Eróstrato y Albert Rivera (recopilado 2019)

Las preguntas de la gente sobre el exlíder de Ciudadanos (Recopilado Julio)

Eróstrato y Albert RiveraLa pregunta se la hace mucha gente casi a diario. Incluso parece que también bastantes de sus militantes. Es tan sencilla y simple como ésta: «Qué es lo que quiere Ciudadanos». Quizá más concreta: «Qué es lo que hace Albert Rivera». La respuesta puede ser esta: ser el Eróstrato de nuestra época. Los síntomas apuntan a que sufre del síndrome de erostratismo.

Las hemerotecas, fonotecas y videotecas, junto con las píldoras de las redes sociales, están llenas de las contradicciones del presidente de Ciudadanos. Declaraciones de líneas rojas, cordones sanitarios, negaciones de evidencias que luego incumple según conveniencia. Y, posiblemente como consecuencias de estas, menos éxitos de los esperados. Sus acciones apenas tienen reflejo en el lenguaje que pretende defender. Cogobierna en Andalucía con el apoyo de Vox pero negando que exista ese apoyo ya que declara y reitera que no ha firmado ningún documento que avale ese apoyo sin el cual no gobernaría. O cogobernaría. En el Ayuntamiento de Madrid la situación es similar y niega la evidencia de que gracias al partido de utraderecha sus concejales gestionan importantes áreas municipales. En las comunidades de Murcia y Madrid -en el momento de componer estas líneas las negociaciones siguen sin resolver la gobernabilidad de dichas regiones- ocurre lo mismo. No firma ningún documento conjunto con el Partido Popular y Vox, manifiesta que no negocia con el partido de Santiago Abascal y, según declaran sus dirigentes ante cámaras y micrófonos, solamente se reúnen a puerta cerrada para tomar café. Luego les desmienten sus «contertulios», pero les da igual. Tal parece que les importa muy poco lo que dijeron ayer respecto a lo que dicen hoy.

Claro que si se busca en los fondos de las hemerotecas se descubre que declaran un centrismo que ha circulado, en tiempos por una leve socialdemocracia, en tiempos por aliarse con la ultraderecha, una veleta que apunta según la fuerza del viento. Una trayectoria que delatan antiguos militantes u obedientes dirigentes actuales. «Que hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mí aunque confieso que me gusta que hablen mal porque eso significa que las cosas me van muy bien», atribuyen estas frases a Salvador Dalí, cultivador de su gran personalidad pero artista reconocido mundialmente. El pintor ampurdanés tenía un síndrome pero no era el de Eróstrato: «La única diferencia entre un loco y yo es que el loco cree que no lo está, mientras yo sé que lo estoy», llegó a decir.

Los personajes cambian a través de los tiempos, los arquetipos continúan. Hace 2.375 años un pastor de Éfeso incendió el templo dedicado a la diosa Artemisa (o Diana) para hacerse notar. Como no podía destacar en ninguna disciplina importante no se le ocurrió otra cosa que quemar una de las consideradas siete maravillas del mundo. Según relató el escritor romano Valerio Máximo en sus «Hechos y dichos memorables» (Factorum et dictorum memorabilium), el pastor griego Eróstrato decidió conseguir fama incendiando el famoso templo. No he leído la obra pero los estudiosos ofrecen esta frase tras señalar que fue sacada bajo tortura: «Se descubrió que un hombre había planeado incendiar el templo de Diana en Éfeso, de tal modo que por la destrucción del más bello de los edificios su nombre sería conocido en el mundo entero». Lo hizo el 21 de julio de 356 antes de Cristo. En estos días se cumplirá ese 2.375 aniversario.

Los tiempos cambian y las formas de llamar la atención son hoy muy distintas a las de la Grecia clásica. Lo tenemos ahora en el cine, la televisión, las diferentes artes? También parece que en política. Y vemos personajes que con tal de destacar, de figurar en los medios, hacen lo que sea. Eso es el erostratismo, el síndrome de ser conocido como sea. Creo que lo sufre Albert Rivera. «El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos», decía Dalí.

Publicado el jueves 18 de julio de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/07/18/erostrato-albert-rivera/2504118.html

Aquel día estaba en la Luna

Pudiera ser uno de los pocos periodistas, si no el único, que no presenció en directo el acontecimiento de la llegada del hombre a la Luna en Julio de 1969

Aquel día estaba en la Luna

Puedo ser el único periodista que no haya presenciado en directo la llegada del hombre a la Luna aquel 21 de Julio de 1969. Bueno, en realidad aquel verano era becario -estudiante de Periodismo en prácticas se decía entonces- en el diario «Madrid». Fue éste uno de los pocos periódicos que informó del hecho esa misma mañana. Tituló en primera página «La Luna ya es del hombre». Salió el periódico impreso horas antes de lo acostumbrado -era un diario de edición vespertina- y llegaría a los kioscos al mismo tiempo que los habituales matinales, que habían tenido que cerrar su edición horas antes para llegar a los lectores de toda España. Solamente los diarios vespertinos «Informaciones», «El Alcázar» y «Pueblo» en Madrid, «El Noticiero Universal» y «La Prensa», en Barcelona, habían podido hacer una edición especial pues en aquellos momentos sus tiradas solamente llegaban a la venta en el día en las ciudades de impresión y sus alrededores. Si el diario de los sindicatos (verticales), «Pueblo», informaba a los lectores de «Un paisaje cruel, un cementerio de peñas, un mar de gravilla: eso es lo que hay», el del Opus Dei, «El Alcázar», titulaba «El hombre pisó la Luna. A las 3.56, Armstrong puso el pie izquierdo en el Mar de la Tranquilidad ¿Qué hace la nave soviética?». Sin estridencias «Informaciones» decía «que «Toda la Tierra mira a la Luna». Menos el que esto suscribe.

Diariamente entraba a trabajar a las siete de la mañana, atravesaba un Madrid dormido, con calles vacías, en una motocicleta en la que circulaba como un Ángel Nieto por calzadas sin coches, sin guardias, a velocidad libre. El 21 de julio de 1969 llegué al «Madrid» a la hora habitual. Si normalmente trabajaba la primera hora solo, sin compañeros en cualquiera de las secciones de Redacción, mi sorpresa fue encontrarme a la mayoría de los redactores charlando, con algún desayuno en la mesa, distendidos ya tras dar por terminada su labor. Antonio Sánchez-Gijón, jefe de Internacional; Alberto Míguez, jefe de Cultura; y Manolo Pizán, compañero de la sección de información del extranjero, conversaban amigablemente sobre el acontecimiento de la jornada. Me miraron con asombro y alguno de ellos me dijo aquello de «¿A qué vienes?».

No teníamos un espejo para ver de qué color me iba poniendo. «¿Habéis trabajado toda la noche?», pregunté ingenuamente. «¿Nadie te avisó de que hoy veníamos por la noche?», señaló mi jefe con una burlona sonrisa que me retrataba como un ingenuo becario/novato/inocente. Debí de poner cara de lunático (aunque fuese el único que no había visto la Luna aquella noche) y añadí la coartada más ingenua que creo que no esperaban: «Precisamente me fui a dormir temprano para llegar fresco a trabajar pensando que hoy sería un día muy importante para que el periódico saliera bien y pronto». La carcajada sonó hasta en la rotativa, varios pisos más abajo en aquel caserón de la esquina de General Pardiñas con Maldonado, cuya voladura controlada inmortalizó la fotografía del principiante Javier Aguirresarobe. Quizá la oyeron los trabajadores de talleres porque al rato subieron a decirle a Sánchez-Gijón que alguien tenía que bajar a cortar en las galeradas unas parrafadas que sobraban.

Por supuesto fue el becario quien bajó a ajustar las páginas de Internacional que informaban del acontecimiento que unos veinte millones de españoles habían contemplado a través de unos tres millones de televisores en blanco y negro. Los astronautas Neil Armstrong, primero, Edwin Aldrin, después, pisaron la superficie lunar mientras Michael Collins permanecía a los mandos del módulo «Apolo XI», protagonizando el considerado mayor acontecimiento científico del siglo XX, visto en Estados Unidos con «fervor patriótico» ante la carrera espacial que se disputaba con la Unión Soviética, cuyo cohete de lanzamiento acababa de explotar en una prueba previa.

En fin, repito, quizá sea quien esto firma el único informador -aquel día parece que yo estaba en la Luna- que no vio en directo la llegada del hombre a la Luna, hecho que llevó a un diario español a señalar que «El Papa [Pablo VI] ha contemplado la obra de Dios por medio de la mirilla del progreso».

Publicado en La Nueva España (La Opinión de Málaga) el domingo 14 de julio de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/07/14/dia-luna/2502290.html

Fobias y ambiciones contra programas

La formación de los gobiernos tras las elecciones locales y autonómicas
Fobias y ambiciones contra programasLas fobias no dejan ver el bosque. La cortedad de miras mantiene las ambiciones mientras los programas siguen casi desaparecidos. Este es el panorama político que tenemos delante los españoles tras las diversas elecciones que hemos celebrado.

Efectuados, por fin, los comicios nacionales, regionales, locales y europeos tras unas cuasi permanentes campañas electorales, los ciudadanos españoles esperamos la resolución definitiva de los mismos. Aguantamos una larguísima contienda verbal mantenida por los partidos y ahora llega la hora de la composición de los distintos gobiernos. Las declaraciones de políticos de todos las formaciones y asociaciones de electores invadieron los hogares a través de muy dispares programas de radio, televisión, prensa y redes sociales. En muchas conversaciones sigue primando el tema político. Parecería que todo estaba definido y bastante claro. Pero no. Las promesas son una cosa y los pactos postelectorales, otra.

