Posidonia para El Bau (recopilado 2019)

La necesidad de cuidar el pequeño estuario del río Calabres, una ría natural que transcurre entre entre los pueblos de Barro y Niembro (Recopilación Septiembre)
Posidonia para El Bau

Intento siempre defender uno de los paisajes más bellos que tenemos en Asturias. Perdónenme si resulto pesado y reiterativo con un mismo tema. Es que observo su deterioro y pienso que es necesario pararlo, buscar remedio, conservarlo aún en su estado actual. Me refiero a la ensenada de El Bau, el pequeño estuario que forma el río Calabres al desembocar entre Barro y Niembro, la ría formada por los cuatro meandros con los que alcanza el mar antes de abrirse en la playa de la Entrada. Es la joya fotográfica que todo turista se lleva al pasar por el Picu el Escobiu y ver el reflejo en sus aguas de la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Barro. El Instituto Geográfico Nacional lo denomina «Ría de Barro».

Este paraje llanisco tiene una singularidad que lo hace casi único. Un río nacido en la sierra del Cuera se esconde bajo el monte de La Llera, en la zona de La Corredoria, entre Posada y Quintana. Su cauce subterráneo discurre centenares de metros y vuelve a la superficie por la semidestruida cueva de Jonfría, en la vertiente norte de La Llera, ya en la parroquia de Barro. En su camino al mar hubo tres molinos de los que solo sigue en pie el tercero aunque sin actividad molar. Unos metros adelante, tras pasar bajo el puente de El Arite, forma con sus meandros un estuario con una vega a su derecha que se inunda con aguas de la pleamar del Cantábrico.

Tanto a izquierda como a derecha de su cauce han crecido distintos árboles y plantas herbáceas como el junco, la espadaña y el cada vez más apreciado bambú (la nueva arquitectura lo investiga como resistente material de construcción). En su suelo se forma un fango que alberga diversos animales acuáticos, gusanas y cangrejos (cámbaros, los llamamos en Llanes). Con las aguas que llegan del mar entran bandadas de lubinetas, mubles y hasta rodaballos. En ellas pescan la gaviota, el martín pescador y otras aves migratorias. Gran parte de lo que describo permanece hoy a duras penas. Una cantera abierta cerca del nacimiento del río propició hace años el deterioro de la rica ensenada. Los sedimentos arrastrados obstruyeron el cauce fluvial subterráneo, lo que obligó a romper la bella cueva de Jonfría, la arena arrastrada fue ocupando las orillas del cauce e invadió gran parte de la vega de El Bau. Una vegetación no deseada comenzó a cubrir las zonas de aluvión y el agua ya no llega a todo el estuario. (Tras cuatro décadas de desastre, hoy se polemiza sobre el posible dragado del Calabres antes de enterrarse bajo La Llera, no de limpiar la natural ensenada de Barro, El Bau).

Como consecuencia de ello ya no se pesca en el Bau, la gusana que se cosechaba como cebo para la pesca casi ha desaparecido y extraña vegetación se aprovecha del abandono. Con la evolución de las técnicas de captura ha desaparecido la flota de los mariscadores de Niembro, especializados en langosta y bogavante. Todo ello ha contribuido al deterioro del humedal, que aún conserva su belleza.

Propongo, dentro de mi ingenuidad y en defensa de mantener esta riqueza natural, la plantación de posidonia. El crecimiento de esta planta, cuyo nombre deriva del mitológico dios de los mares, Poseidón, regenera las costas de muchas zonas del Mediterráneo y lo mantiene vivo. Acuática de verdes hojas largas y estrechas, endémica del llamado Mare Nostrum, alimenta las aguas con sus extensiones submarinas. Y las salva de una contaminación destructiva. Un editorial reciente del «Diario de Mallorca» (Editorial Prensa Ibérica), titulado «El equilibrio vital de la posidonia», reivindicaba esta planta por su influencia en defensa del medio ambiente, del ecosistema, ya que las praderas de posidonia «son elemento natural imprescindible para mantener y regenerar» la costa mediterránea. Un decreto del Govern de la comunidad balear no solamente defiende esta planta sino restringe su retirada o destrucción. Los guías turísticos de las islas suelen señalar, no sé si con razón, que está prohibido arrancar y sacar del archipiélago esta benéfica hierba.

Las playas del Cantábrico, afortunadamente no necesitan de la posidonia para mantener sus agitadas aguas saludables. Pero El Bau, la ensenada entre Barro y Niembro, con sus aguas tranquilas, precisa una regeneración. La vuelta del bambú, hoy reivindicado como un magnífico elemento para la construcción, un pequeño dragado y la plantación de la hierba del dios de los mares detendría su deterioro y desterraría la vegetación invasora que consume su belleza natural.

Publicado el domingo 29 de septiembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/oriente/2019/09/29/posidonia-bau/2536292.html

«Putoflipo con mi crush» (recopilado 2019)

El nuevo lenguaje con el que se mueven los centennials (Recopilación Septiembre)
"Putoflipo con mi crush"Las muletillas del lenguaje, en muchos casos, llegan al diccionario de la Academia. Normalmente son objeto de polémica. Algunas son flor de un día porque el huracán de una moda amaina por su esencia misma de pasajera. La implantación de una palabra, un vocablo, una acepción antes era lenta y solamente entraba a formar parte de las páginas del libro recopilatorio académico cuando ya llevaba mucho tiempo en boca del personal. La globalización y el tránsito de migrantes aceleraron las incorporaciones en los últimos años. La extensión del idioma de Cervantes por el mundo de los negocios, las artes, los viajes, ha contribuido a popularizar muchas innovaciones.

