La impotencia de Bedón

La necesidad de recuperar de forma urgente la iglesia de San Antolín

Celebramos un año más la fiesta de San Antolín. Y seguimos un año más con la iglesia de San Antolín de Bedón en ruinas. Cada vez más deteriorada, más abandonada, más destruida. Ahora la nueva Corporación municipal de Llanes intenta tomar cartas en su recuperación. Pero seguimos sufriendo gran impotencia. Esperemos que sus gestiones alcancen el éxito. Que no le tomen el pelo a la concejala Marisa Elviro en instancias superiores. Que pronto veamos aparecer resultados para salvar el monumento.

La impotencia la notamos plasmada cada día en cosas como encontrarnos con carteles, con señales, con anuncios de su ubicación, de indicaciones que nos animan a visitar el recinto monumental. La impotencia nos llega cuando pensamos en el pasmo que se llevan los visitantes cuando se encuentran con una ruina histórica llena de excrementos, de maleza, de pintadas, de humedades. Cosas que impiden contemplar el edificio que hay detrás de toda esa porquería. La impotencia que experimentan quienes se acercan a ver una joya del Románico y se tropiezan con el esperpéntico panorama ante sus ojos. Una pena en medio de un paisaje hermoso, entre un río, el mar, una arboleda?

Además del peligro de un posible desprendimiento de algún trozo de las ruinas, ya sea de la iglesia como de los edificios colindantes, también en avanzado estado de quiebra. Supongo que en este caso habría que buscar responsabilidades tanto en las administraciones como en particulares, puesto que la finca es una propiedad privada. Ya que ambos dueños tienen unas obligadas competencias y servidumbres al permitir el paso, los carteles, las señales y los anuncios que animan a su visita.

Antes de que María de la Vega y sus amigos abrieran su portal en Facebook -Amigos de la Iglesia de San Antolín de Bedón (Naves de Llanes)-, hubo muchas peticiones de que se salvase este antiguo monasterio, construido en el siglo XIII, de estilo Románico y monumento nacional desde hace casi un siglo. Se hizo una difícilmente asumible reparación que fue rechazada por técnicos en la materia. Y hubo autoridades que se fotografiaron presumiendo del edificio. Pero todo cayó en saco roto. De ahí la impotencia que nos invadía. Porque la recuperación de esta preciosa iglesia no es cuestión económica, aunque el ministro Montoro parece haber negado dinero para su reparación. El problema es político, todas las administraciones huían hasta ahora de su responsabilidad. La ventana abierta por vecinos, amigos y veraneantes del monumento navizu creo que ha sido el aldabonazo que ha despertado la conciencia de alguna de las instituciones. Desde luego, ha logrado que se involucrasen en la materia, aunque alguna ya ha sido engañada. Pero ha animado a otros colectivos a participar en la campaña de recuperación.

Cuando los miembros de Amigos y Vecinos de Llanes (Avall) acudieron recientemente a San Antolín comprobaron el «estado de abandono de la iglesia y su entorno, incluidas las señales indicativas de su existencia y las del Camino de Santiago», y realizaron una simbólica labor retirando «el lodo y la maleza, limpiaron los carteles indicadores y recolocaron con piedra sus bases para impedir que la vegetación vuelva a taparlo. Todo ello les llevó apenas 15 minutos de trabajo», se informaba en este diario. La cosa no parece difícil ni costosa. La esperanza está en que la concejala Marisa Elviro logre crear un «frente común» para rescatar el edificio del «olvido mental», registrándolo o no a nombre del concejo, y vayamos superando nuestra impotencia.

Publicado el miércoles 2 de septiembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/02/impotencia-bedon/1808453.html

 

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