Ética y política

El rechazo ciudadano a la falta de rectitud
de sus dirigentes

Los políticos dicen que todo en la vida es política. Y una base fundamental de la política es la ética. Sin ética, la acción política es la práctica de una gestión para un aprovechamiento individual o de un colectivo concreto, pero no es un servicio a la comunidad. Si observamos la actividad diaria, realmente la política, de alguna u otra forma, interviene en todos o en la gran mayoría de nuestros actos.
Por esta razón las expresiones «soy apolítico/a» o «no entiendo de política» no responden a la realidad o son un fallido intento de manifestar una postura o un pensamiento sobre una situación determinada o general. Porque el conocimiento de las cosas genera una actitud ante ellas, ya sea a favor, en contra o la simple indiferencia, que también es una actitud. Y la ética, que es un componente cultural, es básica en la toma de conciencia sobre los acontecimientos.
Creo, con estas premisas, haber establecido el campo de juego. Ahora podemos señalar y comentar las jugadas. Por ejemplo, la respuesta generalizada de los partidos sobre la implicación de alguno de sus dirigentes en supuestas infracciones. Todos recurren a la presunción de inocencia. Contestación lógica. Pero esa presunción de inocencia es para todos, y se supone que, en política al menos, tiene unos límites. «En el ámbito político el gobernante carece de presunción de inocencia», señala el catedrático de Derecho Constitucional Francisco J. Bastida, ya que «al representar a los ciudadanos y gestionar fondos públicos, debe estar en condiciones de explicar y justificar en todo momento su actividad y demostrar su inocencia». Nadie pone en duda, continúa el profesor Bastida, «su honradez personal, pero sí su honradez política».
Además deberíamos distinguir la presunción de inocencia política de la presunción de inocencia legal. Comparen los términos. Ninguno de los dos ha sido condenado por los tribunales, pero Rajoy presume de inocencia mientras apunta sus indicios de culpabilidad a Bárcenas. Por supuesto, hay opiniones que señalan que muchos políticos viven en un mundo y nosotros en otro. Y que hoy, en política, «aumentan los problemas pero disminuye la imaginación para abordarlos» (Pedro de Silva).
Y la perspectiva va camino de empeorar. Si hoy en día se juega con la ética y se trata de esconderla en el terreno político, ¿qué pasará tras la evaporación de materias como Educación para la Ciudadanía, el reforzamiento de las clases de una religión en un mundo donde crece el fanatismo religioso y la casi inadvertida desaparición de la asignatura de Ética en el plan de reforma de la enseñanza presentado por el Gobierno del Partido Popular? La ética se va esfumando de la política -por eso los ciudadanos cada vez rechazan más a los políticos en los sondeos- y, como escribía Antonio Muñoz Molina en un reciente artículo, «la desvergüenza de los que mandan se ha vuelto tan absoluta que ya no hacen falta especiales sutilezas para adivinar los propósitos de sus actos», al tiempo que intuía que «una asignatura dedicada al estudio de la rectitud en los comportamientos» les debe parecer «tan cómica como la idea de que los corruptos vayan a la cárcel». Y si no, fíjense en la frase del Presidente en su comparecencia en las Cortes del pasado primero de agosto: «Todas las instituciones responden al más alto estándar de exigencia ética».

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el 8 de agosto de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/08/12/etica-politica/1454643.html

 

Los eufemismos que nos comemos

Expresiones que aparecen y desaparecen del vocabulario de tiendas de alimentación y restaurantes

Fernando Granda Famoso es el poeta ovetense Fernando Beltrán por su faceta industrial de dar nombre a empresas y servicios. Es fundador del estudio «El Nombre de las Cosas», preside la Fundación Aula de las Metáforas, aunque personalmente desconozco si es el autor o inspirador de alguna o muchas de las palabras que últimamente encontramos en los nuevos colmados, supermercados y establecimientos para gourmets.

