Alhucemas, un polvorín histórico

Ante el brote de una nueva rebelión de la población rifeña en Marruecos

Los precisos saltos dados por los manifestantes en la jornada del pasado jueves 20 dan a entender que existe una estrategia de lucha y no una marcha improvisada. Por eso, una población de poco más de cincuenta mil habitantes puede convertirse en la flor de una nueva primavera en el Magreb. Y así lo gritan en la calle jóvenes y viejos rifeños. Los sucesos de Alhucemas, a mitad de camino entre Ceuta y Melilla y más cerca de Málaga que de Rabat, la capital del reino de Marruecos, son el posible brote de una rebelión que empieza a preocupar y levantar dolor de cabeza al omnipotente rey Mohamed VI. Tras nueve meses de manifestaciones y protestas parece que el germen de la revuelta se ha implantado en la región con más historia del Rif.

Encarcelado el primer líder de los disturbios y casi dos centenares de sus acompañantes en los alborotos, la situación no ha quedado en un tumulto callejero sino que Nasser Zafzafi, cabeza visible de los primeros desórdenes, ya tiene sucesión. Una joven treintañera, madre de cuatro hijos, Nawal Benaisa, ha tomado el relevo. El primero creció como adalid a medida que se fueron produciendo los acontecimientos; la segunda, con su condición de mujer en un contexto primario musulmán, y una trillada vida de precariedad, surge con una fuerza consolidada.

Los primeros manifestantes contaron con cierta simpatía de los emigrantes que trabajaban en países de la Europa occidental, conocedores de las libertades en los estados democráticos. Más tarde parece que recibieron ayudas de diverso tipo, lo que dio pie a que los políticos que rodean al monarca comenzasen a acusarlos de separatistas. Y una vez pasadas las estaciones laborables -otoño, tiempo de comienzo de la rebelión, invierno y primavera- llegó la época de las vacaciones y con ella la práctica demostración de la calurosa temperatura ambiental en la zona. Los miles de emigrantes que vuelven en verano a sus pueblos natales, cargados con todos sus ajuares en furgonetas atestadas, para disfrutar del descanso laboral junto a familiares y amigos, este año muestran una característica nueva. Viajan cargados como acostumbran, atraviesan medio continente sin descansar, llegan a su destino pero reducen su estancia a la esencial para visitar y saludar a familiares y amigos, dejan dinero y regresan a los países donde trabajan. Ya no veranean en su tierra, sobre todo si es Alhucemas y su región. El ambiente es de convulsión.

Conocedor en parte de la realidad política marroquí por diversas razones, en una ocasión descubrimos la masiva inclusión de miembros del servicio de información militar disimulados entre los guías que muestran al turista las costumbres y bellezas magrebíes. Quizá imbuidos por el espíritu de bebidas no recomendadas por la religión islámica, estos infiltrados «guías» nos demostraron sus sapiencias de la vida y andanzas de cada uno de los viajeros. Conocían al detalle movimientos de nuestras visitas a Marruecos y hasta el discurrir y penurias de quienes habíamos hecho la «mili» en Ceuta o Melilla. Nos revelaron la fontanería de la política subterránea marroquí, cuyo servicio de información controla «todo lo que se mueve». El Centro Nacional de Información español lo sabe bien y en él apoya gran parte de nuestra política antiterrorista.

Nasser Zafzafi, los doscientos detenidos, Nawal Benaisa y sus seguidores han sido condenados o están pendientes de juicios opacos a la opinión pública, al albur de las decisiones de los políticos del entorno real. Sus reivindicaciones son sociales y no excesivas pero se han levantado en un paraje en el que disfruta algunas de sus vacaciones Mohamed VI y este año se las pueden amargar. Y además de conmemorar la victoria infringida por la guerrilla de Abd-el-Krim sobre tropas coloniales el jueves 20, conocida aquí por el «Desastre de Annual», ahora se cumplen noventa años de la rendición, el 22 de julio de 1927, de ese carismático jefe rebelde del Rif. Así como seis décadas de la revuelta de los rifeños contra el sultán tras la independencia de Marruecos en 1956. Estos días muchos manifestantes, entre cientos de policías y gases lacrimógenos, vocean una consigna: «Mejor la muerte que la humillación». Y es que la población fundada como Villa Cisneros, frente al islote de Al Hoceïma, la Alhucemas de hoy, es un verdadero polvorín, es tierra de numerosos terremotos y de sucesivas rebeliones.

