Oviedo se parece a Groningen

Historia de dos ciudades universitarias a partir de la visita de un premio Nobel

Era la primera vez que oíamos su nombre y desconocíamos su existencia hasta que una beca Erasmus nos lo mostró. Hoy le hemos cogido cariño. Hace unos días nos hizo ilusión saber por LA NUEVA ESPAÑA que un ilustre premio Nobel de Química, Bernard Lucas Feringa, doctorado en y profesor de la Groningen University llegaba a Oviedo para participar en el simposio homenaje al fallecido catedrático José Barluenga, celebrado en la Escuela de Odontología. Groningen (lease Jroninguen; en castellano Groninga) es una población del norte de los Países Bajos. Ciudad de la Liga Hanseática, fue posesión española a mediados del siglo XVI (herencia borgoñona de Carlos I). «Groningen no es Harvard, es una ciudad como Oviedo, y tiene un premio Nobel», manifestó este investigador de risueño semblante al ser entrevistado por Eduardo García. El prestigio académico de sus universidades resalta su importancia.

Viene a cuento la mención a las universidades de Oviedo y de Groningen porque, conocidas ambas instituciones y sin intentar compararlas, podríamos encontrar ciertas similitudes aunque las distancien muchos kilómetros. Las dos ciudades tienen un número parecido de habitantes. Unos 220.000 tiene Oviedo mientras la holandesa casi 20.000 menos. Pero si en la capital asturiana radica un centro universitario donde estudian 20.000 jóvenes, en Groningen son dos las instituciones docentes en las que cursan su carrera cerca de 60.000.

La estatal Groningen University fue fundada en 1614, es una de las mayores y más antiguas de Holanda, tiene diez facultades, 58 titulaciones y supera el centenar de máster. En sus primeros tiempos más de la mitad de sus estudiantes procedían del extranjero. En ella se preparan cada año unos 28.000 estudiantes. La Hanze University of Applies Sciences cuenta con un número similar de alumnos, en su mayoría provenientes de muy diferentes países del mundo, y es reconocida como una de las más prestigiosas en ciencias aplicadas, impartiendo en holandés e inglés sus programas internacionales. Ostentar algún título de los otorgados por este especializado centro ha dado trabajo recientemente a numerosos estudiantes españoles.

La Universidad de Oviedo fue fundada pocos años antes de la de Groningen, en 1608, es pública, tiene once facultades y seis escuelas y en ellas estudian 25.000 alumnos. Otorga unos setenta títulos, de los cuales medio centenar son títulos propios y ha sido una de las primeras universidades españolas en obtener el sello de Campus de Excelencia Internacional. Cada curso recibe algo más de un millar de estudiantes extranjeros.

En cuanto a las ciudades en sí, hay diferencias vitales, pero la proporción de ambas es bastante pareja. Si Oviedo parece haber sido fundada en 761, fundamentos arqueológicos la datan muchos años antes. Las primeras reseñas históricas de Groningen se refieren a 1040, aunque de la iglesia más antigua allí construida se habla del 800 y restos arqueológicos de la zona señalan establecimientos de unos 4.000 años a. c. Entre sus edificios los más emblemáticos destacan la Martinitoren, de 97 metros de altura, torre gótica de finales de siglo XV -en los Países Bajos los altos campanarios avisaban de las avenidas del mar-; el Groninger Museum, postmodernista de finales del siglo XX, un conjunto de volúmenes con algún precedente al Guggenheim bilbaíno o las casas de colores del paseo marítimo. Oviedo cuenta con los monumentales prerrománicos construidos en el siglo IX por los monarcas del Reino de Asturias, la catedral de torre única gótica de San Salvador, del siglo XVI, o el singular Palacio de Congresos. La capital del Principado es una ciudad en cuesta, sin mar y a una altitud de 231 metros sobre el nivel del mar. La ciudad holandesa donde investiga y explica la catálisis homogénea, la de oxidación y la estereoquímica que la ha valido el Nobel al doctor Feringa, es una población llena de bicicletas, llana, atravesada por canales navegables, puentes levadizos, mucha nieve en invierno, a una altitud de 7 metros sobre el nivel del mar. Es una de las poblaciones holandesas en tierra no ganada al mar, con el considerado bar más grande de Europa, «De Drie Gazusters», y con una estación de ferrocarril idéntica a la que se ve desde la calle Uría.

Publicado el lunes 27 de noviembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/11/27/oviedo-parece-groningen/2200062.html

Una llamada a la razón

Contra el boicot a los productos catalanes tras el intento independentista

Ya son miles las empresas que han decidido marcharse de Cataluña. Estos terribles titulares que a diario anuncian los medios de comunicación traen una alegría para unos y una tristeza para otros. Lástima que esto ocurra. No solamente significa un fracaso colectivo que abunda en la separación de personas sino que agudiza el conflicto, hace crecer el odio y enfatiza el rencor entre partidarios de uno y otro bando, entre seguidores de ambas tendencias e ideologías. En realidad es malo, lo peor para todos. ¿Queremos la separación de Cataluña o que se quede en España? Un poco de coherencia.

