El Bau, San Antolín y otras desidias

Los abandonos clamorosos en los núcleos rurales del concejo de Llanes

Suelo comentar algunas informaciones en los medios digitales que reservan un espacio al final para que los lectores den su opinión. Lo hago con nombre y apellidos. Y siempre reivindico el bien para el medio rural, la innovación, la equidad contra los privilegios y mi visión para el equilibrio de las situaciones. En Llanes, un concejo eminentemente rural, ha habido muchos casos en los que el campo, precisamente, salía marginado. Transportes, limpieza, instalaciones costeras, conexiones neotecnológicas u otros servicios básicos son siempre deficitarios en aldeas y pueblos pequeños. Obra pública, alumbrado, conservación son atendidos a diario en la zona urbana mientras en la rural no ocurre lo mismo ni en las comunicaciones entre poblaciones. Una máquina barredora seguida de otra regadora recorren con frecuencia las calles llaniscas pero ni se asoman por los pueblos

Dos rotondas fueron presupuestadas hace años para evitar peligros en las intersecciones de transitadas vías del municipio. Concretamente las de la AS-263 con la LLN-9 y la LLN-11; la falta de visibilidad que sufren quienes se incorporan de estas dos últimas a la antigua carretera nacional hace de estos cruces verdaderos puntos negros. No existen. ¿Dónde se han empleado esos presupuestos? ¿Es tan caro y difícil pintar pasos de cebra y franjas antivelocidad en los cruces por los barrios (La Magdalena, La Güera, La Canal, Las Cuartas, Burguete-La Playa) de Barro, las entradas a Niembro y la zona central de Celorio, por ejemplo? ¿Tan costoso poner bordillos pintados de amarillo en los tramos sin aceras para evitar el pésimo aparcamiento de vehículos, que obligan al peatón a meterse en zona de peligro para andar por donde circulan los coches? ¿Por qué unas fincas fueron obligadas a construir aceras en su parte del perímetro que bordea el vial y otras ni se retiran en su parte correspondiente ni la urbanizan?

La vegetación en la feraz Asturias avanza con rapidez y los caminos rurales y vecinales se van cubriendo de una espesura que muchas veces impide el tránsito de personas o de ciclistas, lo que produce el abandono del paso de los residentes por ellos y representa normalmente un recorrido mayor para el vecino que los utiliza con asiduidad. Hay caminos en muchas de estas parroquias que han dejado de utilizarse por esta razón, con el paralelo perjuicio para sus usuarios; borizas, lleras y mañangas están llenas de estos caminos llaniscos. Y podemos seguir?

Lo que reivindico personal y asiduamente en comentarios de la prensa son dos abandonos clamorosos: la iglesia románica de San Antolín de Bedón, en Naves-Bricia, y la ensenada de El Bau, entre Barro y Niembro. Por el monasterio luchamos a través de la asociación Amigos de la Iglesia de San Antolín de Bedón; personalmente, introduje hace días una petición en su favor en una red social que recoge firmas a nivel mundial; a la ensenada que forma la desembocadura del río Calabres, El Bau, la comen la maleza salvaje, las arenas residuales de una cantera y la desidia de organismos oficiales marítimo-costeros, medioambientales y municipales ante la escasa fuerza que pueden ejercer sus pocos vecinos. No son comprensibles estos desastres en un enclave tan turístico como Llanes, imagen mundial de una Asturias ávida por la llegada de visitantes, de viajeros y veraneantes, que oferta un Paraíso Natural, de la Prehistoria a nuestros días, llena de monumentos singulares, fauna interesantemente única, bellezas originales y un asombroso paisaje.

 

Publicado el jueves 22 de octubre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/10/22/bau-san-antolin-desidias/1830437.html

Coherencia, lógica y elecciones generales

La participación de los partidos independentistas catalanes en el 20-D español

Los comentarios que introducían los lectores de un diario de gran tirada nacional a la información sobre la llegada del tren de Alta Velocidad a Palencia y León eran, cuando menos, sintomáticos. Si ése era el ambiente que abunda en la zona se podrían encender ciertas alarmas. Uno de los comentarios se quejaba de que el tren llegaba a León, pero no al Bierzo «porque los del Bierzo no somos leoneses». Otro de los participantes en las apostillas a la noticia apuntaba un poco más alto y protestaba porque en los párrafos precedentes se mencionaba a los castellano-leoneses como habitantes de la región de Castilla y León cuando «los de León no somos castellanos, somos leoneses». Un tercero se preguntaba si había alguna región más despreciada que Cantabria, que hasta 1981 formaba parte de Castilla y ahora ni es castellana ni tiene AVE. En fin, todas eran ansias separadoras. ¿Poso del 27-N catalán? ¿Falta lógica y coherencia democrática?

