La ardilla y el wi-fi (recopilado 2019)

Decepcionantes conclusiones de la Cumbre del Clima (Recopilación diciembre)
La ardilla y el wi-fi

Hubo un tiempo en que una ardilla podía atravesar España -o Iberia o Hispania?- de rama en rama sin necesidad de bajar al suelo, dice una tradición/leyenda/fábula oral. Es un modo imaginativo de decir que en tiempo fue nuestro país un inmenso vergel entre Gibraltar y los Pirineos. El inefable Félix Rodríguez de la Fuente señalaba también en uno de sus capítulos de «El hombre y la Tierra» que «En tiempos históricos España fue un paraíso forestal. Un águila imperial, la reina de las aves de nuestros bosques, hubiera podido sobrevolar la península Ibérica sin dejar de sobrevolar un infinito manto verde. Hubiera viajado sobre pinares, sobre encinares, robledales, sobre bosques de coníferas, mediterráneos o caducifolios». Hoy día se extiende la idea de todo lo contrario, de que el país es un erial, seco, árido, en peligro de desertización? aunque fuentes del Ministerio de Agricultura, en años recientes, desmentían esa versión.

Ignoro lo que es realmente cierto, si tienen razón unos u otros. Lo que debemos hacer es aprovechar la coyuntura y convertirla en estructura. Celebrada la Cumbre sobre el Clima en España, la COP25, no parece haberse resuelto gran cosa, desde un punto de vista optimista, Pero nos anima a promover una política -en el sentido histórico de pública más que de política- de tendencia naturalista. Mirar hacia un futuro práctico de recomposición de la actual situación, anómala, de nuestra tierra.

Por una parte, aprovechar las posibilidades de ganadería extensiva. Por otra, reciclar los terrenos abandonados. Es decir, en los territorios en que es factible la proliferación de una ganadería natural, con bovinos, ovinos y caprinos desarrollados al aire libre, en el campo, sin apenas estabulación, promover su expansión, su permanencia y promover su futuro. Expandir la España verde que tanta falta nos hace. Rebatir la mentirosa culpa que les hacen a las vacas del lanzamiento a la atmósfera de gas metano cuando esto lo han hecho los bovinos desde que el mundo es mundo y que según todos los estudios es una porción mínima de la contaminación peligrosa que sufrimos. Y luchar contra la ganadería intensiva de granjas e industrias de porcino y aves que no solamente maltratan a los animales sino también a las personas que han de acogerse a sus trabajos en ellas, en la mayoría de los casos en condiciones infrahumanas, como demostraron varios programas audiovisuales.

Por otra, aprovechar también los huecos que van quedando en terrenos menos productivos y que van siendo abandonados por su escasa rentabilidad. Llenarlos de naturaleza o de productividad sana, sostenible, no agresiva con el planeta y llena de un futuro sostenible. Viajamos por muchas zonas del país y vemos campos no explotados donde antes contemplábamos rebaños, manadas, recuas, piaras, vacadas? campos no aprovechados, la mayoría sin cultivar. Ejemplos los tenemos en todo el territorio nacional. Soluciones hay.

Miguel Ángel Ortega, por ejemplo, ha plantado con su cuadrilla más de 20.000 árboles en Villamanrique de Tajo, en Madrid, una tierra árida donde ya no crecía apenas nada y está logrando evitar que se seque el suelo. Domingo Jiménez Beltrán, quien fuera durante veinte años director de la Agencia Europea del Medio Ambiente, trabaja hoy en Murcia plantando una vegetación que se retroalimenta. Señala que debemos adecuar la tierra al potencial de cada territorio y darle los usos adecuados para aumentar ese potencial, no para destruirlo (Fuentes del Ministerio de Agricultura cifran en 1.033.806 las hectáreas abandonadas para el cultivo en 2016 en España). Debemos superar los errores de antaño -talar bosques para cosechar hierbas que alimenten un ganado que ya no existe, por ejemplo- y proporcionar a la tierra un producto que beneficie tanto al suelo como al humano, que eviten miles de incendios de vegetación abandonada: 19.400 hubo en 1989, año de inundaciones en Andalucía. Árboles, los más adecuados a cada tipo de tierra, que además de la riqueza de su madera, son el pulmón de la naturaleza y antídoto contra los gases nocivos. Mirar hacia la ardilla, al águila imperial que mencionaba Rodríguez de la Fuente o a los árboles adecuados de Jiménez Beltrán. Llenar de bosques un país que está amenazado por el avance de la desertización.

Y donde no sea posible plantar un bosque, plantar paneles solares o torres eólicas, que produzcan energía y destierren la carbonización, la nuclearización, la generación de contaminantes nocivos. Tengamos en cuenta que Alemania está plagada de paneles solares, en campos y ciudades -con la mitad de sol que España-, y nuestro país recibe muchos más rayos solares que cualquiera de los países nórdicos. Hemos de ganar la batalla de la energía sostenible, más barata y menos peligrosa. Eso facilitará el desarrollo de las nuevas tecnologías, nos favorecerá la generalización del wi-fi.

