La implicación en un consenso para Cataluña

Los partidos deben negociar en torno a una mesa una solución al soberanismo

El tiempo se acaba y los partidos deben concretar sus posiciones, sus medidas sobre la situación política en Cataluña. ¿Qué harán si el Govern declara la independencia unilateralmente, si convoca un referéndum oficial? Ya no valen vaguedades tras conocerse los borradores preparados por elegidos juristas respecto a actitud de la Generalitat después de proclamar la independencia, se celebre o no el referéndum. Si los partidos que participan en el Govern declaran, como han anunciado, unilateralmente la República de Cataluña ¿qué harán Podemos, Izquierda Unida, el Partido Socialista Obrero Español, el Partido Nacionalista Vasco, Ciudadanos, el Bloque Nacionalista Gallego, los componentes de Compromís y los de las mareas, los partidos y coaliciones canarias?? Declaraciones como nación de naciones, estado plurinacional, no las admitirán en Europa, no lo permite la Constitución, etcétera, no sirven para resolver el contencioso.

Las propuestas han de ser concretas y, por supuesto, convincentes. No valen bromas. La contumacia soberanista -tras la conferencia de Carles Puigdemont en Madrid, la carta del president a Mariano Rajoy, la respuesta de éste y el anuncio del 1 de octubre- ha corrido al revés del «dejar hacer» del Gobierno central, y sus votantes deberían tenerlo en cuenta ya que son los más manifiestos contrarios a la independencia de Cataluña. La concreción se ha de materializar en el práctico establecimiento de negociaciones. Hubo componendas para aprobar unos presupuestos, pero se perciben pocos compromisos para tratar de solucionar una inminente desintegración nacional.

Recurren políticamente a la Constitución y parece que con ello acallan sus conciencias, sus responsabilidades, sus promesas a sus votantes, a sus partidarios, a sus correligionarios. La ley suprema es una norma a respetar por todo responsable político demócrata. Pero no es algo eterno e inamovible. Desde la aprobación de la Constitución de 1978, que confirmó entonces la reciente implantación democrática en España, hace casi cuatro décadas, ahora la situación ha variado mucho. Hoy es tiempo de inmediateces y tecnológicas innovaciones, se han aprobado decenas de leyes importantes para la convivencia, para el funcionamiento democrático. España se ha integrado en Europa y en muchos casos fue motor de cambio y progreso de la Unión Europea, pionera en derechos, también cabecilla en corrupción.

En cerca de cuarenta años el escenario de los tres poderes del Estado es muy distinto al de aquella Transición, entonces con un estamento judicial sin apenas cambios y en su mayoría franquista, y otro estamento, el militar, anticuado, nombrado y promovido por la dictadura, con una gran estructura de mandos herederos de una jerarquía nacida en tiempos de guerra. Es decir, dos «pilares» del Estado reacios a la democracia y con unos reglamentos internos muy distintos a los reclamados por la ciudadanía. Además, la necesidad de una convivencia pacífica llevó a los constituyentes a pactar una ley fundamental que distinguía a ciertas regiones más o menos conflictivas de otras más pacíficas y solidarias. Las raíces de la dictadura persistían.

La España de 2017 no es comparable a la de 1978. La Constitución aprobada ese año fue una puesta en marcha de una democracia que se iría consolidando y tomando forma. Por tanto, era un primer establecimiento para que echase a andar el motor democrático y al rodar fuese consolidando la batería que nos llevase a modelos más consistentes, más participativos, no autoritarios. Hoy todos los partidos con representación en las Cortes están obligados a sentarse en una mesa, aportar medidas concretas para lograr un inexcusable consenso sin empleo de la fuerza. Otra cosa será una irresponsabilidad, un lamentable fracaso de los partidos, estamentos e instituciones. Y de la UE.

Publicado el jueves 29 de junio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/06/29/implicacion-consenso-cataluna/2128023.html

Florece la poesía astur

Las dificultades de los poetas para dar a conocer sus poemarios hoy día

Tetrástrofo monorrimo, retruécano, endecasílabo, alejandrino? No, la poesía actual es distinta, ya no emplea rima ni cadencia ni ritmo. Alguien ha dicho que ha trasformado los versos en simples líneas, breves o largas o no alineadas, dependiendo del ánimo del autor. Olvidados ya Quevedo, Góngora, Rosalía, Espronceda, Bécquer, que nos ayudaron a entender la poética, las estrofas ahora no se atienen a antiguas reglas griegas o latinas, tampoco de la poesía española clásica, ni al conceptismo, al culteranismo ni al romanticismo. Simplemente a sentimientos. Brotan.