Vengo observando desde hace tiempo cómo una expresión clásica de nuestro vocabulario de tiendas de alimentación y restaurantes ha desaparecido casi totalmente de la terminología. La «zanca de pollo» es prácticamente ignorada por la chavalería y gente joven que conocen como muslo «la parte más larga de las patas de las aves», según fija la Real Academia de la Lengua, al tiempo que señala el origen de zanca en el latín con reminiscencias persas para mencionar a la pierna. La palabra zanca siempre me ha parecido expresiva, tajante y hermosa aunque reconozco que los vocablos no son eternos y una expresión con más gracia, con chispa, pueda sustituirlos, desterrarlos, hacerlos desaparecer. Claro que no le veo ninguna de estas características a muslo, más propio de una extremidad humana.
Si menciono en primer lugar la sabrosa pata de ave, ya sea pollo, pavo, pato, oca u otras delicias gastronómicas, es porque me parece el caso más extraño de cambio de denominación. Sobre todo teniendo en cuenta que no muda por un extranjerismo, por un vocablo de otro idioma más hablado o más fácil de pronunciar o recordar, por una palabra integrante de una expresión más universal, de un plato emblemático. Creo que lo hace por un falso cultismo, cercano al horterismo.
Como muslo para nombrar zanca existen otras varias expresiones menos llamativas. Los argumentos sobre ellas serían similares a los expuestos. Por eso quisiera referirme a otras que inundan las estanterías y las cámaras de las tiendas de alimentación, principalmente, además de nuevos restaurantes y chiringuitos callejeros. La mayoría se emplean (¿se inventan?) para nombrar sucedáneos, imitaciones o variedades menos valoradas que un producto original. Un ejemplo llamativo son las diversas formas de presentar lo que conocemos como surimi, esa masa elaborada con carne de pescado y que según la forma en que se presente puede imitar a las angulas (gulas, guinas, anguriñas?), las gambas, cigalas y hasta pequeños bogavantes (bocas de mar, tronquitos, muslitos de mar, varitas, rollitos?), aunque algunos productores han optado por algo más correcto como «palitos con sabor a? cangrejo, langosta?».
También se venden chanquitos, caprichos, delicias y demás, elaborados con el mismo surimi, la pasta inventada por los japoneses hace más de mil años y recientemente trabajada con métodos industriales. Claro que para atraer al comprador, para conquistar a los niños, siempre más reacios a consumir pescado por su sabor o la dificultad para comérselo, para evitar problemas de atraganto o separación de diminutas espinas, para facilitar la masticación de ancianos, los nombres eufemísticos están alcanzando cotas insospechadas. Y un mismo pescado, por ejemplo, según sea presentado con una u otra forma, sin variación de componentes y elaboración culinaria, puede acoger una buena gama de variadas calificativos: medallones, corazones, porciones, supremas, rodetes o cachetes de merluza, de lenguado, de panga, de tilapia? Los calamares fritos o rabas se pueden llamar hoy delicias, anillas o argollas con o a la gabardina -como antes las exquisitas gambas- y los empanados para los peques reciben nombres como surfers, peskitos o san marinos.
El refinamiento nominal no termina ahí y para mencionar cualquier espalda de animal marino se habla de lomo, a la zona magra del pez se le llama solomillo, mientras a alguna otra parte de un pescado que confieso desconocer pero que debe de ser asombrosamente rica y quizá brillante y dorada (¿evocación de la crisis?) ahora la denominan lingote.Publicado el jueves 8 de agosto de 2013 en LA NUEVA ESPAÑA

http://www.lne.es/opinion/2013/08/08/eufemismos-comemos/1452991.html

El mundo da miedo

No hace falta más que asomarse a las páginas de los periódicos

Noa, la artista israelí enfatizaba así al ser entrevistada por Víctor A. Gómez, un reportero de un diario de esta Editorial Prensa Ibérica: “El mundo da miedo”. Conocedora de la terca realidad palestino-israelí, partidaria de la negociación y el establecimiento de un estado palestino y sobre todo, buscadora de la paz y la concordia entre los habitantes de la zona, la cantante Noa recorre el mundo y exhorta a quien le escucha a buscar el entendimiento y la convivencia. Pero tiene razón, el mundo da miedo, aunque se pregunta si logramos algo desesperándonos.

Para darse cuenta del alcance de esa afirmación no hace falta más que asomarse a las páginas de los periódicos, de los informativos de televisión y de la infinidad de testimonios que nos llegan cada día. Vemos así que la vida humana vale muy poco en la mayor parte del planeta, y salvo en unas pequeñas zonas –con honrosas excepciones-, la persona es un ser secundario respecto a los motores que mueven el mundo. Guerras, injusticias, violaciones de derechos, la semiesclavitud que pervive en muchos lugares son el pan nuestro de cada día. Bueno, si hay pan. Leo en un diario malagueño que “más de 100.000 familias de la provincia reciben alimentos” de entidades de ayuda. Casi un treinta por ciento de los habitantes de una de las zonas más boyantes de la industria turística española pasa hambre.