Publicado el martes 17 de diciembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y varios diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/12/17/ardilla-wi-fi/2572782.html

Una esperanza sobre el clima (recopilado 2019)

La Cumbre de Madrid y la necesidad de impulsar nuevas actuaciones contra la contaminación y el peligroso cambio climático (Recopilación diciembre)
Una esperanza sobre el climaLa Cumbre del Clima (COP25, 25ª Conference of the Parties) que se celebra en Madrid recibía días pasados una buena nueva. Los efectos de Madrid Central, esas medidas para combatir la grave contaminación que sufre la capital -implantadas por el Gobierno municipal que presidía Manuela Carmena y que la actual Corporación dirigida por José Luis Martínez-Almeida trata de «descafeinar»- se empiezan a contabilizar al año de su aprobación. En la zona acotada en un comienzo en la que se restringe la circulación de vehículos que despiden partículas y gases nocivos para la salud la contaminación ha disminuido un 20%, efecto que se va extendiendo a zonas aledañas de la ciudad y que rebaja los efectos perniciosos a toda la población, según fuentes municipales recogidas por Ecologistas en Acción.

Estos datos quizá aminoren la errática trayectoria de esta gran conferencia auspiciada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) que inicialmente iba a ser organizada por Brasil, que renunció a celebrarla tras el triunfo del ultraderechista Jair Bolsonaro. Se hizo cargo entonces de su organización Chile, que llevaba meses preparando toda la parafernalia para su celebración pero que optó por renunciar a la misma a raíz de los disturbios que tienen lugar en el país desde hace unas cuantas semanas. Se ofreció entonces el Gobierno español a oficiarla en Madrid cuando su Ayuntamiento se encontraba en plena discusión sobre las medidas anticontaminantes que regían en el municipio y que enfrentaban no solamente a los gobernantes con la oposición sino también dentro del equipo administrador con la formación que lo sostiene. El mismo alcalde llegó a manifestar públicamente que no cree en el cambio climático.

El hecho de que no se haya formado aún Gobierno tras las últimas elecciones no ha impedido que se preparase con urgencia toda la parafernalia para celebrarla con el apoyo del Ministerio de Transición Ecológica con su titular, Teresa Ribera, en funciones. Ni que hayamos tenido en los meses previos uno de los periodos de mayor sequía de la década, remediado ahora gracias a las persistentes lluvias de los últimos días. Tampoco que las ventas de automóviles grandes y todoterreno, los que más contaminan, van aumentando hasta llegar a un 20% más en este ejercicio.

Mientras tanto, otras buenas nuevas: que el Parlamento Europeo haya declarado la «emergencia climática», una moción simbólica en la que insta a los políticos continentales a esforzarse en aplicar medidas que frenen el calentamiento global; que a los asistentes a la inauguración de la cumbre se les obsequiara con un menú especial también simbólico contra el cambio climático elaborado por los hermanos Roca, propietarios de unos de los restaurantes más galardonados con estrellas Michelín; que el menú constara de cinco bocados en los que los famosos chefs escenificaron la lucha contra la contaminación del agua, contra las especies invasoras, las plantas invasoras, la hambruna y el desperdicio de alimentos y el exceso de consumo de carnes, con un postre a favor del comercio justo.

Es de esperar que, con motivo de esta conferencia mundial para debatir medidas que reduzcan los aceleradores del deterioro climático del Planeta, el consistorio madrileño restituya la frecuencia de circulación de autobuses -aumentada recientemente al doble de lo habitual en los últimos años, según manifestaron trabajadores de la empresa municipal de transportes de la ciudad- para evitar el consecuente aumento del uso del vehículo privado; que los regidores municipales hagan caso de los llamamientos de ecologistas y científicos para extender las medidas de Madrid Central a muchos más distritos de la población; que la «apropiación» de un título que la ciudad no tiene, realizada por los regidores y contemplada en un bando del alcalde con motivo de la cumbre COP25, se haga efectiva ya que considera -según una pancarta instalada en la emblemática Puerta de Alcalá- «Madrid Green Capital».

Publicado el sábado 7 de diciembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/12/07/esperanza-clima/2568418.html

 

Bolivia, en medio del volcán (recopilado 2019)

El país andino, centro de la cadena de explosiones sociales que convulsionaron algunos países de Latinoamérica (Recoplilación noviembre)

El Tribunal Constitucional permitió repetir candidaturas y el Tribunal Supremo Electoral le habilitó como candidato. No me refiero aquí a la situación política española como podría parecer. Menciono datos publicados por la prensa internacional respecto a Bolivia, el expresidente Evo Morales y el origen del golpe de Estado que se ha llevado a cabo en el país andino. Sin embargo y a pesar de estas significativas decisiones de las máximas instituciones jurídicas bolivianas siguen publicándose informaciones ambiguas y tenues sobre los sucesos en ese Estado andino. Se alude en muchas de ellas a la actuación de las fuerzas armadas y a los movimientos ultraconservadores de Bolivia «como un legítimo movimiento de reparación de la normalidad constitucional alterada por Evo Morales», como recordaba en días pasados el veterano maestro del periodismo José Manuel Ponte.

