Política, ética y trabajo

De la ideología a la venta de armas a Arabia Saudí o el cierre de Vestas

La política, la ideología y el trabajo pueden ser incompatibles. Es una contradicción que se suscita con frecuencia. Sin embargo no es tenida en cuenta la mayoría de las veces. Hoy contemplamos varios ejemplos ilustrativos de ese choque que rompe promesas políticas, plantea problemas éticos, impugna tesis. Véase la venta de armas a Arabia Saudí, que salpica a la vez a distintas fuerzas políticas y de trabajo, o el cierre de la factoría leonesa de Vestas.

Tanto la ley como la ética exponen problemas ante la disyuntiva de vender o no armas a un receptor que las empleará para aniquilar a personas que dependen de un poder ideológico diferente. Gente que ha tenido la fatalidad de vivir en un lugar inadecuado o en un momento políticamente inoportuno. Esta situación se presenta ahora con los contratos de venta de armamento y buques militares a Arabia, en guerra más o menos declarada contra una facción de su vecino Yemen, país que se encuentra hoy en guerra civil. El rico estado contra el más pobre de los territorios del Oriente medio. Dos ideologías enfrentadas, dos situaciones económicas opuestas. Y principalmente, países donde los derechos humanos están lejos de ser practicados.

Una ley aprobada hace casi once años, en tiempos de un Gobierno socialista, la 53/2007, sobre el control de comercio exterior de material de defensa y doble uso, es concreta. Una proposición defendida por Gaspar Llamazares, que recibió 337 votos, todos los presentes en el pleno, denunció la venta de armas a países que vulneren los derechos humanos. La iniciativa partía de Esquerra Republicana de Catalunya, Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya-El Verds, con una enmienda socialista. En su preámbulo se dice que «España, país plenamente comprometido en el impulso de un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas, y que ha apoyado decididamente en Naciones Unidas la propuesta para elaborar dicho Tratado, ha decidido adecuar su legislación sobre comercio exterior de material de defensa y de productos y tecnologías de doble uso». Y por unanimidad, el Congreso pidió al Gobierno español que no autorizase la exportación de armas cuando éstas puedan ser empleadas en acciones contra la paz, la seguridad para represión interna o en situaciones de violación de derechos humanos.

La negativa a vender esas armas pondría en peligro otra operación y hacer que Arabia retire su contrato de construcción de cinco corbetas, lo que pone en riesgo los miles de puestos de trabajo del astillero que las arma. Arreglado o no el incidente, el hecho constata la controversia entre ideología y trabajo ya que a favor de la construcción de los buques se han manifestado tanto el Gobierno socialista de Andalucía como el alcalde de Cádiz, de Podemos, contraviniendo la ley. El desempleo le gana a la ética.

Pero si hablamos de ética también se plantea causa en la situación de la industria Vestas, cuya factoría de Villadangos del Páramo, en la provincia de León, será cerrada por la empresa danesa. Tras haber recibido doce millones y medio de euros en ayudas públicas, por parte del Gobierno central y de la Junta de Castilla y León y la cesión de terrenos en la localidad leonesa y otro millón para su planta soriana de Ólvega -que ya cerró en 2012-, se va. Según diversas publicaciones, esta multinacional obtiene beneficios, tiene otras factorías complementarias en Galicia y en Andalucía y después de despedir a 180 trabajadores -alegando el descenso de actividad-, ahora se propone olvidarse de las aportaciones de las administraciones y cerrar la planta en la que trabajan 362 empleados fijos. Vestas, fabricante de aerogeneradores, parece que abrirá una factoría en un país asiático, mientras España camina hacia la implantación de las energías renovables, gran parte obtenidas con esa maquinaria. Pero los sueldos y las condiciones laborales en la planta asiática son otra cosa. Ética y trabajo. Según la Academia, ética es el «conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona»; también la «parte de la filosofía que trata del bien y del fundamento de sus valores». Según la teoría política hay ética de la responsabilidad y ética de la convicción. ¿Dos éticas?

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA EL VIERNES 21 DE SEPTIEMBRE DE 2018

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/09/21/politica-etica-trabajo/2351466.html

Los ecologistas piden un recorte en gasto ambiental

Entidades conservacionistas proponen hacerse cargo del medio ambiente

Los ecologistas piden al Gobierno que recorte en gasto ambiental. Así como suena. “Funcionarios públicos; miembros de entidades conservacionistas subvencionadas; ganaderos y pastores, empresarios que tenemos o hemos tenido contratos con la Administración Pública, proponemos que se nos recorte”. Con esta frase comienza la carta abierta por significados ecologistas al Gobierno de Pedro Sánchez, el primer ejecutivo con un específico Ministerio de Transición Ecológica. “Planteamos reducir a la mitad el presupuesto que se destina a la conservación de la naturaleza, contribuyendo con ello a facilitar el recorte de los 10.000 millones de euros anuales que habría que realizar en 2019 y 2020 para cumplir con la reducción del Déficit”. A continuación requieren “que la gestión del medio natural deje de ser monopolio de la Administración Pública y que ésta facilite el acceso a la política de conservación al sector social interesado en proteger y producir fauna amenazada”.

