180 ojos

El gran servicio que prestan las webcams de LA NUEVA ESPAÑA

Las olas lamen una tras otra las arenas de San Lorenzo mientras se acercan, suaves, a la pleamar en una tarde de sol entre mayo y junio. Contemplamos la escena desde la atalaya del edificio de Gijón en el que está instalada una webcam de las «Ventanas al Paraíso». El ordenador, a pantalla completa, se encuentra en pleno centro de Madrid, a quinientos kilómetros de la playa. Con esta relajante imagen (http://www.webcamsdeasturias.com/webcam.php?id=148&seleccionaCam.x=34&seleccionaCam.y=6) y con otras 180 se disfruta en directo con tan sólo pinchar en el portal abierto que LA NUEVA ESPAÑA incluye diariamente en su edición digital. Es un gancho seductor, una posibilidad que sugerimos a los amigos que todos los años nos solicitan una información de primera mano para visitar Asturias en verano. Son unos ojos para ver la realidad sin edulcorar ni disimulos.

Satélites, medidores de vientos, humedades, rayos y demás fenómenos que participan en la atmósfera orientan minuto a minuto a meteorólogos/as de lo que ocurre en nuestro entorno. Y les ayudan a estudiarlo para anunciarnos lo que ocurrirá en horas venideras. Sin embargo, creo que cuentan poco con unas ventanas que se van abriendo por muchos de los rincones de nuestra geografía y que nos muestran el estado del tiempo real, es decir, en directo. Enseñan la imagen, lo que ocurre en el lugar que se atisba. Me refiero a estas webcams que presenta lne.es, a las que tienen acceso los lectores desde cualquier parte del mundo de forma gratuita. Ya comenté sus ventajas en estas páginas hace unos años («En la playas se están bañando? lo estoy viendo», http://www.lne.es/opinion/2009/06/03/playa-banando-viendo/763371.html). Claro que en aquel momento estaban instaladas unas decenas y todas ellas en el Principado.

Todos las mañanas, como desayuno, podemos entrar en la aplicación y vemos cómo está el ambiente en lugares de Asturias o de otras zonas de nuestro interés. Además del Principado, donde ya están instaladas más de 150 cámaras, nos asomamos a la vecina Cantabria, por donde vemos si soplará o no el soleado Nordeste; a la Galicia que nos manda el Gallegu y su agua o la Castilla que trae el viento Sur que produce los borreguitos que se forman en el cielo. Por supuesto, a las decenas de vistas al mar que se pueden observar a través de estas ventanas al Cantábrico.

Porque esa pequeña empresa que nos facilita las visiones de muchos lugares que nos interesan sigue instalando cámaras fuera de Asturias -ya ha colocado más de ciento ochenta de esos ojos electrónicos-. La forman unos emprendedores que se financian a través de publicidad y patrocinios y, además de imagen, facilitan información sobre el contorno de sus instalaciones para situar mejor al visitante, al tiempo que insertan cuestiones sobre ambiente, enfoque y otros asuntos de la red.

Con las ventanas de lne.es puede uno contemplar un paisaje o una plaza, programar una salida o testimoniar una presencia en una de las hermosas playas de nuestro litoral, mostrar a quienes no conocen Asturias distintos lugares de su geografía y hasta anunciar sus productos. Y, por supuesto, elegir un lugar en la montaña, en la costa, en una población para pasar el día, para vestir de acuerdo al ambiente, en fin, adecuarse al lugar que se pretende visitar.

Y estos modernos ojos también nos permiten ya observar muchos parajes a larga distancia desde los teléfonos que llevamos habitualmente en nuestro bolsillo.

 

Publicado el viernes 5 de junio de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/06/05/180-ojos/1767898.html

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *