Cincuenta años de «apartheid»

Las penurias de la población palestina desde la Guerra de los Seis Días hasta hoy

Los movimientos militares de Egipto y su exigencia a las Naciones Unidas de la retirada de sus fuerzas de interposición en el Sinaí en mayo de 1967 desembocaron en la Guerra de los Seis Días. Israel venció, en una ofensiva relámpago, a la coalición formada por la República Árabe Unida, que así llamó Gamal Abdel Nasser al territorio egipcio, Siria, Irak y Transjordania en menos de una semana entre el 5 y el 10 de junio. Así se agudizaron las penurias de la población palestina que lleva cincuenta años sufriendo el acoso judío y la apatía internacional, un auténtico «apartheid».

La impotencia de la Organización de Naciones Unidas se refleja en una de sus más tempranas decisiones, la partición del territorio palestino, bajo protectorado de Reino Unido, en dos estados, uno judío y otro árabe. Setenta años después continúan irreconciliables los dos estados pues unos pobladores consideran que fueron expulsados de su tierra para implantar en ella una ocupación de moradores foráneos; mientras, éstos, reforzados por una inmigración político-religiosa, reivindican su origen ancestral en dichos territorios como mandato divino de la Torá, su libro de la ley. Ante las razones de unos u otros, más de cuatro millones de palestinos allí establecidos huyeron o fueron desplazados a las naciones vecinas, pobladas por gentes de extracción árabe y religión musulmana. La situación se agravó al ocupar Israel desde entonces, salvo el Sinaí, varios territorios de sus contrincantes durante las batallas de junio de 1967.

Más de 85 resoluciones de la ONU para intentar resolver el conflicto han sido ignoradas por el estado judío, mostrando la incapacidad de los organismos internacionales para lograr una convivencia en paz. No han servido de nada las conversaciones de Madrid de 1991 impulsadas por Estados Unidos y la URSS, ni las de Oslo de 1993, ni los encuentros de Camp Davis auspiciados por la Casa Blanca con presencia de los presidentes. Los continuos establecimientos de colonos -unos 400.000- en territorios cisjordanos corrompen cada vez más la situación.

La realidad de quienes nacieron y viven en esos territorios ocupados lleva medio siglo deteriorándose continuamente ante la permisividad del resto del mundo. Muchas de las numerosas reconstrucciones sufragadas por la Unión Europea, por ejemplo, son objeto constante de los ataques del ejército israelí, que con la disculpa de ser refugio de terroristas destruye escuelas cuatro o cinco veces reconstruidas, edificios públicos, corrales, casas particulares, automóviles. Israel construye muros que segregan familias, calles, barrios, ciudades; controla el 60% de Cisjordania, una población de unas 750.000 personas (tierra ocupada desde 1967), fiscaliza todo el agua de esa zona y los palestinos lo han de comprar para beber, soportar toques de queda continuos, controles militares, verjas y la destrucción de campos de cultivo para que los colonos levanten nuevos asentamientos.

Datos de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) señalan que son un millón los habitantes en emergencia diaria, que un 80% come gracias a la aportación de la agencia, que Israel no presta atención médica, obligatoria por la legislación internacional y la Convención de Ginebra, que solamente abre los puestos de paso a las zonas árabes dos horas matinales y dos vespertinas, que no les permite la pesca y bloquea toda comida que llega del exterior. Israel, que expulsó a 13.000 drusos (cristianos árabes) del Golán ocupado, sembró de minas la zona y reemplazó unas 350 granjas por asentamientos de colonos, es el único país de la ONU que no aporta sus límites fronterizos. António Guterres, recién elegido Secretario General de Naciones Unidas, señalaba hace solamente cincuenta días: «Tomo nota con decepción y alarma de la decisión de Israel de construir un nuevo asentamiento en el territorio palestino ocupado». El primer mundo consiente este ofensivo «apartheid».

Publicado el viernes 12 de mayo de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/05/12/cincuenta-anos-apartheid/2103140.html

 

La invasión que esperamos

Los gastos en armamento que no sirven para nada e impiden obras sociales

España habrá de pagar 243 millones al fabricante Airbus como penalización por la renuncia a parte de la compra de 27 aviones de transporte A400M, aeronaves que se comprometió a adquirir en la pasada legislatura. Lo acaba de revelar el secretario de Defensa, Agustín Conde. El Ministerio firmó la compra de catorce aparatos (5.018 millones de euros) a recibir antes de 2022 y otros trece tres años después. Sin embargo, ahora declara que estos últimos son innecesarios o «no operables» y acepta abonar 243 millones para compensar la cancelación. Al tiempo no piensa reclamar indemnización por el retraso de entrega que reconoce el gigante constructor. Digamos que esta «multa» se añade a los 1.834 millones que Defensa ha de abonar de la factura de 2016, perteneciente a los Programas Especiales de Armamento (30.000 millones), de los que faltan aún por pagar dos terceras partes.

