Pepín y los quesos

Homenaje a José Comas y al delicioso gran Gamonéu de Picos de Europa

Pepín aprovechaba cualquier disculpa y viajaba desde los puntos más lejanos para ver al Sporting. Desde Argentina, desde Polonia, desde donde estuviese como enviado especial, si el Sporting se le ponía a tiro, allí se presentaba Pepín. Era alto, corpulento, vamos, llenaba la escena pero así, por Pepín, le conocían sus allegados. Y si era uno de los más acérrimos seguidores del Sporting también era el mejor propagandista de los quesos de su tierra. Y siempre se presentaba en la redacción con un cargamento de productos de las riberas del Sella y sus cercanías. Principalmente gamonéu.

Los asturianos del periódico nos distinguíamos por nuestra expansión gastronómica y la exteriorización de nuestra procedencia, la manifestación de nuestra idiosincrasia, la belleza de nuestro paisaje y la peculiaridad de las gentes del Principado. Unos pregonábamos el paraíso natural unas veces con quesos, otras con empanadas, con huevos cocidos, fritos de pixín o tortilla de merluza, según las circunstancias. Otros repartiendo apuntes turísticos para quienes pretendían pasar unas vacaciones en Asturias, ofreciendo rincones secretos para disfrutar en nuestros montes o playas. Pepe Comas era el rey de los quesos. «¿Qué queso es este, Pepe?», solía preguntarle la gente. Y el gran periodista de Cangas de Onís, moldeado en informar de muchas batallas, contestaba: «Tu pruébalo, es azul, suave y mantecoso. Ye quesu de mi tierra, ye gamonéu». Y remataba: «El mejor queso del mundo».

Y quien fuera corresponsal en Berlín, en Buenos Aires, en México, corresponsal-analista en los países del Este europeo, informador desde dentro de la Polonia aislada de Jaruzelski o de los bombardeos sobre Belgrado de la OTAN, José Comas Vega, el hijo del farmacéutico de Cangas, llevaba su queso por el mundo. El queso que al comienzo del otoño sale de feria, de mercado, de festival. El que se saborea estos días.

Ese gamonéu que alguien dijo que era la «reproducción en miniatura de los colores de la geografía de Asturias». Esos gamoneos del Puerto o del Valle que se elaboran principalmente de junio a septiembre y que salen de las cabañas de Picos cuando llega el otoño. Ese gamonéu artesano que madura en la cueva, con una humedad en torno al noventa por ciento y entre una temperatura que oscila de los ocho a los diez grados, ya sea en la Majada de Belbin o en los valles de Onís y Cangas de Onís.

Hace ya diez años que Pepín (descansa en paz, compañero) fue galardonado con un premio internacional, proeuropeo, muy de acuerdo con su pensamiento expansivo. La Asociación de Periodistas Europeos, que precisamente ahora preside otro periodista de Cangas de Onís, José Antonio Diego Carcedo, le otorgó el Premio Salvador de Madariaga para «reconocer los mejores trabajos periodísticos que hayan contribuido a resaltar los valores básicos, las realidades comunes y los proyectos acometidos por la Unión Europea». Personalmente creo que merecía también un reconocimiento internacional a su labor de propagación de los quesos asturianos y principalmente el de su patria chica.

Teníamos una costumbre en la redacción, que llegamos a celebrar cada año en una fiesta los asturianos que trabajábamos en la empresa, y era llenar de buenos quesos el ambiente. Eran productos emblemáticos del Principado, pregonando la gran mancha quesera que representa Asturias en Europa. Y Pepe, espléndido, era capaz de viajar desde cualquier punto lejano con el fin de invitar a un buen gamonéu.

Publicado el sábado 14 de octubre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/10/14/pepin-quesos/2177534.html

Curso del 67

Se cumple medio siglo de un año bastante convulso en  Europa y América
La verborrea de Manuel Fraga conspiró en su contra aquel curso. En una cena que presidía el entonces titular de Información y Turismo como patrocinador/colaborador de una estancia de estudiantes de periodismo, la Residencia Azorín, al ministro se le «escapó» la inminente cesión de Ifni a Marruecos. Pero la noticia, una exclusiva, no era publicable. Después de una década de acoso marroquí al minúsculo territorio al sur de Agadir, el 30 de junio de 1969 el gobierno franquista entregaba al rey Hassan II el pequeño enclave tras firmar el Tratado de Retroceso. Y aquellos residentes no pudimos publicar el desliz fraguista, a pesar de que Ifni era el último reducto colonial español, tras la independencia de Guinea, Fernando Poo y Río Muni el 12 de octubre de 1968, comienzo del curso siguiente. La censura lo impedía.

