La impotencia de Bedón

La necesidad de recuperar de forma urgente la iglesia de San Antolín

Celebramos un año más la fiesta de San Antolín. Y seguimos un año más con la iglesia de San Antolín de Bedón en ruinas. Cada vez más deteriorada, más abandonada, más destruida. Ahora la nueva Corporación municipal de Llanes intenta tomar cartas en su recuperación. Pero seguimos sufriendo gran impotencia. Esperemos que sus gestiones alcancen el éxito. Que no le tomen el pelo a la concejala Marisa Elviro en instancias superiores. Que pronto veamos aparecer resultados para salvar el monumento.

La impotencia la notamos plasmada cada día en cosas como encontrarnos con carteles, con señales, con anuncios de su ubicación, de indicaciones que nos animan a visitar el recinto monumental. La impotencia nos llega cuando pensamos en el pasmo que se llevan los visitantes cuando se encuentran con una ruina histórica llena de excrementos, de maleza, de pintadas, de humedades. Cosas que impiden contemplar el edificio que hay detrás de toda esa porquería. La impotencia que experimentan quienes se acercan a ver una joya del Románico y se tropiezan con el esperpéntico panorama ante sus ojos. Una pena en medio de un paisaje hermoso, entre un río, el mar, una arboleda?

Además del peligro de un posible desprendimiento de algún trozo de las ruinas, ya sea de la iglesia como de los edificios colindantes, también en avanzado estado de quiebra. Supongo que en este caso habría que buscar responsabilidades tanto en las administraciones como en particulares, puesto que la finca es una propiedad privada. Ya que ambos dueños tienen unas obligadas competencias y servidumbres al permitir el paso, los carteles, las señales y los anuncios que animan a su visita.

Antes de que María de la Vega y sus amigos abrieran su portal en Facebook -Amigos de la Iglesia de San Antolín de Bedón (Naves de Llanes)-, hubo muchas peticiones de que se salvase este antiguo monasterio, construido en el siglo XIII, de estilo Románico y monumento nacional desde hace casi un siglo. Se hizo una difícilmente asumible reparación que fue rechazada por técnicos en la materia. Y hubo autoridades que se fotografiaron presumiendo del edificio. Pero todo cayó en saco roto. De ahí la impotencia que nos invadía. Porque la recuperación de esta preciosa iglesia no es cuestión económica, aunque el ministro Montoro parece haber negado dinero para su reparación. El problema es político, todas las administraciones huían hasta ahora de su responsabilidad. La ventana abierta por vecinos, amigos y veraneantes del monumento navizu creo que ha sido el aldabonazo que ha despertado la conciencia de alguna de las instituciones. Desde luego, ha logrado que se involucrasen en la materia, aunque alguna ya ha sido engañada. Pero ha animado a otros colectivos a participar en la campaña de recuperación.

Cuando los miembros de Amigos y Vecinos de Llanes (Avall) acudieron recientemente a San Antolín comprobaron el «estado de abandono de la iglesia y su entorno, incluidas las señales indicativas de su existencia y las del Camino de Santiago», y realizaron una simbólica labor retirando «el lodo y la maleza, limpiaron los carteles indicadores y recolocaron con piedra sus bases para impedir que la vegetación vuelva a taparlo. Todo ello les llevó apenas 15 minutos de trabajo», se informaba en este diario. La cosa no parece difícil ni costosa. La esperanza está en que la concejala Marisa Elviro logre crear un «frente común» para rescatar el edificio del «olvido mental», registrándolo o no a nombre del concejo, y vayamos superando nuestra impotencia.

Publicado el miércoles 2 de septiembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/02/impotencia-bedon/1808453.html

 

Los socorristas que nos protegen

El espíritu de solidaridad de quienes cuidan de los bañistas y de los montañeros

El socorrista tiene un espíritu de solidaridad. Puede que entre dentro del oficio. Y hoy día también de la situación. Porque para dedicarse a velar por los demás se necesita una mentalidad humanitaria. Sobre todo contando con unos sueldos exiguos, la escasa autoridad que se les delega a pesar de la responsabilidad con que se les carga y con una consideración de escaso respeto por una buena parte de los bañistas. Estas circunstancias se muestran cada verano. Aunque haya excepciones como es el caso de la playa de Aguilar (ver LA NUEVA ESPAÑA del martes 25)

El socorrista es uno de los personajes del verano. Puede ejercer su labor en las playas, en las piscinas o en las montañas. En principio parece un trabajo reposado, normalmente tranquilo con pocos picos de tensión. Sólo con algo de marejada, con abundancia de público en el arenal o la instalación deportiva en los primeros casos, con tiempo revuelto en el tercero la situación se complica. Pero la mayoría de la jornada es de aparente pausa. Sin embargo la presión está presente en todo momento.