El encono entre contribuyentes está animando a muchos compradores a rechazar la adquisición de productos del opuesto, a no comprar bienes creados o elaborados por el contrario sin pararse en si es bueno o malo el género. Lo que puede llevar a la ruina a productores no implicados en el conflicto, generalmente a las pequeñas y medianas empresas que no intervienen en el contencioso. A quienes producen efectos inocuos respecto a la polémica. Y entre ellos a productores que piensan igual que el posible comprador o no interfieren nada en la situación política.

Porque boicotear un producto catalán, como hay muchas propuestas, puede significar arruinar a un colega, penalizar a un correligionario, un compañero que nada tiene que ver con la situación creada. Alguien que está de tu lado y sufre por el acoso de un contrario ideológico. Y es que el conflicto de Cataluña lo generan unos políticos que poco defienden a la gente de a pie.

¿Queremos que Cataluña sea España? No podemos pretender que permanezca dentro del Estado español si le boicoteamos, si pedimos su ruina. Las llamadas a secundar el rechazo son el mayor signo antidemocrático, la forma más perversa de expulsión. Con esos métodos no se defiende la legalidad ni la legitimidad de una ley. Se promueve hostilidad y rebeldía hacia la legislación y se empuja a la ilegalidad.

Josep Borrell, catalán antiindependentista, exministro socialista, expresidente del Parlamento Europeo y demoledor desmontador de las teorías económicas que ensalzan los beneficios de una Cataluña independiente, teorías que predican los partidarios de una república fuera de España, ha propuesto detener ese boicoteo que perjudica tanto a soberanistas como a partidarios de la españolidad catalana. «Hay que reconstruir el afecto, si no nos sentimos parte del mismo colectivo humano es imposible apelar a constituciones, leyes y normas, hemos roto la pequeña convivencia», señaló en un programa de televisión.

Ingeniero aeronáutico, máster en Investigación Operativa por la Universidad de Stanford (California) y en Economía de la Energía por el Instituto Francés del Petróleo en París, doctor en Ciencias Económicas por la Complutense y catedrático en excedencia de Matemáticas Empresariales, este experto en presupuestos y hacienda vaticina «un crack económico que a algunos parece no importarles», que afectará igual o tanto a Cataluña como a España, y pide que se «empiecen a construir y tender puentes, que demuestren que se quieren». Borrell, que califica como «catastrófica la gestión de la crisis en Cataluña que ha hecho el Partido Popular» y abomina de la política del Govern que «reclama democracia con una mano y violan sus propias leyes con la otra», reclama la búsqueda de la concordia para atraer a Cataluña al conjunto de España, desterrar los reproches a los catalanes. Defiende el acercamiento de ambas tendencias pues una mitad de los catalanes no desea la separación, quieren ser españoles, convivir con sus paisanos sin discriminarse por las ideas. Las pequeñas empresas son el tejido aglutinador de la convivencia. Su desaparición será la ruina social, de todos.

(N.B. La deriva independentista catalana también está generando ya en reductos de la derecha un nuevo rechazo al estado de las autonomías que puede engendrar una tendencia al retroceso centralista y fuerte resistencia a las propuestas federalistas).

Publicado el viernes 10 de noviembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/11/10/llamada-razon/2191140.html

Un prestigio dilapidado

El desgaste al que han lanzado Rajoy y Zoido a la Guardia Civil en Cataluña

El prestigio es una cualidad que evalúa la calidad de una persona o colectivo a lo largo del tiempo. Tener prestigio eleva la consideración hacia ese sujeto teniendo en cuenta que sus acciones son escrutadas permanentemente. Por eso el prestigio se gana paulatinamente y se puede perder en unos instantes.

La Guardia Civil es un cuerpo policial cuya labor ha sido constantemente juzgada, ya sea por su primitiva labor rural, ya por su encaje político, ya por su actividad investigadora. Pudo y puede ser ensalzada por sus operaciones anticorrupción o denostada por sus métodos. No ha sido vista de igual manera por el mundo rural que por el urbano, diferentemente considerada en tiempos de las dictaduras como en épocas democráticas. Al mismo tiempo sigue siendo controvertido su estatus de cuerpo militar o no. Lo que si parece tener acreditado es su lealtad a la legalidad vigente. Y así, fue repetidamente el último de los cuerpos de las fuerzas de seguridad en seguir a los golpistas en los levantamientos contra la legalidad establecida por las leyes del Estado. Un prestigio difícil de ganar en periodos convulsos.