A pesar de este importante obstáculo, el Curso del 67, digamos entre los veranos de 1967 y 1968, comenzaba con el nacimiento de dos periódicos. El 8 de septiembre salían a la calle en Madrid tanto «Nuevo Diario» como «Diario SP», el primero en España que llevaba color en sus páginas. Eran unos intentos «aperturistas» de las alas liberales de gentes del Opus Dei y los neofalangistas. Experimentos poco duraderos en un mercado controlado por una prensa vigilada por la dictadura. Siete diarios, tres matutinos («Abc», «Ya», «Arriba») y cuatro vespertinos («Madrid», «Informaciones», «Pueblo», «El Alcázar»), que ocupaban todo el arco ideológico permitido.

Si hoy se teme un curso entrante repleto emocional e informativamente, especialmente por la caótica situación catalana cuando se cumplen 40 años de la restauración de la Generalitat, el transcurrido hace cincuenta años estuvo repleto de graves acontecimientos. Comenzó con la polémica muerte de Ernesto Che Guevara, abatido tras ser capturado como guerrillero en Bolivia, y finalizó, digamos, con la invasión de Checoslovaquia por las tropas soviéticas. En ese corto periodo fueron asesinados Martin Luther King y Robert F. Kennedy; ETA comete el primero de sus más de ochocientos asesinatos, el del guardia civil José Pardines; en la aldea vietnamita de My Lai tropas de asalto estadounidenses violaron y asesinaron a mujeres, ancianos y niños hasta acabar con sus 500 habitantes; el cirujano surafricano Christian Barnard realiza los primeros trasplantes de corazón; Estados Unidos realiza una docena de pruebas nucleares; descubren en la Biblioteca Nacional, en Madrid, 700 dibujos y manuscritos de Leonardo da Vinci…

Pero quizá sea más recordado el curso por acontecimientos políticos más populares. Por una parte, se gestaron la llamada Primavera de Praga y el Mayo francés. Por otra, fue un periodo musical muy fructífero. Si 1968 fue declarado por Naciones Unidas como el Año Internacional de los Derechos Humanos, el curso 67-68 terminó prácticamente con la Matanza de Tlateloico, en la ciudad de México D.F., en cuya plaza de las Tres Culturas fueron acribillados a balazos cerca de 300 personas entre estudiantes, profesores, obreros, amas de casa, profesionales que participaban en una manifestación que pedía democracia real y menos corrupción. La Primavera de Praga, que intentaba suavizar el régimen estalinista en Checoslovaquia, terminó aplastada por los tanques del Ejército Rojo y el Mayo francés, el mayor movimiento estudiantil y obrero, paralizó el país y debilitó la presidencia de Charles De Gaulle quien dimitió meses después.

Musicalmente durante el Curso del 67 nacieron un buen número de grupos (The Bee Gees, The Doors, Pink Floyd, Génesis…) mientras The Beatles y The Rolling Stones cerraron un año de triunfos con sendos álbumes el 8 de diciembre. ¿Nos espera un curso similar en su cincuentenario?

Publicado el martes 3 de octubre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/10/03/curso-67/2172360.html

Fractura en la paz social

El deterioro de las relaciones en Cataluña que rompe la convivencia entre catalanes

«No lo olvidaremos nunca». Es una frase del president de la Generalitat, Carles Puigdemont. Mientras tanto Cataluña sufre. Creo que su mal tiene remedio pero con larga convalecencia. Porque sufre una fractura de lo que Aristóteles llamó Zoon politikón. Es decir, la dimensión humana de lo político y lo social. La ruptura entre partidarios de las dos opciones en que los políticos han dividido a la población no se queda en lo político sino que ha invadido lo social. A la frustración del contribuyente ante tanta corrupción los dos partidos más enfrentados en Cataluña la han querido ocultar con el dudoso referéndum.

Las relaciones humanas se han ido deteriorando a medida que los políticos profesionales comenzaron a distanciarse y abandonaron la dimensión social de la política por defender sus intereses. Unos por unas razones y otros por las suyas, el núcleo social ha sido apartado por los dirigentes de las formaciones gobernantes. Y todo apunta a que defendían su permanencia en el poder antes que su obligación de gobernar.

