Resiliencia

La capacidad humana de asumir situaciones límite

Resiliencia. Conozco la palabra desde hace poco tiempo, perdón por mi ignorancia. Al principio la puse en el rincón de las reservas porque me parecía algo marginal, un término nuevo utilizado por especialistas, quizá un “palabro” de frikis… Pero últimamente la vengo oyendo con frecuencia y la curiosidad me ha llevado a ver si tenía más significados del que suponía. Recurrí primero al diccionario de la Real Academia para comprobar su inclusión en la lengua española. Aparecieron dos significados, uno recientemente incorporado (“Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”). Posiblemente sea la adaptación del término mecánico (“Capacidad de un material elástico para absorber y almacenar energía de deformación”) al vocabulario de la Psicología.

Insatisfecho con esta definición que no cuadraba del todo con las lecturas, conversaciones y frases oídas hasta ahora, comencé una búsqueda para que me informase de su empleo en los medios. El campo, entonces, se abrió en un abanico que abarcaba diversas direcciones: ingeniería, ecología, psicología, sociología, derecho y alguna más. Hasta se menciona como capacidad de los emprendedores, tan de actualidad. Sin embargo, no encontré ninguna relación política, económica, social específica. Existe un Instituto Español de Resiliencia y en su información básica relaciona su actividad con deporte, educación, empresa… Creo que le falta una característica que en estos días tenemos griegos, portugueses, irlandeses, chipriotas, italianos, españoles y supongo que muchos contribuyentes de la Europa del este. La capacidad política de resistir y sobreponerse.

El llamado estado de bienestar quizá sea un estadio psicológico dependiente no solamente de la comodidad pues impulsa a la necesidad de comprar, a la urgencia por la superación económica, a la necedad de las apariencias. La educación, la calidad social, la sostenibilidad parecían, hasta hace poco, casi secundarias. Pero cuando se extendió la crisis, se expandió el desempleo, se desplomó la concesión de créditos, se ejecutaron las cláusulas abusivas de las hipotecas el mundo idílico, la bonanza de la globalización se desinfló. Y llegaron las penurias. Entonces se empezaron a sorprender especialistas de la psicología y de la sociología ante la capacidad de resistencia de personas sin características especiales, sin aficiones extremas, no simpatizantes del riesgo. Y se especuló con la continencia ante las injusticias, los recortes a la cultura, la sanidad, la enseñanza, la desesperanza de quienes perdían trabajo, vivienda, becas, calidad de vida. Creo que fue entonces cuando tomó fuerza la noción, el concepto de resiliencia.

Mis escasas fuentes político-económicas me impiden saber si la percepción de esa idea era ya conocida por los economistas y los políticos actuales, los que, según los sondeos oficiales, soportamos con estoicidad, o la acaban de incorporar a su argumentación. El caso es que la resiliencia, la “capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas” parece extenderse, con más o menos sobresaltos, por el Sur y el Este de Europa. Y puede que pronto alcance al Norte, al Oeste… continentales. Porque, según el profesor Paul Krugman “los responsables políticos, tanto aquí [EE.UU.] como en Europa, parecen ser presa de algo similar a la complacencia y el fatalismo, la sensación de que ni se puede ni se debe hacer nada. Podríamos llamarlo el gran desdén”.