Lo revelado días pasados en el Parlamento ha hecho que surjan las preguntas que se hace con frecuencia el contribuyente -tachadas casi siempre de demagógicas- en el sentido de para qué sirven esos aviones, ese armamento tan costoso para el erario español. ¿Alguien podría invadir territorio español en este siglo XXI? ¿Contra quién se utilizarían los tanques, cazas y demás armamento sofisticado que tiene y espera el Ejército español? ¿Sería utilizable para apagar incendios, reparar catástrofes naturales, reprimir levantamientos populares? Las respuestas siempre son ambiguas, imprecisas y con alusión a instancias superiores. ¿De quién nos defenderían nuestras fuerzas armadas? ¿A quién atacaría nuestra marina, nuestra aviación?

Personalmente me es difícil encontrar una respuesta que no sea una disculpa, la ocultación de unos intereses industriales, corporativos, privados. Recurro a mapas geográficos, políticos, económicos, estratégicos y no encuentro respuesta convincente. Normalmente señalan un interés. Y responsables de políticas industriales, económicas o estratégicas suelen responder con argumentos más ambiguos que prácticos y no comprobables.

Las respuestas sobre la conveniencia del rescate de la banca apuntaron a que sin el buen funcionamiento de esas entidades, con ellas en dificultades o en bancarrota, el país no funcionaría. Los matices de algunos argumentos parecieron hacerlas aceptables. Otra cosa sería quién debería asumir ese rescate. En cambio, si preguntamos por la utilidad de un sofisticado carro de combate, de un «tanque», en nuestro territorio nacional el silencio suele ser clamoroso. O nos dicen simplemente que se fabrican para la exportación y que la industria armamentística española aporta cantidades apreciables a las arcas del Estado. Contestación aceptable para muchos interesados aunque detrás está la polémica de a quién se venden esos vehículos de ataque, potentemente destructivos. ¿Ejércitos, guerrillas, dictaduras, democracias?? ¿Dónde y contra quién los emplearían las fuerzas armadas españolas en territorio nacional? ¿Contra manifestaciones ciudadanas, terroristas, invasores extranjeros?? ¿Cuál es el interés en ese enorme gasto?

El Estado Español, que en los últimos tiempos ha reducido su presupuesto en cooperación internacional, mantiene tropas en bastantes lugares en conflicto. Son tropas de pacificación y de adiestramiento para la recuperación de la paz. Soldados que separan contendientes y ayudan a la población a recobrar la vida cotidiana sin choque entre facciones rivales, entre etnias hostiles; son destacamentos de reconstrucción, brigadas para restablecer la concordia y proteger a las gentes de los abusos de los vencedores. El Ejército español no va a combatir a Líbano, a Irak, a Turquía, a diversos países de África o del ismo americano sino a pacificar. Va a adiestrar a ejércitos nacidos tras el final de los combates, a reconstruir territorios destrozados por la guerra, infraestructuras, escuelas, mercados. ¿Para qué los carros de combate, los carísimos aviones de caza? Mientras, tras muchos recortes en educación, sanidad, dependencia, recursos contra la violencia de género, los nuevos Presupuestos del Estado que han previsto un récord en recaudación solo destinan porcentajes de aumento de una cifra a dichas necesidades de la población.

Publicado el martes 25 de abril de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/04/25/invasion-esperamos/2094000.html

 

Y la guerra continúa en Siria

Aunque los medios se hayan olvidado del conflicto más sangriento del siglo

La frondosidad de algunos árboles nos impide ver bien el bosque. Porque la guerra de Siria continúa aunque sus pormenores no sean hoy objeto de grandes titulares, de diarias informaciones y de ilustraciones gráficas que nos encojan el corazón. El principal obstáculo para observar que la situación en el extremo oriental del Mediterráneo sigue igual es el ascenso a la presidencia de Estados Unidos del populista y polémico Donald Trump, que tristemente atrae la atención del resto del mundo.

Pero en Siria prosiguen los combates, continúa creciendo el número de muertos civiles, se eterniza la miseria que sufren miles de sus habitantes y la pacificación está lejos de llegar a alcanzarse. Además, la solución al largo conflicto bélico no solamente consiste en acabar con la lucha sino también resolver el horizonte de los cientos de miles de refugiados que han tenido que huir de la guerra y que se encuentran en lamentables campos de refugiados tanto en los vecinos territorios turcos, jordanos, libaneses o iraquíes, en zona asiática, como de Grecia, Italia y los países balcánicos, principalmente, en Europa.

La guerra siria, que comenzó como uno de los focos de lo que se denominó la «primavera árabe», no solo no floreció sino que los injertos que se le aplicaron para cosechar sus frutos complicaron de tal modo el contencioso que dejó de ser una lucha contra la dictadura de una «dinastía» tirana para trocarse en un campo de tiro de las distintas estrategias que gobiernan el panorama político mundial. En un tablero donde se dibuja, donde se dirime, donde se comprueba el poder de cada potencia. Al tiempo que se tejen alianzas temporales, a largo plazo, más o menos permanentes o definitivas. Porque el conflicto se ha convertido en un puzle en el que intervienen, en diferentes medidas y compromisos, una docena de participantes.