Los firmantes de la carta, entre los que se encuentran significados defensores del medio ambiente y experimentados gestores, argumentan que “Los ciudadanos forzaron hace décadas a la Administración a proteger la naturaleza” y ésta respondió cargando la gestión al contribuyente. Los recortes paulatinos en ese presupuesto amenazan hoy los logros alcanzados por lo que solicitan que no se recorte a cambio de nada. Piden al Gobierno asumir gestiones directas y que promueva cambios legislativos que permitan ubicar en el campo “un tejido social autónomo que ponga en valor y transforme en riqueza, económica y cultural, la expansión de lo salvaje”.

En el escrito, que será presentado el próximo mes en una conferencia multinacional en Berlín de la organización Wild Europa se manifiesta que el ofrecimiento “implica recolonizar el campo con un tejido productivo basado en la vida salvaje. Naturalistas, funcionarios reconvertidos en autónomos y conservacionistas–teletrabajadores internacionales, en alianza con habitantes del medio rural, podrían reducir a la mitad partidas de los Presupuestos, autogestionándolas y desarrollando otras innovadoras”. El plan, firmado en España por decenas de veteranos defensores de la naturaleza, supondría dar un giro de 180 grados a la política de conservación.

Aducen sus impulsores que “permitirá recolonizar el campo no rentable de España”, lo que significa unos 25 millones de hectáreas, la mitad del país, con la recuperación de herbívoros salvajes y también con sus depredadores. La labor la harían conservacionistas que “ayuden a reconvertir la economía de la ganadería subvencionada y la política de conservación, basadas ambas en los impuestos de los contribuyentes”. Para conseguirla promoverían una “red de poblados y una economía rentable basada en el teletrabajo y la fauna silvestre” con personas de empleo autónomo, “sometido a la supervisión y control del Estado”, y lanzarían una llamada mundial a unas nuevas “Brigadas Internacionales”, ajenas a ideologías.

La presentación berlinesa se realizará tras diversos actos a celebrar este mes en España. Será en la sede de la Deutsche Umwelthilfe, una asociación ambiental y de protección al consumidor sin fines de lucro, respaldada por donaciones y legados de proyectos públicos y privados. Es miembro de la Oficina Europea del Medio Ambiente, en Bruselas.

“Si por vuestra mirada desfilan las arboledas, fluyen los ríos y, sobre todo, se elevan las más bellas cimas todo eso os confiere identidad. Identificarse con el propio derredor es saberse de algo mucho más grande que nosotros mismos. Acaso el primer paso para no devorarlo del todo”, decía Joaquín Araujo, uno de los firmantes de la carta, hace unos días en su pregón del festival del universal Queso de Cabrales.

Publicado el martes 4 de septiembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

No hay enlace

«Influencer», «influfrauder» y sus habilidades

La nueva estafa que afrontan los hoteles a través de Internet y las redes sociales

La fórmula para promocionar un artículo hasta ahora solía ser a través de un contrato entre un promotor y los propietarios del producto. Tan antiguo como la existencia del comercio. La competencia hacía trabajar así a los creadores y una buena promoción lograba el éxito de una mercancía. Lo que no quiere decir que siempre ocurra así. La picaresca parece que no descansa. Los «influencers» son los nuevos promotores de moda, trabajan a través de las redes sociales y parece que consiguen cierto éxito. Son personas o grupos que tienen la «habilidad» de atraer a muchos seguidores, de influir en sus gustos, en sus criterios, en sus deseos y voluntades. Hasta aquí todo normal, las novedades suelen traer el progreso. También los «influfrauders».

La situación cambia cuando alguien intenta aprovecharse del acuerdo entre los contratantes, cuando uno de los componentes del convenio emplea o intenta métodos abusivos. Porque hay profesionales honestos, legales y los hay que utilizan sistemas menos convencionales, quizá marginales y engañosos. Un ejemplo de estos últimos métodos lo están sufriendo los hoteleros de distintas zonas de la costa mediterránea, en días precisamente de gran afluencia de turistas, en la época de mayor ocupación, temporada vacacional. Las nuevas tecnologías aumentan el ámbito de la posible promoción pues las redes sociales no encuentran fronteras. Pero hacen fácil el que muchos de los influencers aumenten las posibilidades del camino del chantaje, unos métodos de extorsión quizá difíciles de superar porque su materialización es difícil de comprobar.

