Una embajada empresarial

Una plataforma para emprendedores en el Centro Asturiano de Madrid

Arquímedes de Siracusa era un sabio griego al que se le atribuye la frase «Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo». Los fundamentos físico-matemáticos de este científico de la Antigüedad siguen siendo válidos después de más de veinte siglos de su enunciado. Así parece entenderlo el Centro Asturiano de Madrid (CAM), quien se ha ofrecido como punto de apoyo para los jóvenes industriales, para nuevos empresarios, para los emprendedores astures que busquen expandir su negocio a la capital del reino. El proyecto acaba de ser presentado en su sede central y pronto será anunciado en el Principado.

El propósito de la casa regional es servir de plataforma, de puente para que quien quiera abrir una extensión de su compañía, de su organización fundada en Asturias, pueda incorporarse al tejido industrial madrileño. Una «embajada» empresarial, en palabras de Francisco Rodríguez, el emblemático emprendedor cangués de Trascastro que ha extendido desde Anleo su empresa, Industrias Lácteas Asturianas (ILAS), por Europa, América y China. Para Rodríguez, presidente del Consejo Superior del Centro Asturiano, es una oportunidad para poner un pie en Madrid. Mientras, el profesor Valentín Martínez-Otero, presidente de la histórica casa regional, señala que el «rinconín» de la sede social del CAM será un magnífico escaparate en el más céntrico de los barrios madrileños y actualmente polo de gran número de comercios jóvenes.

El proyecto de la vertiente empresarial del CAM fue presentado por David de Santiago, vicepresidente, quien resaltó el ofrecimiento de la casa como red de contactos (Networking), con gran poder de convocatoria (el centro tiene más de 4.000 socios), acceso publicitario, base de datos empresarial, buenos locales para reuniones, celebración de consejos, excelente hostelería y óptima ubicación. Asimismo, destacó la labor del Centro Asturiano que a lo largo del año realiza más de doscientas actividades socioculturales, tiene una red de industrias asociadas y un buen canal de información con los medios de comunicación. Manifestó también la viabilidad de unir sinergias y fomentar la colaboración con asociaciones empresariales.

Hace un tiempo el Centro, mediante el carisma de su anterior presidente, Cosme Sordo, esbozó una especie de lobby asturiano con los muchos directivos asturianos de las grandes empresas radicadas en Madrid. Hoy se busca otra cosa, señala el presidente del Consejo Superior. «Ofrecemos el centro como punto de apoyo, como primer paso para los jóvenes empresarios asturianos que lleguen a Madrid. Una embajada gratuita», asevera este veterano pionero entre los emprendedores. La iniciativa recibía, asimismo, el apoyo de la directora general de Emigración del Principado, Begoña Serrano, así como el de la presidenta del Consejo de Comunidades Asturianas, Paz Fernández Felgueroso, y del presidente de la Federación Internacional de Centros Asturianos (FICA), José Luis Casas Villanueva.

Martínez-Otero, al subrayar el sentido de la convocatoria, acudía al poeta para significar que se hace camino al andar y ponderaba la adhesión de la FICA, con más de un millón de socios en todo el mundo, mientras Francisco Rodríguez le asistía con humor al mencionar el poder de hermandad de los astures repartidos por el mundo que hasta en China acaban de fundar el Centro Asturiano de Pekín.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 17 de febrero de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/02/17/embajada-empresarial/1544173.html

Pícaros y pillerías

Los pequeños engaños en la vida cotidiana

La etiqueta posterior del frasco de café había desaparecido y en la caja no podían controlar su precio porque faltaba el código de barras. La cajera pidió ayuda a un compañero a cargo de las estanterías y el resultado fue que a todos los envases de la marca les habían «retirado» la carátula trasera. La «anécdota» la viví con cierto humor en unos reconocidos almacenes y la empleada adujo sin inmutarse que el motivo era el sorteo de un sueldo mensual y eso «en estos tiempos de paro?».