Los acontecimientos que se desarrollan en la capital La Paz y sus aledaños cada jornada van demostrando que la asonada militar, apoyada por los partidos o movimientos opositores, reprime con más contundencia las demostraciones de apoyo a quien consiguió la mayoría absoluta en los comicios anteriores, quien en los últimos lustros logró desterrar en un cincuenta por ciento la miseria en que se encontraba la población, especialmente la indígena, como demuestran los datos enumerados por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Al menos están en la línea en que nuestro reglamento jurídico define la Academia como golpe de Estado: «Actuación violenta y rápida, generalmente por fuerzas militares o rebeldes, por la que un grupo determinado se apodera o intenta apoderarse de los resortes del gobierno de un Estado, desplazando a las autoridades existentes» o, más concretamente, «destitución repentina y sustitución, por la fuerza u otros medios inconstitucionales, de quien ostenta el poder político». Si el presidente Morales dejó el poder ante la amenaza ¿pacífica? de las fuerzas armadas para evitar la violencia, el desarrollo de los acontecimientos va demostrando que cada día es más violenta la represión mientras la alarma se extiende ante la impunidad de los encargados del orden público. La autoproclamada presidenta provisional, Jeanine Áñez, que se aupó al poder sin el apoyo de la mayoría del Parlamento nacional, ha firmado un decreto que exime de responsabilidad penal a los militares que reprimen las manifestaciones. La nueva mandataria dice que ese decreto no significa una «licencia para matar» pero la decisión ha alarmado a los organismos internacionales. El simple llamamiento de Morales, desde México, a sitiar la ciudad de La Paz, ha sido considerado por los nuevos mandatarios como «sedición y terrorismo».

Mientras tanto, el proyecto de ley para convocar nuevas elecciones fue aprobado tanto por el mayoritario Movimiento al Socialismo (MAS), de Evo Morales, como por los partidarios de la interina presidente Jeanine Áñez, con el fin de devolver a Bolivia a la senda democrática, pero sin fecha para celebrar los comicios. A la vez, si el general Williams Kaliman «sugirió» a Morales que dimitiera, otros líderes opositores, como Fernando Camacho, circulan por el país con una Biblia y una pistola y al grito de «fuera satán».

Y como señalaba un artículo publicado en «The New York Times», los acontecimientos indican que en el caso boliviano «el estamento militar todavía cree tener potestades superiores al dictado constitucional». Entretanto, diversos medios mexicanos señalan evidencias concretas de intervención norteamericana -además de que el mismo presidente Donald Trump le ofreció un avión para salir del país, manifestó Morales- y recordaban muy desdichados tiempos pasados. Tampoco hay que olvidar que varios sanguinarios dirigentes huidos de Alemania tras la derrota nazi se reunieron, conspiraron y permanecieron años en Bolivia, como recordaba José Manuel Ponte. Y el país se encuentra en medio del volcán que erupciona en el sur del continente americano.

Publicado el domingo 24 de noviembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y diarios de la EPI en la sección de Internacional

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/internacional/2019/11/24/bolivia-medio-volcan/2562449.html

Contradicciones ante la Cumbre del Clima (recopilado 2019)

La importancia de la lucha contra el calentamiento global y la celebración en una ciudad cuyo alcalde no cree en el cambio climático (Recopilción noviembre)

Contradicciones ante la Cumbre del ClimaLa Cumbre del Clima se celebrará en Madrid, lo que encierra notables contradicciones. Tras la renuncia de Chile, cuyo presidente considera que no puede garantizar la seguridad de los asistentes después de varias semanas de disturbios que mantienen el país en un caótico campo de batallas urbanas, el presidente del Gobierno español se ofreció a celebrarla en nuestro país y recibió el visto bueno. La gran reunión internacional, que se estaba preparando en Santiago de Chile organizada por Naciones Unidas corría el peligro de no celebrarse. Conocida por COP25 en sus siglas en inglés (25º Conference of Parties) es el órgano de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático (CMNUCC) que «orienta los esfuerzos de los países que son partes de la Convención para actuar contra el cambio climático». Persigue impedir la interferencia humana en el aumento de la temperatura media del planeta.

Las primeras contradicciones están en que se celebrará en Madrid, cuyo alcalde, José Luis Martínez Almeida, manifestaba públicamente que no cree en el cambio climático e intentó retirar las necesarias medidas anticontaminantes establecidas por la anterior Corporación municipal, Madrid Central. Alcalde que se apoya en los votos de Vox, partido cuya primera declaración tras conocer los resultados de la urnas fue señalar que rechazaba totalmente ese Madrid Central. Y cuya Comunidad está presidida por Isabel Díaz Ayuso, que no se puso al teléfono cuando la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, intentaba informarle de la solicitud del Gobierno de celebrar la cumbre en la capital de España.

