Alfonso Sainz, cerca de las estrellas

Ante la muerte del fundador de «Los Pekenikes»

Fue músico antes que ginecólogo. Creo que mejor músico que cantante, y él mismo compuso una canción, que tituló «Yo no soy poeta», en la que también señalaba que «tampoco un artista aplaudido». Creo también que fue el autor de la mejor música pop española de la segunda mitad del pasado siglo. Alfonso Sainz, junto con su hermano Lucas e Ignacio Martín Sequeros, éste todo un eje vertebral en la larga trayectoria del grupo, fundó «Los Pekenikes» en 1959, la banda (el «conjunto») que interpretó las más curiosas melodías de aquella época.

Alfonso Sainz (Alicante, 1943) acaba de fallecer en Florida a los 71 años. Siendo estudiante de Bachillerato en el Instituto Ramiro de Maeztu, de Madrid, formó con algunos compañeros un grupo musical que se caracterizó por sus obras instrumentales, quizá menos convencionales a las que sonaban aquellos años por los medios audiovisuales y una inspiración más clásica. Sin embargo, una de ellas fue durante bastante tiempo la sintonía («Arena caliente») del único programa musical de la única televisión, «Escala en Hi-Fi».

Aquellos chavales comenzaron «traduciendo» éxitos del naciente pop internacional acompañadas en sus discos con nuevas versiones de viejas canciones populares españolas. Pasaban de «Los cuatro muleros», «El Vito» o «La Tía Vinagre» a «Be-Bop-A-Lula», «Apache» o «Jinetes en el cielo». Pronto tornaron al llamado sonido «Fender», inspirados en los británicos «The Shadows», para luego producir un sonido propio, un sonido pekenike. Y Alfonso Sainz firmó la mayoría de las piezas que encumbraron al grupo, junto con su hermano Lucas, Ignacio Martín Sequeros o Tony Luz, entre otros.

Las piezas llevaban también títulos poco convencionales. Desde «Hilo de seda» -la favorita de Sainz, según confesión propia- a los románticos «Lady Pepa», «Frente a Palacio», «Embustero y Bailarín», «Robín Hood», sin olvidar otros como «Troncos huecos», «La vieja fuente» o «Trapos viejos». Y Alfonso y sus compañeros -por el conjunto pasaron célebres como Luis Eduardo Aute, Juan Pardo, el recién fallecido Junior, o Eddy Guzmán- se atrevieron a traer al pop a Juan Sebastián Bach («Aria», de «La Pasión según San Mateo») o Isaac Albéniz («Sombras y rejas», de «Asturias»), al tiempo que alguna de sus obras fue adaptada sinfónicamente. Y en un itinerario lleno de ritmos diversos (pop-jazz, pop-celta, pop-flamenco?) llegaron piezas como «Hechizo», «La marcha de los saltamontes», «Tren transoceánico a Bucaramanga» o «Cerca de las estrellas».

No abandonó la música Alfonso Sainz mientras comenzó a ejercer su profesión de ginecólogo en Madrid. Años más tarde se trasladó a América, donde continuó trabajando para distintas productoras musicales y diversas compañías discográficas y donde publicó algún disco en solitario, como «Yo no soy poeta», apenas conocidos en España. Se retiró en los pasados años ochenta aunque en 2013 grabó un disco, «Tú eres la mujer». Mientras tanto «Los Pekenikes» no desaparecieron y continuaron su trayectoria algunos de sus fundadores, variaron parte de sus temas y su inspiración pero no abandonaron la interpretación instrumental que los distinguió en sus comienzos tocando saxo, flauta, trombón y otros además de las guitarras eléctricas que caracterizaron a los demás conjuntos de la época.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA  el jueves 24 de abril de 2013

http://www.lne.es/opinion/2014/04/24/alfonso-sainz-cerca-estrellas/1575372.html

También fue publicado este obituario en EL PAÍS el 23 de abril de 2014

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/04/23/actualidad/1398206580_616997.html

Alfonso Sainz, miembro fundador de Los Pekenikes

Músico, ginecólogo y piloto, firmó muchos éxitos del veterano grupo pop

Era músico, ginecólogo, piloto y un joven bisabuelo. Alfonso Sainz, fundador de Los Pekenikes, falleció en Florida el pasado jueves, recién cumplidos los 71 años. Fue autor de un sinfín de éxitos, ayudó a nacer a un sinfín de niños y realizó un sinfín de viajes entre España y América.

Si Hilo de seda fue su favorita y su éxito más universal, Arena calientefue la sintonía del primer programa de música pop que llenó las ondas audiovisuales en la televisión española. Alfonso Sainz, su hermano Lucas e Ignacio Martín Sequeros, que sigue siendo el eje vertebrador del grupo tras casi 45 años, reunieron a algunos compañeros y formaron Los Pekenikes. Estudiaban en el instituto Ramiro de Maeztu de Madrid. Corría el curso 1958-59 y sus inicios fueron en una emisora de radio con música en directo, en una sala repleta de chavales el día de san José de 1959. Unos meses más tarde grabaron su primer disco para Hispavox. Pronto actuaron en Televisión Española y consiguieron el primer disco de oro que se entregó en España, a la que representaron en el Festival de Mónaco.

Tras el bachillerato, Sainz (Alicante, 1943) estudió Ginecología, ejerció en la clínica Ruber Internacional y se casó con la norteamericana Pamela Wilson. Se trasladó más tarde a Orlando (Florida) para ampliar la formación en su especialidad médica y junto a Martín Sequeros consiguió el título de piloto. Desde entonces fueron muchos los viajes entre España y Estados Unidos, donde tuvo cuatro hijos, varios nietos y dos bisnietas. Entre tanto no abandonó la música, compuso nuevas canciones, grabó en solitario y, aunque se retiró de la actividad musical en los años ochenta, aún publicó un disco en 2013, Tú eres la mujer.

Alfonso Sainz y Los Pekenikes interpretaron una música pop menos convencional que los grupos nacidos en las décadas de los cincuenta y sesenta del pasado siglo. Además de las guitarras eléctricas comunes a la mayoría de los conjuntos, en sus canciones sonaban el saxo, la flauta, el trombón y otros varios instrumentos; se apoyaban poco en las voces. Sus piezas, que en una primera etapa versionaban antiguos éxitos populares, fueron evolucionando hacía la música fender que popularizaron The Shadows en el Reino Unido. Finalmente, practicaron lo que se dio en llamar “sonido pekenike”.

Los éxitos llegaron pronto. Sus títulos y su música instrumental los distinguía de lo convencional. Alfonso, principalmente, Lucas, Ignacio y Tony Luz firmaron la mayoría de ellos. A Hilo de seda siguieron temas como Lady Pepa, Frente a Palacio, Embustero y Bailarín, Robín Hood, Troncos huecos, La vieja fuente o Trapos viejos. Por el grupo pasaron ilustres nombres como Juan Pardo, Junior, Luis Eduardo Aute o Eddy Guzmán.

Su música formó parte de la banda sonora de algunas películas, se adentraron en el pop-jazz, el pop-flamenco y el pop-celta e incursionaron por el campo clásico con interpretaciones en estilo pop de obras de Bach (Aria, de la Pasión según san Mateo) o Isaac Albéniz (Sombras y rejas, una versión de Asturias).

 

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