Además del Ejército sirio al servicio del Gobierno de Bashar al-Ásad, componen este laberíntico enredo fuerzas más o menos «oficiales» de Irán, Turquía, Rusia, Reino Unido, Estados Unidos, así como la libanesa Hezbolá, el denominado ELS (Ejército de Liberación Sirio), las Unidades de Protección Popular o milicias kurdosirias del YPG y por supuesto los combatientes del Estado Islámico o ISIS. Y en el terreno diplomático no faltan la Unión Europea como institución y en otro nivel Alemania, Japón, etc.

La relación de alianzas y componendas, según se desarrollan las batallas, los asedios y los avances de los distintos combatientes, conforma una maraña que ha ido variando en intensidad y correlación a lo largo de seis años de conflagración. Por ejemplo, el Ejército turco se apoya en rebeldes sirios para luchar contra milicias kurdas y contra los islamistas radicales del ISIS. Las tropas de Bashar al-Ásad con apoyo de Rusia avanzan contra aliados de las fuerzas turcas situadas en el norte donde se hallan combatientes kurdos y árabes con apoyo estadounidense. Rusia quiere impedir que Turquía se acerque más a EE UU mientras promueve el acercamiento de Siria con Turquía. Al tiempo las fuerzas sirias se apoyan en las milicias libanesas y en las iraníes con el beneplácito ruso. Y si los combates fueron en principio una guerra civil para derrocar la dictadura de Bashar al-Ásad hoy se lucha también contra los islamistas del ISIS. Para hacernos una idea: para liberar Raqa de los islamistas, que la tienen como capital del ISIS, las tropas turcas han de atravesar zonas kurdas, apoyadas por EE UU en Siria pero contrarias al Gobierno de Ankara, a la vez el gran aliado de los norteamericanos. Mientras tanto el baile diplomático se enreda a varias bandas. Los jefes del Estado Mayor del Ejército norteameriano y de la CIA viajan por la zona para intentar cumplir la promesa de Trump de cerrar la guerra en meses, los kurdos le piden a éste armamento para lograr esa pretensión, pero aportárselo enfurecería a Turquía y los suníes. Intento de resumen: decenas de miles de soldados y milicianos, cantidades enormes de armamento acorazado y mecanizado, batallones de carros de combate, bombardeos aéreos y lanzamiento de misiles en la mezcla de tendencias/territorios, muchos miles de muertos mientras son centenares de miles los desplazados, los refugiados y son miles los civiles que son utilizados como escudos humanos.

Publicado el miércoles 29 de marzo de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/03/29/guerra-continua-siria/2080884.html

 

Los desesperantes partidos asturianos

La incapacidad que demuestran para alcanzar acuerdos sobre prioridades

La desesperación del personal ante los partidos políticos astures parece estar al límite. Como asturiano no entiendo la actuación de la mayoría de los políticos que conforman el Parlamento del palacio de la calle Fruela. Incapaces de alcanzar acuerdos sobre cuestiones prioritarias, los 45 diputados que se sientan en el salón de plenos de la Junta General, órgano supremo de representación del pueblo asturiano, no hacen otra cosa que decepcionar a los electores. Los elegidos, pertenecientes a las seis formaciones que componen la Cámara, con honrosas excepciones, más parecen una banda del estilo de la de Alí Babá que formaciones políticas responsables y organizadas.

Solamente con leer las informaciones que José A. Ordóñez publica en LA NUEVA ESPAÑA sobre infraestructuras se le cae a uno el alma a los pies. Y no se trata de un ciclo, de una colección de noticias fruto de una racha, de un periodo determinado en el que los parlamentarios estudien un tema concreto. No, es una ráfaga constante, casi permanente. Las infraestructuras asturianas, por ejemplo, son claramente deficientes, insuficientes e incapaces de conformar un desarrollo acorde con este siglo XXI. Y, si la mayor parte de la culpa la achacamos a los gobiernos centrales de los últimos decenios, un alto porcentaje del yerro se debe a la flaqueza y desunión de los partidos astures que no se ponen de acuerdo ni para iniciar un diálogo.

Resumo en titulares las varias páginas publicadas en 24 horas por este periódico: «Podemos y Foro dejan el pacto por las infraestructuras que lidera el Principado». «El PP, que ni siquiera se presentó a las reuniones, también rechaza una iniciativa en la que IU ve «posibilidades de acuerdo». Seguimos: «Ciudadanos se descuelga del gran pacto de infraestructuras y deja solos al Gobierno y a IU». «El documento del Principado obvia las propuestas de C’s de incluir sólo obras prioritarias y urgentes». Más: «El PP tiene pánico de defender los intereses de Asturias ante Rajoy», afirma el Principado». «El consejero de Presidencia acusa a Podemos de entregarse al «postureo y la teatralización política» por responsabilizar al Gobierno del atasco legislativo en la Junta». Meses de estudio y reuniones para este resultado.

