Modas de hoy, remotas y dañinas

De los tatuajes y los piercings a los vídeos de abusos o las  despedidas de soltero

Las modas suelen representar avances, pasos adelante, muchas veces atrevidos. Se supone que una cosa, algo, alguien se pone de moda porque tiene alguna ventaja, porque es algo bonito, porque cae en gracia. Normalmente algo negativo no se pone de moda. Generalizar pérdidas no lo quiere nadie, promover lo feo parece un disparate que pocos seguirían, las desgracias solamente interesan a los morbosos. Las modas han de tener atractivo para la gente, para la mayoría, para personal de toda clase. Novedoso que aporte beneficio. Pero no siempre es así.

Por ejemplo: la moda de los tatuajes. La perfección clásica decía que el cuerpo humano era en si el sumun de la belleza. Y más si reflejaba sus músculos. A lo largo de los tiempos ese cuerpo fue adornado con ornamentos, colores o aderezos. Pero casi siempre se respetó el cuerpo. Al menos mayoritariamente. Solamente grupos marginales intentaban modificar su piel, notificar en ella un deseo, anunciar algún gusto particular, una pertenencia, una ideología, una filiación. Por eso los más proclives a plasmar en su cuerpo alguna de estas cosas solían ser los soldados en la antigüedad, cierto tipo de profesionales y enamorados ultrarrománticos. Por último, soñadores y muchos presidiarios para significarse. Vamos, hasta pocos años atrás se presumía de que solo presos y legionarios marcaban su cuerpo con tatuajes. Pero la moda de tatuarse el cuerpo ha alcanzado a todas las clases, al menos en las etnias de piel clara.

Por ejemplo: la moda de los piercings. Eran los adornos que distinguían a los pertenecientes a una tribu, los de las culturas antiguas, elementos que marcaban libertad o pertenencia. Se los ponían a muchos animales para sujetarlos, amarrarlos, para que no se escaparan. En la nariz, orejas, patas, alguna zona corporal que doliese al intentar evadirse o resistirse. En definitiva, era un signo de esclavitud o sumisión. Hoy un piercing es un adorno, un símbolo de ¿personalidad?. Pero creo que no puede demostrar más que un retroceso, una agresión corporal y no una libertad personal. En un tiempo en que comenzaban a desaparecer los pendientes femeninos, para muchas mujeres símbolo de antigua dependencia, surge la moda de la arandela en la nariz, un labio, una ceja, el ombligo y hasta en la vulva. Rara y sospechosa ¿no?

Poe ejemplo: los videos de abusos sexuales o de palizas realizados para enseñar en redes sociales. Constituyen la mayor aberración, un significativo salto atrás ético y estético que nos lleva a la irracionalidad. Machismo y abuso de poder punibles.

Por ejemplo: las despedidas de solteros. Si antes significaba celebrar la broma de recordarle a alguien el abandono de la libertad individual, el atarse a otra voluntad, hoy estas galas representan todo lo contrario. Son el colmo del borreguismo, la falsa ceremonia de señalarle que perdía su independencia cuando quienes lo/a despiden se uniforman en atuendo, asisten a cortejos y espectáculos casi vejatorios y la mayor gracia del evento es terminar todos borrachos y con resaca para tres días.

Podríamos recurrir a más ejemplos, a ritos y costumbres tergiversadas, modas que demuestran desconocimiento o falta de cultura, de ética, de estética. Un increíble deterioro humano. Cuatro ejemplos que además de revelar un claro retroceso son dañinos para ese cuerpo que quieren enseñar. Ya que tanto tatuarse como colgarse un piercing o las agresiones sexuales o corporales conllevan conflicto con donaciones, resonancias, cirugías, contagios, presumibles accesos a infecciones…

Pero sobre todo, son signos de dependencia, de falta de belleza, de intolerancia, machismo, irracionalidad, brutalidad, de la necesidad de ornamento para disimular defectos…

Publicado el martes 22 de agosto de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/08/22/modas-hoy-remotas-daninas/2152744.html

 

Lamentable atentado

Atentado en Barcelona, una de las ciudades españolas con mayor población de origen magrebí. Marruecos, el país magrebí donde menos «primavera árabe» hubo. Cataluña, comunidad en la que los radicales han iniciado una campaña antiturística. Atando cabos podemos buscar conexiones y encontrar casualidades que nos lleven a la conclusión de que estos descerebrados terroristas tienen algo más que coincidencias. Teniendo en cuenta que el servicio de información militar y político marroquí es uno de los más fuertes junto con el de Israel, algo falla en la coordinación de los servicios de seguridad en los países europeos y que reciben información de Marruecos.

