguno de los asturianos. Y Pepe lo “exportaba” por sus ocasionales o fijas corresponsalías.

“El cabrales no hace falta ofrecerlo, se vende solo”. Eso se les oye a los vendedores de quesos asturianos. “El gamonéu hay que ofrecerlo”. Para quienes visitan Asturias y quieren llevar una buena evocación gastronómica a la vuelta han de anunciarles el queso de los concejos de Onís. Es necesario señalarles que es mantecoso, más suave, quizá menos azul… pero deja un buen recuerdo en el paladar. Pienso que esto se puede corregir. Es un producto con Denominación de Origen y debe ser potenciado por el Principado.

El hecho de ser Asturias la mayor mancha quesera de Europa no se ha de quedar en una frase publicitaria, en una propaganda en sí; ha de ser algo más, un acicate para trabajar un sector industrial sin más. Si se subvenciona a la implantación de foráneas industrias metalúrgica, eléctrica, de la construcción, manufacturera y de las nuevas tecnologías, en muchos casos con un futuro incierto o con un futuro corto –como demuestran los continuos cierres de los últimos tiempos–, con mayor fuerza se ha de hacer con nuestra industria autóctona, con prestigio fuera de nuestras fronteras, que ponen nuestros (perdón por la apropiación) productos “en el mapa”.

No me refiero solamente a ayuda económica. La aportación pública puede ser para la creación de nuevas queserías, aumento de la ganadería, medidas de seguridad para ésta, incremento de la mano de obra y más tecnología especializada, apertura de mercados, publicidad y a cualquiera de las diferentes necesidades del sector.

La industria quesera sufre una serie de limitaciones que son difíciles de superar sin ayudas institucionales. Bien por su propia idiosincrasia, sus cualidades propias, diferenciadas que la hacen única (modo de secado, maduración, materia prima, características del terreno…). Bien por la precariedad de su primaria producción o de su arranque.

El hecho de ser Asturias la mayor mancha quesera de Europa no se ha de quedar en una frase publicitaria; ha de ser algo más, un acicate para trabajar. Si se subvenciona a industrias foráneas, con mayor fuerza se ha de hacer con nuestra industria autóctona

El gamonéu es un queso premiado, reconocido entre el gremio de los productores, entre los gourmets, pero aún poco conocido del gran público, del consumidor, de los establecimientos expendedores, de los mercados del queso. Fuera de Asturias es muy difícil encontrarlo en tiendas especializadas y casi imposible en colmados y supermercados. Para colmo se le puede nombrar gamonéu, gamonedo o gamoneo y su nombre de origen viene de un pequeño pueblo mayormente desconocido hasta para los asturianos. El hecho de poseer la etiqueta de Denominación de Origen la concede un gran prestigio entre los expertos pero no lo hace más popular entre los consumidores. Pienso que sería bueno inscribirlo en certámenes internacionales como el World Cheese Awards, que se celebra ahora en Bérgamo, Italia. Es una plataforma planetaria cuyos galardones extienden su fama por el mundo, son noticia en los medios de comunicación y popularizan los productos que a él se presentan. Lo saben muchas premiadas queserías españolas.

Por otra parte, la difusión de un concurso como el celebrado en el vecino municipio de Cabrales, con subasta y pregón, completarían su popularidad. La presentación, invitación, degustación a los medios del queso ganador representa una publicidad incomparable para el pujador que consiga llevárselo en la subasta y un gran renombre para el queso. Lo dice quien pregonó recientemente el certamen cabraliego, recomendó hacer escuela para propagar por los mercados esta delicia gastronómica y la continuación de unas queserías que lancen sus exquisiteces al universo gourmet. Su presentación en Madrid consiguió una barata publicidad, buenos espacios en la mayoría de los medios de comunicación y hasta insólitos récords.

Publicado el viernes 13 de septiembre en LA NUEVA ESPAÑA y recogido por el Museo Etnográfico de la lechería

https://afondo.lne.es/opinion/gamoneu-una-reivindicacion.html

No hay jerigonza española (recopilado 2019)

Las dificultades existentes para llegar a un acuerdo de investidura de un presidente en el nuevo Parlamento español (Recopilación Agosto)
No hay jerigonza española

 «No entendían los cabreros aquella jerigonza de escuderos y de caballeros andantes?» (Capítulo XI de «El Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha»). Jerigonza, que la Real Academia Española considera lenguaje especial de algunos gremios, complicado y difícil de comprender. Los cabreros no entendían lo que hablaban don Quijote y Sancho. Tampoco parece que entiendan los políticos españoles la «geringonça» portuguesa, apelativo con el que los conservadores bautizaron entre bromas los pequeños acuerdos a los que llegó el socialista Antonio Costa y con los que la izquierda gobierna en Portugal. Un acuerdo que ha superado una legislatura con un gabinete minoritario, sin coalición, y con sólo unos puntos coincidentes en los programas electorales de cuatro formaciones políticas. Una izquierda que no ganó pero consolidó un pacto que desalojó a un gobierno de la derecha minoritario.

Los políticos portugueses han considerado prioritario gobernar antes de repartirse carteras, orgullos y personalismos. Dieron el Gobierno al más votado de los partidos de la izquierda mientras los otros tres vigilan desde el Parlamento (Asamblea Nacional) el mínimo acuerdo al que han llegado, con unos escasos puntos coincidentes.