La vigilancia es permanente y nada parecida a la de famosas series de televisión, con monumentales modelos, aventuras e intrigas amorosas, grandes y veloces lanchas y espectacularidad cinematográfica. Aquí son chavalas y chavales animosos, que pasean por la punta de las olas equipados con unas aletas, un flotador y un silbato para las urgencias, además de un sistema inalámbrico para llamadas a las lanchas o el helicóptero de zona para casos de mayor apremio. El equipamiento no es lujoso, como se puede observar, es bastante ajustado y simple.

A pesar del servicio que hacen esta/os jóvenes a mucha gente le gusta meterse en el agua, arriesgando su seguridad especialmente si la marejada levanta olas peligrosas, fuera de la jornada de los socorristas, comentaban los muchachos que vigilan estos días las aguas de la familiar y segura playa llanisca de Barro. Lo hacían tras haber conseguido sacar de la picada mar, con ayuda de una lancha y un medicalizado apoyo aéreo, a dos adolescentes franceses que «surfeaban» en mar abierto y tuvieron que trasladarlos al hospital comarcal de Arriondas.

Los vigilantes de piscinas públicas reciben frecuentemente el reproche de menores y mayores por no permitirles pesadas bromas o juegos que perturban el baño y la estancia de los demás bañistas.

El trabajo de los guardianes de la montaña -el Servicio de Montaña de la Guardia Civil- es peligroso y en muchos casos de dificultad extrema. No abundan los momentos de graves lesiones o fallecimiento de quienes están al borde del agua para nuestra seguridad. Aunque si se producen percances entre los jóvenes centinelas. Sin embargo son numerosos los de quien ha de jugarse la vida para salvar al accidentado en las cordilleras. Ya decíamos que el socorrista tiene espíritu solidario.

Este verano que discurre con bastante calor y apetece disfrutar de la mar y de la montaña ha habido alguna protesta en el colectivo socorrista pero solamente hacia la Administración. Raramente se observa un reproche hacia el bañista, hacia el senderista, hacia el personal de vacaciones. Podrían haberla hecho porque muchas situaciones de peligro se produjeron por la imprudencia de algún desaprensivo. Pero solamente se manifestaron ante los administradores por discrepar de sueldos, de la escasez de medios y derechos laborales.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 27 de agosto de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/27/socorristas-protegen/1805691.html

Credibilidad y ética

Sobre la confusión de no distinguir bien entre información y publicidad

El paso ha sido tan grande que puede que afecte más de lo que se pensó cuando se relajaron las reglas. Parece que se ha pasado de cero a infinito. Del nada al todo. «La información y la opinión estarán claramente diferenciadas entre sí», dice uno de los principios del libro de estilo del primer periódico nacional que elaboró un manual de práctica y uso. Y al referirse al tratamiento publicitario señala: «La publicidad siempre estará diferenciada tipográficamente de los textos elaborados en la Redacción. Los tipos de letra reservados para las informaciones no pueden ser utilizados en la publicidad. Los anuncios cuyo diseño se asemeje a las columnas de un periódico deberán incluir en la cabecera la palabra Publicidad.» El traslado de las normas de un medio escrito a los audiovisuales rechaza asimismo las publicidades emitidas por los mismos periodistas antes o después de su aparición en un programa de radio o televisión. Hablamos de periodistas. Otra cosa son presentadores o introductores de programas o espectáculos que no sean periodistas.

La proliferación de estos anuncios en los diferentes medios choca con la ética y la credibilidad del periodista. Principalmente porque el lector, oyente o telespectador cada vez se encuentra con más dificultades para distinguir la línea roja que separa información de publicidad. Al comienzo de la aparición de estos espacios publicitarios protagonizados por profesionales del periodismo los anuncios se emitían lejos de la información. Esto parecía distanciar la noticia del anuncio y no confundía al receptor de los mensajes. Pero hoy ya no existe esa separación en muchos medios y el mismo relator de una información, sin cambiar de decorado, puede comenzar a promover un producto con la sola aparición de un mínimo cartelito de aviso en un ángulo de la pantalla, si es en televisión, o un leve cambio de música de fondo en caso de la radio.