Claro que esa velocidad actual en el empleo de nuevas expresiones ya es tal que empieza a separar a generaciones contiguas. De padres a hijos, de maestros a alumnos, de primogénitos a benjamines. Porque «crack», «cunde», «boquerón», «loco», «mórtimer»… ya no son lo que eran. También varía la construcción de frases, abundando los apócopes y los acrónimos. La tendencia es hablar menos, chatear y ahorrar en signos, en gastos, en todo. Expresión de los tiempos. En otros hubo la moda derivada del lenguaje carcelario/cuartelero/legionario y abundó cierta literatura con su uso. Ahora el chateo lleva a otros modos, simplificando, nacionalizando y localizando extranjerismos en muchos casos de nueva tecnología. Además influye también la falta de vocabulario del hablante y, según algunos estudios, el gregarismo o manifestación de pertenencia a grupo, clan, moda obliga a un uso particular.

«Cunde poga. En plan, Ros es mi crush.¡De una!». Lo que viene a significar que «Ros (Rosa, Rosendo, Rozalén?) me encanta». Cunde poga es «me gusta mucho» y crush viene a ser «flechazo». El resto de la frase son muletillas como antes se repetía vale, tío, la verdad? Normalmente los nuevos términos son una especie de calificativos para señalar predilección o desafección, a favor o en contra. Y muchos cambian de significado, a veces a todo lo contrario. «Un huevo» ahora es lo contrario a lo que representaba antes. Si un crack era el mejor en su categoría hoy puede ser un pringado, un matado, un parguela, el que no llega. Y pimpín es, según el tono o sesgo de la conversación, el/la bocazas, enterado/a, corto/a, desgraciado/a, para un/a centennials. Igual ocurre con rayar o rayarse, que dependiendo de la frase puede apuntar a enojo o trastorno. Y así tocho es ahora grandioso cuando antes era un ladrillo.

Aunque lo más común en el lenguaje de los nacidos este siglo es un prefijo que antes era peyorativo y ahora encabeza muchas palabras, las enfatiza: «Putoflipo», «Me putoatrae», «Me putoasquea». Marca así la diferencia con millennials, vejestorios y demás generaciones. En tiempos hubo un juego infantil que consistía en poner una sílaba pegada delante de cada palabra para que no te entendiesen «los otros». También funciona ahora la concentración, ya sea por apócopes, acrónimos o siglas. Malro o buenro se emplean como mal rollo o buen rollo; LMAO es el acrónimo de «laughing my ass off» que correspondería a «me parto el culo»; random sería presuntamente un anglicismo para ahorrar términos como accidental, aleatorio, casual, fortuito, extraño y algún otro vocablo; en fin, el lenguaje centennials se va llenando de palabras nuevas y si los millennials, vejestorios y demás no nos actualizamos a menudo nos quedaremos a dos velas. Si no los conoce ya, entreténgase buscando expresiones como shippear, carpetear, lol, to, parejas goals, stalkear, hater, troll, jai, jari, holi, miérder, pro, popu, pos, rata y un largo etcétera. Porque si no le dará cringe. Utilice «en plan» al comenzar cada intervención porque si no se le notarán las «carencias», muéstrese como un «tiburón» (masculino y femenino) porque sino le considerarán un «crack»… Y así veinticuatro siete.

Publicado el sábado 21 de septiembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/09/21/putoflipo-crush/2532597.html

Gamonéu, una reivindicación (recopilado 2019)

Un magnífico queso azul y suave, reconocido entre los gourmets pero difícil de encontrar fuera del Principado de Asturias (Recopilación Septiembre)
Pepe era el capitán de los asturianos. Trotamundos y enviado especial a cualquier zona en conflicto, Pepe Comas regresaba a la redacción e invitaba siempre a queso. Claro que cuando llegaba de Cangas la invitación era a gamonéu. Compañeros de redacción preguntaban a menudo cuál era, qué clase de queso era aquella delicia que estábamos saboreando. “El mejor del mundo”, señalábamos alguno de los asturianos. Y Pepe lo “exportaba” por sus ocasionales o fijas corresponsalías.

“El cabrales no hace falta ofrecerlo, se vende solo”. Eso se les oye a los vendedores de quesos asturianos. “El gamonéu hay que ofrecerlo”. Para quienes visitan Asturias y quieren llevar una buena evocación gastronómica a la vuelta han de anunciarles el queso de los concejos de Onís. Es necesario señalarles que es mantecoso, más suave, quizá menos azul… pero deja un buen recuerdo en el paladar. Pienso que esto se puede corregir. Es un producto con Denominación de Origen y debe ser potenciado por el Principado.

El hecho de ser Asturias la mayor mancha quesera de Europa no se ha de quedar en una frase publicitaria, en una propaganda en sí; ha de ser algo más, un acicate para trabajar un sector industrial sin más. Si se subvenciona a la implantación de foráneas industrias metalúrgica, eléctrica, de la construcción, manufacturera y de las nuevas tecnologías, en muchos casos con un futuro incierto o con un futuro corto –como demuestran los continuos cierres de los últimos tiempos–, con mayor fuerza se ha de hacer con nuestra industria autóctona, con prestigio fuera de nuestras fronteras, que ponen nuestros (perdón por la apropiación) productos “en el mapa”.