Publicado el lunes 31 de julio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/07/31/alhucemas-polvorin-historico/2143060.html

 

El fenómeno «smombie»

Sobre quienes van pendientes del móvil, sin prestar atención a lo que les rodea

La palabra es la contracción inglesa de «smartphone» y «zombie»: «smombie», que empieza a universalizarse para designar a quienes van por la calle pendientes de su móvil y sin prestar atención a lo que les rodea. Son los que suelen tropezar con otros viandantes por caminar lentamente como fantasmas metidos en una virtual burbuja fuera del ambiente por el que transitan, escuchando música, hablando con amigos, entrando en las redes sociales o simplemente navegando por internet. Los que producen accidentes al cruzar una calle sin respetar las señales de tráfico. Una preocupación para paseantes, organismos de tráfico y automovilistas en las ciudades. Según parece, en China, donde contabilizan unos 300 millones de adictos a los celulares móviles, los conocen como la «tribu con la cabeza hacia abajo» y algunas ciudades construyen aceras para ellos. En otras colocan señales de luz o sonido para alertar a embebidos en la pantalla del móvil. En Holanda hay carriles para «smombies» como los de los ciclistas.

En España, la Dirección General de Tráfico alertaba esta primavera del problema. Emitió esta advertencia por Twitter: «¿Caminas por la calle mirando al #móvil sin prestar atención a lo que te rodea? ¡Cuidado! Eres un #Smombie». Aludía a un estudio de la Universidad de Nueva York que señalaba que el 10% de los atendidos en urgencias de la gran urbe eran «smombies» que se habían caído o habían sido atropellados por ir entretenidos con su móvil.

Y es que la realidad virtual llena los territorios del mundo. Los videojuegos y la mensajería instantánea ya son una realidad «real». Niños o ancianos, todo el mundo lleva su celular en el bolso, la mochila, colgado del cuello o en la mano. Y casi todo el mundo lo utiliza mientras va caminando. Muy pocos renuncian al invento o deciden no atenderle al momento, estén donde estén.

El pasado verano llegó la invasión de los pokémons y una gran cantidad de usuarios de «smartphones» o similares teléfonos «inteligentes» se dedicaron a perseguir bichitos virtuales por todo paraje donde alcanzase la cobertura. El fenómeno se extendió a nivel global y gentes de todo el mundo recorrían calles, plazas, parques y cualquier lugar donde normalmente hubiese una concentración humana -objetivo primordial de los promotores- en busca de gusarapos virtuales colocados por un avispado fabricante de videojuegos. La chavalería organizaba sus pokequedadas, pokeparadas y pokesafaris en función de la aparición de Pikachu y sus amigos Misty, Brock, Richie, May? en los mapas reales según la ubicación de cada jugador. La novedad provocó, por una parte, una movilidad a muchos seguidores que habitualmente eran sedentarios usuarios de juegos virtuales; por otra, el aumento de grupos de participantes que usan su tableta o teléfono peligrosamente distraídos con ese y otros juegos.

Y si la marea pokémons fue remitiendo, los videojuegos se renuevan, aparecen otros nuevos y, sobre todo los jóvenes, siguen llevando sus teléfonos-tabletas a todas partes. La distracción está servida. Estos aparatos que en principio eran simples teléfonos para hablar y comunicarse a distancia, fieles al origen de su nombre, hoy son ordenadores portátiles y de bolsillo. Según las condiciones de su conexión, sus prestaciones son múltiples y casi para lo que menos se utilizan es para la comunicación hablada. Muchas de sus aplicaciones son gratuitas y los mensajes de WhatsApp, Telegram, Twitter, Facebook, Instagram y demás se han generalizado de tal forma que enlazan a muchos miles de millones de personas de todo el mundo. La Fundación Mapfre ha realizado un estudio sobre la peligrosidad de esta moda que ya causa problemas de tráfico y convivencia sobre todo por quienes además del móvil se aíslan más al llevar puestos los cascos. Un redoble éste al fenómeno «smombie».

Publicado el jueves 27 de julio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/07/27/fenomeno-smombie/2141280.html

El campo, un ámbito maltratado

Los campesinos han de tener los mismos servicios y derechos que los «urbanitas»

El campo asturiano ha estado relegado durante tanto tiempo que cuando alguien sobresale por quedarse a trabajar en su pueblo es noticia en los periódicos. Una tras otra, todas las semanas se publican en LA NUEVA ESPAÑA relatos de jóvenes asturianos que, con gran preparación y estudios, prefieren no salir de Asturias o volver a ella para emprender una nueva industria, una iniciativa realizable desde su tierra natal. La gran mayoría reivindica implantarse en su aldea, en el campo, fuera de las villas o ciudades, de las concentraciones urbanas. Una decisión hoy demasiado dura. Falta todo tipo de servicios.