Luis Callejón, presidente de Aehcos, la patronal de los hoteleros de la Costa del Sol, denunciaba en las páginas de medios de Prensa Ibérica la nueva estafa que afrontan los hoteles de la costa mediterránea a través de las maneras de algunos influencers. «Soy Tal y Tal? tengo tantos seguidores, la próxima semana estaré en su ciudad. Me gustaría promocionar a su hotel a cambio de una estancia gratis». Un texto que llega por correo electrónico al establecimiento. El hotelero manifiesta que este «es un deporte que no entiende de nacionalidades» y esta gente «tiene la cara muy dura». Juegan los aprovechados de este método con que publicar una foto en las redes disfrutando en una terraza junto a una apetecible piscina se puede convertir en una avalancha de reservas. Lo que puede tener dos vertientes.

Si el establecimiento accede a la propuesta quizá logre nuevas reservas. Pero si la rechaza, lo que suelen hacer muchos hoteles, el influyente puede dedicarse a la función contraria, una represalia por no regalarle unas vacaciones. Mal servicio, la comida una porquería, escasa limpieza, etc. Los comentarios en la web del establecimiento empiezan a ser destructivos, aunque señalan los hoteleros que es difícil comprobar que esas calificaciones fueran hechas por personas que hayan estado en sus habitaciones. También indican los responsables de hoteles que, aunque no todos los promotores de este sistema son negativos, es muy difícil dilucidar si realmente influyen a muchos seguidores y si cumplen la propuesta de hablar bien del hotel.

Casi solventado el fraude de la gastroenteritis alegado en tiempos recientes por gran número de turistas, prolifera ahora también el de la falsa tarjeta de pago. Se solicita una estancia y la recepción apunta una tarjeta para hacer la reserva. Tras unos días de hospedaje en el establecimiento al pasar la factura el viajero alega que esa no es su tarjeta y se la han suplantado. Si el defraudador se encuentra en el extranjero es casi imposible la recuperación del dinero. Ante este fraude unos hoteles intentas cobrar por adelantado y los rechazos abundan, mientras corre la voz por las redes. O sea, están en manos del «influfrauder».

Publicado el sábado 1 de septiembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/09/01/influencer-influfrauder-habilidades/2341511.html

Barru y los lobos

La aldea es víctima de los poderes económicos y sus luchas

El argumento de la película “Ana y los lobos” ( 1973), de Carlos Saura, creo que se refleja hoy día en un pequeño pueblo, Barru. Esta hermosa aldea es objeto de un gran acoso por varios lobos de la especulación y la construcción. La razón está en que es una de las joyas de la corona de Llanes, el concejo más atractivo del turismo marítimo-rural de Asturias. Aunque la crisis parecía detenerlo, unos u otros, los lobos prosiguen su acoso a Barru.

Cuando los gobiernos democráticos fueron implementando leyes que regulaban la edificación, los planes de ordenación urbana, se fue acabando la construcción de casas donde cada uno tenía “su prau”. Coincidía en el tiempo con la política de regulación de jubilaciones y ayudas a la población agraria y poco después con la implantación de una política agraria común (PAC) europea. Las cuadras pequeñas fueron desapareciendo, muchos campesinos se acogieron a las nuevas normas de retiro y el campo se fue despoblando de la cabaña, de vacadas, rebaños y ganaderías diversas. Por tanto, los prados perdieron su primitivo objetivo: los cultivos para alimento de los animales domésticos; también la horticultura para consumo familiar ante la comodidad de un retiro remunerado. Durante un tiempo la inactividad dejaba la mayoría de las fincas casi abandonadas.

Por su parte el turismo fue creciendo, la actividad hostelera intensificándose. La belleza del paisaje, las playas y la cercanía de la montaña atraían cada vez a más gente. El atractivo al visitante se complementaba con una gastronomía singular y unos precios asequibles. Y llegó la especulación. Barru parecía tener todos los ingredientes para los intereses de constructores, restauradores, hoteleros. Los dueños de pequeños terrenos, generalmente prados ya no dedicados a cultivo, se dejaron querer y fueron vendiendo. Comenzó la carrera de los especuladores, que se fueron haciendo con casi todos los terrenos susceptibles de entrar en los planes urbanísticos municipales. Unas regulaciones sucesivas aprobadas por la corporación de Llanes, hasta el momento tres, que van, una a una, echando abajo los tribunales.

Y no es que los jueces la hayan tomado con la construcción en sí sino que son ellos quienes han dirimido en la guerra entre especuladores. Y en Barru el conflicto llegó a cotas importantes. Un ejemplo significativo es la edificación y derribo de un hotel en las inmediaciones de la playa, hecho insólito que ha llenado páginas en los medios de comunicación. Entre otras cosas por la rápida sentencia y su también rápido cumplimiento. Toda una lucha entre especuladores. Los pleitos planteados entre ellos han motivado una guerra que ha sido contemplada por los vecinos, los barrucanos, desde la impotencia y sin opción a intervenir en defensa de los derechos locales.