Esta primavera que ya deja paso al verano, es decir, cuando la Naturaleza despierta y hace florecer las plantas, para muchas especies también época de celo, tiempo de crecimiento de los días, creo que vamos teniendo buena cosecha poética. Xuan Bello, Fernando Beltrán, Javier García Cellino, Enrique Serrano? son poetas astures que han presentado en pocos días poemarios nuevos. «Yo no escribo para matar el tiempo / ni para revivirlo / escribo para que me viva y me reviva», versaba Octavio Paz, según recordaba Javier García Cellino al presentar «Entrevuelos» de Enrique Serrano. A su vez «la poesía de José Elgarresta es una queja contra la condición humana y surge como una necesidad de encontrar respuestas», señala Victoria Díaz-Corralejo en el prólogo («Un grito en la oscuridad») del poemario «En el corazón del aire», presentado días atrás por el veterano poeta madrileño. Brotes, instantes, soplos, luces fuera de la prosa del momento.

Sin embargo, en tiempo de concesión del Nobel a Bob Dylan, de la facilidad de edición que presenta el libro electrónico, la poesía no camina por un sendero de rosas. Ejemplos ha habido en recientes fechas. Xuan Bello vuelve a los versos tras dos décadas recorriendo otros tramos de la literatura, llega cargado de galardones, distinciones y reconocimientos, pero la presentación de «El llibru nuevu» en la Biblioteca de Asturias, en Oviedo, fue un acto minoritario. Fernando Beltrán, poeta también muy conocido fuera del ámbito literario como «nombrador de empresas» o «naming», presentó «Hotel Vivir» en un ambiente entre amigos. «La poesía es para mí como una pulmonía incurable», dijo en una ocasión como símbolo de resistencia pero su hábitat parece estar en otro sitio.

Javier García Cellino, un premiado colaborador de LA NUEVA ESPAÑA, ha viajado a Madrid a presentar su última obra y contribuir a proclamar la de su amigo y paisano Enrique Serrano en una pequeña discoteca. «Famélica legión», el poemario de Cellino «es un acto de sinceridad» en el que «parte de los poemas establecen un diálogo con grandes obras pictóricas de la historia del arte», señala en su prólogo Ana Martín Puigpelat. Y es que el poeta felguerino se interesa en su obra por aquellos artistas que han demostrado una postura ética que se «ha traducido en un desgarramiento interior». «En las manos del frío está la poesía / que nos trasciende», dice en unos de sus versos.

Enrique Serrano es más concreto. Antiguo marino, centra su poesía en el mar, la naturaleza, el amor. «El hombre y el mar se escriben bajo tierra. / La tierra también», marca en un momento para finalizar con un «No me importa lo que la vida piense de mí, / siempre seré su amigo». Son leves poemarios estos de Serrano, quizá más etéreos que los de Algarresta, «escritos con la cabeza, firmados con el corazón para ser expresión del hombre», dice en su dedicatoria. «Leo a los poetas antiguos: / son pavesas en un incendio / o teas arrojadas a un pozo para ver su fondo; / nuestra voz es un chisporroteo / que se apaga en la eternidad?», señala este veterano que, en malos tiempos para la lírica, cumple ahora cuarenta años con la poesía.

Publicado el jueves 22 de junio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/06/22/florece-poesia-astur/2124642.html

Ganan los halcones a las palomas

La política dura de la derecha triunfa en estos momentos en el mundo

Los ciclos políticos suelen alternar dos posiciones opuestas con etapas variables. Los llamados «halcones» se van turnando con los llamados «palomas». De vez en cuando sobreviene un periodo intermedio que normalmente dura poco tiempo. Al menos en esta época de compulsiones. Y casi siempre se pasa de un extremo a otro sin transición templada. Ahora nos encontramos en una fase de crestas pues dos poderosos narcisistas elevan la tensión y los de alrededor empiezan a tomar sus precauciones.

Un claro ejemplo lo sufrimos actualmente en altos niveles mundiales -por el poder de los protagonistas- y tras el gobierno de un presidente paloma en Estados Unidos, como se consideró a Barak Obama, se ha pasado a otro de halcón, es decir, Donald Trump. Un cambio radical sin la menor duda. Un cambio que empieza a afectar no solamente a la política interior del país norteamericano sino también a sus relaciones exteriores.

El triunfo de los partidarios de la salida de Reino Unido de la Unión Europea puede o no haber contribuido al cambio habido en Estados Unidos pero favorece el incremento del grupo de los halcones. Además, se suma a la corriente a la que ya pertenecían el presidente ruso Vladimir Putin y varios gobernantes europeos de países del Este como Hungría, Polonia o Bulgaria.