Por otra parte, ya está bien de tuits y demás sistemas de fuga informativa por las redes sociales. Los responsables de organismos y departamentos políticos y sociales deben comparecer en los medios y no liberarse con unas líneas en Twitter o Facebook,  Istagram y demás redes, subterfugio para no dar la cara pública.

Por último, en el sistema o juego de acción y reacción que sufrimos principalmente en Europa llevamos las de perder. Ya nadie se acuerda de las iniciativas de Bush, Aznar y el líder laborista inglés o el jefe del Gobierno de Portugal cuando se reunieron en las Azores. Hoy nos lamentamos de los ataques que sufrimos pero nos olvidamos de los desastres que soportan en Palestina, los que organiza Occidente en Afganistán, en Iraq, etc.  ¿Saldrán inmunes todos estos responsables que nos han llevado a este desastre?

Polvos y lodos que han de hacer reflexionar a quienes votan en las democracias de Europa. No somos culpables pero permitimos que los gobernantes hagan lo que les dé la gana. Una desgracia.

El marginal deporte femenino

Mientras el masculino es un nido de corrupción y un despilfarro de dinero oscuro

Aterriza un extraterrestre en un lugar recóndito de nuestro Planeta y se conecta a Internet. Va recorriendo distintas web y se detiene en las que informan de noticias políticas, económicas y deportivas. El recién llegado, al principio, no entiende nada de lo que ve, oye y lee. La lógica de su mundo no encaja con la de los humanos. En su recorrido por la red atisba exóticos muros de distinto signo ético, político, económico, deportivo. Por ejemplo, que el deporte no se atenga a la jurisdicción judicial ordinaria.

Las diferencias en el campo de la ética, de la política, de la economía le despistan y sorprenden; la realidad deportiva le desquicia. En su sistema planetario no todo es comprensible y lineal a primera vista, pero existe una conexión ético-político-económica más o menos natural. Sin embargo el deporte le parece la cuarta dimensión. Y para intentar entender lo que significa deporte en esta nuestra galaxia comienza a estudiar el sentido de las palabras, su contenido e implicación de cada una en la vida de los humanos. Cada vez se pierde más en esta cancha. Fútbol, ciclismo, baloncesto, profesional, aficionado, dopaje, fichaje, cláusula, 222 millones? No le encajan las palabras que halla en su diccionario con el lenguaje del deporte.

A la vez que Ronaldo, Messi, Neymar, LeBron James, Kobe Bryan, Federer, Fernando Alonso, etcétera copan las páginas de los medios con sus enormes ganancias, se les cita a muchos de ellos en las salas de los juzgados por presuntos fraudes fiscales. Mientras tanto, equipos y deportistas femeninos han de recurrir al micromecenazgo, la cooperación colectiva, el «crowdfunding» o como quieran llamar a la petición de contribuciones individuales para poder subsistir. Y no es que falte calidad en las deportistas, que no sepan regatear, encestar, nadar o pedalear. Al contrario, juegan bien. En España hay campeonas en muchos deportes con nivel internacional, más medallistas olímpicas que olímpicos, nadadoras de oro, están las «rojas», las «guerreras»? pero no hay inversores, faltan sponsors, que patrocinen deportes de mujeres en los medios, ni medios que informen de hazañas femeninas.

Unas nadadoras acaban de regresar de los campeonatos mundiales con medallas de oro y plata y apenas se conocen sus nombres. La selección juvenil femenina española de baloncesto se proclamó días pasados, a finales de julio, campeona europea por séptima vez, pero se conoce más a su entrenador que a las jugadoras. Un titular bastante perdido de un diario deportivo señalaba así lo conseguido por «las guerreras» de balonmano: «Las chicas de Dani Lara cierran un verano espectacular en el que suman dos medallas de bronce (Croacia y Polonia), al oro conseguido el año pasado en el Campeonato del Mundo de Budapest 2016». Se televisa fútbol, baloncesto, balonmano femenino, pero en horarios y canales marginales, en diferido, y algunos otros deportes son inexistentes, salvo proezas increíbles.