Unas horas más tarde Ramón Argüelles, coordinador de IU en Asturias, publicaba un texto en estas páginas en el que, entre otras cosas, señalaba: «Demostremos que los representantes políticos podemos estar a la altura de aquellos a los que representamos. Unámonos por Asturias, hagamos normal en política lo que ya es normal en la calle: sentido común, interés colectivo, beneficio compartido…». Ya antes Ordóñez había escrito un comentario titulado «Incapaces de unirse ni para coger el tren» en el que decía que «Resulta difícil de comprender que las fuerzas políticas asturianas no sean capaces de ponerse de acuerdo ni a la hora de elaborar un listado con las actuaciones prioritarias en materia de infraestructuras que cualquier ciudadano mínimamente informado no tendría mayor problema en definir: conclusión de la variante de Pajares, mejora de la deteriorada red de cercanías ferroviarias, ejecución de los tramos pendientes de la autovía de Oviedo a La Espina (A-63), culminación del plan de vías de Gijón y recuperación de la autopista del mar?». No se aproximan un mínimo ni respecto a la Variante. Y no se ponen de acuerdo ni para repartir la nada.

Mientras tanto los números cantan: «Asturias, a punto de caer en el tercio de las regiones menos competitivas de la UE. El Principado figura en el puesto 174.º de los 263 territorios comunitarios, lastrado por las infraestructuras?», señala el índice de competitividad regional de la UE en cuanto a 2016. ¿Merecen los asturianos estos políticos? Manifiestamente no.

Publicado el miércoles 15 de marzo en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/03/15/desesperantes-partidos-asturianos/2073219.html

 

Un polémico 23-F judicial

Las disposiciones de las condenas de «Nóos», las «black» y la Fiscalía en un día

Era un aniversario con un número poco atractivo en cuanto a conmemoraciones y para muchos fue un 23 de febrero que pasó sin pena ni gloria. Pero si en el aspecto político fue un jueves casi sin actividad ni en el Ejecutivo ni en el Legislativo, este 23-F de 2017 fue muy activo en el terreno judicial. Primero, por las declaraciones sobre la situación de la Fiscalía; segundo, por las disposiciones sobre las condenas del «caso Nóos»; tercero, por la sentencia del juicio sobre el uso de las «tarjetas black».

Al principio de la jornada se recordó en algunos programas de radio y televisión la fecha señalada, muy someramente se habló de aquel lunes de febrero de 1981 y veteranos periodistas mencionaron el intento de golpe de Estado urdido por el general Jaime Milans del Bosch y el teniente coronel Antonio Tejero, entre otros, que tuvo en vilo durante unas quince horas primeramente a los españoles y también a los medios de comunicación. Pero habían transcurrido 36 años y un gran porcentaje del personal no había nacido entonces o era muy joven para enterarse de lo que pasaba y de la trascendencia de lo que ocurría en el Congreso de los Diputados.

Los medios audiovisuales acudieron en busca del ambiente judicial y su deriva política ante los más de treinta relevos decididos por la Fiscalía General, recientemente relevada, en medio del contencioso sobre la negativa del presidente de la Comunidad de Murcia, Pedro Antonio Sánchez (PP), a dimitir y la petición del fiscal, que le acusa de presuntos delitos durante su etapa como alcalde de Puerto Lumbreras. Hablaron en varios programas el destituido fiscal jefe de Murcia, Manuel López Bernal, impulsor de las últimas investigaciones contra el presidente murciano, y también quien relevaba a éste, José Luis Díaz Manzaneda, que ya ejercía como fiscal en esa autonomía. La decisión del nuevo fiscal general, José Manuel Maza, y las declaraciones sobre el caso del ministro de Justicia, Rafael Catalá, habían levantado la polémica, ya que el político murciano es investigado por presuntos delitos de prevaricación, fraude contra la Administración pública, falsedad en documento oficial y malversación de caudales públicos.

Al terminar la mañana de ese 23-F se dieron a conocer las penas que sentenciaba el tribunal de la Audiencia Nacional que enjuició a los usuarios de las llamadas «tarjetas black» distribuidas por Caja Madrid y Bankia. Los jueces condenaban, entre otros muchos declarados culpables, a los expresidentes Miguel Blesa (seis años de prisión y multa) y Rodrigo Rato (cuatro años de prisión y multa). En total 120 años de cárcel para 65 personas de la élite financiera, entre ellas un exvicepresidente y ministro de Economía del Gobierno de España y exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional.

Entre una y otra polémicas en la mañana sobrevolaba la decisión de las jueces del tribunal del «caso Nóos» de dejar en libertad sin fianza al condenado a seis años y tres meses de prisión por diversos delitos de corrupción Iñaki Urdangarín, esposo de la Infanta Cristina, hermana del Rey Felipe VI, que fue absuelta pero sancionada con una multa pecuniaria. También permitirle al cuñado del Monarca mantener el pasaporte, seguir residiendo en Suiza con el único requerimiento de informar a la autoridad judicial si quisiera viajar fuera de la Unión Europea y presentarse ante el Juzgado donde se encuentre cada primero de mes. La Fiscalía solicitaba una pena de 19 años y medio para él y 16 años y medio para su socio, Diego Torres, condenado a ocho años y medio y la retirada del pasaporte. Entre otros condenados también está el expresidente balear, Jaume Matas, exministro en el Gobierno de José María Aznar, con más causas pendientes.