Veamos: Una mayoría de españoles, según diversos sondeos recientes, considera imprescindible luchar contra la contaminación que nos lleva al calentamiento global, al cambio climático. Pues bien, esas personas, esas asociaciones, esas organizaciones, los ecologistas, que trabajan para que nuestra vida diaria sea lo más natural posible, por que las industrias nos contaminen lo menos posible, por facilitarnos la existencia, son repudiadas por mucha gente. Son denostadas por personas, asociaciones, agrupaciones porque las consideran una amenaza para sus intereses. Y esas organizaciones ecologistas, conservacionistas, naturalistas que buscan el equilibrio en la Naturaleza, luchan por la permanencia de la cadena trófica, que no se rompa el hilo conductor del desarrollo natural, imprescindible para la pervivencia de los seres vivos que estamos destruyendo los seres humanos. Es decir, combaten las raíces del nefasto cambio climático que estamos promoviendo.

Los intereses particulares, unidos a la atractiva comodidad (¿quién no la desea?), están lastrando el desarrollo de la vida de las personas, el futuro de las actuales y futuras generaciones. Ese interés está haciendo difícil la redirección de nuestra conducta medioambiental hacia un mayor respeto por la Naturaleza que nos da la vida. Está imposibilitando que cambiemos nuestros hábitos perniciosos por unos respetuosos con el planeta que nos acoge. Contra ellos lucha la COP25 que se celebrará en España.

La comodidad y la ambición tienen la culpa de esta contradicción. Porque pocos desean renunciar a tenerlo todo a mano, a disfrutar de cualquier vianda en cualquier momento, a moverse sin renunciar a cualquier combustible con tal de ir confortablemente, a disponer de cualquier cosa si se tiene capacidad económica para conseguirla. Es más fácil no hacer nada que concienciarse de que no conviene realizarlas contra natura. No quiero decir con esto que todas las prédicas que anuncian los ecologistas sean la panacea, ya que hay mucho «friki» en el ámbito ecológico, mucho teórico que propone difíciles medidas de llevar al campo práctico. Tienen razones científicas para proponer una vida más natural -recuerdo el ofrecimiento a la Administración del Estado de las organizaciones conservacionistas de hacerse cargo de la gestión de la política ambiental-, algo que entra dentro de los parámetros a debatir en la Cumbre climática de Madrid. Ese Madrid cuya actual Corporación municipal acaba de decidir la supresión de un gran carril bici, establecido para promocionar el uso de la bicicleta con el fin de utilizar menos el automóvil contaminante.

Publicado el sábado 16 de noviembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y La Opinión A Coruña

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/11/16/contradicciones-cumbre-clima/2558778.html

A los treinta años del Muro (recopilado 2019)

La situación no es tan ideal como se preveía entonces (Recopilación noviembre)

A los treinta años del MuroCelebramos estos días los treinta años de la caída del Muro de Berlín, aquella demostración de que el llamado «socialismo real» no era tal. Paseo con frecuencia por el madrileño Parque de Berlín -vivo a unos trescientos metros- y contemplo de vez en cuando las tres planchas traídas de sus restos desde la capital alemana, no sé si para decorar el estanque o para recordarnos a los vecinos de Chamartín su horrible significado. Han pasado tres décadas, se han levantado otros muros en el mundo, todos para separar a las personas y demostrar la insolidaridad humana de muchas ideologías.

Hoy se recuerdan aquellos días de noviembre de 1989. Días de liberación para millones de personas que permanecían oprimidas por dictadores defensores de unas ideas mientras practicaban las contrarias, que predicaban la liberación de la opresión mientras ellos practicaban la tiranía. Millones de personas no solamente de Berlín sino de cinco landers alemanes, de países como Polonia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Albania? Aquellos días en que se fue descomponiendo todo un imperio de terror. Primero con el triunfo de un gobierno de Solidaridad en Polonia, luego con la apertura de una frontera húngara hacia Austria o la caída del dictador Honecker en la parte alemana del Este? en fin, la endeble apertura de la perestroika y la glásnost iniciadas por Mijail Gorbachov en la Unión Soviética.

Luego vinieron semanas de incertidumbre. De los primeros berlineses orientales que viajaron al oeste para comprobar la vida en libertad al derrocamiento de la terrible familia de Nicolae Ceaucescu en Rumanía. Todo se fue precipitando en los países que habían estado décadas encerrados tras el Telón de Acero, el gran muro levantado por la URSS para «protegerlos» de Occidente. Los cambios se fueron produciendo y menos de un año después de que el portavoz del Partido Socialista Unificado de la República Democrática Alemana anunciase sorpresivamente que los berlineses orientales podrían viajar a Occidente el canciller Helmut Kohl declaró la unificación de las dos partes de Alemania.