Según las informaciones que recibimos los votantes españoles, tras cuatro meses después de conocerse los resultados surgidos de las urnas, en nuestro país parece que ni se cruzan los programas para conocer las coincidencias y componer un acuerdo de mínimos. Si la derecha alcanza pactos parciales y apoyos puntuales para salvar votaciones que permitan gabinetes «de perdedores», la izquierda ni siquiera llega a eso.

Cuentan las crónicas lusas que, ante la situación de que ninguna formación política conseguía una notable superioridad sobre las otras, ante la formación de un acuerdo minoritario de los partidos de derecha que llegó a formar gobierno, el actual primer ministro, el socialista Antonio Costa, se presentó en la sede del rígido Partido Comunista y se encerró con Jerónimo de Sousa, su líder, hasta que conformaron unos puntos en común. Al frágil acuerdo se sumaron las otras formaciones progresistas, Bloco de Esquerda y Los Verdes, y derrocaron parlamentariamente al recién formado gabinete conservador. No hubo firmas conjuntas, poses fotográficos ni otras gesticulaciones grandilocuentes.

Los escasos puntos de los débiles acuerdos consiguen, para algunos observadores y politólogos, un desarrollo más democrático de la gobernabilidad puesto que para cada decisión han de negociar entre quienes sostienen al Gobierno minoritario, cada decisión ha de ser consensuada. Y si en Portugal apuntan que en la izquierda temían la época de las visitas de la troika comunitaria durante el rescate de la crisis, analistas españoles señalan las disposiciones que van tomando en las comunidades autónomas los nuevos gobiernos de la derecha, apoyadas en casi todas por los votos de la ultraderecha, para augurar finalmente un pacto en la izquierda para conformar el Gobierno nacional.

El panorama insinúa nuevas elecciones aunque los optimistas miran hacia Lisboa y creen posible una «geringonça» española. Si Europa admira ahora el «milagro» portugués es, según el secretario de estado de Asuntos Parlamentarios, por la «capacidad de los partidos para mantener las diferencias entre sí, pero con entendimiento en materias esenciales». Asuntos sociales, lucha contra las desigualdades, sanidad, educación, servicios públicos, parecen puntos suficientes para lo que los conservadores lusos tildaron irónicamente de «geringonça» pero que lleva años gobernando en Portugal. Puede que sea importante llegar a grandes acuerdos programáticos pero quizá se pueda empezar con tres o cuatro pequeños pactos a la portuguesa. Paso a paso se avanza lentamente pero se avanza.

Publicado el jueves 29 de agosto de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y La Opinión A Coruña

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/29/hay-jerigonza-espanola/2521633.html

Las costosas rayas de unos pasos de cebra (recopilado 2019)

Una larga espera en Barro tras oficializar una petición (Recopilación Agosto)
Las costosas rayas de unos pasos de cebra

Instalar unos pasos de cebra parece que es muy costoso, problemático y necesita una larga tramitación. Son las conclusiones que se sacan en Barro después de peticiones, negociaciones y lamentaciones. Años de reivindicación. En Barro, en Llanes, en Oviedo. ¿A dónde más acudir? No lo sabemos. Posiblemente tendremos que esperar a que ocurra una desgracia.

Hace bastante tiempo que solicitamos la instalación de algunos pasos de cebra y también badenes para limitar la velocidad. Lo solicitamos de diferentes formas. Directamente a las administraciones, por medio de redes sociales, a través de la prensa. Lo pedimos para salvaguardar la seguridad de los viandantes, de los peatones que pasean, caminan, andan por los quinientos metros de vías que atraviesan el pueblo de Barro. Sobre todo en época estival.

Entre la bajada de Escaleras, donde un letrero anuncia la entrada a Barro, pasando por los cruces de La Güera, Las Cuartas, de la playa, y llegar a la bifurcación hacia Llubeces o hacia Celorio, apenas existen zonas de paso de peatones. Hacen falta limitadores de tráfico para que los viandantes puedan pasar de un lado a otro de la calzada. La vía atraviesa un pueblo en el que los vecinos han de pasar de un lado a otro en medio de un tránsito automovilístico continuo. Especialmente a ciertas horas «punta», tanto en un sentido u otro. Y en un recorrido incluido en el Camino de Santiago.

En ese medio kilómetro, con edificios a ambos lados de la calzada y sin aceras en la mayor parte de su recorrido, existen una docena de entradas a caminos y pequeños viales por donde transitan los vecinos y residentes, niños, adultos y ancianos.

Y en todo ese camino solamente existen tres pasos de cebra mientras han instalado tres badenes casi juntos en el tramo posterior, ya fuera de la zona edificada. Y si los pasos de cebra hacen respetar el paso de peatones, los badenes («Obstáculo superficial alomado que se pone a través de la calzada para limitar la velocidad de los vehículos», dice la Real Academia Española) obligan a limitar la velocidad.

Personalmente algunos residentes en Barro se entrevistaron con funcionarios del Ayuntamiento y de la Comunidad para explicar la necesidad de que se instalen varias señales de las mencionadas y algunas líneas delimitadoras de zona de peatones aunque sean poco respetadas por vehículos circulantes o aparcados. La sensación, casi constatación, fue que todo el mundo se desentendía, que se pasaban la responsabilidad de unos a otros.

Es decir, unos por otros, la casa sin barrer. Y tras años de gobierno de unos y otros, seguimos sufriendo el peligro de un atropello. Sobre todo en cuatro puntos esenciales (barrios de la Magdalena y de la Güera, cruce de las Cuartas y cruce de la playa). La concejalía indica que la instalación corresponde a la consejería y la consejería que lo debe hacer la concejalía. O sea, nadie se hace responsable y el peligro permanece.

Las recientes elecciones han renovado las administraciones local y comunitaria. Seguirán gobernando prácticamente las mismas formaciones políticas aunque los departamentos correspondientes puedan haber cambiado de responsables. Por esta razón, renovamos nuestras peticiones. La afluencia automovilística a la playa de Barro ha sido masiva, sobre todo durante el puente de mitad de agosto, «el de la Virgen», con fiestas y romerías en varias parroquias de esta zona llanisca.

La falta de señales viales hizo caótico el tránsito rodado, pero fue mucho peor para los peatones. En algunos de los cruces no se puede atisbar la circulación en todos los sentidos ya que curvas y vegetación impiden la visión imprescindible para caminar con seguridad.

Sobre todo para niños y ancianos. He visto la incertidumbre, los nervios de muchos peatones a la hora de pasar de un lado a otro de la carretera. ¡Lo costoso, problemático, difícil que es instalar unas tablas y pintar en el suelo unas blancas rayas!

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 21 de agosto de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/oriente/2019/08/21/costosas-rayas-pasos-cebra/2518276.html

No hay leyes contra el machismo y el supremacismo (recopilado 2019)

Es la primera educación la única que los puede erradicar (Recopilación Agosto)
No hay leyes contra el machismo y el supremacismo El machismo no se erradica con leyes a posteriori. Ese machismo y ese supremacismo que sufrimos a diario. Es la educación la única que puede cambiar la situación, esta plaga que nos hace salvajes, que nos equipara a los más sanguinarios animales. Es decir, es la mentalización a priori la que puede erradicar la violencia de género. Las leyes de castigo no frenan la falta de sentido de igualdad, la raíz de un sentimiento de superioridad del macho sobre la hembra. Del hombre respecto a la mujer. Del fuerte en cuanto al débil. El castigo no es la solución, es un remedio contra lo ya irremediable, algo que siempre, siempre llega tarde.

Todos los días registramos algún caso de machismo, de supremacismo, de violencia. Asesinatos, violaciones, acoso, maltrato. No hay jornada sin un caso de este género. Manadas de salvajes aparecen cada jornada, sobre todo las festivas. Durante el mes de julio hubo nueve casos de esta violencia, de asesinatos a mujeres. En un país en el que llevamos contabilizados cuatro decenas de mujeres asesinadas. Donde las manadas de machistas crecen como hongos. En cualquier punto de nuestra geografía. La situación es patética, terrible, insoportable. Llevamos contabilizados más de mil asesinatos de mujeres por hombres con alguna relación con las asesinadas. Y una treintena de menores víctimas de sus progenitores o compañeros de sus madres. Tristes récords.

Más de un asesinato de una mujer por semana. Matada por su marido, exmarido, expareja, exnovio, examante. Tanto unos como otros considerándose a sí mismos como dueños y señores de la vida de sus víctimas. Amos de la mujer que les interesa, que dicen amar. Ya sea de relación reciente o con muchos años de convivencia. Quizá sería mejor decir, de obediencia.

Las violaciones y las violaciones múltiples proliferan. Son otro síntoma espantoso de violencia machista. No son asesinatos definitivos, sin posible reparación, pero su violencia, su alevosía, son terribles. Demuestran inferioridad del autor, cobardía de los que se agrupan para realizar su agresión. Y comportan una violencia que produce una vivencia traumática en las víctimas difícilmente superable, casi permanente, un sentimiento de terror y una aversión al género diferente.

Para colmo, la lentitud y las deficiencias a la hora de juzgar los hechos, los presuntos delitos, hacen que la justicia tarde en confirmar sentencias y permita que los agresores, en muchos casos, permanezcan en libertad mucho tiempo después de realizar sus violaciones y abusos, ya sean individuales o colectivos. Casos estos últimos que proliferan como síntoma de cierta impunidad. Y hasta permita presuntas reiteraciones

Las condenas a asesinos, violadores, acosadores, abusones sentenciados han de ser ejemplares. Pero raramente remedian nada.

El único modo de erradicar estos tipos de violencia es la educación en la igualdad de todas las personas. Desde el nacimiento, desde el despertar de la vida. En la familia, en la guardería, en la escuela. Enseñando a cada niño/a que todos somos iguales, sin distinción de género, sin distinción de sexo, sin distinción de conocimiento, sabiduría, temperamento, talante. Iguales en derechos, en deberes, sin cordones religiosos, políticos, ideológicos. Nadie es más que nadie.

La supresión de materias, asignaturas de ciudadanía, de educación para la igualdad, es una de las causantes del machismo y el supremacismo. Y parece que no son capaces nuestros políticos de implantarlas definitivamente. La equiparación de las personas es un espíritu que se inculca con educación, educación, educación. El castigo posterior a un acto de violencia no remedia el hecho realizado ni corrige una ideología adquirida durante años de vida.

Publicado el sábado 10 de agosto en LA NUEVA ESPAÑA y otros diario de EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/10/hay-leyes-machismo-supremacismo/2514042.html

El cha-ca-chá de Renfe (recopilado 2019)

El Plan de Cercanías Asturias 2017-22 prometía mejoras, pero el transporte ferroviario pierde en Asturias 300.000 viajeros al año (Recopilado julio 2019)
El cha-ca-chá de Renfe

 «El Plan… permitirá aumentar la fiabilidad y la seguridad del servicio y minimizará el número de incidencias». Ese era el encabezamiento del folleto que Adif/Renfe publicó a todo color y en papel cuché bajo el título de «Plan de Cercanías Asturias 2017-2022» con la leyenda «Conectados al Futuro». No es broma, tengo un ejemplar físico, no virtual. Cuatro páginas con un relato de las futuras actuaciones y un cuadro con datos precisos de su ámbito y numerosos detalles económicos del plan. Sonroja leer este proyecto al compararlo con la situación actual de la red ferroviaria asturiana. «No hay solución: los trenes de la red asturiana de ancho métrico son muy antiguos y las cancelaciones se sucederán todo el verano», advertía días pasados el comité de empresa, fecha en la que Renfe «volvió» a suprimir más de un centenar de trayectos cortos en el centro de Asturias por averías en su parque móvil, informaba este diario. «Asturias sufre la «huelga» de trenes todos los días», titulaba este diario tras la jornada de paro nacional porque las supresiones en Feve son habituales. El transporte del futuro pierde en Asturias unos 300.000 viajeros al año. Un viaje a ninguna parte en los trenes del Principado.

«El objetivo del Plan se concreta en el aumento de la fiabilidad y la seguridad en la infraestructura, la accesibilidad y comodidad de los viajeros y en la minimización de las incidencias», señala su introducción, el «lead» de la información. Y a continuación va enumerando datos de su proyecto. Indica que la red de Cercanías de Asturias atiende a 24 municipios que engloban 880.859 habitantes y da cobertura al 83% de la población del área metropolitana de la región. Como es habitual, aquí también se olvidan de los asturianos residentes en las alas, quienes más sufren la falta de infraestructuras.

«Estos datos dan cuenta de la importancia y arraigo social de las Cercanías en Asturias», continúa el relato en el que se propone «paliar los problemas que afectan en la actualidad a la calidad del servicio y potenciar su uso». Además, el Plan se plantea incorporar, por primera vez en España, trenes que empleen gas natural licuado en lugar de gasóleo, reduciendo de esta forma su impacto ambiental. También anuncia el proyecto la duplicación de vía en diferentes tramos y la incorporación de nuevos vehículos para atender los incrementos de servicio que se llevarían a cabo. Pasados dos años el panorama ferroviario astur va en sentido contrario, cada vez peor.

Señala el folleto que se dotará de mejoras a las estaciones con la construcción de pasos a distinto nivel, instalación de marquesinas, nuevos sistemas de información electrónica a los viajeros, la optimización de los sistemas de electrificación y seguridad. La inversión prevista entre 2017 y 2025 para llevar a cabo el proyecto se precisa en 580,96 millones de euros y se especifica en la información desglosado por partidas para la red convencional, modernización de flota, renovación de material rodante, actuaciones en estaciones, mejoras de servicios, mejora en seguridad, integración urbana e incremento de los servicios. Vamos, ¡casi un AVE regional!

Del total presupuestado 517,5 millones irían a la mejora de las líneas, con una longitud de 369,5 kilómetros, con la precisión de 338,85 millones de euros para la red de ancho ibérico y 178,69 para la de ancho métrico, «que permitirán la renovación y modernización de la red ferroviaria existente y la ampliación de su capacidad». La planificación y desarrollo de las redes de Cercanías «resultan estratégicos para potenciar las relaciones económicas y sociales entre los municipios que componen las principales áreas metropolitanas, siguiendo criterios de movilidad sostenible», dice textualmente. Además, su objetivo prioritario es «prestar más servicios a los usuarios y en mejores condiciones de seguridad, fiabilidad y confort».

Desconozco si estas propuestas que entrecomillo harán reír o entristecerán a las distintas asociaciones de usuarios que defienden y luchan por una mejora y sostenibilidad de los trenes en Asturias, una comunidad de pronunciada orografía, con carreteras pobladas de curvas, subidas y bajadas, gran pluviosidad y mucha niebla gran parte del año. Los viajeros acusan a la compañía de «dejar morir deliberadamente» la red autonómica. Un directivo de Renfe confesaba a este diario que la situación no se arreglará antes de dos años y medio. «Si no se hacen reformas integrales los trenes no funcionarán», insisten fuentes sindicales. «Hace cincuenta años llegamos a la Luna; hoy no sé si llegaré a la Pola», ironizaba un desesperado viajero. Es el cha-ca-chá de nuestro tren.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 25 de julio de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/07/25/cha-ca-cha-renfe/2507044.html

Eróstrato y Albert Rivera (recopilado 2019)

Las preguntas de la gente sobre el exlíder de Ciudadanos (Recopilado Julio)

Eróstrato y Albert RiveraLa pregunta se la hace mucha gente casi a diario. Incluso parece que también bastantes de sus militantes. Es tan sencilla y simple como ésta: «Qué es lo que quiere Ciudadanos». Quizá más concreta: «Qué es lo que hace Albert Rivera». La respuesta puede ser esta: ser el Eróstrato de nuestra época. Los síntomas apuntan a que sufre del síndrome de erostratismo.

Las hemerotecas, fonotecas y videotecas, junto con las píldoras de las redes sociales, están llenas de las contradicciones del presidente de Ciudadanos. Declaraciones de líneas rojas, cordones sanitarios, negaciones de evidencias que luego incumple según conveniencia. Y, posiblemente como consecuencias de estas, menos éxitos de los esperados. Sus acciones apenas tienen reflejo en el lenguaje que pretende defender. Cogobierna en Andalucía con el apoyo de Vox pero negando que exista ese apoyo ya que declara y reitera que no ha firmado ningún documento que avale ese apoyo sin el cual no gobernaría. O cogobernaría. En el Ayuntamiento de Madrid la situación es similar y niega la evidencia de que gracias al partido de utraderecha sus concejales gestionan importantes áreas municipales. En las comunidades de Murcia y Madrid -en el momento de componer estas líneas las negociaciones siguen sin resolver la gobernabilidad de dichas regiones- ocurre lo mismo. No firma ningún documento conjunto con el Partido Popular y Vox, manifiesta que no negocia con el partido de Santiago Abascal y, según declaran sus dirigentes ante cámaras y micrófonos, solamente se reúnen a puerta cerrada para tomar café. Luego les desmienten sus «contertulios», pero les da igual. Tal parece que les importa muy poco lo que dijeron ayer respecto a lo que dicen hoy.

Claro que si se busca en los fondos de las hemerotecas se descubre que declaran un centrismo que ha circulado, en tiempos por una leve socialdemocracia, en tiempos por aliarse con la ultraderecha, una veleta que apunta según la fuerza del viento. Una trayectoria que delatan antiguos militantes u obedientes dirigentes actuales. «Que hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mí aunque confieso que me gusta que hablen mal porque eso significa que las cosas me van muy bien», atribuyen estas frases a Salvador Dalí, cultivador de su gran personalidad pero artista reconocido mundialmente. El pintor ampurdanés tenía un síndrome pero no era el de Eróstrato: «La única diferencia entre un loco y yo es que el loco cree que no lo está, mientras yo sé que lo estoy», llegó a decir.

Los personajes cambian a través de los tiempos, los arquetipos continúan. Hace 2.375 años un pastor de Éfeso incendió el templo dedicado a la diosa Artemisa (o Diana) para hacerse notar. Como no podía destacar en ninguna disciplina importante no se le ocurrió otra cosa que quemar una de las consideradas siete maravillas del mundo. Según relató el escritor romano Valerio Máximo en sus «Hechos y dichos memorables» (Factorum et dictorum memorabilium), el pastor griego Eróstrato decidió conseguir fama incendiando el famoso templo. No he leído la obra pero los estudiosos ofrecen esta frase tras señalar que fue sacada bajo tortura: «Se descubrió que un hombre había planeado incendiar el templo de Diana en Éfeso, de tal modo que por la destrucción del más bello de los edificios su nombre sería conocido en el mundo entero». Lo hizo el 21 de julio de 356 antes de Cristo. En estos días se cumplirá ese 2.375 aniversario.

Los tiempos cambian y las formas de llamar la atención son hoy muy distintas a las de la Grecia clásica. Lo tenemos ahora en el cine, la televisión, las diferentes artes? También parece que en política. Y vemos personajes que con tal de destacar, de figurar en los medios, hacen lo que sea. Eso es el erostratismo, el síndrome de ser conocido como sea. Creo que lo sufre Albert Rivera. «El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos», decía Dalí.

Publicado el jueves 18 de julio de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/07/18/erostrato-albert-rivera/2504118.html

Por una ecología pública, práctica y barata

La paupérrima atención de los políticos españoles hacia el medio ambiente
Por una ecología pública, práctica y barata

Lo publicaron el pasado otoño. El Gobierno de España ya tenía un Ministerio de Transición Ecológica. Señalábamos en estas páginas que «los ecologistas piden al Gobierno que recorte en gasto ambiental». Parecía una auténtica paradoja. Pero personalidades y organizaciones defensoras del medio ambiente de nuestro país, presentaron en Bruselas y en Berlín un documento argumentativo de su propuesta. La iniciativa española señalaba que «funcionarios públicos; miembros de entidades conservacionistas subvencionadas; ganaderos y pastores, empresarios que tenemos o hemos tenido contratos con la Administración Pública, proponemos que se nos recorte». Y en la carta abierta al novato gabinete de Pedro Sánchez continuaban: «Planteamos reducir a la mitad el presupuesto que se destina a la conservación de la naturaleza». Además, en la insólita propuesta defendían un gran ahorro que haría posible el cumplimiento de las exigencias de la Comisión Europea: «contribuyendo con ello a facilitar el recorte de 10.000 millones de euros anuales que habría que realizar en 2019 y 2020» para la reducción del Déficit. ¿Por qué no se les hace caso, se toma en cuenta su experiencia?

La extraña proposición al Gobierno contenía un requerimiento: «que la gestión del medio natural deje de ser monopolio de la Administración Pública y que ésta facilite el acceso a la política de conservación al sector social interesado en proteger y producir fauna amenazada». Parece una contradicción hablar de administración pública y pedir la gestión pero es que no hay partido político en España que priorice en medio ambiente. Son marginales las organizaciones políticas verdes, las dedicadas a defender la Naturaleza. Mientras en Alemania, en Francia, en Escandinavia los partidos políticos de esta naturaleza van ganando terreno en los parlamentos y cogobiernan o conforman un poder que condiciona la gestión política de importantes ejecutivos, nacionales y regionales, en nuestro país las formaciones ecológicas han rechazado mayoritariamente intervenir como políticos activos específicos y solamente en el conglomerado de Unidas Podemos Equo tiene representantes parlamentarios.

Un balance, realizado por Greenpeace tras los debates habidos en televisión en los días previos a la últimas elecciones generales del pasado mes de abril, reflejaba la paupérrima atención de los políticos españoles hacia el medio ambiente. En las casi cuatro horas de discusión de los dirigentes de los principales partidos solamente se habló de medio ambiente aproximadamente medio minuto. Lo hizo el presidente en funciones Pedro Sánchez. Y en el informe de esta organización no gubernamental internacional se resalta la gran «irresponsabilidad» de los partidos ante la Transición Ecológica, que debería ser eje transversal». Los socialistas cumplen en el ranking de esta ONG en puntos como Coherencia de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, Energía en manos de las personas, Protección de la biodiversidad, y Gestión de recursos naturales; Unidas Podemos lo hacen en las dos primeras mientras en otras bajan puntos; ambos se esfuerzan en la Transición Ecológica, Fiscalidad verde y Apoyo a la agricultura sostenible. Los otros tres partidos ni las mencionaron en sus alegatos electorales.

Madrid Central, la medida contra la contaminación emprendida por el Ayuntamiento que presidía Manuela Carmena, consiguió reducir un 43% las partículas peligrosas contenidas en el aire que se respira en la capital en los primeros tres meses de implantación en el presente 2019. La Comisión Europea lleva tres años anunciando multas a España por no aplicar medidas para reducir esa peligrosa contaminación. Sin embargo, la nueva corporación municipal madrileña quiere retirar Madrid Central, aunque no tiene alternativa para mejorar el aire que respiran los madrileños. Si retira la medida ya se conoce la multa con que será sancionada España, multa que pagaremos todos los españoles, residan en Madrid o en el Parque Nacional de Ordesa. Europa multa al país no a la ciudad.

En las conversaciones que mantuvieron el Partido Socialista y Unidas Podemos meses atrás parece que establecieron cuatro grupos de trabajo: Seguridad Social, empleo y pensiones; recuperación de servicios públicos; financiación de los municipios y los ingresos estatales. Públicamente no figuraba la lucha contra la contaminación y el cambio climático. El Gobierno en funciones sigue teniendo un Ministerio de Transición Ecológica y parece que intenta mantenerlo en la nueva legislatura. Personalidades expertas y grupos ecologistas piden poder participar en la gestión medioambiental y reducir el déficit público. Pienso que es hora de hacerles caso. Sus impulsores aducen que «permitirá recolonizar el campo no rentable de España», esa «España vaciada» que languidece, con empleo de autónomos que estarían «sometidos a la supervisión y control del Estado» formando unas brigadas ajenas a ideologías. Viviríamos mejor.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA y varios periódicos de Prensa Ibérica el sábado 29 de junio de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/06/29/ecologia-publica-practica-barata/2495300.html

Llanes peatonal pero asequible

Serán necesarias medidas para facilitar al visitante acercarse al centro de la villa
Llanes peatonal pero asequibleLos hosteleros y comerciantes de Llanes, los de la villa, quieren cerrar al tráfico las calles del centro durante la época estival. Es una buena medida, aunque los comerciantes suelen seguir el camino contrario: primero protestan, luego se alegran. Es ya una constante histórica. Sin embargo, para llevar a cabo el cierre del tránsito solamente piden que se señalice la situación y se avise a los conductores que acceden a la población sobre los lugares de aparcamiento o los sentidos de las calles operativas. Pero hacen falta más medidas. Facilitar al visitante el acceso a las calles del centro, a la zona peatonal, sin un coste adicional. Una ciudad como Vitoria, de la que llegan por el verano muchos de sus residentes a Llanes, tiene un sistema estupendo para disuadir a los visitantes y procurar que no lleguen al casco central en coche: un gran aparcamiento gratuito antes de entrar de lleno en la zona urbana. Y a su vera pasa un tranvía barato, frecuente, rápido y limpio que te acerca a las calles comerciales, a los establecimientos hosteleros, al «txoko central». En poblaciones turísticas de diversos países de Europa está implantado desde hace tiempo el sistema P+R (Park and Ride). Consiste en incentivar un transporte barato o gratuito desde los hoteles o residencias instalados en el extrarradio o polígonos industriales hasta el centro de la ciudad. Pagas un aparcamiento barato -en muchos caso es gratuito– y a cambio tienes billetes gratuitos o baratos para trasladarte a las calles animadas por museos, teatros/cines, comercios, restaurantes y edificios oficiales. Ya existen en grandes y medianas ciudades españolas; en otras proliferan los bonos que facilitan la visita sin tener que llegar en automóvil hasta la puerta del establecimiento que deseamos.