Sin meternos en tremendismos y recogiendo datos estadísticos fiables, según fuentes de los técnicos de Hacienda, el 71% del fraude fiscal en nuestro país no lo comete el pequeño autónomo ni las pequeñas y medianas empresas sino los altos patrimonios y las grandes empresas. Los números de muertos que se producen cada día en países como Iraq o Venezuela, como ejemplo de distintos “métodos” de matar, ya apenas alarman al mundo civilizado, donde la esclavitud fue abolida tan solo hace cincuenta años. Arabia la derogó en 1963 mientras en el primer país del mundo, Estados Unidos, los negros sufrían una situación similar y donde aún en estos días, en palabras de Kerry Kennedy, hija del asesinado Robert Kennedy, “la jerarquía eclesiástica creyó que la institución era más importante que los niños cuyas vidas fueron destrozadas” por los pedófilos.

En este orbe supervigilado por la poderosa tecnología de los superservicios de inteligencia de las primeras potencias siguen produciéndose hechos como la sentencia del caso Trayvon Martin-Zimmerman; dos de las cuatro grandes potencias mundiales no respetan los derechos humanos; el agua es una sustancia esencial para la supervivencia de todas las formas de vida pero se niega a los pobres y se vende en botella más cara que la leche a los “ricachones” del primer mundo. Y mientras tanto no se inmuta el personal cuando se inicia la construcción de la torre más alta de Europa, en Benidorm, y se descubre que en los planos ¡no se contemplaba el hueco del ascensor!.

En fin, habitamos en un lugar de ese infinito cosmos en el que las contradicciones son tan extremas que ya no nos conmueven ni los disparates políticos (Bárcenas, Gürtel, ERE, Palau…), económicos (paro, preferentes, cajas de ahorro, Afinsa, Martinsa…), sociales  (recortes, privatización de la sanidad universal, de la educación pública, los servicios básicos estructurales…) o humanitarios (guerra de Siria, eternos Iraq, Afganistán, Congo, la miseria de Haití, Somalia, las muchas dictaduras o los negados derechos de la mujer en un centenar de países del planeta). Ese admirador de Oviedo que es Woody Allen también dijo en una ocasión que el miedo “es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado con otro” mientras en una de sus películas más famosas sentenció que “la vida se divide entre lo horrible y lo miserable”.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 29 de julio de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/07/29/mundo-da-miedo/1448348.html

Ofertas hasta en botica

La extensión de las rebajas, antes casi una exclusiva de los negocios de textiles, a nuevos sectores

El año pasado por estas fechas el Gobierno del Partido Popular llevaba a las Cortes la desaparición de las restricciones para las temporadas de rebajas y poco más tarde el comercio quedaba redimido de esas ataduras y con la libertad de establecer rebajas cuando quisiera, sin fechas ni épocas del año acotadas para ellas. Quizá pensaban los políticos populares que acabar con las limitaciones temporales traería una dinamización de los negocios que motivaría al comprador. No parece que haya sido así. Puede que en el fondo esté la profundización de la crisis, pero también parece que la desaparición de las ataduras no les sirva a los comerciantes para nada.