«Me quedo en el pueblo» ya es una subsección clásica de este periódico. Cada jueves, en las páginas de Campo y mar, se publican informaciones sobre ganadería, agricultura, mercados o industria alimentaria. Pienso que quienes, por cuestiones laborales, digo como ejemplo, viven-vivimos en pueblos y ciudades «urbanas» pasamos estas noticias con rapidez, sin apenas leerlas. Sin darle importancia al sector primario.

Quizá esta actitud provenga de que en un pasado bastante reciente la representación de Asturias era una imagen de zona industrial y minera. Al menos allende la cordillera primaba la idea de una región no verde sino negra y conflictiva, además de lluviosa y poco atractiva para el visitante. Quienes salíamos fuera por estudios o por trabajo debíamos luchar contra la rémora de tener que desmentir esa idea despectiva de una tierra oscura, poco recomendable, refutar la maldad de esa imagen triste y belicosa (huelgas mineras, Revolución del 34?), al tiempo que luchar contra la broma de gente introvertida y con un lenguaje «gracioso». La cantinela del acento de los serenos, la sidrina, la pesada fabada y el mal tiempo permanente, todo con retintín.

Lo que hoy exporta el Principado pretende acabar con todo lo expuesto en el párrafo anterior. Un paraíso natural, una tierra verde y hermosa, unas gentes extrovertidas, amables, agradables y acogedoras. Una región atractiva, llena de recursos naturales, alegre y pacífica, con una excelente gastronomía. No hay duda de que ahí está el futuro, cuyo presente comienza a despegar.

Pero para consolidar esa pretensión es necesaria la materialización de una voluntad política y empresarial que alimente el motor del vehículo que nos dé de comer. Es decir, poner a producir el campo, como señalaba un reciente editorial de este diario. Salvar la zona rural, potenciando su producción, dotando a los ganaderos y agricultores de las comodidades de las que disfrutan los «urbanitas». Servicios y tecnologías actuales han de alcanzar a los rincones donde el trabajo es sufrido, sin apenas tiempo de descanso, duro y «sin domingos» como es el del campo, el del agricultor que ha de vigilar su huerta, el del ganadero pendiente de sus bestias. Deben procurarle bienestar.

La leche, el queso, la sidra, les fabes, la ternera asturiana no saben de calendario, pero quienes trabajan en su elaboración, atienden su manutención, velan por su ordeño, su elaboración, su crecimiento y cuidado son humanos. Personas que aspiran a tener las mismas comodidades, similares servicios y ratos de ocio, idénticas vacaciones y derechos laborales que obreros, técnicos, profesionales, funcionarios y demás trabajadores de la ciudad. Tanto legislativo como ejecutivo comunitarios deben proteger, promocionar, establecer una legislación que iguale a todos los contribuyentes en cánones y oportunidades. Vivir y trabajar en el campo no puede significar más sacrificio que el propio de su naturaleza, de su esencia, de su complejidad. Servir al sustento, la satisfacción y el placer a los demás debe tener todos los derechos y deberes que cualquier otra profesión.

Si la promoción de los atractivos de Asturias -según el vídeo institucional- enfatiza que el Principado es el refugio antiestrés, del disfrute, contra la rutina, un lugar para ser libre, para la aventura y sentirse vivo, ese paraíso lo deben disfrutar también los asturianos, tanto de la ciudad como del campo. La legislación y la implantación de esa igualdad es obligación de la Junta y el Gobierno astures. O el campo se despoblará (Asturias es líder en el número de pueblos sin ningún habitante). Expertos como el profesor y exconsejero Jesús Arango o el pionero naturalista Benigno Varillas pueden aportar sus trabajos para demostrar las posibilidades y necesidades para desarrollar una satisfactoria vida en el campo. Así es la democracia.

Artículo publicado el miércoles 19 de julio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/07/19/campo-ambito-maltratado/2137454.html

Verano.ong

La hipocresía neoliberal de las instituciones europeas y el ministro español del Interior respecto a la labor de las organizaciones no gubernamentales

Llega el verano y comienza con una infausta polémica que pauta la hipocresía neoliberal de los organismos europeos respecto a la labor de las ONG. Parece que tendremos un verano.ong -con «n»- como protagonista estival. Así, el mismo día que Almería declara jornada de luto por la muerte en el mar de Alborán de más de cuarenta refugiados, la Unión Europea culpa a las organizaciones no gubernamentales de promover un efecto llamada a los parias de este siglo XXI para que se jueguen la vida e intenten llegar desde un país antes llamado Libia y que ahora es un territorio de guerra, bandas armadas y mafias de trata de personas. Un día después el ministro español del Interior, Juan Ignacio Zoido, acusaba a las ONG en el mismo sentido. Insólito despropósito.