Bien pues en estos tiempos emocionales que vivimos el prestigio de la Guardia Civil ha sido dilapidado por un poder político que no se ha atrevido a actuar en su campo, el político. En vez de enfrentarse con los acontecimientos provocados por su proceder, en vez de intentar políticamente resolver la controversia pública, el Gobierno del Partido Popular ha lanzado a la benemérita institución contra la disidencia ilegal, contra la sublevación política de una parte de los representantes de una comunidad. Y las órdenes recibidas por este cuerpo policial fueron tajantes, sabiendo de su lealtad a la legalidad vigente, mientras el poder político permanecía en sus cómodos despachos tras un largo y fragante periodo de inacción sin ejercer la labor pública.

Y la provocación de unos pocos exaltados ha propiciado el desprestigio de todo un cuerpo. Lo dice quien ha «militado» en el tercio y en el contexto en el que entre algunas instituciones castrenses existe una rivalidad argumentada en un falso ardor guerrero. O dicho de otro modo, el Gobierno del Partido Popular ha enviado a reprimir la rebelión de una parte de los políticos catalanes a miles de guardias civiles conociendo su lealtad a las leyes. El problema ha sido que su actuación, en casos puntuales, fue más contundente de lo establecido por la ética democrática, sobrepasando el «margen de discrecionalidad que han de tener los agentes», dicho por una fuente del ámbito judicial.

La ineptitud del gobernante, la animosidad de una fiscalía reprobada, unida a la tibieza del resto de las fuerzas políticas, han condenado a un cuerpo con un creciente prestigio, adquirido últimamente por sus investigaciones anticorrupción, a ser denostado dentro y fuera de nuestras fronteras. Lo que han aprovechado las asociaciones independentistas para estimular la fobia a unos agentes que cumplían órdenes de los estamentos judiciales. Un descalabro dificilísimo de recuperar porque la situación ha sido desbordada tras los escraches realizados por grupos incontrolados ante los alojamientos de los agentes desplazados a la zona por un Gobierno central que nunca ha controlado el problema.

La irresponsable hipocresía de unos gobernantes, la debilidad y división de una oposición que es incapaz de presentar una alternativa, la estrategia de unas fuerzas autonómicas preparadas con un estricto guion, han provocado el descalabro de una institución que, a pesar de algunos de sus infaustos mandos dirigentes, ha cimentado su prestigio en el cumplimiento de la legalidad.

Publicado el jueves 26 de octubre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/espana/2017/10/26/prestigio-dilapidado/2183434.html

Regímenes cambiantes o la batalla de la saludabilidad

La alimentación sana sigue siendo un misterio tras numerosas investigaciones

Los pescados azules, los huevos, el hígado, los riñones, la diversa casquería, el compangu, los quesos curados, la manteca y la mantequilla, en fin, todas esas comidas que hoy día muchos nutricionistas consideran casi prohibidas, han alimentado a la humanidad desde los tiempos de los primeros cazadores. La agricultura llegó después y, a partir de ella, la civilización. Así, básicamente, podríamos establecer la trayectoria humana. Sin embargo, cada vez se realizan más exhaustivos estudios que nos descubren que ese itinerario puede ser bastante falso.

Los vaivenes nutricionales son tales que los especialistas no hacen más que variar las recomendaciones alimenticias. Lo que a un recién nacido le aconsejaban ayer puede ser considerado nocivo para su hermano nacido hoy. Dietas para embarazadas de la pasada década son casi prohibidas para las embarazadas de ahora. De momento, parece que lo único que se salva de los cambios alimenticios es la leche materna. Aunque, cuidado, a mi hijo el pediatra le puso a régimen sin haber cumplido dos meses pues un análisis suponía que tenía demasiados triglicéridos, algo natural en los lactantes que solo ingieren la leche de su madre.

Hasta tiempos bastante recientes las grasas animales debían ser tomadas con moderación. Por ello, se recomendaban los pescados blancos frente a los azules. Las carnes de vacuno eran preferidas a las de cerdo. La ingesta de huevos debía ser restringida para la mayoría y los enfermos del hígado los tenían prohibidos. Hígados, riñones y otras tripas animales también eran denostadas. Hasta las legumbres debían ser comidas con mesura. Una alimentación saludable debía componerse casi exclusivamente a base de verduras, cereales y frutas. Es decir, un sinvivir para los amantes de la buena mesa.

Comenzaron a variar algunas de estas limitaciones cuando científicos de reconocidas universidades enfocaron sus estudios hacia la investigación de diferentes enfermedades y a buscar el origen de las mismas. Colectivos controles alimenticios y análisis de modos de vida iban señalando los beneficios y perjuicios de diferentes alimentos, modos de elaboración culinaria, tipos de actividad y sistemas de trabajo. Al tiempo, o en resistencia a esas investigaciones, empresas, laboratorios e interesados lobbies iniciaron tareas que propagasen el provecho de sus productos. Y se entabló entonces la batalla de la saludabilidad. Y se hizo difícil para las personas de a pie, la gente en general, dilucidar lo bueno o lo malo, lo saludable o lo nocivo de las comidas. Hoy siguen existiendo esas dudas entre el personal.

