Los ecologistas piden un recorte en gasto ambiental

Entidades conservacionistas proponen hacerse cargo del medio ambiente

Los ecologistas piden al Gobierno que recorte en gasto ambiental. Así como suena. “Funcionarios públicos; miembros de entidades conservacionistas subvencionadas; ganaderos y pastores, empresarios que tenemos o hemos tenido contratos con la Administración Pública, proponemos que se nos recorte”. Con esta frase comienza la carta abierta por significados ecologistas al Gobierno de Pedro Sánchez, el primer ejecutivo con un específico Ministerio de Transición Ecológica. “Planteamos reducir a la mitad el presupuesto que se destina a la conservación de la naturaleza, contribuyendo con ello a facilitar el recorte de los 10.000 millones de euros anuales que habría que realizar en 2019 y 2020 para cumplir con la reducción del Déficit”. A continuación requieren “que la gestión del medio natural deje de ser monopolio de la Administración Pública y que ésta facilite el acceso a la política de conservación al sector social interesado en proteger y producir fauna amenazada”.

Los firmantes de la carta, entre los que se encuentran significados defensores del medio ambiente y experimentados gestores, argumentan que “Los ciudadanos forzaron hace décadas a la Administración a proteger la naturaleza” y ésta respondió cargando la gestión al contribuyente. Los recortes paulatinos en ese presupuesto amenazan hoy los logros alcanzados por lo que solicitan que no se recorte a cambio de nada. Piden al Gobierno asumir gestiones directas y que promueva cambios legislativos que permitan ubicar en el campo “un tejido social autónomo que ponga en valor y transforme en riqueza, económica y cultural, la expansión de lo salvaje”.

En el escrito, que será presentado el próximo mes en una conferencia multinacional en Berlín de la organización Wild Europa se manifiesta que el ofrecimiento “implica recolonizar el campo con un tejido productivo basado en la vida salvaje. Naturalistas, funcionarios reconvertidos en autónomos y conservacionistas–teletrabajadores internacionales, en alianza con habitantes del medio rural, podrían reducir a la mitad partidas de los Presupuestos, autogestionándolas y desarrollando otras innovadoras”. El plan, firmado en España por decenas de veteranos defensores de la naturaleza, supondría dar un giro de 180 grados a la política de conservación.

Aducen sus impulsores que “permitirá recolonizar el campo no rentable de España”, lo que significa unos 25 millones de hectáreas, la mitad del país, con la recuperación de herbívoros salvajes y también con sus depredadores. La labor la harían conservacionistas que “ayuden a reconvertir la economía de la ganadería subvencionada y la política de conservación, basadas ambas en los impuestos de los contribuyentes”. Para conseguirla promoverían una “red de poblados y una economía rentable basada en el teletrabajo y la fauna silvestre” con personas de empleo autónomo, “sometido a la supervisión y control del Estado”, y lanzarían una llamada mundial a unas nuevas “Brigadas Internacionales”, ajenas a ideologías.

La presentación berlinesa se realizará tras diversos actos a celebrar este mes en España. Será en la sede de la Deutsche Umwelthilfe, una asociación ambiental y de protección al consumidor sin fines de lucro, respaldada por donaciones y legados de proyectos públicos y privados. Es miembro de la Oficina Europea del Medio Ambiente, en Bruselas.

“Si por vuestra mirada desfilan las arboledas, fluyen los ríos y, sobre todo, se elevan las más bellas cimas todo eso os confiere identidad. Identificarse con el propio derredor es saberse de algo mucho más grande que nosotros mismos. Acaso el primer paso para no devorarlo del todo”, decía Joaquín Araujo, uno de los firmantes de la carta, hace unos días en su pregón del festival del universal Queso de Cabrales.

Publicado el martes 4 de septiembre de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

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El abandonado Parque de la Boriza

Un recinto para disfrutar de la naturaleza y de un paisaje increíble

Dos mujeres de mediana edad buscaban hace unos días un lugar para sentarse. Paseaban por las inmediaciones de la playa y no encontraban un banco para descansar. Habían dejado a sus familiares tomando el sol o bañándose y caminaban por los alrededores interesándose por un lugar donde reposar sus piernas. Era una mañana soleada, calurosa, sin nubes, digna de un agosto bastante seco que parecía contrarrestar el julio pasado por agua precedente. Estaban a doscientos metros del arenal. Habían llegado a Barru, un pueblo que tiene un parque infantil, un parque merendero en La Boriza y varias terrazas hosteleras. Las mujeres pretendían sentarse sin tener que tomar nada. Difícil lo tenían en un pueblo tan veraniego.

Los viandantes a los que preguntaron las dirigieron al parque infantil donde existen tres bancos, algo deteriorados pero válidos para sentarse desde los que se contemplan los juegos de los niños y la pequeña cancha para practicar deporte entre amigos. El parque merendero de La Boriza es inaccesible ahora para personas de edad en condiciones normales. Hoy es casi imposible su disfrute por su abandono y cantidad de basura.