Pícaros los ha habido siempre. Con vacas gordas o con vacas flacas. Unas veces más visibles, otras más ocultos, más disimulados, con mayor o menor actividad pero siempre ha habido pícaros en ejercicio. En todos los niveles. En la Antigüedad, en la Edad Media? y desde «El Lazarillo de Tormes» han evolucionado mucho. Continuamente en desarrollo, en vanguardia inteligente, en cabeza de las nuevas tecnologías. Unos caen simpáticos, ocurrentes, otros odiosos, poco originales.

Dentro de las diferentes «categorías» los hay de altos vuelos, mediocres, supervivientes? Estos últimos renacen y abundan en las crisis. Por arriba y por abajo, entre el poder y entre la miseria. Y aquí creo que hay que descartar lo que alcance la cualidad de falta y de delito. Me refiero a que supere la tolerancia legal. Quedemos en la pillería, en la mera picaresca.

Un ejemplo del enredo en el tramo del poder son los títulos y métodos de las ofertas. Tenemos los descuentos porcentuales en muchos productos. Recuerdo las rebajas de aquellos grandes almacenes hoy desparecidos (Al Pelayo, Botas, Silka, Arias?) que atraían al personal con un contundente «2 por 1». Comprabas uno y te llevabas otro más. Ahora raramente hay un dos por uno. La cosa ha cambiado mucho. En la mayoría de las ofertas tienes que comprar dos para que te rebajen, algo o mucho, porque la cuestión es que si no llevas la «segunda unidad» no hay descuento. Es decir, antes adquirías una y te regalaban otra; ahora tienes que adquirir dos para que te rebajen «hasta un 70%» en la segunda, que la primera sigue con su precio habitual.

También funciona el método de los varios kilos. «Si lleva cinco kilos el precio es?». O al comprar tres le regalamos? normalmente algo que no necesitas, algo que quizá te incite a llevarte cosas que realmente no vas a utilizar y que terminarás arrinconando o tirando a la basura. Y ya cerca del traspaso de la ley está el etiquetado equívoco o no verdadero, tal como envasados resaltando un contenido atractivo que luego se encuentra en el producto en una cantidad ínfima, o el proceso de elaboración de un artículo (las organizaciones de consumidores no paran de denunciar estos tipos de fraudes).

Volviendo al pícaro consumidor las pillerías son variadas y hasta curiosas. Está el pasar empujando con el pie un producto que se te ha «caído» al suelo antes de colocarlo en la cinta móvil de la caja, el birlar un huevo de cada envase de cartón opaco, el comerte una fruta mientras recorres el supermercado o la merienda del bollito al salir del cole mientras mamá hace la compra en el centro comercial. La imaginación se desborda cuando se acerca la pobreza, la penuria. Lo decía uno de los chistes que contaron en la gala de los recién entregado Premios Goya: «España es el país más rico. Cuatrocientos años robando y todavía no se ha acabado».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el míercoles 12 de Febrero de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/02/12/picaros-pillerias/1541725.html

Las campanas al vuelo cuando toque

La intención a dos años vista es una ilusión falsa

Las encuestas mediada la legislatura solamente sirven para que el Ejecutivo valore su pérdida temporal de confianza por parte del personal votante. Pero para poco más. Siempre existe la tentación de los medios a extrapolar los resultados, las intenciones o las respuestas en los sondeos para las diversas elecciones que se celebran en el Estado. Sin embargo es necesario tener en cuenta el ámbito de cada uno de los comicios para marcar tendencias, intenciones y direcciones del voto.

Señalar ahora que el partido en el Gobierno perderá muchos votos en las elecciones europeas porque así lo manifiesta la intención del electorado en la encuesta del mes es confundir la situación porque queramos o no el encuestado responde afectado por su estado político-económico nacional pero distinto en cuanto a su visión en Europa. Y lo mismo podríamos decir si la próxima llamada a las urnas fuese para elegir representantes autonómicos o locales. Está superdemostrado y la realidad se agudiza en algunos territorios con fuerzas políticas de ámbito especial.