Los diferentes estudios realizados en los últimos años por prestigiosas instituciones han cambiado muchas de las críticas que sufrían algunos alimentos y han inculpado a otros que disfrutaban de elogio. Y así, si antes los pescados azules eran perjudiciales ahora son beneficiosos por su grasa con Omega3, la carne de cerdo contiene una materia oleaginosa saludable, los huevos no solamente no perjudican sino que pueden ser buenos para el hígado, los cereales contienen azúcares y glúcidos que han de restringirse, las legumbres benefician el tracto intestinal, los zumos de frutas no aportan fibras y si demasiados azúcares?

El mundo al revés. «The Lancet», revista científica británica de gran prestigio, acaba de publicar un pormenorizado estudio de una universidad canadiense que señala que viven más los comedores de grasas animales que quienes las rechazan. El análisis realizado con miles de personas de distintos países indica que las grasas saturadas son ligeramente beneficiosas, las no saturadas son neutrales así como las carnes rojas, son buenas las grasas lácteas y las carnes blancas; no encuentra fundamento en el hipotético beneficio de comer cinco frutas o verduras diarias, con una pieza o ración es suficiente, mientras el pescado y los huevos son neutrales y las legumbres son beneficiosas. En fin, el punto justo de las grasas dice ser un 35% de la ingesta diaria, reducirlas no disminuye el riesgo de muerte temprana y sin embargo comerlas aminora el de muertes prematuras.

Quiasmo final: Lo que no mata, engorda. Lo que engorda, no mata. O mata menos. Lego soy y doctores tiene la Ciencia.

Publicado el sábado 21 de octubre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/10/21/regimenes-cambiantes-o-batalla-saludabilidad/2181056.html

Pepín y los quesos

Homenaje a José Comas y al delicioso gran Gamonéu de Picos de Europa

Pepín aprovechaba cualquier disculpa y viajaba desde los puntos más lejanos para ver al Sporting. Desde Argentina, desde Polonia, desde donde estuviese como enviado especial, si el Sporting se le ponía a tiro, allí se presentaba Pepín. Era alto, corpulento, vamos, llenaba la escena pero así, por Pepín, le conocían sus allegados. Y si era uno de los más acérrimos seguidores del Sporting también era el mejor propagandista de los quesos de su tierra. Y siempre se presentaba en la redacción con un cargamento de productos de las riberas del Sella y sus cercanías. Principalmente gamonéu.

Los asturianos del periódico nos distinguíamos por nuestra expansión gastronómica y la exteriorización de nuestra procedencia, la manifestación de nuestra idiosincrasia, la belleza de nuestro paisaje y la peculiaridad de las gentes del Principado. Unos pregonábamos el paraíso natural unas veces con quesos, otras con empanadas, con huevos cocidos, fritos de pixín o tortilla de merluza, según las circunstancias. Otros repartiendo apuntes turísticos para quienes pretendían pasar unas vacaciones en Asturias, ofreciendo rincones secretos para disfrutar en nuestros montes o playas. Pepe Comas era el rey de los quesos. «¿Qué queso es este, Pepe?», solía preguntarle la gente. Y el gran periodista de Cangas de Onís, moldeado en informar de muchas batallas, contestaba: «Tu pruébalo, es azul, suave y mantecoso. Ye quesu de mi tierra, ye gamonéu». Y remataba: «El mejor queso del mundo».

Y quien fuera corresponsal en Berlín, en Buenos Aires, en México, corresponsal-analista en los países del Este europeo, informador desde dentro de la Polonia aislada de Jaruzelski o de los bombardeos sobre Belgrado de la OTAN, José Comas Vega, el hijo del farmacéutico de Cangas, llevaba su queso por el mundo. El queso que al comienzo del otoño sale de feria, de mercado, de festival. El que se saborea estos días.

Ese gamonéu que alguien dijo que era la «reproducción en miniatura de los colores de la geografía de Asturias». Esos gamoneos del Puerto o del Valle que se elaboran principalmente de junio a septiembre y que salen de las cabañas de Picos cuando llega el otoño. Ese gamonéu artesano que madura en la cueva, con una humedad en torno al noventa por ciento y entre una temperatura que oscila de los ocho a los diez grados, ya sea en la Majada de Belbin o en los valles de Onís y Cangas de Onís.

Hace ya diez años que Pepín (descansa en paz, compañero) fue galardonado con un premio internacional, proeuropeo, muy de acuerdo con su pensamiento expansivo. La Asociación de Periodistas Europeos, que precisamente ahora preside otro periodista de Cangas de Onís, José Antonio Diego Carcedo, le otorgó el Premio Salvador de Madariaga para «reconocer los mejores trabajos periodísticos que hayan contribuido a resaltar los valores básicos, las realidades comunes y los proyectos acometidos por la Unión Europea». Personalmente creo que merecía también un reconocimiento internacional a su labor de propagación de los quesos asturianos y principalmente el de su patria chica.