Tiene mesas, papeleras, estructuras para preparar alguna comida y panel informativo. Y sobre todo unas vistas espectaculares para deleitarse de una hermosa jornada campestre apreciando el Cantábrico al norte y la cordillera del Cuera al sur. Y un día como el que describimos se podrían ver kilómetros y kilómetros de costa, de montaña, de campos, de arboledas, de un paisaje confortante. Un parque maravillosamente situado. Sin embargo, apenas se puede entrar y una vez dentro difícilmente se puede pasear porque está casi invadido por la broza, el matorral y fuerte maleza.

Su acceso por el norte es difícil por su empinado camino de entrada. Es un sendero corto pero muy escalonado que necesita arreglos de amplitud y reforma de planos, que alargan el camino pero lo harían más viable y menos abrupto. Por el oeste, el acceso es más largo pero más fácil y amplio, es un paseo desde el que se contemplan algunas de las mejores vistas del contorno. Se sube por un “camino de carros” que asciende bordeando el Bau, una ensenada en la que, con pleamar, parece flotar una curiosa iglesia blanca y su cementerio, reflejados en numerosas películas por su singularidad. Cerca ya de la pequeña planicie se descubre una playa, la de La Entrada, por la que llegan las embarcaciones con marea alta. Finalmente, atravesando pequeños prados, aparece el parque que permite otear la costa de Ribadesella a Ribadedeva. Debajo, desde el mirador de la Peña los Cuervos, aparece el pedrero de Xiglu y la playa de Barru. El Cuera al sur.

Una pena, una vergüenza, una desidia. El paseo por este parque inmejorablemente situado es impracticable. La maleza lo impide. Olvidado de los servicios municipales, hoy día es hasta peligroso por la plaga de plantas con ramas puntiagudas que lo pueblan. Una pena porque nadie lo puede aprovechar para comer, merendar, descansar, disfrutar del bello paisaje. Una vergüenza por el abandono municipal. Una desidia de los servicios públicos del pueblo con más tirón turístico y una desidia de tantos usuarios que no recogen la basura que generan.

Claro que el abandono institucional de Barru alcanza otros campos: faltan imprescindibles pasos de cebra reiteradamente reclamados -miles de coches circulan por el verano por el pueblo y la zona de playa-, faltan aceras y arcenes para el paso seguro de los peatones, falta un aparcamiento público temporal como los que se acondicionan en otras playas, desaparecen las placas que nombran los barrios y no se reponen, faltan contenedores selectivos de basura, no se reparan los caminos…

Publicado en las páginas de Oriente de LA NUEVA ESPAÑA el jueves 30 de agosto de 2018

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Por qué pagamos tan cara la energía

 Un país gran receptor de sol y seguimos con la luz más cara de Europa

Estamos los españoles entre enfadados y sorprendidos cada vez que hablamos del precio de la luz. Y nuestro asombro aumenta en cuanto alguien se refiere a las fuentes energéticas. Es frase muy común esa de que el recibo de la luz no lo entiende ni el ministro de Industria. Y es tan antigua que pasan los ministros y el recibo sigue ininteligible para el consumidor. He escrito sobre la urgente necesidad de buscar el sol, el viento, el agua, para lograr una energía saludable, barata, sostenible, abundante y no contaminante. Mientras, el profesor Jesús Arango explicaba en las páginas de LA NUEVA ESPAÑA la política energética seguida por la rica Alemania, sus pequeñas deficiencias y sus factibles éxitos. Las comparaciones demuestran nuestro fracaso, por eso pedimos que nos expliquen de una vez por qué en España no se sigue una política similar. Y Luis Gancedo apunta al mercado de bonos de CO2 y los «brokers». ¿Por qué pagamos tan cara la luz?

Al tiempo que sufrimos la carestía eléctrica un muchacho de Ponferrada, Diego Cuevas, explicaba en un popular programa de televisión que hace unos años viajó becado por la Junta de Castilla y León a Nueva York. Este joven es hoy un ejecutivo que dirige las operaciones en Estados Unidos de una empresa que fabrica vidrio fotovoltaico, cristal que genera electricidad para los edificios, «algo muy innovador» señalaba él mismo, y «ya» es un «ahorro que tenemos todos en nuestra factura eléctrica». Mostraba luego una pieza de suelo fotovoltaico también: «vas a poder caminar sobre él a la vez que generas electricidad? es decir, la transición energética es real, está ocurriendo?», decía. O sea, un leonés de la capital del Bierzo, donde luce el sol muchas horas al día muchos días al año, dirige una industria que hace que la luz sea más barata. Pero en Estados Unidos.

Lamentablemente en España, adonde llegan cada año muchos millones de turistas en busca del astro rey, la luz es cada vez más cara. Si bien las compañías manifiestan que gran parte de esa energía ya es producida por el sol, el viento y el agua, en el enrevesado recibo sigue la luz sin reducir su precio. Dicen que su dependencia de los caros combustibles fósiles la reducen progresivamente. Y la publicidad de esas empresas remarca que cada día son más ecológic s recursos energéticos propuestas por la Unión Europea.

