Un buen y curioso verano asturiano (recopilado 2019)

Canto a las posibilidades turísticas del Paraíso Natural (Recopilación Septiembre)

Despedíamos el mes de agosto, casi despedíamos el verano, en la playa y lo hacíamos a la antigua. Aparecíamos por el arenal de Barro algunos de los más antiguos veraneantes. Sin habernos puesto de acuerdo, nos encontramos al borde del agua personas que hace más de sesenta años frecuentábamos la arena entre Sorraos (la que conocíamos como la playa de «les monjes») y el Xiglu, aquellos adolescentes de familias como los Díaz Alegría, los Coto, los Cué, los Elordi, los Granda? ahora ya en los setenta. Aquellos jóvenes que hoy siguen pasando su verano en Barro junto a sus hijos y descendientes.

Porque Barro sigue siendo un pueblo pequeño, bastante bien librado de las especulaciones edificadoras, a pesar de que las distintas corporaciones municipales de Llanes se empeñan en considerarlo como un ente urbano, quizá para aumentar la recaudación. Salvado como gran parte del litoral astur, una de las costas menos deterioradas de la geografía española. Y una de las costas más hermosas de nuestra península. Porque, conocedor de los diferentes tramos marítimos, incluidos los insulares, considero que las playas más bellas del país, que atrae turistas de todos los continentes, se encuentran en Asturias, junto a las de la isla de Menorca. Tienen entre ellas pocas diferencias en cuanto a belleza y solamente alguna en cuanto al agua que las baña.

Un verano como el que declina, y llevamos unos cuantos con esta bonanza, las temperaturas del agua en nuestras playas es muy buena para el baño, comparada con las otras cosas. Consultadas fuentes estudiosas de las aguas marítimas durante el mes de agosto, las temperaturas en las aguas costeras baleares superaba dos grados a las del Cantábrico y aquellas eran más claras y cristalinas que éstas, pero tanto unas como otras disfrutaban de muy buena salud. La mayor diferencia quizá fuera la bravura de sus mareas, vivas en las costas del norte y suaves o calmas en la isla balear. Pero con playas bellas, con escaso acoso urbanístico y tranquilidad ambiental, a diferencia con el resto de las costas peninsulares e insulares.

Para completar la bonanza del veraneo asturiano es necesario resaltar la cercanía de la costa a una monumentalidad natural, con una cordillera Cantábrica llena de alicientes: los Picos de Europa por el Oriente y la fauna salvaje por el Occidente. Si, como este verano, sin apenas lluvias, no mucho sol pero con temperaturas constantes y agradables, la temporada estival suele ser de las más suaves de toda la península. ¡Y qué poco se explota turísticamente esta cualidad! Lástima del deterioro de la infraestructura ferroviaria que impide una buena intercomunicación entre nuestras comarcas interiores y costeras. Esperemos que las administraciones se interesen por proclamar y exportar las cualidades del Paraíso Natural al mundo exterior.

Finalmente la gastronomía y la singularidad de algunos festejos, en algunos casos celebrados al alimón, ponen el broche de oro a quien acuda a disfrutar de unas buenas vacaciones por el Principado. Quizá por eso muchas gentes siguen bañándose en las mismas playas, quizá por eso vuelvan a los lugares en las que disfrutaron en su juventud. Todo tiempo pasado fue anterior, que dicen los bromistas, pero la preservación de un paisaje liberado del acoso urbanizador, de una costa sin aglomeraciones de construcciones invasoras, hacen muy atractivas la costa asturiana y nuestra mágica montaña.

Publicado el viernes 6 de septiembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/09/06/buen-curioso-verano-asturiano/2525435.html

Sobre patinetes, mascotas y normas (recopilado 2019)

La impunidad de los insolidarios no se combate con más circulares sino haciendo cumplir las existentes con más agentes de tráfico (Recopilación Septiembre)

La circulación de patinetes, bicicletas y otros vehículos de movilidad personal está levantando protestas en gran parte de las poblaciones. Los aparcamientos de forma caótica, su abandono en medio de aceras, su carrera por las zonas peatonales, su presumible alta velocidad son algunas de las causas de las protestas. ¿Faltan normas para regular su circulación, han de ser comunes o cada municipio ha de aprobar las suyas? ¿Y las de aparcamiento?

Las normas son para cumplirlas. Para eso las aprueban consistorios y gobiernos. Son fruto de la democracia y facilitan la convivencia entre vecinos. Nos las «imponen», las promulgan para favorecer, ayudar a la coexistencia entre cercanos, compañeros de calle, de barrio. Pero ¿quién hace cumplirlas? ¿Se multa al infractor, se cobran las multas?

Los ayuntamientos, como responsables de la política local, municipal, la cercana, velan por la convivencia de sus residentes. Pero muchas veces se ven desbordados por la misma vida de la calle. O apuntan a objetivos no urgentes y se olvidan de otros necesarios pero menos «populares». Parece que los criterios van «por barrios».