Puestas así las cosas, las declaraciones de Ángela Merkel en el sentido de que ya no se puede confiar en los demás, muestran la situación actual. Cada uno tiene sus intereses y le resulta difícil depositar confianza en los demás. O dicho de otra forma, es fácil recelar de los amigos. Lo ha dicho la persona que más años lleva en el poder en Occidente, que gobierna la economía más sólida de Europa y representa al ala conservadora de la política democrática mundial. Quien es considerada halcona de la hacienda europea desde la crisis financiera, radical en los planteamientos presentados para la necesaria recuperación.

Así pues, parece que pasamos al turno de los halcones, radicales en los diversos puntos políticos. Hace unos meses, por ejemplo, que Suecia ha decidido recuperar el servicio militar obligatorio. En Reino Unido vuelven a llamar a los reservistas, parece que en mayor número, quizá motivado por el incremento de atentados yihadistas. La primera ministra Theresa May ya anunció antes de las elecciones que pretendía dar, en vez de más medios, más poder a la Policía. En los Países Bálticos la OTAN (Organización del Atlántico Norte) está desplegando fuerzas de defensa ante una posible invasión rusa. Son territorios poblados por un alto porcentaje de originarios de la Rusia soviética y, tras la invasión de Crimea hace tres años, los letones, estonios y lituanos temen un arrebato del antiguo jefe de la KGB y hoy presidente de Rusia que les lleve a ser anexionados por Moscú.

La situación en el Oriente Medio, del Mediterráneo a la Península Arábiga, se endurece también. La rivalidad religioso-política en la zona está incrementando la tensión. Después de la anunciada venta de cuantioso material bélico de Estados Unidos a Arabia Saudí, firmada por Donald Trump hace unos días en Riad, el grupo de países de religión con predomino suní -Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Egipto- cortaron sus relaciones con Qatar por «apoyar al terrorismo» promovido por la chií Irán. Y han suspendido las comunicaciones áreas, marítimas y terrestres y el abastecimiento a Doha de productos de primera necesidad.

En fin, todo indica que los halcones están en alza. En Noruega, país notoriamente pacífico, la OTAN ha desembarcado en Trondheim a 300 soldados estadounidenses por primera vez desde la Guerra Fría. Finlandia estudia incrementar en 50.000 militares su ejército? Los halcones son más fuertes cada día.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 14 de junio de 2017

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/06/14/ganan-halcones-palomas/2120421.html

 

La suerte de «La máquina de escribir»

El breve historial de una trayectoria de cincuenta años de trabajo periodístico

La sintonía del espacio era precisa y hacia las diez de la mañana la música de «La máquina de escribir», de Leroy Anderson, nos anunciaba en la nueva emisora en Oviedo de Radio Nacional de España el repaso de los textos más interesantes que publicaba la prensa asturiana del día. Aquella jornada me asaltó la taquicardia al oír la lectura completa de un artículo que días antes había enviado a «La Voz de Asturias», titulado «La oración del siglo XX», nombre del espacio que se emitía cada mediodía. Comentaba en él cómo las emisoras de la radio estatal parecían adaptarse a los nuevos tiempos y empezaban a presentar los cambios que había establecido el Concilio Vaticano II casi dos años antes. Más o menos adaptar la disciplina eclesiástica a los nuevos tiempos, promover el desarrollo de la fe católica, la renovación moral de los cristianos y buscar la interrelación con los no católicos y con otras religiones, principalmente las orientales. Era innovador en una emisora oficial en tiempos del tardofranquismo. Estábamos a dos de mayo de 1967, martes, hace ahora cincuenta años.

Variopinto año musical aquel con el lanzamiento de «Sgt. Pepperts Lonely Hearts Club Band», de los Beatles; «Their Satanic Majesties Request», de Rolling Stones; el surgimiento de The Doors, Bee Gees, Pink Floyd, Genesis y el triunfo de Sandie Shaw («Puppet on a string»). Fue también el año de «Cien años de soledad», de Gabriel García Márquez y «Los cachorros», de Mario Vargas Llosa, aunque la despedida de Azorín, de Edgar Neville, de Violeta Parra y del Che Guevara. En fin, de alegrías y penas como el primer trasplante de corazón o la guerra de los seis días. Pero fueron doce meses en los que comenzó mi suerte profesional.

Después de aquel primer texto (LA NUEVA ESPAÑA me había publicado ya una carta al director con el insólito colofón de una Nota de la Redacción para rebatir mi demanda) vinieron otros e ingresé en la Escuela Oficial de Periodismo, justo cuando nacían nuevas cabeceras periodísticas. Luego realicé prácticas de estudiante en «La Voz de Asturias», donde pasé un verano de playa en playa cubriendo el concurso de Castillos en la arena; en el diario «Madrid» cuando llegó el hombre a la Luna; en «La Voz de España» de San Sebastián donde mantuve una columna diaria de humor. Pero la suerte continuaba porque al regresar de un maravilloso viaje de fin de carrera me vinieron a buscar al mismo aeropuerto para trabajar en «Nuevo Diario».