En una población de alrededor de un centenar de censados la especulación se dirime entre cuatro o cinco poderosos foráneos que compraron los terrenos más propicios para la construcción de edificaciones vacacionales. La crisis y la falta de regulación urbanística municipal por decisiones judiciales ha empezado a relentizarse en esa contienda y alguno de los contendientes parece que se retira. Otros han paralizado su ansia de acumulación y construcción, al menos de momento. Pero si unos decrecen surgen otros que quieren aprovechar los huecos. Unos y otros han contado con cierta dispensa municipal, fuese del signo que fuese. Y así, hoy alguno logra favores de la municipalidad que no consiguen nunca los barrucanos “de toda la vida” (acotación de lindes, control de aparcamientos, etc.). Es decir, los lobos foráneos acosan a las ovejas autóctonas. Pero el cuatripartito gobernante en el concejo ni se entera, mira para otra parte, obedece o hace la vista gorda. La ley del más fuerte.

Publicado el jueves 23 de agosto de 2018 en las páginas de Oriente de LA NUEVA ESPAÑA

No hay enlace

Los peatones, cada día más acosados

La irrupción del patinete eléctrico en las calles de las ciudades españolas

«Son un gran invento contra la contaminación. Evitarán que mucha gente coja el coche para trasladarse con lo que se expulsará menos veneno a la atmósfera», señalaba un tertuliano hace unos días en un programa de radio. La opinión la daba respecto a la proliferación de los nuevos patinetes eléctricos en las calles de las ciudades españolas. Una visión bastante limitada sobre el invento que se ha puesto de moda en las últimas fechas.

Pero la irrupción del patinete eléctrico puede colmar el vaso del acoso al peatón. Agravado además con el acicate de la permisividad y la falta de legislación sobre su uso. Su presumible reglamentación quizá atenúe este comienzo de andadura, que ya ha causado sobrados accidentes. Basta recordar el sufrido por un hombre recientemente fallecido en Llanes que se desnucó al tropezar el patinete con una escalera. Pero, aunque no suelen ser tan graves, son numerosos los ocurridos con este vehículo, como recordaba la información publicada en LA NUEVA ESPAÑA, que señalaba el incremento de incidentes. También se advertía en ella el aumento de asistencias en los servicios de emergencias hospitalarias debido a traumatismos, esguinces y contusiones producidos por un vehículo ligero, frágil y tradicionalmente peatonal, usado generalmente por niños, al que, aun reforzando su estructura, le han incorporado un motor que le imprime una velocidad que puede no ser adecuada a su endeble armazón.

Por esta razón, los expertos advierten que la normativa para el uso de estos patinetes, regulada en algunas poblaciones, adolece de directrices muy confusas o escasas. Concretamente en Madrid se aprobó una ordenanza que prohíbe su circulación por aceras y espacios exclusivos para el peatón. ¿Inútilmente? Porque la acera es un espacio para la movilidad del viandante que, generalmente, no está vigilada por agentes de circulación. Se supone que las personas tienen la habilidad suficiente para andar y transitar por una acera sin el peligro de un atropello. ¿Por qué circula por una acera un vehículo a motor?

Claro que la situación cambia cuando se permite el tráfico de bicicletas por esas «orillas de la calle, junto a las fachadas de las casas y particularmente reservadas al tránsito de peatones» como prevé la definición de la Real Academia. Hoy muchos ayuntamientos autorizan la circulación de las bicis por las aceras en lugar de habilitar carriles específicos para ellas. Simplemente limitan su velocidad para salvaguardar la seguridad de las personas que van andando. Sin embargo esos límites son reiteradamente incumplidos por hábiles ciclistas y motoristas, muchos circulan como si fuesen por la calzada y no respetan los semáforos. Y ocurre lo mismo con los patinadores, con vehículos de estructura más fútil y menos consistente, muchos de ellos sorteando a su paso a peatones y a velocidades poco adecuadas.

Para incrementar la ocupación de los espacios reservados al peatón, la aparición de motos, bicis y patinetes de alquiler mal aparcados en aceras -salvo las municipales con estacionamiento obligatorio-, todos ellos dotados de pequeñas computadoras que permiten su control remoto por los propietarios, impide el andar del viandante. A diario aparecen dejados en medio de andenes y pasos peatonales provocando problemas para personas de difícil movilidad, invidentes, ancianos? ¿Por qué a sus usuarios no se les obliga a aparcarlos en lugares precisos? San Francisco, ciudad pionera en su circulación, suspendió su tránsito hasta que no se estudie una normativa que despeje el jaleo peatón/patinete/bici.

En definitiva, el cerco al peatón aumenta en las ciudades. La proliferación de terrazas de bares, que van extendiendo ¿legal o ilegalmente? su área de ocupación, y la libre circulación de bicicletas y patinetes sin normativa atosigan y acosan al peatón.

