Los contratos y las normas no cumplidas que perjudican al contribuyente
Acciones u omisiones que se repiten sin aparente causa conocida suelen calificarse de coincidencias. Aunque muchas veces no sean tales. Normalmente no se producen en las leyes físicas pero sí en las políticas y económicas. O eso parece. Y en estos casos se califican de «casualidad». Pero, ¿es casualidad que la primera línea de AVE tuviese su principio en Sevilla? ¿Lo es que siga sin estrenarse la variante de Pajares? No.
La casualidad puede ser estudiada, entre otros, desde los puntos de vista filosófico o estadístico. Viene del latín casualis, es decir, perteneciente o relativo al caso. Es una «combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar», según la Real Academia. Lo que nos lleva al azar, lo imprevisto y a suponer que ocurre de forma no condicionada por una relación causa-efecto ni por intervención humana y por tanto no atribuible a una intención. Otra cosa es la «causalidad». Es para la RAE «causa, origen, principio» y la define como «ley en virtud de la cual se producen efectos».
¿Es casualidad o no que se potencie la autopista del mar que une Vigo y Nantes en detrimento de El Musel? El presidente del Gobierno en funciones y su ministra de Fomento son gallegos, «de la tierra». Pero además está el hecho de que el titular de la «nueva» línea marítima sea la Compañía Marítima Hispano Francesa (CMHF), la naviera que transporta los vehículos y mercancías de PSA Peugeot Citroën entre las terminales de Vigo y Nantes-Saint Nazaire. Lo que significa que deja de ser una autopista pública y beneficia a una concreta empresa privada. «Cuando a Vigo le va bien, le va bien a toda España y, por tanto, las alegrías de Vigo deben ser las alegrías de todos», señaló la ministra, según informaba Europa Press.
¿Es casualidad o no que la estación del AVE de Guadalajara esté a 13 kilómetros de la ciudad? Pertenece el terreno al pueblo de Yebes, que antes de la construcción de la línea de Alta Velocidad tenía menos de 220 habitantes, un presupuesto inferior a 50.000 euros, cuyo apeadero de cercanías registraba en aquel tiempo menos de 200 viajeros al año entre el pueblo y Madrid y está a 35 kilómetros del aeropuerto de Barajas.
¿Es casualidad o no que España, país que más sol recibe de Europa, dificulte con sus leyes la instalación de captadores de energía no contaminante? El conocido como «Impuesto del sol» es lo más antinatural en cuestión económica, ecológica, lógica, democrática, en tiempos del peligroso cambio climático.
¿Es casualidad que denostemos constantemente el lejano régimen «bolivariano» de Venezuela y nos callemos ante los desmanes antidemocráticos del presidente de Hungría o de la Argentina de los Kirchner? Los resultados electorales en el país del bigolpista Chávez, ahora regido por el fanático Maduro, muestran con la gran victoria de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) que en Venezuela hay una débil democracia aunque con un desastroso presidente. Sin embargo en Hungría, país de la Unión Europea, o sea, dentro de nuestro gran Estado, al primer ministro Viktor Orbán no le gusta la democracia liberal y sí el racismo xenófobo, la patada al inmigrante, las presiones a jueces y medios de comunicación mientras pertenece al Partido Popular Europeo. ¿Es casualidad que los huidos sirios venzan el peligro de ahogarse para venir a Europa y desistan de acudir sin alto riesgo a pedir ayuda a sus hermanos, los países ricos del Pérsico? No.
Publicado el miércoles 30 de diciembre de 2015 en LA NUEVA ESPAÑA
http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/12/30/casualidades-casuales/1862236.html
Amigo Fernando, en primer lugar, muy feliz año nuevo y que sigas al pie del cañón como un valiente. Y en segundo lugar, te diré que yo soy mecanicista hasta las trancas, aunque no se lleve eso y que la casualidad no existe ni siquiera cuando el otro día empataron los catalanes de la CUP. Un abrazo