Resulta que donde había unas líneas rojas ahora se van diluyendo pero aparecen otras. Todo depende de si «cojo cacho» o me quedo sin el mínimo poder. Y lo que importaba a nivel local o regional ahora depende de pactos nacionales e internacionales. Y si todo parece correcto, dependeremos entonces de si el interlocutor tolera, negocia, se aproxima a Cataluña o, mira por donde, a los tránsfugas. Y si aún quedan dudas para la negociación, calificamos de populistas a quienes no nos interesan para un fructífero pacto.

Irreconciliables. Para diversos analistas el problema es que no hay conciliación política. Y alguno ha llegado a comparar la situación española con la del Ulster, donde la paz ha conseguido superar a la guerra pero donde la población se encuentra fracturada, dividida, en tensión latente. Y llegamos al caso de que unos no se reúnen con otros porque éstos no reprueban como a ellos les gustaría las diatribas independentistas catalanas. ¿Han de renunciar Manuela Carmena y Ada Colau a su amistad, a «conocerse» para que lleguen a acuerdos los partidos que buscan la alcaldía de Barcelona o Madrid?

Irreconciliables pero menos parecen algunos pese a sus declaraciones ante los medios. Si hace un mes Pablo Casado decía de Vox que era un partido de extrema derecha, forzado por los resultados de las generales, ahora ya no es tan incompatible. El primer acuerdo a nivel nacional entre formaciones políticas para conformar entidades locales y regionales lo han pactado el Partido Popular y el liderado por Santiago Abascal. Pactan gobiernos donde no les interfiere el partido de Albert Rivera, nombrado socio preferente para negociaciones según dirigentes del Partido Popular.

De la consolidación de la democracia española no hay duda pero ahora se necesita consolidar el aprendizaje de la negociación. Para lograrlo, los partidos habrán de iniciar sus contactos con sus programas por delante, ya que durante las campañas electorales las propuestas programáticas fueron indisimuladamente «escondidas» porque lo que mejor llama al voto son las declaraciones de los más locuaces de los dirigentes. Y al confrontar programas se encuentran similitudes y desigualdades. Y se pacta cediendo por ambas partes.

De este modo se van descartando las ambiciones personales, pasan a un segundo plano los cargos y se liman las fobias para ir dejando paso a las posibilidades de gobierno. Así se diluyen algunos «cordones sanitarios» presumidos en las campañas. Por ejemplo, vetar al líder pero dejar la puerta abierta a posible acuerdos con su partido. Negar acuerdos con una formación en una región mientras en otras se pueden firmar pactos sin fobias o ambiciones personales.

En un coloquio reciente se dilucidaba si la sociedad estaba dividida o fracturada. En el primer caso es más fácil el acuerdo que en el segundo. Aunque todo debería depender del cruce de programas y de la búsqueda de coincidencias. También de las oportunidades puntuales. Los números electorales dan como resultado casi único un gobierno formado por Pedro Sánchez, con más o menos precariedad. Podemos se acerca a él como una tabla de salvación ante su descenso en diputados. Ciudadanos y Partido Popular mantienen sus posiciones contrarias a los socialistas sin explorar las posibilidades de un gobierno menos a la izquierda. Si alguno de ellos negociase un intercambio de programas podría conseguir algunas prebendas, centrar algo el futuro gabinete y hasta resarcirse de su fallido intento de gobernar. Se especula con los argumentos de «Juego de tronos», serie fantástica y con efectos especiales, pero estimo que sería mejor que se fijasen en «Borgen», cuyos capítulos reflejan la política danesa, más cercana a nosotros y que precisamente acaba de resolver la formación de gobierno tras sus recientes elecciones. Con menos fobias y ambiciones.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 24 de junio de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/06/24/fobias-ambiciones-programas/2492813.html

El peligro del humor

En contra de la decisión de suprimir las viñetas tomada por “The New York Times”

“Los dioses me pusieron sobre vuestra ciudad como un tábano sobre un caballo: para picarle y mantenerlo despierto”, atribuyen a Sócrates estudiosos de su filosofía. No sé si en su tiempo la frase se refería al humor o a su sentido crítico. Samuel Taylor Coleridge, el crítico y poeta británico, afirmaba que “no hay mente que pueda considerarse bien organizada si le falta sentido del humor”. Acudo a tan dispares autores para explicar mi discrepancia con la decisión de suprimir las viñetas críticas y humorísticas tomada por el prestigioso diario “The New York Times”. Un dibujo en el que el presidente Donald Trump llevaba atado un perro con la cara de Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí en funciones, realizado por el dibujante portugués Antonio Moreira Antunes, publicado en la revista lusa “Expresso” y reproducido el primero de abril por el diario neoyorkino ha sido la causa esgrimida para tomar tan drástica medida. En un comunicado publicado por el responsable de sus páginas de opinión, James Bennet califica al dibujo como antisemita y anuncia que a partir del próximo 1 de julio dejarán de publicar viñetas, al tiempo que agradece el trabajo de Patrick Chappatte y Heng Kim Song pero que ya no publicarán más dibujos en sus páginas.