Publicado el sábado 20 de octubre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/10/20/peatones-dia-acosados/2366600.html

 

Por qué pagamos tan cara la energía

 Un país gran receptor de sol y seguimos con la luz más cara de Europa

Estamos los españoles entre enfadados y sorprendidos cada vez que hablamos del precio de la luz. Y nuestro asombro aumenta en cuanto alguien se refiere a las fuentes energéticas. Es frase muy común esa de que el recibo de la luz no lo entiende ni el ministro de Industria. Y es tan antigua que pasan los ministros y el recibo sigue ininteligible para el consumidor. He escrito sobre la urgente necesidad de buscar el sol, el viento, el agua, para lograr una energía saludable, barata, sostenible, abundante y no contaminante. Mientras, el profesor Jesús Arango explicaba en las páginas de LA NUEVA ESPAÑA la política energética seguida por la rica Alemania, sus pequeñas deficiencias y sus factibles éxitos. Las comparaciones demuestran nuestro fracaso, por eso pedimos que nos expliquen de una vez por qué en España no se sigue una política similar. Y Luis Gancedo apunta al mercado de bonos de CO2 y los «brokers». ¿Por qué pagamos tan cara la luz?

Al tiempo que sufrimos la carestía eléctrica un muchacho de Ponferrada, Diego Cuevas, explicaba en un popular programa de televisión que hace unos años viajó becado por la Junta de Castilla y León a Nueva York. Este joven es hoy un ejecutivo que dirige las operaciones en Estados Unidos de una empresa que fabrica vidrio fotovoltaico, cristal que genera electricidad para los edificios, «algo muy innovador» señalaba él mismo, y «ya» es un «ahorro que tenemos todos en nuestra factura eléctrica». Mostraba luego una pieza de suelo fotovoltaico también: «vas a poder caminar sobre él a la vez que generas electricidad? es decir, la transición energética es real, está ocurriendo?», decía. O sea, un leonés de la capital del Bierzo, donde luce el sol muchas horas al día muchos días al año, dirige una industria que hace que la luz sea más barata. Pero en Estados Unidos.

Lamentablemente en España, adonde llegan cada año muchos millones de turistas en busca del astro rey, la luz es cada vez más cara. Si bien las compañías manifiestan que gran parte de esa energía ya es producida por el sol, el viento y el agua, en el enrevesado recibo sigue la luz sin reducir su precio. Dicen que su dependencia de los caros combustibles fósiles la reducen progresivamente. Y la publicidad de esas empresas remarca que cada día son más ecológic s recursos energéticos propuestas por la Unión Europea.

Comparaba recientemente en estas páginas el profesor Jesús Arango la renovación de las fuentes energéticas entre Alemania y España. Animaba el exconsejero a intensificar la instalación de energías renovables para realizar una sustitución avanzada del carbón como fuente de energía. Porque esperar a que cierren las centrales que funcionan con combustible fósil sería fatal. Señala el profesor que debe abordarse con urgencia un estudio de la estrategia más conveniente a seguir por el Principado de Asturias y ponerla en marcha. Por su parte el Gobierno de Pedro Sánchez ha de abordar ya los cambios de normativa para que los españoles podamos disfrutar sin las actuales restricciones de los beneficios de las energías naturales. ¿Por qué Alemania tiene una energía más barata que España si depende en una cuarta parte del carbón, tiene planificado prescindir de la nuclear en los próximos cuatro años y, por supuesto, recibe mucha menos luz solar que el suelo hispano?

Además, en plena polémica sobre la venta de vehículos diésel, veo necesario estudiar presupuestos, comprobar las cuentas que marcan al automóvil eléctrico como demasiado caro respecto a los que funcionan con combustibles fósiles. Como se argumentaba antes respecto al precio de los vehículos diésel se puede razonar hoy sobre la bonanza de los eléctricos. Animo al ejecutivo de Javier Fernández a implicarse fuertemente en el tema. El eléctrico al inicio cuesta más, escasean las fuentes de carga y, de momento, tiene una autonomía limitada. Esa carestía se recupera instalando cargadores en los garajes, inversión que compensa ya que las cargas eléctricas son muy baratas si las comparamos con las del gasoil o la gasolina. Y las nuevas baterías permiten ya hacer viajes largos, cada vez tienen más autonomía.

Publicado el 14 de agosto de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/08/15/pagamos-cara-energia/2333428.html

Una respuesta judicial

La decisión de la Justicia alemana sobre la extradición a España de Puigdemont

«Una dura derrota para España» era el título de una información en la que se decía que «El Estado español ha sufrido en la Justicia alemana una de sus mayores derrotas judiciales y políticas» desde el estallido de la crisis independentista en Cataluña, «que abrió la peor crisis institucional de las últimas décadas» en nuestro país. Párrafos más delante de esta primera afirmación se decía que «el tribunal alemán de Schleswig-Holstein desautorizó ahora al Supremo español». Finalmente el comentario señalaba que «la medida del tribunal alemán demuestra que la estrategia española sufrió un nuevo revés internacional que la vuelve cada vez más insostenible». Tales contundentes aseveraciones las firmaba Pablo Sanguinetti, corresponsal de la Deutsche Presse Agentur (DPA) y fueron publicadas en los medios españoles.