«Hay que concienciar a las ONG de que se está para ayudar y no se está para favorecer o potenciar inmigración irregular cuando esa inmigración irregular lo que está dando lugar es a que corran peligro en el Mediterráneo, como está sucediendo con demasiada frecuencia», aseguró el ministro cuando España se comprometió a recibir 17.000 refugiados antes del otoño, sólo ha admitido a 1.800 y faltan por acoger a 15.849 en dos meses.

El verano actual se presenta similar al de 2016, en el que murieron ahogados más de 2.000 huidos de la miseria: niños, ancianos, mujeres embarazadas? pero los organismos europeos siguen acusando a organizaciones como Médicos Sin Fronteras, MSF, mientras adiestran a patrulleras libias para que intercepten a las pateras que salen de las playas africanas y así no alcancen a ser avistados por los barcos de instituciones humanitarias. Una incongruencia ética que se agrava al coincidir esta disposición de los mandatarios de la zona norte del Mediterráneo con los combates entre facciones en el norte africano y las extorsiones realizadas por las mafias. Justo cuando el general Hafter, hombre fuerte del este libio, anunciaba la toma de Bengasi tras tres años de asedio a la segunda ciudad de este territorio magrebí.

Humanitarias instituciones como Proactiva Open Arms, Oxfam-Intermón, Acción contra el Hambre, Cruz Roja o la mencionada MSF declaran que no pueden abandonar su tarea cuando en los meses transcurridos en 2017 ya se han lanzado a las aguas mediterráneas unas cien mil personas. Cuando ya hay miles de ahogados al intentar la travesía, cuando las mafias las meten en embarcaciones expresamente frágiles que difícilmente logran salir de aguas libias. Y sabiendo que dichas mafias, en varias ocasiones, les han robado a las pateras botadas por ellas mismas, en doble acción criminal, sus motores en mitad del mar.

El director general de Oxfam-Intermón, José María Vera, criticó la actitud de Zoido, y señalaba en un escueto comunicado, que «es indignante y bochornoso que el ministro de interior esté desviando la atención y culpabilizando a las ONG en lugar de defender los derechos humanos y responder a sus compromisos internacionales». Paula Faria, coordinadora de MSF para las operaciones de rescate en el Mediterráneo, y la Asociación de las Organizaciones Italianas de Cooperación y Solidaridad Internacional (AOI) han lamentado el intento propuesto por Italia de cerrar unilateralmente sus puertos a los barcos que recojan refugiados y califican la medida de violación del derecho marítimo internacional.

La Unión Europea, que demostró su pericia antidemocrática al firmar su acuerdo antimigratorio con Turquía, ha estudiado en una reunión en la capital estonia, Tallin, la forma de devolver a los llegados a zona de guerra libia. Tomen nota: «Si enviamos a la gente de vuelta, sería la primera y más importante medida preventiva que mostraría que no hay razón para venir aquí si no tienes derecho», dijo el titular de Interior estonio Andres Envelt.

Articulo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 13 de julio de 2017

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/07/13/veranoong/2134582.html

 

La implicación en un consenso para Cataluña

Los partidos deben negociar en torno a una mesa una solución al soberanismo

El tiempo se acaba y los partidos deben concretar sus posiciones, sus medidas sobre la situación política en Cataluña. ¿Qué harán si el Govern declara la independencia unilateralmente, si convoca un referéndum oficial? Ya no valen vaguedades tras conocerse los borradores preparados por elegidos juristas respecto a actitud de la Generalitat después de proclamar la independencia, se celebre o no el referéndum. Si los partidos que participan en el Govern declaran, como han anunciado, unilateralmente la República de Cataluña ¿qué harán Podemos, Izquierda Unida, el Partido Socialista Obrero Español, el Partido Nacionalista Vasco, Ciudadanos, el Bloque Nacionalista Gallego, los componentes de Compromís y los de las mareas, los partidos y coaliciones canarias?? Declaraciones como nación de naciones, estado plurinacional, no las admitirán en Europa, no lo permite la Constitución, etcétera, no sirven para resolver el contencioso.

Las propuestas han de ser concretas y, por supuesto, convincentes. No valen bromas. La contumacia soberanista -tras la conferencia de Carles Puigdemont en Madrid, la carta del president a Mariano Rajoy, la respuesta de éste y el anuncio del 1 de octubre- ha corrido al revés del «dejar hacer» del Gobierno central, y sus votantes deberían tenerlo en cuenta ya que son los más manifiestos contrarios a la independencia de Cataluña. La concreción se ha de materializar en el práctico establecimiento de negociaciones. Hubo componendas para aprobar unos presupuestos, pero se perciben pocos compromisos para tratar de solucionar una inminente desintegración nacional.