Comparaba recientemente en estas páginas el profesor Jesús Arango la renovación de las fuentes energéticas entre Alemania y España. Animaba el exconsejero a intensificar la instalación de energías renovables para realizar una sustitución avanzada del carbón como fuente de energía. Porque esperar a que cierren las centrales que funcionan con combustible fósil sería fatal. Señala el profesor que debe abordarse con urgencia un estudio de la estrategia más conveniente a seguir por el Principado de Asturias y ponerla en marcha. Por su parte el Gobierno de Pedro Sánchez ha de abordar ya los cambios de normativa para que los españoles podamos disfrutar sin las actuales restricciones de los beneficios de las energías naturales. ¿Por qué Alemania tiene una energía más barata que España si depende en una cuarta parte del carbón, tiene planificado prescindir de la nuclear en los próximos cuatro años y, por supuesto, recibe mucha menos luz solar que el suelo hispano?

Además, en plena polémica sobre la venta de vehículos diésel, veo necesario estudiar presupuestos, comprobar las cuentas que marcan al automóvil eléctrico como demasiado caro respecto a los que funcionan con combustibles fósiles. Como se argumentaba antes respecto al precio de los vehículos diésel se puede razonar hoy sobre la bonanza de los eléctricos. Animo al ejecutivo de Javier Fernández a implicarse fuertemente en el tema. El eléctrico al inicio cuesta más, escasean las fuentes de carga y, de momento, tiene una autonomía limitada. Esa carestía se recupera instalando cargadores en los garajes, inversión que compensa ya que las cargas eléctricas son muy baratas si las comparamos con las del gasoil o la gasolina. Y las nuevas baterías permiten ya hacer viajes largos, cada vez tienen más autonomía.

Publicado el 14 de agosto de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/08/15/pagamos-cara-energia/2333428.html

Buscar el viento, buscar el agua

El futuro está en utilizar la energía sostenible, barata y no contaminante

Buscamos el sol para aprovechar la bonanza de su energía. De igual forma hemos de buscar el viento y el agua pues nos aportan unos beneficios similares a los solares y en la zona cantábrica abundan, son menos estacionales e igualmente sostenibles y gratuitos. Los argumentos para defender esta búsqueda son análogos a los que esgrimíamos días pasados en estas mismas páginas de LA NUEVA ESPAÑA (Viernes 6 de julio, «Buscar el sol»): la energía producida por materias fósiles dejará de utilizarse por ser contaminante y cara. Exijamos alternativa.

El viento es el aire en movimiento, aprendíamos en la escuela. Es una circulación de gases a gran escala; en nuestra atmósfera es el vaivén en masa del aire, las corrientes que originan los cambios de presión? Así pues, los movimientos del aire, el viento, dependen de la altura, la temperatura, la humedad, la luz y otros varios factores. Por eso son variables en intensidad, dirección y sentido. Los populares cuatro vientos en Asturias son el Gallegu, el Nordeste, el Mareru y el Sur. Unos con buena fama y otros con mala. Depende de la situación -local, profesional, laboral, anímica, corporal?- de cada uno. Sobre todo en verano. Pero creo que todos son beneficiosos en su medida. Configuran y certifican la Asturias Verde, la atractiva, la natural. Y si para mucha gente aquí siempre llueve, las estadísticas lo desmienten, son inusuales las «gotas frías» que anegan comarcas y campos. Aunque años como el presente le dan la espalda al sol.

Vientos menos apreciados son el Gallegu, del oeste, porque suele traer agua, viento de lluvia, y el Mareru, también húmedo y frío porque llega del mar, viene del Norte. El Nordeste es el que se lleva la mejor fama pues normalmente aporta el sol, suele ser más suave y por lo tanto es menos frío. El Sur es casi un seguro de sol, trae buena temperatura, aunque los «borreguitos» que suelen formar sus corrientes en las nubes pueden luego transformarse en tormenta al acercarse a la costa. Así son las corrientes de aire que atraviesan nuestra atmósfera. Diferentes entre sí pero llenas de energía, una energía gratuita, abundante.

Nos gustarán o no los vientos pero hemos de apreciar su riqueza. Quizá no nos agraden si estamos caminando por el monte o en una playa estos días de vacaciones. Pero hemos de pensar en aprovecharnos de su energía porque es fuente de riqueza. Hay opiniones sobre la ubicación de sus sistemas de captación (amenazan a las aves, afean el paisaje, cambian el desarrollo de ciertos cultivos). Pienso que son obstáculos salvables. Exhaustivos estudios nos pueden liberar de cometer errores y dificultar el desarrollo de la naturaleza. Los avances tecnológicos nos ayudan ya en la configuración de aparatos de captación, como los paneles solares, cada vez más respetuosos con el medio ambiente y más sensibles a la sostenibilidad.

Respecto a beneficiarse del agua y sus corrientes fluviales o marítimas, la tendencia debe ser en el mismo sentido. Ya existen generadores que obtienen la energía de la fuerza de las mareas y los flujos submarinos para alimentar a poblaciones y factorías en diferentes lugares de nuestro entorno cercano. Aprovechemos esas corrientes ya y coloquémonos viento en popa.

Por supuesto librándonos de corruptelas y contubernios como los que salen a la luz en la vista oral del proceso del «caso de la trama eólica», que se celebra en juzgados de Castilla y León, donde se muestra que grandes compañías eléctricas han intentado entrar con subterfugios, estancias oficiales pensaban presuntamente implantar camufladas comisiones y la concesión de licencias se eterniza por supuestas disculpas ilegales. También en estas páginas se denunciaban recientemente dilaciones burocráticas no comprensibles en la concesión de licencias.