No me refiero solamente a ayuda económica. La aportación pública puede ser para la creación de nuevas queserías, aumento de la ganadería, medidas de seguridad para ésta, incremento de la mano de obra y más tecnología especializada, apertura de mercados, publicidad y a cualquiera de las diferentes necesidades del sector.

La industria quesera sufre una serie de limitaciones que son difíciles de superar sin ayudas institucionales. Bien por su propia idiosincrasia, sus cualidades propias, diferenciadas que la hacen única (modo de secado, maduración, materia prima, características del terreno…). Bien por la precariedad de su primaria producción o de su arranque.

El hecho de ser Asturias la mayor mancha quesera de Europa no se ha de quedar en una frase publicitaria; ha de ser algo más, un acicate para trabajar. Si se subvenciona a industrias foráneas, con mayor fuerza se ha de hacer con nuestra industria autóctona

El gamonéu es un queso premiado, reconocido entre el gremio de los productores, entre los gourmets, pero aún poco conocido del gran público, del consumidor, de los establecimientos expendedores, de los mercados del queso. Fuera de Asturias es muy difícil encontrarlo en tiendas especializadas y casi imposible en colmados y supermercados. Para colmo se le puede nombrar gamonéu, gamonedo o gamoneo y su nombre de origen viene de un pequeño pueblo mayormente desconocido hasta para los asturianos. El hecho de poseer la etiqueta de Denominación de Origen la concede un gran prestigio entre los expertos pero no lo hace más popular entre los consumidores. Pienso que sería bueno inscribirlo en certámenes internacionales como el World Cheese Awards, que se celebra ahora en Bérgamo, Italia. Es una plataforma planetaria cuyos galardones extienden su fama por el mundo, son noticia en los medios de comunicación y popularizan los productos que a él se presentan. Lo saben muchas premiadas queserías españolas.

Por otra parte, la difusión de un concurso como el celebrado en el vecino municipio de Cabrales, con subasta y pregón, completarían su popularidad. La presentación, invitación, degustación a los medios del queso ganador representa una publicidad incomparable para el pujador que consiga llevárselo en la subasta y un gran renombre para el queso. Lo dice quien pregonó recientemente el certamen cabraliego, recomendó hacer escuela para propagar por los mercados esta delicia gastronómica y la continuación de unas queserías que lancen sus exquisiteces al universo gourmet. Su presentación en Madrid consiguió una barata publicidad, buenos espacios en la mayoría de los medios de comunicación y hasta insólitos récords.

Publicado el viernes 13 de septiembre en LA NUEVA ESPAÑA y recogido por el Museo Etnográfico de la lechería

https://afondo.lne.es/opinion/gamoneu-una-reivindicacion.html

Sobre patinetes, mascotas y normas (recopilado 2019)

La impunidad de los insolidarios no se combate con más circulares sino haciendo cumplir las existentes con más agentes de tráfico (Recopilación Septiembre)

La circulación de patinetes, bicicletas y otros vehículos de movilidad personal está levantando protestas en gran parte de las poblaciones. Los aparcamientos de forma caótica, su abandono en medio de aceras, su carrera por las zonas peatonales, su presumible alta velocidad son algunas de las causas de las protestas. ¿Faltan normas para regular su circulación, han de ser comunes o cada municipio ha de aprobar las suyas? ¿Y las de aparcamiento?

Las normas son para cumplirlas. Para eso las aprueban consistorios y gobiernos. Son fruto de la democracia y facilitan la convivencia entre vecinos. Nos las «imponen», las promulgan para favorecer, ayudar a la coexistencia entre cercanos, compañeros de calle, de barrio. Pero ¿quién hace cumplirlas? ¿Se multa al infractor, se cobran las multas?

Los ayuntamientos, como responsables de la política local, municipal, la cercana, velan por la convivencia de sus residentes. Pero muchas veces se ven desbordados por la misma vida de la calle. O apuntan a objetivos no urgentes y se olvidan de otros necesarios pero menos «populares». Parece que los criterios van «por barrios».

Las normas más necesarias en cuestión de convivencia son las de los nuevos vehículos de desplazamiento personal, los que facilitan la movilidad por la ciudad. Y también su aparcamiento. Pero en muchas corporaciones no acaban de aprobar normas para su circulación. Unas esperan (se disculpan con) otras de organismos de mayor rango. Algunos ayuntamientos no las consideran urgentes; otros no las ven necesarias. Mientras tanto las dificultades del peatón son cada vez mayores para pasear, andar por las aceras. Unas veces porque los ciclistas, patinadores, skaters… circulan por la acera en vez de ir por la calzada. Otras porque no aparcan sus vehículos, los «tiran» donde se acaba su saldo, donde está su destino, donde les da la gana (mejor no mencionar «salidas»). He ahí un punto ciego legal.

Otro dato respecto a circulación de vehículos y su aparcamiento: muchas poblaciones han implantado zonas verdes, zonas de aparcamiento limitado o regulado. Son normas para cobrar una cuota por ocupación temporal pero adolecen de coordinación intermunicipal y son distintos los colores de la pintura que marca los límites para cada vehículo, lo que confunde a los conductores visitantes o no residentes habituales. Además, en algunas localidades los colores que distinguen permisos o prohibiciones son tan parecidos y no reflectantes que no se distinguen por la noche.

También son reguladas las normas de paseo de mascotas. Normalmente han de ir atados por la calle, sus dueños han de recoger sus excrementos sólidos. ¿Y los líquidos? Hay poblaciones donde se riega con frecuencia, en otras llueve lo suficiente para eliminar residuos menores. Pero en muchas ni llueve ni se riega lo suficiente como para eliminar pises y otros residuos olorosos.

