Jornada conciliadora

Experiencias para compaginar el trabajo con la familia

Un comité integrado por empleados de diferentes categorías y de diversos departamentos de la empresa estudiamos hace años las posibilidades de conciliar jornada laboral con jornada familiar. Se aportaron varias propuestas, entre otras, la posibilidad de la jornada continuada para quienes la tenían partida, concentrar los días trabajados para disfrutar de varias jornadas seguidas de descanso, la oportunidad de medir el trabajo por objetivos conseguidos -se practica en Alemania- para acumular pequeños espacios vacacionales, la reducción de la jornada laboral tras lograr la específica labor diaria? Fueron variadas las ideas expuestas en las sesiones celebradas para concretar soluciones. Realmente unas u otras chocaban con un sistema de trabajo que hacía casi imposible poner en práctica las propuestas planteadas.

Recientemente saltó una sorprendente información en los medios: «Empresas y sindicatos del sector de la Tecnología en Francia han acordado que se obligue a los empleados a apagar sus teléfonos móviles a partir de las seis de la tarde, cuando salen del trabajo, para que sus jefes no invadan su tiempo personal ni sus horas de descanso». Algunos informativos añadían que la decisión alcanzaba asimismo al correo electrónico. El acuerdo intenta restringir la «prolongación de jornada» que se practica todos los días en el país -y en media Europa- y que tiene sujetos al trabajo a millones de franceses fuera del horario laboral y en una buena proporción también a horas intempestivas para el trabajador.

Ahora surge en Suecia una nueva medida que puede conseguir la conciliación que tanto se busca en el mundo laboral. El Ayuntamiento de Gotemburgo va a probar el siguiente experimento: la mitad de la plantilla municipal reducirá su jornada a seis horas diarias mientras la otra mitad seguirá con las ocho habituales. Todos cobrarán lo mismo y dentro de un año serán evaluados los resultados y se decidirá cuál es el horario idóneo, el más beneficioso para todos, la sociedad en general. Se estudiará así la salud física y mental de los trabajadores municipales y la mayor o menor eficacia del organismo que gestiona la comuna de la segunda ciudad sueca. Según manifestaba el teniente de alcalde gotemburgués Mats Pilhem, se han probado en otros puntos del país medidas similares con resultados diversos. Hace ya más de cuatro décadas un miembro del Gobierno sueco indicaba a un grupo de periodistas españoles que sus técnicos estudiaban en países mediterráneos fórmulas para hacer más agradable la vida de sus habitantes en un territorio de clima, paisaje y costumbres austeras.

La entonces República Federal Alemana implantó en 1984 la jornada de 35 horas semanales. La medida fue tomada en principio en uno de los lands de mayor nivel de vida, Baden-Wüttember, con el fin de evitar la deslocalización de empresas. Pero veinte años más tarde, en 2004, los empresarios lograron en algunos casos concretos de la industria y los servicios alargar nuevamente el trabajo hasta las cuarenta. Hace unos meses la ministra de Familia, Manuela Schwesig, socialdemócrata, manifestó a un diario berlinés que Alemania estudia la reducción de la jornada de los padres y madres trabajadores a 32 horas sin rebaja de salario, lo que originó rápidamente la oposición de la patronal. Esperemos que la comuna de Gotemburgo, que no busca rentabilidad sino eficacia, consiga el objetivo buscado.

Publicano en LA NUEVA ESPAÑA  el martes 6 de mayo de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/05/06/jornada-conciliadora/1580807.html

 

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