Aunque también hay otra cuestión que estudiar. Porque si las rebajas eran casi una exclusiva de los establecimientos de venta de géneros, de mercancías textiles, principalmente, los grandes almacenes habían extendido la medida a otro tipo de productos del hogar. Lo que originó que otro variopinto tipo de establecimientos también se adhiriera a estas depreciaciones. Pero la situación, en este sentido, era bastante estable. Se rebajaban productos que se iban quedando obsoletos, fuera del atractivo general o, simplemente, eran restos de una moda.
Llegó la crisis que lo inunda todo y lo que antes era un terreno casi acotado parece que se ha salido a campo abierto. Con la economía en precario y agudo deterioro muchos otros sectores de la compraventa han entrado en la dinámica de los descuentos. Así llegaron las ventajas en sectores turísticos, viajes, hostelería y algunas otras parcelas de la concurrencia comercial. Se popularizaron los transportes «low cost», bajaron los precios de los hoteles, se generalizó la estancia gratis de los niños en establecimientos de ocio y recreo, se comprimieron las tarifas en paquetes de vacaciones y se extendió el ofrecimiento de «resort» y cruceros baratos que evitan las estancias en hoteles. No fue suficiente para atraer al ciudadano y hoy vas por la calle y te encuentras la feroz competencia que se anuncia en muchos bares, restaurantes, heladerías, chiringuitos callejeros y locales ocasionales de bebidas. «Lunes y martes, jarra de cerveza a un euro», «Miércoles todas las tapas a cincuenta céntimos», «Festivos, copa y ración por?», «El segundo refresco, gratis». La lucha por atraer al consumidor llega a las rebajas por horas. «De siete a nueve, los cubatas al 70%» o «A partir de las diez una consumición gratis por cada suspenso». Las calles de muchas poblaciones se han convertido en verdaderos trenes de terrazas enlazadas por tableros y pizarras llamativas, belicosas entre sí, con camareros que te abordan a cada paso para que te sientes en sus mesas, te ofrecen pinchos gratis para animarte a consumir en su figón? ley de supervivencia comercial.
Claro que si los carteles llegan a anunciarte «la oportunidad de tu vida», «no volverás a ver nada igual», «si no aprovechas hoy, dile adiós para siempre» o tonterías como «Si no me llevas hoy ¡me voy!» o «Mañana ya no estaré» puedes considerar que el comerciante agudiza su imaginación para atraerte. Llegar al dos por uno de antiguas temporadas de Al Pelayo, Botas o los almacenes de los Pepín Areces o Pepín Fernández hacía tiempo que no se veía. Pero hemos alcanzado a entidades que no imaginaríamos nunca que cruzasen la línea de las ofertas por las características de los productos que comercializan. Y hasta las farmacias anuncian ahora en sus escaparates también rebajas. Cumplen el dicho popular del «hay de todo como en botica».Publicado el 21 de julio de 2013 en LA NUEVA ESPAÑA

http://www.lne.es/opinion/2013/07/21/ofertas-botica/1445061.html

Nuestra polémica fauna salvaje

Por una mayor agilidad en el pago de desperfectos a ganaderos y campesinos

 Controlar, pagar, conservar, difundir, fomentar son algunas de las palabras que participan en la polémica permanente que rodea a la fauna salvaje asturiana y cuyas controversias llegan con frecuencia a los diarios. Osos, lobos, jabalíes, corzos y hasta tejones son protagonistas de la distinta mirada del ganadero, campesino, ecologista, conservacionista, naturalista, político, hostelero y hasta del conductor. A unos les sobran y a otros les faltan muchos de estos animales. Las reclamaciones están a la orden del día. Mientras, estudiosos del espacio natural reclaman la vuelta de especies ya desaparecidas en nuestro entorno.

Una región como Asturias, eminentemente verde con un 73% de superficie forestal, con personalidad propia, con un atractivo turístico determinado y la necesidad de crear y fomentar una industria no contaminante ha de tener en cuenta todo ese vocabulario que enumeraba al comienzo. Lo que representa tener un presupuesto adecuado. Por eso el pago de desperfectos por parte de la Administración ha de ser rápido y con ajuste a los problemas causados. No consiste en abonar piezas muertas y huertas laceradas sino que sería necesaria una evaluación rápida con valoración del quebranto en el que queda el perjudicado. Un equipo de técnicos valoraría los destrozos causados in situ y la Administración indemnizaría al perjudicado.
La materialización de esta conducta oficial comportaría una conservación eficaz de la fauna, conllevaría un control de la misma lo que contribuiría a difundir una eficiente política naturalista y, como consecuencia de todo ello, fomentaría la llegada de visitantes, de observadores y hasta el estudio de dicha fauna. Por supuesto, este comportamiento naturalista eficaz rebajaría el vigor de la polémica y hasta la haría desaparecer ante la evaporación de los problemas. Realmente creo que es una paz económica y productiva. Formar e implantar un grupo de técnicos no significa un nuevo cuento de la lechera y resulta mucho más barato y eficaz que rodearse de dudosos asesores.
El Gobierno del Principado acaba de abonar una buena parte de los desperfectos producidos por la fauna salvaje a ganaderos y campesinos durante el año pasado. Tarde y poco para unos, eficaz para otros (Una canguesa denuncia que los lobos le mataron 4 novillas y 4 xatos desde 2011 y no le pagan). Fácil de remediar pues el abono rápido y bien evaluado resulta beneficioso para todos. No se abandonarían campo y montaña, lo que hace desaparecer especies, y la convivencia mejoraría, señala Roberto Hartasánchez, fundador del FAPAS (Fondo para la Protección de Animales Salvajes) con unos planes de medio ambiente que perduren porque, hasta ahora, «el que llega cambia lo anterior y eso, en la naturaleza, carece de sentido».
La recuperación de la cadena biológica se basa en una labor de amplio conocimiento del entorno natural en el que habitan las especies y no sólo en estudios teóricos. Esa es la fuerza de los proyectos de Benigno Varillas, el premiado «practologista» cuyas propuestas siempre se basan en trabajos sobre el terreno -pasa largas temporadas conviviendo con los colectivos estudiados para comprender sus vivencias-. La reimplantación de bisontes, tarpanes, uros, quebrantahuesos y otros «limpiadores» (trabaja en la instalación de un parque temático con estos animales vivos en el entorno de Atapuerca) es su soñado proyecto a realizar en los municipios menos explotados y más naturales de Asturias.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 24 de julio de 2013