Se lamentan varios partidos e instituciones catalanas de los reproches que les hacen las demás comunidades españolas, acusan al conjunto de España de robarles y no devolverles los impuestos que recaudan, llegan en algunos casos a decir que el dinero que ellos recaudan sirve para que andaluces y extremeños vivan del subsidio sin trabajar. Demandan un derecho a decidir su destino en una autonomía que ya quisieran las regiones y departamentos franceses, por poner un ejemplo del país cuya bandera más ondeada es la libertad. Reclaman su nominación como nación y la formación de un Estado libre que históricamente nunca fueron a pesar de esgrimir algunas tesis que no concuerdan con la historia real. Creo que todo es sentimiento sin argumentos consistentes.

Bien, ésa es su petición a la que cada vez se une más gente, posiblemente por la política seguida por los últimos gobiernos del país, de España, que atendieron mal o no atendieron sus demandas. A pesar de que fueron tratados con tanto o más esmero en la Constitución que otros territorios del conjunto estatal. Se les consideró a ellos como históricos quizá por sus reclamaciones tradicionales más que por una trayectoria distinta a otros territorios españoles con notables episodios a lo largo de los siglos. Otros territorios que, hemos de resaltar, ofrecen una mayor solidaridad económica y social.

La pregunta que empieza a surgir tras los resultados de las elecciones del 27 de septiembre, 27-S, es si quienes rechazan su pertenencia al Estado español participarán en las elecciones generales el 20 de diciembre. Si Junts pel Si, independentista claro, o la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) presentarán sus candidaturas. Si Esquerra Republicana de Catalunya o el partido del aún president Artur Mas, Convergencia Democrática de Cataluña, proclamarán unos candidatos al Congreso y al Senado, es decir, a sus rechazadas Cortes españolas, ya que pregonan que no son españoles, que no quieren formar parte del Estado español. ¿Sus argumentos y credibilidad serán coherentes?

Supongo que al no «pertenecer» a España lógicamente no podrán concurrir a comicios españoles como los partidos españoles no se presentan a las elecciones de Francia o de Reino Unido. Podrían participar en las votaciones al Parlamento europeo mientras no dejen de pertenecer a la Unión Europea, aunque su «sortida» de España les confirme su salida de la UE.

Publicado el martes 13 de octubre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/10/13/coherencia-logica-elecciones-generales/1826118.html

 

Guatemala no es buen ejemplo

A propósito de la forzada dimisión del presidente Otto Pérez Molina y su posterior encarcelamiento, que no demuestran el buen funcionamiento democrático

La forzada dimisión -según algunas fuentes, destitución- del presidente de Guatemala Otto Pérez Molina, y su posterior encarcelamiento debido a presuntas implicaciones corruptas, pareció dar una apariencia del funcionamiento de un sistema democrático modelo en el país centroamericano. Además, días después se celebró la primera vuelta de nuevas elecciones. En España entonces se oyeron y publicaron elogios sobre la rapidez y eficacia en el cumplimiento de la legalidad de las instituciones guatemaltecas. Y enseguida aparecieron algunas comparaciones con nuestro sistema político y su lasitud. Pero la realidad es otra y en el «país de la eterna primavera» la democracia parece que solamente es una figura retórica para repartirse el poder entre unos oligarcas totalmente ajenos al pueblo autóctono.

Una oligarquía formada por empresarios, finqueros y militares hace y deshace sin contar con las gentes nativas, descendientes de los primitivos mayas, perseguidos hasta casi su exterminio. Han pasado casi veinte años pero no han cicatrizado todavía las hondas heridas de la larga guerra civil en la que durante 30 años la poderosa maquinaria oligárquica intentó eliminar a la población indígena. Desde finales de los años 60 hasta 1996 en que se firmó la paz, los departamentos con mayoría de población autóctona fueron arrasados, sobre todo comarcas de San Marcos, Sololá, Huehuetenango o el Quiché. Gran parte de estos perseguidos pobladores huyeron hacia el sur de México pero allí fueron capturados muchos de ellos, devueltos y concentrados en las Aldeas Modelo así tristemente conocidas. Otros fueron retrocediendo hasta internarse en las profundidades de las montañas huyendo de las masacres, en las sierras de Chamá y Cuchumatanes.

Dejaron así los extensos terrenos para las compañías fruteras extranjeras, los narcotraficantes y miembros de un ejército corrompido en gran parte por los anteriores. Sin embargo, estos pobladores huidos a zonas deprimidas formaron para sobrevivir las llamadas Comunidades de Población en Resistencia o CPR y se organizaron en comités locales, de zona y de área. Instauraron una educación con clases en improvisados refugios e impartidas por quienes sabían leer y escribir, por los que tenían conocimientos de medicina natural y otras materias que les sirviesen para subsistir, estableciendo varios círculos de defensa en torno a los poblados, con trampas para contener a los perseguidores.