Las normas más necesarias en cuestión de convivencia son las de los nuevos vehículos de desplazamiento personal, los que facilitan la movilidad por la ciudad. Y también su aparcamiento. Pero en muchas corporaciones no acaban de aprobar normas para su circulación. Unas esperan (se disculpan con) otras de organismos de mayor rango. Algunos ayuntamientos no las consideran urgentes; otros no las ven necesarias. Mientras tanto las dificultades del peatón son cada vez mayores para pasear, andar por las aceras. Unas veces porque los ciclistas, patinadores, skaters… circulan por la acera en vez de ir por la calzada. Otras porque no aparcan sus vehículos, los «tiran» donde se acaba su saldo, donde está su destino, donde les da la gana (mejor no mencionar «salidas»). He ahí un punto ciego legal.

Otro dato respecto a circulación de vehículos y su aparcamiento: muchas poblaciones han implantado zonas verdes, zonas de aparcamiento limitado o regulado. Son normas para cobrar una cuota por ocupación temporal pero adolecen de coordinación intermunicipal y son distintos los colores de la pintura que marca los límites para cada vehículo, lo que confunde a los conductores visitantes o no residentes habituales. Además, en algunas localidades los colores que distinguen permisos o prohibiciones son tan parecidos y no reflectantes que no se distinguen por la noche.

También son reguladas las normas de paseo de mascotas. Normalmente han de ir atados por la calle, sus dueños han de recoger sus excrementos sólidos. ¿Y los líquidos? Hay poblaciones donde se riega con frecuencia, en otras llueve lo suficiente para eliminar residuos menores. Pero en muchas ni llueve ni se riega lo suficiente como para eliminar pises y otros residuos olorosos.

Las soluciones para la mayoría de los inconvenientes mencionados (grafittis incluidos) pasaría por una mayor presencia de miembros de la policía municipal, local, de movilidad. Pero el personal de vigilancia es lo que más escasea. Solo los municipios grandes, con zonas de aparcamiento vigilado, destinan presupuesto para empleados de movilidad, pues es una fuente de recaudación económica. Pasear por aceras para vigilar que por zonas peatonales no circulen ciclistas y distintos tipos de vehículos patinadores no da dinero. Una sanción a dueño/a de perro que levanta la pata en cada esquina es difícil de cumplimentar, muy laboriosa de argumentar.

Es decir, hacer cumplir las normas callejeras municipales no es rentable o cuesta dinero, necesita una parafernalia complicada y una Administración ágil y bien equipada. Solamente una organización autoritaria que enfoque su recaudación por ese camino puede imponer un orden en la circulación callejera. Por eso la impunidad de los insolidarios que circulan en vehículos de movilidad personal no se combate con más normas, dictando más circulares. Lo necesario es el aumento de personal que haga cumplir las normas ya existentes.

Publicado el martes 3 de septiembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA, Levante y La Opinión A Coruña

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/09/03/patinetes-mascotas-normas/2524145.html

No hay jerigonza española (recopilado 2019)

Las dificultades existentes para llegar a un acuerdo de investidura de un presidente en el nuevo Parlamento español (Recopilación Agosto)
No hay jerigonza española

 «No entendían los cabreros aquella jerigonza de escuderos y de caballeros andantes?» (Capítulo XI de «El Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha»). Jerigonza, que la Real Academia Española considera lenguaje especial de algunos gremios, complicado y difícil de comprender. Los cabreros no entendían lo que hablaban don Quijote y Sancho. Tampoco parece que entiendan los políticos españoles la «geringonça» portuguesa, apelativo con el que los conservadores bautizaron entre bromas los pequeños acuerdos a los que llegó el socialista Antonio Costa y con los que la izquierda gobierna en Portugal. Un acuerdo que ha superado una legislatura con un gabinete minoritario, sin coalición, y con sólo unos puntos coincidentes en los programas electorales de cuatro formaciones políticas. Una izquierda que no ganó pero consolidó un pacto que desalojó a un gobierno de la derecha minoritario.

Los políticos portugueses han considerado prioritario gobernar antes de repartirse carteras, orgullos y personalismos. Dieron el Gobierno al más votado de los partidos de la izquierda mientras los otros tres vigilan desde el Parlamento (Asamblea Nacional) el mínimo acuerdo al que han llegado, con unos escasos puntos coincidentes.

Según las informaciones que recibimos los votantes españoles, tras cuatro meses después de conocerse los resultados surgidos de las urnas, en nuestro país parece que ni se cruzan los programas para conocer las coincidencias y componer un acuerdo de mínimos. Si la derecha alcanza pactos parciales y apoyos puntuales para salvar votaciones que permitan gabinetes «de perdedores», la izquierda ni siquiera llega a eso.

Cuentan las crónicas lusas que, ante la situación de que ninguna formación política conseguía una notable superioridad sobre las otras, ante la formación de un acuerdo minoritario de los partidos de derecha que llegó a formar gobierno, el actual primer ministro, el socialista Antonio Costa, se presentó en la sede del rígido Partido Comunista y se encerró con Jerónimo de Sousa, su líder, hasta que conformaron unos puntos en común. Al frágil acuerdo se sumaron las otras formaciones progresistas, Bloco de Esquerda y Los Verdes, y derrocaron parlamentariamente al recién formado gabinete conservador. No hubo firmas conjuntas, poses fotográficos ni otras gesticulaciones grandilocuentes.