http://www.lne.es/opinion/2013/07/24/polemica-fauna-salvaje/1446345.html

Serpientes de verano

Con la canícula las noticias van disminuyendo y para compensar los medios abren nuevas secciones más o menos festivas con el fin de entretener al lector, oyente o espectador. Hay veranos llenos de sucesos (incendios, accidentes, catástrofes cercanas o lejanas pero que aportan morbo, etc.). Otros resultan más insulsos porque no ocurren grandes acontecimientos (no hay JJ.OO., campeonatos interesantes, noticias sorprendentes…). Recuerdo haber pasado tardes eternas y agobiantes en la redacción ante la falta de algo interesante con llenar mis páginas. Cada verano es un mundo.

Este año puede que sea una continuación de los meses invernales y primaverales y resulte interesante. Aunque ya parece que nos divertiremos poco salvo que nos atraiga la discusión permanente sobre la corrupción, la falta de calidad de los políticos o el ambiente de crisis mundial. Seguimos con el gürtel, los EREs y hasta con el Bárcenas (pieza separada del primero) contando con la posición enrocada del presidente del Gobierno. No hay nada divertido. Ni siquiera las insinuaciones de la dimisión de Loli de Cospedal, del presidente de Constitucional ni el blanqueado de Blanco parece atractivo.

En fin, que si el pasado invierno duró nueves meses (de lluvia y frío) este verano será el de los calores (que nos quisieron fastidiar los metereólogos franceses con sus previsiones). Por no haber ya ni hay ni serpientes de verano.

De los fedatarios y el contribuyente

Los errores en la documentación de la venta o no de unas fincas pertenecientes o no a la Infanta
El notario de la capital escribió un detalle del documento de forma errónea y lo firmó, lo entregó al solicitante y cobró el estipulado emolumento. El contribuyente, tras el trámite realizado, recogió el escrito y poco después lo trasladó a otro despacho, en la periferia, que lo esperaba para completar una operación de compraventa. Una vez en la otra sede el segundo notario se dispuso a confirmar la permuta de un inmueble entre un particular y una empresa constructora.
Cuando se estaba cerrando la comercialización observó este funcionario público el mencionado yerro y señaló que se debía corregir por lo que el contribuyente debería solicitar un nuevo documento ante la notaría capitalina. Mientras tanto se negaba a notorizar el trámite. Vuelta a empezar. Se demanda un nuevo documento en la primera sede subrayando entonces que en el anterior se cometió un error por lo que se rogaba la corrección del mismo sin tener que abonar una nueva tarifa. Pero el notario indicó que el traspié no era de su incumbencia ya que debía sustituir poder de firma por autorización escrito en el primero y no había lugar para no cobrar el arancel en un distinto y numerado impreso.
De nuevo en la periferia se reúnen las partes para finalizar sin error la operación. Mira por donde, al trasladar al papel la descripción de la compraventa, el funcionario de la segunda ciudad se equivoca en el contenido y uno de los presentes le advierte el desliz. Como los impresos para realizar estos trámites están controlados por la Administración lo que correspondía era iniciar un nuevo escrito en un diferente formulario, por supuesto sin coste alguno para los solicitantes y a cargo del fedatario público que era el responsable del error.
Pero no fue así. El funcionario, sin inmutarse, tachó su fallo, terminó el escrito y lo registró con el mencionado tachón. No hubo que abonar dos documentos como sí había exigido en la incorrección anterior. El suyo había sido un desliz sin importancia y no se aplicaría tarifa alguna ni se iniciaba en un nuevo impreso.
Cuento esto a propósito de los errores habidos en la documentación que se gestiona para la instrucción del proceso del «caso Nóos», sobre la venta o no de unas fincas pertenecientes o no a la infanta Cristina. El «resbalón» lo dirimen tres estamentos estatales en los cuales se deposita toda la confianza oficial, el Ministerio de Hacienda, el Consejo General de Notarios y el Colegio de Registradores. Han pasado los días y el misterio continúa puesto que se han reconocido fallos pero no por qué se han producido. El hermetismo por parte del departamento ministerial fue casi absoluto, desde él se echaron balones fuera, insinuaron que la falta la tenían los demás pero terminó dimitiendo la directora de la Agencia Tributaria, Beatriz Viana, aunque «por razones personales». Hacienda solamente ha reconocido dos errores, los once restantes los atribuye a los fedatarios públicos. Entre éstos se señaló la «ínfima» posibilidad de culpa por su parte y de la eventualidad de una pifia informática. Es decir, pasados los días, nadie tuvo la culpa.
Lo que queda por decir es que este no es un cuento que acabe bien, como la mayoría de los cuentos. Es un reflejo de la realidad que anima a la chanza y contribuye a la frivolización y desvío del objetivo de un proceso riguroso que preocupa al contribuyente. La fe en fedatarios y recaudador, por los suelos.Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 10 de julio de 2013http://www.lne.es/opinion/2013/07/10/fedatarios-contribuyente/1439877.html