Asimismo, cosechaban y almacenaban alimentos para la comunidad en silos ocultos. También recibían ayuda de ONG’s, que hoy les aportan becas de estudio, tecnología, clínicas sanitarias e infraestructuras de saneamiento. Una de ellas es Cultura Indígena Principado de Asturias (CIPA). Firmada la paz en 1996 se fue restableciendo la normalidad en todo el territorio pero los indígenas fueron distribuidos por poblados muy distantes para disolver su organización en tanto la violencia de las maras y el narcotráfico se va extendiendo por todo el país, la corrupción es alarmante y la justicia prácticamente inexistente.

En este contexto, próximamente se celebrará la segunda vuelta electoral con candidatos de la oligarquía. Mientras, desde las prisiones los encarcelados, el exmilitar Otto Pérez Molina y la vicepresidenta Roxana Baldetti, también acusada de fraude aduanero, asociación ilícita y cohecho, han insinuado que pronto abandonarían la prisión por su influencia y su oscuro poder económico. Al tiempo, el país está en manos de multinacionales mineras e hidroeléctricas, que no respetan el estado civil, las mínimas normas medioambientales y de seguridad y destruyen la naturaleza y la salud de los pobladores. El monocultivo de caña en las grandes fincas del Sur y de palma en reservas de la biosfera como los paraísos naturales de Peten y las Verapaces, en el norte, de ríos, bosques nublados y especies animales únicas y singulares, dejan sin tierra para que puedan vivir los pobres campesinos nativos sin recursos.

Este artículo fue publicado el sábado 3 de octubre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/10/03/guatemala-buen-ejemplo/1821889.html

 

Preguntas posveraniegas de un ingenuo

Algunos interrogantes ante el nuevo ejercicio tras el descanso estival

Comienza un nuevo ejercicio, un nuevo curso. Hemos visto a pequeñajos preguntar al abuelo por qué tengo que cambiar de colegio si a mí me gustaba estar con los niños de mi guardería. A menos peques hacer la misma pregunta al entrar en el instituto. A veteranos trabajadores inquirir por qué les cambian de sección en su empresa o los despiden al volver de su descanso estival. A grandes y pequeños indagar por qué se acabaron sus vacaciones. Son preguntas que se hace mucha gente en este tiempo de final de verano. ¿Preguntas de ingenuos?

Por internet difunden estos días que el 28 de septiembre se celebra el día mundial de las preguntas tontas. Quizá lo hayan hecho para rescatar del estrés a los que vuelven hastiados de unas largas vacaciones. A pesar de no encontrarnos entre esta última gente se nos ocurren unas cuantas, más o menos tontas, aunque puede que esas ocurrencias sean producto de los cambios de tiempo que estos días suelen afectar al personal. Cierto es que el sol del verano nos suele calentar la cabeza, muchas de las veces debido a las noticias insólitas que se difunden durante el estiaje.

¿Este Papa, Francisco, es católico? Muchos se lo preguntan porque lleva contradiciendo a su antecesor en tantas cosas que rompe los esquemas (espero que para bien) a la feligresía tradicional y sacrificada. ¿Democracia significa el respeto de los derechos humanos a todas las personas? ¿Se respeta la democracia en todos los países de la Unión Europea? Hungría, que repele a los refugiados lanzándoles gases lacrimógenos y con otros métodos poco democráticos, ¿recibirá alguna sanción de las autoridades comunitarias? Surgen estos interrogantes ante los acontecimientos que nos llegan en los últimos tiempos.

Tampoco entendemos por qué en la mayoría de las áreas de descanso de las autovías y autopistas españolas los árboles son casi enanos, no crecen a lo largo de los años y no hay quien pare a la sombra en los largos viajes de vuelta de las vacaciones. ¿Son de descanso zonas donde no hay un árbol decente?, ¿los paisajistas del Ministerio odian a los viajeros?. ¿Por qué no hay unos servicios para aliviar la vejiga y las papeleras están siempre a rebosar? Son preguntas de un ingenuo.

Pero hay muchas más. Por ejemplo, por qué la/os meteorólogas/os televisivos dicen que se terminó el verano «estacional» el 31 de agosto cuando el otoño no empieza hasta el 23 de septiembre. ¿Nos quieren estropear las vacaciones cuando septiembre suele ser el mes más seco, soleado y tranquilo del verano en Asturias? Si dicen que los gordos son personas felices ¿por qué todo el mundo se pone a adelgazar y a perder la figura que tanto nos costó ganar durante la holganza? Y hablando del verano nos acordamos del calor y su forma de aliviarlo. ¿Por qué un botellín de un tercio de litro de agua pueden cobrártelo a más de tres euros y nos quejamos de lo cara que está la gasolina, que tiene un largo proceso de elaboración, cuando un litro no suele alcanzar el precio de euro y medio?