Los escasos puntos de los débiles acuerdos consiguen, para algunos observadores y politólogos, un desarrollo más democrático de la gobernabilidad puesto que para cada decisión han de negociar entre quienes sostienen al Gobierno minoritario, cada decisión ha de ser consensuada. Y si en Portugal apuntan que en la izquierda temían la época de las visitas de la troika comunitaria durante el rescate de la crisis, analistas españoles señalan las disposiciones que van tomando en las comunidades autónomas los nuevos gobiernos de la derecha, apoyadas en casi todas por los votos de la ultraderecha, para augurar finalmente un pacto en la izquierda para conformar el Gobierno nacional.

El panorama insinúa nuevas elecciones aunque los optimistas miran hacia Lisboa y creen posible una «geringonça» española. Si Europa admira ahora el «milagro» portugués es, según el secretario de estado de Asuntos Parlamentarios, por la «capacidad de los partidos para mantener las diferencias entre sí, pero con entendimiento en materias esenciales». Asuntos sociales, lucha contra las desigualdades, sanidad, educación, servicios públicos, parecen puntos suficientes para lo que los conservadores lusos tildaron irónicamente de «geringonça» pero que lleva años gobernando en Portugal. Puede que sea importante llegar a grandes acuerdos programáticos pero quizá se pueda empezar con tres o cuatro pequeños pactos a la portuguesa. Paso a paso se avanza lentamente pero se avanza.

Publicado el jueves 29 de agosto de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y La Opinión A Coruña

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/29/hay-jerigonza-espanola/2521633.html

Las costosas rayas de unos pasos de cebra (recopilado 2019)

Una larga espera en Barro tras oficializar una petición (Recopilación Agosto)
Las costosas rayas de unos pasos de cebra

Instalar unos pasos de cebra parece que es muy costoso, problemático y necesita una larga tramitación. Son las conclusiones que se sacan en Barro después de peticiones, negociaciones y lamentaciones. Años de reivindicación. En Barro, en Llanes, en Oviedo. ¿A dónde más acudir? No lo sabemos. Posiblemente tendremos que esperar a que ocurra una desgracia.

Hace bastante tiempo que solicitamos la instalación de algunos pasos de cebra y también badenes para limitar la velocidad. Lo solicitamos de diferentes formas. Directamente a las administraciones, por medio de redes sociales, a través de la prensa. Lo pedimos para salvaguardar la seguridad de los viandantes, de los peatones que pasean, caminan, andan por los quinientos metros de vías que atraviesan el pueblo de Barro. Sobre todo en época estival.

Entre la bajada de Escaleras, donde un letrero anuncia la entrada a Barro, pasando por los cruces de La Güera, Las Cuartas, de la playa, y llegar a la bifurcación hacia Llubeces o hacia Celorio, apenas existen zonas de paso de peatones. Hacen falta limitadores de tráfico para que los viandantes puedan pasar de un lado a otro de la calzada. La vía atraviesa un pueblo en el que los vecinos han de pasar de un lado a otro en medio de un tránsito automovilístico continuo. Especialmente a ciertas horas «punta», tanto en un sentido u otro. Y en un recorrido incluido en el Camino de Santiago.

En ese medio kilómetro, con edificios a ambos lados de la calzada y sin aceras en la mayor parte de su recorrido, existen una docena de entradas a caminos y pequeños viales por donde transitan los vecinos y residentes, niños, adultos y ancianos.

Y en todo ese camino solamente existen tres pasos de cebra mientras han instalado tres badenes casi juntos en el tramo posterior, ya fuera de la zona edificada. Y si los pasos de cebra hacen respetar el paso de peatones, los badenes («Obstáculo superficial alomado que se pone a través de la calzada para limitar la velocidad de los vehículos», dice la Real Academia Española) obligan a limitar la velocidad.

Personalmente algunos residentes en Barro se entrevistaron con funcionarios del Ayuntamiento y de la Comunidad para explicar la necesidad de que se instalen varias señales de las mencionadas y algunas líneas delimitadoras de zona de peatones aunque sean poco respetadas por vehículos circulantes o aparcados. La sensación, casi constatación, fue que todo el mundo se desentendía, que se pasaban la responsabilidad de unos a otros.

Es decir, unos por otros, la casa sin barrer. Y tras años de gobierno de unos y otros, seguimos sufriendo el peligro de un atropello. Sobre todo en cuatro puntos esenciales (barrios de la Magdalena y de la Güera, cruce de las Cuartas y cruce de la playa). La concejalía indica que la instalación corresponde a la consejería y la consejería que lo debe hacer la concejalía. O sea, nadie se hace responsable y el peligro permanece.

Las recientes elecciones han renovado las administraciones local y comunitaria. Seguirán gobernando prácticamente las mismas formaciones políticas aunque los departamentos correspondientes puedan haber cambiado de responsables. Por esta razón, renovamos nuestras peticiones. La afluencia automovilística a la playa de Barro ha sido masiva, sobre todo durante el puente de mitad de agosto, «el de la Virgen», con fiestas y romerías en varias parroquias de esta zona llanisca.

La falta de señales viales hizo caótico el tránsito rodado, pero fue mucho peor para los peatones. En algunos de los cruces no se puede atisbar la circulación en todos los sentidos ya que curvas y vegetación impiden la visión imprescindible para caminar con seguridad.

Sobre todo para niños y ancianos. He visto la incertidumbre, los nervios de muchos peatones a la hora de pasar de un lado a otro de la carretera. ¡Lo costoso, problemático, difícil que es instalar unas tablas y pintar en el suelo unas blancas rayas!