Derrota, desautoriza, demuestra y otros términos empleados por el periodista no parecen acordes con la labor de la Justicia, las competencias de la misma, la democrática separación de poderes y el contraste de las fuentes. No mencionaba el comentario la versión oficial del «derrotado» Estado español ni la del tribunal «desautorizado» aunque sí alegaba que la medida del tribunal alemán «demuestra» el revés de la Justicia hispana. Y para abundar en la versión de parte, Sanguinetti, redactor de la gran agencia alemana, recogía una frase del abogado de Carles Puigdemont en España, Gonzalo Boye, en la que proclama que «El Tribunal Supremo español debe plantearse ahora si tenemos una justicia europea o no».

Personalmente pienso que las medidas cautelares que ha impuesto el magistrado que instruye el proceso en cuanto a la crisis independentista abierta en Cataluña sobre los acusados entran dentro de la legislación vigente pero parecen excesivas. Evocan una situación que invita a comparar con otros casos, presumiblemente tan graves en los que no se aplican posturas tan drásticas. Pero como lego en leyes solamente expreso una opinión propia sin justificación escolástica alguna.

Quienes sí parecen conocer la legislación comparada son los mencionado Sanguinetti y Boye cuando señalan que un tribunal -de menor rango en niveles europeos- ha «desautorizado» al Tribunal Supremo de todo un Estado soberano dentro de la Unión Europea. Quienes hablan de «derrota» del Estado español cuando existe separación de poderes en una sociedad democrática homologada por el posiblemente más democrático de los entes políticos mundiales: la Unión Europea. Quienes dicen que la medida del tribunal alemán «demuestra» el revés sufrido por la estrategia española a nivel internacional, manifiestan que ello la «vuelve cada vez más insostenible». Ante esto, el abogado aconseja al más alto tribunal español que debe planearse si «tenemos una justicia europea o no». Aunque los jueces alemanes no habían de juzgar el caso y solamente debían estudiar si corresponde o no entregar el huido a la audiencia española, el corresponsal de la ¿prestigiosa? DPA emplea el término «demuestra» y no utiliza «considera»; en vez de no atiende determina «desautoriza», a la vez que duda si son democráticos los tribunales españoles.

No cuestiona ninguno de ellos, informador o letrado, si realmente existe una unión europea de la Justicia, si existe reciprocidad entre los tribunales de los estados miembros. Cabe preguntarse, como se hacía días pasados Luis M. Alonso en estas páginas de LA NUEVA ESPAÑA, «para que sirve una euroorden». Él mismo se respondía: «Sin un principio de confianza mutua entre los sistemas jurídicos de los estados miembros, la Unión Europea pierde su razón de ser».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 7 de agosto de 2018

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/08/07/respuesta-judicial/2329574.html

Buscar el viento, buscar el agua

El futuro está en utilizar la energía sostenible, barata y no contaminante

Buscamos el sol para aprovechar la bonanza de su energía. De igual forma hemos de buscar el viento y el agua pues nos aportan unos beneficios similares a los solares y en la zona cantábrica abundan, son menos estacionales e igualmente sostenibles y gratuitos. Los argumentos para defender esta búsqueda son análogos a los que esgrimíamos días pasados en estas mismas páginas de LA NUEVA ESPAÑA (Viernes 6 de julio, «Buscar el sol»): la energía producida por materias fósiles dejará de utilizarse por ser contaminante y cara. Exijamos alternativa.

El viento es el aire en movimiento, aprendíamos en la escuela. Es una circulación de gases a gran escala; en nuestra atmósfera es el vaivén en masa del aire, las corrientes que originan los cambios de presión? Así pues, los movimientos del aire, el viento, dependen de la altura, la temperatura, la humedad, la luz y otros varios factores. Por eso son variables en intensidad, dirección y sentido. Los populares cuatro vientos en Asturias son el Gallegu, el Nordeste, el Mareru y el Sur. Unos con buena fama y otros con mala. Depende de la situación -local, profesional, laboral, anímica, corporal?- de cada uno. Sobre todo en verano. Pero creo que todos son beneficiosos en su medida. Configuran y certifican la Asturias Verde, la atractiva, la natural. Y si para mucha gente aquí siempre llueve, las estadísticas lo desmienten, son inusuales las «gotas frías» que anegan comarcas y campos. Aunque años como el presente le dan la espalda al sol.

