El riesgo de la reiteración al mencionar el peligro heleno
«Vigilad a los que alertan de los peligros. ¡Son peligrosos!». Son palabras que dice un ejecutivo en una viñeta de Andrés Rábago, «El Roto». Y es que los peligros pueden ser de diversa índole y llegar de cualquier parte y por distintos sitios. Sobre todo si se trata de terrenos como el político o el económico. Pero la reiteración al mencionar el peligro quizá lleve a quienes lo puedan sufrir a acostumbrarse a la cantinela y no hacer caso cuando realmente exista ese riesgo. Recuérdese la fábula de «El pastor y el lobo» que Esopo contó hacia el año 600 a. de C.
Llevamos meses y meses recibiendo advertencias sobre el previsible abandono de Grecia del euro y de su presumible salida de la misma Unión Europea. Cada día el caso griego ocupa gran espacio en las secciones de política internacional o de política económica. Digo política porque de ella se trata. Y si la república helena sigue con el euro y en Europa es porque su salida perjudica a todos, a griegos y no griegos. La Europa actual se ha convertido en un zoco y los helenos son expertos en regatear.
Hélade es más que un país, es un estado de ánimo. Una de las instituciones más antiguas de la humanidad. Ya su mitología señalaba que era hija de Deucalión y Pirra, él hijo de Prometeo -según Esquilo, fruto de una violación-, un titán astuto que robó el fuego de los dioses para dárselo a los humanos y -fíjense- fue castigado por Zeus; y ella, hija de Pandora, una mujer mandada crear por orden de Zeus para insertar males en la vida de los hombres. Todo un pedigrí histórico. Respecto a Europa, la mitología la señala como una fenicia seducida por el dios del Olimpo. En fin, digamos que es solo mitología. Pero hoy se habla de democracia, inventada por los griegos, de referéndum, un método democrático, y de «corralito», un acolchado redil para que los bebés no se hagan daño, nada que ver con el monetario.
Enlazando con la actualidad, el caso griego es el típico de la soga, si aprietan mucho ahogan a la víctima, si aprietan menos ésta sufre pero sigue viva y puede vivir sine díe. Unos quieren cobrar y otros no tienen con qué pagar. Cumplir los plazos de vencimiento de la deuda, según economistas de prestigiosos organismos mundiales, es imposible debido al vacío de las arcas helenas. Supongo que la solución está en la misma filosofía fundadora del Fondo Monetario Internacional y en las bases de creación del Banco Central Europeo. Los dirigentes políticos europeos defienden a sus bancos y prestamistas, claro. Pero ellos o sus antecesores son responsables de que los anteriores gobernantes griegos presentasen unas cuentas falsas y no cumpliesen las leyes comunitarias. Su obligación era comprobar los datos que cada país presenta y exigir su cumplimiento. Y no lo hicieron. El Gobierno conservador griego vio que no cumpliría y convocó elecciones. ¡Y se escaqueó, eludió, sin más, el conflicto!
Pero el FMI es un organismo fundado «para fomentar la cooperación monetaria mundial, asegurar la estabilidad financiera?» y, ¡ojo!, «promover el aumento del empleo y el crecimiento económico sostenible así como reducir la pobreza». ¿Cumple aquí con ese fundamento? Además, los problemas del sistema financiero griego están afectando también a los bancos de países como Rumanía, Bulgaria, Albania?, donde las financias y la economía helenos tienen aún una gran influencia. Pero no se habla de eso. Sólo de «grexit», del póker griego, de regateo digno de un zoco como Monastiraki o Plaka, impropio de un organismo que no parece cumplir realmente con su cometido fundacional.
Artículo publicado en LA NUEVA ESPAÑA el martes 30 de junio de 2015
http://suscriptor.lne.es/opinion/2015/06/30/zoco-regateo-grecia/1779718.html