La controversia incidía en que las magistradas, para no encarcelar ya a Urdangarín, argumentaban sus «particulares circunstancias» de «sobra conocidas» y sin riesgo de huida por su arraigo social. Para ellas no parece haber habido alarma social ni daño a las instituciones y el arraigo social del condenado se supone estaría en Suiza, país fuera de su jurisdicción y que no pertenece a la Unión Europea. Además, el tribunal menciona en su ¿argumentación? la presunción de inocencia del marido de la Infanta cuando lo acaba de condenar. ¡Decisiones insólitas!

Publicado el jueves 2 de marzo de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/03/02/polemico-23-f-judicial/2066130.html

 

Muros reales y virtuales

Las medidas de Trump y el retroceso de la libertad ante las nuevas barreras

El muro que va a construir Donald Trump entre Estados Unidos y México es uno de los muchos que ha empezado a levantar, aunque no el único. Es el muro físico. Pero ya ha firmado la cimentación de otros varios virtuales. Quizá el más alto sea el de la prohibición de entrada en el país a las personas procedentes de Siria, Irak, Irán, Somalia, Libia, Yemen, Sudán…, bloqueada de momento por un juez. También amenaza con otro de salida. El que establece para que las grandes industrias saquen sus factorías al extranjero.

El muro de Berlín fue una de las vergüenzas más notables del pasado siglo y es una vergüenza pasada. Hoy es un recurso turístico de primer orden en una ciudad aún casi desconocida para muchos alemanes pero que cada vez atrae a más visitantes extranjeros. Pero si dejó de ser una barrera a la libertad hace ya más de un cuarto de siglo, sigue siendo un referente para lo que ocurre hoy tras el cambio de milenio. Informaciones publicadas días pasados cuantificaban en medio centenar los muros que impiden el paso a la libertad. Hay muros en Asia, en África, en la «civilizada» Europa. Son muros, reitero, contra la libertad.

Si el de la antigua y de nuevo capital alemana mantuvo la separación durante 28 años, el de Cisjordania lleva ya tres lustros dividiendo a la población palestina, partiendo tierras y pueblos. Y sigue su construcción, más de 700 kilómetros de longitud cuando la distancia más larga de norte a sur del país se aproxima a unos 425 kilómetros. Para hacernos una idea, tiene de largo el trayecto aproximado entre Laredo y Castropol. La barrera que pretende construir el nuevo presidente estadounidense seguirá una frontera entre los Estados Unidos de América y los Estados Unidos de México de 3.185 kilómetros de largo. Está edificada ya una tercera parte, poco más de mil kilómetros a través de ciudades, desiertos, riberas y zonas montañosas entre ambas naciones. Es decir, Trump continuará una obra comenzada ya hace más de veinte años, iniciada por el presidente Bill Clinton en 1994. O sea, el muro prometido por el 45.º presidente norteamericano es el más espectacular de los anunciados pero quizá no sea el más duro, el más terrible de los separadores.

Porque el nuevo mandatario también ha establecido un muro virtual en puertos y aeropuertos. Un muro para impedir la entrada a EE UU (país poblado eminentemente por inmigrantes y sus descendientes) de personas originarias de -por el momento siete- países asiáticos y africanos al oriente de Europa. Un muro que no distingue entre presuntos terroristas y científicos, entre simples visitantes y empresarios con intereses en la industria estadounidense. Un muro discriminatorio en el muy pregonado paraíso de la libertad.

Otra barrera virtual la establece Trump en cuanto a las mujeres, otra respecto a los inmigrantes, otra en lo relativo a la lengua. No son muros de cemento, de ladrillo, de vallas metálicas pero pueden hacer tanto daño como las concertinas. Porque con la doctrina mostrada por el presidente las mujeres son poco más que un objeto manejable, muchos inmigrantes serán deportados, el idioma ya es materia de discriminación (al menos en la Casa Blanca). Además pueden surgir nuevos obstáculos para la libertad ya que sin haber resuelto el llamado «limbo» de la justicia respecto los presos de Guantánamo revive la amenaza de los interrogatorios bajo tortura y las cárceles secretas de la CIA.

En fin, hay muros físicos en Cisjordania para confinar a los palestinos, entre Arabia, Irak, Kuwait, en el Sahara apropiado por Marruecos, en Irlanda del Norte, en Melilla y en Ceuta, en otros diversos puntos de África, de América, en las fronteras de países de la UE para impedir el paso de refugiados. Ahora Trump instaura otros muchos virtuales. Retrocede la libertad.

Articulo publicado el viernes 10 de febrero de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/02/10/muros-reales-virtuales/2055444.html

 

Lo que el Feve se llevó

Los problemas ferroviarios de la orográficamente accidentada Asturias
El tren salió de Atocha, en San Sebastián, en su hora y haciendo el recorrido con su velocidad y paradas habituales. Pero al iniciar la cuesta de Orio fue perdiendo velocidad hasta detenerse en plena rampa. Tras un minuto parado comenzó a retroceder hasta volver al llano. Javier Aguirresarobe, periodista y cineasta, y este firmante viajábamos hasta Éibar, su localidad natal, para celebrar el final de nuestras prácticas veraniegas en un diario donostiarra. Era el primero de octubre de 1970. Es decir, hace cerca de cincuenta años. Extrañados por el comportamiento del convoy preguntamos a otros pasajeros cuál era la razón de la marcha atrás. «La máquina no tiene fuerza para subir la cuesta y ha retrocedido para coger carrerilla», contestaron otros viajeros.

