Y los palestinos siguen sufriendo

Un conflicto que se prolonga ya más de cuarenta años

Cuarenta años después de la intervención de Arafat en la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, casi ciento treinta de las primeras publicaciones que insinuaban la fundación de un Estado judío, sesenta y seis de la creación de ese Estado? las hostilidades siguen igual. Prácticamente no ha habido tregua. Años de negociaciones, conferencias de paz, cumbres multilaterales, diferentes resoluciones de la ONU… pero el conflicto continúa activo y cada vez más cruento. Palestina sufre matanza tras matanza. Ahora una nueva gran masacre.

Comentando la gran ofensiva israelí sobre Gaza, en enero de 2009, la llamada «operación Plomo Fundido», resaltaba la diferencia de vida existente entre las dos partes y «mientras en Israel la vida tiene todas las comodidades de las «nuevas tecnologías», en Gaza no hay de nada. No tienen agua, no tienen luz o si la tienen es una o dos horas al día, no hay ganadería, la vegetación es escasa, no hay ríos, no hay desaladoras y en sus cuarenta kilómetros de costa apenas les dejan tener barcos de pesca. Casi no existe industria y sus escasos productos no hay a quien venderlos pues no los pueden exportar, mientras que los alimentos solamente llegan cuando los israelíes los dejan pasar?» La situación no ha cambiado desde entonces y las hostilidades permanecen igual. También se señalaba en aquel texto que en un territorio de 360 kilómetros cuadrados vive más de un millón y medio de personas en esas precarias condiciones, un espacio parecido a los municipios asturianos de Ribadedeva y Llanes donde habitan menos de quince mil residentes.

La historia de este conflicto se remonta, pues, a más de un siglo y la situación se materializa hace casi setenta años. Pienso que ambos pueblos tienen derecho a vivir en esa tierra, habitada y abandonada por sus antecesores en varias ocasiones, pero al fin y al cabo su tierra de origen. Lo que no es de recibo fue el modo de ocupación territorial, con dejación de responsabilidad primero por las potencias coloniales y luego la interesada intervención de esas potencias para fundar un Estado nuevo que expulsaba a gran parte de los residentes de su territorio.

Ese mal principio no ha restañado nunca las heridas causadas y la beligerancia ha sido continua. La resolución 181 de la ONU establecía la partición del territorio palestino y reducía la zona árabe a menos de la mitad, concediendo a los israelíes cerca del sesenta por ciento. Al retirarse entonces la potencia colonial británica, se inició la primera batalla de una guerra intermitente. Más de cuatrocientos pueblos fueron destruidos por Israel y muchos miles de palestinos huyeron a países vecinos.

A partir de ahí los episodios bélicos se suceden, con puntos álgidos como la guerra del canal de Suez; en 1967 la conocida como «guerra de los Seis Días», en la que Israel vence a los estados árabes limítrofes y ocupa militarmente Cisjordania y la franja de Gaza, los altos del Golán de Siria y la península del Sinaí. Y comienza con las expropiaciones de tierras, la instalación de colonos y el control de los pobladores palestinos; en octubre de 1973 la guerra del Yom Kippur. Un año después la ONU invita a Yasser Arafat a hablar en la Asamblea General y parece que la tensión disminuye. Pero los resultados no llegan. Es más, en 1982 Israel traspasa sus fronteras y aniquila a los palestinos en los campos de refugiados de Sabra y Chatila en el Líbano. Y siguen produciéndose momentos muy críticos: las intifadas, la cumbre de Madrid con participación de las grandes potencias, reuniones en Camp David, numerosas resoluciones de la ONU? Nada. Las posiciones se radicalizan por ambas partes y los habitantes de la Palestina encerrada sufren cada más. Un desastre.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 28 de julio de 2014

http://suscriptor.lne.es/opinion/2014/07/28/palestinos-siguen-sufriendo/1620768.html

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