Si una de las bellezas de la Naturaleza se le reconoce al cuerpo humano ¿por qué se cubre el personal la piel con tantos horribles y antiestéticos tatuajes? En fin, ¿cuándo se decidirán los países que integran la Unión Europea a resolver el grave problema de los cientos de miles de refugiados que huyen de las zonas de guerra?

Artículo publicado el viernes 18 de septiembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/18/preguntas-posveraniegas-ingenuo/1815042.html

 

De Leopoldo II a nuestros días

Las razones por las que las gentes huyen de diversas zonas del planeta

La Sociedad Africana Internacional ha desaparecido, pero su legado sigue vigente. Leopoldo II, su «dueño», esclavizó a los centroafricanos y ahora lo hacen unas multinacionales. Quien siembra vientos recoge tempestades. Aquel rey de los belgas desapareció hace mucho tiempo, pero su estela la recogieron unas empresas que no han liberado a los nativos de la gran cuenca del río Congo aunque lo parezca. Allí sigue habiendo miseria, hambre, guerra, niños soldados, mujeres esclavas, de todo menos bonanza y democracia. Sigue habiendo riqueza y lujo, pero solamente para los explotadores. Por eso las gentes huyen.

El amplio sur del continente asiático, de Pakistán a Filipinas, estuvo bajo los colonizadores europeos, estados consolidados, organizados, estructurados, que impusieron una superioridad de estados ya poderosamente constituidos. Llegaron como unos comerciantes y se transformaron en paulatinos invasores con el fin, primero, de salvaguardar sus negocios e industrias; después, protegieron sus explotaciones de materias primas. Pero el nivel humanitario estuvo ausente. El poder económico impidió el poder político, aunque los británicos siempre han presumido de lo contrario. La democracia, tras «marcharse» oficialmente los colonizadores, es muy pobre o no existe en ese amplio territorio, el más poblado del planeta, y la vida de las personas es la más precaria de la Tierra, no vale nada. Por eso las gentes huyen.

La colonización española de América fue dura y la explotación hiriente, pero el expolio posterior, que continúa en muchas zonas, es sangrante, inhumano, esclavizante. Las «plataneras» son las dueñas de gobiernos y territorios. La vida no vale un peso y quien se rebela desaparece. Por eso las gentes huyen. En el Oriente Próximo, más de lo mismo. Y el recambio que intentan implantar, enormemente retrógrado, irracional y esclavizante, muy peligroso y mortal. Por eso las gentes huyen.

Quedan solamente unos recintos en que la vida merece la pena. Europa, Japón y el norte de América. Parece que algún otro país se aproxima a este estatus pero su democracia es aún muy rudimentaria. Es decir, señalo donde radican las sedes centrales de numerosas y oscuras multinacionales. Empresas muchas de ellas más poderosas que muchos gobiernos. Empresas que anteponen su beneficio a cualquier otra condición. Y esa condición produce guerras, miseria, hambre, expoliación e impide el progreso, la democratización y la superación de la colonización, con gobiernos corruptos, financiación de guerrillas, creación de secesiones, dictadores y guerras industriales de explotación. Todo un panorama, un mapa de dónde está la riqueza primaria de la Tierra. Por eso las gentes huyen.

La presunta complicidad entre estas empresas y muchos gobiernos no persigue a los explotadores, a las mafias traficantes de seres humanos, a los radicales políticos ni religiosos, a los sacamantecas de los primarios indígenas, los nativos, los desgraciados nacidos en unos países ricos expoliados por ricos extranjeros ejercientes de un poder absoluto no autorizado en regímenes democráticos, aunque consentido tácitamente. La historia nos dice que hace 140 años el rey Leopoldo II de los belgas presidió la Conferencia Geográfica de Bruselas con expertos y explotadores de varios países europeos que «pretendía» establecer normas filantrópicas para proteger el territorio africano y a los africanos de la explotación. 140 años después el espíritu de Leopoldo, que no fue rey de los congoleños sino su amo, lo mantienen las multinacionales explotadoras, los gobiernos lo continúan consintiendo, la miseria permanece, la democracia sigue sin implantarse en numerosos países y las guerras de religión perpetúan la persecución. Con esta situación a la Unión Europea sólo le preocupa la avalancha que llega de cientos de miles de inmigrantes y convoca cumbre urgente con más de ¡quince! días de antelación. Pero apenas ha cambiado nada en casi siglo y medio para ella. Stanley, que fue contratado por el temido rey, podría recorrer de nuevo la rica África hallado ya el pobre Livingstone. Por eso las gentes huyen.