La víctima ha sido el ciudadano, quien ha visto recortadas las prestaciones a las que tiene derecho con el pretexto de la crisis argumentado por los gobernantes mientras estos solo miraban por sus intereses particulares (ocultar la corrupción, alcanzar el poder no conseguido en las urnas, etc.) y por mantenerse en sus puestos. Y si unos tapaban su pésima gestión acusando a la situación económica, otros fomentaban la deriva de sus rivales para granjearse partidarios para su coleto. A la vez han conseguido el desprestigio de la política, que los menos comprometidos rechacen la política y a los políticos mientras los más comprometidos enconen sus posturas y extremen sus posiciones. Es decir, una mayor separación entre las ideologías.

De momento lo que han logrado los protagonistas de los dos bandos es enemistar a miembros de las mismas familias, dividir a compañeros de trabajo, fomentar fobias a personas, entidades y establecimientos, distanciar amistades, corroer las relaciones personales. La convivencia es la víctima, la manipulación ha ahondado en la división de opiniones y ha roto la paz social. Una visión del exterior la daba días pasados el corresponsal de «The New York Times» en España, Raphael Minder: «no sólo es un debate de Catalunya con Madrid, también de catalanes contra catalanes. Es urgente acabar con el nivel de desconfianza tan alto que existe». Dos plasmaban el drama desde el interior. La de Joan Manuel Serrat: «esto crea en Cataluña una situación de una gran fractura social que, a mi modo de ver, va a costar muchísimo tiempo recuperar». Y la del diputado Joan Coscubiela: «Todos perdemos».

Publicado el sábado 30 de septiembre de 2017, víspera del 1-O, en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/30/fractura-paz-social/2170942.html

Teresa Vicetto, entre «Quercus» y «Muruna»

Prefirió la lucha por el medio ambiente a las grandes oficinas de la Unión Europea

El proyecto «Muruna» intenta evitar que se extingan los últimos Homo sapiens paleolíticos que aún viven en Tanzania, habitantes del área del Ngorongoro, los bosquimanos Hadzabé. Responsable de comunicación de este objetivo es una activa madrileña que iba para alta funcionaria de las instituciones europeas y renunció a ese estatus por su amor a la naturaleza. Su trayectoria vital merece conocerla y reconocerla.

Aparecer en los medios de comunicación suele dar un punto de relevancia y ayuda a colocarse en los primeros puestos de la clasificación. Normalmente esto ocurre en muchos estamentos y situaciones de la vida. También, claro, en la ecología. En la lista de cada uno aparecen nombres que son frecuentes en redes y medios, pero hay algunos que, por su modestia, por actuar de forma discreta, por no estar interesados en destacar, son casi desconocidos fuera de los círculos especializados, «a nivel de la gente». Una de estas personas es Teresa Vicetto. Cuando escribo estas líneas es una significada candidata a recibir el galardón que otorga el BBVA a la Difusión del Conocimiento y Sensibilización de la Biodiversidad en España.

Vicetto disfrutó su infancia en destinos muy diferentes. Primero en San Sebastián, una ciudad cosmopolita; vivió luego en las Islas Cíes, marineras y puramente naturales; más tarde en el segoviano bosque de Riofrío. Es decir, conoció y saboreó la España marina, rural y urbana de la mitad del pasado siglo. Su vida es un continuo estudio que comenzó licenciándose en Periodismo en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Tras lograr una beca de postgrado obtuvo el diploma del Instituto de Altos Estudios Europeos cursado en Estrasburgo, la ciudad francesa donde hoy radica la sede del Parlamento Europeo. Amplió su formación con los diplomas de los cursos de la Comunidad Económica Europea en la Escuela Diplomática de Madrid y del Instituto de Estudios Internacionales de Madrid. Toda una trayectoria hacia la cumbre europea. Pero Teresa, mujer dinámica, laboriosa, decidida, gran conversadora, activa, renunció a recluirse en las grandes oficinas de funcionarios de la Unión Europea, con su gran bagaje de títulos y cuatro idiomas para optar por la naturaleza.

En 1981, junto con su compañero el naturalista Benigno Varillas, cofundó «Quercus», la primera publicación española especializada en Ciencias Naturales y Medio Ambiente. Un año después empezó a adoptar a la realidad española, a través de la revista «El Cárabo», los contenidos de «La Hulotte», publicación francesa realizada por el naturalista Pierre Dèom, en la que divulgaba temas de una naturaleza más cercana. Este año 2017, tras 35 años, sigue publicando números. Y meses después de iniciar aquellas dos aventuras periodísticas participaba como redactora en el equipo fundador de otra revista, «Natura», que intentaba acercar la naturaleza a los pequeños e infundirles su amor por el medio ambiente y la fauna animal.