Que los socialistas superen hoy en intención de voto a la derecha de Rajoy puede significar tanto que los votantes miren hacia Europa como una tabla de salvación contra la política española como que la derecha hispana se esté repartiendo entre los populares y sus huidos hacia más derecha. Para mucho votante Bruselas está lejos mientras la Moncloa se encuentra casi frente a casa. Le afecta mucho más esta cercanía que lo que decidan en la Unión Europea. Por eso la posible euforia de los ganadores de este sondeo deberían guardarla para cuando se acerquen los comicios de las generales, allá para finales del año que viene al menos. Hasta entonces hemos de pasar por las urnas europeas, autonómicas y municipales. El circuito puede hacer cambiar las intenciones de los electores, que en casi dos años pueden asumir nuevas tendencias por edades y situaciones puntuales.

Las campanas al vuelo cuando toque.

Los 30 años del FAPAS

La gran labor de una ONG pionera

El oso es hoy un emblema más representativo de Asturias que de Madrid, que lo lleva en su escudo junto con el madroño. El oso hace 30 años casi había desaparecido de los montes asturianos y hoy es un atractivo turístico del Principado. No intento presumir, por ser socio antiguo, pero pienso que esta realidad actual es en gran parte debida a la acción de un grupo de amigos, amantes de la Naturaleza, que iniciaron entonces su labor intentando que los escasos buitres que volaban por el cielo astures no se extinguieran.

Eran los comienzos de los años ochenta del pasado siglo cuando unos chavales, que se proclamaban “acción inmediata”, se dedicaron a recoger animales muertos para trasladarlos a zonas donde sobrevivían las aves carroñeras para alimentarlas y no desaparecieran. Algunos meses después inscribieron su unión en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior. La llamaron Fondo [Asturiano] para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS). Hoy es una entidad de ámbito nacional.

La búsqueda y transporte de la carroña para alimentar a los buitres requería un dinero del que no disponían y pidieron ayuda a través de las revistas “Querqus” y “Natura”, que fundaran Benigno Varillas y Teresa Vicceto, a quien quisiera colaborar en dicha labor. En pocos días dos millares de personas contestaron con sus aportaciones. Llegaron de todo el país lo que propició la fundación del FAPAS. Ahora se cumplen 30 años de aquel curioso inicio.

Hoy el FAPAS, que preside uno de aquellos entusiastas muchachos fundadores, Roberto Hartasánchez, es una referencia europea. Su importancia reside en que sus métodos y procedimientos son seguidos por otras oenegés del continente. No se dedica simplemente al conservacionismo sino que investiga y aporta prácticas para el amejoramiento del medio ambiente y contra el deterioro de la naturaleza. Sus estudios sobre el terreno han logrado solucionar situaciones conflictivas y corregido políticas medioambientales equivocadas. Ha demostrado, por ejemplo, que el oso pardo puede mantener una convivencia no agresiva con el hombre, que esa convivencia puede ser beneficiosa para ambos ya que aumenta la resistencia original al quebranto de la cadena trófica y del ecosistema. Y es que el fondo no se conforma con el reciclaje sino que promueve la regeneración más natural posible. Hoy asesora a distintos organismos públicos y privados y realiza una ecología muy práctica.

Su función ecológica no fue la primera que llegó a nuestro país pues ya había grupos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), de Greenpeace u organizaciones españolas como el Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA), el Colectivo Cantueso o el Colectivo Ornitológico Cigüeña Negra. Pero la implantación del FAPAS fue un aldabonazo que inició la senda que ha llevado al Principado a ser una de las regiones europeas más naturales y que mejor conserva el medio natural. Porque el colectivo no dedica sus esfuerzos solamente a la vida del oso, sino que estudia, trabaja y promueve iniciativas para la conservación del urogallo, el águila pescadora, el lobo, el buitre, la abeja, numerosos árboles y frutos que conforman una cadena vital para el desarrollo de un –aunque parezca tópico- atractivo y emblemático paraíso natural.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el sábado 25 de enero de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/01/25/30-anos-fapas/1532986.html

 

Música espontánea

Una invitación a los saltos musicales en los lugares públicos

Un camarero de un conocido bar de Pamplona o un frutero de un mercado de Valencia son dos de los intérpretes espontáneos que intervienen en los vídeos -ya antiguos- que recorrieron hace algunas semanas las redes sociales participando en conciertos imprevistos por todo el mundo. Ignoro si la invasión de imágenes de YouTube que aparecieron en muchos correos nos llegó con motivo de la celebración de Santa Cecilia, patrona de los músicos. Si era una especie de regalo prenavideño de los amigos de la ópera o la intención de alguien que quería extender estos conciertos por bares, plazas, mercados o lugares de concentración de la gente. Sea lo que sea me pareció una buena idea.