Recurren políticamente a la Constitución y parece que con ello acallan sus conciencias, sus responsabilidades, sus promesas a sus votantes, a sus partidarios, a sus correligionarios. La ley suprema es una norma a respetar por todo responsable político demócrata. Pero no es algo eterno e inamovible. Desde la aprobación de la Constitución de 1978, que confirmó entonces la reciente implantación democrática en España, hace casi cuatro décadas, ahora la situación ha variado mucho. Hoy es tiempo de inmediateces y tecnológicas innovaciones, se han aprobado decenas de leyes importantes para la convivencia, para el funcionamiento democrático. España se ha integrado en Europa y en muchos casos fue motor de cambio y progreso de la Unión Europea, pionera en derechos, también cabecilla en corrupción.

En cerca de cuarenta años el escenario de los tres poderes del Estado es muy distinto al de aquella Transición, entonces con un estamento judicial sin apenas cambios y en su mayoría franquista, y otro estamento, el militar, anticuado, nombrado y promovido por la dictadura, con una gran estructura de mandos herederos de una jerarquía nacida en tiempos de guerra. Es decir, dos «pilares» del Estado reacios a la democracia y con unos reglamentos internos muy distintos a los reclamados por la ciudadanía. Además, la necesidad de una convivencia pacífica llevó a los constituyentes a pactar una ley fundamental que distinguía a ciertas regiones más o menos conflictivas de otras más pacíficas y solidarias. Las raíces de la dictadura persistían.

La España de 2017 no es comparable a la de 1978. La Constitución aprobada ese año fue una puesta en marcha de una democracia que se iría consolidando y tomando forma. Por tanto, era un primer establecimiento para que echase a andar el motor democrático y al rodar fuese consolidando la batería que nos llevase a modelos más consistentes, más participativos, no autoritarios. Hoy todos los partidos con representación en las Cortes están obligados a sentarse en una mesa, aportar medidas concretas para lograr un inexcusable consenso sin empleo de la fuerza. Otra cosa será una irresponsabilidad, un lamentable fracaso de los partidos, estamentos e instituciones. Y de la UE.

Publicado el jueves 29 de junio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/06/29/implicacion-consenso-cataluna/2128023.html

Florece la poesía astur

Las dificultades de los poetas para dar a conocer sus poemarios hoy día

Tetrástrofo monorrimo, retruécano, endecasílabo, alejandrino? No, la poesía actual es distinta, ya no emplea rima ni cadencia ni ritmo. Alguien ha dicho que ha trasformado los versos en simples líneas, breves o largas o no alineadas, dependiendo del ánimo del autor. Olvidados ya Quevedo, Góngora, Rosalía, Espronceda, Bécquer, que nos ayudaron a entender la poética, las estrofas ahora no se atienen a antiguas reglas griegas o latinas, tampoco de la poesía española clásica, ni al conceptismo, al culteranismo ni al romanticismo. Simplemente a sentimientos. Brotan.

Esta primavera que ya deja paso al verano, es decir, cuando la Naturaleza despierta y hace florecer las plantas, para muchas especies también época de celo, tiempo de crecimiento de los días, creo que vamos teniendo buena cosecha poética. Xuan Bello, Fernando Beltrán, Javier García Cellino, Enrique Serrano? son poetas astures que han presentado en pocos días poemarios nuevos. «Yo no escribo para matar el tiempo / ni para revivirlo / escribo para que me viva y me reviva», versaba Octavio Paz, según recordaba Javier García Cellino al presentar «Entrevuelos» de Enrique Serrano. A su vez «la poesía de José Elgarresta es una queja contra la condición humana y surge como una necesidad de encontrar respuestas», señala Victoria Díaz-Corralejo en el prólogo («Un grito en la oscuridad») del poemario «En el corazón del aire», presentado días atrás por el veterano poeta madrileño. Brotes, instantes, soplos, luces fuera de la prosa del momento.

Sin embargo, en tiempo de concesión del Nobel a Bob Dylan, de la facilidad de edición que presenta el libro electrónico, la poesía no camina por un sendero de rosas. Ejemplos ha habido en recientes fechas. Xuan Bello vuelve a los versos tras dos décadas recorriendo otros tramos de la literatura, llega cargado de galardones, distinciones y reconocimientos, pero la presentación de «El llibru nuevu» en la Biblioteca de Asturias, en Oviedo, fue un acto minoritario. Fernando Beltrán, poeta también muy conocido fuera del ámbito literario como «nombrador de empresas» o «naming», presentó «Hotel Vivir» en un ambiente entre amigos. «La poesía es para mí como una pulmonía incurable», dijo en una ocasión como símbolo de resistencia pero su hábitat parece estar en otro sitio.