Las mujeres deportistas apenas constan en la prensa salvo que sean una Garbiñe Muguruza o una Mireia Belmonte. Las atletas españolas que compiten en los Juegos Olímpicos traen más medallas que los hombres, pero ¿conoce el lector el nombre de alguna de ellas? El Rincón Fertilidad, equipo malagueño de balonmano que participará en la liga europea Challenge Cup, rebosa de alegría porque instituciones públicas le ayudarán con diversas aportaciones, en total unos 70.000 euros, «para arrimar el hombro». A finales de 2015 un periódico deportivo señalaba que «la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino dejó de ser un ideal casi inalcanzable para cristalizarse como entidad a todos los efectos», lo que da idea de cuáles son sus mimbres. Cálculos de los organismos del fútbol femenino señalaban que esta sección del Real Madrid representaría un 0,025% del presupuesto del club. Mientras, algunos aficionados de la entidad de Chamartín han tenido la desfachatez de pedir el perdón y alguna clase de sobreseimiento para Cristiano Ronaldo, para quien la acusación solicita una multa de 75 millones de euros y pena de 15 años de prisión por el presunto fraude fiscal de 14,7 millones a Hacienda.

Publicado el jueves 10 de agosto de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/08/10/marginal-deporte-femenino/2147589.html

 

Malén Aznárez, periodista sobre todo

En el fallecimiento de la presidenta en España de Reporteros Sin Fronteras

Dos valores, entre los otros muchos que pienso que deberíamos resaltar, destacaríamos hoy de Malén Aznárez, la presidenta de la sección española de Reporteros Sin Fronteras: su actuación personal en el momento de disolver la cadena de Medios de Comunicación del Estado a mediados de los pasados años 80 del siglo precedente y su lucha contra la denostada Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como la Ley Mordaza. Malén se preocupó de conseguir que los periodistas que trabajaban en los 26 medios que formaban el complejo de los «periódicos del Movimiento» no quedasen al albur, de procurar la continuidad por empresas privadas o cooperativas de una prensa destinada a desaparecer como propiedad del Estado. Lo consiguió en muchos casos, igual que sumó sus esfuerzos en combatir la ley que reprime diferentes métodos legítimos de conseguir información sobre algunos hechos conflictivos, implantada por el Partido Popular.

Malén Aznárez, que falleció a causa de un tumor cerebral el pasado domingo 30 de julio, había nacido en Santander hace 73 años y terminó sus estudios en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid -donde la conocí- en 1972. Inició su vida profesional en el diario Arriba y colaboró en las revistas Cuadernos para el Diálogo y Posible. En 1984 pasó como adjunta a la dirección de Radio Nacional de España, donde más tarde dirigió sus Servicios Informativos. También fue llamada para presentar un telediario de Televisión Española, aunque personalmente desconozco por qué no llegó a presentarlo. Siendo directora de los medios de comunicación del Estado le llegó la penosa labor de venderlos o cerrarlos.

Ya dentro del conglomerado de Prisa pasó por el semanario «El Globo», el diario «El País», donde fue redactora jefe del área de Sociedad y Defensora del Lector, reportera en su revista semanal y profesora en su Escuela de Periodismo. Después de unos años como vicepresidenta de la sección española de Reporteros Sin Fronteras accedió a la presidencia, que ejercía desde 2011. El pasado abril le diagnosticaron su mal.

Si como Defensora del Lector probó su solvencia profesional por su rigor, como presidenta de Reporteros Sin Fronteras fue contundente contra las persecuciones e injusticias sufridas por periodistas de todo el mundo. Especialmente le desesperaba la precariedad laboral de los freelance, que en unas condiciones míseras y tremendamente arriesgadas, facilitan una excelente información de los más peligrosos conflictos bélicos y desastres naturales. Dura en apariencia, Malén era, en opinión de algunos compañeros, como escribió Carmen Rengel en la edición en español de The Huffington Post, «un bizcocho bajo la armadura».

Publicado el jueves 3 de agosto de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/suscriptor/sociedad-opinion/2017/08/03/malen-aznarez-periodista/2144451.html

Alhucemas, un polvorín histórico

Ante el brote de una nueva rebelión de la población rifeña en Marruecos

Los precisos saltos dados por los manifestantes en la jornada del pasado jueves 20 dan a entender que existe una estrategia de lucha y no una marcha improvisada. Por eso, una población de poco más de cincuenta mil habitantes puede convertirse en la flor de una nueva primavera en el Magreb. Y así lo gritan en la calle jóvenes y viejos rifeños. Los sucesos de Alhucemas, a mitad de camino entre Ceuta y Melilla y más cerca de Málaga que de Rabat, la capital del reino de Marruecos, son el posible brote de una rebelión que empieza a preocupar y levantar dolor de cabeza al omnipotente rey Mohamed VI. Tras nueve meses de manifestaciones y protestas parece que el germen de la revuelta se ha implantado en la región con más historia del Rif.

