Una embajada empresarial

Una plataforma para emprendedores en el Centro Asturiano de Madrid

Arquímedes de Siracusa era un sabio griego al que se le atribuye la frase «Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo». Los fundamentos físico-matemáticos de este científico de la Antigüedad siguen siendo válidos después de más de veinte siglos de su enunciado. Así parece entenderlo el Centro Asturiano de Madrid (CAM), quien se ha ofrecido como punto de apoyo para los jóvenes industriales, para nuevos empresarios, para los emprendedores astures que busquen expandir su negocio a la capital del reino. El proyecto acaba de ser presentado en su sede central y pronto será anunciado en el Principado.

El propósito de la casa regional es servir de plataforma, de puente para que quien quiera abrir una extensión de su compañía, de su organización fundada en Asturias, pueda incorporarse al tejido industrial madrileño. Una «embajada» empresarial, en palabras de Francisco Rodríguez, el emblemático emprendedor cangués de Trascastro que ha extendido desde Anleo su empresa, Industrias Lácteas Asturianas (ILAS), por Europa, América y China. Para Rodríguez, presidente del Consejo Superior del Centro Asturiano, es una oportunidad para poner un pie en Madrid. Mientras, el profesor Valentín Martínez-Otero, presidente de la histórica casa regional, señala que el «rinconín» de la sede social del CAM será un magnífico escaparate en el más céntrico de los barrios madrileños y actualmente polo de gran número de comercios jóvenes.

El proyecto de la vertiente empresarial del CAM fue presentado por David de Santiago, vicepresidente, quien resaltó el ofrecimiento de la casa como red de contactos (Networking), con gran poder de convocatoria (el centro tiene más de 4.000 socios), acceso publicitario, base de datos empresarial, buenos locales para reuniones, celebración de consejos, excelente hostelería y óptima ubicación. Asimismo, destacó la labor del Centro Asturiano que a lo largo del año realiza más de doscientas actividades socioculturales, tiene una red de industrias asociadas y un buen canal de información con los medios de comunicación. Manifestó también la viabilidad de unir sinergias y fomentar la colaboración con asociaciones empresariales.

Hace un tiempo el Centro, mediante el carisma de su anterior presidente, Cosme Sordo, esbozó una especie de lobby asturiano con los muchos directivos asturianos de las grandes empresas radicadas en Madrid. Hoy se busca otra cosa, señala el presidente del Consejo Superior. «Ofrecemos el centro como punto de apoyo, como primer paso para los jóvenes empresarios asturianos que lleguen a Madrid. Una embajada gratuita», asevera este veterano pionero entre los emprendedores. La iniciativa recibía, asimismo, el apoyo de la directora general de Emigración del Principado, Begoña Serrano, así como el de la presidenta del Consejo de Comunidades Asturianas, Paz Fernández Felgueroso, y del presidente de la Federación Internacional de Centros Asturianos (FICA), José Luis Casas Villanueva.

Martínez-Otero, al subrayar el sentido de la convocatoria, acudía al poeta para significar que se hace camino al andar y ponderaba la adhesión de la FICA, con más de un millón de socios en todo el mundo, mientras Francisco Rodríguez le asistía con humor al mencionar el poder de hermandad de los astures repartidos por el mundo que hasta en China acaban de fundar el Centro Asturiano de Pekín.

Publicado en LA NUEVA ESPAÑA el lunes 17 de febrero de 2014

http://www.lne.es/opinion/2014/02/17/embajada-empresarial/1544173.html

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