El futuro se moverá con energía sostenible, barata, no contaminante. Debemos exigirla al poder político/económico. Nos hará más libres. Busquemos el viento, busquemos el agua.

Publicado el jueves 26 de julio de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/07/26/buscar-viento-buscar-agua/2323808.html

Buscar el sol

El Norte, considerado por error no adecuado para recoger energía fotovoltaica

La Unión Europea pide cerrar minas e industria dependiente del carbón. Las compañías eléctricas anuncian el cierre de centrales que funcionen con carbón. El Gobierno español se inclina por estas opciones y se dispone a cumplir con el propósito europeo. Los fabricantes de automóviles se encaminan a eliminar la fabricación de vehículos con motores que utilicen carburantes fósiles. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ya habla de la eliminación del «impuesto al sol». ¿A qué esperamos para cambiar la producción hullera por la eléctrica solar? Busquemos el sol.

La Selva Negra alemana, joya de gran belleza paisajística, naturaleza viva, mantenedora de costumbres ancestrales y una de las regiones más ricas de Europa, está plagada de paneles solares. Tejados y granjas, por todas partes aparecen placas que recogen los rayos solares y no estropean el paisaje natural ni las características de las edificaciones. Y es una región con muchas menos horas de sol que las que recibe la cornisa cantábrica.

España era en 2008 uno de los países con más potencia fotovoltaica instalada. Éramos los primeros en investigación, en desarrollo y aprovechamiento de la energía solar. El futuro era prometedor en un territorio que ya vivía del sol con kilómetros y kilómetros de costa llena de visitantes en busca de los rayos del astro rey. Las instalaciones para transformar esta energía gratuita, renovable y no contaminante en luz y calor batían récords en los primeros años del presente siglo. Pero los intereses político/comerciales pararon su crecimiento y pasamos de los primeros a los últimos puestos del ranking. No alcanzo, personalmente, a entender el galimatías legislativo que ha hecho que la situación cambiase tan radicalmente. Porque las regiones del norte de España son consideradas erróneamente poco adecuadas para aprovechar la energía fotovoltaica pero reciben más radiación anual que la media aprovechada por Alemania, que es líder en la promoción de la energía solar. Con diferencia respecto a naciones del norte de Europa, España es la que mayor radiación solar recibe de la Unión Europea. Busquemos más sol.

Sin apenas recursos energéticos propios, parece cada vez más necesario el aprovechamiento del abundante y gratuito sol para remplazar instalaciones contaminantes por renovables, cuando los avances tecnológicos las hacen cada vez más viables, más rentables y cuyo coste se ha reducido considerablemente respecto a los primeros montajes. Precisamente la empresa propietaria de las centrales que cerrarán en pocos meses en los municipios de Langreo (Asturias) y Velilla (Palencia) fue quien inauguró la primera planta piloto fotovoltaica en San Agustín de Guadalix (Madrid) en 1984. ¿Por qué no quiere nuestro sol?

Comunidades como el Principado de Asturias, que después de largo tiempo aportando industria y materia prima energética a todo un país, soportó seguidas reconversiones que despojaron de recursos a toda una región, corre actualmente el riesgo de ser despojada de otra de sus riquezas, el carbón, hoy denigrado por contaminante pero que abasteció de energía durante casi dos siglos a los demás. Un carbón que aporta un 8% de la energía en España mientras que en Alemania o Polonia llega a alcanzar hasta un 40%.

Con fecha de caducidad de extracción de carbón y cierre de centrales que lo utilizan, Asturias necesita de manera imprescindible y rápida la implantación de industria fotovoltaica. Quejarse sirve de poco sin procurar, pública o privadamente, instalar parques de renovables. Las dieciocho jornadas de travesía de 1984 de 250 trabajadores, la «Marcha de Hierro», entre Asturias y Madrid no lograron sacar a la región de la tabla baja nacional. China, la más contaminada del mundo, se está dando prisa: instala hasta paneles flotantes. Es imprescindible buscar el sol.

Publicado el viernes 6 de julio de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/07/06/buscar-sol/2314026.html

El otro Llanes posible

El concejo necesita apostar por un turismo de naturaleza, menos estacional

Los regidores municipales de Llanes parecen dirigirse casi de forma única a la cuestión urbanizadora, intentando la atracción de un turismo con alguna fijación al lugar: promoción de segunda vivienda, hoteles y casas rurales? Los comienzos, en el último cuarto del siglo pasado, no fueron brillantes. Se levantaron construcciones colectivas e individuales pero han logrado escasa fijación de llegada respecto a lo que se proponían, pues la autovía propicia viajes rápidos desde occidente u oriente, y por supuesto porque los tribunales han echado abajo tres planes seguidos de ordenación urbana. Ahora se intenta un cuarto que podría llegar a buen término. Sería bueno.