Encarcelado el primer líder de los disturbios y casi dos centenares de sus acompañantes en los alborotos, la situación no ha quedado en un tumulto callejero sino que Nasser Zafzafi, cabeza visible de los primeros desórdenes, ya tiene sucesión. Una joven treintañera, madre de cuatro hijos, Nawal Benaisa, ha tomado el relevo. El primero creció como adalid a medida que se fueron produciendo los acontecimientos; la segunda, con su condición de mujer en un contexto primario musulmán, y una trillada vida de precariedad, surge con una fuerza consolidada.

Los primeros manifestantes contaron con cierta simpatía de los emigrantes que trabajaban en países de la Europa occidental, conocedores de las libertades en los estados democráticos. Más tarde parece que recibieron ayudas de diverso tipo, lo que dio pie a que los políticos que rodean al monarca comenzasen a acusarlos de separatistas. Y una vez pasadas las estaciones laborables -otoño, tiempo de comienzo de la rebelión, invierno y primavera- llegó la época de las vacaciones y con ella la práctica demostración de la calurosa temperatura ambiental en la zona. Los miles de emigrantes que vuelven en verano a sus pueblos natales, cargados con todos sus ajuares en furgonetas atestadas, para disfrutar del descanso laboral junto a familiares y amigos, este año muestran una característica nueva. Viajan cargados como acostumbran, atraviesan medio continente sin descansar, llegan a su destino pero reducen su estancia a la esencial para visitar y saludar a familiares y amigos, dejan dinero y regresan a los países donde trabajan. Ya no veranean en su tierra, sobre todo si es Alhucemas y su región. El ambiente es de convulsión.

Conocedor en parte de la realidad política marroquí por diversas razones, en una ocasión descubrimos la masiva inclusión de miembros del servicio de información militar disimulados entre los guías que muestran al turista las costumbres y bellezas magrebíes. Quizá imbuidos por el espíritu de bebidas no recomendadas por la religión islámica, estos infiltrados «guías» nos demostraron sus sapiencias de la vida y andanzas de cada uno de los viajeros. Conocían al detalle movimientos de nuestras visitas a Marruecos y hasta el discurrir y penurias de quienes habíamos hecho la «mili» en Ceuta o Melilla. Nos revelaron la fontanería de la política subterránea marroquí, cuyo servicio de información controla «todo lo que se mueve». El Centro Nacional de Información español lo sabe bien y en él apoya gran parte de nuestra política antiterrorista.

Nasser Zafzafi, los doscientos detenidos, Nawal Benaisa y sus seguidores han sido condenados o están pendientes de juicios opacos a la opinión pública, al albur de las decisiones de los políticos del entorno real. Sus reivindicaciones son sociales y no excesivas pero se han levantado en un paraje en el que disfruta algunas de sus vacaciones Mohamed VI y este año se las pueden amargar. Y además de conmemorar la victoria infringida por la guerrilla de Abd-el-Krim sobre tropas coloniales el jueves 20, conocida aquí por el «Desastre de Annual», ahora se cumplen noventa años de la rendición, el 22 de julio de 1927, de ese carismático jefe rebelde del Rif. Así como seis décadas de la revuelta de los rifeños contra el sultán tras la independencia de Marruecos en 1956. Estos días muchos manifestantes, entre cientos de policías y gases lacrimógenos, vocean una consigna: «Mejor la muerte que la humillación». Y es que la población fundada como Villa Cisneros, frente al islote de Al Hoceïma, la Alhucemas de hoy, es un verdadero polvorín, es tierra de numerosos terremotos y de sucesivas rebeliones.

Publicado el lunes 31 de julio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/07/31/alhucemas-polvorin-historico/2143060.html

 

El fenómeno «smombie»

Sobre quienes van pendientes del móvil, sin prestar atención a lo que les rodea

La palabra es la contracción inglesa de «smartphone» y «zombie»: «smombie», que empieza a universalizarse para designar a quienes van por la calle pendientes de su móvil y sin prestar atención a lo que les rodea. Son los que suelen tropezar con otros viandantes por caminar lentamente como fantasmas metidos en una virtual burbuja fuera del ambiente por el que transitan, escuchando música, hablando con amigos, entrando en las redes sociales o simplemente navegando por internet. Los que producen accidentes al cruzar una calle sin respetar las señales de tráfico. Una preocupación para paseantes, organismos de tráfico y automovilistas en las ciudades. Según parece, en China, donde contabilizan unos 300 millones de adictos a los celulares móviles, los conocen como la «tribu con la cabeza hacia abajo» y algunas ciudades construyen aceras para ellos. En otras colocan señales de luz o sonido para alertar a embebidos en la pantalla del móvil. En Holanda hay carriles para «smombies» como los de los ciclistas.

