El debate a distancia

Poca Asturias, muchos reproches, escasas ideas en las intervenciones

La curiosidad sobre este primer debate estribaba en la novedad de la representación de los coaligados Izquierda Unida y Podemos que fue objeto de fuerte polémica por la oposición de un sector de la primera a la unión electoral y por la posición de los componentes de la candidatura. No parecía factible alcanzar en Asturias el Unidos Podemos del resto de los territorios sin mareas o similares ya que la cabeza más visible de la veterana coalición de izquierdas se oponía por considerar que suponía una absorción. Consecuencia: Asturias estuvo ausente.

El debate nos llevó a otro hecho. Se habló más de política nacional y poco de los problemas y las necesidades de Asturias: infraestructuras, ganadería, sector lácteo, pesca, siderurgia. Muchos argumentos fueron «de andar por casa», muchos fueron reproches entre partidos, pocos fueron para buscar o proponer soluciones.

Por cierto, la veteranía parece que sigue siendo un grado. La inconcreción puntúa poco. Si presumes que sea para bien, si propones el cambio señala el camino.

Faltó imaginación. Una verdadera pena para la iniciativa de este diario, para los electores del Principado.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el sábado 11 de junio

http://suscriptor.lne.es/elecciones/generales/2016/06/11/debate-distancia/1940715.html

 

Nuestra Prehistoria puede ser provechosa

La reaclimatación de la fauna de la Edad del Hielo sería un gran recurso

El inefable expresidente de Cantabria Juan Hormaechea, antes de estar al frente del Ejecutivo regional, ya quiso comprar para Santander el original zoo de Santillana. José Ignacio Pardo de Santayana, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos pero más amigo de los animales que de las grandes obras, había montado en dos prados cruzados por un pequeño riachuelo un curioso zoológico en las afueras del turístico pueblo medieval y conseguía atraer a una gran cantidad de visitantes. Era poco más que un cercado artesanal hecho con su cariño a los bichos, muchos de los cuales había capturado vivos él mismo en los contornos cántabros, especialmente una curiosa variedad de anátidas, que le daban un ambiente eminentemente natural al recinto. El regidor municipal y luego regional deseaba instalar en la península de la Magdalena un parque de este tipo pero Pardo de Santayana estaba encantado con su palenque en el que acababa de ubicar un bisonte que recordaba a los protagonistas de la vecina cueva de Altamira y se negó a los cantos de sirena de Hormaechea. Años más tarde, tras fuerte inversión, consiguió éste el éxito turístico con Cabárceno, donde animales foráneos campan con cierta libertad por un antiguo valle minero.

Asturias, con un paisaje y una historia similares, con huellas prehistóricas por todas partes y una creciente vocación turística debería buscar recursos así a la vez que más económicos. Hace unas semanas LA NUEVA ESPAÑA publicaba a modo de póster unas preciosas acuarelas del paleontólogo avilesino Diego Álvarez Lao, profesor en el departamento de Geología de la Universidad de Oviedo, en las que se mostraba una serie de animales que en los umbrales de nuestra región habían habitado estas tierras. Y Luis Mario Arce explicaba en pequeños textos una sucinta situación de estas bestias de la Edad del Hielo. Recuperar estos arcaicos habitantes ahora puede parecer una quimera, al menos a parte de ellos, pues algunos se extinguieron hace miles de años, pero otros han tenido una evolución hasta nuestros días y son recuperables con un mínimo esfuerzo. Se está logrando en otras comunidades. Ya no habría posibilidad de repoblar campos con rinocerontes o mamuts lanudos o el Megaloceros, un ciervo gigante de enorme cornamenta, aunque resistió en Rusia hasta hace 7.000 años, pero desapareció de la Cornisa Cantábrica hace 28.000; leones o hienas no merece la pena reambientarlos dada su proliferación en todos los parques zoológicos del Planeta. Sin embargo miembros de aquella lejana fauna podrían adaptarse al terreno astur casi deshabitado o en avanzado despoblamiento.

Osos, lobos, diversas aves rapaces y algunos équidos y cérvidos autóctonos y en peligro de extinción ya habitan varias zonas de nuestra geografía y son objeto de avistamiento por los visitantes del Paraíso Natural. Bisontes, caballos y diversos rumiantes ancestrales están siendo recuperados y reaclimatados en semilibertad en otras comunidades. Asturias tiene un 72% de su superficie de monte (algo más de 760.000 hectáreas) y solamente un 19,6% es terreno de cultivo y en su mayoría pradería. Estudiosos del clima, de la ecología, de la economía, de la agricultura y la alimentación, entre ellos la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), recomiendan e invitan a mantener animales en las zonas forestales porque limpian los bosques de forma natural y evitan los incendios.