“Tradicionalmente se mata al mensajero aunque te mate de risa”, decía el humorista catalán Carles Romeu cuando comentábamos este hecho. Personalmente recordaba en mi tesis de final de carrera sobre el humor político en la prensa española en los oscuros tiempos del franquismo que “cuando murió John Leech, caricaturista británico, el primer ministro Disraeli, víctima de su aguda pluma, le concedió una pensión oficial a su viuda”. La realidad  hoy es otra. Decía Javier Cuervo días pasados en estas páginas de LA NUEVA ESPAÑA que “al retirar las caricaturas, ‘The New York Times’ amputa una parte de su periodismo”. La decisión del diario norteamericano le da la razón al crítico José Monleón cuando hace medio siglo hablaba de “humor domesticado” mientras Chumy Chúmez definía el chiste como “un reflejo de la vida”.

Citando a Coleridge, “en política lo que comienza con miedo suele terminar con insensatez”. Larga vida a Mortiner, Pablo García, Montecruz…

Cuando le preguntaron al humorista catalán Tisner (Aveli Artis-Gener) qué era la política contestó que según su enciclopedia es el “Arte de gobernar y dar leyes para mantener la tranquilidad y seguridad públicas, y conservar el orden y buenas costumbres”. Parece difícil encajar tal definición en estos días en Estados Unidos pero da la impresión de que el diario de la Octava Avenida “ha perdido la venia”, que diría Julio Cebrián. Al menos, parte de su credibilidad. O como señalaría Cesc (Francisco Vila), el humorista de la poesía sin palabras, ha perdido “lirismo”.

En fin, he trabajado en diarios amenazados, he escrito artículos sobre atentados ideológicos a la prensa. No hubo renuncia alguna a restringir informaciones. En el dibujo calificado de “antisemita” (no antijudío o antisionista) de Moreira Antunes no veo peligro de amenaza, ya que como recordaba Cuervo semitas son también los palestinos. Quizá todo sea una mera disculpa. Pero vuelvo a Coleridge: “En política lo que comienza con miedo suele terminar con insensatez”. Larga vida a Mortiner, Pablo García, Montecruz…

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA y otros diarios de Prensa Ibérica el viernes 21 de junio de 2019

https://afondo.lne.es/opinion/el-peligro-del-humor.html

 

La efeméride de John Wayne y el olvido de John Sturges

La escasa referencia en las historia de los westerns a un magnífico director

Las viejas películas del oeste, los westerns, siguen triunfando y en diferentes canales de televisión son programadas casi a diario. Por eso hoy la industria estadounidense sigue rodando cintas sobre el salvaje oeste, con más realismo que la ya clásicas pero con menos glamour. Ahora se cumplen cuarenta años (11 de junio de 1979) del fallecimiento de John Wayne (Marion Robert Morrison, conocido en Hollywood como «The Duke») y con este motivo se planifican ciclos en diferentes cadenas con sus películas. Es la figura más conocida de este tipo de filmes, en los que salvo en casos muy puntuales, las mujeres son siempre personajes secundarios, con papeles marginales. Obras cuyos argumentos suelen reproducir las versiones americanas de clásicas tragedias griegas. Aunque en estos homenajes siempre se olvidan de alguno de los que dirigieron sus éxitos.

Hace unas semanas llegó a las salas de cine la película «Sin piedad» en la que Vincent D’Onofrio, como director, pretende enfrentar la dimensión de los dos personajes -el malo y el bueno- que sustentaban gran parte de la argumentación de los filmes del Oeste, la historia de William Bonney -Billy el Niño- y Pat Garret. Se inspiraba en el que se considera por los historiadores del cine como el primer western. Se cumplen ahora los cien años del comienzo de una temática que ha llenado la trayectoria del cine estadounidense.

Se produjeron filmes que confirmaban el éxito de la temática sobre la conquista de los territorios al oeste del río Mississippi como «La Diligencia», «Tambores lejanos», «Y murieron con las botas puestas», «Pasión de los fuertes», «Centauros del desierto», «Río Lobo» y «Río Bravo» que glorificaron al vaquero y la lucha contra los indios, al sheriff y al pistolero. Cincuenta años después de aquella pionera de David W. Griffith («The Massacre», 1909) llegó a las pantallas «Los indestructibles», dirigida por Andrew V. McLaglen y protagonizada por dos viejas estrellas de Hollywood, el mencionado John Wayne (The Duke) y Rock Hudson. Era el típico filme amable de temática sobre historias del avance hacia el oeste de los que serían los Estados Unidos. Una cinta como muchas de las que jalonaron la larga lista de westerns firmadas por directores como John Ford, Howard Hawks, Henry Hathaway, Raoul Walsh, Arthur Penn o Anthony Mann. Cine afable, épico y romántico que trataba como leyenda las venturas de los pioneros.