Las soluciones para la mayoría de los inconvenientes mencionados (grafittis incluidos) pasaría por una mayor presencia de miembros de la policía municipal, local, de movilidad. Pero el personal de vigilancia es lo que más escasea. Solo los municipios grandes, con zonas de aparcamiento vigilado, destinan presupuesto para empleados de movilidad, pues es una fuente de recaudación económica. Pasear por aceras para vigilar que por zonas peatonales no circulen ciclistas y distintos tipos de vehículos patinadores no da dinero. Una sanción a dueño/a de perro que levanta la pata en cada esquina es difícil de cumplimentar, muy laboriosa de argumentar.

Es decir, hacer cumplir las normas callejeras municipales no es rentable o cuesta dinero, necesita una parafernalia complicada y una Administración ágil y bien equipada. Solamente una organización autoritaria que enfoque su recaudación por ese camino puede imponer un orden en la circulación callejera. Por eso la impunidad de los insolidarios que circulan en vehículos de movilidad personal no se combate con más normas, dictando más circulares. Lo necesario es el aumento de personal que haga cumplir las normas ya existentes.

Publicado el martes 3 de septiembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA, Levante y La Opinión A Coruña

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/09/03/patinetes-mascotas-normas/2524145.html

Las costosas rayas de unos pasos de cebra (recopilado 2019)

Una larga espera en Barro tras oficializar una petición (Recopilación Agosto)
Las costosas rayas de unos pasos de cebra

Instalar unos pasos de cebra parece que es muy costoso, problemático y necesita una larga tramitación. Son las conclusiones que se sacan en Barro después de peticiones, negociaciones y lamentaciones. Años de reivindicación. En Barro, en Llanes, en Oviedo. ¿A dónde más acudir? No lo sabemos. Posiblemente tendremos que esperar a que ocurra una desgracia.

Hace bastante tiempo que solicitamos la instalación de algunos pasos de cebra y también badenes para limitar la velocidad. Lo solicitamos de diferentes formas. Directamente a las administraciones, por medio de redes sociales, a través de la prensa. Lo pedimos para salvaguardar la seguridad de los viandantes, de los peatones que pasean, caminan, andan por los quinientos metros de vías que atraviesan el pueblo de Barro. Sobre todo en época estival.

Entre la bajada de Escaleras, donde un letrero anuncia la entrada a Barro, pasando por los cruces de La Güera, Las Cuartas, de la playa, y llegar a la bifurcación hacia Llubeces o hacia Celorio, apenas existen zonas de paso de peatones. Hacen falta limitadores de tráfico para que los viandantes puedan pasar de un lado a otro de la calzada. La vía atraviesa un pueblo en el que los vecinos han de pasar de un lado a otro en medio de un tránsito automovilístico continuo. Especialmente a ciertas horas «punta», tanto en un sentido u otro. Y en un recorrido incluido en el Camino de Santiago.

En ese medio kilómetro, con edificios a ambos lados de la calzada y sin aceras en la mayor parte de su recorrido, existen una docena de entradas a caminos y pequeños viales por donde transitan los vecinos y residentes, niños, adultos y ancianos.

Y en todo ese camino solamente existen tres pasos de cebra mientras han instalado tres badenes casi juntos en el tramo posterior, ya fuera de la zona edificada. Y si los pasos de cebra hacen respetar el paso de peatones, los badenes («Obstáculo superficial alomado que se pone a través de la calzada para limitar la velocidad de los vehículos», dice la Real Academia Española) obligan a limitar la velocidad.

Personalmente algunos residentes en Barro se entrevistaron con funcionarios del Ayuntamiento y de la Comunidad para explicar la necesidad de que se instalen varias señales de las mencionadas y algunas líneas delimitadoras de zona de peatones aunque sean poco respetadas por vehículos circulantes o aparcados. La sensación, casi constatación, fue que todo el mundo se desentendía, que se pasaban la responsabilidad de unos a otros.

Es decir, unos por otros, la casa sin barrer. Y tras años de gobierno de unos y otros, seguimos sufriendo el peligro de un atropello. Sobre todo en cuatro puntos esenciales (barrios de la Magdalena y de la Güera, cruce de las Cuartas y cruce de la playa). La concejalía indica que la instalación corresponde a la consejería y la consejería que lo debe hacer la concejalía. O sea, nadie se hace responsable y el peligro permanece.

Las recientes elecciones han renovado las administraciones local y comunitaria. Seguirán gobernando prácticamente las mismas formaciones políticas aunque los departamentos correspondientes puedan haber cambiado de responsables. Por esta razón, renovamos nuestras peticiones. La afluencia automovilística a la playa de Barro ha sido masiva, sobre todo durante el puente de mitad de agosto, «el de la Virgen», con fiestas y romerías en varias parroquias de esta zona llanisca.

La falta de señales viales hizo caótico el tránsito rodado, pero fue mucho peor para los peatones. En algunos de los cruces no se puede atisbar la circulación en todos los sentidos ya que curvas y vegetación impiden la visión imprescindible para caminar con seguridad.

Sobre todo para niños y ancianos. He visto la incertidumbre, los nervios de muchos peatones a la hora de pasar de un lado a otro de la carretera. ¡Lo costoso, problemático, difícil que es instalar unas tablas y pintar en el suelo unas blancas rayas!