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 21 de agosto de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/oriente/2019/08/21/costosas-rayas-pasos-cebra/2518276.html

Una fiesta de interés turístico (recopilado 2019)

Señora consejera, las Bruxas de Barro necesitan su ayuda (Recopilación Agosto)
Una fiesta de interés turístico

 Excelentísima señora doña Berta Piñán: Permítame que me dirija a usted pocos días después de su toma de posesión como titular de la Consejería de Cultura, Política Lingüística y Turismo. Pretendo con esta carta solicitarle su interés y su gestión para que el Gobierno del Principado apruebe la concesión de Fiesta de Interés Cultural a la Quema de las Bruxas de Barro. Considero que será el salvoconducto para que este festejo no desaparezca, se conserve y siga entusiasmando a niños y adultos, a toda clase de personas, nativos y visitantes que cada año acuden a centenares a su celebración. Estoy a su disposición para iniciar su tramitación.

La Quema de las Bruxas de Barro es una fiesta original, ancestral, atractiva, distinta, que sobrevive gracias al esfuerzo de cuatro o cinco personas que trabajan, gestionan y recorren sus barrios solicitando donativos para organizarla. En un pueblo con un centenar de empadronados conseguir cada año que se celebre la fiesta es un pequeño milagro. Y un misterio que logra que cada verano mucha gente disfrute de una fiesta distinta, antigua, curiosa y divertida. Un evento que no es simplemente una verbena con música y baile, es mucho más que una nocturna romería de prau.

Le explico: el festejo consiste en el encendido de una hoguera en torno a la que se reúnen un grupo de brujas para celebrar un aquelarre y, tras formular un conjuro, las congregadas se vuelven hacia los espectadores y con sus escobas reparten escobazos a diestro y siniestro. Es un momento divertido en el que los asistentes disfrutan de lo lindo. Risas y carreras de niños, jóvenes y viejos, sin distinción de estatus, que participan de un espectáculo diferente a cualquiera de las verbenas que tienen lugar en el Oriente, quizá en toda Asturias.

Aunque su origen no está acreditado, su celebración es ya centenaria. Cada año se hace más popular y es mayor el número de asistentes de todas las edades. He visto en el prau donde se celebra desde abuelas centenarias a familias con recién nacidos, niña/os con solamente unos días porque sus padres no resistieron ausentarse una misteriosa noche de verano. Además, cada año son más las «bruxas» que se disfrazan para participar en un alegre «aquelarre» y repartir algunos escobazos en la «oscuridad».

Le pido la ayuda de la Consejería porque el esfuerzo de las pocas personas que participan en la recaudación de donativos y la organización de la fiesta es cada vez más difícil y agotadora. Son personas que sacrifican gran parte de su tiempo y van pidiendo por las casas una pequeña aportación para sufragar los gastos de la puesta en marcha del evento. Petición de una donación voluntaria que en muchos casos es mínima, casi simbólica.

La concesión de la consideración de Fiesta de Interés Cultural, con el rango que sea, conlleva no solamente una publicidad sino un interés que aporta también ayuda económica, emocional, histórica. Acérquese Berta a Barro, el próximo sábado día 17, a esta pequeña aldea de Llanes, hermosa, con un paisaje maravilloso, una playa preciosa y segura, una iglesia emblema del turismo regional y nacional que se refleja en las aguas de una ensenada o estuario digna de figurar en las guías verdes del país, con unas gentes amables y curiosamente longevas, conjunto que, según mi criterio, conforman una de las joyas de la corona llanisca. Concédales -se lo agradecerán- ese título, que promocionaría, protegería, resaltaría su simbolismo en años venideros para que no se apague la hoguera en la que Barro quema sus bruxas.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 14 de agosto de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/14/fiesta-interes-turistico/2515510.html

No hay leyes contra el machismo y el supremacismo (recopilado 2019)

Es la primera educación la única que los puede erradicar (Recopilación Agosto)
No hay leyes contra el machismo y el supremacismo El machismo no se erradica con leyes a posteriori. Ese machismo y ese supremacismo que sufrimos a diario. Es la educación la única que puede cambiar la situación, esta plaga que nos hace salvajes, que nos equipara a los más sanguinarios animales. Es decir, es la mentalización a priori la que puede erradicar la violencia de género. Las leyes de castigo no frenan la falta de sentido de igualdad, la raíz de un sentimiento de superioridad del macho sobre la hembra. Del hombre respecto a la mujer. Del fuerte en cuanto al débil. El castigo no es la solución, es un remedio contra lo ya irremediable, algo que siempre, siempre llega tarde.

Todos los días registramos algún caso de machismo, de supremacismo, de violencia. Asesinatos, violaciones, acoso, maltrato. No hay jornada sin un caso de este género. Manadas de salvajes aparecen cada jornada, sobre todo las festivas. Durante el mes de julio hubo nueve casos de esta violencia, de asesinatos a mujeres. En un país en el que llevamos contabilizados cuatro decenas de mujeres asesinadas. Donde las manadas de machistas crecen como hongos. En cualquier punto de nuestra geografía. La situación es patética, terrible, insoportable. Llevamos contabilizados más de mil asesinatos de mujeres por hombres con alguna relación con las asesinadas. Y una treintena de menores víctimas de sus progenitores o compañeros de sus madres. Tristes récords.