Se han hecho pruebas en distintas zonas del Principado para establecer rebaños de estos antiguos pobladores. Se estudian praderías y bosques en el Alto Nalón como Caleao, en Quirós y Teverga, donde se ubica el Parque de la Prehistoria, en concejos como Allande o del Suroccidente de la comunidad, todos eminentemente rurales y sin gran desarrollo industrial. Son terrenos ideales para recibir cabañas de bisontes, caballos tarpanes, uros, etcétera. Atapuerca, zonas de Álava, Aragón, Andalucía o Extremadura ya albergan algunos de estos rebaños. Son imanes para el turismo que busca naturaleza.

El riojano Barranco Perdido, el turolense Dinópilis, el jienense Terra Oleum o el Bosque Encantado de la sierra oeste madrileña, por ejemplo, dedicados a temas prehistóricos o de la Naturaleza, no harían sombra a un recinto asturiano con estos animales prehistóricos. Sobre todo si se organiza por naturalistas equipados con la tecnología actual, donde los trabajadores laboren en un ambiente sin el estrés ciudadano ni la presión de la burocracia, con la innovadora internet de las cosas.

Es decir, aprovechar el tirón de titulares como éste: «Los tres pueblos más buscados en turismo rural están en Asturias», de una información reciente que señalaba que Llanes, Cangas de Onís y Villaviciosa eran los más reclamados en los buscadores de internet y fijaban el Camino de Santiago como el preferido, seguido por la zona del Oriente y la costa asturianos.

Si siete de cada diez asturianos ya viven en zonas urbanas, como informaba el recuento de población de la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales, parece hora de tomar decisiones que reparen el abandono del campo y recuperen actividades que lo salven de su relegación, su orfandad y su peligrosa abdicación productiva. La iniciativa para traer rebaños de nuestras bestias ancestrales ya cuenta con apoyo de importantes organismos europeos. Es más, leo en lne.es, la web de este periódico (http://www.lne.es/asturias/2016/05/16/region-subvencionara-jovenes-paro-instalen/1927292.html), que «Los jóvenes en paro que decidan crear una empresa en el medio rural asturiano recibirán 25.000 euros de los fondos europeos «Leader». Pues, ánimo, manos a la obra.

Artículo publicado el miércoles 25 de mayo de 2016 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2016/05/25/prehistoria-provechosa/1932177.html

La cocina viral de los Madriles

Los restaurantes con fogones asturianos proliferan y triunfan en Madrid

Unas fechas atrás comentábamos en estas páginas de LA NUEVA ESPAÑA la asombrosa proliferación de nuevos restaurantes con cocina asturiana en la ciudad de Madrid. Establecimientos que comienzan a instaurar una fórmula novedosa de servicio, con jornadas gastronómicas, menús inéditos a compartir, ofertas de temporada, platos especiales, festivales típicos de cocina lugareña o culinaria innovación, además de días de mar, de montaña, huerta, cuadra, caza o con especiales potajes. De estos últimos empiezan a festejar los madrileños. Además, en sus hogares abundan ya los productos astures, la tierna ternera y la chacina asturianas, frutas y productos de la huerta y las recetas de preparación de estos artículos. Géneros del campo y la cabaña asturianos que triunfan enriqueciendo diferentes platos emblemáticos de otras latitudes.

Guisos y platos de cuchara se preparan muchos en España, sus nombres son variados y regionalizados, sus ingredientes y elaboraciones muy diversos y la fama de bastantes alcanza nivel internacional. Concretamente en la ribera del Manzanares el menú más típico es el Cocido Madrileño, un guiso de garbanzos que hace las delicias de numerosos comensales. En sí todo apunta a un potaje manchego, castellano por ampliar el ámbito, aunque su origen no parece totalmente averiguado por los expertos. Textos antiguos señalan que ya entraban los garbanzos en las cocinas del Antiguo Egipto, en las helenas y romanas, aunque en España fueron Cervantes y Calderón de la Barca los primeros que los mencionan en la Olla Podrida manchega. Se dice que era comida de las clases bajas que fue subiendo hasta las altas. Sea como fuera, el caso es que ahora lo preparan los más afamados refectorios como algo especial. Claro que tras un análisis somero descubrimos que de madrileño tiene el nombre. Deberíamos cambiarlo por «a la madrileña» porque los mejores cocidos de la capital del Reino se elaboran con «compangu» asturiano.

Uno de los llamados «templos del cocidito» está en el popular barrio de Vallecas. Es una franquicia de una gran cadena de cervecerías y a su frente se encuentra Antonio Cosmen, asturiano como los originarios dueños y chefs elaboradores de los mejores cocidos, los de La Bola, Lhardy, La Reguera o Casa Narcisa. Cosmen, en La Cruz Blanca de Vallecas, no hace más que recibir premios al mejor cocido, la mejor fabada o las verdinas con rape. La morcilla, el chorizo, el tocino, el lacón y el morcillo son en todos estos afamados refectorios elaboraciones procedentes de las granjas y explotaciones del Principado. Y de ello presumen.