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 21 de agosto de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/oriente/2019/08/21/costosas-rayas-pasos-cebra/2518276.html

Una fiesta de interés turístico (recopilado 2019)

Señora consejera, las Bruxas de Barro necesitan su ayuda (Recopilación Agosto)
Una fiesta de interés turístico

 Excelentísima señora doña Berta Piñán: Permítame que me dirija a usted pocos días después de su toma de posesión como titular de la Consejería de Cultura, Política Lingüística y Turismo. Pretendo con esta carta solicitarle su interés y su gestión para que el Gobierno del Principado apruebe la concesión de Fiesta de Interés Cultural a la Quema de las Bruxas de Barro. Considero que será el salvoconducto para que este festejo no desaparezca, se conserve y siga entusiasmando a niños y adultos, a toda clase de personas, nativos y visitantes que cada año acuden a centenares a su celebración. Estoy a su disposición para iniciar su tramitación.

La Quema de las Bruxas de Barro es una fiesta original, ancestral, atractiva, distinta, que sobrevive gracias al esfuerzo de cuatro o cinco personas que trabajan, gestionan y recorren sus barrios solicitando donativos para organizarla. En un pueblo con un centenar de empadronados conseguir cada año que se celebre la fiesta es un pequeño milagro. Y un misterio que logra que cada verano mucha gente disfrute de una fiesta distinta, antigua, curiosa y divertida. Un evento que no es simplemente una verbena con música y baile, es mucho más que una nocturna romería de prau.

Le explico: el festejo consiste en el encendido de una hoguera en torno a la que se reúnen un grupo de brujas para celebrar un aquelarre y, tras formular un conjuro, las congregadas se vuelven hacia los espectadores y con sus escobas reparten escobazos a diestro y siniestro. Es un momento divertido en el que los asistentes disfrutan de lo lindo. Risas y carreras de niños, jóvenes y viejos, sin distinción de estatus, que participan de un espectáculo diferente a cualquiera de las verbenas que tienen lugar en el Oriente, quizá en toda Asturias.

Aunque su origen no está acreditado, su celebración es ya centenaria. Cada año se hace más popular y es mayor el número de asistentes de todas las edades. He visto en el prau donde se celebra desde abuelas centenarias a familias con recién nacidos, niña/os con solamente unos días porque sus padres no resistieron ausentarse una misteriosa noche de verano. Además, cada año son más las «bruxas» que se disfrazan para participar en un alegre «aquelarre» y repartir algunos escobazos en la «oscuridad».

Le pido la ayuda de la Consejería porque el esfuerzo de las pocas personas que participan en la recaudación de donativos y la organización de la fiesta es cada vez más difícil y agotadora. Son personas que sacrifican gran parte de su tiempo y van pidiendo por las casas una pequeña aportación para sufragar los gastos de la puesta en marcha del evento. Petición de una donación voluntaria que en muchos casos es mínima, casi simbólica.

La concesión de la consideración de Fiesta de Interés Cultural, con el rango que sea, conlleva no solamente una publicidad sino un interés que aporta también ayuda económica, emocional, histórica. Acérquese Berta a Barro, el próximo sábado día 17, a esta pequeña aldea de Llanes, hermosa, con un paisaje maravilloso, una playa preciosa y segura, una iglesia emblema del turismo regional y nacional que se refleja en las aguas de una ensenada o estuario digna de figurar en las guías verdes del país, con unas gentes amables y curiosamente longevas, conjunto que, según mi criterio, conforman una de las joyas de la corona llanisca. Concédales -se lo agradecerán- ese título, que promocionaría, protegería, resaltaría su simbolismo en años venideros para que no se apague la hoguera en la que Barro quema sus bruxas.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 14 de agosto de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/14/fiesta-interes-turistico/2515510.html

No hay leyes contra el machismo y el supremacismo (recopilado 2019)

Es la primera educación la única que los puede erradicar (Recopilación Agosto)
No hay leyes contra el machismo y el supremacismo El machismo no se erradica con leyes a posteriori. Ese machismo y ese supremacismo que sufrimos a diario. Es la educación la única que puede cambiar la situación, esta plaga que nos hace salvajes, que nos equipara a los más sanguinarios animales. Es decir, es la mentalización a priori la que puede erradicar la violencia de género. Las leyes de castigo no frenan la falta de sentido de igualdad, la raíz de un sentimiento de superioridad del macho sobre la hembra. Del hombre respecto a la mujer. Del fuerte en cuanto al débil. El castigo no es la solución, es un remedio contra lo ya irremediable, algo que siempre, siempre llega tarde.

Todos los días registramos algún caso de machismo, de supremacismo, de violencia. Asesinatos, violaciones, acoso, maltrato. No hay jornada sin un caso de este género. Manadas de salvajes aparecen cada jornada, sobre todo las festivas. Durante el mes de julio hubo nueve casos de esta violencia, de asesinatos a mujeres. En un país en el que llevamos contabilizados cuatro decenas de mujeres asesinadas. Donde las manadas de machistas crecen como hongos. En cualquier punto de nuestra geografía. La situación es patética, terrible, insoportable. Llevamos contabilizados más de mil asesinatos de mujeres por hombres con alguna relación con las asesinadas. Y una treintena de menores víctimas de sus progenitores o compañeros de sus madres. Tristes récords.

Más de un asesinato de una mujer por semana. Matada por su marido, exmarido, expareja, exnovio, examante. Tanto unos como otros considerándose a sí mismos como dueños y señores de la vida de sus víctimas. Amos de la mujer que les interesa, que dicen amar. Ya sea de relación reciente o con muchos años de convivencia. Quizá sería mejor decir, de obediencia.