En España, la Dirección General de Tráfico alertaba esta primavera del problema. Emitió esta advertencia por Twitter: «¿Caminas por la calle mirando al #móvil sin prestar atención a lo que te rodea? ¡Cuidado! Eres un #Smombie». Aludía a un estudio de la Universidad de Nueva York que señalaba que el 10% de los atendidos en urgencias de la gran urbe eran «smombies» que se habían caído o habían sido atropellados por ir entretenidos con su móvil.

Y es que la realidad virtual llena los territorios del mundo. Los videojuegos y la mensajería instantánea ya son una realidad «real». Niños o ancianos, todo el mundo lleva su celular en el bolso, la mochila, colgado del cuello o en la mano. Y casi todo el mundo lo utiliza mientras va caminando. Muy pocos renuncian al invento o deciden no atenderle al momento, estén donde estén.

El pasado verano llegó la invasión de los pokémons y una gran cantidad de usuarios de «smartphones» o similares teléfonos «inteligentes» se dedicaron a perseguir bichitos virtuales por todo paraje donde alcanzase la cobertura. El fenómeno se extendió a nivel global y gentes de todo el mundo recorrían calles, plazas, parques y cualquier lugar donde normalmente hubiese una concentración humana -objetivo primordial de los promotores- en busca de gusarapos virtuales colocados por un avispado fabricante de videojuegos. La chavalería organizaba sus pokequedadas, pokeparadas y pokesafaris en función de la aparición de Pikachu y sus amigos Misty, Brock, Richie, May? en los mapas reales según la ubicación de cada jugador. La novedad provocó, por una parte, una movilidad a muchos seguidores que habitualmente eran sedentarios usuarios de juegos virtuales; por otra, el aumento de grupos de participantes que usan su tableta o teléfono peligrosamente distraídos con ese y otros juegos.

Y si la marea pokémons fue remitiendo, los videojuegos se renuevan, aparecen otros nuevos y, sobre todo los jóvenes, siguen llevando sus teléfonos-tabletas a todas partes. La distracción está servida. Estos aparatos que en principio eran simples teléfonos para hablar y comunicarse a distancia, fieles al origen de su nombre, hoy son ordenadores portátiles y de bolsillo. Según las condiciones de su conexión, sus prestaciones son múltiples y casi para lo que menos se utilizan es para la comunicación hablada. Muchas de sus aplicaciones son gratuitas y los mensajes de WhatsApp, Telegram, Twitter, Facebook, Instagram y demás se han generalizado de tal forma que enlazan a muchos miles de millones de personas de todo el mundo. La Fundación Mapfre ha realizado un estudio sobre la peligrosidad de esta moda que ya causa problemas de tráfico y convivencia sobre todo por quienes además del móvil se aíslan más al llevar puestos los cascos. Un redoble éste al fenómeno «smombie».

Publicado el jueves 27 de julio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/07/27/fenomeno-smombie/2141280.html

El campo, un ámbito maltratado

Los campesinos han de tener los mismos servicios y derechos que los «urbanitas»

El campo asturiano ha estado relegado durante tanto tiempo que cuando alguien sobresale por quedarse a trabajar en su pueblo es noticia en los periódicos. Una tras otra, todas las semanas se publican en LA NUEVA ESPAÑA relatos de jóvenes asturianos que, con gran preparación y estudios, prefieren no salir de Asturias o volver a ella para emprender una nueva industria, una iniciativa realizable desde su tierra natal. La gran mayoría reivindica implantarse en su aldea, en el campo, fuera de las villas o ciudades, de las concentraciones urbanas. Una decisión hoy demasiado dura. Falta todo tipo de servicios.

«Me quedo en el pueblo» ya es una subsección clásica de este periódico. Cada jueves, en las páginas de Campo y mar, se publican informaciones sobre ganadería, agricultura, mercados o industria alimentaria. Pienso que quienes, por cuestiones laborales, digo como ejemplo, viven-vivimos en pueblos y ciudades «urbanas» pasamos estas noticias con rapidez, sin apenas leerlas. Sin darle importancia al sector primario.