Artículo publicado el martes 25 de junio de 2013 en LA NUEVA ESPAÑA

Correa y mordaza

El silencio de TVE1 sobre los nuevos papeles de la trama Gürtel

Comprendo que las exclusivas hay tratarlas con cuidado, que no debe uno apropiarse de los descubrimientos de los otros medios. Vale, no se puede restar protagonismo a quien investiga, encuentra o recibe una noticia y la publica. Pero una cosa es ese respeto al triunfador y otra es el desprecio, la ocultación y la desinformación. El diario El País sale hoy a la calle con una relación de viajes pagados por la trama Gürtel o Correa a personalidades y dirigentes del Partido Popular y sobre todo al presidente Aznar, a su familia, a sus ministros cuando ejercían el Gobierno de la nación. Y además una serie de regalos caros a mucha otra gente de la cúpula del PP. Para colmo se da cuenta detallada de la partición de esos presupuestos para evitar acudir a concurso público. Es decir, una cadena de chorizadas que salpican al epicentro de Gobierno, su presidente, el partido y sus dirigentes. Bien, pues Televisión Española no lo ha señalado en los diez extensos titulares, que hoy más que titulares han sido noticias casi completas, de su Telediario 1, el de las tres de la tarde. Merecieron honor de titular el desamparo del juez de los procesos a Blesa o la noticia de toda la semana pasada de que Mandela sigue muy mal pero que resiste a sus 94 años. De Correa, Crespo, Aznar, Agag, Gallardón, García Escudero y la larga camarilla beneficiaria de los Gürtel, ni mención. Eso es un telediario imparcial, honesto y equilibrado como los que se emitían en la segunda legislatura zapaterista, esa tan denostada y culpable de todos nuestros males.

No he podido comprobar si otros medios televisivos han hecho lo mismo porque la mayoría se emiten a la misma hora y no se pueden ver varios telediarios a la vez. Si he comprobado que algunos que tienen distinto horario han abierto con esa información. Señalando que la noticia la da el diario en cuestión, al igual que han mencionado que Messi ha pagado diez millones a Hacienda para ponerse al día, dato que publica La Vanguardia. Pero Radio Televisión Española ha pasado a pertenecer al holding de PP y no le interesa que la gente descubra lo bien que lo ganan fuera de la legalidad. La corrupción, la de otros. Por eso Bárcenas entra y sale de su casa cuando le da la gana mientras cualquier robaperas duerme más tiempo en calabozos y celdas que en su casa o infravivienda.

Como se ve, primero le apretaron el cinturón a la información pública e imparcial y ahora le ponen una descarada mordaza.

Manipulan la información

Una hora de telediario la rellenan ahora con temas intrascendentes para no hablar de temas importantes o trascendentes. Es el método que emplean los responsables informativos de Radio Televisión Española, tanto en La 1 como en Radio Nacional de España o al menos en RNE1. El Consejo de Redacción de RTVE lo constata en su última reunión y menciona que cuando se aprobaba la Ley de Costas se ignoraron las opiniones de la oposición, señala que se ha llegado a recomendar a los parados que recen para paliar el estrés que les produce la situación y hasta rechaza que se den consejos sobre el vestir de las adolescentes en los programas informativos. Y es que lo que están haciendo con las emisoras públicas es llenar de adeptos y colaboradores de la derecha y silenciar temas que preocupan a los españoles para no decir nada del Gobierno del Partido Popular. Consecuencia es la caída de audiencia de dichos informativos hasta el punto de que RNE ha perdido en su programa matinal cerca de un millón de oyentes (o escuchantes, como les gusta decir). Teniendo en cuenta que Juan Ramón Lucas no hacía programas rojos sino simplemente coherentes e informativos, la conclusión es que los nuevos programas de la radio pública no interesan a la gente, que soporta crisis, paro, recortes en todos los campos y el rechazo a las peticiones de la aplicación de remedios para salir de esta penosa situación.

Como se ve la derecha no se conforma con aplicar programas económicos que perjudican a los menos poderosos, las más desfavorecidos, los menos preparados, como una diputada del PP argumentó en el Congreso, sino que persigue una política de mordaza para no hablar de temas como los mencionados así como de las sucesivas leyes que promueve el ministro Gallardón sobre la Justicia de pago, el aborto o la penalización de las informaciones sobre temas judiciales. Es decir, el empeño en matar al mensajero.

Europa 2014 será más política

La necesidad de desactivar el germen poco democrático que crece en varios países de la UE.