Más de un asesinato de una mujer por semana. Matada por su marido, exmarido, expareja, exnovio, examante. Tanto unos como otros considerándose a sí mismos como dueños y señores de la vida de sus víctimas. Amos de la mujer que les interesa, que dicen amar. Ya sea de relación reciente o con muchos años de convivencia. Quizá sería mejor decir, de obediencia.

Las violaciones y las violaciones múltiples proliferan. Son otro síntoma espantoso de violencia machista. No son asesinatos definitivos, sin posible reparación, pero su violencia, su alevosía, son terribles. Demuestran inferioridad del autor, cobardía de los que se agrupan para realizar su agresión. Y comportan una violencia que produce una vivencia traumática en las víctimas difícilmente superable, casi permanente, un sentimiento de terror y una aversión al género diferente.

Para colmo, la lentitud y las deficiencias a la hora de juzgar los hechos, los presuntos delitos, hacen que la justicia tarde en confirmar sentencias y permita que los agresores, en muchos casos, permanezcan en libertad mucho tiempo después de realizar sus violaciones y abusos, ya sean individuales o colectivos. Casos estos últimos que proliferan como síntoma de cierta impunidad. Y hasta permita presuntas reiteraciones

Las condenas a asesinos, violadores, acosadores, abusones sentenciados han de ser ejemplares. Pero raramente remedian nada.

El único modo de erradicar estos tipos de violencia es la educación en la igualdad de todas las personas. Desde el nacimiento, desde el despertar de la vida. En la familia, en la guardería, en la escuela. Enseñando a cada niño/a que todos somos iguales, sin distinción de género, sin distinción de sexo, sin distinción de conocimiento, sabiduría, temperamento, talante. Iguales en derechos, en deberes, sin cordones religiosos, políticos, ideológicos. Nadie es más que nadie.

La supresión de materias, asignaturas de ciudadanía, de educación para la igualdad, es una de las causantes del machismo y el supremacismo. Y parece que no son capaces nuestros políticos de implantarlas definitivamente. La equiparación de las personas es un espíritu que se inculca con educación, educación, educación. El castigo posterior a un acto de violencia no remedia el hecho realizado ni corrige una ideología adquirida durante años de vida.

Publicado el sábado 10 de agosto en LA NUEVA ESPAÑA y otros diario de EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/10/hay-leyes-machismo-supremacismo/2514042.html

Curiosidades para distraer el paseo (recopilado 2019)

Ocurrencias y carteles que adornan establecimientos, señales de tráfico, paredes de edificios desocupados y muros de obras de las ciudades (Recopilado Agosto)
Curiosidades para distraer el paseo

 Las caminatas están a la orden del día. Todo el mundo camina. Por la calle, por el campo, el monte o la playa. Ya no se pasea, se camina, se anda. «Hago cinco o seis kilómetros al día», se oye por la calle o en cualquier conversación. Si no corres o andas todos los días un puñado de kilómetros no eres nada. Miles de pasos. Esos que miden los relojes digitales inteligentes que ya tiene «cualquiera». Vamos que están a punto de desaparecer los que en tiempos se conocían por «tontódromos», donde la gente iba a pasear, se saludaba a los amigos y conocidos y hasta se ligaba, o se «tonteaba». Calles, parques, plazas, zonas urbanas donde se podían contemplar escaparates, jardines, kioscos o puestos callejeros, carrillos o mercadillos. Se va deprisa, caminando rápido, contando pasos, controlando el tiempo. Ya no se pasea, está hasta mal visto.

Solamente se pasea al perro y, en muchos casos, por obligación. O a la mascota. Porque ya no solamente se tienen perros en los pisos. Si antes estos eran los guardianes de la casa hoy ya muchos no hacen esa labor. En casos hay que resguardarlos de posibles intrusos. Son para enseñar y hay que pasearlos. En fin, se pasea a la mascota, sea un cerdito («Mortadelo» llamaban a uno en mi barrio pero cuando se hizo cerdo ya no lo aguantaron en casa), un hurón, un gato, un pato, un zorrito. En las aldeas y zonas rurales estos animales iban a su aire, «paseaban» solos. En las ciudades y pueblos grandes no, han de salir controlados, atados, a estirar las patas. Y por supuesto, para hacer sus necesidades, que por ordenanza municipal, han de recoger sus dueños: un poco de ejercicio.

El paseo, además, empieza a ser peligroso. Se ha de ir sorteando obstáculos y se alivia una/o al llegar a destino tras librar a patinadores, a patinetes eléctricos, circulando a bastante velocidad, o atravesados en las aceras, aparcados en medio de cualquier lugar, a ciclistas que no cumplen con la obligación de circular por la calzada, a los llamados hoverboard, a los segway one self-balancing y esos mismos con asiento, a tablas con ruedas o skates, a scooter de inválidos y cada día a una novedad. Y ya no es llamativo pasear pues los escaparates son casi universales, las marcas internacionales han desplazado a las tiendas tradicionales y son pocas las mercancías exclusivas dignas de contemplar. Y en ocasiones llega a ser aburrido, monótono, sin alicientes. Por eso empieza a ser solo para disfrute de algunos turistas, de los visitantes, de los jubilados. O de los parados.

