Canto a las posibilidades turísticas del Paraíso Natural (Recopilación Septiembre)
Despedíamos el mes de agosto, casi despedíamos el verano, en la playa y lo hacíamos a la antigua. Aparecíamos por el arenal de Barro algunos de los más antiguos veraneantes. Sin habernos puesto de acuerdo, nos encontramos al borde del agua personas que hace más de sesenta años frecuentábamos la arena entre Sorraos (la que conocíamos como la playa de «les monjes») y el Xiglu, aquellos adolescentes de familias como los Díaz Alegría, los Coto, los Cué, los Elordi, los Granda? ahora ya en los setenta. Aquellos jóvenes que hoy siguen pasando su verano en Barro junto a sus hijos y descendientes.
Porque Barro sigue siendo un pueblo pequeño, bastante bien librado de las especulaciones edificadoras, a pesar de que las distintas corporaciones municipales de Llanes se empeñan en considerarlo como un ente urbano, quizá para aumentar la recaudación. Salvado como gran parte del litoral astur, una de las costas menos deterioradas de la geografía española. Y una de las costas más hermosas de nuestra península. Porque, conocedor de los diferentes tramos marítimos, incluidos los insulares, considero que las playas más bellas del país, que atrae turistas de todos los continentes, se encuentran en Asturias, junto a las de la isla de Menorca. Tienen entre ellas pocas diferencias en cuanto a belleza y solamente alguna en cuanto al agua que las baña.
Un verano como el que declina, y llevamos unos cuantos con esta bonanza, las temperaturas del agua en nuestras playas es muy buena para el baño, comparada con las otras cosas. Consultadas fuentes estudiosas de las aguas marítimas durante el mes de agosto, las temperaturas en las aguas costeras baleares superaba dos grados a las del Cantábrico y aquellas eran más claras y cristalinas que éstas, pero tanto unas como otras disfrutaban de muy buena salud. La mayor diferencia quizá fuera la bravura de sus mareas, vivas en las costas del norte y suaves o calmas en la isla balear. Pero con playas bellas, con escaso acoso urbanístico y tranquilidad ambiental, a diferencia con el resto de las costas peninsulares e insulares.
Para completar la bonanza del veraneo asturiano es necesario resaltar la cercanía de la costa a una monumentalidad natural, con una cordillera Cantábrica llena de alicientes: los Picos de Europa por el Oriente y la fauna salvaje por el Occidente. Si, como este verano, sin apenas lluvias, no mucho sol pero con temperaturas constantes y agradables, la temporada estival suele ser de las más suaves de toda la península. ¡Y qué poco se explota turísticamente esta cualidad! Lástima del deterioro de la infraestructura ferroviaria que impide una buena intercomunicación entre nuestras comarcas interiores y costeras. Esperemos que las administraciones se interesen por proclamar y exportar las cualidades del Paraíso Natural al mundo exterior.
Finalmente la gastronomía y la singularidad de algunos festejos, en algunos casos celebrados al alimón, ponen el broche de oro a quien acuda a disfrutar de unas buenas vacaciones por el Principado. Quizá por eso muchas gentes siguen bañándose en las mismas playas, quizá por eso vuelvan a los lugares en las que disfrutaron en su juventud. Todo tiempo pasado fue anterior, que dicen los bromistas, pero la preservación de un paisaje liberado del acoso urbanizador, de una costa sin aglomeraciones de construcciones invasoras, hacen muy atractivas la costa asturiana y nuestra mágica montaña.
Publicado el viernes 6 de septiembre de 2019 en LA NUEVA ESPAÑA
https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/09/06/buen-curioso-verano-asturiano/2525435.html

El machismo no se erradica con leyes a posteriori. Ese machismo y ese supremacismo que sufrimos a diario. Es la educación la única que puede cambiar la situación, esta plaga que nos hace salvajes, que nos equipara a los más sanguinarios animales. Es decir, es la mentalización a priori la que puede erradicar la violencia de género. Las leyes de castigo no frenan la falta de sentido de igualdad, la raíz de un sentimiento de superioridad del macho sobre la hembra. Del hombre respecto a la mujer. Del fuerte en cuanto al débil. El castigo no es la solución, es un remedio contra lo ya irremediable, algo que siempre, siempre llega tarde.
La pregunta se la hace mucha gente casi a diario. Incluso parece que también bastantes de sus militantes. Es tan sencilla y simple como ésta: «Qué es lo que quiere Ciudadanos». Quizá más concreta: «Qué es lo que hace Albert Rivera». La respuesta puede ser esta: ser el Eróstrato de nuestra época. Los síntomas apuntan a que sufre del síndrome de erostratismo.