Cuando cerró este diario -tres meses después de la muerte de Franco, un 23 de febrero, a pesar de que nos llamaban los Martín Ferrán (el director) Broadcasting por nuestra tecnología avanzada- y tras unos meses cobrando el paro, me llamaron del diario «El País» para ser el nuevo redactor de cierre. En él inauguré el primer News Service y formé parte del primer Comité de Redacción que elaboró un pionero Estatuto de la Redacción. Trabajé en él más de treinta años. La suerte seguía a mi lado ya que los diversos estamentos del periódico salieron en mi defensa cuando Paco Umbral escribió un denigrante texto acusándome erróneamente de haberle cortado un artículo y diciendo que era un ignorante que era capaz de destrozar unos «versos de Jorge Manrique». Tal fue la reacción de redacción y talleres que ese texto fue retirado y nunca se publicó. Y cuando me anunciaron mi salida del diario fundado por José Ortega y Jesús Polanco le envié un mensaje a José Manuel Vaquero, director general de Editorial Prensa Ibérica, para preguntarle si le podría enviar un artículo sobre un problema ecológico localizado en Asturias. Y Vaquero confirmó mi suerte. Me contestó al momento diciendo que le mandase ese texto y «todos los que quieras».

Bastantes han sido los sobresaltos habidos en estos cincuenta años de profesión, desde los últimos años de la dictadura, los arduos momentos periodísticos de la difícil Transición, hasta nuestros días. Son ahora otros tiempos, la labor informativa ha evolucionado mucho, pero el espíritu sigue siendo el de «La máquina de escribir».

Publicado el martes 30 de Mayo de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/05/30/suerte-maquina-escribir/2112651.html

Millennials, la otra realidad

Los jóvenes que entraron en el siglo XXI siendo adolescentes son distintos

Marcelino Vaquero, «Campanal II», sigue asombrando a sus 86 años por sus hazañas deportivas. Áurea Martínez Cue, con 102, asombra por su actividad. Quizá sean excepciones que confirman la regla. Que no han tenido las urgencias de la vida moderna. Viven a un ritmo, para algunos, antiguo. Aunque están aún en tiempo de utilizar las nuevas tecnologías. Las de la inmediatez.

L@s millennials, como son conocid@s quienes cruzaron el milenio en la adolescencia, viven otro tipo de realidad. Lo quieren todo y lo quieren ya. Su ritmo es otro, las tecnologías lo hacen todo inminente. La calidad quizá se cambia por la rapidez. Los impresos languidecen porque cuesta tiempo hacerlos, no los tienes al momento. Y triunfan las redes sociales que propician las nuevas tecnologías. Imágenes, textos, documentos, música, pueden atravesar el mundo en unos instantes. Y expandirse como un virus. Se puede contemplar una concurrida calle de Nueva York en directo desde un rincón de los Picos de Europa o la selva congoleña. También una playa asturiana. Sólo se necesita una potente herramienta informática de los nuevos ingenios.

Filosofar sobre lo concreto de la situación del mundo actual en que vivimos puede ser poco práctico en un pequeño artículo de prensa. Porque surge una gran cantidad de preguntas que merece la pena estudiar en un mayor ámbito científico, en una convención de pensadores, en una conferencia de ejecutivos, economistas, políticos, filósofos, sindicalistas, estrategas, poetas, periodistas, químicos, biólogos, artistas? un Arca de Noé de muy notorios miembros de distintos campos de la intelectualidad y la ciencia. Personas que vean los problemas y avances de cada día y vislumbren y calibren el progreso de nuestra civilización. Que imaginen, contando con sus conocimientos, no sólo el futuro inmediato, sino a más lejano plazo. La velocidad actual de la vida lo reclama. Porque seguimos sin saber por qué envejecemos.

La aceleración tecnológica nos lleva a esa inmediatez que mueve hoy al mundo, a la comodidad vital, a la apetencia por el avance. Gracias a ella logramos descubrir hoy los entresijos de la corrupción, el misterio de la vida o la actividad del Universo. Pero recientemente acusamos también la fragilidad de nuestra situación. Un gran y espectacular ciberataque -aunque ha habido ya otros muchos menos llamativos y publicitados- ha puesto de relieve los graves peligros y la debilidad de este mundo ciberinmediático. El riesgo de una velocidad de avance con aún escasas medidas de prevención de fallos, ataques, previsión de adversidades. De casos que causen una catástrofe técnica y vital retroceso humano. Una nueva desaparición de los dinosaurios.