Ni que decir tiene que si este cocido «asturiano» empieza a desplazar al madrileño, al montañés o al maragato, la fabada ya no necesita el apellido. Por supuesto su «compangu» procede de Noreña, de Salas, de Cangas o de Tineo, principalmente. Y en ferias como la Expo Food Trucks, celebrada estos días en los aledaños de los Nuevos Ministerios, en pleno centro de la capital, uno de sus camiones restaurante servía fabes, sidra y géneros del norte de la Cordillera Cantábrica. En los mercados y bares ya abundan la verdina, los pescados a la sidra, tortillas de merluza, finas empanadas, los más emblemáticos quesos de la cabaña astur, el kiwi y hasta el pantruque de Llanes. Es decir, los fogones y los chefs de la tierrina se han convertido en fenómeno viral que invade las llamadas «gastrotecas de los madriles».

 

Publicado el sábado 5 de marzo de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://www.lne.es/suscriptor/sociedad-opinion/2016/03/05/cocina-viral-madriles/1892428.html

 

Unos cercanías que necesitamos

El deterioro del tren en Asturias, una calamidad que no tiene apenas servicio en los ramales de las alas occidental y oriental

«Vengo en el tren de las once, hago mis cosas, paseo, charlo con los amigos? Hoy por ejemplo voy a que Pelayo me corte el pelo. Luego a la una y media viene mi mujer a recogerme», relata Manolo Cué su mañana de cada día. Reside en Poo y a sus 80 años, ya jubilado y pendiente de analíticas y reconocimientos, busca alguna actividad para salir de su vida rutinaria y sedentaria en el concejo de Llanes. No suben muchas personas en el apeadero del pueblo, a unos dos kilómetros de «la villa». Sólo algunas mujeres que acuden a la compra o ancianos a los servicios médicos. No hay otro transporte público. Tanto Cué, pionero, uno de los forjadores de que la zona sea de las más importantes comarcas turísticas del Principado -fundó el camping Sorraos hace medio siglo- pero con limitación médica para conducir, como el resto de los viajeros, necesitan el tren.

Pero en Asturias el ferrocarril se acerca a la calamidad. Explicaba recientemente en LA NUEVA ESPAÑA José A. Ordoñez las propuestas que un equipo de la administración astur ofrecía un plan al Ministerio de Fomento, responsable de la red de líneas férreas, Renfe y Feve, para optimizar el uso de nuestras vías, según parece las más extensas y las peor utilizadas del país. Según este redactor, especializado en información sobre las infraestructuras, el informe gubernamental astur señalaba como básico el establecimiento de trayectos directos y rápidos, eliminando en ciertos convoyes las paradas en las estaciones y apeaderos escasamente utilizados en un gran porcentaje. Y resaltaba una planificación con trenes cada quince o veinte minutos, dependiendo de los itinerarios, para hacer eficiente y atractivo este medio poco contaminante y de gran valor para los no conductores, que son cerca de un 45% de los españoles.

«Llanes-Vegadeo, como ir a Nueva York» señalaba un reportaje en este diario, que atañía a los dos ramales de la red viaria transcantábrica, los trayectos que enlazan el centro de la comunidad con Galicia y con Cantabria. Reivindicamos desde aquí la optimación de estas líneas, de gran importancia tanto para el occidente como para el oriente. Zonas donde no hay líneas de autobuses locales, de cercanía, y solamente transportes especiales para los días de mercado en la villa o de largo recorrido que cubren grandes distancias pero no unen pueblos de las comarcas. Hacen falta enlaces entre las pequeñas poblaciones y la capital municipal y entre los consecutivos concejos. De momento no se pide la construcción de nuevas vías, ni la ampliación de la red con caminos a otras direcciones, como podrían ser, por ejemplo, líneas nuevas de Luarca a Tineo o Cangas del Narcea, o de Arriondas a Cabrales.

Creo que mejoraría enormemente el servicio tanto en occidente como en oriente estableciendo trenes cada hora o intervalos parecidos en varios trayectos cortos de unos cincuenta kilómetros. Pongamos entre Llanes y el hospital comarcal del Oriente, en Arriondas. Comunica este tramo pueblos con entidad que se encuentran fuera de la autovía como Posada, Nueva, Ribadesella, Cuevas y realizaría un servicio imprescindible para ese muy alto porcentaje de personas que no tienen coche, ni carnet de conducir, son mayores para manejar un auto o desean disfrutar contemplando con tranquilidad el bello paisaje. Se lograría así dinamizar y cohesionar unas comarcas ahora casi abandonadas por los servicios ferroviarios en cuanto a horarios, frecuencias, número de convoyes, puntualidad. Se rentabilizaría una red, se agilizaría un servicio abandonado por los usuarios por inoperante, no práctico, inservible para las tareas cotidianas, como ocurre ahora con las comunicaciones entre Siero y Gijón. Se convertiría en útil una infraestructura en estos momentos tan mal organizada, tan desaprovechada, tan ineficiente que se acerca a lo inservible, incómodo, fuera de uso. Pasaría a ser algo práctico que sirve al usuario, que puede recuperar esa tercera parte de viajeros que lo abandonó últimamente por su inutilidad.