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Buscad al autor

Estamos perdiendo la orientación. Los papeles de Bárcenas, los conocidos hasta ahora, a estas horas importa poco que sean fotocopias o los originales. Ya están en cualquier rincón del planeta, ya los conoce quien los quiera conocer. No importa si ahora aparecen los originales cuando los peritos habían dictaminado con seguridad que los publicados el pasado inverno eran verdaderos. Por tanto nos estamos desviando del camino. Lo importante sigue siendo quién facilitó esos papeles y por qué lo hizo. Las investigaciones del juez Ruz supongo que no se habrán parado al obtener las hojas o el cuaderno que le entregó Pedro J.

Por otra parte esa situación no es comparable a los casos de Asange o Snowden. Ni mucho menos. Aquí hay una venganza de alguien que todavía no ha aparecido en los papeles ni en los periódicos. No creo en las teorías de la conspiración que tanto le gustan a El Mundo, que aún sigue publicando recursos y filtraciones sobre el 11-M, buscando culpables entre rumanos, etarras, policías y hasta izquierdistas redomados. Recuerden la portada del diario de Ramírez con aquel titular a toda plana: «Bárcenas exculpado: «Gürtel» se vuelve contra Rubalcaba». Han pasado casi dos años de la publicación de tal acierto y el diario sigue presumiendo de credibilidad.

Creo que los autores de la entrega de los papeles, de forma dosificada y repartiendo con delicadeza, terminarán descubriéndose ellos mismos y estarán entre relevantes miembros o ex miembros del partido. La vanidad y la venganza alcanzan hasta los testamentos. Sin descartar a los responsables de correas delictivas, que en estos momentos están consiguiendo que se les olvide. También conviene indagar a quién beneficia todo este mogollón de corrupción y podredumbre.

Quizá nos dé la risa cuando se descubra el pastel.

2013, con permiso de George Orwell

Relato detallado de un viaje a Madrid

03.07.2013 | 00:00

2013, con permiso de George Orwell

Nos levantamos temprano. Nos había despertado la alarma del teléfono que anunciaba la llegada del e-mail con los titulares del día de LA NUEVA ESPAÑA. Desayunamos sin prisas, miramos el tiempo en internet, algo mejor que el de las jornadas anteriores, lluviosas y ventosas, desagradables. Tras un rato de relajo, empezamos a recoger, deshacer camas, llenar maletas y agrupar utensilios de viaje. Y mientras uno llamaba a Madrid para saludar a los que no habían podido venir, otro sacaba las bolsas de basura y el resto se dedicaba a revisar las estancias de la casa para no dejar nada encendido, abierto, sin desconectar o sin cubrir para evitar los efectos de la humedad. Entre una cosa y otra, salimos hacia las once.