Por otra parte, y aunque sean considerados aún daños colaterales, la aplicación de esa nueva ciencia empieza a generalizar el auge del individualismo y la disminución de las relaciones personales, retraimiento del lenguaje, crecimiento del despilfarro y la falta de restauración y reparación de utensilios aprovechables. Y de momento un gran paro. Llama la atención la soledad de muchas personas concentradas en un gran recinto enfrascadas en la manipulación de smartphones -han aparecido curiosos carteles en centros de ocio con un «aquí no tenemos wifi, hablen entre ustedes»-, amigos jugando cada uno con su ciberteléfono sin integrarse en el grupo. L@s millennials han crecido fotografiando cada plato, cada documento, cada sitio -ya no toman notas-, lo pasan a la red, compran todo sin horario por internet y reciben el producto en horas. Las redes dictan el valor de los negocios y los no millennials deben adaptarse a su ritmo.

Pero ese ritmo de inminencia puede ocultar calidad, ética, dignidad, conductas que difieren de las cualidades humanas y la solidaridad que lucha contra desigualdades y diferencias.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 22 de mayo de 2017

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/05/22/millennials-realidad/2108461.html

 

Seguiremos buscando su ideología

Breve comentario tras el debate de los candidatos a la secretaría general del PSOE

«Que nos reconozcan como socialistas», señaló Patxi López en un momento del debate. Creo que eso es lo que faltó en la discusión a tres que ayer celebraron tres candidatos en la sede nacional del Partido Socialista Obrero Español. Digo discusión porque debate hubo poco. Acusaciones mutuas entre Susana Díaz y Pedro Sánchez pero escasa definición de lo que es el partido, los valores y principios socialistas. Ambos propusieron algunas medidas reparadoras, coherencia, generosidad, pero no definieron su ideología. El balance parece haberse inclinado por el vasco, el que menos apoyos aportó en su candidatura a la secretaría general. Quizá esta sea la situación ideológica del partido. Y parece que también la de sus hermanos europeos.

Cincuenta años de «apartheid»

Las penurias de la población palestina desde la Guerra de los Seis Días hasta hoy

Los movimientos militares de Egipto y su exigencia a las Naciones Unidas de la retirada de sus fuerzas de interposición en el Sinaí en mayo de 1967 desembocaron en la Guerra de los Seis Días. Israel venció, en una ofensiva relámpago, a la coalición formada por la República Árabe Unida, que así llamó Gamal Abdel Nasser al territorio egipcio, Siria, Irak y Transjordania en menos de una semana entre el 5 y el 10 de junio. Así se agudizaron las penurias de la población palestina que lleva cincuenta años sufriendo el acoso judío y la apatía internacional, un auténtico «apartheid».

La impotencia de la Organización de Naciones Unidas se refleja en una de sus más tempranas decisiones, la partición del territorio palestino, bajo protectorado de Reino Unido, en dos estados, uno judío y otro árabe. Setenta años después continúan irreconciliables los dos estados pues unos pobladores consideran que fueron expulsados de su tierra para implantar en ella una ocupación de moradores foráneos; mientras, éstos, reforzados por una inmigración político-religiosa, reivindican su origen ancestral en dichos territorios como mandato divino de la Torá, su libro de la ley. Ante las razones de unos u otros, más de cuatro millones de palestinos allí establecidos huyeron o fueron desplazados a las naciones vecinas, pobladas por gentes de extracción árabe y religión musulmana. La situación se agravó al ocupar Israel desde entonces, salvo el Sinaí, varios territorios de sus contrincantes durante las batallas de junio de 1967.

Más de 85 resoluciones de la ONU para intentar resolver el conflicto han sido ignoradas por el estado judío, mostrando la incapacidad de los organismos internacionales para lograr una convivencia en paz. No han servido de nada las conversaciones de Madrid de 1991 impulsadas por Estados Unidos y la URSS, ni las de Oslo de 1993, ni los encuentros de Camp Davis auspiciados por la Casa Blanca con presencia de los presidentes. Los continuos establecimientos de colonos -unos 400.000- en territorios cisjordanos corrompen cada vez más la situación.