Europa tiene ahora un difícil año para levantarnos la moral. Con esta frase terminábamos una descripción sobre el comprometido año preelectoral que tiene por delante Europa. Y en este contexto, a doce meses de los comicios los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han acordado un paquete de medidas para luchar contra la evasión fiscal. Se supone que es un avance que fortalecerá la posición de los 27 en medio de la crisis que está dejando al Viejo Continente fuera de los primeros puestos del «ranking» político-económico mundial. Pero las autoridades continentales se tienen que aplicar no solamente en cuestiones de índole económico-fiscal, sino en política social y de derechos, así como en su gobierno interior y su representación práctica en el panorama internacional.
Porque se producen cada día hechos que muestran la debilidad de la Unión en bastantes puntos neurálgicos de su sistema democrático. Y ante el deterioro del Estado del bienestar que se produce en gran parte de sus estados miembros aumentan los brotes de autoritarismo, nuevos casos de reivindicación soberanista, demostraciones de discriminación y de fuerzas xenófobas. Los últimos disturbios en Estocolmo y la subida en votos de formaciones como el Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) o los «grillos» y la Liga Norte italianos, la gran implantación que experimentan la griega Aurora Dorada, los Verdaderos Finlandeses, Demócratas Suecos y otros varios partidos húngaros, búlgaros o daneses, así como el nacimiento del alemán Alternativa, lo demuestran.
Las próximas elecciones al Parlamento europeo, que se celebrarán en el marco del Tratado de Lisboa ya en vigor, pueden acercar al ciudadano a una mayor intervención en las decisiones de la gobernación continental y desactivar ese germen poco democrático que crece en varios países de la Unión. También parece que debilitarán el patente bipartidismo que impera en la eurocámara entre populares y socialistas. Porque el nuevo Parlamento disfrutará de mayor poder, y además de elegir al presidente de la Comisión Europea se establece la llamada codecisión entre ejecutivo y legislativo continental. Asimismo, instituye la «iniciativa ciudadana», que podrá promover propuestas legislativas con el apoyo de un millón de ciudadanos de varios países; funcionará con mayorías calificadas (55% de estados y 65% de la población global), con un mandato acotado del presidente del Consejo Europeo por dos años y medio; tendrá más capacidad de actuación en justicia, libertad, seguridad y mejora en la lucha contra el terrorismo y la delincuencia internacional.
El tratado introduce nuevos derechos civiles, políticos, económicos y sociales; establece que la Unión y los estados miembros actuarán conjuntamente con espíritu de solidaridad, y consolida como vicepresidente del Ejecutivo la figura del Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad para dar coherencia y presencia exterior de la UE e instaura una personalidad jurídica única.
En definitiva, el Parlamento que surja tras las elecciones del próximo año puede conseguir la supremacía de los poderes político y social sobre el económico o, al menos, un equilibrio entre ellos, además de mayor solidaridad entre los miembros, igualdad fiscal y cohesión entre los 500 millones de europeos.

 

Artículo publicado el 27 de Mayo de 2013 en LA NUEVA ESPAÑA

 

Profesión, viga, lección

Un trocito de entrevista puede ser un mundo de realidad. Rosa Díaz es una política con experiencia ejecutiva en el Gobierno Vasco pero cuyo partido actualmente solo manda en un pequeño municipio de Ávila. Sin embargo, la encuestas le prometen cada día más votos. No sé si es que la gente huye de los grandes partidos y se refugia en el UPyD o es que desconocen a quién votan o les da lo mismo con tal de no votar a PP y PSOE. Sea lo que sea el caso es que el partido era hasta hace unas fechas una espuerta de grillos, donde entraban y salían militantes acusándose de ejercer el ordeno y mando y ante el mal funcionamiento democrático interior. Para ver cómo es el partido solamente nos tenemos que fijar en una respuesta, como señalaba al comienzo, dada por su líder, que lleva 30 años en política. La viga en el ojo ajeno.

P. Tienen un discurso contra los políticos profesionales, pero usted lleva 30 años viviendo de la política…

R. No tenemos un discurso contra los políticos profesionales; tenemos un discurso contra los malos políticos y la mala política. Hay una diferencia brutal entre los políticos profesionales y los profesionales de la política. Los políticos profesionales, como los periodistas profesionales o los médicos, son los que hacen bien su profesión. Los profesionales de la política o la medicina o el periodismo son los que están para lucrarse de la profesión, pero no hacen bien su tarea. Estamos a favor de la regeneración de la política, la limitación de mandatos, la transparencia, los controles.