Teníamos una costumbre en la redacción, que llegamos a celebrar cada año en una fiesta los asturianos que trabajábamos en la empresa, y era llenar de buenos quesos el ambiente. Eran productos emblemáticos del Principado, pregonando la gran mancha quesera que representa Asturias en Europa. Y Pepe, espléndido, era capaz de viajar desde cualquier punto lejano con el fin de invitar a un buen gamonéu.

Publicado el sábado 14 de octubre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/10/14/pepin-quesos/2177534.html

Curso del 67

Se cumple medio siglo de un año bastante convulso en  Europa y América
La verborrea de Manuel Fraga conspiró en su contra aquel curso. En una cena que presidía el entonces titular de Información y Turismo como patrocinador/colaborador de una estancia de estudiantes de periodismo, la Residencia Azorín, al ministro se le «escapó» la inminente cesión de Ifni a Marruecos. Pero la noticia, una exclusiva, no era publicable. Después de una década de acoso marroquí al minúsculo territorio al sur de Agadir, el 30 de junio de 1969 el gobierno franquista entregaba al rey Hassan II el pequeño enclave tras firmar el Tratado de Retroceso. Y aquellos residentes no pudimos publicar el desliz fraguista, a pesar de que Ifni era el último reducto colonial español, tras la independencia de Guinea, Fernando Poo y Río Muni el 12 de octubre de 1968, comienzo del curso siguiente. La censura lo impedía.

A pesar de este importante obstáculo, el Curso del 67, digamos entre los veranos de 1967 y 1968, comenzaba con el nacimiento de dos periódicos. El 8 de septiembre salían a la calle en Madrid tanto «Nuevo Diario» como «Diario SP», el primero en España que llevaba color en sus páginas. Eran unos intentos «aperturistas» de las alas liberales de gentes del Opus Dei y los neofalangistas. Experimentos poco duraderos en un mercado controlado por una prensa vigilada por la dictadura. Siete diarios, tres matutinos («Abc», «Ya», «Arriba») y cuatro vespertinos («Madrid», «Informaciones», «Pueblo», «El Alcázar»), que ocupaban todo el arco ideológico permitido.

Si hoy se teme un curso entrante repleto emocional e informativamente, especialmente por la caótica situación catalana cuando se cumplen 40 años de la restauración de la Generalitat, el transcurrido hace cincuenta años estuvo repleto de graves acontecimientos. Comenzó con la polémica muerte de Ernesto Che Guevara, abatido tras ser capturado como guerrillero en Bolivia, y finalizó, digamos, con la invasión de Checoslovaquia por las tropas soviéticas. En ese corto periodo fueron asesinados Martin Luther King y Robert F. Kennedy; ETA comete el primero de sus más de ochocientos asesinatos, el del guardia civil José Pardines; en la aldea vietnamita de My Lai tropas de asalto estadounidenses violaron y asesinaron a mujeres, ancianos y niños hasta acabar con sus 500 habitantes; el cirujano surafricano Christian Barnard realiza los primeros trasplantes de corazón; Estados Unidos realiza una docena de pruebas nucleares; descubren en la Biblioteca Nacional, en Madrid, 700 dibujos y manuscritos de Leonardo da Vinci…

Pero quizá sea más recordado el curso por acontecimientos políticos más populares. Por una parte, se gestaron la llamada Primavera de Praga y el Mayo francés. Por otra, fue un periodo musical muy fructífero. Si 1968 fue declarado por Naciones Unidas como el Año Internacional de los Derechos Humanos, el curso 67-68 terminó prácticamente con la Matanza de Tlateloico, en la ciudad de México D.F., en cuya plaza de las Tres Culturas fueron acribillados a balazos cerca de 300 personas entre estudiantes, profesores, obreros, amas de casa, profesionales que participaban en una manifestación que pedía democracia real y menos corrupción. La Primavera de Praga, que intentaba suavizar el régimen estalinista en Checoslovaquia, terminó aplastada por los tanques del Ejército Rojo y el Mayo francés, el mayor movimiento estudiantil y obrero, paralizó el país y debilitó la presidencia de Charles De Gaulle quien dimitió meses después.

Musicalmente durante el Curso del 67 nacieron un buen número de grupos (The Bee Gees, The Doors, Pink Floyd, Génesis…) mientras The Beatles y The Rolling Stones cerraron un año de triunfos con sendos álbumes el 8 de diciembre. ¿Nos espera un curso similar en su cincuentenario?

Publicado el martes 3 de octubre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/10/03/curso-67/2172360.html

Fractura en la paz social

El deterioro de las relaciones en Cataluña que rompe la convivencia entre catalanes

«No lo olvidaremos nunca». Es una frase del president de la Generalitat, Carles Puigdemont. Mientras tanto Cataluña sufre. Creo que su mal tiene remedio pero con larga convalecencia. Porque sufre una fractura de lo que Aristóteles llamó Zoon politikón. Es decir, la dimensión humana de lo político y lo social. La ruptura entre partidarios de las dos opciones en que los políticos han dividido a la población no se queda en lo político sino que ha invadido lo social. A la frustración del contribuyente ante tanta corrupción los dos partidos más enfrentados en Cataluña la han querido ocultar con el dudoso referéndum.