Y en décadas posteriores surgió un cine más crítico con la historia, menos complaciente con la amabilidad, las mujeres no lucían bellos vestidos y los vaqueros aparecían harapientos y tan pendencieros sheriffs como asaltadores de bancos. Sergio Leone, San Peckinpah, Clint Eastwood o John Huston rodaron «La muerte tenía un precio», «Grupo salvaje», «El jinete pálido» o «Los inadaptados» junto con «Pequeño Gran Hombre», «Dos hombres y un destino» o «El Álamo». Convivía el cine duro con el complaciente. Grandes directores con actores estrellas como Gary Cooper, James Stewart, Burt Lancaster, Marlon Brando, Henry Fonda, Richard Widmark o Willian Holden.

Pero en las recopilaciones siempre se olvidan nombres y títulos que fueron importantes en méritos y argumentos. Nombres como Ben Johnson, Lee Marvin o Charles Bronson, eternos secundarios o directores como Robert Aldrich, George Roy Hill o John Sturges.

Director de películas dispares en argumento y época, Sturges es uno de los olvidados que dirigió y produjo títulos menos amables o complacientes pero muy importantes en la historia del western. «Duelo de titanes», «Fort Bravo», «Los siete magníficos», «Tres sargentos», «La batalla de las colinas del whisky», «Joe Kid», que junto con «El último tren de Gun Hill» forman parte del western más comprometido y menos discriminatorio, sin olvidar filmes como «La gran evasión», «Estación Polar Zebra» o «Conspiración de silencio».

Publicado el viernes 14 de junio de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA (Sociedad, Cultura)

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/suscriptor/sociedad-opinion/2019/06/14/efemeride-john-wayne-olvido-john/2487980.html

 

Una webcam y una gamberrada

El reiterado ataque a una cámara instalada en el paseo marítimo de Ribadesella
Una webcam y una gamberradaLa modificación intencionada de una cámara que muestra un paraje en tiempo real parece una gamberrada, aunque quizá pase a ser algo más legalmente. Lo señalo porque una webcam instalada en el Paseo Princesa Letizia, de Ribadesella, ha sido reiteradamente alterada, según parece, intencionadamente y refleja distorsionada la situación real de ese paisaje. El caso afecta no solamente a la compañía que la instaló, también a quien la patrocina y a quienes buscan su visión informadora (de 2,5 a 3 millones de visitas al año y 700.000 usuarios únicos), ya sea por curiosidad o por razones económicas o laborales.

Las informaciones sobre el tiempo atmosférico son cada vez más abundantes en los medios de comunicación. Son importantes para ciertos servicios, afectan a la cotidianeidad de colectivos diversos. Y entre quienes requieren su difusión con exactitud están los gremios que trabajan en el sector turístico. Una información deficiente o errónea en este campo puede modificar tendencias, perjudicar a negocios, a puestos de trabajo y a todo un conjunto de intereses comerciales. Sobre todo en zonas y territorios que no disfrutan de una estabilidad atmosférica continuada. En julio las visitas a estas cámaras alcanzan el millón de visualizaciones.

Ribadesella es una villa que vive de la pesca, sus derivados y del turismo. Una población pequeña y hermosa en una comunidad como la asturiana que goza de una fama incierta, falsa y maléfica, esto es, «siempre llueve». Se toma a guasa la reiterada repulsa que Miguel Ángel Revilla, el presidente cántabro, manifiesta a la información indefinida sobre el tiempo atmosférico previsto en el Norte, dada sin puntualizar con detalle, ya que la generalización suele perjudicar a la llegada de turistas a su región. Los afectados le dan la razón.

Asturias sufre de esta indefinida información y el sector turístico se resiente. Una pequeña empresa comenzó hace años a instalar cámaras en algunos puntos de la región. Patrocinadores como LA NUEVA ESPAÑA y muchos ayuntamientos y establecimientos hosteleros acogieron la idea. Hoy hay repartidas por el Principado unas doscientas cámaras de este tipo, en otras comunidades han tomado ejemplo y los usuarios contemplamos calles, plazas, rincones, disfrutamos de estupendas vistas, sobre todo de playas y parajes montañosos en tiempo real. Una docena de webcams son de alta definición, lo que permite ver en ordenador, teléfono, tableta, televisión, la realidad de un paraje con gran detalle. Y si en tiempos pasados, antes de iniciar una excursión se miraba al cielo o a los medios de comunicación para prevenir el tiempo, hoy la información más exacta llega a través de estas cámaras (webcamsdeasturias.com).

Sin embargo no a toda la gente le gustan estos adelantos. En las últimas semanas la cámara riosellana -una de las más visitadas- ha aparecido ladeada, parece que intencionadamente. Así lo apunta una nota del instalador: «la han tumbado» deliberadamente ya que «no hacía ni dos semanas que se había arreglado pensando que había sido fruto de las tormentas, gaviotas.. pero no». «Una persona se dedica a darle al equipo con una especie de vara durante las noches por algún motivo que desconocemos». Creo que es necesario hacerse preguntas sobre esta situación, entre ellas por qué atacan a una instalación como esa, qué le molesta al acosador, qué intereses ocultos le incitan a dañarla, una actitud que perjudica a instalador, patrocinador, entorno turístico y a quienes admiramos el paisaje diverso del paraíso natural. Corporaciones como las de Valdés, Carreño, Oviedo, Villaviciosa, Cabrales o Llanes las rechazan desestimando e ignorando que las ya instaladas por particulares son las más visitadas. Véase las de Barro, playa donde siempre hay gente.