Ni qué decir tiene que ella es una profesional de la política. Es bueno que luche por cambiar la ley electoral, la transparencia, la regeneración de la política, la limitación de mandatos, que luche contra la corrupción y contra la política limitativa que hace que solamente dos partidos se repartan el poder por turnos. Pero las lecciones, con un Toni Cantó que canta cosas espantosas en Twitter, no son para ella, para ellos, que no tienen experiencia gobernante y que son, en buena parte, renegados de su primitiva ideología. Si gana y gobierna ya podría dar alguna lección pero primero que termine la carrera.

Penélope y Ulyses

Los derechos que tanto costó tejer ahora se destejen

La “Odisea” se escenifica de nuevo. Casi tres mil años después de haberla narrado Homero la tenemos entre nosotros. Y si la leyenda histórica del rey de Ítaca se cumpliese ahora, ¡la que nos espera! Al menos cuatro lustros de demora y dilación. Llevamos uno y ya nos parece una eternidad. Por eso, tengamos la esperanza de que ahora los viajes son más rápidos y de que el periplo será más corto aunque lleguemos extenuados.

Contrasto nuestros días con los de la Guerra de Troya porque parece que seguimos la estela del tejer y destejer. El gran poeta griego contó en sus relatos la situación de Penélope, la esposa de Ulises, rey de una pequeña isla mediterránea, que partió a luchar a Troya y mientras aguardaba el regreso de su marido era acosada por numerosos pretendientes que querían desposarla. La reina, para aguantar la espera sin darles una respuesta definitiva, les señaló que cuando terminase de tejer un sudario que estaba haciendo para cuando falleciese su suegro, el ex rey Laertes, padre de Ulises, accedería a casarse si el monarca no regresaba. Para alargar su obra, ante la tardanza del guerrero, Penélope tejía durante el día y deshacía lo compuesto por la noche.

En esas estamos. Las leyes, los derechos conseguidos durante muchos años en beneficio de los contribuyentes, las que nos llevaron al llamado estado de bienestar serían las que la esposa de Ulises realizaba durante el día. El retroceso que experimentamos ahora sería el destejer nocturno de la desesperada Penélope. Los pretendientes podrían ser los mercados, los poderes económicos que buscan hacerse con el trono.

Si anteriores gobiernos consiguieron aprobar distintas leyes sociales que, al menos teóricamente, mejoraban la vida de los españoles, el actual Gabinete pretende deshacer gran parte de lo aprobado, de los beneficios logrados. Tejer y destejer. Los ejemplos están claros: sanidad, educación, dependencia, aborto, preservación de las costas, pensiones… Lo malo es que Ulises tardó veinte años en volver a Ítaca y el retroceso, el destejer, cumple ahora su tercer año.

No quisiera que se comparasen la “Odisea” relatada hace veintimuchos siglos con la odisea actual pero a veces sueño con la isla de los cíclopes y la caverna de Polifemo, las sirenas, Eolo y la bolsa de los vientos, los lestrigones antropófagos, Circe, Calipso y todo un elenco personajes y situaciones y los veo con las caras de Wert, Mato, Arias Cañete, Ruiz Gallardón, veo batas blancas, hospitales, aulas, “tuperguar”, embarazadas viajeras, curanderas, “algarrobillos”, ancianos y jóvenes en la cola de la sopa social y un largo etcétera de figuras deambulantes por calles con comercios cerrados, industrias clausuradas, educados mendicantes…

Tardó en regresar el guerrero rey de Ítaca y encontró a su esposa acosada pero tejiendo. Espero que los acontecimientos de hoy no se prolonguen tanto tiempo, que los obstáculos que nos encontremos los superemos como Ulises sus contratiempos y que el final de la historia no termine tan trágicamente como la que nos contó aquel “hijo de rehenes”, “el que no ve” (¡qué acepción más acorde con nuestra situación!) que significaba el nombre de Homero.

Este artículo ha sido publicado en LA NUEVA ESPAÑA el sábado 18 de Mayo de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/05/18/penelope-ulises/1414325.html

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