Contaba hace días Higinio del Río en las páginas de Oriente de LA NUEVA ESPAÑA cómo el concierto interpretado por el felguerino Héctor Braga en una residencia de ancianos de Llanes hizo olvidar por un momento el apetito de los residentes mientras el músico dilataba su repertorio. Era una novedad que ilusionó a los internos hasta el punto de no atender a los aromas que llegaban del comedor. En las imágenes del bar pamplonés o en las del mercado valenciano se ven sinceras sorpresas de los parroquianos. Muestran sus sonrisas y alegres recibimientos del agradable regalo en medio de las rutinas de la merienda o la compra diaria. Y lo mismo ocurre en los vídeos de continuación que ofrece la californiana web fundada en 2005 por Chad Hurley, Steve Chen y Jawed Karim al terminar cada pequeña filmación.

Ya en los años finales de la pasada década se pusieron de moda los saltos de artistas de diferentes disciplinas en concurridos lugares de muchas ciudades del mundo. Los llamados «flashmod» los representaban bailarines, actores, músicos o gimnastas. Aprovechaban un parque, un pasaje entre calles, un centro comercial o cualquier espacio de paseo o esparcimiento humano para su actuación. Últimamente estos saltos son practicados por cantantes o músicos. Entonan una canción entre los clientes de un bar o sacan sus instrumentos musicales en medio de una glorieta y alegran la estancia o el paseo del personal. Interpretan creaciones de Verdi, de Mozart, de Beethoven en alguno de sus aniversarios. O rinden homenaje a un compositor local. Cantan arias, romanzas, baladas, tonada, corean composiciones de ópera, zarzuela, populares?

Los más abundantes entre los vídeos de YouTube son lanzados por asociaciones de amigos de la ópera, de la zarzuela, de algún tipo de música popular. Pero, quizá por el éxito de estos conciertos improvisados, la publicidad ha encontrado un filón. Algunas de las apariciones son más artificiosas y menos naturales y espontáneas de lo que parecen y se celebran ante un preciso establecimiento que sufraga la función aunque ésta simula surgir «en la calle». Da lo mismo si el espectáculo tiene quien lo pague a no ser que sea pura propaganda invasiva. Lo importante es que entretenga, que divierta, que acompañe más o menos inesperadamente al personal mientras realiza su labor cotidiana, mientras disfruta de un rato de expansión, de relajo o desahogo.

No poseo una cultura musical por lo que no opinaré sobre qué música es la ideal para este tipo de manifestaciones. Lo que observé en los vídeomensajes que me llegaron es que la gente participa, ya sea en recitales cultos o populares. Creo que en nuestro país son pocos los que toman parte en los primeros, de música clásica. Por ello animo a los amigos de la ópera, que en Oviedo y Asturias abundan, a promover conciertos espontáneos.

Publicado el jueves 9 de enerao de 2014 en LA NUEVA ESPAÑA

http://www.lne.es/opinion/2014/01/09/musica-espontanea/1524851.html

Manolo Unciti, periodista y misionero inquieto

Fallece quien fuera el alma de la Residencia Azorín

Dos meses atrás no intuía este rápido desenlace cuando recordaba en estas páginas a las Generaciones Azorín (ver el periódico del pasado 7 de noviembre). Ahora recibo con sorpresa el fallecimiento de Manolo, el director que mantuvo una residencia de estudiantes creo que única, posiblemente irrepetible: la Residencia Azorín.