Publicado el lunes 3 de junio de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/06/03/webcam-gamberrada/2482453.html

Los cromos que no votamos

Las negociaciones donde se pactan condiciones que no importan al ciudadano
Los cromos que no votamosEl pasado domingo 26 de mayo acudimos a los colegios electorales para votar a candidatos al Parlamento Europeo, a las asambleas, juntas o parlamentos de doce comunidades autónomas y a las concejalías de más de ocho mil municipios de España. Cumplíamos con nuestros deberes democráticos, opinando o mostrando nuestra predilección por personas concretas, representantes de políticas organizaciones que defienden nuestras opciones e ideas políticas, económicas y sociales. Fue una jornada tranquila, apacible, normal en un país con una democracia consolidada. Al final del día hubo euforias, decepciones, sorpresas sin estridencias fuera de habitual.

Una de las expectativas de la convocatoria electoral era la confirmación del final del bipartidismo, una distribución de escaños y concejalías con mayor diversidad de opciones. Lo que en principio muestra más estrictamente la diversidad de opiniones sobre la forma de gobernar, sobre los programas y las necesidades que cada cual ve para una Europa más cercana al menester del ciudadano, las leyes de su comunidad, la convivencia con los vecinos. Los tres ámbitos son diferentes en cuanto a amplitud y cercanía. Mientras en Bruselas se gobierna para cientos de millones de habitantes, en las comunidades se gestiona para los residentes en una región. Y en los municipios se administran los intereses de los vecinos y se busca su convivencia.

Según su situación geográfica, la producción y riqueza de la zona, su clima y la cultura de la misma la gobernabilidad puede ser muy diferente de unas comunidades a otras. Las necesidades básicas son distintas para un/a bávaro/a, para una/o toscana/o, un/a orotavense o una/ veigueña/o, por poner ejemplos muy dispares geográfica, climática y económicamente. Y el tamaño municipal es quizá uno de los puntos diferenciales más importantes.

Pues bien, dadas las diferentes situaciones se supone que las gestiones y resoluciones de los elegidos también serán diferentes. Sin embargo la realidad poselectoral no parece ajustarse a esos parámetros. Los movimientos que se detectan, las declaraciones de los políticos y los comentarios y disertaciones de los denominados tertulianos apuntan a unos cambalaches que afectan de forma muy distinta a unos votantes de otros. Si las necesidades de una llanisca difieren de las de una ovetense nos podemos imaginar la distancia que separará el bienestar de una persona de Villanueva de las Manzanas, en León, del de una residente en el madrileño barrio de Chamartín. Aunque el porcentaje alcanzado por los partidos en ambos ayuntamientos es similar las necesidades son muy diferentes. Por ejemplo, mientras en la población leonesa el aire es bastante puro la estación de medición de gases peligrosamente contaminantes del distrito madrileño registra niveles insoportables para la sana respiración de las personas en él residentes.

La negociación para definir el gobierno de un municipio ha de atenerse a resolver los problemas de ese municipio. ¿Cómo se puede poner como premisa para discutir la alcaldía de Valladolid, donde los socialistas han conseguido el mayor número de votos, que el partido de Pedro Sánchez aplique el artículo 155 de la Constitución en Cataluña inmediatamente? ¿Por qué la candidata del PSOE a la alcaldía de Zaragoza tiene que «renegar» de los pactos con los separatistas que pueden firmarse en el Consistorio de Barcelona? Si en la Comunidad de Madrid alcanza el Gobierno el Partido Popular al no llegar a un pacto con el partido mayoritario de Más Madrid y apoyarse en otras formaciones minoritarias ¿por qué no se puede conseguir un acuerdo para asfaltar una calle en Mejorada del Campo donde los populares son claramente minoritarios?

La llamada segunda vuelta de las elecciones no ha resultado ser una segunda vuelta sino que en muchos casos puede haber derivado en una venganza. Esos cromos no son los que votamos los españoles.

Publicado el sábado 1 de junio sw 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/06/01/cromos-votamos/2481500.html

Esas candidaturas más distendidas

El panorama simpático que ofrece el 26M tras los insultos de las generales

Una vez terminada la campaña de las generales, llena de crispación, con insultos, desprecios y líneas rojas, parece que el panorama cambia, aunque solamente sea en las formas. Las elecciones locales y autonómicas caen más cercanas al ciudadano, que en muchos casos se cruza frecuentemente con los candidatos y parece haber cierto respeto por el vecino aunque no sea de la misma ideología. Las europeas son distantes para mucha gente y no se compite tan a bocajarro como en las generales. Por eso ahora se contempla un panorama más amable, más alegre, más simpático y animado (por supuesto existen casos menos laxos). Y aunque corporaciones de algunos municipios pueden ser claves para la política nacional el ambiente parece más distendido y relajado.