Antaño, en los diarios locales, donde el ambiente vecinal era conocido por todo el barrio, se publicaba habitualmente una sección del «paseante». En algunos medios se complementaba el espacio del cotilleo con el de novedades urbanísticas y pequeños sucesos. Javier Erostarbe, director de un diario vespertino en San Sebastián, abría la sección local con un artículo cotidiano sobre su paseo matinal. Nuestro compañero, el polifacético Juan Cruz, mantiene una columna titulada «Testigo de calle» en la prensa canaria. Alfonso Vázquez se conoce todos los rincones malagueños.

Un aliciente para pasear es ir curioseando ocurrencias y carteles o letreros manuscritos que adornan establecimientos, señales de tráfico, paredes de edificios desocupados o muros de obras. Descartadas las pintadas y graffiti embadurnantes y feístas, invasores de toda persiana de garaje o establecimiento urbanos, se pueden encontrar avisos estrafalarios, figuras curiosas, sofisterías, faltas ortográficas monumentales y hasta versos amorosos o sentencias populares.

Sin emular a Erostarbe, Cruz o Vázquez se puede una/o distraer contemplando un árbol vestido con tapetes de punto, de colores variados y hechos a mano, o con camisetas; avisos como el de un establecimiento que reza «se compra oro, pago más», un balcón que luce un cartelón que señala que «el descanso es un derecho, el ‘botellón’ no» o el reclamo de un buffet: «no dejes para mañana lo que puedas comer hoy». Tableros como uno que dice «Divorcios de mutuo acuerdo 195 euros». Existen curiosos letreros en los sitios más inesperados. Y no me refiero a casos como el de la empinada llegada al monumental Machu Pichu donde uno «estratégico» proclama que «Después de las comidas, lávese los dientes», o el de una larga e impresionante carretera australiana donde una señal anuncia «Supermarket a 300 kms.». Más cerca. Una pizarra a la entrada de un bar malagueño advierte: «Prohibida la entrada a toda persona en pijama o bata».

Publicado el martes 6 de agosto de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA y otros diarios de EPI

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/08/06/curiosidades-distraer-paseo/2512202.html

El cha-ca-chá de Renfe (recopilado 2019)

El Plan de Cercanías Asturias 2017-22 prometía mejoras, pero el transporte ferroviario pierde en Asturias 300.000 viajeros al año (Recopilado julio 2019)
El cha-ca-chá de Renfe

 «El Plan… permitirá aumentar la fiabilidad y la seguridad del servicio y minimizará el número de incidencias». Ese era el encabezamiento del folleto que Adif/Renfe publicó a todo color y en papel cuché bajo el título de «Plan de Cercanías Asturias 2017-2022» con la leyenda «Conectados al Futuro». No es broma, tengo un ejemplar físico, no virtual. Cuatro páginas con un relato de las futuras actuaciones y un cuadro con datos precisos de su ámbito y numerosos detalles económicos del plan. Sonroja leer este proyecto al compararlo con la situación actual de la red ferroviaria asturiana. «No hay solución: los trenes de la red asturiana de ancho métrico son muy antiguos y las cancelaciones se sucederán todo el verano», advertía días pasados el comité de empresa, fecha en la que Renfe «volvió» a suprimir más de un centenar de trayectos cortos en el centro de Asturias por averías en su parque móvil, informaba este diario. «Asturias sufre la «huelga» de trenes todos los días», titulaba este diario tras la jornada de paro nacional porque las supresiones en Feve son habituales. El transporte del futuro pierde en Asturias unos 300.000 viajeros al año. Un viaje a ninguna parte en los trenes del Principado.

«El objetivo del Plan se concreta en el aumento de la fiabilidad y la seguridad en la infraestructura, la accesibilidad y comodidad de los viajeros y en la minimización de las incidencias», señala su introducción, el «lead» de la información. Y a continuación va enumerando datos de su proyecto. Indica que la red de Cercanías de Asturias atiende a 24 municipios que engloban 880.859 habitantes y da cobertura al 83% de la población del área metropolitana de la región. Como es habitual, aquí también se olvidan de los asturianos residentes en las alas, quienes más sufren la falta de infraestructuras.

«Estos datos dan cuenta de la importancia y arraigo social de las Cercanías en Asturias», continúa el relato en el que se propone «paliar los problemas que afectan en la actualidad a la calidad del servicio y potenciar su uso». Además, el Plan se plantea incorporar, por primera vez en España, trenes que empleen gas natural licuado en lugar de gasóleo, reduciendo de esta forma su impacto ambiental. También anuncia el proyecto la duplicación de vía en diferentes tramos y la incorporación de nuevos vehículos para atender los incrementos de servicio que se llevarían a cabo. Pasados dos años el panorama ferroviario astur va en sentido contrario, cada vez peor.

Señala el folleto que se dotará de mejoras a las estaciones con la construcción de pasos a distinto nivel, instalación de marquesinas, nuevos sistemas de información electrónica a los viajeros, la optimización de los sistemas de electrificación y seguridad. La inversión prevista entre 2017 y 2025 para llevar a cabo el proyecto se precisa en 580,96 millones de euros y se especifica en la información desglosado por partidas para la red convencional, modernización de flota, renovación de material rodante, actuaciones en estaciones, mejoras de servicios, mejora en seguridad, integración urbana e incremento de los servicios. Vamos, ¡casi un AVE regional!