Quizá esta actitud provenga de que en un pasado bastante reciente la representación de Asturias era una imagen de zona industrial y minera. Al menos allende la cordillera primaba la idea de una región no verde sino negra y conflictiva, además de lluviosa y poco atractiva para el visitante. Quienes salíamos fuera por estudios o por trabajo debíamos luchar contra la rémora de tener que desmentir esa idea despectiva de una tierra oscura, poco recomendable, refutar la maldad de esa imagen triste y belicosa (huelgas mineras, Revolución del 34?), al tiempo que luchar contra la broma de gente introvertida y con un lenguaje «gracioso». La cantinela del acento de los serenos, la sidrina, la pesada fabada y el mal tiempo permanente, todo con retintín.

Lo que hoy exporta el Principado pretende acabar con todo lo expuesto en el párrafo anterior. Un paraíso natural, una tierra verde y hermosa, unas gentes extrovertidas, amables, agradables y acogedoras. Una región atractiva, llena de recursos naturales, alegre y pacífica, con una excelente gastronomía. No hay duda de que ahí está el futuro, cuyo presente comienza a despegar.

Pero para consolidar esa pretensión es necesaria la materialización de una voluntad política y empresarial que alimente el motor del vehículo que nos dé de comer. Es decir, poner a producir el campo, como señalaba un reciente editorial de este diario. Salvar la zona rural, potenciando su producción, dotando a los ganaderos y agricultores de las comodidades de las que disfrutan los «urbanitas». Servicios y tecnologías actuales han de alcanzar a los rincones donde el trabajo es sufrido, sin apenas tiempo de descanso, duro y «sin domingos» como es el del campo, el del agricultor que ha de vigilar su huerta, el del ganadero pendiente de sus bestias. Deben procurarle bienestar.

La leche, el queso, la sidra, les fabes, la ternera asturiana no saben de calendario, pero quienes trabajan en su elaboración, atienden su manutención, velan por su ordeño, su elaboración, su crecimiento y cuidado son humanos. Personas que aspiran a tener las mismas comodidades, similares servicios y ratos de ocio, idénticas vacaciones y derechos laborales que obreros, técnicos, profesionales, funcionarios y demás trabajadores de la ciudad. Tanto legislativo como ejecutivo comunitarios deben proteger, promocionar, establecer una legislación que iguale a todos los contribuyentes en cánones y oportunidades. Vivir y trabajar en el campo no puede significar más sacrificio que el propio de su naturaleza, de su esencia, de su complejidad. Servir al sustento, la satisfacción y el placer a los demás debe tener todos los derechos y deberes que cualquier otra profesión.

Si la promoción de los atractivos de Asturias -según el vídeo institucional- enfatiza que el Principado es el refugio antiestrés, del disfrute, contra la rutina, un lugar para ser libre, para la aventura y sentirse vivo, ese paraíso lo deben disfrutar también los asturianos, tanto de la ciudad como del campo. La legislación y la implantación de esa igualdad es obligación de la Junta y el Gobierno astures. O el campo se despoblará (Asturias es líder en el número de pueblos sin ningún habitante). Expertos como el profesor y exconsejero Jesús Arango o el pionero naturalista Benigno Varillas pueden aportar sus trabajos para demostrar las posibilidades y necesidades para desarrollar una satisfactoria vida en el campo. Así es la democracia.

Artículo publicado el miércoles 19 de julio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/07/19/campo-ambito-maltratado/2137454.html

¿Verdá Joaquín?

Joaquín Marín no solamente tenía criterio propio, sino que siempre lo cruzaba con los de sus amigos para reforzarlo. Por eso su triunfo fue grande, rotundo

Llegó una vez a la redacción, se sentó enfrente y me preguntó qué me parecía la aventura que quería emprender: organizarse como cooperativa y hacerse cargo de un periódico de la cadena del Movimiento (sic) que o lo vendía el Estado o desaparecería. Como redactor de un periódico de Madrid no podía darle una respuesta, como compañero, ´excorresidente´ y amigo le mostré, claro, mi sincero apoyo, mi aliento, mi «delante». Joaquín Marín no solamente tenía criterio propio, sino que siempre lo cruzaba con los de sus amigos para reforzarlo. Por eso su triunfo fue grande, rotundo. Después de una brillante trayectoria como periodista (antes fue maestro), director, fundador y directivo en distintos medios de comunicación, Joaquín terminó participando en tertulias. Recuerdo sus comienzos en la residencia Azorín, en la que residíamos una quincena de estudiantes de Periodismo, adonde llegó con sus afanes. Participaba en toda tertulia donde pudiese mostrar su opinión y donde decía que tanto aprendía. Siempre terminaba, con su deje mijeño, con la coletilla «¿verdá Manolo?», «¿verdá Tomás?», «¿verdá Javier?».