Publicado el lunes 14 de septiembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/14/leopoldo-ii-dias/1813169.html

 

Unos cercanías que necesitamos

El deterioro del tren en Asturias, una calamidad que no tiene apenas servicio en los ramales de las alas occidental y oriental

«Vengo en el tren de las once, hago mis cosas, paseo, charlo con los amigos? Hoy por ejemplo voy a que Pelayo me corte el pelo. Luego a la una y media viene mi mujer a recogerme», relata Manolo Cué su mañana de cada día. Reside en Poo y a sus 80 años, ya jubilado y pendiente de analíticas y reconocimientos, busca alguna actividad para salir de su vida rutinaria y sedentaria en el concejo de Llanes. No suben muchas personas en el apeadero del pueblo, a unos dos kilómetros de «la villa». Sólo algunas mujeres que acuden a la compra o ancianos a los servicios médicos. No hay otro transporte público. Tanto Cué, pionero, uno de los forjadores de que la zona sea de las más importantes comarcas turísticas del Principado -fundó el camping Sorraos hace medio siglo- pero con limitación médica para conducir, como el resto de los viajeros, necesitan el tren.

Pero en Asturias el ferrocarril se acerca a la calamidad. Explicaba recientemente en LA NUEVA ESPAÑA José A. Ordoñez las propuestas que un equipo de la administración astur ofrecía un plan al Ministerio de Fomento, responsable de la red de líneas férreas, Renfe y Feve, para optimizar el uso de nuestras vías, según parece las más extensas y las peor utilizadas del país. Según este redactor, especializado en información sobre las infraestructuras, el informe gubernamental astur señalaba como básico el establecimiento de trayectos directos y rápidos, eliminando en ciertos convoyes las paradas en las estaciones y apeaderos escasamente utilizados en un gran porcentaje. Y resaltaba una planificación con trenes cada quince o veinte minutos, dependiendo de los itinerarios, para hacer eficiente y atractivo este medio poco contaminante y de gran valor para los no conductores, que son cerca de un 45% de los españoles.

«Llanes-Vegadeo, como ir a Nueva York» señalaba un reportaje en este diario, que atañía a los dos ramales de la red viaria transcantábrica, los trayectos que enlazan el centro de la comunidad con Galicia y con Cantabria. Reivindicamos desde aquí la optimación de estas líneas, de gran importancia tanto para el occidente como para el oriente. Zonas donde no hay líneas de autobuses locales, de cercanía, y solamente transportes especiales para los días de mercado en la villa o de largo recorrido que cubren grandes distancias pero no unen pueblos de las comarcas. Hacen falta enlaces entre las pequeñas poblaciones y la capital municipal y entre los consecutivos concejos. De momento no se pide la construcción de nuevas vías, ni la ampliación de la red con caminos a otras direcciones, como podrían ser, por ejemplo, líneas nuevas de Luarca a Tineo o Cangas del Narcea, o de Arriondas a Cabrales.

Creo que mejoraría enormemente el servicio tanto en occidente como en oriente estableciendo trenes cada hora o intervalos parecidos en varios trayectos cortos de unos cincuenta kilómetros. Pongamos entre Llanes y el hospital comarcal del Oriente, en Arriondas. Comunica este tramo pueblos con entidad que se encuentran fuera de la autovía como Posada, Nueva, Ribadesella, Cuevas y realizaría un servicio imprescindible para ese muy alto porcentaje de personas que no tienen coche, ni carnet de conducir, son mayores para manejar un auto o desean disfrutar contemplando con tranquilidad el bello paisaje. Se lograría así dinamizar y cohesionar unas comarcas ahora casi abandonadas por los servicios ferroviarios en cuanto a horarios, frecuencias, número de convoyes, puntualidad. Se rentabilizaría una red, se agilizaría un servicio abandonado por los usuarios por inoperante, no práctico, inservible para las tareas cotidianas, como ocurre ahora con las comunicaciones entre Siero y Gijón. Se convertiría en útil una infraestructura en estos momentos tan mal organizada, tan desaprovechada, tan ineficiente que se acerca a lo inservible, incómodo, fuera de uso. Pasaría a ser algo práctico que sirve al usuario, que puede recuperar esa tercera parte de viajeros que lo abandonó últimamente por su inutilidad.

Bromeaba Ricardo, el abuelo de Manolo Cué, contando que él viajaba gratis todos los martes al mercado de Llanes. No sacaba billete y el revisor al no pagar el trayecto le obligaba a bajar del tren en la siguiente estación, Celorio, que era la más cercana a Barro, donde vivían. Y es que el ferrocarril era el mejor transporte en aquellos tiempos. El único. Recientemente he comprobado personalmente cómo funcionan los servicios de cercanías en varios países europeos. Y he comprobado así que el tren sigue siendo uno de los mejores y más eficaces medios -lo señalaba aquí un reciente editorial y estamos de acuerdo- para viajar. Y lo necesitamos.

Publicado el lunes 7 de septiembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/07/cercanias-necesitamos/1810335.html

 

La impotencia de Bedón

La necesidad de recuperar de forma urgente la iglesia de San Antolín

Celebramos un año más la fiesta de San Antolín. Y seguimos un año más con la iglesia de San Antolín de Bedón en ruinas. Cada vez más deteriorada, más abandonada, más destruida. Ahora la nueva Corporación municipal de Llanes intenta tomar cartas en su recuperación. Pero seguimos sufriendo gran impotencia. Esperemos que sus gestiones alcancen el éxito. Que no le tomen el pelo a la concejala Marisa Elviro en instancias superiores. Que pronto veamos aparecer resultados para salvar el monumento.