Del total presupuestado 517,5 millones irían a la mejora de las líneas, con una longitud de 369,5 kilómetros, con la precisión de 338,85 millones de euros para la red de ancho ibérico y 178,69 para la de ancho métrico, «que permitirán la renovación y modernización de la red ferroviaria existente y la ampliación de su capacidad». La planificación y desarrollo de las redes de Cercanías «resultan estratégicos para potenciar las relaciones económicas y sociales entre los municipios que componen las principales áreas metropolitanas, siguiendo criterios de movilidad sostenible», dice textualmente. Además, su objetivo prioritario es «prestar más servicios a los usuarios y en mejores condiciones de seguridad, fiabilidad y confort».

Desconozco si estas propuestas que entrecomillo harán reír o entristecerán a las distintas asociaciones de usuarios que defienden y luchan por una mejora y sostenibilidad de los trenes en Asturias, una comunidad de pronunciada orografía, con carreteras pobladas de curvas, subidas y bajadas, gran pluviosidad y mucha niebla gran parte del año. Los viajeros acusan a la compañía de «dejar morir deliberadamente» la red autonómica. Un directivo de Renfe confesaba a este diario que la situación no se arreglará antes de dos años y medio. «Si no se hacen reformas integrales los trenes no funcionarán», insisten fuentes sindicales. «Hace cincuenta años llegamos a la Luna; hoy no sé si llegaré a la Pola», ironizaba un desesperado viajero. Es el cha-ca-chá de nuestro tren.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 25 de julio de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/07/25/cha-ca-cha-renfe/2507044.html

Eróstrato y Albert Rivera (recopilado 2019)

Las preguntas de la gente sobre el exlíder de Ciudadanos (Recopilado Julio)

Eróstrato y Albert RiveraLa pregunta se la hace mucha gente casi a diario. Incluso parece que también bastantes de sus militantes. Es tan sencilla y simple como ésta: «Qué es lo que quiere Ciudadanos». Quizá más concreta: «Qué es lo que hace Albert Rivera». La respuesta puede ser esta: ser el Eróstrato de nuestra época. Los síntomas apuntan a que sufre del síndrome de erostratismo.

Las hemerotecas, fonotecas y videotecas, junto con las píldoras de las redes sociales, están llenas de las contradicciones del presidente de Ciudadanos. Declaraciones de líneas rojas, cordones sanitarios, negaciones de evidencias que luego incumple según conveniencia. Y, posiblemente como consecuencias de estas, menos éxitos de los esperados. Sus acciones apenas tienen reflejo en el lenguaje que pretende defender. Cogobierna en Andalucía con el apoyo de Vox pero negando que exista ese apoyo ya que declara y reitera que no ha firmado ningún documento que avale ese apoyo sin el cual no gobernaría. O cogobernaría. En el Ayuntamiento de Madrid la situación es similar y niega la evidencia de que gracias al partido de utraderecha sus concejales gestionan importantes áreas municipales. En las comunidades de Murcia y Madrid -en el momento de componer estas líneas las negociaciones siguen sin resolver la gobernabilidad de dichas regiones- ocurre lo mismo. No firma ningún documento conjunto con el Partido Popular y Vox, manifiesta que no negocia con el partido de Santiago Abascal y, según declaran sus dirigentes ante cámaras y micrófonos, solamente se reúnen a puerta cerrada para tomar café. Luego les desmienten sus «contertulios», pero les da igual. Tal parece que les importa muy poco lo que dijeron ayer respecto a lo que dicen hoy.

Claro que si se busca en los fondos de las hemerotecas se descubre que declaran un centrismo que ha circulado, en tiempos por una leve socialdemocracia, en tiempos por aliarse con la ultraderecha, una veleta que apunta según la fuerza del viento. Una trayectoria que delatan antiguos militantes u obedientes dirigentes actuales. «Que hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mí aunque confieso que me gusta que hablen mal porque eso significa que las cosas me van muy bien», atribuyen estas frases a Salvador Dalí, cultivador de su gran personalidad pero artista reconocido mundialmente. El pintor ampurdanés tenía un síndrome pero no era el de Eróstrato: «La única diferencia entre un loco y yo es que el loco cree que no lo está, mientras yo sé que lo estoy», llegó a decir.

Los personajes cambian a través de los tiempos, los arquetipos continúan. Hace 2.375 años un pastor de Éfeso incendió el templo dedicado a la diosa Artemisa (o Diana) para hacerse notar. Como no podía destacar en ninguna disciplina importante no se le ocurrió otra cosa que quemar una de las consideradas siete maravillas del mundo. Según relató el escritor romano Valerio Máximo en sus «Hechos y dichos memorables» (Factorum et dictorum memorabilium), el pastor griego Eróstrato decidió conseguir fama incendiando el famoso templo. No he leído la obra pero los estudiosos ofrecen esta frase tras señalar que fue sacada bajo tortura: «Se descubrió que un hombre había planeado incendiar el templo de Diana en Éfeso, de tal modo que por la destrucción del más bello de los edificios su nombre sería conocido en el mundo entero». Lo hizo el 21 de julio de 356 antes de Cristo. En estos días se cumplirá ese 2.375 aniversario.