La realidad de quienes nacieron y viven en esos territorios ocupados lleva medio siglo deteriorándose continuamente ante la permisividad del resto del mundo. Muchas de las numerosas reconstrucciones sufragadas por la Unión Europea, por ejemplo, son objeto constante de los ataques del ejército israelí, que con la disculpa de ser refugio de terroristas destruye escuelas cuatro o cinco veces reconstruidas, edificios públicos, corrales, casas particulares, automóviles. Israel construye muros que segregan familias, calles, barrios, ciudades; controla el 60% de Cisjordania, una población de unas 750.000 personas (tierra ocupada desde 1967), fiscaliza todo el agua de esa zona y los palestinos lo han de comprar para beber, soportar toques de queda continuos, controles militares, verjas y la destrucción de campos de cultivo para que los colonos levanten nuevos asentamientos.

Datos de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) señalan que son un millón los habitantes en emergencia diaria, que un 80% come gracias a la aportación de la agencia, que Israel no presta atención médica, obligatoria por la legislación internacional y la Convención de Ginebra, que solamente abre los puestos de paso a las zonas árabes dos horas matinales y dos vespertinas, que no les permite la pesca y bloquea toda comida que llega del exterior. Israel, que expulsó a 13.000 drusos (cristianos árabes) del Golán ocupado, sembró de minas la zona y reemplazó unas 350 granjas por asentamientos de colonos, es el único país de la ONU que no aporta sus límites fronterizos. António Guterres, recién elegido Secretario General de Naciones Unidas, señalaba hace solamente cincuenta días: «Tomo nota con decepción y alarma de la decisión de Israel de construir un nuevo asentamiento en el territorio palestino ocupado». El primer mundo consiente este ofensivo «apartheid».

Publicado el viernes 12 de mayo de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/05/12/cincuenta-anos-apartheid/2103140.html

 

Los pepos, una protección contra la violencia machista

Una posible solución para las mujeres y los hijos amenazados

La lacra social de la violencia machista lleva años sin solución. No solamente en España, donde la conocemos bien por tenerla cerca, sino en todo el mundo. Lo que quiere decir que la desigualdad persiste porque unos se creen superiores a las otras. Este insulto a la inteligencia quizá no encuentre solución por esa causa en sí misma, porque no interesa a una gran parte. Pero una simple idea puede romper ese maleficio que tanto perjudica a más de la mitad de la humanidad.

Una idea lanzada en una red social puede servir para paliar en parte el problema, al menos de momento. La solución no se logrará hasta que la igualdad sea real, hasta que la democracia social alcance a las mentes de todos. Pero creo que con esa idea la violencia puede disminuir bastante, los sufrimientos de mujeres e hijos se reducirán en gran medida. La propuesta hecha en Change.org a la presidenta de la Comunidad de Madrid es esencialmente la siguiente: Los pepos son perros protectores que son entrenados para acompañar en todo momento a mujeres que han sido víctimas de violencia de género y protegerlas así de un potencial acercamiento de sus agresores.

Ya está funcionando este procedimiento, casi de forma experimental y en precario, que en principio aleja al agresor de su víctima. Pero como es un sistema bastante nuevo apenas existe regulación, aunque está aceptado por el Ministerio del Interior, según informa la red social. El departamento ministerial autoriza, si existe una orden de alejamiento, a las mujeres amenazadas a ir acompañadas de un perro de estas características una vez que hayan superado una valoración psicológica para ello. Sin embargo, sigue habiendo problemas para que estas mujeres puedan hacer una vida normal cuando salen a la calle: no está aprobada una legislación para que estos animales acompañantes puedan entrar en lugares públicos.

En Change.org recogen firmas para conseguir que se aprueben normas que permitan que las presuntas víctimas de violencia de género puedan entrar en establecimientos como restaurantes, supermercados y otros lugares públicos en los que se impide por ahora acceder con animales. Y se solicita que, en este caso a la Comunidad de Madrid, se regule a los pepos como a los perros guía que acompañan a las personas ciegas que pueden subir a los autobuses y transportes públicos o ingresar en edificios y centros de entrada libre.

Los perros de protección son aún poco conocidos y su adiestramiento para acompañar a víctimas de violencia de género es pionero. Los beneficios de este sistema han atraído la atención en otros países y parece que ya han venido a estudiarlo de otros lugares de Europa. Cuenta el introductor de la petición en la red social, un instructor de pepos que «es increíble cómo estas mujeres pasan de no poder salir de casa por miedo a por fin sentirse libres gracias a la protección de sus Pepos».

Las mismas fuentes señalan que la regulación que permite que los perros guías accedan a lugares públicos depende de las comunidades autónomas aunque existen diversos niveles de autorización, lo que dificulta implantar una legislación única en todo el territorio nacional. Creo que debido a la peligrosidad de la violencia machista, con tan elevado número de muertes, la regulación de su funcionamiento es factible. Además, muchos de los animales encerrados en las perreras serían recuperables. Su compañía sería de 24 horas y abarataría las medidas protectoras. Según sus adiestradores los pepos son muy sociales, no son perros de ataque, juegan con niños y adultos, no atacan a otros animales y «únicamente actúan cuando se les activa la orden de protección al detectar una posible agresión».