Llega a tal la sutileza de algunos de estos espacios publicitarios que hasta los mismos profesionales de la información tienen dificultades para distinguir o aislar una cosa de la otra. La libertad tanto del medio como del protagonista quizá no incumpla leyes, reglas o estilos pero es una bofetada para la ética y también para la información. A raíz de las protestas recibidas en uno de los diarios más veteranos de quiosco nacional su defensor del lector recordó la máxima que recomiendan los colegios y las asociaciones de periodistas: «La relación entre información y anuncios ha cambiado a lo largo de la historia pero exige siempre una frontera muy clara». Es algo que «el periodismo siempre ha defendido: deslindar de forma clara la información de la publicidad», añadía.

Son bastantes los estudios realizados por prestigiosas universidades de distintos ambientes culturales que consideran imprescindible esta separación. Según un informe de la Universidad de Jyväskylä, la «Atenas de Finlandia», conocida en el país nórdico como «ciudad de las ciencias y las artes», solo un 21% de los estudiantes sabe distinguir ambas cosas mientras centros universitarios británicos dudan de la fiabilidad de la vecindad de información con publicidad. El veterano periodista Juan Fermín Vílchez, experto diseñador, señala en su Historia gráfica de la prensa diaria española (RBA ediciones, 2011), que inicialmente la prensa publicaba los anuncios solo en la última página y no fue hasta finales del siglo XIX cuando empezaron a convivir ordenadamente noticia y anuncio en la misma página.

La evolución desde entonces ha transformado los medios pero las asociaciones profesionales siguen velando porque se distingan manifiestamente ambos campos. Señala, por ejemplo, el código deontológico del Collegi de Periodistes de Catalunya que «no se pueden presentar subrepticiamente las diferentes modalidades? como si fueran materiales informativos de las redacciones ni se deben encubrir sin que puedan ser claramente diferenciadas por los lectores». Ética y credibilidad.

Publicado el lunes 24 de agosto de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/24/credibilidad-etica/1804549.html

 

La recuperación de cada día

La Encuesta de Población Activa y las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional

Casi la mitad (más del 45%) de los parados asturianos que buscan empleo llevan más de dos años sin conseguir un trabajo. Es decir, son desempleados de larga duración. Eran 41.900 quienes demandaban un puesto laboral en el Principado -según se informaba días pasados en las páginas de Economía de este diario recogiendo datos de la Encuesta de Población Activa (EPA)- en el segundo trimestre del año, aunque las cifras de paro se van reduciendo en los últimos meses. Y están inactivos, al menos, desde antes del verano de 2013. La mayoría de ellos pertenecen al llamado segundo tramo de la vida laboral, mayores de cuarenta años, un segmento que al comienzo de la crisis representaba menos de la mitad de las cifras actuales, alrededor de un 20%. En la misma página de ese ejemplar de LA NUEVA ESPAÑA un titular señalaba que «Uno de cada cuatro contratos de este año no supera los siete días de duración».

Estos datos objetivos se pueden complementar con una información publicada el día anterior en la que se señalaba que el Fondo Monetario Internacional (FMI) insta a España a reducir costes en la prestación de servicios públicos como sanidad y educación. Además propone establecer o incrementar copagos en tramos de estos servicios y elevar los impuestos especiales y medioambientales. Al tiempo que eliminar gradualmente el tramo preferencial del IVA. Por último, el organismo económico multinacional señala que el crecimiento español está tocando techo. No se ha pronunciado en este caso sobre la evolución del enorme desempleo pero, según se ve, porque con estas medidas lo más probable es que aumente. Todo un panorama.

Sin embargo las exposiciones del Gobierno español parecen apuntar en sentido contrario. Insistentemente hablan de recuperación, recuperación, recuperación. Las declaraciones de los miembros del gabinete y del partido que lo sostiene, todas, repiten que España lidera la recuperación económica en Europa, que somos los mayores creadores de empleo y pregonan que la crisis está superada. Vísperas electorales. Solamente señalan datos macroeconómicos y se olvidan de la microeconomía. Se llenan la boca con los millones de puestos de trabajo creados en los últimos ejercicios pero no quieren entrar en especificaciones.

Quienes sí lo hacen son las cifras de la EPA. Esas que no respetan las manifestaciones de los políticos y que indican que la población activa se redujo el año pasado con mayor intensidad que nunca, según un informe sindical. Y por cada cien españoles próximos a la jubilación sólo 57 jóvenes podrían incorporarse al mercado de trabajo. Los contratos laborales con una duración menor de siete días firmados en los primeros seis meses de 2015 han superado los dos millones y medio, lo que no significa que se hayan creado tal número de empleos. Revelan simplemente que se realizan trabajos de días, por horas, puntuales o que se cubren huecos cuando hay negocio o se cubre una baja temporal.