Javier García Cellino, un premiado colaborador de LA NUEVA ESPAÑA, ha viajado a Madrid a presentar su última obra y contribuir a proclamar la de su amigo y paisano Enrique Serrano en una pequeña discoteca. «Famélica legión», el poemario de Cellino «es un acto de sinceridad» en el que «parte de los poemas establecen un diálogo con grandes obras pictóricas de la historia del arte», señala en su prólogo Ana Martín Puigpelat. Y es que el poeta felguerino se interesa en su obra por aquellos artistas que han demostrado una postura ética que se «ha traducido en un desgarramiento interior». «En las manos del frío está la poesía / que nos trasciende», dice en unos de sus versos.

Enrique Serrano es más concreto. Antiguo marino, centra su poesía en el mar, la naturaleza, el amor. «El hombre y el mar se escriben bajo tierra. / La tierra también», marca en un momento para finalizar con un «No me importa lo que la vida piense de mí, / siempre seré su amigo». Son leves poemarios estos de Serrano, quizá más etéreos que los de Algarresta, «escritos con la cabeza, firmados con el corazón para ser expresión del hombre», dice en su dedicatoria. «Leo a los poetas antiguos: / son pavesas en un incendio / o teas arrojadas a un pozo para ver su fondo; / nuestra voz es un chisporroteo / que se apaga en la eternidad?», señala este veterano que, en malos tiempos para la lírica, cumple ahora cuarenta años con la poesía.

Publicado el jueves 22 de junio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/06/22/florece-poesia-astur/2124642.html

Ganan los halcones a las palomas

La política dura de la derecha triunfa en estos momentos en el mundo

Los ciclos políticos suelen alternar dos posiciones opuestas con etapas variables. Los llamados «halcones» se van turnando con los llamados «palomas». De vez en cuando sobreviene un periodo intermedio que normalmente dura poco tiempo. Al menos en esta época de compulsiones. Y casi siempre se pasa de un extremo a otro sin transición templada. Ahora nos encontramos en una fase de crestas pues dos poderosos narcisistas elevan la tensión y los de alrededor empiezan a tomar sus precauciones.

Un claro ejemplo lo sufrimos actualmente en altos niveles mundiales -por el poder de los protagonistas- y tras el gobierno de un presidente paloma en Estados Unidos, como se consideró a Barak Obama, se ha pasado a otro de halcón, es decir, Donald Trump. Un cambio radical sin la menor duda. Un cambio que empieza a afectar no solamente a la política interior del país norteamericano sino también a sus relaciones exteriores.

El triunfo de los partidarios de la salida de Reino Unido de la Unión Europea puede o no haber contribuido al cambio habido en Estados Unidos pero favorece el incremento del grupo de los halcones. Además, se suma a la corriente a la que ya pertenecían el presidente ruso Vladimir Putin y varios gobernantes europeos de países del Este como Hungría, Polonia o Bulgaria.

Puestas así las cosas, las declaraciones de Ángela Merkel en el sentido de que ya no se puede confiar en los demás, muestran la situación actual. Cada uno tiene sus intereses y le resulta difícil depositar confianza en los demás. O dicho de otra forma, es fácil recelar de los amigos. Lo ha dicho la persona que más años lleva en el poder en Occidente, que gobierna la economía más sólida de Europa y representa al ala conservadora de la política democrática mundial. Quien es considerada halcona de la hacienda europea desde la crisis financiera, radical en los planteamientos presentados para la necesaria recuperación.

Así pues, parece que pasamos al turno de los halcones, radicales en los diversos puntos políticos. Hace unos meses, por ejemplo, que Suecia ha decidido recuperar el servicio militar obligatorio. En Reino Unido vuelven a llamar a los reservistas, parece que en mayor número, quizá motivado por el incremento de atentados yihadistas. La primera ministra Theresa May ya anunció antes de las elecciones que pretendía dar, en vez de más medios, más poder a la Policía. En los Países Bálticos la OTAN (Organización del Atlántico Norte) está desplegando fuerzas de defensa ante una posible invasión rusa. Son territorios poblados por un alto porcentaje de originarios de la Rusia soviética y, tras la invasión de Crimea hace tres años, los letones, estonios y lituanos temen un arrebato del antiguo jefe de la KGB y hoy presidente de Rusia que les lleve a ser anexionados por Moscú.

La situación en el Oriente Medio, del Mediterráneo a la Península Arábiga, se endurece también. La rivalidad religioso-política en la zona está incrementando la tensión. Después de la anunciada venta de cuantioso material bélico de Estados Unidos a Arabia Saudí, firmada por Donald Trump hace unos días en Riad, el grupo de países de religión con predomino suní -Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Egipto- cortaron sus relaciones con Qatar por «apoyar al terrorismo» promovido por la chií Irán. Y han suspendido las comunicaciones áreas, marítimas y terrestres y el abastecimiento a Doha de productos de primera necesidad.