Las violaciones y las violaciones múltiples proliferan. Son otro síntoma espantoso de violencia machista. No son asesinatos definitivos, sin posible reparación, pero su violencia, su alevosía, son terribles. Demuestran inferioridad del autor, cobardía de los que se agrupan para realizar su agresión. Y comportan una violencia que produce una vivencia traumática en las víctimas difícilmente superable, casi permanente, un sentimiento de terror y una aversión al género diferente.

Para colmo, la lentitud y las deficiencias a la hora de juzgar los hechos, los presuntos delitos, hacen que la justicia tarde en confirmar sentencias y permita que los agresores, en muchos casos, permanezcan en libertad mucho tiempo después de realizar sus violaciones y abusos, ya sean individuales o colectivos. Casos estos últimos que proliferan como síntoma de cierta impunidad. Y hasta permita presuntas reiteraciones

Las condenas a asesinos, violadores, acosadores, abusones sentenciados han de ser ejemplares. Pero raramente remedian nada.

El único modo de erradicar estos tipos de violencia es la educación en la igualdad de todas las personas. Desde el nacimiento, desde el despertar de la vida. En la familia, en la guardería, en la escuela. Enseñando a cada niño/a que todos somos iguales, sin distinción de género, sin distinción de sexo, sin distinción de conocimiento, sabiduría, temperamento, talante. Iguales en derechos, en deberes, sin cordones religiosos, políticos, ideológicos. Nadie es más que nadie.

La supresión de materias, asignaturas de ciudadanía, de educación para la igualdad, es una de las causantes del machismo y el supremacismo. Y parece que no son capaces nuestros políticos de implantarlas definitivamente. La equiparación de las personas es un espíritu que se inculca con educación, educación, educación. El castigo posterior a un acto de violencia no remedia el hecho realizado ni corrige una ideología adquirida durante años de vida.

Publicado el sábado 10 de agosto en LA NUEVA ESPAÑA y otros diario de EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/10/hay-leyes-machismo-supremacismo/2514042.html

Curiosidades para distraer el paseo (recopilado 2019)

Ocurrencias y carteles que adornan establecimientos, señales de tráfico, paredes de edificios desocupados y muros de obras de las ciudades (Recopilado Agosto)
Curiosidades para distraer el paseo

 Las caminatas están a la orden del día. Todo el mundo camina. Por la calle, por el campo, el monte o la playa. Ya no se pasea, se camina, se anda. «Hago cinco o seis kilómetros al día», se oye por la calle o en cualquier conversación. Si no corres o andas todos los días un puñado de kilómetros no eres nada. Miles de pasos. Esos que miden los relojes digitales inteligentes que ya tiene «cualquiera». Vamos que están a punto de desaparecer los que en tiempos se conocían por «tontódromos», donde la gente iba a pasear, se saludaba a los amigos y conocidos y hasta se ligaba, o se «tonteaba». Calles, parques, plazas, zonas urbanas donde se podían contemplar escaparates, jardines, kioscos o puestos callejeros, carrillos o mercadillos. Se va deprisa, caminando rápido, contando pasos, controlando el tiempo. Ya no se pasea, está hasta mal visto.

Solamente se pasea al perro y, en muchos casos, por obligación. O a la mascota. Porque ya no solamente se tienen perros en los pisos. Si antes estos eran los guardianes de la casa hoy ya muchos no hacen esa labor. En casos hay que resguardarlos de posibles intrusos. Son para enseñar y hay que pasearlos. En fin, se pasea a la mascota, sea un cerdito («Mortadelo» llamaban a uno en mi barrio pero cuando se hizo cerdo ya no lo aguantaron en casa), un hurón, un gato, un pato, un zorrito. En las aldeas y zonas rurales estos animales iban a su aire, «paseaban» solos. En las ciudades y pueblos grandes no, han de salir controlados, atados, a estirar las patas. Y por supuesto, para hacer sus necesidades, que por ordenanza municipal, han de recoger sus dueños: un poco de ejercicio.

El paseo, además, empieza a ser peligroso. Se ha de ir sorteando obstáculos y se alivia una/o al llegar a destino tras librar a patinadores, a patinetes eléctricos, circulando a bastante velocidad, o atravesados en las aceras, aparcados en medio de cualquier lugar, a ciclistas que no cumplen con la obligación de circular por la calzada, a los llamados hoverboard, a los segway one self-balancing y esos mismos con asiento, a tablas con ruedas o skates, a scooter de inválidos y cada día a una novedad. Y ya no es llamativo pasear pues los escaparates son casi universales, las marcas internacionales han desplazado a las tiendas tradicionales y son pocas las mercancías exclusivas dignas de contemplar. Y en ocasiones llega a ser aburrido, monótono, sin alicientes. Por eso empieza a ser solo para disfrute de algunos turistas, de los visitantes, de los jubilados. O de los parados.

Antaño, en los diarios locales, donde el ambiente vecinal era conocido por todo el barrio, se publicaba habitualmente una sección del «paseante». En algunos medios se complementaba el espacio del cotilleo con el de novedades urbanísticas y pequeños sucesos. Javier Erostarbe, director de un diario vespertino en San Sebastián, abría la sección local con un artículo cotidiano sobre su paseo matinal. Nuestro compañero, el polifacético Juan Cruz, mantiene una columna titulada «Testigo de calle» en la prensa canaria. Alfonso Vázquez se conoce todos los rincones malagueños.