Responsable de la web Biodivers y del blog de crítica de libros de naturaleza: http://biodivers.wordpress.com, Vicetto dirigió la librería del Servicio Bibliográfico de la Naturaleza, Linneo, y la del Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Ha vivido en Francia, en Alemania y estableció temporalmente su residencia en Suráfrica y Namibia para que sus hijos aprendiesen inglés y alemán. Su experiencia africana la ha llevado al mencionado proyecto «Muruna» que lucha por evitar la extinción de todo un ancestro de los Homo sapiens paleolíticos, los bosquimanos que aún viven en el tanzano Ngorongoro. Así es Teresa, un ejemplo activo de ecóloga y naturalista práctica que busca el equilibrio ambiental de nuestro maltratado planeta.

Publicado el lunes 18 de septiembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/18/teresa-vicetto-quercus-muruna/2165080.html

La rica agua del grifo

La iniciativa obligatoria de tener en bares y restaurantes a disposición de los clientes un recipiente con agua fría y vasos de forma gratuita

Agua, water, wasser, eau, acqua, água, mizu, vodá? quizá sea una de las palabras más empleadas, más universales. La Real Academia Española la define, con el género femenino, como «líquido transparente, incoloro, inodoro e insípido en estado puro? y que constituye el componente más abundante de la superficie terrestre y el mayoritario de todos los organismos vivos». Es decir, el agua abunda en todo el mundo, es fácil encontrarla en la mayoría de las partes y territorios de la Tierra, aunque en zonas desérticas escasee en su superficie. Este líquido, con matices de pureza, es tan abundante que ocupa las tres cuartas parte de nuestro planeta. Sin embargo, el usado para el desarrollo de la vida se ha convertido en elemento caro.

Mientras que en Nueva York te ponen un vaso de agua gratis al sentarte en cualquier bar, en Dusseldorf cobran unos siete euros por un botellín de agua sin gas, el equivalente a un vaso. Las dos ciudades están en países desarrollados, se ubican al lado de grandes masas de agua, son poblaciones donde vive gente de similar poder adquisitivo. Las diferencias son escasas, el precio del agua es completamente distinto, increíblemente disparatado uno de otro. Pero no solamente ocurre esto en tan distantes partes del mundo. Hay situaciones y casos para todos los gustos. Y es lógica su carestía en lugares de gran escasez. En Madrid, Oviedo o Málaga, por ejemplo, el agua corriente, el del grifo, es un ejemplo de la definición de la RAE, más o menos barata, que resiste cualquier análisis. Pero muchos refectorios tienden a dispensar solo agua embotellada. En una ocasión en una comida familiar en un restaurante de precio medio pedimos una jarra de agua, nos dijeron que solamente expendían agua envasada y nos trajeron un botellín de agua procedente de Finlandia. El asombro fue total y el precio para olvidar.

Personalmente siempre pido una jarra de agua «de Madrid», «de Albacete», «de Gijón», de la ciudad donde coma. La mayoría de las veces me sirven agua embotellada. No «tienen» agua del grifo. En tiempo aún reciente las aguas corrientes de muchas ciudades eran imbebibles, casi no potables, arenosas, saladas. Y había razones para no beberlas. Hoy los organismos que legislan normas alimentarias han logrado que su depuración se generalice, las autoridades sanitarias obligan a esa adecuación higiénica y las aguas de la mayoría de las ciudades y pueblos europeos, como media, son plenamente aptas para el consumo. Por supuesto que todo el mundo tiene su gusto y a mucha gente no le complace cualquier agua, por muy saludable que sea. O quien necesite un líquido con más o menos minerales, sales, etc.

El Ayuntamiento de Granada, capital de una provincia con abundantes y variadas aguas, este verano ha firmado un pionero acuerdo con la Federación de Hostelería y Turismo provincial que obliga a los bares y restaurantes a tener a disposición de los clientes un recipiente con agua fría y vasos para su consumo de forma «gratuita y complementaria» a la oferta del propio establecimiento. La iniciativa ya existe en ciudades como Córdoba o Pamplona en España, así como en otras grandes urbes mundiales y pretende reducir todo lo posible los imperecederos envases plásticos y fomentar la sostenibilidad medioambiental.