Treinta años después de estos sucesivos acontecimientos la situación no es tan ideal como se podía prever. Sigue habiendo una gran división cultural y comercial entre aquellas dos partes en que estuvo dividida Europa. Ya solo quedan algunos restos del Muro para recordatorio de su nefasta existencia, hoy obligada visita turística marcada por una línea de adoquines que dibujan el largo recorrido de la gran tapia separadora. Pero, como señala Rosa María Artal en un libro colectivo publicado por antiguos compañeros de redacción, sustituyó «el socialismo por el gobierno de las corporaciones y las empresas», es decir, los grandes depredadores, especuladores, hoy archimillonarios. Llegaron recesiones «no previstas» en profundidad y duración. La calidad de vida no alcanza lo esperado y se mantienen las diferencias entre estados. Los jóvenes bien formados de Sajonia y Alta Sajonia, de Brandemburgo, Mecklenburgo-Pomerania y Turingia huyeron al oeste mientras el desarrollo de esos cinco landers orientales sigue siendo deficiente.

La canciller Angela Merkel, nacida en la parte oriental, reconocía hace un mes que «la unidad nacional de Alemania se ha completado, pero la unidad de los alemanes aún no se ha logrado. La mayoría de los alemanes del Este se sienten ciudadanos de segunda». La altivez de los wessies considera una carga a los ossies. Una gran parte de los millennials occidentales todavía no han visitado Berlín, «una ciudad del Este». Si hoy los alemanes pagan de su sueldo un pequeño impuesto para apoyar la recuperación de la igualdad entre ambas partes, el «injerto falla» según algunas fuentes porque no crecen igual Oriente y Occidente. En cuanto a cuestiones políticas el gran crecimiento de la extrema derecha se produce en los landers orientales, con amenazas y episodios violentos en Dresde y otras ciudades. Un crecimiento que aparece también en países vecinos como se observa en Polonia, Hungría, Bulgaria -hoy integrados por conveniencia políticoeconómica en una culturalmente confusa Unión Europea-. Según estudios de la etnógrafa Kristen Ghodsee, profesora en la Universidad de Pensilvania, especializada en la Bulgaria postcomunista, los pensionistas se ven obligados a elegir entre medicamentos, calefacción o comer, no alcanzan a cubrir sus necesidades básicas mientras en la capital, Sofía, abundan el lujo, los gourmets, los turistas o los supermercados llenos de quesos de todo el mundo. Y los analistas expertos en Europa del Este vaticinan que hará falta otra década para lograr un equilibrio entre ambas partes.

Publicado el sábado 9 de noviembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/11/09/treinta-anos-muro/2555371.html

Los otros oficios no remunerados del jubilado (recopilado 2019)

El desinterés de los partidos políticos por los pensionistas (Recopilación octubre)
Los otros oficios no remunerados del jubilado «Soy la cocinera de mis nietas», comentaba con una amiga una exfuncionaria al salir del mercado. La jubilación le coincidió con el nacimiento de sus nietas y tuvo que seguir trabajando aunque con cambio de labor. También a la puerta de los mercados se oyen frases como esta: «Es que ahora soy experto en bolsa». La pronuncian profesionales retirados que hoy les toca ir a la compra. Pero estas conversaciones se producen a diario y en ellas se habla de muchas otras tareas y ocupaciones de las personas que han pasado a cobrar una pensión. Una remuneración por haber cotizado al erario público durante su vida laboral, generalmente considerada escasa y que es motivo de una larga polémica.

A parte de su incierto futuro, la jubilación es controvertida por su cuantía, por su mantenimiento, por su función y hasta por quién la sostiene. Todos los partidos la defienden pero no acuerdan su sostenimiento futuro. Mientras se debate la creación de un salario social para paliar la precariedad del desempleo, la solidaridad contra la miseria de gran parte de la población, a los jubilados que han reservado una parte de su remuneración laboral se les discute un sueldo que ellos mismos han generado durante años a través de sus cotizaciones.

Y es necesario resaltar que tras su vida laboral, su merecido descanso, hoy día son uno de los mayores valores del sostenimiento familiar. Valores económicos y sociales. Los aportan en gran cantidad de familias con escasos recursos y en familias con estructura problemática, aunque no tengan dificultades económicas. Lo/as abuelo/as son un asidero al que se agarran muchos familias. Han dejado de ser la repasadora de calcetines o el contemplador de obras.

Porque tanto la abuela como el abuelo van a la compra, recogen a los nietos del colegio, los llevan a las actividades extraescolares, les ayudan al hacer los deberes, en muchos casos son los animadores de juegos y deportes. En algunos momentos son los sustitutos de guarderías y preescolares. También pasean a la mascota, hacen los recados, esperan a los carteros de paquetería por internet. Por último, ejercen de canguro en fines de semana. Un tesoro.