Pasamos primero a despedirnos del resto de la familia. Habíamos venido a una celebración familiar y no volveríamos hasta bien entrado el verano. Dejamos Barro cerca del mediodía y nos dirigimos a Posada para cumplir con la tradición de comprar bollos preñaos para cenar y repartir entre los amigos. También para adquirir los periódicos y bebida para el camino.
Una vez en la carretera, vimos los tejados de Llanes a la izquierda y sufrimos una media hora de caravana en el tramo sin autovía hasta Unquera. En ese tiempo uno encendió su tableta, otra recogió la llamada de un paciente y el resto comentamos si encendíamos la radio o escuchábamos música ya que viajábamos personas de distintas generaciones y gustos musicales.
El viaje transcurría tranquilo y tras pasar por una Torrelavega llena de carteles con reivindicaciones de los trabajadores de Sniace, superar las nieblas de Reinosa y el pantano del Ebro y los encantadores olores de Aguilar de Campoo, el pueblo de las galletas, llegamos a Olmillos de Sasamón. Sólo conocemos su entrada, ya que paramos allí porque nos pilla a mitad de camino, tiene una solitaria gasolinera, un bar que dispensa platos combinados y en frente un hotel restaurante para comidas más elaboradas y reposadas. Además, en ocasiones nos encontramos con amigos y conocidos con los que también coincidimos en Asturias o en Madrid.
Reemprendemos el camino tras el reparador almuerzo con su café antisomnolencia de rigor. Nuevas comunicaciones telefónicas para anunciar la posición, programar encuentros con las amistades y comentar la bonanza del viaje, «por ahora sin agobios ni retenciones». Pronto bordearemos Burgos, Lerma, Aranda de Duero, dejamos el este segoviano y entramos en la comunidad de Madrid por las pendientes de Somosierra y la popular Sierra Pobre. Al final, algún «paroncillo» puntual en los aledaños de las áreas multicomerciales cercanas a la capital y poco más. Y hacia las seis en casa. WhatsApp a los amigos, llamadas de bien hallados en el hogar y saludos a los no avisados del viaje para no inquietar a los preocupados seres queridos.
Perdóneme George Orwell (autor de «1984») el título que encabeza este texto, «2013». Cuento todo esto con detalle porque se sale de la rutina diaria. Lo hago para que se enteren ustedes, para que no sean solamente Obama, Cameron, Facebook y el correspondiente largo etcétera los que lo saben todo de nosotros, los que nos tienen en sus visores, nos vigilan, nos espían, pinchan nuestros ordenadores, nuestros teléfonos, nuestros GPS, ¿nuestros cerebros? ¡Qué poco falta! 

Publicado el miércoles 3 de julio de 2013 en LA NUEVA ESPAÑA

Una letra definitoria

Cuando en los años cincuenta un anuncio luminoso (no había televisión en España) ilustraba algunos edificios con una inteligente maniobra técnica (Nescafé, se apagaba y al encenderse de nuevo desaparecía la N inicial, es decir, Nescafé escafé) no estábamos acostumbrados al escapismo. De ninguna clase. Hoy es el pan nuestro de cada día. El escapismo de salir por la tangente, el de no decir nada o decir algo sin decir nada.  Es el caso del PP y Bárcenas, Gürtel y demás corruptelas cotidianas.  El partido del Gobierno ha despachado la prisión del tesorero al que ha estado pagando (en diferido) hasta hace ahora cinco meses con 17 palabras. No ha llegado a dos líneas en el folio con membrete oficial. Unas letras escasas pero definitorias. Luego la secretaria general popular ha salido a los micrófonos para decir que ellos siempre cumplen, siempre han respetado las decisiones judiciales y se han portado muy bien, no como otros,  que ya quisieran hacer lo mismo. Claro que en los cortes que les han dejado las teles en sus informativos les han llovido los reproches por todas partes ya que han puesto el ventilador cuando les ha tocado a otros partidos. El mismo día que el partido expulsa a los representantes andalucistas del consistorio de Jerez cuando todavía no hay sentencia firme sobre su inhabilitación. Cuando les toca a ellos no hay forma de echarlos ni con agua caliente.

Tienen la suerte que el mismo día han proliferado las noticias de corrupción en media Europa, con los casos sobresalientes en Francia de Bernard Tapie, Sarkozy y la actual presidenta del Fondo Monetario Internacional y en el Vaticano con el encarcelamiento de un obispo y varios cómplices, entre otros ejemplos de corrupción. ¡Qué paciencia tenemos!