Puede que la medida perjudique a industrias envasadoras, pero contribuirá a clarificar la procedencia de ciertas aguas. Un gran fraude fue descubierto en Londres pues una marca cara de fama mundial embotellaba agua del grifo. Y es que resulta difícil comprobar el verdadero origen de la gran producción de algunos manantiales de los que brota un chorrito y de él se llenan miles y miles de botellas. Asimismo dará a conocer la bondad del agua del grifo y desterrará el abuso de numerosos establecimientos que cobran por el agua el precio de un trabajado gran reserva.

Publicado el jueves 14 de septiembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/14/rica-agua-grifo/2163184.html

 

Un zoológico ecológico

El ejemplo del parque de Santillana del Mar y su compatibilidad medioambiental

Las personas, como en muchas circunstancias de la vida, se pueden dividir en dos grupos respecto a la Naturaleza, defensores y detractores. Habrá más o menos partidarios de la defensa o más o menos detractores pero pertenecerán a alguno de los dos campos. Conozco a personas de ambos estadios, no entiendo la radicalización de algunas. Pienso que es antinatural.

La Ecología, el campo de la biología que estudia las interrelaciones entre los seres vivos y el medio en el que conviven, suele ser el blanco de todos los reproches y también la palabra mágica que salvará la Tierra. Aunque parezca que son opuestas, hay cosas que las unen. O que se favorecen. Puede que un ejemplo sirva de explicación.

«El cirujano de mariposas» es un vídeo que se puede ver en el portal de Facebook del Zoológico y Parque Cuaternario de Santillana del Mar en el que José Ignacio Pardo de Santayana, «El encantador de mariposas», explica y muestra como reparar las alas dañadas de un lepidóptero. Les parecerá cosa de magia a unos y a otros un increíble paso de la naturaleza. También habrá gente a quien le parezca una barbaridad. El caso es que el director de este zoo consigue mejorar la existencia de estos preciosos bichitos tan beneficiosos en la cadena natural. Mantiene un parque que tiene encerrados a significativos animales, aunque de la forma más natural posible, sin maltrato. Pero esto lo rechazan muchos ecologistas. Aunque dudo en aplicarles a algunos de ellos este calificativo. Porque la ecología consiste en conseguir el equilibrio de las especies.

El zoológico cercano a Altamira lleva enseñando naturaleza cuarenta años. Cuando en 1977 Pardo de Santayana abrió al público el recinto instaló en él una curiosa miscelánea de animales que criaba en estancias familiares. No los encerró en jaulas ni en corrales de cemento y hierro sino los colocó en cercados naturales. Un año después instaló en una pradera un bisonte que recordaba a los antepasados que poblaron la zona en el Paleolítico, como refleja la monumental cueva. Hoy día se pueden contemplar allí más de cuatrocientas especies y cuatro mil seres vivos con infinidad de explicaciones lo que acerca la naturaleza a las personas, enseña las características de cada uno y anima a amar a los animales en un entorno lo más parecido a su hábitat natural. No es la situación ideal pero creo que es la que más se le parece. Unas antiguas minas cercanas albergan grandes fieras en semilibertad pero tienen otras limitaciones para poder observarlos, con escasa mejora para los animales.

Por otra parte me parece que es difícil acercarse a la Naturaleza de otra forma. La hay y tengo como amigos a unos de los naturalistas más reconocidos, que se esfuerzan cada día en practicar su amor al medio natural, buscando fórmulas para salvaguardarlo de los atropellos que le hacemos. Por ejemplo, Domingo Pliego, autor de diversas guías para conocer/recorrer los espacios naturales a la vez que visitando monumentos del medio ambiente o realizados por las personas a lo largo de la historia arquitectónica; Soledad de Andrés, filóloga, su esposa, acompañante e ilustradora de sus andanzas por los parajes de España; Teresa Vicetto, cofundadora con su compañero Benigno Varillas de la pionera revista «Quercus», la primera publicación especializada en Ciencias Naturales y Medio Ambiente en nuestro país; por supuesto, Varillas, el premiado naturalista poseedor de los más prestigiosos galardones internacionales, incansable buscador del equilibrio entre seres vivos y medios naturales e intérprete de una ecología práctica y eficiente.

Si aplaudimos las instalaciones que se van conformando para recuperar animales ancestrales, habitantes de esta tierra en la Prehistoria (bisonte, uro, vaca sayaguesa, caballos como el tarpán, el pottoka, el asturcón o el przenwalski?), un conjunto como el de Santillana, donde disfruté de joven, luego disfrutaron mis hijos y espero que también mis nietos, me parece un centro óptimo para empezar a amar la Naturaleza. Para Varillas «toda actuación a favor de la naturaleza siempre es muy positiva». Gran defensor de la vuelta a nuestros prados y bosques de estos valiosos animales -también osos, lobos y demás equilibradores de los ecosistemas-, Varillas pondera «una iniciativa así que sirve para que mucha gente se acerque a los animales». Una fundación similar sería ideal para nuestro verde Paraíso Natural.