Pero esto no interesa a Christine Lagarde, presidenta del FMI, imputada por presunto «regalo» a un empresario amigo en apuros siendo ministra, a todos esos importantes directivos europeos o españoles que ocuparon puestos de responsabilidad en las entidades bancarias y financieras, quebradas o rescatadas, que protagonizaron la larga crisis, la más profunda de los últimos decenios, origen de las penurias actuales. Ellos solamente se interesan de la macro, la cotidiana micro es para los sufrientes parados o los cuantiosos contratados de corta duración.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el viernes 21 de agossto de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/21/recuperacion-dia/1803443.html

 

«Corralitos» humanos

La barrera contra los inmigrantes que llegan desde la guerra, la hambruna, la intolerancia…
El famoso «corralito» llevó el hambre a muchos argentinos y se habló de las penumbras de un alto porcentaje de la población infantil de uno de los grandes silos de trigo y carne de América Latina. El «corralito» griego aumentó la penuria de una mayoría de griegos en el primer mundo europeo, opulento y poderoso. Pero esos son «corralitos» económicos y financieros. Existen otros «corralitos» (y perdón por la reiteración del vocablo) no monetarios pero sí para las personas, quizá menos visibles físicamente pero mucho más duros y crueles humanitariamente. Son los «corralitos» contra los miserables que llegan desde las guerras, la hambruna, la intolerancia político-religiosa?

El Mediterráneo quizá sea la barrera más dura y clara que tenemos presente pero no la única. Es la más extensa, la más peligrosa, la más controvertida. Pero existen otras en Asia, en África y en América, que nos llegan con menos eco periodístico pero igual de perversas y persistentes. Y con métodos similares de explotación mafiosa, de maltrato humano, de rechazo étnico y religioso. Además con un futuro nada halagüeño para el que huye de la miseria y de la persecución. Solamente hay que fijarse en las soflamas de la carrera presidencial estadounidense para ver la situación que puede presentarse.

En el extremo suroriental asiático hay pueblos enteros que huyen de sus gobiernos, como es el caso de los más de cien mil musulmanes Rohingya que han abandonado Myanmar en los últimos meses. El poder de los radicales budistas impide que estos musulmanes puedan tener propiedades y su persecución les conmina a huir a los países vecinos en desvencijadas y arcaicas barcazas que sufren los mismos problemas que las pateras y demás embarcaciones que intentan cruzar el recargado Mediterráneo. Ya el pasado mayo el Gobierno de Malasia pidió el fin de la represión birmana contra los Rohingya, una minoría que la ONU considera como la más reprimida del mundo.

La situación cambia poco en la zona ecuatorial africana donde las persecuciones contra los no seguidores del Islam se extiende de Pacífico al Atlántico, principalmente en Sudán del Sur y en Nigeria, Mali, Níger, Camerún o Chad, sembrados de grupos terroristas como Boko Haram o Ansar Dine, surgidos de Al Qaeda del Magreb. Además del llamado Cuerno de África donde realmente no existe quien gobierne un histórico territorio hoy desestructurado del que huyen miles de desheredados. La mayoría de los escapan de la persecución y la miseria de este desastre se concentran en Libia (se habla de un millón de huidos) donde son empujados por mafias y bandas yihadistas a buscar una libertad que no encuentran a través del mar.

Pero Europa ha cerrado su cercado y no quiere compartir parte de su opulencia. Así las islas griegas e italianas forman un laberinto que retiene a cientos de miles de náufragos llegados en naves que provienen del Sur en armaduras que en algún tiempo navegaron. También cierra su puerta el próspero Reino Unido, lo que hacina a ya miles de inmigrantes en la costa de Francia, país donde la xenofobia gana adeptos cada día. El problema es de tal magnitud que ACNUR, la agencia de la inoperante ONU, solicita ayuda urgente para paliarlo. En la denostada Grecia de la rica Europa son cientos de miles los inmigrantes que duermen en las calles, en los campos, con hambre, sin recursos, sin futuro. Hallan un «corralito» humanitario. Aunque llegan con esperanza descubren que el Mare Nostrum realmente es el Muro Nostrum.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 19 de agosto de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/19/corralitos-humanos/1802300.html

Jornada intensiva, rendimiento y conciliación

La prevalencia del trabajo presencial en España, a diferencia de lo que ocurre en otros países

La primera ministra de Dinamarca pierde a su marido por trabajar demasiado y no estar en casa con la familia las horas de asueto. Este es final de una de las temporadas de «Borgen», una serie televisiva de gran audiencia. Sus secuencias reflejan en la ficción pero con serio realismo la vida política y social del país nórdico, uno de los más avanzados en el estado de bienestar. Digamos, en el reparto de actividades del ser humano que alcance un equilibrio entre trabajo, descanso, familia y aficiones. Es decir, la conciliación de todas ellas.