Bromeaba Ricardo, el abuelo de Manolo Cué, contando que él viajaba gratis todos los martes al mercado de Llanes. No sacaba billete y el revisor al no pagar el trayecto le obligaba a bajar del tren en la siguiente estación, Celorio, que era la más cercana a Barro, donde vivían. Y es que el ferrocarril era el mejor transporte en aquellos tiempos. El único. Recientemente he comprobado personalmente cómo funcionan los servicios de cercanías en varios países europeos. Y he comprobado así que el tren sigue siendo uno de los mejores y más eficaces medios -lo señalaba aquí un reciente editorial y estamos de acuerdo- para viajar. Y lo necesitamos.

Publicado el lunes 7 de septiembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/07/cercanias-necesitamos/1810335.html

 

La impotencia de Bedón

La necesidad de recuperar de forma urgente la iglesia de San Antolín

Celebramos un año más la fiesta de San Antolín. Y seguimos un año más con la iglesia de San Antolín de Bedón en ruinas. Cada vez más deteriorada, más abandonada, más destruida. Ahora la nueva Corporación municipal de Llanes intenta tomar cartas en su recuperación. Pero seguimos sufriendo gran impotencia. Esperemos que sus gestiones alcancen el éxito. Que no le tomen el pelo a la concejala Marisa Elviro en instancias superiores. Que pronto veamos aparecer resultados para salvar el monumento.

La impotencia la notamos plasmada cada día en cosas como encontrarnos con carteles, con señales, con anuncios de su ubicación, de indicaciones que nos animan a visitar el recinto monumental. La impotencia nos llega cuando pensamos en el pasmo que se llevan los visitantes cuando se encuentran con una ruina histórica llena de excrementos, de maleza, de pintadas, de humedades. Cosas que impiden contemplar el edificio que hay detrás de toda esa porquería. La impotencia que experimentan quienes se acercan a ver una joya del Románico y se tropiezan con el esperpéntico panorama ante sus ojos. Una pena en medio de un paisaje hermoso, entre un río, el mar, una arboleda?

Además del peligro de un posible desprendimiento de algún trozo de las ruinas, ya sea de la iglesia como de los edificios colindantes, también en avanzado estado de quiebra. Supongo que en este caso habría que buscar responsabilidades tanto en las administraciones como en particulares, puesto que la finca es una propiedad privada. Ya que ambos dueños tienen unas obligadas competencias y servidumbres al permitir el paso, los carteles, las señales y los anuncios que animan a su visita.

Antes de que María de la Vega y sus amigos abrieran su portal en Facebook -Amigos de la Iglesia de San Antolín de Bedón (Naves de Llanes)-, hubo muchas peticiones de que se salvase este antiguo monasterio, construido en el siglo XIII, de estilo Románico y monumento nacional desde hace casi un siglo. Se hizo una difícilmente asumible reparación que fue rechazada por técnicos en la materia. Y hubo autoridades que se fotografiaron presumiendo del edificio. Pero todo cayó en saco roto. De ahí la impotencia que nos invadía. Porque la recuperación de esta preciosa iglesia no es cuestión económica, aunque el ministro Montoro parece haber negado dinero para su reparación. El problema es político, todas las administraciones huían hasta ahora de su responsabilidad. La ventana abierta por vecinos, amigos y veraneantes del monumento navizu creo que ha sido el aldabonazo que ha despertado la conciencia de alguna de las instituciones. Desde luego, ha logrado que se involucrasen en la materia, aunque alguna ya ha sido engañada. Pero ha animado a otros colectivos a participar en la campaña de recuperación.

Cuando los miembros de Amigos y Vecinos de Llanes (Avall) acudieron recientemente a San Antolín comprobaron el «estado de abandono de la iglesia y su entorno, incluidas las señales indicativas de su existencia y las del Camino de Santiago», y realizaron una simbólica labor retirando «el lodo y la maleza, limpiaron los carteles indicadores y recolocaron con piedra sus bases para impedir que la vegetación vuelva a taparlo. Todo ello les llevó apenas 15 minutos de trabajo», se informaba en este diario. La cosa no parece difícil ni costosa. La esperanza está en que la concejala Marisa Elviro logre crear un «frente común» para rescatar el edificio del «olvido mental», registrándolo o no a nombre del concejo, y vayamos superando nuestra impotencia.