Publicado el lunes 11 de septiembre de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/11/zoologico-ecologico/2161696.html

Caleao

Este artículo publicado hace meses no lo incluí entonces por problemas técnicos

Disfruté bastante en Caleao cuando era poco más que un guaje.
Un verano de hace ya unas cuantas décadas estuve unos días allí,
en un campamento que organizaba una parroquia avilesina. Creo
que era del barrio de Llaranes. Estaba a la orilla del río y en él lo
pasamos muy bien un centenar de chavales de entre diez y
quince años. Al menos ese es mi recuerdo. Iba de subjefe de la
expedición un primo mayor y al enterarse de que había una plaza
vacante solicitó a la parroquia cubrirla conmigo, aunque yo vivía
en La Felguera, lejos de la feligresía de Avilés. La expedición fue
una aventura desde el principio ya que viajamos hasta el
campamento en la plataforma descubierta superior de un viejo
autobús que hacía el recorrido entre árboles, montes y el río.
Recuerdo los días en aquella majada montañera, en una
docena de elementales tiendas de campaña, al lado de un Nalón
recién nacido, con excursiones por senderos entre bosques y con
noches de fuegos y canciones solidarios. Y tardes de baño en las
frías aguas de manantial y de rudimentaria pesca de truchas con
el único aparejo de un tenedor. Naturaleza pura.
Caleao puede haber cambiado, crecido, haber alterado la
tranquilidad de una aldea rural de mediados del siglo XX. Quizá
tenga poco que ver con el Caleao de aquellos días de acampada
que disfrutamos un centenar de muchachos. Pero supongo que
sigue siendo el pueblo tranquilo que desea tener vida y progreso,
dar aliento a unos vecinos en estos tiempos de abandono de los
núcleos rurales. Leo en LA NUEVA ESPAÑA que “Caleao busca
atraer a teletrabajadores que hagan de pastores a tiempo
parcial”. La iniciativa, que lleva bastante tiempo en estudio por
parte de expertos y paisanos de la localidad del concejo de Caso,
intenta que montes de este entorno rural pasen a formar parte

de una red de pueblos de diversas comunidades que mantienen
reservas de antiguos herbívoros salvajes autóctonos y en cuya
gestión participasen jóvenes locales y trabajadores a distancia.
“La idea es captar población y favorecer el desarrollo del
tejido económico rural”, señalaba el naturalista Benigno Varillas,
el promotor, quien añadía que la modalidad ya funciona en el
sevillano Aznalcázar, el cacereño Piornal y en San Cebrián de
Mudá, en Palencia, donde existen reservas de antiguos animales
que poblaron España y que hoy están en peligro de extinción.
Hablamos del bisonte europeo, del uro, la vaca sayaguesa de
Zamora, de caballos de razas como el tarpán, el pottoka, el
asturcón o el przenwalski. Y hablamos de las atractivas reservas
que se van creando en esas localidades y otras como Malpartida
de Plasencia, en el Parque Natural de Monfragüe, en los campos
aledaños a las investigaciones de Atapuerca, en Burgos, etc..
Benigno Varillas, cuya labor de divulgador naturalista ha
recibido tan notables galardones como el Nacional de Medio
Ambiente, del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo (1989),
el Ford a la Conservación (1996), el FONDENA otorgado por el
rey de España (2007), el BBVA a la Difusión del Conocimiento y
Sensibilización en Conservación de la Biodiversidad (2007), todos
de reconocido prestigio internacional, es el principal motor de
esta reserva del bisonte europeo en Caleao. “Es un modelo que
está funcionando en otras partes del mundo”, dice Varillas, para
quien el proyecto permitirá crear “comunidad y tejido social” y
enriquecer el clúster turístico de Redes, el queso Casín, la pesca y
la artesanía maderera. Asturiano del Mes, otorgado por este
diario en noviembre de 2007, este periodista nacido en Tudela-
Veguín, ha convivido con los massai en Tanzania, con indígenas
namibios, organizado reservas naturales en varias comunidades y
dirigido cursos y publicaciones especializados en conducta y
naturaleza de numerosas especies animales. Éxito asegurado.