Las relaciones humanas se han ido deteriorando a medida que los políticos profesionales comenzaron a distanciarse y abandonaron la dimensión social de la política por defender sus intereses. Unos por unas razones y otros por las suyas, el núcleo social ha sido apartado por los dirigentes de las formaciones gobernantes. Y todo apunta a que defendían su permanencia en el poder antes que su obligación de gobernar.

La víctima ha sido el ciudadano, quien ha visto recortadas las prestaciones a las que tiene derecho con el pretexto de la crisis argumentado por los gobernantes mientras estos solo miraban por sus intereses particulares (ocultar la corrupción, alcanzar el poder no conseguido en las urnas, etc.) y por mantenerse en sus puestos. Y si unos tapaban su pésima gestión acusando a la situación económica, otros fomentaban la deriva de sus rivales para granjearse partidarios para su coleto. A la vez han conseguido el desprestigio de la política, que los menos comprometidos rechacen la política y a los políticos mientras los más comprometidos enconen sus posturas y extremen sus posiciones. Es decir, una mayor separación entre las ideologías.

De momento lo que han logrado los protagonistas de los dos bandos es enemistar a miembros de las mismas familias, dividir a compañeros de trabajo, fomentar fobias a personas, entidades y establecimientos, distanciar amistades, corroer las relaciones personales. La convivencia es la víctima, la manipulación ha ahondado en la división de opiniones y ha roto la paz social. Una visión del exterior la daba días pasados el corresponsal de «The New York Times» en España, Raphael Minder: «no sólo es un debate de Catalunya con Madrid, también de catalanes contra catalanes. Es urgente acabar con el nivel de desconfianza tan alto que existe». Dos plasmaban el drama desde el interior. La de Joan Manuel Serrat: «esto crea en Cataluña una situación de una gran fractura social que, a mi modo de ver, va a costar muchísimo tiempo recuperar». Y la del diputado Joan Coscubiela: «Todos perdemos».

Publicado el sábado 30 de septiembre de 2017, víspera del 1-O, en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/30/fractura-paz-social/2170942.html

Teresa Vicetto, entre «Quercus» y «Muruna»

Prefirió la lucha por el medio ambiente a las grandes oficinas de la Unión Europea

El proyecto «Muruna» intenta evitar que se extingan los últimos Homo sapiens paleolíticos que aún viven en Tanzania, habitantes del área del Ngorongoro, los bosquimanos Hadzabé. Responsable de comunicación de este objetivo es una activa madrileña que iba para alta funcionaria de las instituciones europeas y renunció a ese estatus por su amor a la naturaleza. Su trayectoria vital merece conocerla y reconocerla.

Aparecer en los medios de comunicación suele dar un punto de relevancia y ayuda a colocarse en los primeros puestos de la clasificación. Normalmente esto ocurre en muchos estamentos y situaciones de la vida. También, claro, en la ecología. En la lista de cada uno aparecen nombres que son frecuentes en redes y medios, pero hay algunos que, por su modestia, por actuar de forma discreta, por no estar interesados en destacar, son casi desconocidos fuera de los círculos especializados, «a nivel de la gente». Una de estas personas es Teresa Vicetto. Cuando escribo estas líneas es una significada candidata a recibir el galardón que otorga el BBVA a la Difusión del Conocimiento y Sensibilización de la Biodiversidad en España.

Vicetto disfrutó su infancia en destinos muy diferentes. Primero en San Sebastián, una ciudad cosmopolita; vivió luego en las Islas Cíes, marineras y puramente naturales; más tarde en el segoviano bosque de Riofrío. Es decir, conoció y saboreó la España marina, rural y urbana de la mitad del pasado siglo. Su vida es un continuo estudio que comenzó licenciándose en Periodismo en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Tras lograr una beca de postgrado obtuvo el diploma del Instituto de Altos Estudios Europeos cursado en Estrasburgo, la ciudad francesa donde hoy radica la sede del Parlamento Europeo. Amplió su formación con los diplomas de los cursos de la Comunidad Económica Europea en la Escuela Diplomática de Madrid y del Instituto de Estudios Internacionales de Madrid. Toda una trayectoria hacia la cumbre europea. Pero Teresa, mujer dinámica, laboriosa, decidida, gran conversadora, activa, renunció a recluirse en las grandes oficinas de funcionarios de la Unión Europea, con su gran bagaje de títulos y cuatro idiomas para optar por la naturaleza.