La impotencia la notamos plasmada cada día en cosas como encontrarnos con carteles, con señales, con anuncios de su ubicación, de indicaciones que nos animan a visitar el recinto monumental. La impotencia nos llega cuando pensamos en el pasmo que se llevan los visitantes cuando se encuentran con una ruina histórica llena de excrementos, de maleza, de pintadas, de humedades. Cosas que impiden contemplar el edificio que hay detrás de toda esa porquería. La impotencia que experimentan quienes se acercan a ver una joya del Románico y se tropiezan con el esperpéntico panorama ante sus ojos. Una pena en medio de un paisaje hermoso, entre un río, el mar, una arboleda?

Además del peligro de un posible desprendimiento de algún trozo de las ruinas, ya sea de la iglesia como de los edificios colindantes, también en avanzado estado de quiebra. Supongo que en este caso habría que buscar responsabilidades tanto en las administraciones como en particulares, puesto que la finca es una propiedad privada. Ya que ambos dueños tienen unas obligadas competencias y servidumbres al permitir el paso, los carteles, las señales y los anuncios que animan a su visita.

Antes de que María de la Vega y sus amigos abrieran su portal en Facebook -Amigos de la Iglesia de San Antolín de Bedón (Naves de Llanes)-, hubo muchas peticiones de que se salvase este antiguo monasterio, construido en el siglo XIII, de estilo Románico y monumento nacional desde hace casi un siglo. Se hizo una difícilmente asumible reparación que fue rechazada por técnicos en la materia. Y hubo autoridades que se fotografiaron presumiendo del edificio. Pero todo cayó en saco roto. De ahí la impotencia que nos invadía. Porque la recuperación de esta preciosa iglesia no es cuestión económica, aunque el ministro Montoro parece haber negado dinero para su reparación. El problema es político, todas las administraciones huían hasta ahora de su responsabilidad. La ventana abierta por vecinos, amigos y veraneantes del monumento navizu creo que ha sido el aldabonazo que ha despertado la conciencia de alguna de las instituciones. Desde luego, ha logrado que se involucrasen en la materia, aunque alguna ya ha sido engañada. Pero ha animado a otros colectivos a participar en la campaña de recuperación.

Cuando los miembros de Amigos y Vecinos de Llanes (Avall) acudieron recientemente a San Antolín comprobaron el «estado de abandono de la iglesia y su entorno, incluidas las señales indicativas de su existencia y las del Camino de Santiago», y realizaron una simbólica labor retirando «el lodo y la maleza, limpiaron los carteles indicadores y recolocaron con piedra sus bases para impedir que la vegetación vuelva a taparlo. Todo ello les llevó apenas 15 minutos de trabajo», se informaba en este diario. La cosa no parece difícil ni costosa. La esperanza está en que la concejala Marisa Elviro logre crear un «frente común» para rescatar el edificio del «olvido mental», registrándolo o no a nombre del concejo, y vayamos superando nuestra impotencia.

Publicado el miércoles 2 de septiembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/02/impotencia-bedon/1808453.html

 

Los socorristas que nos protegen

El espíritu de solidaridad de quienes cuidan de los bañistas y de los montañeros

El socorrista tiene un espíritu de solidaridad. Puede que entre dentro del oficio. Y hoy día también de la situación. Porque para dedicarse a velar por los demás se necesita una mentalidad humanitaria. Sobre todo contando con unos sueldos exiguos, la escasa autoridad que se les delega a pesar de la responsabilidad con que se les carga y con una consideración de escaso respeto por una buena parte de los bañistas. Estas circunstancias se muestran cada verano. Aunque haya excepciones como es el caso de la playa de Aguilar (ver LA NUEVA ESPAÑA del martes 25)

El socorrista es uno de los personajes del verano. Puede ejercer su labor en las playas, en las piscinas o en las montañas. En principio parece un trabajo reposado, normalmente tranquilo con pocos picos de tensión. Sólo con algo de marejada, con abundancia de público en el arenal o la instalación deportiva en los primeros casos, con tiempo revuelto en el tercero la situación se complica. Pero la mayoría de la jornada es de aparente pausa. Sin embargo la presión está presente en todo momento.

La vigilancia es permanente y nada parecida a la de famosas series de televisión, con monumentales modelos, aventuras e intrigas amorosas, grandes y veloces lanchas y espectacularidad cinematográfica. Aquí son chavalas y chavales animosos, que pasean por la punta de las olas equipados con unas aletas, un flotador y un silbato para las urgencias, además de un sistema inalámbrico para llamadas a las lanchas o el helicóptero de zona para casos de mayor apremio. El equipamiento no es lujoso, como se puede observar, es bastante ajustado y simple.