Un aliciente para pasear es ir curioseando ocurrencias y carteles o letreros manuscritos que adornan establecimientos, señales de tráfico, paredes de edificios desocupados o muros de obras. Descartadas las pintadas y graffiti embadurnantes y feístas, invasores de toda persiana de garaje o establecimiento urbanos, se pueden encontrar avisos estrafalarios, figuras curiosas, sofisterías, faltas ortográficas monumentales y hasta versos amorosos o sentencias populares.

Sin emular a Erostarbe, Cruz o Vázquez se puede una/o distraer contemplando un árbol vestido con tapetes de punto, de colores variados y hechos a mano, o con camisetas; avisos como el de un establecimiento que reza «se compra oro, pago más», un balcón que luce un cartelón que señala que «el descanso es un derecho, el ‘botellón’ no» o el reclamo de un buffet: «no dejes para mañana lo que puedas comer hoy». Tableros como uno que dice «Divorcios de mutuo acuerdo 195 euros». Existen curiosos letreros en los sitios más inesperados. Y no me refiero a casos como el de la empinada llegada al monumental Machu Pichu donde uno «estratégico» proclama que «Después de las comidas, lávese los dientes», o el de una larga e impresionante carretera australiana donde una señal anuncia «Supermarket a 300 kms.». Más cerca. Una pizarra a la entrada de un bar malagueño advierte: «Prohibida la entrada a toda persona en pijama o bata».

Publicado el martes 6 de agosto de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y otros diarios de EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/06/curiosidades-distraer-paseo/2512202.html

El cha-ca-chá de Renfe (recopilado 2019)

El Plan de Cercanías Asturias 2017-22 prometía mejoras, pero el transporte ferroviario pierde en Asturias 300.000 viajeros al año (Recopilado julio 2019)
El cha-ca-chá de Renfe

 «El Plan… permitirá aumentar la fiabilidad y la seguridad del servicio y minimizará el número de incidencias». Ese era el encabezamiento del folleto que Adif/Renfe publicó a todo color y en papel cuché bajo el título de «Plan de Cercanías Asturias 2017-2022» con la leyenda «Conectados al Futuro». No es broma, tengo un ejemplar físico, no virtual. Cuatro páginas con un relato de las futuras actuaciones y un cuadro con datos precisos de su ámbito y numerosos detalles económicos del plan. Sonroja leer este proyecto al compararlo con la situación actual de la red ferroviaria asturiana. «No hay solución: los trenes de la red asturiana de ancho métrico son muy antiguos y las cancelaciones se sucederán todo el verano», advertía días pasados el comité de empresa, fecha en la que Renfe «volvió» a suprimir más de un centenar de trayectos cortos en el centro de Asturias por averías en su parque móvil, informaba este diario. «Asturias sufre la «huelga» de trenes todos los días», titulaba este diario tras la jornada de paro nacional porque las supresiones en Feve son habituales. El transporte del futuro pierde en Asturias unos 300.000 viajeros al año. Un viaje a ninguna parte en los trenes del Principado.

«El objetivo del Plan se concreta en el aumento de la fiabilidad y la seguridad en la infraestructura, la accesibilidad y comodidad de los viajeros y en la minimización de las incidencias», señala su introducción, el «lead» de la información. Y a continuación va enumerando datos de su proyecto. Indica que la red de Cercanías de Asturias atiende a 24 municipios que engloban 880.859 habitantes y da cobertura al 83% de la población del área metropolitana de la región. Como es habitual, aquí también se olvidan de los asturianos residentes en las alas, quienes más sufren la falta de infraestructuras.

«Estos datos dan cuenta de la importancia y arraigo social de las Cercanías en Asturias», continúa el relato en el que se propone «paliar los problemas que afectan en la actualidad a la calidad del servicio y potenciar su uso». Además, el Plan se plantea incorporar, por primera vez en España, trenes que empleen gas natural licuado en lugar de gasóleo, reduciendo de esta forma su impacto ambiental. También anuncia el proyecto la duplicación de vía en diferentes tramos y la incorporación de nuevos vehículos para atender los incrementos de servicio que se llevarían a cabo. Pasados dos años el panorama ferroviario astur va en sentido contrario, cada vez peor.

Señala el folleto que se dotará de mejoras a las estaciones con la construcción de pasos a distinto nivel, instalación de marquesinas, nuevos sistemas de información electrónica a los viajeros, la optimización de los sistemas de electrificación y seguridad. La inversión prevista entre 2017 y 2025 para llevar a cabo el proyecto se precisa en 580,96 millones de euros y se especifica en la información desglosado por partidas para la red convencional, modernización de flota, renovación de material rodante, actuaciones en estaciones, mejoras de servicios, mejora en seguridad, integración urbana e incremento de los servicios. Vamos, ¡casi un AVE regional!

Del total presupuestado 517,5 millones irían a la mejora de las líneas, con una longitud de 369,5 kilómetros, con la precisión de 338,85 millones de euros para la red de ancho ibérico y 178,69 para la de ancho métrico, «que permitirán la renovación y modernización de la red ferroviaria existente y la ampliación de su capacidad». La planificación y desarrollo de las redes de Cercanías «resultan estratégicos para potenciar las relaciones económicas y sociales entre los municipios que componen las principales áreas metropolitanas, siguiendo criterios de movilidad sostenible», dice textualmente. Además, su objetivo prioritario es «prestar más servicios a los usuarios y en mejores condiciones de seguridad, fiabilidad y confort».