Nos ha dejado Manuel de Uniciti Ayerdi, cura y periodista, como a él le gustaba decir, que durante unos cuarenta años dirigió y mantuvo una residencia de estudiantes de periodismo que fue admirada por unos y denostada por otros, dependiendo de suspicacias y circunstancias personales. El pasado noviembre me incluía entre quienes disfrutamos de la convivencia del caserón de la madrileña calle de Rosa Jardón y señalaba que «en Azorín residieron unos estudiantes que formaron su personalidad periodística de una manera libre, en una convivencia democrática y responsable, con muchachos que llegaban de todas partes de España». Hoy la mayoría de esos muchachos hemos poblado las redacciones de los medios de comunicación, de la docencia universitaria y las artes modernas. Unciti era un donostiarra nacido el primero de enero de 1931, hijo de Unciti el Bueno, como su padre era conocido, que se ordenó sacerdote el día de San Pedro de 1954. Tras los estudios de Teología en Vitoria y San Sebastián se especializó en Misionología en Roma y París y de regreso a España se hizo periodista por la Escuela Oficial de Periodismo en Madrid. Su orientación era la misión pero no quería llegar a ser un monseñor de manteo rojo y despacho sino estar pie a tierra dentro de esa misión. Junto a unos compañeros fundó lo que luego sería la residencia Luis Vives que más tarde renombraría Azorín. Y durante cuatro décadas en ella convivieron distintas generaciones de estudiantes de Periodismo. Mientras tanto ejerció de secretario nacional de las Obras Misionales Pontificias durante 35 años, fue redactor eclesiástico del diario «Ya» también unas décadas, dirigió y colaboró en numerosas revistas religiosas («Vida Nueva», «Reinado Social», «Sal Terrae», «Pueblos del Tercer Mundo»…), escribió artículos en medios como «El Correo Español-El Pueblo Vasco» -hoy «El Correo»- y elaboró numerosos informes sobre las misiones. Además fue profesor de Deontología Profesional y Teoría de la Comunicción en la Escuela de Periodismo de la Iglesia. Asimismo publicó varios libros sobre vivencias de misioneros en diversos territorios africanos («Sangre en Argelia», «África en el corazón», «El Tercer Mundo, problemas y soluciones», «Teología en vaqueros», «Amaron hasta el final, muerte de cuatro maristas en Zaire»). Manolo Unciti fue un inquieto dentro de la Iglesia, admirado o denostado dentro de la jerarquía pero nunca indiferente para sus superiores o para la política oficial durante su trayectoria, tanto profesional como docente. A la residencia acudían profesionales y religiosos progresistas, aunque también recibió dos premios «Bravo» de la muy oficial Comisión Episcopal de Medios de Comunicación. Y durante los cuarenta años de convivencia en el caserón de Rosa Jardón se celebraron cientos de cenas, coloquios, tertulias de todo tipo, con invitados académicos, escritores, políticos, artistas, teólogos y renombrados periodistas. Allí se discutieron y estudiaron los temas de actualidad en un ambiente de libertad. Así era el espíritu de Manolo, hijo de Unciti el Bueno. Mi adiós más sincero.

Publicado de LA NUEVA ESPAÑA el martes 7 de enero de 2014

http://www.lne.es/sociedad-cultura/2014/01/07/manolo-unciti-periodista-misionero-inquieto/1523840.html

De PP a BB

Los líos en que se enreda el Partido Popular. El colmo de Málaga y Asturias

La formación es ya una banda. El Partido Popular ya no parece un partido. O si es un partido está partido, valga la redundancia.  Si a nivel nacional demuestra que hay tendencias casi irreconciliables, que solamente se mantienen unidos porque el poder une más que separa, a nivel autonómico y local ya es una banda. Una de las pruebas de lo que digo es que donde no tiene poder cada uno va por donde le da la gana. Tenemos el ejemplo de Asturias, donde ya hace años que demostró su desvarío, su desunión cuando parecía que lo tenía «chupao» para gobernar. Que si yo debo ser el candidato, que si la dirección dice que no, que dimite, pues dimite. Vamos que la banda del Cascos se fue, arruinó al partido y el previsible poder, el previsible gobierno autonómico se fue al garete. Hoy la derecha asturiana está partida en dos casi mitad por mitad, aunque una de esas mitades ya lleva tiempo peleándose y está desintegrándose poco a poco, rompiéndose municipio a municipio.