Publicado el miércoles 2 de septiembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/09/02/impotencia-bedon/1808453.html

 

Lujoso interrail

Un viaje en tren por la Selva Negra alemana visitando hermosos pueblos

Recorría con la familia la Selva Negra alemana cuando salían a información los posibles trazados de la futura red ferroviaria asturiana. Luego se iban conociendo las adhesiones o rechazos de los partidos. Los enormes presupuestos que se manejan para alcanzar los posibles trazados están en el fondo de la controversia. Especialmente en estos tiempos de crisis macroeconómica, microeconómica, social, política?

Intento partir de una premisa que muchas veces se soslaya para reforzar argumentos o dar por supuestos ciertos criterios. Se rechaza, por ejemplo, un gasto por concluir que la obra a realizar será deficitaria y no rentable. Y hay cosas que no se deben medir por esas dimensiones económicas. Han de fijarse las conclusiones por su servicio, social, humanitario, de largo plazo, de prioridad estructural, etcétera. La extensa red del Metropolitano de Madrid, el servicio de autobuses urbanos de Oviedo o Gijón, la desaparecida -espero que temporalmente- autopista del mar entre El Musel y Saint Nazaire-Nantes son estructuras deficitarias, no hay duda. Pero son necesarias. Se pueden tener dudas sobre su funcionamiento pero no de su prestación social. ¿Alguien se atrevería a cerrar el metro madrileño ante su negativo balance económico?

Asturias tiene la más extensa red ferroviaria del país y parece también que la peor utilizada. Los recorridos por vía de ancho nacional tienen problemas por todas partes. Los de vía estrecha parece que sirvan para poco y ello trae como consecuencia el rechazo del posible beneficiario de su uso. Pocos trenes, difíciles combinaciones, deficientes frecuencias, velocidades impropias de una red del siglo XXI con trazados anticuados y no actualizados y muchas más cosas. Es decir, ni rentable económicamente ni socialmente. Creo que es un derroche propiciado por un grandonismo que se olvidó de los minimalismos de la vida cotidiana.

Recorríamos, recuerdo, la preciosa Selva Negra y nos adentrábamos en pueblos no mayores que Cornellana o Posada de Llanes, por poner dos poblaciones de características similares, y lo hacíamos todo en tren. Porque la estructura ferroviaria de la Schwarzwald, que abarca una cuarta parte del land Baden-Wurtemberg, unos 6.000 kilómetros cuadrados, es decir, algo más de la mitad de Asturias, es potente, con trenes modernos, la mayoría con tracción eléctrica, y llega a prácticamente todos sus municipios. Se pueden realizar diecinueve rutas turísticas casi en paralelo a la red de carreteras y existen bonos para grupos, para todo el día, con horarios flexibles y facilidad de trasbordo.

Pero quizá la característica más llamativa respecto a los ferrocarriles españoles es la información -en cinco idiomas- completa sobre cada tren y su frecuencia de paso por y para las diversas rutas. En todas las estaciones hay unos paneles con todos los detalles de las salidas (amarillo) y las llegadas (blanco) de los diferentes convoyes y en las máquinas expendedoras no sólo puedes sacar el billete sino preparar fácilmente el itinerario impreso con hora de paso por cada etapa del trayecto, el andén y vía de llegada y de salida en caso de trasbordo, con ubicación para cada coche y duración del viaje. En resumen, es fácil, cómodo, asequible recorrer sin agobios toda la Selva Negra. Nuestra Selva Verde, nuestro Paraíso Natural necesita una red renovada para uso-disfrute del asturiano y del visitante. Es decir, viajamos por Alemania como en un juvenil y lujoso interrail.

Publicado el viernes 24 de julio de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/07/24/lujoso-interrail/1790728.html

 

180 ojos

El gran servicio que prestan las webcams de LA NUEVA ESPAÑA

Las olas lamen una tras otra las arenas de San Lorenzo mientras se acercan, suaves, a la pleamar en una tarde de sol entre mayo y junio. Contemplamos la escena desde la atalaya del edificio de Gijón en el que está instalada una webcam de las «Ventanas al Paraíso». El ordenador, a pantalla completa, se encuentra en pleno centro de Madrid, a quinientos kilómetros de la playa. Con esta relajante imagen (http://www.webcamsdeasturias.com/webcam.php?id=148&seleccionaCam.x=34&seleccionaCam.y=6) y con otras 180 se disfruta en directo con tan sólo pinchar en el portal abierto que LA NUEVA ESPAÑA incluye diariamente en su edición digital. Es un gancho seductor, una posibilidad que sugerimos a los amigos que todos los años nos solicitan una información de primera mano para visitar Asturias en verano. Son unos ojos para ver la realidad sin edulcorar ni disimulos.