«Proporción entre el producto o el resultado obtenido y los medios utilizados», así precisa la Real Academia Española el significado de «rendimiento». «Fruto o utilidad de una cosa en relación con lo que cuesta, con lo que gasta, con lo que en ello se ha invertido, etc., o fruto del trabajo o el esfuerzo de una persona», es otro de los significados, más economicista, que distintas fuentes dan a esa misma palabra. Aunque estas últimas prefieren usar otro vocablo más mercantil e industrial: productividad. Me gusta más el término rendimiento que el de productividad, que se emplea habitualmente para calibrar la actividad humana y que la R.A.E. muestra como el análisis de «los fenómenos sociales haciendo primar los factores económicos».

El verano es una buena época en España para evaluar el rendimiento de las personas en el trabajo ya que en la mayoría de las empresas se implanta la jornada intensiva. Es decir, se acorta el tiempo laboral pero se ha de realizar la misma tarea. Y todo indica que su éxito se debe a ese ajuste temporal, a que las horas de trabajo recortadas las puede dedicar el trabajador a su familia, al ocio, al descanso, a sus aficiones.

En nuestro país prácticamente no existe la conciliación familiar. El personal se pasa la jornada en el trabajo, de la mañana a casi la noche. Solamente durante esa temporada en el verano en que se practica la jornada intensiva se alcanza cierta conciliación. Y no en todas las empresas se implanta. Una razón de disidencia es que ese acorte de jornada no acaba de señalar el índice de rendimiento porque se realiza en época de menor actividad. No se extiende a otras estaciones quizá por un miedo a que la reducción de horario signifique una inercia hacia la baja producción. Lo contrario a lo que piensan muchas empresas avanzadas, sobre todo las grandes corporaciones europeas. Algunas de ellas empiezan a establecer vacaciones libres para quienes cumplen regularmente los objetivos. Industrias tan importantes y con implantación internacional como Mercedes, Novartis, Amadeus o Kyocera, por señalar compañías de muy diversos productos, mantienen jornadas flexibles y acomodadas a la conveniencia de empresario y empleado. Y en algunos países trabajar más horas de las establecidas por convenio o contrato laboral está mal visto.

Jorge deja la oficina a la hora establecida cada día; Jonás, si acumula horas una jornada las descuenta de otra sin apenas limitaciones; Andreas trabaja por objetivos con horario flexible. Disfrutan de varios periodos de vacaciones porque laboran a gusto e incrementan su producción. Entre empleador y empleado no solamente hay una correspondencia legal sino también de lealtad, de esfuerzo y confianza. Y esa relación laboral accede a que puedan realizar trabajos desde casa y en horas menos convencionales con tal de que los objetivos se cumplan. Así pueden compaginar trabajo, familia y aficiones sin menoscabo laboral. En España sigue primando el trabajo presencial. ¿Es más importante que te vea el jefe (mando intermedio generalmente) que el objetivo, el trabajar a gusto, la lealtad o la compatibilidad familiar? Los beneficios de las grandes empresas han subido un 37% de un ejercicio para otro y la confianza empresarial es cada vez más sostenible. Puede ser el mejor camino para reconocer el rendimiento, reducir ese nefasto presencialismo miedoso y convocarnos a la conciliación.

Publicado el martes 11 de Agosto de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/11/jornada-intensiva-rendimiento-conciliacion/1798677.html

Esa continua crisis del teatro

A raíz de los últimos datos publicados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