En Llanes se debería establecer durante los meses estivales algún sistema temporal de este estilo. Al igual que se ha instituido un itinerario de autobús para recorrer las playas en verano se tendrían que implantar, en principio en julio y agosto, servicios de transporte para llegar a la villa. Tanto desde aparcamientos disuasorios (La Talá o Malzapatu, por ejemplo; La Portilla, algún terreno habilitable por la vía de circunvalación?), como desde las parroquias más frecuentadas por los veraneantes.

El verano es tiempo de paseo, de contemplación de paisaje, de salidas nocturnas, de diversión vacacional. Una medida con múltiple alcance sería implantar un servicio de transporte barato y en casos gratuito. Ya sea por el Ayuntamiento, ya por los empresarios de comercio y hostelería. Autobuses o microbuses urbanos e interparroquiales (interurbanos sería no alcanzar las aldeas), trenes urbanos -como el turístico pero solamente para el sistema P+R), taxis compartibles, bicicletas, tanto municipales como comerciales. Billetes por un precio de coste. Bonos de transporte subvencionados por las asociaciones de hosteleros, de comerciantes, de agentes de viajes, del Ayuntamiento. Existen en diversos países europeos. Con la tarjeta/llave del hotel tienes entrada gratis a piscinas, museos, transporte al menos para las primeras jornadas. Por el sistema P+R te regalan el bus/tranvía/suburbano.

Las ventajas para el veraneante/turista vienen a la hora de buscar aparcamiento, a la de comer o cenar sin restricciones en bebidas, poder contemplar las bellezas del lugar tanto el conductor como sus acompañantes, ahorrar combustible, minimizar la contaminación ambiental. Las ventajas para el concejo y los empresarios es la mayor asistencia de público. La gratuidad o subvención por bonos parece cara a corto plazo pero pronto es compensada por el gran acceso público. Lo han comprobado en Pontevedra, en Alicante, en Madrid, en Castelldefels, en Ámsterdam, en Berlín, en el centro de Málaga…

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA (Oriente) el miércoles 26 de junio de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/suscriptor/oriente-opinion/2019/06/26/llanes-peatonal-asequible/2493716.html

Fobias y ambiciones contra programas

La formación de los gobiernos tras las elecciones locales y autonómicas
Fobias y ambiciones contra programasLas fobias no dejan ver el bosque. La cortedad de miras mantiene las ambiciones mientras los programas siguen casi desaparecidos. Este es el panorama político que tenemos delante los españoles tras las diversas elecciones que hemos celebrado.

Efectuados, por fin, los comicios nacionales, regionales, locales y europeos tras unas cuasi permanentes campañas electorales, los ciudadanos españoles esperamos la resolución definitiva de los mismos. Aguantamos una larguísima contienda verbal mantenida por los partidos y ahora llega la hora de la composición de los distintos gobiernos. Las declaraciones de políticos de todos las formaciones y asociaciones de electores invadieron los hogares a través de muy dispares programas de radio, televisión, prensa y redes sociales. En muchas conversaciones sigue primando el tema político. Parecería que todo estaba definido y bastante claro. Pero no. Las promesas son una cosa y los pactos postelectorales, otra.

Resulta que donde había unas líneas rojas ahora se van diluyendo pero aparecen otras. Todo depende de si «cojo cacho» o me quedo sin el mínimo poder. Y lo que importaba a nivel local o regional ahora depende de pactos nacionales e internacionales. Y si todo parece correcto, dependeremos entonces de si el interlocutor tolera, negocia, se aproxima a Cataluña o, mira por donde, a los tránsfugas. Y si aún quedan dudas para la negociación, calificamos de populistas a quienes no nos interesan para un fructífero pacto.

Irreconciliables. Para diversos analistas el problema es que no hay conciliación política. Y alguno ha llegado a comparar la situación española con la del Ulster, donde la paz ha conseguido superar a la guerra pero donde la población se encuentra fracturada, dividida, en tensión latente. Y llegamos al caso de que unos no se reúnen con otros porque éstos no reprueban como a ellos les gustaría las diatribas independentistas catalanas. ¿Han de renunciar Manuela Carmena y Ada Colau a su amistad, a «conocerse» para que lleguen a acuerdos los partidos que buscan la alcaldía de Barcelona o Madrid?

Irreconciliables pero menos parecen algunos pese a sus declaraciones ante los medios. Si hace un mes Pablo Casado decía de Vox que era un partido de extrema derecha, forzado por los resultados de las generales, ahora ya no es tan incompatible. El primer acuerdo a nivel nacional entre formaciones políticas para conformar entidades locales y regionales lo han pactado el Partido Popular y el liderado por Santiago Abascal. Pactan gobiernos donde no les interfiere el partido de Albert Rivera, nombrado socio preferente para negociaciones según dirigentes del Partido Popular.

De la consolidación de la democracia española no hay duda pero ahora se necesita consolidar el aprendizaje de la negociación. Para lograrlo, los partidos habrán de iniciar sus contactos con sus programas por delante, ya que durante las campañas electorales las propuestas programáticas fueron indisimuladamente «escondidas» porque lo que mejor llama al voto son las declaraciones de los más locuaces de los dirigentes. Y al confrontar programas se encuentran similitudes y desigualdades. Y se pacta cediendo por ambas partes.