Ir de La Felguera a Gijón, unos 35 kilómetros, era una aventura de más de una hora viajando en tren. Digamos que a mitad de recorrido se encontraba el plano de San Pedro, con un 12% de pendiente y más de 90 metros de desnivel, que las locomotoras no podían superar tirando de los vagones. Lo eludía mediante una polea clásica: tenía doble vía y los vagones cargados de carbón bajaban mientras hacían subir los vacíos o menos pesados de viajeros. El sistema duró hasta 1963. El ferrocarril, inaugurado por la reina María Cristina en 1852, era un emblema de ingeniería pero también una joya «prehistórica». La carretera Carbonera, que enlazaba Langreo, San Martín del Rey Aurelio y Laviana con Gijón también lo era y recorrerla mareante.

Recorrer un centenar de kilómetros para viajar de Oviedo o desde los valles mineros hasta Llanes o Luarca, por ejemplo, en trenes de Económicos de Asturias o del Vasco-Asturiano era echar el día, llenarse de carbonilla, ir en compañía de animales de corral embutidos en cestas que iban al mercado y parar en apeaderos donde nunca pisarías. Cuatro horas de trayecto en los que los críos nos desesperábamos de aburrimiento y los mayores dormitaban o gritaban para entenderse ante el tracatrá del tren.

Parecen tiempos superados, olvidados salvo por los «carrozas» que hace tiempo peinamos canas. Pero no. Los problemas ferroviarios de la orográficamente accidentada Asturias siguen sin resolver. Gobierne quien gobierne no alcanza el aprobado sino el suspenso más absoluto. Viajar por los ferrocarriles asturianos es un castigo. Recorrer el trayecto Oviedo-Llanes, de unos 110 kilómetros, representa hoy dos horas de lento y sinuoso desplazamiento por vías que recuerdan la subida a Orio o el plano de La Florida-San Pedro de hace 50 años.

Al mismo tiempo soportamos los clamorosos retrasos-abandonos-desidias de un AVE que ya no se recuerda cuando se comenzó a construir para que llegase al Principado. Un AVE que lleva invertidos en su construcción casi cuatro mil millones de euros y, como el cuento de la buena pipa, nunca se acaba. Y no olvidemos el eterno alzado de la autovía del Cantábrico, un cuarto de siglo. Pero eso no es todo. La provincia con mayor trazado de líneas de ferrocarril, con una impresionante red de cercanías, se muere por el abandono de la Administración. Si hace ocho años la web de Feve se ufanaba anunciando la modernización de la red -«La apuesta de Feve por la calidad y la seguridad queda patente en las inversiones que efectúa la empresa?» en Asturias-, hoy la red ferroviaria asturiana se muere. Un reciente titular de LA NUEVA ESPAÑA definía la situación en esta pluviosa tierra: «Feve, en estado terminal: la lluvia deja sin trenes la línea de Gijón a El Berrón». Mientras en el país de la Mercedes, BMW, Audi los cercanías son el más popular sistema de transporte y Holanda se mueve en trenes con energía eólica, aquí sufrimos su agonía, digna de una cinta de suspense.

José Antonio Quirós, gran documentalista cinematográfico, director asturiano de esa curiosa película de un viaje, «Pídele cuentas al rey», y Javier Aguirresarobe, cargado de goyas, director de fotografía con los mejores directores del cine español y mundial, con casa en Asturias, quien también iluminó otra película de un tenebroso viaje, «The Road», ahora inmerso en la superproducción «Thor», de la saga de Marvel, filme de la marca Walt Disney, hoy podrían rodar el negro final del tren, algo como «Pánico en el túnel», previsible como «Al filo de lo imposible» o premonitorio con nuestros cercanías: «Lo que el Feve se llevó».

Artículo publicado el sábado 28 de enero de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/01/28/feve-llevo/2048434.html

 

Convivencia y filosofía

La rebaja de algunas asignaturas trae como consecuencia la intransigencia

La expansión global de las nuevas tecnologías ha impregnado de inmediatez la vida de las personas. Puede ser un dato positivo y también provocar problemas para distintas sensibilidades. Es un mantra generalizado que las nuevas generaciones son las mejor preparadas de la historia. Pero quizá no sea esta toda la verdad.

Se ha comparado la evolución actual de la sociedad con el paso del Medievo al Renacimiento aunque creo que existen notables diferencias. Principalmente porque hoy recurrimos a este tránsito como una época de célebres figuras, artistas, sabios, grandes ventureros, emprendedores… pero no nos referimos al pueblo en general que tardó aún siglos en renovarse. La innovación de aquellos tiempos fue enorme, los adelantos increíbles, la explosión de libertad incomparable, pero la población continuó siendo en su mayoría analfabeta, los trabajos duros, las penalidades siguieron en el mismo bando y el lujo en el suyo.