La popular «crisis del teatro» dicen que empieza a remontar. Al menos eso indican las cifras publicadas por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Sin embargo puede que estén enmascaradas en estadísticas complejas que no reflejen el hoy de nuestra escena. Quizá sean consecuencia de la situación de otros campos del espectáculo. El hecho es que, según la nota de prensa publicada el pasado 1 de junio por ese departamento, «en 2014 el número de compañías de teatro y de danza aumentaron un 12,1% y un 2,6%, respectivamente en relación al año 2013, situándose en 3.617 compañías de teatro y 937 de danza». Algo extraño ya que el IVA no ha bajado, digan lo que digan reiterados anuncios hechos desde meses atrás por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Claro que lo primero que debemos entender es que 2013, precisamente el curso de referencia, fue el primer año completo con un impuesto del valor añadido del 21%, lo que significó un enorme descenso de público y recaudación. La Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural Española señalaba meses atrás que en 2013 el sector cultural había sufrido el mayor descenso en muchos años de larga crisis: un 30% menos de público; un 16,33% menos en recaudación bruta y había bajado el 22% la recaudación neta. Ya el año anterior las cifras habían disminuido bastante pues desde que el 11 de julio de 2012 anunció el Gobierno la subida del impuesto un tres por ciento el sector se derrumbó. Y en los meses de implantación del nuevo IVA en ese 2012, del 1 de septiembre al 31 de diciembre, el teatro perdía 1,8 millones de espectadores (un 31,43%), la recaudación neta disminuyó un 33% y 600 puestos de trabajo directos desaparecieron al cotejarlos con igual período de 2011.

Por eso, los números publicados por el Ministerio todavía titulado por José Ignacio Wert son engañosos. Subir poco más de una decena porcentual después de haber descendido varias decenas solo indica que sigue siendo menor el número de compañías que antes del decreto del verano de 2012. Y también habría que enfocar la mirada al tipo de empresas teatrales en cuanto a temporalidad, participantes y tipo de contratos. Todo indica que muchas de las nuevas entidades teatrales son asociaciones de autónomos (actores, directores, tramoyistas?) unidos de forma temporal y por obra, sin empresa ni patrimonio históricos. O espacios como La Casa de la Portera, con un aforo para 25 espectadores, o Microteatro por dinero, que con aforo para 15 funcionan en Madrid con un sistema casi espontáneo.

De todas formas el teatro parece que resiste mejor que otros espectáculos la larga crisis. Las cantidades pueden no ser comparables pero si en los años de elevado IVA el número de salas de cine ha caído en miles, los teatros siguen casi iguales en la práctica. En Asturias existe de hecho igual número de espacios escénicos que antes de la crisis y el alto IVA (oficialmente 32, de los cuales 26 son de propiedad pública), aunque el de compañías teatrales ha disminuido un siete por ciento aproximadamente. Poca cosa si tenemos en cuenta la antigüedad del teatro, pues fue en el siglo V a. de C. cuando Esquilo, Sófocles, Eurípides y Aristófanes superaron las representaciones religiosas en honor de Dionisios, dios del placer y protector de la vida, y plasmaron las emociones, angustias, dudas, pasiones humanas o llevaron a escena críticas sobre el comportamiento del hombre. Y dioses y reyes protagonizaban ya entonces esa controvertida conducta.

Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el 8 de julio de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/07/08/continua-crisis-teatro/1783510.html

Un zoco de regateo con Grecia

El riesgo de la reiteración al mencionar el peligro heleno

«Vigilad a los que alertan de los peligros. ¡Son peligrosos!». Son palabras que dice un ejecutivo en una viñeta de Andrés Rábago, «El Roto». Y es que los peligros pueden ser de diversa índole y llegar de cualquier parte y por distintos sitios. Sobre todo si se trata de terrenos como el político o el económico. Pero la reiteración al mencionar el peligro quizá lleve a quienes lo puedan sufrir a acostumbrarse a la cantinela y no hacer caso cuando realmente exista ese riesgo. Recuérdese la fábula de «El pastor y el lobo» que Esopo contó hacia el año 600 a. de C.

Llevamos meses y meses recibiendo advertencias sobre el previsible abandono de Grecia del euro y de su presumible salida de la misma Unión Europea. Cada día el caso griego ocupa gran espacio en las secciones de política internacional o de política económica. Digo política porque de ella se trata. Y si la república helena sigue con el euro y en Europa es porque su salida perjudica a todos, a griegos y no griegos. La Europa actual se ha convertido en un zoco y los helenos son expertos en regatear.

Hélade es más que un país, es un estado de ánimo. Una de las instituciones más antiguas de la humanidad. Ya su mitología señalaba que era hija de Deucalión y Pirra, él hijo de Prometeo -según Esquilo, fruto de una violación-, un titán astuto que robó el fuego de los dioses para dárselo a los humanos y -fíjense- fue castigado por Zeus; y ella, hija de Pandora, una mujer mandada crear por orden de Zeus para insertar males en la vida de los hombres. Todo un pedigrí histórico. Respecto a Europa, la mitología la señala como una fenicia seducida por el dios del Olimpo. En fin, digamos que es solo mitología. Pero hoy se habla de democracia, inventada por los griegos, de referéndum, un método democrático, y de «corralito», un acolchado redil para que los bebés no se hagan daño, nada que ver con el monetario.