Sin embargo, existen otras fórmulas para atraer al visitante, quizá menos pendientes de la situación atmosférica y de la época estacional que el que ha llegado a la zona hasta ahora. Un turismo menos playero, que en Asturias disfruta de un periodo anual bastante limitado. Un turismo más de naturaleza. Tiene cierto éxito en otras zonas del Principado, pero a Llanes llega más conquistado por alguna de sus treinta playas? Y el concejo tiene muchas posibilidades naturales para seducir a quien busca alternativa al baño: montes, campas, bosques, mañangas, llosas.

En el año 2005 le fue ofrecido al alcalde un estudiado programa elaborado por el naturalista Benigno Varillas para mostrar al visitante lo que se llama hoy viaje a la Prehistoria. Era simple y barato, realizable por particulares o por las instancias públicas. Acotar unas 100 hectáreas de terrenos comunales -una mínima parte de las casi treinta mil existentes en el concejo- y establecer en el recinto un macho y dos o tres hembras de bisonte. En poco tiempo se formaría una pequeña manada que crecería en plena naturaleza, como vivía en el Paleolítico. Luego podrían llegar a ese parque fácilmente ampliable ancestrales animales como uros, caballos tarpanes o przewalski, bueyes almizcleros, renos y otros bóvidos prehistóricos en proceso de recuperación. Instalaciones similares tienen éxito en Andalucía, Castilla, Cataluña, País Vasco y, sobre todo, en el entorno de Atapuerca. No sólo por la llegada de admiradores, sino también por la bonanza para esas praderas: estos animales benefician al medio ambiente, evitan incendios (137 de media al año registra Adena en el concejo) porque desbrozan los campos, ahuyentan a alimañas y depredadores, necesitan escasa infraestructura?

Yacimientos y reductos milenarios abundan por la zona. El viajero que busca joyas prehistóricas entre Colunga y Altamira pasa prácticamente de largo desde el Sella al Deva-Cares, de Tito Bustillo al Pindal. A pesar de que en excavaciones llaniscas se han descubierto restos de animales milenarios. Pero sólo Peña Tú figura en los folletos turísticos. Recintos como los de Salgüero de Juarros del entorno de Atapuerca (Burgos), San Cebrián de Mudá (Palencia), Boñar (León), Cubillo y los Porretales, en el hábitat del río Duratón (Segovia), el Parque de la Prehistoria de Teverga, el Parque Faunístico Lacuniacha (Huesca) y otros en la Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía y en el mismo Principado de Asturias son viveros turísticos en crecimiento. Arboledas del Cuera, vegas del Bedón, la Llera o la Boriza de Barro son ideales.

El pormenorizado estudio presentado en 2005 no prosperó porque el alcalde, Antonio Trevín, fue llamado a presidir la comunidad astur. Ante el éxito que obtienen los mencionados recintos, un ofrecimiento similar le fue presentado a la actual corporación municipal en 2016. Pero la iniciativa sigue sin ser atendida por los ediles del gobierno tetrapartido. Desde luego, creo urgente la aprobación de un plan urbanístico para ordenar el crecimiento del concejo, pero éste representa un corto plazo. La propuesta naturalista tiene un recorrido mucho mayor, constituye una empresa duradera, un programa de futuro con aspiraciones perdurables, atracción de turismo no estacional, gran implicación laboral de la población local, a la vez que una adecuación a las nuevas tecnologías y las directrices de la Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea.

Los ejemplos de Atapuerca, San Cebrián, Teverga y, sobre todo, los de los bosques de Zuid-Kennemerland (Holanda) y Bialowieza (Polonia) -donde la maleza poblaba bellos parajes poco productivos y hoy son objeto de admiración- serían un acicate para potenciar un futuro lucrativo en el turístico concejo llanisco. El proyecto presentado a la alcaldía señala que «los habitantes del mundo rural tienen una oportunidad única de reivindicar, junto a sus actividades ganaderas y agrícolas, la de producir fauna cinegética por un lado y fauna emblemática en peligro de extinción por otro». «Si las primas desaparecen, como apunta la reforma de la PAC, la cabaña que explota montes y sierras descenderá bruscamente. Una oportunidad de seguir explotando esos pastos» -añade- «es repoblándolos con especies emblemáticas de la fauna. Manteniendo y potenciando la ganadería doméstica allí donde sea más rentable».

Publicado el martes 19 de junio de 2018 en las páginas de Oriente de LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/suscriptor/oriente-opinion/2018/06/19/llanes-posible/2305328.html

Caminatas cortas, tan animadas y saludables

Se puede hacer un ejercicio benéfico sin tener que andar grandes recorridos

Andar poco también puede ser conveniente. Quizá no para estar en plenas facultades físicas pero sí para mejorar en salud, en una mayor lucidez y aumentar la productividad. Esto no quiere decir que quienes corren, dan largas caminatas y hacen ejercicio todos los días dejen de hacerlo. Recientes estudios, alguno aún en proceso, señalan que no hace falta gran esfuerzo para mejorar la salud, librarse un poco del estrés y hasta despejar la cabeza.