José Manuel Vaquero, por supuesto, y Joaquín Marín fueron los mejores corresponsales regionales que tuvo El País. Los primeros y más prolíficos. Luego se transformaron en pioneros y pasaron a creadores de medios de comunicación. Joaquín salvó y fundó periódicos, dirigió el mejor periodo de la televisión de Andalucía. Una enfermedad nos lo ha quitado en unos meses. Adiós compañero, dejas una estirpe familiar de profesionales de la comunicación, una gran cantidad de amigos, una estela de buen periodismo. ¿Verdá Joaquín?

Publicado el sábado 15 de julio de 2017 en LA OPINIÓN DE MÁLAGA

http://www.laopiniondemalaga.es/opinion/2017/07/15/verda-joaquin/944229.html

Verano.ong

La hipocresía neoliberal de las instituciones europeas y el ministro español del Interior respecto a la labor de las organizaciones no gubernamentales

Llega el verano y comienza con una infausta polémica que pauta la hipocresía neoliberal de los organismos europeos respecto a la labor de las ONG. Parece que tendremos un verano.ong -con «n»- como protagonista estival. Así, el mismo día que Almería declara jornada de luto por la muerte en el mar de Alborán de más de cuarenta refugiados, la Unión Europea culpa a las organizaciones no gubernamentales de promover un efecto llamada a los parias de este siglo XXI para que se jueguen la vida e intenten llegar desde un país antes llamado Libia y que ahora es un territorio de guerra, bandas armadas y mafias de trata de personas. Un día después el ministro español del Interior, Juan Ignacio Zoido, acusaba a las ONG en el mismo sentido. Insólito despropósito.

«Hay que concienciar a las ONG de que se está para ayudar y no se está para favorecer o potenciar inmigración irregular cuando esa inmigración irregular lo que está dando lugar es a que corran peligro en el Mediterráneo, como está sucediendo con demasiada frecuencia», aseguró el ministro cuando España se comprometió a recibir 17.000 refugiados antes del otoño, sólo ha admitido a 1.800 y faltan por acoger a 15.849 en dos meses.

El verano actual se presenta similar al de 2016, en el que murieron ahogados más de 2.000 huidos de la miseria: niños, ancianos, mujeres embarazadas? pero los organismos europeos siguen acusando a organizaciones como Médicos Sin Fronteras, MSF, mientras adiestran a patrulleras libias para que intercepten a las pateras que salen de las playas africanas y así no alcancen a ser avistados por los barcos de instituciones humanitarias. Una incongruencia ética que se agrava al coincidir esta disposición de los mandatarios de la zona norte del Mediterráneo con los combates entre facciones en el norte africano y las extorsiones realizadas por las mafias. Justo cuando el general Hafter, hombre fuerte del este libio, anunciaba la toma de Bengasi tras tres años de asedio a la segunda ciudad de este territorio magrebí.

Humanitarias instituciones como Proactiva Open Arms, Oxfam-Intermón, Acción contra el Hambre, Cruz Roja o la mencionada MSF declaran que no pueden abandonar su tarea cuando en los meses transcurridos en 2017 ya se han lanzado a las aguas mediterráneas unas cien mil personas. Cuando ya hay miles de ahogados al intentar la travesía, cuando las mafias las meten en embarcaciones expresamente frágiles que difícilmente logran salir de aguas libias. Y sabiendo que dichas mafias, en varias ocasiones, les han robado a las pateras botadas por ellas mismas, en doble acción criminal, sus motores en mitad del mar.

El director general de Oxfam-Intermón, José María Vera, criticó la actitud de Zoido, y señalaba en un escueto comunicado, que «es indignante y bochornoso que el ministro de interior esté desviando la atención y culpabilizando a las ONG en lugar de defender los derechos humanos y responder a sus compromisos internacionales». Paula Faria, coordinadora de MSF para las operaciones de rescate en el Mediterráneo, y la Asociación de las Organizaciones Italianas de Cooperación y Solidaridad Internacional (AOI) han lamentado el intento propuesto por Italia de cerrar unilateralmente sus puertos a los barcos que recojan refugiados y califican la medida de violación del derecho marítimo internacional.