Vientos menos apreciados son el Gallegu, del oeste, porque suele traer agua, viento de lluvia, y el Mareru, también húmedo y frío porque llega del mar, viene del Norte. El Nordeste es el que se lleva la mejor fama pues normalmente aporta el sol, suele ser más suave y por lo tanto es menos frío. El Sur es casi un seguro de sol, trae buena temperatura, aunque los «borreguitos» que suelen formar sus corrientes en las nubes pueden luego transformarse en tormenta al acercarse a la costa. Así son las corrientes de aire que atraviesan nuestra atmósfera. Diferentes entre sí pero llenas de energía, una energía gratuita, abundante.

Nos gustarán o no los vientos pero hemos de apreciar su riqueza. Quizá no nos agraden si estamos caminando por el monte o en una playa estos días de vacaciones. Pero hemos de pensar en aprovecharnos de su energía porque es fuente de riqueza. Hay opiniones sobre la ubicación de sus sistemas de captación (amenazan a las aves, afean el paisaje, cambian el desarrollo de ciertos cultivos). Pienso que son obstáculos salvables. Exhaustivos estudios nos pueden liberar de cometer errores y dificultar el desarrollo de la naturaleza. Los avances tecnológicos nos ayudan ya en la configuración de aparatos de captación, como los paneles solares, cada vez más respetuosos con el medio ambiente y más sensibles a la sostenibilidad.

Respecto a beneficiarse del agua y sus corrientes fluviales o marítimas, la tendencia debe ser en el mismo sentido. Ya existen generadores que obtienen la energía de la fuerza de las mareas y los flujos submarinos para alimentar a poblaciones y factorías en diferentes lugares de nuestro entorno cercano. Aprovechemos esas corrientes ya y coloquémonos viento en popa.

Por supuesto librándonos de corruptelas y contubernios como los que salen a la luz en la vista oral del proceso del «caso de la trama eólica», que se celebra en juzgados de Castilla y León, donde se muestra que grandes compañías eléctricas han intentado entrar con subterfugios, estancias oficiales pensaban presuntamente implantar camufladas comisiones y la concesión de licencias se eterniza por supuestas disculpas ilegales. También en estas páginas se denunciaban recientemente dilaciones burocráticas no comprensibles en la concesión de licencias.

El futuro se moverá con energía sostenible, barata, no contaminante. Debemos exigirla al poder político/económico. Nos hará más libres. Busquemos el viento, busquemos el agua.

Publicado el jueves 26 de julio de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/07/26/buscar-viento-buscar-agua/2323808.html

Pleonasmos y redes sociales

De la información elaborada por profesionales a los contenidos de las redes

Un prestigioso catedrático de universidad valenciano calificaba hace unos días de pleonasmos muchas de las noticias de las que informaban los medios de comunicación en gran parte de la temporada estival. La disminución de hechos noticiables al llegar la época vacacional, con la actividad política nacional y mundial casi paralizada, la mengua del movimiento comercial, el cierre temporal de buen número de grandes industrias, el parón -salvo una pequeña parte del verano- de los campeonatos deportivos, especialmente el fútbol, rebaja el contenido de prensa, radio y televisión. Hasta el punto de que los informativos de radio, los telediarios y las páginas de los periódicos reducen drástica y considerablemente su duración y contenido. Quizá parezca malo a primera vista pero solamente es añadir algún detalle superfluo.

Estas razones explican la utilización del pleonasmo («Empleo de vocablos innecesarios para ampliar el sentido y con los cuales se añade expresividad a lo dicho», en una primera definición de la Real Academia Española; también «Demasía o redundancia viciosa de palabras», en una segunda acepción académica), calificación académica para definir la carga que complementa la información que viene a suplir habitualmente las carencias noticiables. En el argot interno de las redacciones, añadir morcillas para agrandar la escasez de noticias. Esta figura literaria de «engordar» las informaciones no es mala y se remata con la inclusión de noticias secundarias que en épocas de plena actividad se publicarían en columnas breves o posiblemente no se publicarían por ser consideradas de menor importancia.

También días pasados fueron invitados una veintena de muchachas y muchachos a un programa de radio con el fin de debatir con una veterana periodista, recientemente nombrada directora de un diario con ediciones en papel y en internet. Durante la hora en que se desarrolló el programa la/os jóvenes, de entre 16 y 18 años, manifestaron, todos salvo una, que no leían los diarios ni impresos ni en la red y mayoritariamente señalaron que se informaban por Twitter. Alguna chica dijo que también se enteraba de las noticias por Facebook y sólo una joven indicó que de vez en cuando «veía» algún periódico. Los responsables del programa y la mencionada directora indagaron si se creían bien informados y lo/as muchachos respondieron que, al cruzar diferentes tuits, veían colmada su curiosidad.

El deterioro de ciertas redes sociales, quizá las más populares, no ya en el periodo vacacional sino en tiempo de actividad general, la proliferación de noticias falsas y la cada vez mayor influencia de la información patrocinada parece que están llevando a la gente a la desinformación, como lo demuestran las respuestas de los jóvenes estudiantes, que, según manifestaron en el programa radiofónico, estudiarán carreras técnicas o del sector sanitario mayoritariamente.