Algunas veces son tildados de viejóvenes pero demuestran una energía de la que, parece, carecen hoy algunos treintañeros. Lo prueban su asistencia a las manifestaciones y sus labores de reparación en el hogar. Son personas que han acumulado unos conocimientos y una experiencia de la que carecen bastantes jóvenes. Los jubilados son aprovechados en hogares, organizaciones no gubernamentales, organismos públicos y muchas empresas.

Pero parece que eso no importa. Llevan largo tiempo los partidos debatiendo fórmulas, buscando solucionar la financiación de las pensiones en la comisión que estudia la renovación del llamado Pacto de Toledo pero no encuentran ni fórmula ni financiación. Quizá porque quienes negocian no cobran una ridícula pensión, ven muy lejos su jubilación o no sienten el acercamiento de su deterioro físico, de esos achaques que debilitan una esencial vitalidad. Ni contemplan la inestimable labor de lo/as jubilado/as y pensionistas ni quieren ver que realizan unos trabajos impagables.

Publicado el jueves 31 de octubre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/10/31/oficios-remunerados-jubilado/2551354.html

No son independentistas (recopilado 2019)

Fascistas disfrazados de libertarios que no son demócratas (Recopilación octubre)
No son independentistasNo son independentistas. Los radicales que destrozan las calles de Cataluña, principalmente de Barcelona, no luchan por la independencia de Cataluña. Tampoco son comunistas, son fascistas disfrazados de libertarios, camuflados entre presuntos anarquistas. Tampoco son nacionalistas radicales. Por supuesto, no son demócratas. La democracia rechaza la violencia y los verdaderos independentistas no han mostrado violencia.

Después de grandes manifestaciones pacíficas, con centenares de miles de participantes, sin incidentes, reivindicativas y libres, los reventadores de la paz de estos días en Cataluña solamente buscan el caos como argumento para acusar a unos moderados de ineficaces, a otros de fascistas, cuando ellos son quienes demuestran su posición antidemócrata. Ni siquiera han mostrado su ideología. La prueba está en que cometen los mismos actos que los fascistas.

La resiliencia, la moderación de las fuerzas del orden, locales, comunitarias y nacionales, los enfurece porque con sus destrozos no logran la adhesión de los ciudadanos, de los pacíficos demócratas que demuestran sus opiniones, sus tendencias, participando en huelgas, en concentraciones, en manifestaciones pacíficas. Físicamente o con la palabra, no con la fuerza destructiva, amenazadora, devastadora, amedrentadora. ¿Son catalanes? Algunas fuentes señalan que muchos han llegado y más llegarán de fuera. Quizá sean fruto de la esquizofrenia de ciertos organizadores. Pero ni son demócratas ni independentistas.

Publicado el domingo 20 de octubre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y otros diario de la EPI (sección España)

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/espana/2019/10/20/son-independentistas/2546064.html

Un nombre envenena los sondeos (recopilado 2019)

La aparición de indicios de desbloqueo a la formación de nuevo Gobierno tras la irrupción de Íñigo Errejón en la actual precampaña electoral (Recopilación octubre)
Un nombre envenena los sondeos

Su nombre aparece en todos los textos, titulares, especulaciones. No quisiera que este título insinuara connotaciones con los versos de Luis Cernuda ni con la novela de Joaquín Leguina que inspiró la película de Pilar Miró. Pero el caso es que el nombre del politólogo Íñigo Errejón copa las noticias políticas de estos días en los medios españoles de comunicación. Las expectativas por su vuelta a la política nacional acaparan la atención y las conjeturas, los sondeos y las sinrazones. La política española, a los hechos me remito, es más personalista que programática.

Si ya eran cinco las formaciones que aspiraban a disputar el protagonismo de la política nacional, llegó Errejón y envenenó los sueños de unos y las fobias de otros. Y los temores de muchos. Por la izquierda porque auguran que divide. Por la derecha porque deducen que altera el equilibrio. Para unos su irrupción dispersa votos. Para otros da fuerza a los contrarios. Las especulaciones ponen de los nervios a ambos bandos. ¿O ya son bloques?

Los primeros sondeos realizados tras anunciar Más País su presentación a los comicios del 10 de noviembre señalaban una tímida presencia de la agrupación errejoniana en las futuras cámaras de representación. Casi exclusivamente se teorizaba con la referencia del cofundador de Podemos y diputado en la Asamblea de Madrid. Y era común su referencia a que «estaba cantado» que Errejón no se resistiría a quedarse en la política regional.

La situación comenzó a cambiar cuando sus partidarios iniciaron su marcha y fueron contactando con formaciones cercanas o afines de otras comunidades. Cuando se anunció que se presentarían en circunscripciones donde viesen posibilidad de lograr representante, escaño. Cuando señalaron que buscarían los votos que la izquierda despilfarraba como residuos por la ley D’hont.