Publicado el lunes 8 de mayo de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/05/08/pepos-proteccion-violencia/2100903.html

 

Guachigres para las vacaciones

Una propuesta para solucionar un problema ante el éxito turístico de la región
Guachigres para las vacaciones

Los días de vacaciones que hemos tenido en Asturias durante que la pasada Semana Santa han demostrado que esta tierra atrae. Lleno total ya que las estadísticas señalan que la hostelería ha alcanzado el 95% de ocupación. Posiblemente hayan puesto el cartel de completo casi todos los hoteles, los apartamentos, las casas rurales o los pisos con licencia turística. Quizá el gremio no esperaba tal agradable porcentaje de pernoctaciones, incluso en el occidente. El caso es que el Principado estaba «petado».

Pero el problema persistía porque no radicaba en las camas ocupadas sino en las mesas. Si era difícil encontrar dónde dormir, era casi imposible hallar un restaurante donde comer. Al menos hacerlo de una forma confortable en una tierra que presume de tener una cocina excelente y unos platos de fama internacional. Buscar restaurante tanto a mediodía como para cenar ha sido esta santa semana un auténtico camino del Calvario. Sin una reserva hecha con bastantes días de antelación no había forma de degustar un menú de los que nos ufanamos.

Los residentes en el llamado municipio 79, quienes viven fuera de Asturias y aprovechan las vacaciones para viajar a su tierrina se encontraron con la dificultad de encontrar un lugar donde tomar un refectorio, donde en muchas ocasiones llevar a esos amigos que han venido a ver la bonanza de la que nos jactamos, a comprobar lo que anuncia nuestra propaganda. En las zonas más turísticas la dificultad superaba lo soportable. Hasta el lunes de Pascua, que ya no era fiesta en el Principado, hubo grandes colas en algunas zonas para lograr una mesa. Creo que así no se consigue ser una potencia turística, que es a lo que se pretende llegar en Asturias, un Paraíso Natural campeón entre las regiones de la franja verde.

Una comunidad con larga experiencia turística y con gran cantidad de visitantes todo el año mantiene una solución particular que, pienso, podría ser aplicable en otras zonas. Es un sistema que demuestra su eficacia ya que es de continuada tradición y cuya eficacia se ve en la atracción que ejerce sobre el visitante. Me refiero a Canarias y su fórmula del guachinche en la isla de Tenerife (bochinche en Gran Canaria). En este tipo de establecimientos se ofrece comida tradicional para acompañar los vinos cosechados en el contorno y su apertura es temporal, en principio en época de la vendimia. Claro que los locales han proliferado por toda la isla y han merecido fama por sus platos, en muchos casos de los fogones ancestrales y tradicionales, en otros, recetas personales consolidadas por su bonanza o particularidad. Y no son denostados como «pulperías en la calle, que son competencia desleal», como señaló a LA NUEVA ESPAÑA el presidente de la patronal Otea, José Luis Álvarez Almeida.

Probar la comida de un guachinche es una de las ofertas que se les hacen a los turistas cuando llegan a la isla. Un escaldón de carne, un rancho canario, unos churros de pescado o una carne de fiesta son platos bastante típicos de estos locales, además de las consabidas papas arrugás o papas negras. Son comidas que no se ofrecen normalmente en los menús de otros restaurantes. Platos diferentes como el cochino negro, el almogrote, el tumbo de las sobras del puchero o los huevos al estampido son típicos de muchos de estos refectorios que abren por temporadas de dos o tres meses o solamente ciertos días de la semana con el aliciente de un vino de la tierra.

En Asturias la sidra y su época de espichas podría ser el estímulo para acudir a degustar las verdinas, los bollos preñaos, el chosco, el emberzáu, fariñas, boroña, las cebollas rellenas, los platos de escanda, los tortos, la carne gobernada, la caldereta, el vino de Cangas, casadielles, frixuelos y muchos de los cuarenta quesos que se elaboran a lo largo de nuestra geografía. Algunos de éstos son platos distintos a la fabada, fabes con almejas, el cachopo, la ternera asturiana, los fritos de pixín o de bacalao, el chorizo a la sidra, el bonito, el bocarte y otros pescados a la espalda, los carbayones, el arroz con leche requemao, además del Cabrales, el Gamoneu, La Peral o el Afuega’el pitu. Chigres y merenderos (diríamos «guachigres») de apertura temporal, que no serían rentables todo el año, que alivien los estómagos en fechas como la Semana Santa o puentes festivos, cuando se llenan los bares y restaurantes permanentes. Un recurso que sería regulado como los guachinches tinerfeños para supervisar su calidad. Estamos en una tierra que busca y presume de ser un paraíso natural. Y comer en Asturias ya es leyenda.