En fin, todo indica que los halcones están en alza. En Noruega, país notoriamente pacífico, la OTAN ha desembarcado en Trondheim a 300 soldados estadounidenses por primera vez desde la Guerra Fría. Finlandia estudia incrementar en 50.000 militares su ejército? Los halcones son más fuertes cada día.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el miércoles 14 de junio de 2017

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/06/14/ganan-halcones-palomas/2120421.html

 

Millennials, la otra realidad

Los jóvenes que entraron en el siglo XXI siendo adolescentes son distintos

Marcelino Vaquero, «Campanal II», sigue asombrando a sus 86 años por sus hazañas deportivas. Áurea Martínez Cue, con 102, asombra por su actividad. Quizá sean excepciones que confirman la regla. Que no han tenido las urgencias de la vida moderna. Viven a un ritmo, para algunos, antiguo. Aunque están aún en tiempo de utilizar las nuevas tecnologías. Las de la inmediatez.

L@s millennials, como son conocid@s quienes cruzaron el milenio en la adolescencia, viven otro tipo de realidad. Lo quieren todo y lo quieren ya. Su ritmo es otro, las tecnologías lo hacen todo inminente. La calidad quizá se cambia por la rapidez. Los impresos languidecen porque cuesta tiempo hacerlos, no los tienes al momento. Y triunfan las redes sociales que propician las nuevas tecnologías. Imágenes, textos, documentos, música, pueden atravesar el mundo en unos instantes. Y expandirse como un virus. Se puede contemplar una concurrida calle de Nueva York en directo desde un rincón de los Picos de Europa o la selva congoleña. También una playa asturiana. Sólo se necesita una potente herramienta informática de los nuevos ingenios.

Filosofar sobre lo concreto de la situación del mundo actual en que vivimos puede ser poco práctico en un pequeño artículo de prensa. Porque surge una gran cantidad de preguntas que merece la pena estudiar en un mayor ámbito científico, en una convención de pensadores, en una conferencia de ejecutivos, economistas, políticos, filósofos, sindicalistas, estrategas, poetas, periodistas, químicos, biólogos, artistas? un Arca de Noé de muy notorios miembros de distintos campos de la intelectualidad y la ciencia. Personas que vean los problemas y avances de cada día y vislumbren y calibren el progreso de nuestra civilización. Que imaginen, contando con sus conocimientos, no sólo el futuro inmediato, sino a más lejano plazo. La velocidad actual de la vida lo reclama. Porque seguimos sin saber por qué envejecemos.

La aceleración tecnológica nos lleva a esa inmediatez que mueve hoy al mundo, a la comodidad vital, a la apetencia por el avance. Gracias a ella logramos descubrir hoy los entresijos de la corrupción, el misterio de la vida o la actividad del Universo. Pero recientemente acusamos también la fragilidad de nuestra situación. Un gran y espectacular ciberataque -aunque ha habido ya otros muchos menos llamativos y publicitados- ha puesto de relieve los graves peligros y la debilidad de este mundo ciberinmediático. El riesgo de una velocidad de avance con aún escasas medidas de prevención de fallos, ataques, previsión de adversidades. De casos que causen una catástrofe técnica y vital retroceso humano. Una nueva desaparición de los dinosaurios.

Por otra parte, y aunque sean considerados aún daños colaterales, la aplicación de esa nueva ciencia empieza a generalizar el auge del individualismo y la disminución de las relaciones personales, retraimiento del lenguaje, crecimiento del despilfarro y la falta de restauración y reparación de utensilios aprovechables. Y de momento un gran paro. Llama la atención la soledad de muchas personas concentradas en un gran recinto enfrascadas en la manipulación de smartphones -han aparecido curiosos carteles en centros de ocio con un «aquí no tenemos wifi, hablen entre ustedes»-, amigos jugando cada uno con su ciberteléfono sin integrarse en el grupo. L@s millennials han crecido fotografiando cada plato, cada documento, cada sitio -ya no toman notas-, lo pasan a la red, compran todo sin horario por internet y reciben el producto en horas. Las redes dictan el valor de los negocios y los no millennials deben adaptarse a su ritmo.