Desconozco si estas propuestas que entrecomillo harán reír o entristecerán a las distintas asociaciones de usuarios que defienden y luchan por una mejora y sostenibilidad de los trenes en Asturias, una comunidad de pronunciada orografía, con carreteras pobladas de curvas, subidas y bajadas, gran pluviosidad y mucha niebla gran parte del año. Los viajeros acusan a la compañía de «dejar morir deliberadamente» la red autonómica. Un directivo de Renfe confesaba a este diario que la situación no se arreglará antes de dos años y medio. «Si no se hacen reformas integrales los trenes no funcionarán», insisten fuentes sindicales. «Hace cincuenta años llegamos a la Luna; hoy no sé si llegaré a la Pola», ironizaba un desesperado viajero. Es el cha-ca-chá de nuestro tren.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 25 de julio de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/07/25/cha-ca-cha-renfe/2507044.html

Negocien un futuro más natural

Quienes formen el nuevo Gobierno han de implicarse en Medio Ambiente

El novato Gobierno de Pedro Sánchez ya tenía un Ministerio de Transición Ecológica cuando un numeroso grupo de personalidades y organizaciones defensoras del Medio Ambiente,  “funcionarios públicos; miembros de entidades conservacionistas subvencionadas; ganaderos y pastores, empresario que tenemos o hemos tenido contratos con la Administración Pública, proponemos que se nos recorte” en gasto ambiental. Si vivimos tiempos de paradojas políticas y sociales ésta superaba a cualquier otra: los ecologistas, los conservacionistas, no pedían dinero ni prestaciones a los gobernantes, solicitaban menos gasto medioambiental y un gran ahorro.

En una carta abierta al presidente del Ejecutivo planteaban “reducir a la mitad el presupuesto que se destina a la conservación de la naturaleza” con lo que contribuían a reducir el déficit, como exigía a España la Comisión Europea, y facilitar así “el recorte de 10.000 millones de euros anuales que habría que realizar en 2019 y 2020”. La propuesta la realizaron el pasado verano y en otoño, diversas organizaciones y un buen número de personalidades defensoras del Medio Ambiente, presentaron en Bruselas y en Berlín los documentos en los que basaban sus argumentos. Requerían “que la gestión del medio natural deje de ser monopolio de la Administración Pública y que ésta facilite el acceso a la política de conservación al sector social interesado en proteger y producir fauna amenazada”. 

Ha pasado nueve meses desde la inusual proposición; han pasado tres meses desde que los españoles hemos votado en una elecciones generales, se supone que tres meses de negociación entre partidos para la formación de un nuevo Gobierno. Si en otoño los partidos Socialista y Unidos Podemos incluyeron en sus conversaciones la imprescindible cuestión ambiental ( Coherencia de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, Energía en manos de las personas, Protección de la biodiversidad, y Gestión de recursos naturales) esta primavera el silencio sobre estas cuestiones llenaba los espacios informativos sobre lo que se negocia para la formación de un nuevo Gobierno. Y creo que los españoles no nos merecemos esto.

Mientras en otros países europeos las políticas verdes, las que defienden la Naturaleza -Dinamarca, Alemania, Francia…- ganan terreno en los parlamentos y cogobiernan o conforman un poder que condiciona la gestión política de importantes ejecutivos, nacionales y regionales, en España los distintos grupos ecologistas son reacios a la acción política y solamente Equo, formando parte de Unidos Podemos, tiene representante en el Parlamento. Quizá por eso el Medio Ambiente casi no figura en las deliberaciones partidarias. Una prueba de ello la señalaba Greenpeace en su análisis de los dos debates televisivos de la campaña electoral del mes de abril cuando contabilizó solamente medio minuto de mención, por parte del presidente en funciones, Pedro Sánchez, de medidas medioambientales mientras los demás candidatos no dijeron nada. Y fueron unas cuatro horas de controversia ante las cámaras. Si, realmente el cambio climático y la Naturaleza figuran en algunos programas, pero con letra pequeña o escondidos/diluidos en apartados que abarcan otras materias que los tapan.

Así pues, en este interregno antes del debate de investidura, los partidos deberían contrastar programas y dentro de ellos el futuro del Medio Ambiente para la legislatura que comienza. Remar hacia un futuro que nos permita respirar, beber y comer sanamente y no ciar contra corriente, deshacer lo hecho, como sucede en el municipio de Madrid con la reversión de Madrid Central, que conseguía en tres meses reducir más del cuarenta por ciento (40%) la contaminación que respiran los residentes madrileños. Y la amenaza de multa advertida por la Unión Europea recaerá en todos los españoles ya que la sanción es para el Estado no para la ciudad o la corporación infractora.

En estas semanas de reflexión, de negociación, de contraste de los programas de cada partido, ante el debate de investidura las formaciones políticas deberían tomar en cuenta la propuesta ecológica, hecha por expertos, por medioambientadores con práctica participación en trabajos medioambientales, y recoger su ofrecimiento que “permitirá recolonizar el campo no rentable en España”, dicen en su documento, recuperar esa “España vaciada”. Lo proponen con empleo de trabajadores autónomos “sometidos a la supervisión y control del Estado”, con brigadas ajenas a ideologías, profesionales naturalistas y partidarios de una vida más verde y sana.

Publicado el lunes 8 de Julio de 2019 en Infolibre.es

https://www.infolibre.es/noticias/club_infolibre/librepensadores/2019/07/08/negocien_futuro_mas_natural_96732_1043.html