La Unión Europea, que demostró su pericia antidemocrática al firmar su acuerdo antimigratorio con Turquía, ha estudiado en una reunión en la capital estonia, Tallin, la forma de devolver a los llegados a zona de guerra libia. Tomen nota: «Si enviamos a la gente de vuelta, sería la primera y más importante medida preventiva que mostraría que no hay razón para venir aquí si no tienes derecho», dijo el titular de Interior estonio Andres Envelt.

Articulo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el jueves 13 de julio de 2017

http://suscriptor.lne.es/opinion/2017/07/13/veranoong/2134582.html

 

Una estirpe barrucana

Posibles explicaciones a la longevidad de los habitantes del pueblo Barro

Son dos hermanas en el día de hoy. Son las dos últimas de una generación, de una familia que puede hacer historia. Son Áurea y Mercedes Martínez-Cué. Áurea va a cumplir 103 años y tiene una vitalidad increíble. Mercedes cumple estos días 100 -así resaltados con números- pero se queja de que casi no puede andar. Son disculpas. Son el epígono de una prole que tuvieron Rosario y Ricardo, hace, claro, más de un siglo en una aldea de Llanes que hoy es un atractivo turístico: Barro. Ramón, Gloria, Rosario, Ángeles, Daniel, Elvira, Áurea y Mercedes fueron los hijos de aquella pareja que vivía en una población que no llegaba a los cien habitantes. La familia entera era un 20% del pueblo.

Pero la razón de este texto es resaltar que Áurea y Mercedes, a pesar de los guarismos de sus edades, no son una excepción en la familia. Bueno, tampoco en entre la población porque en ella abundaron también los nonagenarios. De los ocho hijos de Rosario y Ricardo cuatro superaron el siglo. Rosario (Charo) y Ángeles vivieron 106 años. Coronaron el centenar en bastante buena forma. Y en plenitud de sus facultades mentales.

Charo pasó sus últimos tiempos con escasa movilidad pero rebosante de humor. Al preguntarle un día si mantenía un régimen o sistema de vida que justificase su longevidad respondió con un guiño sorprendente: «tomo todos los días un vasito de sangría antes de comer». Nos recordó la historia de la persona que hasta el momento ostenta el récord del mundo registrado de supervivencia. Jeanne Calment, una francesa de Arlés, población en la que Vincent van Gogh pintó muchas de sus obras más conocidas, manifestó poco antes de cumplir 122 años que habitualmente tomaba cada tarde un vasito de pernod, el popular anisete galo.

Ángeles reconoció siempre ser una presumida y aunque al llegar a la centena fue perdiendo la vista paulatinamente, sus hijas dicen que a pesar de no verse reflejada en el espejo les exigía que la mantuviesen acicalada. Pionera respecto a la mayor industria que tiene hoy día Barro, el turismo, fundó con sus hijos (Manuel, María, Pura, Pepa y Charo) unos de los primeros campings de Asturias mientras su marido, Manuel Cué, continuaba con sus labores del campo.

En una reunión informal que celebraba un grupo de vecinos hace años se barajaron dos posibles explicaciones a la longevidad de los habitantes de Barro. Una de las versiones manejadas abogaba por la abundancia de encinas que existen en el contorno parroquial, unos árboles de larga vida que, según creencia popular, «contagian» a los vecinos. Otros achacan la longevidad al agua que bebían de una fuente que abastecía el pueblo y que fue clausurada en los años cincuenta del pasado siglo por la presunta contaminación que provocó una epidemia de fiebres tifoideas que hizo peligrar la salud de los barrucanos.

Y es que en Barro recientemente hubo más centenarias -Rita Gómez, por ejemplo, vivió 104 años-; hoy día hay varios nonagenarios y hasta veteranos veraneantes como Lydie Peyrachon, Mimí, que ha cumplido 105, viene desde el centro de Francia, respiran y tomaron los aires de Cadexana, como la llamó el poeta local Celso Amieva. Una curiosa marca digna de estudio. Mientras, el equilibrio entre generaciones no ha desnivelado la balanza y la pequeña aldea mantiene su centenar de residentes.

La cima de La Llera, con la que limita Barro, es considerada como un santuario prehistórico de longevos astures. Puede ser otra razón del fenómeno. Mercedes, que cumple ahora 100 años, y Áurea, que ya ha cumplido 102, llevan camino de superar a sus hermanas mayores. Su estado físico así lo anuncia. Larga y saludable vida a estas dos epígonas de la estirpe Martínez-Cué.

Publicado el martes 4 de julio de 2017 en LA NUEVA ESPAÑA

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