Siguieron los analistas con sus conjeturas respecto a si favorecería o no a la abstención, si robaría votos a socialistas y podemitas o si animaría a votar a presuntos acomodados del centro derecha o de la derecha. La confusión que se presumía de adhesiones más o menos radicales al proyecto aumentaba las conjeturas. Mientras tanto su nombre invadía tertulias y tribunas.

Pero «el niño» se había hecho mayor y se iba haciendo un hueco entre las jóvenes cabezas de partido que no habían deshecho el bloqueo de la pasada legislaturina. La cincomesina. Cada día Errejón añadía partidarios a su zurrón y las encuestas iban cambiando poco a poco sus culebrillas en las tablas estadísticas y sus columnas de escaños. Los incorporados manifiestan que se presentan para combatir la abstención fruto del fracaso de las negociaciones de los últimos meses. Mientras tanto entre los negociadores la contención intenta tapar el temor a la pérdida de votos.

Y en el bloque contrario una nebulosa invade terrenos no esperados. En el partido mayoritario, mientras una tenue moderación preside las declaraciones de sus dirigentes nacionales, algunos líderes regionales incitan al recuerdo franquista. Y parecen confirmar los argumentos de la ultraderecha. Al tiempo, la formación naranja abandona el veto al líder socialista y anuncia que podría negociar un pacto si el todavía presidente del Gobierno en funciones cumple determinadas condiciones. Mientras, Más País es una incógnita.

Cuando compongo estas líneas la evolución de la precampaña viaja por vías de moderación. Surgen indicios de desbloqueo. Los socialistas podrían crecer algo, los podemitas menguan y la nueva formación va incorporando disidentes de los anteriores. Crecerán también los populares a costa de centristas y la ultraderecha. Dos expresidentes buscan improbables coincidencias. El equilibrio se podría descompensar si los errejonistas absorben votos de todos los demás. Es posible. La ley electoral la enmarañan los residuales.

Un nombre envenena las especulaciones y los sondeos.

Publicado el martes 8 de octubre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y varios diarios de la EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/10/08/nombre-envenena-sondeos/2540430.html

No hay jerigonza española (recopilado 2019)

Las dificultades existentes para llegar a un acuerdo de investidura de un presidente en el nuevo Parlamento español (Recopilación Agosto)
No hay jerigonza española

 «No entendían los cabreros aquella jerigonza de escuderos y de caballeros andantes?» (Capítulo XI de «El Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha»). Jerigonza, que la Real Academia Española considera lenguaje especial de algunos gremios, complicado y difícil de comprender. Los cabreros no entendían lo que hablaban don Quijote y Sancho. Tampoco parece que entiendan los políticos españoles la «geringonça» portuguesa, apelativo con el que los conservadores bautizaron entre bromas los pequeños acuerdos a los que llegó el socialista Antonio Costa y con los que la izquierda gobierna en Portugal. Un acuerdo que ha superado una legislatura con un gabinete minoritario, sin coalición, y con sólo unos puntos coincidentes en los programas electorales de cuatro formaciones políticas. Una izquierda que no ganó pero consolidó un pacto que desalojó a un gobierno de la derecha minoritario.

Los políticos portugueses han considerado prioritario gobernar antes de repartirse carteras, orgullos y personalismos. Dieron el Gobierno al más votado de los partidos de la izquierda mientras los otros tres vigilan desde el Parlamento (Asamblea Nacional) el mínimo acuerdo al que han llegado, con unos escasos puntos coincidentes.

Según las informaciones que recibimos los votantes españoles, tras cuatro meses después de conocerse los resultados surgidos de las urnas, en nuestro país parece que ni se cruzan los programas para conocer las coincidencias y componer un acuerdo de mínimos. Si la derecha alcanza pactos parciales y apoyos puntuales para salvar votaciones que permitan gabinetes «de perdedores», la izquierda ni siquiera llega a eso.

Cuentan las crónicas lusas que, ante la situación de que ninguna formación política conseguía una notable superioridad sobre las otras, ante la formación de un acuerdo minoritario de los partidos de derecha que llegó a formar gobierno, el actual primer ministro, el socialista Antonio Costa, se presentó en la sede del rígido Partido Comunista y se encerró con Jerónimo de Sousa, su líder, hasta que conformaron unos puntos en común. Al frágil acuerdo se sumaron las otras formaciones progresistas, Bloco de Esquerda y Los Verdes, y derrocaron parlamentariamente al recién formado gabinete conservador. No hubo firmas conjuntas, poses fotográficos ni otras gesticulaciones grandilocuentes.

Los escasos puntos de los débiles acuerdos consiguen, para algunos observadores y politólogos, un desarrollo más democrático de la gobernabilidad puesto que para cada decisión han de negociar entre quienes sostienen al Gobierno minoritario, cada decisión ha de ser consensuada. Y si en Portugal apuntan que en la izquierda temían la época de las visitas de la troika comunitaria durante el rescate de la crisis, analistas españoles señalan las disposiciones que van tomando en las comunidades autónomas los nuevos gobiernos de la derecha, apoyadas en casi todas por los votos de la ultraderecha, para augurar finalmente un pacto en la izquierda para conformar el Gobierno nacional.

El panorama insinúa nuevas elecciones aunque los optimistas miran hacia Lisboa y creen posible una «geringonça» española. Si Europa admira ahora el «milagro» portugués es, según el secretario de estado de Asuntos Parlamentarios, por la «capacidad de los partidos para mantener las diferencias entre sí, pero con entendimiento en materias esenciales». Asuntos sociales, lucha contra las desigualdades, sanidad, educación, servicios públicos, parecen puntos suficientes para lo que los conservadores lusos tildaron irónicamente de «geringonça» pero que lleva años gobernando en Portugal. Puede que sea importante llegar a grandes acuerdos programáticos pero quizá se pueda empezar con tres o cuatro pequeños pactos a la portuguesa. Paso a paso se avanza lentamente pero se avanza.

Publicado el jueves 29 de agosto de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y La Opinión A Coruña

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/29/hay-jerigonza-espanola/2521633.html

No hay leyes contra el machismo y el supremacismo (recopilado 2019)

Es la primera educación la única que los puede erradicar (Recopilación Agosto)
No hay leyes contra el machismo y el supremacismo El machismo no se erradica con leyes a posteriori. Ese machismo y ese supremacismo que sufrimos a diario. Es la educación la única que puede cambiar la situación, esta plaga que nos hace salvajes, que nos equipara a los más sanguinarios animales. Es decir, es la mentalización a priori la que puede erradicar la violencia de género. Las leyes de castigo no frenan la falta de sentido de igualdad, la raíz de un sentimiento de superioridad del macho sobre la hembra. Del hombre respecto a la mujer. Del fuerte en cuanto al débil. El castigo no es la solución, es un remedio contra lo ya irremediable, algo que siempre, siempre llega tarde.

Todos los días registramos algún caso de machismo, de supremacismo, de violencia. Asesinatos, violaciones, acoso, maltrato. No hay jornada sin un caso de este género. Manadas de salvajes aparecen cada jornada, sobre todo las festivas. Durante el mes de julio hubo nueve casos de esta violencia, de asesinatos a mujeres. En un país en el que llevamos contabilizados cuatro decenas de mujeres asesinadas. Donde las manadas de machistas crecen como hongos. En cualquier punto de nuestra geografía. La situación es patética, terrible, insoportable. Llevamos contabilizados más de mil asesinatos de mujeres por hombres con alguna relación con las asesinadas. Y una treintena de menores víctimas de sus progenitores o compañeros de sus madres. Tristes récords.

Más de un asesinato de una mujer por semana. Matada por su marido, exmarido, expareja, exnovio, examante. Tanto unos como otros considerándose a sí mismos como dueños y señores de la vida de sus víctimas. Amos de la mujer que les interesa, que dicen amar. Ya sea de relación reciente o con muchos años de convivencia. Quizá sería mejor decir, de obediencia.

Las violaciones y las violaciones múltiples proliferan. Son otro síntoma espantoso de violencia machista. No son asesinatos definitivos, sin posible reparación, pero su violencia, su alevosía, son terribles. Demuestran inferioridad del autor, cobardía de los que se agrupan para realizar su agresión. Y comportan una violencia que produce una vivencia traumática en las víctimas difícilmente superable, casi permanente, un sentimiento de terror y una aversión al género diferente.

Para colmo, la lentitud y las deficiencias a la hora de juzgar los hechos, los presuntos delitos, hacen que la justicia tarde en confirmar sentencias y permita que los agresores, en muchos casos, permanezcan en libertad mucho tiempo después de realizar sus violaciones y abusos, ya sean individuales o colectivos. Casos estos últimos que proliferan como síntoma de cierta impunidad. Y hasta permita presuntas reiteraciones

Las condenas a asesinos, violadores, acosadores, abusones sentenciados han de ser ejemplares. Pero raramente remedian nada.

El único modo de erradicar estos tipos de violencia es la educación en la igualdad de todas las personas. Desde el nacimiento, desde el despertar de la vida. En la familia, en la guardería, en la escuela. Enseñando a cada niño/a que todos somos iguales, sin distinción de género, sin distinción de sexo, sin distinción de conocimiento, sabiduría, temperamento, talante. Iguales en derechos, en deberes, sin cordones religiosos, políticos, ideológicos. Nadie es más que nadie.

La supresión de materias, asignaturas de ciudadanía, de educación para la igualdad, es una de las causantes del machismo y el supremacismo. Y parece que no son capaces nuestros políticos de implantarlas definitivamente. La equiparación de las personas es un espíritu que se inculca con educación, educación, educación. El castigo posterior a un acto de violencia no remedia el hecho realizado ni corrige una ideología adquirida durante años de vida.

Publicado el sábado 10 de agosto en LA NUEVA ESPAÑA y otros diario de EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/10/hay-leyes-machismo-supremacismo/2514042.html