Publicado el 2 de diciembre de 2016 en LA NUEVA ESPAÑA

Los silenciosos seguidores de la Yihad radical

Los jóvenes terroristas se radicalizaron fuera de las redes de Internet
Los silenciosos seguidores de la Yihad radical

La polémica sobre si los distintos cuerpos policiales habían recibido un presunto aviso de posible atentado terrorista en España, y más concretamente en nuestro litoral mediterráneo, no resuelve nada. El peligro permanece y no se descartan nuevos intentos de golpear la paz en los países occidentales. Puede que empañe la labor de los servicios de seguridad y quizá haga que a partir de ahora se tomen más en serio todos los mensajes que llegan a los investigadores. Pero supongo que lo importante es que es necesario que se amplíen los métodos de análisis y observación que nos lleven a prever con mayor precisión posibles ataques. Sobre todo teniendo en cuenta que los previsibles autores sean gente de otra cultura, «de otro mundo». Es decir, habrá que ponerse en su lugar o al menos a su nivel.

La evolución de los medios tecnológicos mueve el mundo actual. El avance de la tecnología invade todos los ámbitos de nuestra realidad. Ya casi no hay nada que funcione sin la ayuda de los nuevos medios, sin un programa informático y una electrónica continuamente renovada. Así, si los terroristas evitan esta tecnología pueden pasar inadvertidos para la mayoría de los investigadores, a especialistas en campos de observación de los radicales de la Yihad, a observadores de esa realidad.

Personalmente creo que mis conocimientos sobre creencias y religiones, tendencias y estilos de vida, mis saberes científicos y de análisis son escasos. Por eso mis explicaciones pueden ser muy simples, erróneas, acientíficas. De todas formas apunto mis teorías. ¿Por qué no fueron detectados a tiempo los viajes y movimientos de los terroristas autores de los últimos atentados?

Todo apunta a que los jóvenes que perpetraron la matanza de Las Ramblas de Barcelona y ocasionaron la explosión de la casa de Cambrils no utilizaban comunicaciones con las nuevas tecnologías. Sus creencias parecen inclinarse por métodos antiguos que eviten sistemas inalámbricos y otras conexiones localizables electrónicamente. Por eso se reunían fuera de sus mezquitas y dudosamente su radicalización fuese por medio de la red. Lo que no quiere decir que no tuviesen smartphones y ordenador, pero solo para su vida cotidiana, para la «legal».

En una reciente entrevista en LA NUEVA ESPAÑA un buen conocedor de la realidad islamista, José Luis Navazo, señalaba que se había publicado que el imán de Ripoll era seguidor del movimiento Tabligh, una rama de discípulos de Muhammad Ilyas que predicaba un «avivamiento» islámico y la vuelta a los métodos empleados por el Profeta en sus primeros tiempos.

El movimiento se consolidó, según diversas fuentes, en el Indostán tras una controversia con el estamento hindú y se propagó por los territorios con mayoría de religión musulmana del suroeste asiático y el continente africano. Algunos cálculos elevan el número de sus seguidores a una decena de millones. Y una de las zonas donde más abunda esta creencia es en el Magreb. Como señalaba al diario el experto Navazo -expulsado de Marruecos donde tiene su familia por sus investigaciones- los gobiernos marroquíes conocen perfectamente esta situación y la explotan. Aprovechan la emigración de miles de marroquíes a Europa para conseguir la salida de seguidores de esta tendencia a las mezquitas que se establecen en el occidente europeo, donde predican y practican su versión del Islam. Rabat tiene el más preciso y estructurado servicio de información militar de los países de donde proceden los inmigrantes y refugiados que llegan a Europa. Y controla las redes que «exportan» gente al norte del Mediterráneo, no le interesan los radicales del Islam y permite su paso del Estrecho sin perder su pista. Sean del movimiento Tabligh, cercanos al ISIS o Al Qaeda. He ahí la clave.

Publicado el sábado 2 de septiembre de 2016 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/09/02/silenciosos-seguidores-yihad-radical/2157631.html

 

¡Viva el cabrales!

Un homenaje al paladar que debemos pregonar
¡Viva el cabrales!

Mil de los quinientos mil kilos que los queseros de Cabrales producirán este año se ofrecerán este domingo en el festival que se celebra en Arenas.

Uno de los quesos más famosos del mundo reúne a quienes buscan degustar un manjar que madura en las cuevas de Picos de Europa.