En niveles nacionales está la rivalidad entre Rajoy y Aznar y Aguirre. Se pelean en público. Los ministros del Gobierno se contradicen entre ellos y luchan entre sí debido a la aprobación de algunas leyes. Las leyes promovida por Ruiz-Gallardón las detienen otros ministros mientras Montoro no despeja otras normas de distintos ministerios, Wert siembra la polémica entre otros departamentos y así están poco a poco. Algunos ministros no entiende que Rajoy mantenga a Ana Mato. En fin, lo más parecido a una banda, repito.

A niveles autonómicos siguen los líos en Madrid, en Andalucía y ahora en Asturias. Si el delegado del Gobierno y antigua cabeza visible del partido dice que la formación debería llegar a algún acuerdo para aprobar el presupuesto regional para 2014, ya que cumple los requisitos de déficit y ajustes impuestos por la política del Gobierno, la presidenta del partido en el Principado se niega a cualquier acuerdo. Prefiere prorrogar los pasados, que ya estaban prorrogados tras la dimisión de Cascos, que los había elaborado en solitario. Es decir, le importa muy poco el personal gobernado y admite reprorrogar los presupuestos casquistas, su anterior amor político y ahora enemigo acérrimo.  Y eso después de destronar a las cúpulas del partido en algunos municipios importantes como el de Gijón. La banda sigue, pues.

En otros sitios sigue en el mismo plan. En Andalucía ni siquiera saben quién gobierna en el partido a nivel autonómico pues aunque hay un presidente es cuestionado desde distintas provincias y en el parlamento regional está medio desautorizado. El colmo ya del desastre que demuestra el PP lo encontramos en el Ayuntamiento de Málaga. En e municipio gobierna el Partido Popular con mayoría absoluta desde hace tiempo. Su alcalde es una de las mayores personalidades del partido en la autonomía. Bueno, pues ha llegado al colmo de los colmos. En un pleno bastante reciente los populares votaron en contra de nueve propuestas que resultaron ser nueve puntos de su programa electoral.

Es decir, el Partido Popular, el PP, se está convirtiendo en el BB, una Banda Bananera.

Una herida en la libertad

Pretende el Gobierno de Rajoy acabar con las manifestaciones y protestas

Las manifestaciones se celebraban el 30 de abril, porque el Primero de Mayo las leyes franquistas prohibían cualquier mínima concentración. Y salíamos a la calle la víspera para mostrar nuestro rechazo a la represión y nuestra situación atlética, puesto que era una de las jornadas que más corríamos delante de los grises. En los campus y los aledaños de las fábricas los «saltos» eran también frecuentes. Han pasado unos cuarenta años y el Gobierno del Partido Popular parece añorar aquellas jornadas de la dictadura. El borrador de la ley de Seguridad Ciudadana que acaba de aprobar el Consejo de Ministros así lo anuncia.

No importan la moderación habida en la Transición, tomada como modelo en medio mundo, la moderación de una Constitución que permite que los españoles disfrutemos del periodo más largo de tranquilidad política en nuestra historia, la moderación que demostramos mientras nos aplican recortes, ajustes, copagos, degradación de servicios públicos universales y ejemplares en sanidad, educación, dependencia, derechos sociales… Les parece poco, y ante tanta moderación se atreven a moderarnos la libertad. Es decir, a recortarnos, a ajustarnos, a degradarnos los derechos democráticos que tanto nos ha costado conseguir. Las leyes promovidas por los ministros Wert, Ruiz-Gallardón, las dejaciones y recortes al bienestar promovidos por las ministras Mato y Báñez se van a quedar cortas, en mantillas, con la ley que presenta el ministro Fernández.

El titular de Interior no sólo quiere dejar en manos de la Policía y la Guardia Civil, sin intervención de los jueces, la decisión de limitar nuestros derechos y libertades, sino que intenta mutilarnos hasta los sentimientos. La inconstitucional «ley Corcuera», la de la patada en la puerta, parece angelical al lado de lo que pretenden Mariano Rajoy y su ministro del Interior. Hasta la repetida frase de Fraga («La calle es mía») suena ingenua. Los ejemplos son claros. Lo primero para Fernández es desterrar las mareas, la blanca en defensa de la sanidad pública, la verde (educación), la morada (derechos de la mujer), la naranja (servicios sociales), la multicolor (homosexuales), en fin, todo tipo de manifestaciones y protestas, pues las multas previstas alcanzarían los 600.000 euros al mínimo incidente no considerado pacífico por las fuerzas del orden. Los escraches, difundir imágenes de policías de servicio, rodear las sedes parlamentarias o los tribunales nacionales o autonómicos serán considerados faltas muy graves penalizadas con más de medio millón de euros. Las graves, como ir encapuchado o insultar a un policía en una protesta, pueden alcanzar los 30.000 euros.