En 1981, junto con su compañero el naturalista Benigno Varillas, cofundó «Quercus», la primera publicación española especializada en Ciencias Naturales y Medio Ambiente. Un año después empezó a adoptar a la realidad española, a través de la revista «El Cárabo», los contenidos de «La Hulotte», publicación francesa realizada por el naturalista Pierre Dèom, en la que divulgaba temas de una naturaleza más cercana. Este año 2017, tras 35 años, sigue publicando números. Y meses después de iniciar aquellas dos aventuras periodísticas participaba como redactora en el equipo fundador de otra revista, «Natura», que intentaba acercar la naturaleza a los pequeños e infundirles su amor por el medio ambiente y la fauna animal.

Responsable de la web Biodivers y del blog de crítica de libros de naturaleza: http://biodivers.wordpress.com, Vicetto dirigió la librería del Servicio Bibliográfico de la Naturaleza, Linneo, y la del Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Ha vivido en Francia, en Alemania y estableció temporalmente su residencia en Suráfrica y Namibia para que sus hijos aprendiesen inglés y alemán. Su experiencia africana la ha llevado al mencionado proyecto «Muruna» que lucha por evitar la extinción de todo un ancestro de los Homo sapiens paleolíticos, los bosquimanos que aún viven en el tanzano Ngorongoro. Así es Teresa, un ejemplo activo de ecóloga y naturalista práctica que busca el equilibrio ambiental de nuestro maltratado planeta.

Publicado el lunes 18 de septiembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/18/teresa-vicetto-quercus-muruna/2165080.html

Un zoológico ecológico

El ejemplo del parque de Santillana del Mar y su compatibilidad medioambiental

Las personas, como en muchas circunstancias de la vida, se pueden dividir en dos grupos respecto a la Naturaleza, defensores y detractores. Habrá más o menos partidarios de la defensa o más o menos detractores pero pertenecerán a alguno de los dos campos. Conozco a personas de ambos estadios, no entiendo la radicalización de algunas. Pienso que es antinatural.

La Ecología, el campo de la biología que estudia las interrelaciones entre los seres vivos y el medio en el que conviven, suele ser el blanco de todos los reproches y también la palabra mágica que salvará la Tierra. Aunque parezca que son opuestas, hay cosas que las unen. O que se favorecen. Puede que un ejemplo sirva de explicación.

«El cirujano de mariposas» es un vídeo que se puede ver en el portal de Facebook del Zoológico y Parque Cuaternario de Santillana del Mar en el que José Ignacio Pardo de Santayana, «El encantador de mariposas», explica y muestra como reparar las alas dañadas de un lepidóptero. Les parecerá cosa de magia a unos y a otros un increíble paso de la naturaleza. También habrá gente a quien le parezca una barbaridad. El caso es que el director de este zoo consigue mejorar la existencia de estos preciosos bichitos tan beneficiosos en la cadena natural. Mantiene un parque que tiene encerrados a significativos animales, aunque de la forma más natural posible, sin maltrato. Pero esto lo rechazan muchos ecologistas. Aunque dudo en aplicarles a algunos de ellos este calificativo. Porque la ecología consiste en conseguir el equilibrio de las especies.

El zoológico cercano a Altamira lleva enseñando naturaleza cuarenta años. Cuando en 1977 Pardo de Santayana abrió al público el recinto instaló en él una curiosa miscelánea de animales que criaba en estancias familiares. No los encerró en jaulas ni en corrales de cemento y hierro sino los colocó en cercados naturales. Un año después instaló en una pradera un bisonte que recordaba a los antepasados que poblaron la zona en el Paleolítico, como refleja la monumental cueva. Hoy día se pueden contemplar allí más de cuatrocientas especies y cuatro mil seres vivos con infinidad de explicaciones lo que acerca la naturaleza a las personas, enseña las características de cada uno y anima a amar a los animales en un entorno lo más parecido a su hábitat natural. No es la situación ideal pero creo que es la que más se le parece. Unas antiguas minas cercanas albergan grandes fieras en semilibertad pero tienen otras limitaciones para poder observarlos, con escasa mejora para los animales.

Por otra parte me parece que es difícil acercarse a la Naturaleza de otra forma. La hay y tengo como amigos a unos de los naturalistas más reconocidos, que se esfuerzan cada día en practicar su amor al medio natural, buscando fórmulas para salvaguardarlo de los atropellos que le hacemos. Por ejemplo, Domingo Pliego, autor de diversas guías para conocer/recorrer los espacios naturales a la vez que visitando monumentos del medio ambiente o realizados por las personas a lo largo de la historia arquitectónica; Soledad de Andrés, filóloga, su esposa, acompañante e ilustradora de sus andanzas por los parajes de España; Teresa Vicetto, cofundadora con su compañero Benigno Varillas de la pionera revista «Quercus», la primera publicación especializada en Ciencias Naturales y Medio Ambiente en nuestro país; por supuesto, Varillas, el premiado naturalista poseedor de los más prestigiosos galardones internacionales, incansable buscador del equilibrio entre seres vivos y medios naturales e intérprete de una ecología práctica y eficiente.