Enlazando con la actualidad, el caso griego es el típico de la soga, si aprietan mucho ahogan a la víctima, si aprietan menos ésta sufre pero sigue viva y puede vivir sine díe. Unos quieren cobrar y otros no tienen con qué pagar. Cumplir los plazos de vencimiento de la deuda, según economistas de prestigiosos organismos mundiales, es imposible debido al vacío de las arcas helenas. Supongo que la solución está en la misma filosofía fundadora del Fondo Monetario Internacional y en las bases de creación del Banco Central Europeo. Los dirigentes políticos europeos defienden a sus bancos y prestamistas, claro. Pero ellos o sus antecesores son responsables de que los anteriores gobernantes griegos presentasen unas cuentas falsas y no cumpliesen las leyes comunitarias. Su obligación era comprobar los datos que cada país presenta y exigir su cumplimiento. Y no lo hicieron. El Gobierno conservador griego vio que no cumpliría y convocó elecciones. ¡Y se escaqueó, eludió, sin más, el conflicto!

Pero el FMI es un organismo fundado «para fomentar la cooperación monetaria mundial, asegurar la estabilidad financiera?» y, ¡ojo!, «promover el aumento del empleo y el crecimiento económico sostenible así como reducir la pobreza». ¿Cumple aquí con ese fundamento? Además, los problemas del sistema financiero griego están afectando también a los bancos de países como Rumanía, Bulgaria, Albania?, donde las financias y la economía helenos tienen aún una gran influencia. Pero no se habla de eso. Sólo de «grexit», del póker griego, de regateo digno de un zoco como Monastiraki o Plaka, impropio de un organismo que no parece cumplir realmente con su cometido fundacional.

Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 30 de junio de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/06/30/zoco-regateo-grecia/1779718.html

Los 120, 130 o 140 kilómetros por hora

Las disputas entre ministerios demoran la promesa de elevar el límite de velocidad en algunas vías

Las disputas entre los ministerios de Fomento e Interior están retrasando la promesa de elevar el límite máximo de velocidad de algunas vías de la red nacional de carreteras. De 120 a 130 km/h. Y sigue sin resolverse el estudio de la penalización de los delitos o faltas relativos al código de circulación en cuanto al poder adquisitivo y al tipo de vehículo del infractor. Una sanción puede ser disuasoria para un pobre pero intrascendente para un rico. La legislatura finaliza y las divergencias entre departamentos continúan paralizando anunciadas medidas. La competencia que cada uno esgrime es la que causa el retraso de las disposiciones.

La Asociación Española de la Carretera propuso hace tiempo aumentar la barrera de la velocidad máxima en las vías españolas hasta los 140 kilómetros a la hora. La construcción de nuevas autovías, con trazados más adecuados a los vehículos modernos, y la actualización de tramos de trazados antiguos elevaba el margen de seguridad de la red. La medida afectaría solamente a ciertas zonas. Pero si la Dirección General de Tráfico estudia su implantación la Dirección General de Carreteras replica que la competencia es suya. O lo que es lo mismo, el Ministerio de Fomento, al que pertenece la segunda, es quien tiene la facultad de establecer los límites máximos. Ingenieros suyos son los responsables de la construcción y quienes han estudiado a fondo el trazado, alega.

Entre ambos departamentos se encuentran diversas asociaciones de automovilistas que difieren de las pretensiones tanto de una dirección general como de la otra. Aducen que una no toma la medida por afán recaudatorio ya que así no disminuyen las multas por exceso de velocidad y que la otra no lo pone en práctica para fomentar otro tipo de transporte. El aumento de los trazados del AVE hace que la gente viaje menos por carretera. Al tiempo que invocan los enormes costes de construcción de la Alta Velocidad Española y la disconformidad con polémicas planificaciones que significaron, al parecer, unos 120 kilómetros de más para la línea a Valencia y más de 200 para la de Barcelona en atención de ciertos intereses.