Con ocasión de la elección de consejeros y presidente para el ente Radiotelevisión Española, prevista en el decreto ley del Gobierno de Pedro Sánchez, informaron los distintos medios de la rapidez con que algunos profesionales señalados como presuntos candidatos al consejo se dedicaron a borrar miles de sus tuits y parte de sus ventanas de Facebook. No se dijo en esas informaciones el contenido de los mensajes borrados ni los presuntos candidatos contaron los temas de lo borrados; tampoco negaron su existencia.

Si tenemos en cuenta estos hechos, si además observamos que el sistema de repentinos y polémicos tuits es el favorito del abrupto presidente estadounidense, nos daremos cuenta de que las redes sociales son para intercomunicación de amistades y la elaboración de la información debe ser hecha por profesionales.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 18 de julio de 2018

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/07/18/pleonasmos-redes-sociales/2319799.html

Buscar el sol

El Norte, considerado por error no adecuado para recoger energía fotovoltaica

La Unión Europea pide cerrar minas e industria dependiente del carbón. Las compañías eléctricas anuncian el cierre de centrales que funcionen con carbón. El Gobierno español se inclina por estas opciones y se dispone a cumplir con el propósito europeo. Los fabricantes de automóviles se encaminan a eliminar la fabricación de vehículos con motores que utilicen carburantes fósiles. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ya habla de la eliminación del «impuesto al sol». ¿A qué esperamos para cambiar la producción hullera por la eléctrica solar? Busquemos el sol.

La Selva Negra alemana, joya de gran belleza paisajística, naturaleza viva, mantenedora de costumbres ancestrales y una de las regiones más ricas de Europa, está plagada de paneles solares. Tejados y granjas, por todas partes aparecen placas que recogen los rayos solares y no estropean el paisaje natural ni las características de las edificaciones. Y es una región con muchas menos horas de sol que las que recibe la cornisa cantábrica.

España era en 2008 uno de los países con más potencia fotovoltaica instalada. Éramos los primeros en investigación, en desarrollo y aprovechamiento de la energía solar. El futuro era prometedor en un territorio que ya vivía del sol con kilómetros y kilómetros de costa llena de visitantes en busca de los rayos del astro rey. Las instalaciones para transformar esta energía gratuita, renovable y no contaminante en luz y calor batían récords en los primeros años del presente siglo. Pero los intereses político/comerciales pararon su crecimiento y pasamos de los primeros a los últimos puestos del ranking. No alcanzo, personalmente, a entender el galimatías legislativo que ha hecho que la situación cambiase tan radicalmente. Porque las regiones del norte de España son consideradas erróneamente poco adecuadas para aprovechar la energía fotovoltaica pero reciben más radiación anual que la media aprovechada por Alemania, que es líder en la promoción de la energía solar. Con diferencia respecto a naciones del norte de Europa, España es la que mayor radiación solar recibe de la Unión Europea. Busquemos más sol.

Sin apenas recursos energéticos propios, parece cada vez más necesario el aprovechamiento del abundante y gratuito sol para remplazar instalaciones contaminantes por renovables, cuando los avances tecnológicos las hacen cada vez más viables, más rentables y cuyo coste se ha reducido considerablemente respecto a los primeros montajes. Precisamente la empresa propietaria de las centrales que cerrarán en pocos meses en los municipios de Langreo (Asturias) y Velilla (Palencia) fue quien inauguró la primera planta piloto fotovoltaica en San Agustín de Guadalix (Madrid) en 1984. ¿Por qué no quiere nuestro sol?

Comunidades como el Principado de Asturias, que después de largo tiempo aportando industria y materia prima energética a todo un país, soportó seguidas reconversiones que despojaron de recursos a toda una región, corre actualmente el riesgo de ser despojada de otra de sus riquezas, el carbón, hoy denigrado por contaminante pero que abasteció de energía durante casi dos siglos a los demás. Un carbón que aporta un 8% de la energía en España mientras que en Alemania o Polonia llega a alcanzar hasta un 40%.

Con fecha de caducidad de extracción de carbón y cierre de centrales que lo utilizan, Asturias necesita de manera imprescindible y rápida la implantación de industria fotovoltaica. Quejarse sirve de poco sin procurar, pública o privadamente, instalar parques de renovables. Las dieciocho jornadas de travesía de 1984 de 250 trabajadores, la «Marcha de Hierro», entre Asturias y Madrid no lograron sacar a la región de la tabla baja nacional. China, la más contaminada del mundo, se está dando prisa: instala hasta paneles flotantes. Es imprescindible buscar el sol.

Publicado el viernes 6 de julio de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/07/06/buscar-sol/2314026.html