Satélites, medidores de vientos, humedades, rayos y demás fenómenos que participan en la atmósfera orientan minuto a minuto a meteorólogos/as de lo que ocurre en nuestro entorno. Y les ayudan a estudiarlo para anunciarnos lo que ocurrirá en horas venideras. Sin embargo, creo que cuentan poco con unas ventanas que se van abriendo por muchos de los rincones de nuestra geografía y que nos muestran el estado del tiempo real, es decir, en directo. Enseñan la imagen, lo que ocurre en el lugar que se atisba. Me refiero a estas webcams que presenta lne.es, a las que tienen acceso los lectores desde cualquier parte del mundo de forma gratuita. Ya comenté sus ventajas en estas páginas hace unos años («En la playas se están bañando? lo estoy viendo», http://www.lne.es/opinion/2009/06/03/playa-banando-viendo/763371.html). Claro que en aquel momento estaban instaladas unas decenas y todas ellas en el Principado.

Todos las mañanas, como desayuno, podemos entrar en la aplicación y vemos cómo está el ambiente en lugares de Asturias o de otras zonas de nuestro interés. Además del Principado, donde ya están instaladas más de 150 cámaras, nos asomamos a la vecina Cantabria, por donde vemos si soplará o no el soleado Nordeste; a la Galicia que nos manda el Gallegu y su agua o la Castilla que trae el viento Sur que produce los borreguitos que se forman en el cielo. Por supuesto, a las decenas de vistas al mar que se pueden observar a través de estas ventanas al Cantábrico.

Porque esa pequeña empresa que nos facilita las visiones de muchos lugares que nos interesan sigue instalando cámaras fuera de Asturias -ya ha colocado más de ciento ochenta de esos ojos electrónicos-. La forman unos emprendedores que se financian a través de publicidad y patrocinios y, además de imagen, facilitan información sobre el contorno de sus instalaciones para situar mejor al visitante, al tiempo que insertan cuestiones sobre ambiente, enfoque y otros asuntos de la red.

Con las ventanas de lne.es puede uno contemplar un paisaje o una plaza, programar una salida o testimoniar una presencia en una de las hermosas playas de nuestro litoral, mostrar a quienes no conocen Asturias distintos lugares de su geografía y hasta anunciar sus productos. Y, por supuesto, elegir un lugar en la montaña, en la costa, en una población para pasar el día, para vestir de acuerdo al ambiente, en fin, adecuarse al lugar que se pretende visitar.

Y estos modernos ojos también nos permiten ya observar muchos parajes a larga distancia desde los teléfonos que llevamos habitualmente en nuestro bolsillo.

 

Publicado el viernes 5 de junio de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/06/05/180-ojos/1767898.html

 

Esto no es plan

Sobre el planeamiento urbanístico de Llanes

Rechaza que las propuestas del Plan de Llanes vayan a fijar población joven en la zona rural y crear empleo, como asegura el documento. Al contrario, fomentará el «consumo de espacio de escasa calidad en la relación ‘beneficio económico-deterioro del entorno’, al urbanizar, en muchos casos, zonas de gran belleza natural con pocas ventajas económicas». Lo dice la Asociación de Vecinos de Llames de Pría sobre la aplicación del Plan General de Ordenación de Llanes (PGOLL), nombre de un proyecto al que han suprimido una U primitiva para disimular la denominación de Urbano, su objetivo primario. Lo dicen también Lledíes, Andrín, Barru, Porrúa. Y es que la Corporación Municipal llanisca parece que solamente quiere recaudar dinero sin proponer a los vecinos, actuales o futuros, medidas para consolidar población fija y atraer a nuevos residentes. ¿Quién va a venir a residir a Llanes sin tener un trabajo del que vivir? ¿Quién viene a una aldea donde no hay ni una tienda para comprar el pan?

Pienso que los gobernantes del municipio se han fijado únicamente en el acotamiento de espacios para la edificación de viviendas, han dibujado un parque temático pero no muestran interés por el favorecer la estancia de los vecinos asentados y la llegada de nuevos residentes permanentes, no estacionarios, los que visiten los bellos parajes de la zona pero que su permanencia sea temporal, ocasional. Creo que un municipio tan amplio con el llanisco, con muy diversa geografía, debería tejer un proyecto en el que se propongan también distintos tipos de industria para dar trabajo que fije población. Conviene asimismo entender que Llanes no puede competir por un turismo de sol que sobrepase dos meses de verano, es decir, la sexta parte del año, como pueden atraer otras costas peninsulares.