Los tiempos cambian y las formas de llamar la atención son hoy muy distintas a las de la Grecia clásica. Lo tenemos ahora en el cine, la televisión, las diferentes artes? También parece que en política. Y vemos personajes que con tal de destacar, de figurar en los medios, hacen lo que sea. Eso es el erostratismo, el síndrome de ser conocido como sea. Creo que lo sufre Albert Rivera. «El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos», decía Dalí.

Publicado el jueves 18 de julio de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/07/18/erostrato-albert-rivera/2504118.html

Aquel día estaba en la Luna

Pudiera ser uno de los pocos periodistas, si no el único, que no presenció en directo el acontecimiento de la llegada del hombre a la Luna en Julio de 1969

Aquel día estaba en la Luna

Puedo ser el único periodista que no haya presenciado en directo la llegada del hombre a la Luna aquel 21 de Julio de 1969. Bueno, en realidad aquel verano era becario -estudiante de Periodismo en prácticas se decía entonces- en el diario «Madrid». Fue éste uno de los pocos periódicos que informó del hecho esa misma mañana. Tituló en primera página «La Luna ya es del hombre». Salió el periódico impreso horas antes de lo acostumbrado -era un diario de edición vespertina- y llegaría a los kioscos al mismo tiempo que los habituales matinales, que habían tenido que cerrar su edición horas antes para llegar a los lectores de toda España. Solamente los diarios vespertinos «Informaciones», «El Alcázar» y «Pueblo» en Madrid, «El Noticiero Universal» y «La Prensa», en Barcelona, habían podido hacer una edición especial pues en aquellos momentos sus tiradas solamente llegaban a la venta en el día en las ciudades de impresión y sus alrededores. Si el diario de los sindicatos (verticales), «Pueblo», informaba a los lectores de «Un paisaje cruel, un cementerio de peñas, un mar de gravilla: eso es lo que hay», el del Opus Dei, «El Alcázar», titulaba «El hombre pisó la Luna. A las 3.56, Armstrong puso el pie izquierdo en el Mar de la Tranquilidad ¿Qué hace la nave soviética?». Sin estridencias «Informaciones» decía «que «Toda la Tierra mira a la Luna». Menos el que esto suscribe.

Diariamente entraba a trabajar a las siete de la mañana, atravesaba un Madrid dormido, con calles vacías, en una motocicleta en la que circulaba como un Ángel Nieto por calzadas sin coches, sin guardias, a velocidad libre. El 21 de julio de 1969 llegué al «Madrid» a la hora habitual. Si normalmente trabajaba la primera hora solo, sin compañeros en cualquiera de las secciones de Redacción, mi sorpresa fue encontrarme a la mayoría de los redactores charlando, con algún desayuno en la mesa, distendidos ya tras dar por terminada su labor. Antonio Sánchez-Gijón, jefe de Internacional; Alberto Míguez, jefe de Cultura; y Manolo Pizán, compañero de la sección de información del extranjero, conversaban amigablemente sobre el acontecimiento de la jornada. Me miraron con asombro y alguno de ellos me dijo aquello de «¿A qué vienes?».

No teníamos un espejo para ver de qué color me iba poniendo. «¿Habéis trabajado toda la noche?», pregunté ingenuamente. «¿Nadie te avisó de que hoy veníamos por la noche?», señaló mi jefe con una burlona sonrisa que me retrataba como un ingenuo becario/novato/inocente. Debí de poner cara de lunático (aunque fuese el único que no había visto la Luna aquella noche) y añadí la coartada más ingenua que creo que no esperaban: «Precisamente me fui a dormir temprano para llegar fresco a trabajar pensando que hoy sería un día muy importante para que el periódico saliera bien y pronto». La carcajada sonó hasta en la rotativa, varios pisos más abajo en aquel caserón de la esquina de General Pardiñas con Maldonado, cuya voladura controlada inmortalizó la fotografía del principiante Javier Aguirresarobe. Quizá la oyeron los trabajadores de talleres porque al rato subieron a decirle a Sánchez-Gijón que alguien tenía que bajar a cortar en las galeradas unas parrafadas que sobraban.

Por supuesto fue el becario quien bajó a ajustar las páginas de Internacional que informaban del acontecimiento que unos veinte millones de españoles habían contemplado a través de unos tres millones de televisores en blanco y negro. Los astronautas Neil Armstrong, primero, Edwin Aldrin, después, pisaron la superficie lunar mientras Michael Collins permanecía a los mandos del módulo «Apolo XI», protagonizando el considerado mayor acontecimiento científico del siglo XX, visto en Estados Unidos con «fervor patriótico» ante la carrera espacial que se disputaba con la Unión Soviética, cuyo cohete de lanzamiento acababa de explotar en una prueba previa.

En fin, repito, quizá sea quien esto firma el único informador -aquel día parece que yo estaba en la Luna- que no vio en directo la llegada del hombre a la Luna, hecho que llevó a un diario español a señalar que «El Papa [Pablo VI] ha contemplado la obra de Dios por medio de la mirilla del progreso».

Publicado en La Nueva España (La Opinión de Málaga) el domingo 14 de julio de 2019

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/07/14/dia-luna/2502290.html