Pero ese ritmo de inminencia puede ocultar calidad, ética, dignidad, conductas que difieren de las cualidades humanas y la solidaridad que lucha contra desigualdades y diferencias.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 22 de mayo de 2017

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/05/22/millennials-realidad/2108461.html

 

Seguiremos buscando su ideología

Breve comentario tras el debate de los candidatos a la secretaría general del PSOE

«Que nos reconozcan como socialistas», señaló Patxi López en un momento del debate. Creo que eso es lo que faltó en la discusión a tres que ayer celebraron tres candidatos en la sede nacional del Partido Socialista Obrero Español. Digo discusión porque debate hubo poco. Acusaciones mutuas entre Susana Díaz y Pedro Sánchez pero escasa definición de lo que es el partido, los valores y principios socialistas. Ambos propusieron algunas medidas reparadoras, coherencia, generosidad, pero no definieron su ideología. El balance parece haberse inclinado por el vasco, el que menos apoyos aportó en su candidatura a la secretaría general. Quizá esta sea la situación ideológica del partido. Y parece que también la de sus hermanos europeos.

Cincuenta años de «apartheid»

Las penurias de la población palestina desde la Guerra de los Seis Días hasta hoy

Los movimientos militares de Egipto y su exigencia a las Naciones Unidas de la retirada de sus fuerzas de interposición en el Sinaí en mayo de 1967 desembocaron en la Guerra de los Seis Días. Israel venció, en una ofensiva relámpago, a la coalición formada por la República Árabe Unida, que así llamó Gamal Abdel Nasser al territorio egipcio, Siria, Irak y Transjordania en menos de una semana entre el 5 y el 10 de junio. Así se agudizaron las penurias de la población palestina que lleva cincuenta años sufriendo el acoso judío y la apatía internacional, un auténtico «apartheid».

La impotencia de la Organización de Naciones Unidas se refleja en una de sus más tempranas decisiones, la partición del territorio palestino, bajo protectorado de Reino Unido, en dos estados, uno judío y otro árabe. Setenta años después continúan irreconciliables los dos estados pues unos pobladores consideran que fueron expulsados de su tierra para implantar en ella una ocupación de moradores foráneos; mientras, éstos, reforzados por una inmigración político-religiosa, reivindican su origen ancestral en dichos territorios como mandato divino de la Torá, su libro de la ley. Ante las razones de unos u otros, más de cuatro millones de palestinos allí establecidos huyeron o fueron desplazados a las naciones vecinas, pobladas por gentes de extracción árabe y religión musulmana. La situación se agravó al ocupar Israel desde entonces, salvo el Sinaí, varios territorios de sus contrincantes durante las batallas de junio de 1967.

Más de 85 resoluciones de la ONU para intentar resolver el conflicto han sido ignoradas por el estado judío, mostrando la incapacidad de los organismos internacionales para lograr una convivencia en paz. No han servido de nada las conversaciones de Madrid de 1991 impulsadas por Estados Unidos y la URSS, ni las de Oslo de 1993, ni los encuentros de Camp Davis auspiciados por la Casa Blanca con presencia de los presidentes. Los continuos establecimientos de colonos -unos 400.000- en territorios cisjordanos corrompen cada vez más la situación.

La realidad de quienes nacieron y viven en esos territorios ocupados lleva medio siglo deteriorándose continuamente ante la permisividad del resto del mundo. Muchas de las numerosas reconstrucciones sufragadas por la Unión Europea, por ejemplo, son objeto constante de los ataques del ejército israelí, que con la disculpa de ser refugio de terroristas destruye escuelas cuatro o cinco veces reconstruidas, edificios públicos, corrales, casas particulares, automóviles. Israel construye muros que segregan familias, calles, barrios, ciudades; controla el 60% de Cisjordania, una población de unas 750.000 personas (tierra ocupada desde 1967), fiscaliza todo el agua de esa zona y los palestinos lo han de comprar para beber, soportar toques de queda continuos, controles militares, verjas y la destrucción de campos de cultivo para que los colonos levanten nuevos asentamientos.

Datos de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) señalan que son un millón los habitantes en emergencia diaria, que un 80% come gracias a la aportación de la agencia, que Israel no presta atención médica, obligatoria por la legislación internacional y la Convención de Ginebra, que solamente abre los puestos de paso a las zonas árabes dos horas matinales y dos vespertinas, que no les permite la pesca y bloquea toda comida que llega del exterior. Israel, que expulsó a 13.000 drusos (cristianos árabes) del Golán ocupado, sembró de minas la zona y reemplazó unas 350 granjas por asentamientos de colonos, es el único país de la ONU que no aporta sus límites fronterizos. António Guterres, recién elegido Secretario General de Naciones Unidas, señalaba hace solamente cincuenta días: «Tomo nota con decepción y alarma de la decisión de Israel de construir un nuevo asentamiento en el territorio palestino ocupado». El primer mundo consiente este ofensivo «apartheid».

Publicado el viernes 12 de mayo de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/05/12/cincuenta-anos-apartheid/2103140.html