Este concejo casi en su totalidad rural, destacado por un atractivo litoral, una montaña singular y una tierra productiva, debería caminar hacia una implantación de industria «blanda», escasamente contaminante, cercana a su riqueza natural, el campo, transformadora de la producción agrícola y ganadera, complementaria de la hostelería y explotadora de su belleza paisajística. Y encaminar su aplicación a dotar a sus núcleos rurales y residenciales de los servicios para una convivencia del siglo XXI. Es decir, gran parte de las aportaciones que han hecho municipios de otras zonas turísticas que han logrado fijar residentes permanentes o residentes la mayor parte del año.

No propongo la implantación de polígonos industriales sin más, parques de atracciones, circo sin pan. Planteo manufacturas de raíz campesina, explotaciones de innovadores cultivos, de agricultura y ganadería nueva, implantación de sistemas de transporte para turismo colectivo, organización de conferencias, seminarios profesionales y convenciones empresariales, instalación de nuevas tecnologías. Creo que el Ayuntamiento debería implicarse, con incentivos diversos, en atraer este tipo de empresa, que no necesita de grandes y caras instalaciones. Terrenos sobran desde que el ingreso en la comunidad europea hace casi treinta años propició el cierre de las pequeñas ganaderías familiares y desterró la autosuficiencia.

La fruta más cara del mundo se cultiva y prepara en una comarca de Japón, de clima más frío y lluvioso que Llanes y en terrenos que hace un lustro eran explotaciones hulleras. En la Selva Negra alemana, datada con todo tipo de servicios, residen gran cantidad de familias con trabajos en las lejanas zonas industriales. En Holanda «inventan» quesos nuevos para atraer al visitante. La ordenación urbana no se debe basar sólo en la construcción masiva, generadora de la «burbuja» inmobiliaria. Servicios y pequeña industria son opciones creadores de empleo. Ideas no faltan. Sobre todo, según publicaba LA NUEVA ESPAÑA, disfrutando de la cercanía de la «Capital Mundial de las Ideas».

Publicado en La Nueva España el viernes 8 de mayo de 2015

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/05/08/plan/1753398.html

El tren, nuestra red tan poco utilizada

El atractivo turístico que potenciaría la infraestructura ferroviaria asturiana

La próxima llegada de trenes rápidos, según las previsiones sin precisar del Ministerio de Fomento, sus largos retrasos y sus problemas de trazado y obra quizá no dejen ver en nuestra región otras oportunidades no aprovechadas. El Principado es la región con mayor infraestructura de vía estrecha del país y puede que también sea la que peor la rentabiliza. De los grandes proyectos, quizá más soñados que realizables, se pasó al deterioro por falta de presupuesto y abandono. Asturias fue una de las pioneras en la construcción de ferrocarriles cuando en España solamente existían dos en funcionamiento. Sus vías van de este a oeste y de sur a norte comunicando una gran área del territorio. Puede que parte de su diseño esté bastante anticuado, pero lo básico de su estructura está ya hecho. ¿Por qué desaprovecharlo?

Un medio de transporte en auge como el ferrocarril es cada vez más utilizado y muchos países inauguran o conservan y potencian itinerarios para dar a conocer comarcas, para dotar de movilidad a los residentes, para rebajar la contaminación. España parece ir en sentido contrario. En vez de modernizar trazados y facilitar la comunicación entre zonas con malas carreteras se fueron cerrando trayectos por escasa rentabilidad mientras se iniciaba la red de veloces aves. No interesaban las causas por las que los viajeros no empleaban este transporte, en muchos casos por la ridícula frecuencia del paso de convoyes por los distintos puntos del recorrido. Trenes que en realidad no daban servicio a las necesidades de traslado del probable usuario, trenes que no servían para ir o volver del trabajo, no coordinados con la vida laboral, ni comercial, ni vacacional. Así, Mercè Sala, presidenta de Renfe durante el Gobierno de Felipe González, cerró más de mil kilómetros de trayectos ferroviarios, entre ellos la Ruta de la Plata, cuya reapertura se vuelve a pedir por diversos estamentos insistentemente ante la necesidad de transporte más sostenible.

Pero también se reivindica el ferrocarril para uso turístico colectivo, ya que en este medio el viaje es más cómodo y tiene más posibilidades de paradas puntuales a diferencia del avión y de los vehículos particulares. Y no me refiero al Transcantábrico o el Al Andalus, de lujo y poco asequible para la mayoría. Señalo famosos trenes como el Bergen-Oslo, el Sóller-Palma o los peruanos que suben al lago Titicaca o al Machu Pichu, por poner ejemplos exóticos pero de éxito permanente. Si buscamos itinerarios en la red española nos encontramos con trenes por Galicia, País Vasco o la Meseta que llevan a faros marineros, campiñas de famosos vinos, antiguas zonas mineras o industriales o recorridos costeros. Pues bien, trayectos similares y muy atractivos se pueden promocionar en Asturias.