Ejemplos hay bastantes en este sentido. La propaganda electoral lo demuestra. «Vota bonito» pide la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, al residente en la capital, una de las ciudades con más peso político. «Madrid, con ganas» es el eslogan de la agrupación de la magistrada en la candidatura a la comunidad madrileña encabezada por Íñigo Errejón.

También contribuye a este ánimo menos crispado Charito (María del Rosario), que con sus 95 años encabeza la candidatura Abuelas por Patones en la que figuran dos octogenarias, tres septuagenarias y varias sexagenarias. El pueblo madrileño tiene algo más de quinientas personas censadas pero llegan a visitarlo miles cada fin de semana para admirar sus edificios de pizarra y su paisaje.

«Eres guapo, aúpa Agustín» se lee en el cartel del candidato por el Partido Popular en el municipio manchego de Torre de Juan Abad. Si en Cataluña candidatos de este partido destierran el logo oficial de la formación, Agustín Romero se presenta con un simpático cartel dibujado por su hijo autista Alberto. La candidata popular en Bilbao aparece cargada de bolsas de la compra. Raquel González pide la construcción de rampas y ascensores porque en los barrios altos bilbaínos los residentes, entre comicio y comicio municipal, han de subir cada uno un «ochomil» como los mejores alpinistas.

En Vermont y en Kansas (Estados Unidos) no existe edad marcada para presentarse a las elecciones, hay candidatos de 13 y 15 años en los carteles de sus poblaciones y Saira Blair consiguió escaño con 17 en Virginia Occidental. En España las/os candidatas/os van por el otro extremo. En Espinaréu, Piloña, Benedicta Viesca, con 90 años, sigue en la brecha después de haber participado en un mitin con el viejo profesor Enrique Tierno Galván. Por contra en el zamorano Villalazán, con menos de 280 vecinos, una candidatura está compuesta solamente por millenials, algunos de los cuales pudieron votar por primera vez el pasado 28 de abril.

Caso curioso es el de Benigembla (Alicante) donde una de las tres candidaturas que se presenta a gobernar el municipio está compuesta por personas que no son del pueblo, todas desconocidas para los vecinos. Pero lo normal es que en estos comicios locales generalmente se conoce bien a los candidatos.

A los que encabezan las listas que concurren en Madrid un periódico les ha preguntado hasta su número de calzado. Y se oyen disparates como el de una marquesa que hace campaña diciendo que la vida de un famoso alcalde (el mencionado Tierno Galván) era un invento y que su funeral lo organizó la cineasta Pilar Miró.

Los hay que en su indecisión dicen que se guiarán por el GPS, gire a la derecha, luego gire a la izquierda? y quien se presenta con la modestia de que «algunas tenemos que hacer campaña planchando, lavando y?» o quien le pide al alcalde que «no estropee la Costa da Morte con esas farolas tan feas?»

Volviendo a la distensión de «mayores»: Manuela Carmena pide «más cielos azules, más niños dando voces, más verse en la calle».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 21 de mayo de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/asturias/2019/05/21/candidaturas-distendidas/2475387.html

Un campeón de órdago

Breve despedida a Alfredo Pérez Rubalcaba, entrañable político

Era el «campeón del mundo de mus». Él mismo ironizaba así con su compañero Félix Obeso cuando jugaba su partida diaria contra Jaime Lissavetzky y su compañero de turno. Sus vacaciones veraniegas en Bricia de Llanes, sus baños en Toranda, la tranquila playa de Niembro, pasaban habitualmente por la partida de cartas en La Parrera a la hora del café. Normalmente en bañador y con un habano en la boca, disfrutaba también últimamente haciendo tertulia en la casa de El Pradón, en Balmori, con sus compañeros de colegio, José María y Leopoldo Pardo Serrano. Este político, sempiterno dialogante, entrañable amigo de sus amigos, disfrutaba charlando con su compañero Lissavetzky, con Obeso en su restaurante frente a la ría del Bau, la ensenada de Barro, y con los hermanos Pardo, a quienes «llevaba» al colegio de El Pilar, en Madrid, hace ya medio siglo. Pura humanidad. Llanes llora hoy a un amigo. Descanse en paz

Publicada en LA NUEVA ESPAÑA el sábado 11 de Mayo de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/espana/2019/05/11/campeon-ordago/2470507.html

Cifras asturianas que asustan

Las necesidades de potenciar las alas, claves para nuestro turismo

Las cifras y porcentajes de las informaciones que está publicando LA NUEVA ESPAÑA sobre la población de Asturias asustan. Y las de viajeros por el Principado, más de lo mismo. Para el lector habitual de este periódico los reportajes que publica Ramón Díaz son demoledores. Reflejan la decadencia de las alas de la región precisamente cuando la búsqueda de un objetivo de futuro para esta hermosa tierra se basa en su explotación como destino turístico.