Publicado el lunes 1 de mayo de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/05/01/guachigres-vacaciones/2097130.html

 

La invasión que esperamos

Los gastos en armamento que no sirven para nada e impiden obras sociales

España habrá de pagar 243 millones al fabricante Airbus como penalización por la renuncia a parte de la compra de 27 aviones de transporte A400M, aeronaves que se comprometió a adquirir en la pasada legislatura. Lo acaba de revelar el secretario de Defensa, Agustín Conde. El Ministerio firmó la compra de catorce aparatos (5.018 millones de euros) a recibir antes de 2022 y otros trece tres años después. Sin embargo, ahora declara que estos últimos son innecesarios o «no operables» y acepta abonar 243 millones para compensar la cancelación. Al tiempo no piensa reclamar indemnización por el retraso de entrega que reconoce el gigante constructor. Digamos que esta «multa» se añade a los 1.834 millones que Defensa ha de abonar de la factura de 2016, perteneciente a los Programas Especiales de Armamento (30.000 millones), de los que faltan aún por pagar dos terceras partes.

Lo revelado días pasados en el Parlamento ha hecho que surjan las preguntas que se hace con frecuencia el contribuyente -tachadas casi siempre de demagógicas- en el sentido de para qué sirven esos aviones, ese armamento tan costoso para el erario español. ¿Alguien podría invadir territorio español en este siglo XXI? ¿Contra quién se utilizarían los tanques, cazas y demás armamento sofisticado que tiene y espera el Ejército español? ¿Sería utilizable para apagar incendios, reparar catástrofes naturales, reprimir levantamientos populares? Las respuestas siempre son ambiguas, imprecisas y con alusión a instancias superiores. ¿De quién nos defenderían nuestras fuerzas armadas? ¿A quién atacaría nuestra marina, nuestra aviación?

Personalmente me es difícil encontrar una respuesta que no sea una disculpa, la ocultación de unos intereses industriales, corporativos, privados. Recurro a mapas geográficos, políticos, económicos, estratégicos y no encuentro respuesta convincente. Normalmente señalan un interés. Y responsables de políticas industriales, económicas o estratégicas suelen responder con argumentos más ambiguos que prácticos y no comprobables.

Las respuestas sobre la conveniencia del rescate de la banca apuntaron a que sin el buen funcionamiento de esas entidades, con ellas en dificultades o en bancarrota, el país no funcionaría. Los matices de algunos argumentos parecieron hacerlas aceptables. Otra cosa sería quién debería asumir ese rescate. En cambio, si preguntamos por la utilidad de un sofisticado carro de combate, de un «tanque», en nuestro territorio nacional el silencio suele ser clamoroso. O nos dicen simplemente que se fabrican para la exportación y que la industria armamentística española aporta cantidades apreciables a las arcas del Estado. Contestación aceptable para muchos interesados aunque detrás está la polémica de a quién se venden esos vehículos de ataque, potentemente destructivos. ¿Ejércitos, guerrillas, dictaduras, democracias?? ¿Dónde y contra quién los emplearían las fuerzas armadas españolas en territorio nacional? ¿Contra manifestaciones ciudadanas, terroristas, invasores extranjeros?? ¿Cuál es el interés en ese enorme gasto?

El Estado Español, que en los últimos tiempos ha reducido su presupuesto en cooperación internacional, mantiene tropas en bastantes lugares en conflicto. Son tropas de pacificación y de adiestramiento para la recuperación de la paz. Soldados que separan contendientes y ayudan a la población a recobrar la vida cotidiana sin choque entre facciones rivales, entre etnias hostiles; son destacamentos de reconstrucción, brigadas para restablecer la concordia y proteger a las gentes de los abusos de los vencedores. El Ejército español no va a combatir a Líbano, a Irak, a Turquía, a diversos países de África o del ismo americano sino a pacificar. Va a adiestrar a ejércitos nacidos tras el final de los combates, a reconstruir territorios destrozados por la guerra, infraestructuras, escuelas, mercados. ¿Para qué los carros de combate, los carísimos aviones de caza? Mientras, tras muchos recortes en educación, sanidad, dependencia, recursos contra la violencia de género, los nuevos Presupuestos del Estado que han previsto un récord en recaudación solo destinan porcentajes de aumento de una cifra a dichas necesidades de la población.

Publicado el martes 25 de abril de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/04/25/invasion-esperamos/2094000.html