Señora consejera, las Bruxas de Barro necesitan su ayuda (Recopilación Agosto)
La Quema de las Bruxas de Barro es una fiesta original, ancestral, atractiva, distinta, que sobrevive gracias al esfuerzo de cuatro o cinco personas que trabajan, gestionan y recorren sus barrios solicitando donativos para organizarla. En un pueblo con un centenar de empadronados conseguir cada año que se celebre la fiesta es un pequeño milagro. Y un misterio que logra que cada verano mucha gente disfrute de una fiesta distinta, antigua, curiosa y divertida. Un evento que no es simplemente una verbena con música y baile, es mucho más que una nocturna romería de prau.
Le explico: el festejo consiste en el encendido de una hoguera en torno a la que se reúnen un grupo de brujas para celebrar un aquelarre y, tras formular un conjuro, las congregadas se vuelven hacia los espectadores y con sus escobas reparten escobazos a diestro y siniestro. Es un momento divertido en el que los asistentes disfrutan de lo lindo. Risas y carreras de niños, jóvenes y viejos, sin distinción de estatus, que participan de un espectáculo diferente a cualquiera de las verbenas que tienen lugar en el Oriente, quizá en toda Asturias.
Aunque su origen no está acreditado, su celebración es ya centenaria. Cada año se hace más popular y es mayor el número de asistentes de todas las edades. He visto en el prau donde se celebra desde abuelas centenarias a familias con recién nacidos, niña/os con solamente unos días porque sus padres no resistieron ausentarse una misteriosa noche de verano. Además, cada año son más las «bruxas» que se disfrazan para participar en un alegre «aquelarre» y repartir algunos escobazos en la «oscuridad».
Le pido la ayuda de la Consejería porque el esfuerzo de las pocas personas que participan en la recaudación de donativos y la organización de la fiesta es cada vez más difícil y agotadora. Son personas que sacrifican gran parte de su tiempo y van pidiendo por las casas una pequeña aportación para sufragar los gastos de la puesta en marcha del evento. Petición de una donación voluntaria que en muchos casos es mínima, casi simbólica.
La concesión de la consideración de Fiesta de Interés Cultural, con el rango que sea, conlleva no solamente una publicidad sino un interés que aporta también ayuda económica, emocional, histórica. Acérquese Berta a Barro, el próximo sábado día 17, a esta pequeña aldea de Llanes, hermosa, con un paisaje maravilloso, una playa preciosa y segura, una iglesia emblema del turismo regional y nacional que se refleja en las aguas de una ensenada o estuario digna de figurar en las guías verdes del país, con unas gentes amables y curiosamente longevas, conjunto que, según mi criterio, conforman una de las joyas de la corona llanisca. Concédales -se lo agradecerán- ese título, que promocionaría, protegería, resaltaría su simbolismo en años venideros para que no se apague la hoguera en la que Barro quema sus bruxas.
Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 14 de agosto de 2019
https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/14/fiesta-interes-turistico/2515510.html

La modificación intencionada de una cámara que muestra un paraje en tiempo real parece una gamberrada, aunque quizá pase a ser algo más legalmente. Lo señalo porque una webcam instalada en el Paseo Princesa Letizia, de Ribadesella, ha sido reiteradamente alterada, según parece, intencionadamente y refleja distorsionada la situación real de ese paisaje. El caso afecta no solamente a la compañía que la instaló, también a quien la patrocina y a quienes buscan su visión informadora (de 2,5 a 3 millones de visitas al año y 700.000 usuarios únicos), ya sea por curiosidad o por razones económicas o laborales.
«La niña bonita» se decía cuando salía el número quince en los sorteos, «el quiiince, la niña bonitaaa», cantaba el locutor de las antiguas loterías, de los bingos, y por supuestos quienes siguen retransmitiendo los sorteos de la Lotería Nacional? Bien pues el 15 (y el 1 y el 5) parece el número bonito para figurar en calendarios de efemérides, no sólo españoles sino mundiales, es el número «viral» de nuestros días. Partimos del 15-M de aquel Madrid de 2011, pasamos al 15-M de este 2019. ¿Seguiremos con fechas emblemáticas, de distinto mes -mayo uno, marzo, el otro- coincidentes en letra y sobre todo espíritu?