Rutas de la manzana, de la avellana, de los quesos, de los puertos balleneros, de la minería, de los bosques, de la nieve, de los faros, las playas, la Naturaleza, de la sidra, de la Prehistoria, del Prerrománico… de la gastronomía. Alguna de ellas funcionó un tiempo pero fue cerrada por utilizar un material obsoleto, lento y mal gestionado. ¿Por qué funciona el tren minero del Valle de Samuño y fracasaron el de la Biosfera o el del Alto Aller? Son muchos los forasteros admiradores del paisaje astur que echan en falta convoyes turísticos para contemplar el paisaje, visitar monumentos, cubrir rutas gastronómicas, lanzaderas para las playas evitando atascos veraniegos, el Camino del Norte a Santiago? y describen con entusiasmo el turismo ferroviario por diversos parajes europeos, americanos, asiáticos.

 Publicado el viernes 24 de octubre de 2014 en LA NUEVA ESPAÑA
http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/10/24/tren-red-utilizada/1660928.html
Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Urbano pero sin servicio alguno

Barru, un pueblo emblemático del turismo de Asturias que sufre la desidia municipal de Llanes

Un núcleo rural sin servicio alguno. «Así é Barru». Un pueblo con un centenar de habitantes permanentes, sin una tienda (ni siquiera una de ultramarinos para comprar pan, leche o algo para comer, vamos, de primera necesidad), sin farmacia, sin escuela, sin médico, sin dependencia sanitaria alguna, sin plaza de taxi, sin servicio de autobús, sin calles (solamente caminos vecinales), sin barrendero, sin riego público… Sin alcalde pedáneo. Es decir, sin nada pero con tasas municipales urbanas. Digamos, pagar por todo sin tener nada. Maravilloso invento recaudatorio municipal sin proporcionar servicio, como una empresa tipo urdangarines, gúrteles, pujoles y demás paradigmas de presuntas corruptelas.

Pero Barru (Barro) ha sido declarado núcleo urbano por el Ayuntamiento de Llanes y este cobra tasas municipales como si prácticamente gestionara viviendas, calles, transportes, servicios de una capital como Madrid o Barcelona, con millones de habitantes, grandes infraestructuras, importantes negocios, transacciones multinacionales, ministerios, embajadas, sedes de organismos internacionales, emblemáticos edificios, grandes eventos culturales, cómodos transportes y un sinfín de actividades municipales. Conocido es que los municipios turísticos han de aprovechar la llegada o instalación de foráneos para aportar a sus arcas con el fin de poder dar servicio a los residentes y sus tasas son siempre elevadas. Pero una cosa son servicios caros y otra cobrar sin realizar esos servicios.

Considerar urbana una aldea que no disfruta de ningún servicio es aprovecharse de la escasa fuerza que pueda ejercer un exiguo centenar de censados y varias decenas de propietarios de segunda vivienda que disfrutan de unos días de vacaciones al año. Para mayor dislate la inmensa mayoría de empadronados residentes permanentes en el contorno parroquial son de avanzada edad, jubilados y pensionistas del campo y sólo un mínimo porcentaje son menores de edad. Y para sobrevivir han de utilizar transporte privado pues ni siquiera pueden comprar el pan en un comercio del pueblo. Y no digamos de otros servicios mínimos para una población mayoritariamente de pensionistas.

Sin embargo la Corporación Municipal se empeña en considerar a Barru -y a Niembru, Balmori, de esa parroquia, y otras muchas aldeas en las mismas condiciones- como recintos urbanos en sus distintos planeamientos, planes que desde hace varios lustros desautorizan los tribunales. Para colmo, según los borradores del Plan General de Ordenación de Llanes (PGOLL) en elaboración, conocidos por LA NUEVA ESPAÑA, los técnicos contratados por el Ayuntamiento idealizan de tal forma que parecen preparar un paraíso terrenal con tranvías, parques y circunvalaciones que terminen componiendo una conurbación con aires turísticos como los emiratos del golfo Pérsico.

Mientras tanto, las dos bellezas que distinguen a este pequeño núcleo rural, la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Barro, ubicada en una pequeña península de la ría del Calabres donde se refleja en marea llena, y una segura playa protegida por dos grandes farallones, emblemas de todos los reclamos turísticos del Principado, son desatendidos por los gestores del municipio, uno de los más importantes espacios turísticos del norte peninsular. La sinuosa ensenada que forma la ría entre Barru y Niembru se deteriora a pasos agigantados por el abandono de las autoridades y en el límite de la playa permiten la construcción de lo que se conoce ya como el «AlBarrobico».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 21 de octubre de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/10/21/urbano-servicio/1659285.html