La gran diferencia creo que está en que buena parte de esas penalidades han sido superadas, aunque cada vez parecen más separados los estatus de ricos y pobres. El analfabetismo (no saber leer, ni escribir y ni las cuatro reglas) va desapareciendo, los trabajos se van dulcificando con las nuevas tecnologías, se pueden vencer enfermedades y pandemias. Sin embargo, en este mundo de conocimientos increíbles, donde podemos colocar una sonda informativa sobre un meteorito que vuela a miles de kilómetros por segundo, contemplamos cómo era el Cosmos hace millones de años y descubrimos los más sorprendentes «secretos» del Universo, siguen creciendo los seguidores del creacionismo, del iluminismo, del negacionismo y de dogmas y creencias sin explicación científica alguna.

Al tiempo el Gobierno casi prescinde de las asignaturas que forman la personalidad, materias como filosofía y psicología, que enseñan a pensar. Y así «amueblamos» la cabeza con una tecnología que nos facilita y realiza muchas funciones que antes hacíamos nosotros, dejamos espacio libre en nuestro cerebro pero no llenamos ese hueco con sabios razonamientos. Prueba de ello la tenemos en que no hay síntomas de que disminuya el machismo, pero sí de que aumente el fanatismo, de que sigue habiendo diferencias entre hombres y mujeres -y remarco este orden hombre-mujer-, de menosprecio al refugiado y al migrante, de crecimiento de la xenofobia, de rechazo al diferente. En política, en religión, en economía.

Recientemente he escrito en LA NUEVA ESPAÑA contra la violencia de género y el acoso. Son el más puro vestigio de la ausencia de razonamiento, perseguibles desde cualquier punto de la democracia. Hoy me encuentro con una gran impotencia anímica. Conocí personalmente a dos asesinos. Ambos mataron a su familia y luego se suicidaron. Los dos eran hombres con estudios superiores. Un caso trataba de olvidarlo porque ya han pasado más de cinco años del terrible suceso. Pero el otro se produjo hace solamente unos días. No tengo palabras.

Vivimos en un país en el que, de media, cada diez días una mujer es asesinada por un hombre con el que tenía o había tenido relación sentimental. En muchos de los casos no matan esos valientes solamente a sus esposas sino también a sus hijos. En una gran parte de los casos los asesinos tienen escasa educación, no han pasado de la escuela primaria, lo que no excusa su acción. Pero muchos otros han recibido una gran educación, lo que puede demostrar que su cultura merece poco ese calificativo. Lo mismo podríamos decir de los acosadores, la mayoría exhibidores de una manifiesta prepotencia, de ciertos conductores, de esos componentes de pandillas que presumen de sus abusos sexuales en las redes sociales?

Mientras tanto se reduce la enseñanza de materias fundamentales para la formación de la personalidad, asignaturas que ayuden a pensar, a convivir, como filosofía o psicología. Es decir, la base de la civilización.

Publicado el viernes 20 de enero de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/01/20/convivencia-filosofia/2044421.html

 

Un Ángel que da de cenar

Restaurantes que con los beneficios del día ofrecen por la noche menús a desfavorecidos, la última iniciativa del presidente de Mensajeros de la Paz

El mierense Ángel García es dios. Si dios está en todas partes, el padre Ángel es dios. El cura de la corbata roja no para. Es la imagen más real, la representación viviente de las ONG, la suya una de las más universales de las organizaciones más sensibles a los percances humanos. Mensajeros de la Paz y su presidente aparecen casi inmediatamente en cualquier punto del Planeta donde se produzca una catástrofe, son omnipresentes en toda urgencia humanitaria, en cualquier sitio donde las personas sufran injusticias, persecución, violencia.

Ahora el Ángel de La Rebollada, Mieres, que dentro de unas semanas cumplirá 80 años, abre los Robin Hood, restaurantes solidarios. Uno en el centro de Madrid. Otro con hotel en Llanera. Pronto algunos más por la geografía española. Lo hace con chefs interesantes que se han ofrecido a colaborar con este cura de la sonrisa permanente. El madrileño es un pequeño local como otros muchos de ese centro neurálgico e histórico de la capital que tiene célebres gastrónomos por sus lares. Durante el día es un restaurante de pago para quien quiera degustar buenos menús. Algunos propuestos por cocineros de prestigio que ya sirven esos platos en sus establecimientos. Por la noche ofrece cenas a los que no pueden pagar a mediodía ni cenar en su casa porque no tienen pasta para comer un simple plato de pasta, quizá la comida universal más barata. Gratuitamente podrán degustar platos similares, selectos, menús que nunca habrían probado o hace tiempo que no tenían posibilidad de hacerlo.

Hay más voluntarios entre los profesionales del gremio para abrir nuevos restaurantes y hasta donantes como los del hotel de Llanera. En los que los beneficios de la mañana se invertirán en las cenas de los desheredados. Y es que son muchas las personas que acuden cada día, por ejemplo, a la madrileña iglesia de San Antón, de la que es párroco este cura de la cuenca del Caudal, para recibir un bocadillo o una sopa caliente.

El nombre del restaurante alude a la célebre leyenda inglesa de Robin de Locksley, según el manuscrito «Sloane» existente en el Museo Británico y que contiene un escrito anónimo que relata la vida de Robin Hood. Pero si el héroe inglés, cuentan las narraciones míticas alrededor del personaje, robaba a los ricos para dárselo a los pobres, el del padre Ángel no. Sin robos a los ricos, sin flechas ni Sherwood, con solidaridad, como indica su epígrafe de Mensajeros de la Paz. Lo que gana por el día lo invierte en la noche. De los otros posibles establecimientos que parece animado a abrir no ha trascendido nombre alguno, aunque seguro que tendrá una denominación solidaria. Un título que signifique compartir, insiste su promotor.