De este modo se van descartando las ambiciones personales, pasan a un segundo plano los cargos y se liman las fobias para ir dejando paso a las posibilidades de gobierno. Así se diluyen algunos «cordones sanitarios» presumidos en las campañas. Por ejemplo, vetar al líder pero dejar la puerta abierta a posible acuerdos con su partido. Negar acuerdos con una formación en una región mientras en otras se pueden firmar pactos sin fobias o ambiciones personales.

En un coloquio reciente se dilucidaba si la sociedad estaba dividida o fracturada. En el primer caso es más fácil el acuerdo que en el segundo. Aunque todo debería depender del cruce de programas y de la búsqueda de coincidencias. También de las oportunidades puntuales. Los números electorales dan como resultado casi único un gobierno formado por Pedro Sánchez, con más o menos precariedad. Podemos se acerca a él como una tabla de salvación ante su descenso en diputados. Ciudadanos y Partido Popular mantienen sus posiciones contrarias a los socialistas sin explorar las posibilidades de un gobierno menos a la izquierda. Si alguno de ellos negociase un intercambio de programas podría conseguir algunas prebendas, centrar algo el futuro gabinete y hasta resarcirse de su fallido intento de gobernar. Se especula con los argumentos de «Juego de tronos», serie fantástica y con efectos especiales, pero estimo que sería mejor que se fijasen en «Borgen», cuyos capítulos reflejan la política danesa, más cercana a nosotros y que precisamente acaba de resolver la formación de gobierno tras sus recientes elecciones. Con menos fobias y ambiciones.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 24 de junio de 2019

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El peligro del humor

En contra de la decisión de suprimir las viñetas tomada por “The New York Times”

“Los dioses me pusieron sobre vuestra ciudad como un tábano sobre un caballo: para picarle y mantenerlo despierto”, atribuyen a Sócrates estudiosos de su filosofía. No sé si en su tiempo la frase se refería al humor o a su sentido crítico. Samuel Taylor Coleridge, el crítico y poeta británico, afirmaba que “no hay mente que pueda considerarse bien organizada si le falta sentido del humor”. Acudo a tan dispares autores para explicar mi discrepancia con la decisión de suprimir las viñetas críticas y humorísticas tomada por el prestigioso diario “The New York Times”. Un dibujo en el que el presidente Donald Trump llevaba atado un perro con la cara de Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí en funciones, realizado por el dibujante portugués Antonio Moreira Antunes, publicado en la revista lusa “Expresso” y reproducido el primero de abril por el diario neoyorkino ha sido la causa esgrimida para tomar tan drástica medida. En un comunicado publicado por el responsable de sus páginas de opinión, James Bennet califica al dibujo como antisemita y anuncia que a partir del próximo 1 de julio dejarán de publicar viñetas, al tiempo que agradece el trabajo de Patrick Chappatte y Heng Kim Song pero que ya no publicarán más dibujos en sus páginas.

“Tradicionalmente se mata al mensajero aunque te mate de risa”, decía el humorista catalán Carles Romeu cuando comentábamos este hecho. Personalmente recordaba en mi tesis de final de carrera sobre el humor político en la prensa española en los oscuros tiempos del franquismo que “cuando murió John Leech, caricaturista británico, el primer ministro Disraeli, víctima de su aguda pluma, le concedió una pensión oficial a su viuda”. La realidad  hoy es otra. Decía Javier Cuervo días pasados en estas páginas de LA NUEVA ESPAÑA que “al retirar las caricaturas, ‘The New York Times’ amputa una parte de su periodismo”. La decisión del diario norteamericano le da la razón al crítico José Monleón cuando hace medio siglo hablaba de “humor domesticado” mientras Chumy Chúmez definía el chiste como “un reflejo de la vida”.

Citando a Coleridge, “en política lo que comienza con miedo suele terminar con insensatez”. Larga vida a Mortiner, Pablo García, Montecruz…

Cuando le preguntaron al humorista catalán Tisner (Aveli Artis-Gener) qué era la política contestó que según su enciclopedia es el “Arte de gobernar y dar leyes para mantener la tranquilidad y seguridad públicas, y conservar el orden y buenas costumbres”. Parece difícil encajar tal definición en estos días en Estados Unidos pero da la impresión de que el diario de la Octava Avenida “ha perdido la venia”, que diría Julio Cebrián. Al menos, parte de su credibilidad. O como señalaría Cesc (Francisco Vila), el humorista de la poesía sin palabras, ha perdido “lirismo”.

En fin, he trabajado en diarios amenazados, he escrito artículos sobre atentados ideológicos a la prensa. No hubo renuncia alguna a restringir informaciones. En el dibujo calificado de “antisemita” (no antijudío o antisionista) de Moreira Antunes no veo peligro de amenaza, ya que como recordaba Cuervo semitas son también los palestinos. Quizá todo sea una mera disculpa. Pero vuelvo a Coleridge: “En política lo que comienza con miedo suele terminar con insensatez”. Larga vida a Mortiner, Pablo García, Montecruz…

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA y otros diarios de Prensa Ibérica el viernes 21 de junio de 2019

https://afondo.lne.es/opinion/el-peligro-del-humor.html