Si aplaudimos las instalaciones que se van conformando para recuperar animales ancestrales, habitantes de esta tierra en la Prehistoria (bisonte, uro, vaca sayaguesa, caballos como el tarpán, el pottoka, el asturcón o el przenwalski?), un conjunto como el de Santillana, donde disfruté de joven, luego disfrutaron mis hijos y espero que también mis nietos, me parece un centro óptimo para empezar a amar la Naturaleza. Para Varillas «toda actuación a favor de la naturaleza siempre es muy positiva». Gran defensor de la vuelta a nuestros prados y bosques de estos valiosos animales -también osos, lobos y demás equilibradores de los ecosistemas-, Varillas pondera «una iniciativa así que sirve para que mucha gente se acerque a los animales». Una fundación similar sería ideal para nuestro verde Paraíso Natural.

Publicado el lunes 11 de septiembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/11/zoologico-ecologico/2161696.html

Los silenciosos seguidores de la Yihad radical

Los jóvenes terroristas se radicalizaron fuera de las redes de Internet
Los silenciosos seguidores de la Yihad radical

La polémica sobre si los distintos cuerpos policiales habían recibido un presunto aviso de posible atentado terrorista en España, y más concretamente en nuestro litoral mediterráneo, no resuelve nada. El peligro permanece y no se descartan nuevos intentos de golpear la paz en los países occidentales. Puede que empañe la labor de los servicios de seguridad y quizá haga que a partir de ahora se tomen más en serio todos los mensajes que llegan a los investigadores. Pero supongo que lo importante es que es necesario que se amplíen los métodos de análisis y observación que nos lleven a prever con mayor precisión posibles ataques. Sobre todo teniendo en cuenta que los previsibles autores sean gente de otra cultura, «de otro mundo». Es decir, habrá que ponerse en su lugar o al menos a su nivel.

La evolución de los medios tecnológicos mueve el mundo actual. El avance de la tecnología invade todos los ámbitos de nuestra realidad. Ya casi no hay nada que funcione sin la ayuda de los nuevos medios, sin un programa informático y una electrónica continuamente renovada. Así, si los terroristas evitan esta tecnología pueden pasar inadvertidos para la mayoría de los investigadores, a especialistas en campos de observación de los radicales de la Yihad, a observadores de esa realidad.

Personalmente creo que mis conocimientos sobre creencias y religiones, tendencias y estilos de vida, mis saberes científicos y de análisis son escasos. Por eso mis explicaciones pueden ser muy simples, erróneas, acientíficas. De todas formas apunto mis teorías. ¿Por qué no fueron detectados a tiempo los viajes y movimientos de los terroristas autores de los últimos atentados?

Todo apunta a que los jóvenes que perpetraron la matanza de Las Ramblas de Barcelona y ocasionaron la explosión de la casa de Cambrils no utilizaban comunicaciones con las nuevas tecnologías. Sus creencias parecen inclinarse por métodos antiguos que eviten sistemas inalámbricos y otras conexiones localizables electrónicamente. Por eso se reunían fuera de sus mezquitas y dudosamente su radicalización fuese por medio de la red. Lo que no quiere decir que no tuviesen smartphones y ordenador, pero solo para su vida cotidiana, para la «legal».

En una reciente entrevista en LA NUEVA ESPAÑA un buen conocedor de la realidad islamista, José Luis Navazo, señalaba que se había publicado que el imán de Ripoll era seguidor del movimiento Tabligh, una rama de discípulos de Muhammad Ilyas que predicaba un «avivamiento» islámico y la vuelta a los métodos empleados por el Profeta en sus primeros tiempos.

El movimiento se consolidó, según diversas fuentes, en el Indostán tras una controversia con el estamento hindú y se propagó por los territorios con mayoría de religión musulmana del suroeste asiático y el continente africano. Algunos cálculos elevan el número de sus seguidores a una decena de millones. Y una de las zonas donde más abunda esta creencia es en el Magreb. Como señalaba al diario el experto Navazo -expulsado de Marruecos donde tiene su familia por sus investigaciones- los gobiernos marroquíes conocen perfectamente esta situación y la explotan. Aprovechan la emigración de miles de marroquíes a Europa para conseguir la salida de seguidores de esta tendencia a las mezquitas que se establecen en el occidente europeo, donde predican y practican su versión del Islam. Rabat tiene el más preciso y estructurado servicio de información militar de los países de donde proceden los inmigrantes y refugiados que llegan a Europa. Y controla las redes que «exportan» gente al norte del Mediterráneo, no le interesan los radicales del Islam y permite su paso del Estrecho sin perder su pista. Sean del movimiento Tabligh, cercanos al ISIS o Al Qaeda. He ahí la clave.

Publicado el sábado 2 de septiembre de 2016 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/02/silenciosos-seguidores-yihad-radical/2157631.html