«Las caminatas breves podrían prolongar tu vida», señalaba un titular de una información días pasados en «The New York Times». Ya el diario estadounidense había publicado meses antes reseñas en este sentido sobre estudios relacionados con el correr y el andar. En uno hablaba de «Los beneficios de una caminata a la hora del almuerzo» mientras en otro revelaba los resultados de un estudio en que se intuía que caminar es bueno contra la demencia. En las tres informaciones se explicaba que tanto recorridos de pocos minutos, como andar trayectos cortos o una marcha breve mejoran la salud. Es decir, puede que pequeños y fáciles ejercicios sean tan beneficiosos como los grandes esfuerzos que hacen los «runner», tan de moda.

Profano en la materia, reproduzco algunas frases de la información publicada a mediados de abril por el diario neoyorkino: «Camina durante dos minutos. Repítelo quince veces» o «camina tres veces durante diez minutos. Un estudio dado a conocer en el Journal of the American Heart Association, hecho sobre el estilo de vida de personas de más de 40 años en Estados Unidos, sus patrones de actividad física y expectativas de vida, llegaba a la conclusión de que el ejercicio no tiene que ser prolongado para ser beneficioso, «solo tiene que ser frecuente». El provecho parece que es similar al de largas caminatas, siempre que ese breve caminar o esos trayectos cortos se hagan con algún vigor y no sean meros paseos. Es decir, andar cada día una media hora beneficia la longevidad tanto si se realiza en una sola tirada como si se hace en varios tramos de pocos minutos.

Al mismo tiempo, ejercicio de este tipo refuerza la función cerebral y agiliza el pensamiento en las personas que padecen demencia. Otro estudio, realizado por investigadores de la Universidad de la Columbia Británica en Canadá, indica que caminar varias veces a la semana, además de mejorar el estado físico, repara el deterioro cognitivo, activa la presión arterial y beneficia la función cardiovascular. Con ello se recupera memoria y previene una posible llegada del Alzhéimer. Esta información, publicada hace meses en el British Journal of Sports Medicine y dada a conocer al lector no científico por el periódico de la Octava Avenida, viene a completar un informe bastante anterior elaborado, entre otras, por la británica Universidad de Birmingham sobre un especial momento para caminar.

Así, varias instituciones universitarias convinieron entre sus oficinistas de vida sedentaria que dedicasen treinta minutos de su hora de almuerzo a caminar tres veces a la semana. En el estudio participaron muchas más mujeres que varones pues muchos adujeron que caminar no les extenuaba suficientemente para realizar un estudio de ejercicio. Los participantes, especifica la información de TNYT, gozaban de salud física y emocional pero para comenzar el experimento se sometieron a varias pruebas basales, condición física y estado de ánimo, lo que reveló que ninguno estaba «en plena forma». La investigación reveló que caminar en esos momentos puede aminorar de forma perceptible el estrés laboral y mejorar el ánimo personal por lo que el trabajo por la tarde, normalmente «más pesado», resulta más productivo. Es decir, caminatas antes de comer abren el apetito y también dan fuerzas para alejar la modorra vespertina.

Publicado el martes 8 de mayo de 2018 en LA NUEVA ESPAÑA

http://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2018/05/08/caminatas-cortas-animadas-saludables/2282569.html

Barru y sus circunstancias

En su defensa frente a las incorrecciones que recortan su historia y sus límites

La parroquia de Nuestra Señora de los Dolores de Barro pertenece al municipio de Llanes y es una de las 934 en las que está dividida la provincia eclesiástica y archidiócesis de Oviedo. Abarca las poblaciones de Barro (Barru), Niembro (Niembru) y Balmori (Valmori); se encuentra en el arciprestazgo de Llanes, vicaría de Gijón-Oriente. Con unas 475 viviendas, tiene una población aproximada de 470 habitantes, de los cuales una quinta parte residen en el lugar de Barru, con unas treinta residencias habitadas todo el año y algo más de 150 habitadas temporalmente. Hasta aquí las estadísticas.

Sin embargo, leo frecuentemente que se denomina a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Dolores de Barro como la iglesia de Niembro, a la necrópolis adjunta a ella como el cementerio de Niembro, a la ría que forma el Calabres al recorrer este término parroquial como la ensenada de Niembro, al camping de Troenzo y la playa de ese nombre como pertenecientes a la parroquia de Celorio, y hasta la linde del barrio de El Acebo, perteneciente a Balmori, pero con algún edificio con habitaciones en Barro. Es decir, por el camino que llevan algunas informaciones, casi nada pertenece a Barro, solo un grupito de casas sin importancia que a veces aparece en los medios de comunicación por el caso de un hotel ordenado derribar por una considerada polémica sentencia judicial.

¡Pobres barrucanos! Poco a poco se van quedando sin patrimonio, sin paisaje, sin barrios… No nací en Barru, pero me considero barrucano. No estoy empadronado en Barru, no resido en Barru. A efectos oficiales solamente pago facturas, tasas e impuestos por tener una vivienda en Barru. Llegué por primera vez al pueblo en 1947 y desde entonces soy de Barru, defiendo esta preciosa aldea y la seguiré defendiendo. Sin menospreciar los afanes y derechos que cada uno tiene ni desdeñar las ambiciones de cada, defiendo esta pequeña aldea, curiosa por su belleza y su geografía. Intento que el Ayuntamiento la atienda como cualquier otro pueblo del municipio. Y busco que se le considere en todos los campos, sobre todo porque es un emblema turístico de Asturias y de Llanes. Lucho porque sus pocos habitantes no sean ninguneados.

Cada vez que observo las inexactitudes que se cuentan al mencionar hechos ocurridos en Barru advierto que se le están usurpando derechos y propiedades al pueblo. Cuando se nombra la ensenada del Bau (o Vau), la iglesia o los límites del pueblo parece que se habla sin una contrastada documentación. En fin, se ignoran datos certificados en el Instituto Geográfico y Estadístico, mediciones y registros catastrales, documentos históricos, circunstancias que llevan a errores de bulto pero que día a día recortan la pequeña historia de esta aldea.

Por eso pienso que cuando se mencione a Barru es preciso conocer sus datos, sus límites, sus lugares y los nombres de los mismos, sus gentes y la pequeña historia de esas gentes. Saber dónde está el Muñón la Aguilera, la Punta Ladrona, la piedra El Celleru, el Picu Hoz (o Joz) y hasta la Portilla de Pozabal, por ejemplo. Saber que su playa es conocida por La Arena y que el reciente nombre de Miracielos es el de la alta mar que hay Cantábrico adentro frente a su costa; que Troenzo pertenece una parte a Celorio y otra a Barru; que el límite entre Barru y Niembru no es el puente sobre el río Calabres. Por otro lado, saber, por ejemplo, no dónde fue inscrito al nacer José María Álvarez Posadas -el poeta Celso Amieva-, sino realmente dónde nació, así como que fue enterrado en Barru, en su iglesia.

En fin, conocer lo que en tiempos se llamó Villaescusa, hoy uno de sus barrios, lo que se llamó Mar Menor, la Bárcena, Llubeces y otros puntos, denominaciones que se datan ya en documentos de la Edad Media, es algo con lo que se debe contar a la hora de describir acontecimientos actuales de un pueblo que el poeta llamó Cadexana, que como don Quijote tenía su musa allí mismo (la Niria de sus versos), y que, como señalaba uno de sus habitantes emblemáticos, Jesús Villar (alcalde, cartero, panadero…), Barru limita al norte con el Cantábrico y al sur con las «aguas vertientes de Cabrales». Dicho queda.

Publicado el Jueves (Santo) 29 de marzo de 2018 en las páginas de Oriente de LA NUEVA ESPAÑA

http://www.lne.es/noticias-suscriptor/suscriptor/oriente-opinion/2018/03/29/barru-circunstancias/2261187.html

Envases de lujo contra reciclaje

Del papel de estraza a los envoltorios ostentosos, pero nos piden que reciclemos

Es difícil de entender que hoy día se mantengan dos tendencias contrarias en la vida diaria, rutinaria, sobre la venta y el reciclaje y recuperación ambiental. Por una parte, nos venden productos que adquirimos en mercados, supermercados y casi en todo tipo de tiendas y establecimientos comerciales en rimbombantes y aparatosos estuches y envases preparados de fábrica. También nos envuelven en bandejas y lujosos envoltorios dispuestos en el momento de la compra los productos frescos. Un sistema que embellece la presentación de los artículos en unos casos o lo magnifica en otros. Es decir, pasamos del papel de estraza al lujo asiático en muy poco tiempo. Pero al mismo tiempo nos piden que reciclemos todos esos ostentosos envoltorios.

Cíclicamente se publican resultados sobre los avances del reciclaje en España y normalmente son mejores cada oleada. En ellos se suelen especificar los porcentajes en las distintas modalidades de la recogida de basuras, las cifras de recuperación de envases. Además se dan estadísticas de los sistemas que se utilizan para esa retirada de residuos, vidrio, papel y cartón, plásticos y envases, desechos orgánicos, etc. Asimismo se mencionan estos resultados por comunidades. Todo ello alienta al contribuyente y le anima a reciclar más y mejor.

Sin embargo no se hace nada, o muy poco, en cuanto al productor, al vendedor, al empaquetador de esos lujos envases que resaltan ciertos objetos pequeños o de menor valor y los convierten en ambiciosos objetivos, deseos ideales, admirados cachivaches, como comentaba con su serio humor Javier Cuervo en su columna de la última página. Caso especialmente utilizado en los juguetes que en esta época del año llenan los escaparates desde el nuevo «black friday» a la festividad de los Reyes Magos. Y que es seguro que repercuten en el precio del producto.

Respecto al reciclaje del ciudadano, del vecino, creo que son necesarias algunas reflexiones. Por ejemplo respecto a la separación de las basuras. Se establecen medidas sobre el peso de los residuos orgánicos, sobre discriminación de restos, sobre el sistema de recuperación y recogida y sobre contenedores para su ordenado almacenamiento o destrucción. En las calles de muy distintas poblaciones españolas se ven diferentes métodos. Hay contenedores móviles en la gran mayoría y también estructuras fijas subterráneas. Hay recogidas con muy variada periodicidad, distinto sistema de empaquetado y, sobre todo, desigual trato posterior. Pero si cada vez reciclamos más y mejor los españoles, estamos aún lejos de otros países de nuestro entorno.

En algunas ciudades escandinavas se reciclan desde los excrementos humanos hasta los envases más variados, con lo que se aprovechan muchos restos para servicios municipales menos exigentes con la higiene (aguas no necesariamente potables, compost, humus, abonos). Se aprovecha todo. En Alemania, República Checa, Holanda? el vidrio no se rompe al caer al interior del contenedor. Y disponen de varios sistemas de recuperación. En unos sitios se deposita según su color en cada contenedor. Los comercios cobran por las botellas, frascos y continentes de vidrio y tienen máquinas de recuperación de los mismos que devuelven el dinero pagado en la compra, lo que incentiva el reciclaje o devolución. Es el sistema denominado retorno. En Madrid y varias poblaciones españolas se están estudiando fórmulas para que cada vecino contribuya al reciclaje según los despojos que deposite y el peso de sus residuos.

En España estamos todavía lejos de estas cotas y apenas se incentivan los envases reciclables y no dañinos con el medio ambiente. Necesitamos muchos y más eficaces «puntos limpios».

Publicado el viernes 22 de diciembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/12/22/envases-lujo-reciclaje/2212743.html

El bosque, nuestro futuro

Una reflexión tras los devastadores incendios del noroeste de la Península

Una máquina perfecta. Así definía el bosque el presidente del Instituto Forestal Europeo (EFI), el barcelonés Marc Palahí, residente en el país de los bosques, Finlandia, un día después de apagarse los incendios en decenas de miles de hectáreas de Galicia, Portugal y Asturias. Lo declaraba en un programa de Radio Nacional de España. Comentando los desastres ecológicos ocasionados por los impresionantes, tristes y nefastos fuegos, que ocasionaron decenas de muertos, Palahí anunció una cumbre internacional a celebrar el próximo mes de diciembre a la que han confirmado su asistencia importantes banqueros, directores de empresas en materia de biotecnología, políticos y especialistas en temas de naturaleza, tecnología sostenible y prevención de incendios.

La interesante reunión estudiará métodos para generar riqueza en zonas rurales, sistemas para gestionar mejor la producción del campo, las salidas que propone la tecnología nueva y los beneficios que comporta la obtención de la biomasa que reduce el riesgo de incendios. El congreso se interesará en profundizar en los proyectos actualmente en marcha sobre la explotación de la masa forestal europea donde hoy por hoy se calcula que existen unos 160 millones de hectáreas de bosque.

El EFI tiene como proyecto la progresiva sustitución de la energía producida por materias fósiles por una energía de origen biológico. Intenta luchar contra la despoblación de las zonas rurales, en gran parte por estar mal gestionadas, implantando un sistema de bioeconomía que haga sostenible la producción en todos los ámbitos. Permutar utensilios no renovables como el cemento, el petróleo, el acero, el poliéster, el plástico y otros derivados de los fósiles por materiales de origen biológico. Materiales renovables que reduzcan las emisiones de dióxido de carbono, el CO2, el llamado gas invernadero, y que lo capturen. La biotecnología hoy puede trasformar las fibras forestales en productos robustos, desde bienes textiles a sustancias más resistentes que el acero con las que se pueden construir ya rascacielos, automóviles, aviones y otras variadas máquinas, todo con biomateriales procedentes de la fibra de madera.

Además, según datos mencionados por Marc Palahí, los arbolados europeos captan ya el 10% de todas las emisiones de CO2 producidas en el continente: «Todos los bosques de Europa absorben el dióxido de carbono que las industrias del cemento y del acero emiten anualmente». Señala el Instituto Forestal Europeo que en los últimos treinta años, con la continua gran despoblación de las zonas rurales, ha aumentado bastante la superficie forestal no gestionada y el futuro está en revalorizar esos macizos arbóreos dándoles una viabilidad económica a través de una industria forestal potente, desde una bioeconomía que remplace la economía basada en materiales fósiles al tiempo que se soluciona el problema de los incendios forestales.

En España le superficie forestal ha aumentado un 30% en los últimos 25 años. Galicia, Asturias, Soria suman casi tanta como Portugal, que es rico en zonas boscosas. La diferencia está en la gestión y cuidado de ese patrimonio. En Finlandia, con estrictas leyes forestales, un 15% de los fineses posee su bosque y lo mima. Los sorianos se ufanan de su gestión y velan por su riqueza forestal. Portugal, por el contrario, apenas registra la propiedad de sus bosques. Así, la gestión y los recursos contra incendios es radicalmente distinta en cada paraje. Los recientes fuegos en Asturias y Galicia han promovido la solidaridad que puede traducirse en un mayor enfoque protector hacia el árbol.

Por otra parte, si la tecnología digital destina menos masa forestal para papel, ese capital maderero irá a la fabricación de biomateriales que son renovables, que se uniría con las energías solar, eólica, mareomotriz, geotérmica… El presidente del EFI dice que el organismo busca un cambio de paradigma económico para alcanzar un futuro sostenible para próximas generaciones. Por eso la gestión forestal jugará un papel transformador de este cambio de paradigma y mudará la economía cimentada en materiales fósiles por una de naturaleza biológica que sea motor de crecimiento económico, que pueda prosperar dentro de las fronteras sostenibles de este agotado Planeta.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el sábado 18 de noviembre de 2017

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/11/18/bosque-futuro/2195241.html