A pesar del servicio que hacen esta/os jóvenes a mucha gente le gusta meterse en el agua, arriesgando su seguridad especialmente si la marejada levanta olas peligrosas, fuera de la jornada de los socorristas, comentaban los muchachos que vigilan estos días las aguas de la familiar y segura playa llanisca de Barro. Lo hacían tras haber conseguido sacar de la picada mar, con ayuda de una lancha y un medicalizado apoyo aéreo, a dos adolescentes franceses que «surfeaban» en mar abierto y tuvieron que trasladarlos al hospital comarcal de Arriondas.

Los vigilantes de piscinas públicas reciben frecuentemente el reproche de menores y mayores por no permitirles pesadas bromas o juegos que perturban el baño y la estancia de los demás bañistas.

El trabajo de los guardianes de la montaña -el Servicio de Montaña de la Guardia Civil- es peligroso y en muchos casos de dificultad extrema. No abundan los momentos de graves lesiones o fallecimiento de quienes están al borde del agua para nuestra seguridad. Aunque si se producen percances entre los jóvenes centinelas. Sin embargo son numerosos los de quien ha de jugarse la vida para salvar al accidentado en las cordilleras. Ya decíamos que el socorrista tiene espíritu solidario.

Este verano que discurre con bastante calor y apetece disfrutar de la mar y de la montaña ha habido alguna protesta en el colectivo socorrista pero solamente hacia la Administración. Raramente se observa un reproche hacia el bañista, hacia el senderista, hacia el personal de vacaciones. Podrían haberla hecho porque muchas situaciones de peligro se produjeron por la imprudencia de algún desaprensivo. Pero solamente se manifestaron ante los administradores por discrepar de sueldos, de la escasez de medios y derechos laborales.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 27 de agosto de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/27/socorristas-protegen/1805691.html

Credibilidad y ética

Sobre la confusión de no distinguir bien entre información y publicidad

El paso ha sido tan grande que puede que afecte más de lo que se pensó cuando se relajaron las reglas. Parece que se ha pasado de cero a infinito. Del nada al todo. «La información y la opinión estarán claramente diferenciadas entre sí», dice uno de los principios del libro de estilo del primer periódico nacional que elaboró un manual de práctica y uso. Y al referirse al tratamiento publicitario señala: «La publicidad siempre estará diferenciada tipográficamente de los textos elaborados en la Redacción. Los tipos de letra reservados para las informaciones no pueden ser utilizados en la publicidad. Los anuncios cuyo diseño se asemeje a las columnas de un periódico deberán incluir en la cabecera la palabra Publicidad.» El traslado de las normas de un medio escrito a los audiovisuales rechaza asimismo las publicidades emitidas por los mismos periodistas antes o después de su aparición en un programa de radio o televisión. Hablamos de periodistas. Otra cosa son presentadores o introductores de programas o espectáculos que no sean periodistas.

La proliferación de estos anuncios en los diferentes medios choca con la ética y la credibilidad del periodista. Principalmente porque el lector, oyente o telespectador cada vez se encuentra con más dificultades para distinguir la línea roja que separa información de publicidad. Al comienzo de la aparición de estos espacios publicitarios protagonizados por profesionales del periodismo los anuncios se emitían lejos de la información. Esto parecía distanciar la noticia del anuncio y no confundía al receptor de los mensajes. Pero hoy ya no existe esa separación en muchos medios y el mismo relator de una información, sin cambiar de decorado, puede comenzar a promover un producto con la sola aparición de un mínimo cartelito de aviso en un ángulo de la pantalla, si es en televisión, o un leve cambio de música de fondo en caso de la radio.

Llega a tal la sutileza de algunos de estos espacios publicitarios que hasta los mismos profesionales de la información tienen dificultades para distinguir o aislar una cosa de la otra. La libertad tanto del medio como del protagonista quizá no incumpla leyes, reglas o estilos pero es una bofetada para la ética y también para la información. A raíz de las protestas recibidas en uno de los diarios más veteranos de quiosco nacional su defensor del lector recordó la máxima que recomiendan los colegios y las asociaciones de periodistas: «La relación entre información y anuncios ha cambiado a lo largo de la historia pero exige siempre una frontera muy clara». Es algo que «el periodismo siempre ha defendido: deslindar de forma clara la información de la publicidad», añadía.

Son bastantes los estudios realizados por prestigiosas universidades de distintos ambientes culturales que consideran imprescindible esta separación. Según un informe de la Universidad de Jyväskylä, la «Atenas de Finlandia», conocida en el país nórdico como «ciudad de las ciencias y las artes», solo un 21% de los estudiantes sabe distinguir ambas cosas mientras centros universitarios británicos dudan de la fiabilidad de la vecindad de información con publicidad. El veterano periodista Juan Fermín Vílchez, experto diseñador, señala en su Historia gráfica de la prensa diaria española (RBA ediciones, 2011), que inicialmente la prensa publicaba los anuncios solo en la última página y no fue hasta finales del siglo XIX cuando empezaron a convivir ordenadamente noticia y anuncio en la misma página.