Esta es la última idea de una persona que inventa a diario iniciativas para luchar contra las desigualdades, las injusticias, las catástrofes, las furias de la Naturaleza, la violencia de las guerras y persecuciones. La última acción -bueno siempre se dice la «penúltima»- de un misionero que predica con el ejemplo por todo el mundo, que trata con papas, reyes, presidentes, magnates, famosos, artistas, «celebritis», ricos y todos aquellos que puedan hacer algo por los sufridores de cualquier parte del Planeta. Que busca ayuda de derechas, de izquierdas, de centro, de norte y de sur, de políticos, religiosos, de todo estamento.

Pasó la Navidad, tiempo en el que nos sentimos solidarios. Por tanto, tiempo de solidarizarnos con sus proyectos, con contribuciones para ayudar a los desheredados de la Tierra. Tiempo de contribuir a desarrollar su obra. Como santa Teresa, él ahora anda igualmente entre pucheros. Es hora de cooperar con el cura de la corbata roja y -con el frío, de la bufanda roja-. Él dice, siempre sonriendo, que no es un santo. Claro, es un Ángel.

P.D.: Fabada y ragú, postre y bebida por 11 euros. Un ejemplo barato de ser solidario. Recomiendo reservar en el 914258841.

Publicado el jueves 12 de enero de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/01/12/angel-da-cenar/2040387.html

Del «Comando Zorro», el patchwork y la Universidad

El caso de la URJC y lo plagios que  corrompen a los estamentos universitarios

Espero que cuando estas líneas se publiquen el problema esté prácticamente resuelto. Porque las evidencias han sido cada vez más claras y la situación se fue agravando hasta lo insostenible. Desde las primeras informaciones aparecidas en los medios de comunicación, como la contundente documentación publicada por LA NUEVA ESPAÑA en la que se reflejaban copias evidentes, el caso de los presuntos plagios cometidos por el rector de la Universidad Rey Juan Carlos no solamente compromete al mismo centro. Afecta al sistema universitario español, a departamentos ministeriales, a estamentos académicos y a diferentes esferas políticas. Algo insólito en el mundo intelectual mundial.

El «caso Suárez Bilbao» alcanza ya un nivel de culebrón, la situación es vergonzante y la ineptitud de los responsables universitarios, académicos y políticos inaceptable. Cada día se han publicado presuntos plagios en trabajos de alto nivel docente que repercuten en títulos, licenciaturas, doctorados, estudios de historia, publicaciones académicas, enciclopedias… El desprestigio se extiende por los campus, alcanza a instituciones fuera de nuestras fronteras e implica a personalidades mientras el autodenominado «Comando Zorro» y varios investigadores interesados en el problema escudriñan no solamente el itinerario creativo del rector de la Universidad madrileña, sino también otros numerosos trabajos que permanecían bajo sospecha, conferencias, tribunales y claustros. Las investigaciones van sacando a la luz no solamente la endogamia y el corporativismo de instituciones y estamentos universitarios y académicos, también indagan la presunta corrupción que va apareciendo en el campo intelectual. Porque se atisban relaciones poco claras entre responsables de la política, las academias, la Universidad.

Los departamentos correspondientes de los ministerios afectados han escurrido el bulto y aludido a la autonomía universitaria a pesar de sus subvenciones y dependencia organizativa; la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) le pidió a Fernando Suárez Bilbao que deje su vocalía, pero ha demorado sine die tomar cualquier otra medida; los dirigentes de la Comunidad de Madrid, con responsabilidad en la institución por ser un centro público, se desentendieron del asunto, echaron balones fuera, callaron ante presuntas conexiones de nepotismo. Todos dejaron pasar el tiempo mientras los medios de comunicación, los departamentos de publicaciones de universidades y academias publican más y más presuntos fraudes. El copia y pega ya no es sólo la herramienta preferida del rincón del vago, las prisas por ascender, figurar, presumir, ganar más llevan al personal al atajo, legal o ilegal, a riesgo del desprestigio. A encargar a «negros» novelas o sesudos trabajos de investigación. Con lo cual el desprestigio puede adquirir cotas inusitadas. Y llega a ser tan burdo, tan mal hecho, que no es el popular patchwork, hoy tan de moda. Porque en los plagios que van apareciendo se han copiado hasta los errores tipográficos, se han firmado estudios presumiblemente importantes sin leer, se han publicado informes sin editar, se han aprobado trabajos a sabiendas de que eran plagiados.

La sorprendente producción no merece ser comparada al trascendental caso del «Watergate», con el presidente de Estados Unidos Richard Nixon, los periodistas del «Washington Post» Bob Woodward y Carl Bernstein y una «garganta profunda» como protagonistas. Pero la película tiene el mismo guión.

Publicado el 2 de enero de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/01/02/comando-zorro-patchwork-universidad/2035843.html