Respecto a los baremos de imposición de las multas según el nivel de vida y el vehículo de los infractores las discrepancias también han paralizado y retrasado su implantación. La medida ha sido estudiada desde hace tiempo y en principio chocaba con la publicación de la situación económica de cada conductor. La base se encuentra en los conocimientos de Hacienda sobre cada contribuyente. Es decir, en función de la renta declarada, del IRPF. Se paralizó su implantación porque al basarse en los impuestos de forma pública se informaba a los presuntos terroristas del poder económico de las personas y les daba pistas para posibles secuestros. Al tener este conocimiento en los ayuntamientos para cuantificar las multas locales se orientaba, por ejemplo, a municipios con ediles de Herri Batasuna, con conexión directa con ETA. Este handicap parece ya superado pero sigue sin ser implantado el sistema económico progresivo.

Tampoco se aplica un sistema, al menos en la práctica, que distinga si el infractor circula en bicicleta o en automóvil en cuanto a nivel de alcoholemia. ¿Quién para a un ciclista en España para realizarle un control de este tipo? En algunos países de Europa retiran el carné de conducir a ciclistas que superen el alcohol permitido. Una multa de 170.000 euros le fue impuesta a un infractor por exceso de velocidad en Finlandia.

Publicado el miércoles 17 de junio de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/06/17/120-130-o-140-kilometros/1773690.html

 

Son como niños

Lo que los escolares esperaban de los políticos

Ganaron los niños. Leía en una contraportada de LA NUEVA ESPAÑA un reportaje titulado «La voz de los que no votan» en el que niños de toda España reclamaban a los políticos que detengan los desahucios, no sean corruptos y muchas cosas más. Unos centenares de escolares, entre ellos 75 asturianos, además de pedir que les reduzcan los deberes, elaboraron una lista de cien pautas, una especie de «programa electoral de los niños», en la que demandan la implantación de medidas que palíen la angustia de muchas familias a causa de la crisis. Los menores, residentes en cincuenta municipios de todo el país, no tienen edad para votar pero sí para razonar y proponer. Tal como se presentaron las propuestas de las formaciones que concurrieron a las elecciones autonómicas y municipales parece que muchos programas los han hecho estos niños.

Los escolares, que se concentraron para discutir sus propuestas el pasado mes de marzo, solicitaban a los gobernantes de sus poblaciones, grandes o pequeñas, que sean cercanos a sus gentes, que las escuchen, que no presuman y sean arrogantes por el cargo que ostentan. Destacadas en el reportaje se resumían importantes reivindicaciones del colectivo, reunido a iniciativa de Unicef y bajo el título de «Vota por mí». Pedían empleo para las familias con niños, que paren los desahucios, que se regule la dación en pago; una educación a todos los niveles gratuita y que se tengan en cuenta la opinión de los educandos; la implantación práctica y gratuita de las nuevas tecnologías en lugares públicos; una efectiva integración de discapacitados; la organización de actividades para quienes carecen de recursos, apuestan por las energías renovables, el reciclaje, una mejor formación humana para erradicar la violencia de género y hasta reuniones de consejeros infantiles con los gobernantes para una comprensión mutua de actividades y problemas. Una «polis» del siglo XXI.

Pero estos muchachos de entre ocho y diecisiete años superan a muchos políticos en exigencias éticas. Así, reclamaron poder retirar el voto a un partido si al año éste no cumple su programa electoral, que los partidos sean verdaderamente democráticos respetando los votos del pueblo y no prometan cosas que luego no van a cumplir ni hagan cosas sin utilidad. Los menores asturianos, además, quieren que nuestros gobernantes apoyen al sector primario -copio casi literalmente- ya que Asturias tiene mucho campo y mucho mar.

Si uno se dedica hoy a estudiar las promesas de los candidatos que concurrieron a estos pasados comicios y compara con las cien medidas elaboradas por los que aún no tienen el derecho a voto se dará cuenta de que son similares, aunque los niños, que no tienen la mínima experiencia ni formación para formular tales propuestas, señalaban más incisivamente las necesidades de los votantes, de los contribuyentes, de quienes sostienen el Estado democrático. Supongo que así estoy diciendo que son mejores las propuestas de los «peques» que las de los políticos. Quizá. Lo que sí tengo claro es que algunas de las planteadas por los menores no las asumían todas la candidaturas (que los comedores escolares se abran en verano, que los políticos se bajen el sueldo, que el cine y otros espectáculos sean más baratos?) aunque parezcan básicas en estos tiempos de larga crisis. Conclusión provisional: los menores han ganado en propuestas. Lo dicho: los políticos «son como niños».

Publicado el viernes 29 de Mayo de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/05/29/son-ninos/1764468.html