Además, al no actuar un tribunal y pasar la acción a la vía administrativa, ejecutiva y rápida, el Estado no tiene que exponer la culpabilidad del sancionado, sino éste demostrar su inocencia. Esto es consecuencia de la despenalización como delito y pasar a falta muchas acciones en las que hoy actúa el juez. Por tanto, si se aprueba la ley tal como se presentó, no se niegue usted a identificarse ante un agente, ni interrumpa a un candidato electoral, no «ofenda» a su comunidad ni a España, no escriba cosas que inciten a alterar la seguridad, porque le puede caer un multazo de 30.000 euros. Faltas estas, indefinidas intencionadamente, mezcladas con otras no relacionadas con la seguridad (putas, botellón…) para disimular sus restricciones democráticas. Volveríamos a los tiempos de «El Chafardero Indomable» del repórter Tribulete, a la mordaza informativa.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 9 de diciembre de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/12/09/herida-libertad/1512019.html

La profesionalización del tertuliano

Sobre los comentaristas que hacen de la opinión su medio de vida

Esta puede ser la historia de una figura ya popular de nuestro entorno. Un personaje que nos encontramos a diario y cuya evolución, al profesionalizarse en exceso, creo que se deteriora.

Una vez a la semana se le oía en la tertulia de la noche. Daba su opinión sobre temas específicos y su sentimiento sobre los acontecimientos del día. Había empezado con timidez pero se iba afianzando. Sus comentarios, escuetos al principio, se extendían paulatinamente. Comenzaron con cierta ambigüedad y con el tiempo se fueron concretando. De todas formas, no destacaba por una gran discrepancia con otros participantes.

Pasó un tiempo y lo llamaron para acudir a la tertulia de otro programa. Gustaban sus comentarios. Hablaba bien, correctamente, cuando le correspondía. Escuchaba los argumentos de los demás sin interrumpirles. Los moderadores apreciaban su talante, experiencia y especialidad profesional.

Se asentó de forma que le reclamaron de otros medios. Al principio se resistió, aducía que le faltaba tiempo para realizar su labor diaria, para trabajar en su medio. Luego fue aceptando esporádicas intervenciones en otros coloquios audiovisuales. Al cabo de unas temporadas ya era un asiduo de numerosos programas. Por la mañana, por la tarde, por la noche. Apenas tenía tiempo de pasar por la redacción. Iba casi exclusivamente para que sus compañeros le contasen novedades al tiempo que les arrancaba algunas opiniones a ciertos especialistas.

Comenzó entonces a fallar en sus asistencias a las comisiones del Congreso. Como se generalizasen las conferencias de prensa sin preguntas ya no iba a casi ninguna. Con recibir el comunicado del mudo compareciente por correo electrónico o alguna de las nuevas modalidades de internet le era suficiente.

Comía en la cafetería del medio donde intervenía o en el que hablaría un rato más tarde. Un sándwich o una ración, que no había tiempo para más. A veces se zampaba un emparedado semiseco en el taxi que le trasladaba de un medio a otro. Estos viajes los empleaba también para preguntar por alguien de la redacción, para una corta conversación con la familia, para apuntar en la agenda alguna cosa que le acababan de comentar.

A su cónyuge, a sus hijos, a sus amigos los veía los fines de semana que no tenía turno el sábado o el domingo en redacción. Lentamente fue dejando de ser especialista, pasó a comentarista todoterreno. Las tertulias le absorbían toda su jornada. El tiempo no daba para más y decidió hablar con el director para establecer una nueva relación contractual. Se constituiría como autónomo, sería su propio patrón, y publicaría colaboraciones especiales como «adjunto a?», «corresponsal en?» u otra fórmula similar.