La evolución desde entonces ha transformado los medios pero las asociaciones profesionales siguen velando porque se distingan manifiestamente ambos campos. Señala, por ejemplo, el código deontológico del Collegi de Periodistes de Catalunya que «no se pueden presentar subrepticiamente las diferentes modalidades? como si fueran materiales informativos de las redacciones ni se deben encubrir sin que puedan ser claramente diferenciadas por los lectores». Ética y credibilidad.

Publicado el lunes 24 de agosto de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/24/credibilidad-etica/1804549.html

 

Jornada intensiva, rendimiento y conciliación

La prevalencia del trabajo presencial en España, a diferencia de lo que ocurre en otros países

La primera ministra de Dinamarca pierde a su marido por trabajar demasiado y no estar en casa con la familia las horas de asueto. Este es final de una de las temporadas de «Borgen», una serie televisiva de gran audiencia. Sus secuencias reflejan en la ficción pero con serio realismo la vida política y social del país nórdico, uno de los más avanzados en el estado de bienestar. Digamos, en el reparto de actividades del ser humano que alcance un equilibrio entre trabajo, descanso, familia y aficiones. Es decir, la conciliación de todas ellas.

«Proporción entre el producto o el resultado obtenido y los medios utilizados», así precisa la Real Academia Española el significado de «rendimiento». «Fruto o utilidad de una cosa en relación con lo que cuesta, con lo que gasta, con lo que en ello se ha invertido, etc., o fruto del trabajo o el esfuerzo de una persona», es otro de los significados, más economicista, que distintas fuentes dan a esa misma palabra. Aunque estas últimas prefieren usar otro vocablo más mercantil e industrial: productividad. Me gusta más el término rendimiento que el de productividad, que se emplea habitualmente para calibrar la actividad humana y que la R.A.E. muestra como el análisis de «los fenómenos sociales haciendo primar los factores económicos».

El verano es una buena época en España para evaluar el rendimiento de las personas en el trabajo ya que en la mayoría de las empresas se implanta la jornada intensiva. Es decir, se acorta el tiempo laboral pero se ha de realizar la misma tarea. Y todo indica que su éxito se debe a ese ajuste temporal, a que las horas de trabajo recortadas las puede dedicar el trabajador a su familia, al ocio, al descanso, a sus aficiones.

En nuestro país prácticamente no existe la conciliación familiar. El personal se pasa la jornada en el trabajo, de la mañana a casi la noche. Solamente durante esa temporada en el verano en que se practica la jornada intensiva se alcanza cierta conciliación. Y no en todas las empresas se implanta. Una razón de disidencia es que ese acorte de jornada no acaba de señalar el índice de rendimiento porque se realiza en época de menor actividad. No se extiende a otras estaciones quizá por un miedo a que la reducción de horario signifique una inercia hacia la baja producción. Lo contrario a lo que piensan muchas empresas avanzadas, sobre todo las grandes corporaciones europeas. Algunas de ellas empiezan a establecer vacaciones libres para quienes cumplen regularmente los objetivos. Industrias tan importantes y con implantación internacional como Mercedes, Novartis, Amadeus o Kyocera, por señalar compañías de muy diversos productos, mantienen jornadas flexibles y acomodadas a la conveniencia de empresario y empleado. Y en algunos países trabajar más horas de las establecidas por convenio o contrato laboral está mal visto.

Jorge deja la oficina a la hora establecida cada día; Jonás, si acumula horas una jornada las descuenta de otra sin apenas limitaciones; Andreas trabaja por objetivos con horario flexible. Disfrutan de varios periodos de vacaciones porque laboran a gusto e incrementan su producción. Entre empleador y empleado no solamente hay una correspondencia legal sino también de lealtad, de esfuerzo y confianza. Y esa relación laboral accede a que puedan realizar trabajos desde casa y en horas menos convencionales con tal de que los objetivos se cumplan. Así pueden compaginar trabajo, familia y aficiones sin menoscabo laboral. En España sigue primando el trabajo presencial. ¿Es más importante que te vea el jefe (mando intermedio generalmente) que el objetivo, el trabajar a gusto, la lealtad o la compatibilidad familiar? Los beneficios de las grandes empresas han subido un 37% de un ejercicio para otro y la confianza empresarial es cada vez más sostenible. Puede ser el mejor camino para reconocer el rendimiento, reducir ese nefasto presencialismo miedoso y convocarnos a la conciliación.

Publicado el martes 11 de Agosto de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/08/11/jornada-intensiva-rendimiento-conciliacion/1798677.html