Cuando hace unos meses se informaba en los medios sobre la viabilidad de una futura concentración metropolitana en la zona centro, con los municipios más industrializados como núcleo primordial, hubo opiniones que señalaron que era poco menos que una quimera, que todo eran especulaciones y proyectos ideales y sería muy difícil llevarlos a cabo. Al no conocer estudios recientes para certificar esas aseveraciones no me parece oportuno señalar si eran opiniones acertadas o no. Pero desde el punto de vista de quien acumula datos publicados sobre el estado de nuestra comunidad parece que las acciones que se desarrollan tienden a posibilitar esa zona metropolitana, aunque desde nuestro punto de vista, en detrimento de las alas y de los municipios periféricos.

Son datos bastante negativos para la concentración urbana y la gestión administrativa y pública de la zona central la paralizada materialización de los sistemas de transporte: la alta velocidad cada día más retrasada; la maltratada utilización del aeropuerto con compañías aéreas que vienen y van dejando a la región sin vuelos o muy caros; la lenta reimplantación ¿o no? de la autopista del mar.

Por el contrario, favorecen la concentración metropolitana el clamoroso deterioro del transporte ferroviario interior, el de la antigua Feve (Ferrocarriles de Vía Estrecha), la actual Renfe Ancho Métrico (REM); la escasa red de comunicación inalámbrica, ya sea de telefonía como de Internet; las dificultades que sufren algunas zonas para recibir señal de televisión; la falta de dotaciones en infraestructuras sociales? la ausencia de iniciativas para evitar el despoblamiento de pueblos y de amplias comarcas rurales.

Nacía hace diez años la asociación Compromiso Asturias XXI con el fin de aportar ideas para favorecer la vida de los asturianos e intentar la implantación de estructuras para la vuelta de emigrantes que se vieron obligados a salir del Principado en busca de trabajo. Se invocaron y publicaron más de un centenar de ideas para favorecer el bienestar de los habitantes y el relanzamiento de una región que estaba perdiendo su industria, que sufría la huida y la precariedad vital de muchos de sus residentes. CA XXI sigue promoviendo propuestas para dinamizar la región pero no es un organismo público ni administrativo que realice la necesaria modernización sino es un aportador de sugerencias para que los poderes económicos y políticos implanten y materialicen esas sugerencias. Aunque sí ha conseguido que algunas de esas iniciativas tomen cuerpo con el apoyo del sector privado. Pero la mayoría de las propuestas aportadas en el motor de ideas o think tank que lanzó en sus comienzos siguen en un limbo que contradice los centenares de adhesiones recibidas en aquellos momentos.

Por lo tanto parece imprescindible una actuación administrativa eficaz para evitar el deterioro regional y dinamizar una comunidad que en tiempos fue de las primeras del país. Para ello los nuevos administradores que surjan tras las próximas elecciones han de luchar por la recuperación de la red de ferrocarriles de la región, la puesta en funcionamiento de la estructura ferroviaria construida para las comunicaciones con el resto de España, la recuperación de la autopista del mar, la implantación de estructuras que cubran los innumerables puntos ciegos de las comunicaciones inalámbricas y de los servicios cívicos y sociales. Es decir, que los residentes en las alas disfruten de los necesarios servicios igual que los concentrados en la almendra central. Lo que evitaría el despoblamiento de los municipios de oriente y occidente, tanto del interior como de la franja costera, a los que apenas llega el tren, los servicios sociales, el wi-fi? No se pueden soportar situaciones como las que anuncian estos titulares: «El tren en caída libre: perdió la mitad de los pasajeros en lo que va de siglo» cuando el ferrocarril se presume como el transporte del futuro; «El medio rural rechaza paternalismos y pide igualdad de trato con la ciudad» o «Hay que manifestarse para que los políticos se pongan colorados»; «El Occidente tiene 120.000 habitantes menos que hace cien años» o «La sangría del Oriente: casi 60.000 habitantes menos que hace un siglo»; «Asturias tiene el récord de pueblos abandonados. Son 880 núcleos rurales vacíos y 321 con un solo vecino». «Fomento solo gastó 81 de los 127 millones presupuestados para la Variante en 2018» o «Casi la mitad de inversión presupuestada para la Variante desde 2015 quedó sin gastar» para llegar quince años después del inicio de las obras a «Fomento anuncia que abrirá la Variante en 2021»; «El avión a Madrid es ocho veces más caro desde Asturias que desde Barcelona». En fin, repito una frase de un artículo publicado meses atrás: «Se cansa uno de leer y escuchar cómo se promete un modelo, se promete una fecha, se promete un trayecto y poco tiempo después se desdice, se incumple, se cambia».

Publicado el jueves 9 de Mayo de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/05/09/cifras-asturianas-asustan/2469243.html