Homenajear nuestro paladar con esta delicia casi se puede alcanzar en cualquier parte del Planeta. Pero animo hoy a que los amantes del queso lo pregonemos por el mundo, que lo pidamos en los comercios de cualquier continente -no solamente en «delicatessen»-, porque el boca a boca es la mejor forma de extender la merecida fama de un queso que, a pesar de ser una delicia, padece de cierta leyenda negra aún cuando el pasado año un restaurante pujó hasta los 11.000 euros para conseguir la mejor pieza del certamen.

Y es que en Cabrales todo el mundo disfruta con el queso. Por eso grito ¡Viva el cabrales!

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el sábado 26 de agosto de 2017

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/08/26/viva-cabrales/2154556.html

Donald Trump no es Nerón

 La publicitaria comparación de dos personajes separados por dos mil años

Nerón y Donald Trump han sido relacionados a raíz de publicarse meses atrás «Dinastía», del historiador Tom Holland, y sigue ocasionando comentarios en tertulias de radio y televisión. No me veo capaz de investigar a la altura del intelectual británico pero creo que ha aprovechado las excentricidades y caprichos del presidente norteamericano para publicitarse. No parecen comparables, aunque tengan algunas similitudes en su comportamiento y carácter. Casi veinte siglos entre ambos y un mundo tan distinto son difícilmente confrontables.

En principio hemos recibido una imagen de Nerón, césar del imperio romano del 54 y 68 de nuestra era, manifiestamente negativa. Déspota, machista, tirano, opresor, pirómano, asesino. Nerón representó para quienes describieron su trayectoria años después de su mandato como una nefasta época de caprichos e incongruencias que le dejan como el peor emperador de Roma. Sin embargo, quienes vivieron su gobierno, historiadores contemporáneos suyos, aun reconociéndole errores, destacaron su amor a las artes y su preocupación por el bienestar de las clases bajas y desheredadas. Visiones dispares que no despejan todo el papel del último emperador de la familia Julio-Claudia.

Fueron casi catorce años de decisiones caprichosas, luchas intestinas, llamativas excentricidades y denigrantes atrocidades, según relatos de Tácito o de Suetonio, que versionaron los acontecimientos del gobierno de Nerón décadas después de ocurrir. Pero Plinio el Viejo, que describió el incendio de Roma y otros sucesos como contemporáneo del emperador, así como Plutarco o Flavio Josefo, lo describen con una trayectoria más amable, menos cruel y mucho más social. El discípulo de Séneca mandó matar a su madre, Agripina, parece que envenenó a su hermanastro, Británico, ejecutó a su primera esposa, Claudia, y mató de un puntapié a la segunda, Popea, en pleno embarazo, según diferentes versiones. Para disculpar su presunta decisión de incendiar Roma acusó Nerón a los cristianos de provocar el fuego -que Holland pone en duda ahora- lo que desató una persecución sin precedentes en el imperio. Todo un panorama tiránico que no compensaba su construcción de teatros, foros artísticos y saneamiento urbano de la capital, la implantación de novedosas medidas agrícolas y económicas que beneficiasen al pueblo y su largo periodo de paz en un imperio expansivo y de guerras, como contaron historiadores que vivieron su reinado.

Pienso que Donald Trump tiene pocas cosas en común con el césar, aunque los dos luciesen una cabellera similar y dictaran decisiones caprichosas y excéntricas. El presidente de Estados Unidos no ha ordenado eliminar a nadie, no ha incendiado nada ni creo que sepa tocar la lira. Tiene mucho tiempo por delante, claro, para gobernar incongruentemente, pero de momento solo ha destituido a unos pocos cargos, ha amenazado con reprimir a diversos colectivos, ha intentado suprimir importantes servicios necesarios para el bienestar de las clases trabajadoras -expertos dicen que no lo logra porque funcionan-, no ha demostrado ninguna afición por las artes y de momento mantiene la paz.

En su haber está su desprecio por las mujeres, su afición a humillar otras creencias religiosas y dirigentes de otros países, su entusiasmo por los discursos cortos, los tuits, y su prepotencia ante otros mandatarios de estados aliados. El «tuitero en jefe», como ya es conocido en su país, si tiene en su debe el choque con jueces y leyes que le impiden llevar a cabo tropelías y amenazas. Pero siendo presidente de un estado moderno no puede reinar con el dedo ejecutor como lo hacía el césar, no es una autoridad divina y, aunque no le gusten o contravengan sus negocios, ha de cumplir las leyes. ¡De momento!

Mientras, los memes sobre Trump compiten con el humor que utilizó Cervantes con su repetido «marinero de Tarpeya» al reírse a cuenta del penoso poema sobre el incendiario romano.

Publicado el lunes 28 de agosto de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

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