Poco a poco desaparecería el medio que se mostraba bajo su nombre al intervenir en las tertulias e iría tomando cuerpo otro título: Analista. Político o económico o deportivo? Montaría su despacho, su gabinete, su estudio de comunicación. Las opiniones se tornaron ya más personales, las teorías eran cada vez más acordes al medio en que las exponía, los argumentos se moderaban para alcanzar a más sensibilidades, para ser más trasversales. Y terminaría por ser menos experto, más personalista, menos autoridad en la materia, más ambiguo, menos creíble, menos documentado, más fantasma. Una opinión particular. Un tertuliano profesional.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA  el martes 3 de diciembre de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/12/03/profesionalizacion-tertuliano/1509153.html

Política «ecocómica»

La espantosa comicidad de algunas frases pronunciadas por distintos ministros
Es una expresión que triunfa en algunos círculos y entre las leyendas urbanas porque no se conoce su origen. Apunta a un error tipográfico o a un desliz al mencionar términos de economía. El caso es que se comienza a emplear para analizar la situación de la política del Gobierno o la de sus ministros. Porque no se refiere la expresión a la economía exclusivamente, con ella se amplía el ámbito a otros campos de la política, de las decisiones gubernamentales.

Quizá el origen de política «ecocómica» se emplease para insinuar las risas del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, al decir en el Congreso que «los salarios no están bajando, están moderando su subida», al describir el final de la recesión mientras días antes el balance era de 31 parados menos, cuando pronunció aquellas frases de que «hoy se nos pone como ejemplo» y «España empieza a verse como una de las economías más competitivas del mundo». Sin olvidarnos de otras como «si el IVA se pagara más, no habría que subirlo tanto» o «no sé a lo que llaman grandes fortunas», en fin, la de «no hay ninguna amnistía fiscal». Y anunció en la cadena Ser una desgravación fiscal al cine así: «lo voy hacer yo, me voy a dar ese placer» (sic).

Pero las risas «ecocómicas» no son sólo del ministro de Hacienda. También se ríe mucho el ministro de Economía. «En España se está perdiendo el miedo a perder el empleo», señaló hace unos días Luis de Guindos. Ha pronunciado otras muchas frases con gran comicidad. Veamos: «Bankia es más segura que hace quince días»; «nunca he visto un billete de 500 euros, ni sé como son», o «los ministros de Economía somos gente rara». Mientras, el 28% de los hogares españoles viven de una pensión, según fuentes solventes. No hace falta seguir.

A mucha gente no le parecerán cómicos algunos de los responsables de otros departamentos ministeriales pero su comicidad es innegable. José Ignacio Wert, que acaba de jugar a quita y pon con las becas Erasmus, ha pronunciado frases como estas: «La fuga de cerebros nunca puede considerarse un fenómeno negativo» o «soy como un toro bravo, me crezco con el castigo». Ya antes de ser elegido ministro por Mariano Rajoy dijo que «la comunidad educativa no puede ser una comunidad democrática, porque el proceso educativo no es democrático». Hasta él se asombra de su verborrea y ha llegado a decir que «a veces me sorprendo de las frases que he llegado a pronunciar». En fin, ya ni a cargos y militantes de su partido le hacen gracia sus ocurrencias ni su ley y ha tenido que aplazar tramos de su aplicación.

Similares problemas tiene el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, con sus leyes y sus retorcidas frases para no nombrar ciertos conceptos que rechaza la gente y otro tanto le ocurre a la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, para quien emigrar en busca de trabajo se llama «movilidad exterior» de los jóvenes en paro. Y para qué hablar de Miguel Arias Cañete, quien tenía tanta prisa en coger mando que dijo aquello de «hay que pasar por encima de los requisitos estrictamente legales» para acortar la transmisión de poderes de un Gobierno a otro. O de Ana Pastor, que le encanta jugar al escondite con las infraestructuras de Asturias… Solamente nos falta alguien al frente de un ministerio con un estrafalario traje, la cara pintada, un bombín de colores en la cabeza y una pelota como nariz.

Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA  el jueves 28 de noviembre de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/11/28/politica-ecocomica/1506610.html